1 Corintios 6 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Corintios 6

Litigios delante de los incrédulos

1 ¿Se atreve alguno de ustedes, cuando tiene un pleito con otro, a acudir a juicio ante los injustos y no ante los santos?   N1

2 ¿O no saben que los santos juzgarán al mundo? Y si el mundo será juzgado por ustedes, ¿son incapaces de juzgar asuntos de poca importancia?   N2

3 ¿No saben que juzgaremos a los ángeles? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida!   N3

4 Por tanto, cuando tienen pleitos sobre asuntos de esta vida, ¿ponen como jueces a quienes no tienen estima en la iglesia?   N4

5 Lo digo para vergüenza de ustedes. ¿Acaso no hay entre ustedes ni un solo sabio capaz de decidir entre sus hermanos,   N5

6 sino que un hermano lleva a juicio a otro hermano, y eso ante incrédulos?   N6

7 El solo hecho de que tengan pleitos entre ustedes ya es una derrota. ¿Por qué no prefieren sufrir la injusticia? ¿Por qué no prefieren ser defraudados?   N7

8 Pero ustedes mismos cometen injusticias y defraudan, ¡y eso a sus hermanos!   N8

El reino de Dios y la vida transformada

9 ¿O no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se engañen: ni los que practican la inmoralidad sexual, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los que se entregan pasivamente a relaciones sexuales con hombres, ni los hombres que se acuestan con hombres,   N9

10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.   N10

11 Y eso eran algunos de ustedes. Pero fueron lavados, fueron santificados, fueron justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios.   N11

Libertad y santidad en la vida corporal

12 Todo me es lícito, pero no todo conviene. Todo me es lícito, pero no me dejaré dominar por nada.   N12

13 Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios pondrá fin a ambos. En cambio, el cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.   N13

14 Dios resucitó al Señor y también nos resucitará a nosotros mediante su poder.   N14

15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré, entonces, los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡De ningún modo!   N15

16 ¿O no saben que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues dice: «Los dos serán una sola carne».   N16

17 Pero el que se une al Señor es un solo espíritu con él.   N17

18 Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que una persona cometa está fuera del cuerpo, pero el que practica la inmoralidad sexual peca contra su propio cuerpo.   N18

19 ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes y que han recibido de Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos,   N19

20 porque fueron comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo.   N20

menu_book Notas de estudio de 1 Corintios 6

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Corintios 6:1 north

Un pleito entre hermanos pone a prueba la vida de la comunidad

Pablo confronta a una iglesia que presume de sabiduría, pero no asume con fidelidad los conflictos entre sus propios miembros.

Explicación del versículo

La pregunta «¿Se atreve alguno de ustedes?» introduce una reprensión. No se trata de una consulta neutral sobre el lugar más cómodo para resolver diferencias. Pablo ve una contradicción entre la identidad de los corintios como pueblo de Cristo y su manera de afrontar un pleito con otro miembro de esa comunidad.

El versículo siguiente hablará de asuntos de poca importancia en comparación con el juicio futuro, y 6:7–8 mencionará injusticia y fraude. El argumento se ocupa de litigios entre hermanos relacionados con la vida presente. La preocupación no es proteger el prestigio del más fuerte, sino que una comunidad unida por el mismo Señor llegue a proceder injustamente y no sea capaz de discernir sus diferencias.

«Los injustos» y «los santos» contrastan a quienes están fuera de la comunidad de fe con quienes fueron apartados para Dios en Cristo. No afirman que todo juez de fuera sea personalmente deshonesto ni que cada cristiano actúe siempre con justicia. De hecho, en 6:8 Pablo denunciará la injusticia que los propios creyentes están cometiendo. La nueva identidad debe expresarse en una conducta correspondiente.

El capítulo anterior había reclamado responsabilidad respecto de los de dentro, en 1 Corintios 5:12–13. Ahora esa responsabilidad alcanza los conflictos entre hermanos. Recurrir al enfrentamiento ante quienes no comparten su fe manifiesta que no están viviendo la fraternidad y el discernimiento que su confesión supone.

Esta reprensión debe leerse junto con Romanos 13:1–4, donde Pablo reconoce una función de las autoridades para el bien y el castigo del mal. Aquí no desarrolla una negación de esa función. Su pregunta exige que la iglesia examine su propia capacidad y su disposición para actuar justamente en los asuntos que está describiendo.

La pertenencia a Jesucristo da profundidad al problema: el otro no es solo un rival al que vencer, sino un hermano recibido por el mismo Salvador. La gracia no elimina la verdad de lo sucedido ni hace bueno el fraude; llama a tratar el conflicto con una justicia que corresponda a la comunión en Cristo.

Claves de lectura del original

πρᾶγμα (prâgma) designa aquí un asunto o pleito. κρίνεσθαι (krínesthai) expresa acudir a juicio o litigar. El contraste entre ἀδίκων (adíkōn, injustos) y ἁγίων (hagíōn, santos) debe entenderse dentro de la distinción comunitaria, sin ignorar la denuncia de injusticia entre los creyentes mismos.

Aplicación editorial

Cuando tengas un conflicto con un hermano, reconoce primero la responsabilidad de actuar con verdad y justicia ante Cristo. Buscar su bien y el discernimiento de la comunidad exige abandonar tanto el fraude como el deseo de humillarlo.

1 Corintios 6:2 north

La esperanza del juicio futuro exige discernimiento en el presente

Pablo relaciona el destino del pueblo de Cristo con su responsabilidad en los asuntos cotidianos.

Explicación del versículo

«¿O no saben?» apela a una verdad que los destinatarios deberían considerar. Los santos juzgarán al mundo. El argumento no les atribuye una importancia que hayan ganado por su sabiduría, sino una participación futura en el gobierno y el juicio del Señor al que pertenecen.

La palabra «santos» se refiere al pueblo apartado para Dios, no solo a una pequeña clase de personas extraordinarias. Los mismos corintios, a quienes Pablo debe corregir, han sido llamados santos en Cristo. Esa identidad recibida por gracia hace más seria su responsabilidad y deja sin fundamento la presunción.

Daniel 7:18–22 anuncia que los santos del Altísimo recibirán el reino después del conflicto que los oprime. Apocalipsis 20:4–6 también relaciona autoridad para juzgar y reinado con Cristo. Estos pasajes permiten reconocer el horizonte de la afirmación: el pueblo participa de la victoria de Dios bajo la autoridad del Señor, no como un tribunal independiente de él.

Desde ese horizonte, Pablo razona de lo mayor a lo menor. Si los creyentes participarán en un juicio de alcance tan grande, resulta incoherente que se consideren incapaces de discernir los litigios de la vida presente. La esperanza futura debe estimular una responsabilidad concreta, no servir como excusa para evadirla.

«Asuntos de poca importancia» es una comparación con el juicio del mundo. No significa que una pérdida, una deuda o una injusticia no causen dolor real. El apóstol cuestiona que esos asuntos absorban a la iglesia hasta destruir la fraternidad y que nadie sea capaz de atenderlos con la sabiduría que corresponde al evangelio.

El mismo Cristo que compartirá su victoria con su pueblo es quien ha definido la sabiduría mediante la cruz. Por eso la futura participación en su juicio no alimenta el afán de dominio. Debe formar una comunidad que discierna con humildad, justicia y disposición a servir.

Claves de lectura del original

κρινοῦσιν (krinoûsin) expresa «juzgarán», con referencia futura. κριτηρίων ἐλαχίστων (kritēríōn elachístōn) se refiere aquí a asuntos judiciales muy pequeños en comparación con aquel horizonte. La diferencia de alcance sostiene la fuerza de la pregunta.

Aplicación editorial

Deja que la esperanza de estar con Cristo fortalezca tu fidelidad cotidiana. La madurez se reconoce también en cómo escuchas, disciernes y actúas con justicia cuando surgen diferencias reales.

1 Corintios 6:3 north

El alcance de la victoria de Cristo ilumina los asuntos de esta vida

La referencia al juicio de los ángeles refuerza la responsabilidad presente, sin ofrecer un mapa detallado de aquel juicio.

Explicación del versículo

Pablo amplía el argumento del versículo anterior: «juzgaremos a los ángeles». Se incluye junto con los destinatarios en una participación futura que supera los asuntos ordinarios. La frase no presenta a los corintios como seres ya superiores por sus capacidades ni convierte su opinión actual en juicio infalible.

El contexto mantiene esa participación bajo la autoridad de Cristo. La carta ha enseñado que el Señor manifestará lo oculto y dará a cada uno la alabanza que corresponda. Participar en su victoria y juicio es un don de pertenecerle, no una transferencia de su soberanía a la iniciativa independiente de la iglesia.

El versículo no especifica aquí qué ángeles serán juzgados ni describe las tareas particulares de los creyentes. 2 Pedro 2:4 y Judas 1:6 hablan del juicio reservado a ángeles que pecaron. Esos pasajes muestran que el ámbito angélico también está bajo la justicia de Dios, sin autorizar a completar todos los detalles que Pablo no desarrolla.

La conclusión es la que importa en la discusión presente: «¡Cuánto más los asuntos de esta vida!». El alcance de la responsabilidad futura deja sin excusa la falta de discernimiento de la iglesia ante sus conflictos. Pablo no interrumpe el argumento para alimentar curiosidad sobre rangos celestiales; utiliza la esperanza para corregir una conducta concreta.

Los asuntos cotidianos deben resolverse de una manera que corresponda al Señor de esa esperanza. La sabiduría cristiana no consiste en presumir de lo que se hará en el futuro y desatender al hermano hoy. Cristo, que murió y resucitó por su pueblo, lo llama a vivir ahora con justicia y humildad.

Claves de lectura del original

ἀγγέλους κρινοῦμεν (angélous krinoûmen) significa «juzgaremos a los ángeles». βιωτικά (biōtiká) designa asuntos relacionados con la vida ordinaria. La comparación une una afirmación futura extraordinaria con una responsabilidad presente muy concreta.

Aplicación editorial

Recibe las promesas de Cristo con humildad y deja que orienten tu conducta de hoy. Un conocimiento sobre las cosas futuras pierde su propósito cuando no te mueve a tratar justamente a quienes tienes cerca.

1 Corintios 6:4 north

La elección de quienes deciden muestra una contradicción

Una iglesia que se considera sabia debe examinar a quién confía los conflictos de su vida común.

Explicación del versículo

Pablo vuelve de la responsabilidad futura a los pleitos de la vida presente. La pregunta confronta la práctica de los corintios: para decidir esos asuntos, colocan como jueces a personas que no tienen reconocimiento dentro de la iglesia. El problema queda relacionado con su falta de discernimiento comunitario.

En la lectura interrogativa de la NTBT, la frase se entiende a la luz de 6:1 y 6:6: se está recurriendo a quienes están fuera de la comunidad de fe. La expresión «no tienen estima en la iglesia» se refiere a su posición respecto de esa comunidad, sin convertirlos por ello en personas sin dignidad o sin ninguna capacidad de actuar justamente.

La fuerza de la pregunta está en la incoherencia. Los corintios afirman poseer sabiduría y esperan participar en el juicio del mundo, pero no consiguen que alguien entre ellos discierna una disputa entre hermanos. La crítica apunta al fracaso de su vida compartida, antes que a una descripción minuciosa del funcionamiento de los tribunales.

La frase griega también admite entender la forma verbal como una orden, con un tono que subrayaría que incluso personas poco estimadas podrían atender esos asuntos. Esa posibilidad no cambia el centro del argumento: la iglesia debería ser capaz de resolver con justicia aquello que está destruyendo su fraternidad. La NTBT conserva la pregunta, coherente con la denuncia explícita de 6:6.

La carta ya ha mostrado que Dios escogió lo despreciado del mundo para que nadie se gloríe ante él, en 1 Corintios 1:26–31. Por eso este versículo no debe usarse para despreciar a quienes tienen menos prestigio social. El criterio de la comunidad debe proceder de Cristo, quien es su sabiduría y justicia, y conducir a un trato fiel del hermano.

Claves de lectura del original

καθίζετε (kathízete) expresa colocar o hacer sentar, aquí en función de decidir un asunto; su forma permite una lectura indicativa o imperativa. ἐξουθενημένους (exouthenēménous) designa a quienes son tenidos en poco. La pregunta de la NTBT se corresponde con la referencia explícita a los incrédulos en 6:6.

Aplicación editorial

Busca un discernimiento que corresponda al evangelio y no dependa solo del prestigio. Cristo llama a su pueblo a tratar los conflictos con justicia y a reconocer la responsabilidad de su vida común.

1 Corintios 6:5 north

La sabiduría que se presume debe servir para reconciliar

La pregunta de Pablo pone a prueba la distancia entre la estima que los corintios tienen de sí mismos y su capacidad de ayudar a sus hermanos.

Explicación del versículo

«Lo digo para vergüenza de ustedes» expone la gravedad de la contradicción. La comunidad se ha enorgullecido de su sabiduría y de sus maestros, pero los conflictos revelan una carencia práctica. El conocimiento que alimenta la rivalidad no ha producido una respuesta fiel cuando un hermano se enfrenta con otro.

La pregunta acerca de «ni un solo sabio» tiene fuerza de reprensión. Pablo no está realizando un inventario de las capacidades de cada persona ni decretando que todos carezcan de inteligencia. Obliga a la iglesia a reconocer que su conducta pública desmiente lo que presume poseer.

La sabiduría que aquí hace falta debe poder decidir entre hermanos. Eso requiere escuchar lo sucedido, distinguir la verdad y aplicar un juicio justo, en lugar de favorecer al más influyente o convertir el pleito en otra competencia. El objetivo no es producir una victoria de partido, sino responder al conflicto de una manera que corresponda a la fraternidad cristiana.

En 1 Corintios 2:1–5, Pablo había centrado su anuncio en Jesucristo crucificado y en el poder de Dios. Esa sabiduría debe alcanzar también la relación con el hermano. Si la cruz queda separada de cómo se trata al otro, el saber religioso puede convertirse en otro modo de afirmar la propia superioridad.

La vergüenza de este versículo debe leerse dentro del cuidado que Pablo expresó en 1 Corintios 4:14–17. Su amor por los destinatarios no le impide reprender una contradicción seria. La corrección busca que reconozcan su fracaso y vuelvan a una manera de proceder en Cristo, no que queden fijados para siempre en su vergüenza.

Claves de lectura del original

σοφός (sophós) significa sabio y retoma un tema central de la carta. διακρῖναι (diakrînai) expresa aquí discernir o decidir entre las partes. La pregunta mide la sabiduría por su capacidad de servir a la verdad en la relación fraterna.

Aplicación editorial

Examina si lo que conoces de Cristo te ayuda a escuchar con justicia y a servir cuando hay un conflicto. La sabiduría madura se muestra al procurar el bien del hermano, no al ganar prestigio por tus respuestas.

1 Corintios 6:6 north

La fraternidad queda contradicha por el enfrentamiento

Pablo insiste en la identidad compartida de quienes están llevando su disputa ante incrédulos.

Explicación del versículo

La frase continúa la pregunta de 6:5 y muestra lo que ha sucedido en lugar de un discernimiento sabio: un hermano lleva a juicio a otro hermano. La repetición hace visible el daño de la situación. No se trata simplemente de dos adversarios sin vínculo, sino de personas que confiesan al mismo Señor.

La palabra «hermano» no significa que la verdad deba ocultarse para mantener una apariencia de paz. El mismo Pablo denunciará en 6:8 que algunos cometen injusticias y defraudan. La relación fraterna hace más seria la obligación de actuar justamente, porque el otro no debe convertirse en instrumento de provecho o rival al que humillar.

«Y eso ante incrédulos» intensifica la reprensión. La comunidad que afirma haber recibido sabiduría de Dios expone su incapacidad de tratar el conflicto ante quienes no comparten esa fe. El contraste pone en cuestión el testimonio de su vida común y la correspondencia entre lo que anuncia y lo que practica.

Pablo no identifica aquí la fe con una garantía automática de competencia ni afirma que cada decisión de una persona de fuera sea injusta. La denuncia recae en que los creyentes mismos han dejado de vivir una relación que corresponda a Cristo. El siguiente versículo señalará que el hecho de mantener esos pleitos ya constituye una derrota, más allá de quién consiga una sentencia favorable.

En Filipenses 2:3–8, el llamado a mirar por el bien de otros se fundamenta en la humillación de Cristo Jesús. Esa relación ayuda a comprender la hondura del problema: una comunidad salvada por la entrega del Señor no puede medir su éxito solo por imponerse a un hermano. La justicia que debe buscarse ha de ir unida a la humildad y al amor que su Salvador ha mostrado.

Claves de lectura del original

ἀδελφὸς μετὰ ἀδελφοῦ (adelphòs metà adelphoû) expresa el enfrentamiento de un hermano con otro. ἐπὶ ἀπίστων (epì apístōn) significa «ante incrédulos». Ambas expresiones hacen visible la contradicción entre la identidad de los litigantes y el modo en que están tratando su disputa.

Aplicación editorial

No permitas que un conflicto borre de tu mirada la condición de hermano del otro. Reconocerla no exige negar una injusticia: te llama a buscar la verdad sin convertir la disputa en una lucha por tu superioridad.

1 Corintios 6:7 north

Ganar un pleito puede dejar al descubierto una derrota mayor

El éxito de una disputa no se mide solo por obtener una decisión favorable, sino por la fidelidad de quienes pertenecen a Cristo.

Explicación del versículo

«El solo hecho» desplaza la atención desde el resultado del juicio hacia la existencia de esos pleitos entre hermanos. Aunque uno logre imponerse al otro, la comunidad ya ha sufrido una derrota: su manera de tratar el conflicto contradice la fraternidad que recibió en Cristo.

La derrota no consiste simplemente en que otros hayan visto el problema. Pablo no está pidiendo ocultarlo para proteger una reputación. En 6:8 denunciará a quienes cometen injusticia y defraudan. Lo que falta es una disposición a actuar de acuerdo con el Señor, incluso cuando hacerlo cuesta una ventaja propia.

Las dos preguntas siguientes son exigentes: «¿Por qué no prefieren sufrir la injusticia? ¿Por qué no prefieren ser defraudados?». Pablo presenta la disposición a soportar una pérdida real antes que convertir el conflicto en un enfrentamiento que desmienta la comunión. No reduce la obediencia a una estrategia que siempre permite conservar todos los beneficios.

Mateo 5:38–42 muestra a Jesús enseñando una respuesta al agravio que renuncia a devolver el mal y a hacer de la propia ventaja el criterio supremo. La relación con este pasaje ayuda a reconocer que Pablo reclama una forma de vida aprendida del Señor, no solo un procedimiento más eficaz para obtener lo que se disputa.

El mismo Salvador sufrió sin devolver insultos y se encomendó al que juzga justamente, según 1 Pedro 2:21–25. Su muerte no fue únicamente un ejemplo: llevó nuestros pecados para que vivamos para la justicia. La capacidad de renunciar a la venganza y a una ganancia injusta nace de pertenecer a ese Redentor y confiar en el juicio de Dios.

El versículo no ofrece al defraudador una excusa para exigir silencio a su hermano. La reprensión inmediata de 6:8 se vuelve contra quienes dañan a otros. Quien lee estas preguntas debe examinar su propia disposición a perder una ventaja por fidelidad a Cristo, en lugar de usarlas para proteger su propia injusticia.

Claves de lectura del original

ἥττημα (hḗttēma) expresa una derrota o fracaso. ἀδικεῖσθε (adikeîsthe) y ἀποστερεῖσθε (apostereîsthe) se refieren aquí a sufrir injusticia y ser privados de algo mediante fraude. Las preguntas sitúan la fidelidad al Señor por encima de la mera victoria sobre el otro.

Aplicación editorial

Pregunta ante Cristo qué estás dispuesto a perder para no actuar injustamente ni alimentar la venganza. Confía en su justicia y examina tu propia conducta antes de pedir al otro que soporte una pérdida.

1 Corintios 6:8 north

La injusticia contra el hermano agrava la contradicción

Pablo identifica a quienes, lejos de soportar una pérdida, están causando el daño.

Explicación del versículo

«Pero ustedes mismos» marca el giro de la reprensión. El apóstol acaba de preguntar por qué no prefieren sufrir injusticia; ahora afirma que están haciendo precisamente lo contrario. Algunos miembros de la comunidad no son solo personas incapaces de resolver una disputa: cometen injusticia y defraudan.

Los verbos retoman los del versículo anterior, pero cambian la posición de los implicados. Allí se hablaba de sufrir el daño; aquí se denuncia a quienes lo producen. Esa relación impide leer 6:7 como una protección del defraudador o como una exigencia que solo deba dirigirse al perjudicado.

La última expresión, «¡y eso a sus hermanos!», intensifica la gravedad. La identidad cristiana no es un recurso para obtener confianza y aprovecharse después de ella. Quien ha sido recibido por Cristo debe reconocer en el otro a una persona de la misma familia de fe y tratarla con la verdad que corresponde a esa relación.

El versículo prepara la advertencia de 6:9: los injustos no heredarán el reino de Dios. Pablo une la conducta que acaba de denunciar con una cuestión de máxima seriedad espiritual. La participación en la iglesia y el uso del nombre de hermano no convierten el fraude en algo compatible con el señorío de Cristo.

Santiago 5:1–6 también denuncia la riqueza que se acumula mediante la retención del salario y recuerda que el clamor de los perjudicados llega a Dios. No es el mismo caso particular, pero la relación bíblica confirma que el provecho económico obtenido a costa del otro es un asunto moral ante el Señor, no un detalle ajeno a la fe.

La solución del evangelio no consiste en presumir de ser justos por comparación con otros. En 6:11 Pablo recordará que los corintios fueron lavados y justificados en el nombre del Señor Jesús. Esa gracia confronta el fraude y abre el camino del arrepentimiento; la nueva identidad debe expresarse en el abandono de la injusticia.

Claves de lectura del original

ἀδικεῖτε καὶ ἀποστερεῖτε (adikeîte kaì apostereîte) significa «cometen injusticia y defraudan». ἀδελφούς (adelphoús) identifica a los perjudicados como hermanos. El cambio de los verbos respecto de 6:7 deja al descubierto la responsabilidad de quienes causan el daño.

Aplicación editorial

Examina con verdad cómo obtienes y conservas tus ventajas. La confianza que otro te concede como hermano en Cristo aumenta tu responsabilidad de tratarlo justamente; reconocer una injusticia exige disponerte a abandonarla y corregir el daño que has causado.

1 Corintios 6:9 north

La injusticia es incompatible con la herencia del reino

La advertencia se dirige a la comunidad misma y debe leerse junto con la obra de gracia recordada en 6:11.

Explicación del versículo

«¿O no saben?» conecta la advertencia con la injusticia y el fraude denunciados en 6:8. Pablo no introduce una lista para que los corintios se sientan superiores a otros. Les exige reconocer que una conducta injusta contradice la pertenencia al reino de Dios, aunque quien la practique lleve el nombre de hermano.

«No heredarán» expresa una exclusión seria de la herencia del reino. La advertencia no se reduce a perder una ventaja secundaria mientras todo permanece igual ante Dios. Por eso «no se engañen» confronta la falsa seguridad de quienes podrían separar su identidad religiosa de su manera de vivir.

La enumeración comienza con inmoralidad sexual, idolatría y adulterio, y continúa con prácticas sexuales entre varones. El versículo siguiente añadirá robo, avaricia, embriaguez, calumnia y estafa. El conjunto impide concentrar toda la reprensión en una sola conducta y conservar protegidas otras formas de injusticia.

Las dos expresiones finales de este versículo deben explicarse dentro de esa enumeración moral. La NTBT entiende la primera como referencia a quienes asumen el papel pasivo en relaciones sexuales entre hombres, y la segunda como referencia a hombres que se acuestan con hombres. Levítico 18:22 también prohíbe esa relación sexual; el texto de Pablo la incluye aquí entre las prácticas contrarias a la vida del reino.

La seriedad de la advertencia no equivale a declarar imperdonable un pasado. «Y eso eran algunos de ustedes», dirá 6:11, antes de recordar la limpieza, la santificación y la justificación recibidas. La misma unidad distingue entre la vida que contradice a Dios y la nueva condición que su gracia concede en Cristo.

Jesucristo no ofrece una salvación que haga bueno el pecado, ni llama a los pecadores a fabricarse primero una historia sin culpa. 1 Timoteo 1:12–16 presenta su venida como salvación de pecadores y celebra una misericordia que transforma. La respuesta fiel a esta advertencia es arrepentirse y confiar en el Salvador, no negar la gravedad del mal ni desesperar de su gracia.

Claves de lectura del original

μαλακοί (malakoí) tiene el sentido básico de «blandos»; dentro de esta lista, la NTBT lo entiende en relación con el papel sexual pasivo entre varones. ἀρσενοκοῖται (arsenokoîtai) designa a hombres que se acuestan con hombres. El contexto de la lista y la continuidad con 6:10–11 son necesarios para comprender tanto la advertencia como la esperanza de transformación.

Aplicación editorial

Recibe la advertencia como un llamado a examinar tu propia vida ante Dios. Lleva tu pecado a Cristo con arrepentimiento y fe: su gracia no lo justifica, pero sí puede perdonar y dar una vida nueva al pecador.

1 Corintios 6:10 north

El reino de Dios no admite una vida sostenida en la injusticia

La lista incluye pecados que una comunidad puede acostumbrarse a tolerar y repite la seriedad de la advertencia.

Explicación del versículo

Este versículo continúa la enumeración iniciada en 6:9. Los ladrones, avaros, borrachos, calumniadores y estafadores aparecen bajo la misma advertencia sobre la herencia del reino. Pablo no permite que el lector acepte la condena de otras prácticas mientras se reserva una excepción para aquello que le resulta conveniente.

El robo y la estafa hacen concreto el daño al prójimo. La avaricia señala también el deseo de poseer que gobierna la conducta, aun cuando se busque una apariencia respetable. Estas menciones alcanzan directamente el problema de 6:8: hay miembros de la iglesia que están defraudando a sus propios hermanos.

La embriaguez y la calumnia amplían la mirada hacia otras maneras de vivir que contradicen al Señor y dañan la relación con los demás. La comunidad no debe medir la gravedad moral solo por lo visible o por lo socialmente escandaloso. Lo que se permite en los hábitos, en el uso de los bienes y en las palabras también está ante Dios.

La repetición de «heredarán el reino de Dios» cierra la lista y deja claro su horizonte. No es una mera exhortación a mejorar la imagen de la iglesia. Se trata de la incompatibilidad entre el gobierno de Dios y una vida que conserva como legítimas esas prácticas.

El versículo siguiente impedirá convertir esta advertencia en un camino de salvación por méritos. Los corintios han sido lavados, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de Dios. El abandono del pecado corresponde a esa gracia recibida; no es el precio con el que se compra la entrada al reino.

Efesios 2:1–10 también une un pasado de desobediencia con la vida nueva en Cristo: la salvación es por gracia mediante la fe, y las buenas obras pertenecen a la vida para la que fuimos creados en él. Esta relación ayuda a mantener juntas la seriedad de la advertencia y la esperanza del evangelio, sin sustituir la gracia por autosuficiencia moral.

Claves de lectura del original

πλεονέκται (pleonéktai) designa a los avaros o codiciosos. ἅρπαγες (hárpages) se refiere a quienes se apropian de lo ajeno o explotan, aquí expresado como «estafadores». La lista relaciona el deseo que domina con el daño que se causa a otros.

Aplicación editorial

No reserves una excepción para un pecado que te beneficia o que tu entorno tolera. Reconócelo ante Cristo y busca vivir de acuerdo con la gracia que has recibido, también en tus bienes, hábitos y palabras.

1 Corintios 6:11 north

La gracia de Dios da una nueva condición a quienes estaban en el pecado

El pasado no es la última palabra: la obra del Señor Jesús y del Espíritu de Dios fundamenta una vida transformada.

Explicación del versículo

«Y eso eran algunos de ustedes» vuelve la lista anterior hacia la historia de la propia comunidad. No todos habían vivido cada una de esas prácticas, pero ninguno puede usar la advertencia para presumir de una superioridad que lo haga independiente de la gracia. Entre ellos hay personas cuyo pasado muestra precisamente la misericordia de Dios.

La triple afirmación que sigue introduce un contraste decisivo: fueron lavados, santificados y justificados. Pablo no dice que lograron borrar su culpa mediante una conducta suficientemente impresionante. Recuerda una acción salvadora que ha cambiado su condición y desde la cual debe comprenderse el llamado a abandonar la injusticia.

El lavamiento expresa limpieza respecto del pecado. Puede reconocerse su relación con el bautismo como señal de la incorporación a Cristo, pero el versículo sitúa la eficacia salvadora en el nombre del Señor Jesús y en el Espíritu de Dios. No describe un poder autónomo del agua ni una limpieza que el ser humano se conceda por su mérito.

La santificación significa que han sido apartados para Dios y le pertenecen. La carta sigue corrigiendo faltas graves en ellos, de modo que esa afirmación no declara que ya sean moralmente impecables. Su nueva pertenencia exige precisamente que la vida corresponda al Señor que los recibió.

La justificación habla de su condición justa ante Dios por la obra de Cristo. No equivale a negar la culpa pasada ni a declarar buenas las prácticas de la lista. Dios concede una nueva relación al pecador que salva; esa aceptación por gracia deja sin fundamento tanto la desesperación por el pasado como la jactancia de quien pretende haberse hecho justo a sí mismo.

«En el nombre del Señor Jesús» y «por el Espíritu de nuestro Dios» mantienen el centro de toda la acción. El Señor Jesús es el Salvador a quien pertenecen, y el Espíritu Santo obra personalmente la renovación de su pueblo. El Padre nos recibe por medio de su Hijo y nos da su Espíritu; la salvación no nace de la autonomía humana.

Tito 3:3–7 une de manera semejante un pasado de esclavitud al pecado con la misericordia de Dios, el lavamiento, la renovación del Espíritu Santo y la justificación por gracia mediante Jesucristo. La esperanza de ser herederos produce una vida agradecida y nueva, no permiso para volver a llamar bueno lo que el Salvador vino a quitar.

Claves de lectura del original

La repetición de ἀλλά (allá, pero) destaca cada aspecto del cambio. ἡγιάσθητε (hēgiásthēte) expresa «fueron santificados», y ἐδικαιώθητε (edikaiṓthēte), «fueron justificados». Las afirmaciones recuerdan una condición recibida de Dios que debe dar forma a la conducta presente.

Aplicación editorial

Confía en Jesucristo y no reduzcas tu identidad al pecado de tu pasado. Agradece la gracia del Padre y la obra del Espíritu Santo, y responde con una vida que muestre a quién perteneces.

1 Corintios 6:12 north

La libertad debe procurar el bien y rechazar un nuevo dominio

Pablo examina la afirmación de libertad mediante dos preguntas: qué aprovecha y qué puede terminar esclavizando.

Explicación del versículo

«Todo me es lícito» aparece dos veces, y cada vez recibe una corrección. La frase puede recoger una consigna que los corintios utilizaban para defender su manera de actuar. El texto no identifica expresamente a quien la formuló; lo decisivo es que Pablo impide convertirla en una autorización sin límites.

La lista de 6:9–10 ya ha mostrado que hay conductas incompatibles con el reino de Dios. Por eso la libertad de la que aquí se habla no puede significar que el pecado se haya vuelto legítimo. La condición recibida en Cristo, recordada en 6:11, llama a una vida nueva y no a una indiferencia moral.

La primera respuesta es «no todo conviene». La pregunta no se agota en si uno puede reclamar una posibilidad; debe considerar el bien que realmente produce. En 1 Corintios 10:23–24, la misma afirmación se relacionará con la edificación y con buscar el bien del otro. La libertad cristiana tiene una dirección de amor, no solo un espacio para la preferencia personal.

La segunda respuesta es «no me dejaré dominar por nada». Defender una libertad mientras se termina bajo el dominio de una práctica constituye otra contradicción. Quien pertenece al Señor no puede justificar una esclavitud al deseo llamándola ejercicio de su autonomía.

Los versículos siguientes concretarán el argumento en la vida corporal y en la inmoralidad sexual. El cuerpo pertenece a Cristo y está destinado a la resurrección; no es un instrumento indiferente que pueda entregarse a cualquier impulso. La libertad debe reconocerse dentro de esa pertenencia y de esa esperanza.

Gálatas 5:13–16 une de igual manera la libertad con el servicio por amor y la vida guiada por el Espíritu. Jesucristo libera para vivir ante Dios, y el Espíritu Santo guía esa respuesta. El bien y la fidelidad al Señor dan contenido a la libertad, en vez de vaciarla mediante un nuevo sometimiento al pecado.

Claves de lectura del original

συμφέρει (symphérei) significa que algo conviene o aprovecha. ἐξουσιασθήσομαι (exousiasthḗsomai) expresa quedar bajo el poder de alguien o de algo. El contraste distingue la mera afirmación de permiso del bien que se busca y de la libertad que debe conservarse bajo Cristo.

Aplicación editorial

Antes de defender una práctica como parte de tu libertad, pregunta qué bien produce y si está tomando dominio sobre ti. Busca vivir bajo el señorío de Jesús y la guía del Espíritu, con amor por quienes te rodean.

1 Corintios 6:13 north

El cuerpo tiene un destino que va más allá de satisfacer un apetito

Su relación con el Señor impide reducir la conducta sexual a una necesidad semejante a comer.

Explicación del versículo

La primera frase relaciona los alimentos con el estómago y el estómago con los alimentos. Describe una correspondencia funcional de la vida presente. Sin embargo, que exista una necesidad corporal no significa que toda manera de satisfacer cualquier deseo sea moralmente indiferente.

La referencia a que Dios pondrá fin a ambos sitúa esa función dentro de un orden transitorio. Pablo no está declarando mala la creación ni afirmando que la persona carezca de valor corporal. El resto de la frase, y de modo explícito el versículo siguiente, impide entenderlo como una negación del cuerpo.

«En cambio» introduce una distinción decisiva. El cuerpo no está destinado a la inmoralidad sexual, como si esa práctica fuera su fin natural. Está destinado al Señor. La conducta corporal pertenece a la relación con Cristo y no puede retirarse de ella mediante una explicación basada solo en el apetito.

«Y el Señor para el cuerpo» añade una afirmación de cuidado y redención. Cristo no recibe únicamente una parte supuestamente espiritual de la persona y abandona el resto. Su obra alcanza la vida corporal, y 6:14 fundamentará esta relación en la resurrección. La pertenencia al Salvador confiere al cuerpo un destino que el deseo momentáneo no puede definir.

En 1 Corintios 15:20–23, la resurrección de Cristo aparece como primicia de quienes le pertenecen. Esa esperanza ilumina la diferencia entre una función temporal y la persona que Dios resucitará. La santidad corporal no nace del desprecio al cuerpo, sino de reconocer su relación con el Señor vivo.

El argumento prepara también las preguntas sobre los miembros de Cristo y el templo del Espíritu Santo. La vida sexual debe entenderse dentro de esa pertenencia recibida por gracia. El creyente no necesita negar que tiene deseos, pero sí reconocer que esos deseos no son su autoridad suprema.

Claves de lectura del original

σῶμα (sō̂ma) es el cuerpo, distinguido aquí de κοιλία (koilía), el estómago. τῷ κυρίῳ (tō̂ kyríōi) expresa la orientación y pertenencia al Señor. La distinción impide trasladar sin más el razonamiento sobre los alimentos a la inmoralidad sexual.

Aplicación editorial

Reconoce tu cuerpo como parte de la vida que Cristo ha recibido y redimido. Deja que esa pertenencia oriente tus decisiones, en lugar de tratar cada deseo como si llevara consigo la autoridad para ser satisfecho.

1 Corintios 6:14 north

La resurrección del Señor fundamenta el futuro de nuestro cuerpo

Dios no abandona la vida corporal de quienes pertenecen a Cristo: su poder sostiene la esperanza de resurrección.

Explicación del versículo

El versículo da fundamento a la afirmación anterior: el cuerpo es para el Señor y el Señor para el cuerpo. Dios resucitó a Jesús, y también resucitará a los creyentes. La relación con Cristo alcanza el futuro de la persona entera, por lo que la conducta corporal presente no puede tratarse como algo sin importancia.

La resurrección del Señor se anuncia como un hecho realizado. La de los destinatarios aparece como una esperanza futura fundada en esa acción de Dios. Pablo no presenta una simple aspiración de supervivencia ni una confianza en una capacidad humana para escapar de la muerte.

«Mediante su poder» sitúa la garantía en Dios. La debilidad y la mortalidad actuales no tienen la última palabra, pero tampoco se niegan. El versículo promete resurrección; no afirma que el creyente ya posea una vida corporal libre de todo sufrimiento o que no deba atravesar la muerte.

1 Corintios 15:12–23 mostrará con mayor desarrollo la unión entre ambos anuncios. Si Cristo no hubiera resucitado, la fe sería vana y los creyentes seguirían en sus pecados; pero ha resucitado como primicia. La esperanza cristiana tiene su centro en el Salvador vivo y depende de su victoria, no de una separación definitiva entre salvación y cuerpo.

1 Corintios 15:42–49 describirá también la transformación de lo corruptible, débil y mortal. La esperanza no consiste en perpetuar sin cambio todas las condiciones presentes. Dios dará una vida corporal transformada, conforme al destino de quienes pertenecen al Cristo resucitado.

En este capítulo, esa esperanza tiene una consecuencia moral concreta. El cuerpo que el Señor resucitará no debe entregarse ahora a la inmoralidad sexual. La obediencia no compra la resurrección; expresa gratitud y coherencia con la pertenencia a quien murió y volvió a vivir por su pueblo.

Claves de lectura del original

ἤγειρεν (ḗgeiren) expresa «resucitó», referido al Señor. ἐξεγερεῖ (exegereî) expresa «resucitará», referido a nosotros. La relación entre el hecho pasado y la esperanza futura sostiene el argumento sobre el cuerpo.

Aplicación editorial

Vive tu realidad corporal con la esperanza puesta en Jesús resucitado. Tu fragilidad presente no anula su promesa, y esa promesa te llama a honrarlo hoy con una vida que le pertenece.

1 Corintios 6:15 north

La pertenencia a Cristo alcanza nuestros cuerpos

Pablo hace visible la contradicción de entregar a la inmoralidad sexual aquello que ya pertenece al Señor.

Explicación del versículo

«Sus cuerpos son miembros de Cristo» aplica de manera concreta la relación anunciada en 6:13–14. El Señor no recibe solo pensamientos o sentimientos religiosos. La persona le pertenece también en su vida corporal, que él resucitará. Por eso lo que se hace con el cuerpo no puede tratarse como una zona ajena a la fe.

El plural «sus cuerpos» dirige la afirmación a la realidad de los destinatarios. No basta con reconocer de manera abstracta que la iglesia es cuerpo de Cristo si después se considera indiferente la conducta de cada miembro. La comunión con el Señor debe orientar las decisiones de quienes participan de ella.

La pregunta siguiente muestra la gravedad del acto: tomar miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta. Pablo se sirve de la primera persona para poner ante el lector la contradicción. No está confesando que él haya realizado esa conducta; formula el problema como una decisión que debe reconocerse incompatible con la pertenencia al Señor.

«¡De ningún modo!» rechaza esa conclusión con firmeza. La libertad no permite disponer del cuerpo como si Cristo no tuviera relación con él. La unión sexual posee un significado real, que 6:16 explicará mediante la referencia a una sola carne. No puede reducirse a un uso corporal sin consecuencias para la persona.

1 Corintios 12:12–14 y 1 Corintios 12:25–27 desarrollan la unidad de los miembros en el cuerpo de Cristo. Esa comunión es obra del Espíritu y compromete el cuidado de unos por otros. La vida de cada creyente está vinculada al Señor y al pueblo que él reunió; la autonomía absoluta no corresponde a esa identidad.

El Salvador se entregó para recibir y santificar a su iglesia, como recuerda Efesios 5:25–30. La exigencia de este versículo nace de esa entrega amorosa. El cuerpo tiene valor porque pertenece a Cristo, y esa pertenencia llama a apartarse de lo que contradice su obra, no a despreciar a las personas necesitadas de su misericordia.

Claves de lectura del original

μέλη Χριστοῦ (mélē Christoû) significa «miembros de Cristo». πόρνης μέλη (pórnēs mélē) expresa «miembros de una prostituta». La repetición de miembros hace explícita la incompatibilidad que la pregunta pone ante el lector.

Aplicación editorial

Reconoce que perteneces a Jesucristo también en tus decisiones corporales. Su amor no reduce el valor de tu cuerpo: te llama a vivir de acuerdo con la dignidad y el propósito que has recibido de él.

1 Corintios 6:16 north

La unión sexual compromete de verdad a las personas

La referencia a una sola carne impide tratar la relación con una prostituta como un acto corporal indiferente.

Explicación del versículo

La pregunta explica por qué el razonamiento anterior termina con una negativa tan firme. Quien se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella. Pablo no describe un encuentro sin relación personal ni un simple modo de satisfacer un apetito: el acto sexual establece una unión corporal real.

La cita «los dos serán una sola carne» procede de Génesis 2:18–25. En Génesis, la expresión pertenece al relato de la formación de la mujer y de la unión del hombre con su esposa. Presenta una relación que involucra a las personas, dentro del propósito de Dios para la vida matrimonial.

Pablo utiliza esa afirmación para mostrar la gravedad de una unión sexual fuera de ese propósito. No está declarando que una relación con una prostituta se convierta por sí misma en un matrimonio legítimo. Apela al significado de la unión corporal para negar que pueda considerarse una acción sin importancia moral.

El argumento debe mantenerse unido a 6:15: los cuerpos son miembros de Cristo. La contradicción consiste en vincular a una unión inmoral el cuerpo que pertenece al Señor. No se resuelve diciendo que la fe se conserva en el interior mientras lo corporal queda fuera de su alcance.

La misma referencia a una sola carne aparece en Efesios 5:25–33, donde el amor matrimonial se relaciona con la entrega y el cuidado de Cristo por su iglesia. Ambos pasajes permiten reconocer que la sexualidad no es una función separada del amor, de la fidelidad y de la pertenencia personal.

El texto confronta una conducta sin atribuir a esa unión un poder superior al de la gracia. La limpieza y la nueva condición recordadas en 6:11 siguen formando parte del contexto. El pecado es serio, pero quien se arrepiente y acude a Cristo no queda fuera del alcance del único Salvador.

Claves de lectura del original

ὁ κολλώμενος (ho kollṓmenos) designa al que se une estrechamente. ἓν σῶμα (hèn sō̂ma) es «un solo cuerpo», y σάρκα μίαν (sárka mían), «una sola carne». La cita bíblica muestra por qué esa unión no puede tratarse como un hecho ajeno a la persona.

Aplicación editorial

Recibe la sexualidad como una dimensión de la vida que debe responder al propósito de Dios. Si has pecado, busca en Cristo perdón y una vida nueva, sin minimizar el acto ni tratar tu pasado como más poderoso que su gracia.

1 Corintios 6:17 north

La unión con el Señor da forma a toda la vida

La comunión con Cristo es real y exige que la conducta corporal corresponda a quien pertenece el creyente.

Explicación del versículo

«Pero» introduce el contraste con la unión descrita en 6:16. Quien se une al Señor es un solo espíritu con él. El argumento vuelve al vínculo fundamental del creyente: su vida ha quedado ligada a Jesucristo, de modo que no puede definirse como una autonomía sin otra autoridad que el deseo.

La expresión afirma una comunión profunda con el Señor. No significa que el creyente se convierta en Cristo o que desaparezca la distinción entre el Salvador y la persona salvada. La pertenencia es recibida por gracia y conserva el reconocimiento de Jesús como Señor.

La referencia a un solo espíritu tampoco permite declarar indiferente el cuerpo. Todo el argumento viene afirmando que los cuerpos son miembros de Cristo y están destinados a la resurrección. La unión con el Señor explica por qué una entrega corporal contraria a él resulta incompatible con esa pertenencia.

Romanos 6:3–13 relaciona la unión con la muerte y resurrección de Cristo con una vida nueva. Su consecuencia incluye no presentar los miembros al pecado, sino a Dios como instrumentos de justicia. Esa relación bíblica confirma que la comunión con Cristo debe alcanzar la conducta concreta, no quedar limitada a una experiencia interior.

El Espíritu Santo, mencionado expresamente en 6:19, habita en quienes pertenecen al Señor. La vida espiritual no consiste en imaginar que cualquier impulso propio recibe autoridad divina. Es una vida renovada y guiada por el Espíritu que da testimonio de Cristo, en conformidad con la verdad de su palabra.

La unión con Jesús sostiene tanto la exigencia como la esperanza. El creyente no enfrenta el llamado a la santidad como alguien abandonado a su fuerza; pertenece al Salvador vivo. Precisamente por esa gracia, debe rechazar lo que contradice la relación que ha recibido.

Claves de lectura del original

κολλώμενος τῷ κυρίῳ (kollṓmenos tō̂ kyríōi) expresa unirse al Señor y retoma el verbo del versículo anterior. ἓν πνεῦμα (hèn pneûma) significa «un solo espíritu». El contraste afirma una unión con Cristo que orienta la vida entera, sin confundir al creyente con su Señor.

Aplicación editorial

Apóyate en tu pertenencia a Cristo cuando necesites obedecer. Busca que tus decisiones visibles correspondan a la comunión que confiesas, bajo la guía del Espíritu Santo y la verdad de la Escritura.

1 Corintios 6:18 north

Huir de la inmoralidad sexual es una respuesta concreta al Señor

La unión del creyente con Cristo exige apartarse de una conducta que compromete su propio cuerpo.

Explicación del versículo

La orden «huyan» lleva el argumento a una respuesta práctica. Después de afirmar que los cuerpos son miembros de Cristo y que quien se une al Señor es un solo espíritu con él, Pablo no propone buscar una forma de justificar la inmoralidad. Reclama apartarse de ella.

Huir no equivale a despreciar el cuerpo o a negar su valor. El mandato nace precisamente de reconocer que el cuerpo pertenece al Señor y está destinado a la resurrección. Lo que debe abandonarse es la conducta que contradice esa pertenencia, no la condición corporal con la que Dios nos creó.

La oposición entre estar «fuera del cuerpo» y pecar «contra su propio cuerpo» se entiende dentro de 6:15–17. La unión sexual hace del propio cuerpo una parte real de una unión con otra persona. En el caso descrito, el creyente compromete de ese modo el cuerpo que es miembro de Cristo; no puede sostener que su relación con el Señor queda al margen.

La frase destaca esa implicación directa y no debe convertirse en una explicación según la cual ningún otro pecado pueda producir efectos corporales. La misma carta hablará de embriaguez y de consecuencias graves en la vida de la comunidad. Aquí Pablo subraya la contradicción específica de una unión sexual que entrega el propio cuerpo a lo que no corresponde al Señor.

2 Timoteo 2:20–22 también une el mandato de huir de los deseos juveniles con seguir la justicia, la fe, el amor y la paz. Apartarse del pecado tiene una dirección positiva: vivir para el Señor junto con quienes lo invocan. La santidad no se limita a una negación vacía; busca una vida útil a quien nos recibió.

El llamado conserva la esperanza del capítulo. En 6:11 Pablo recordó la limpieza y la justificación recibidas en el nombre de Jesús. Huir de la inmoralidad es una respuesta a esa gracia, no una manera de comprarla; quien ha pecado debe acudir al Salvador con arrepentimiento y abandonar la pretensión de que el acto no importa.

Claves de lectura del original

φεύγετε (pheúgete) es la orden «huyan». εἰς τὸ ἴδιον σῶμα (eis tò ídion sō̂ma) expresa aquí la dirección del pecado «contra el propio cuerpo». El contexto de la unión corporal explica la fuerza particular del contraste.

Aplicación editorial

Responde al Señor con decisiones que te aparten de la inmoralidad y te acerquen a una vida de justicia, fe y amor. Apóyate en Cristo para obedecer y busca la compañía de quienes también desean seguirlo con un corazón sincero.

1 Corintios 6:19 north

El Espíritu Santo habita en el cuerpo que Dios ha recibido

La presencia del Espíritu fundamenta la santidad corporal y recuerda que el creyente pertenece a Dios.

Explicación del versículo

«¿O no saben?» introduce otro fundamento para el mandato anterior. El cuerpo es templo del Espíritu Santo. Pablo no lo considera un recipiente sin valor del que la salvación deba deshacerse. Es el lugar de una presencia divina recibida, y por eso su uso tiene una importancia espiritual concreta.

La imagen del templo ya apareció en 1 Corintios 3:16–17, referida a la comunidad en la que habita el Espíritu de Dios. Aquí, después de hablar de los cuerpos como miembros de Cristo y del pecado contra el propio cuerpo, la afirmación alcanza de manera directa la vida corporal de los creyentes. La pertenencia comunitaria y la responsabilidad de cada miembro se refuerzan entre sí.

«Que está en ustedes» afirma una presencia real, no solo una comparación con un edificio sagrado. El Espíritu Santo es quien habita en el pueblo de Dios, lo santifica y lo guía conforme a Cristo. Su presencia no puede reducirse a una fuerza impersonal ni identificarse automáticamente con cada sentimiento que una persona experimente.

«Que han recibido de Dios» destaca el carácter de don. La iglesia no fabrica esa presencia por su prestigio o capacidad moral. En Juan 14:15–23, Jesús habla al Padre y promete a sus discípulos el Espíritu de la verdad; la relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu sostiene una vida de amor y obediencia.

«Ustedes no se pertenecen a sí mismos» prepara la explicación de 6:20: fueron comprados por un precio. La autonomía absoluta queda contradicha por la redención. El cuerpo no es una posesión indiferente que pueda retirarse del señorío de Jesús cada vez que aparece un deseo.

La exigencia nace de una gracia que da valor y propósito. Dios ha recibido al creyente por medio de Cristo y le ha dado su Espíritu. La respuesta debe ser gratitud y santidad corporal, con la confianza de que el mismo Espíritu que habita en nosotros nos guía a vivir para el Señor.

Claves de lectura del original

ναός (naós) designa el templo como lugar de presencia divina. ἁγίου πνεύματος (hagíou pneúmatos) identifica al Espíritu Santo. οὐκ ἐστὲ ἑαυτῶν (ouk estè heautō̂n) expresa «no se pertenecen a sí mismos», afirmación que el siguiente versículo fundamenta en la redención.

Aplicación editorial

Agradece al Padre el don de su Espíritu por medio de Jesucristo. Honra esa presencia con una vida corporal que corresponda al Señor, buscando la guía del Espíritu en la verdad de la Escritura.

1 Corintios 6:20 north

La redención llama a honrar a Dios con el cuerpo

El precio pagado por Cristo fundamenta una pertenencia agradecida que debe hacerse visible en la vida.

Explicación del versículo

«Porque» explica por qué los creyentes no se pertenecen a sí mismos: fueron comprados por un precio. La imagen de adquisición expresa una nueva pertenencia. La libertad cristiana no significa independencia de todo señorío, sino haber sido recibidos por el Señor que los rescató.

El versículo no convierte el precio en una cantidad que deba calcularse ni identifica aquí a un destinatario del pago. La relación bíblica que ilumina la imagen está en la entrega de Jesús. En Marcos 10:42–45, el Hijo del Hombre presenta su misión como servicio y como dar su vida en rescate por muchos.

1 Pedro 1:17–21 precisa que el rescate no fue con plata u oro, sino con la sangre preciosa de Cristo. La dignidad de la nueva vida descansa en la entrega del Salvador, no en que el creyente haya logrado pagar por su propia limpieza. La gratitud mira primero a lo que el Señor hizo por nosotros.

«Por tanto» introduce la respuesta: glorificar a Dios en el cuerpo. El mandato resume la unidad de 6:12–20. El cuerpo es para el Señor, será resucitado, pertenece a Cristo y es templo del Espíritu Santo. La conducta sexual debe corresponder a esas realidades recibidas por gracia.

Glorificar a Dios no se limita a palabras de alabanza mientras la conducta corporal sigue un camino contrario. Implica reconocer su valor y autoridad mediante lo que hacemos. 1 Corintios 10:31–33 extenderá la misma orientación a comer, beber y cualquier otra actividad, vinculándola también con el bien y la salvación de otros.

El capítulo ha comenzado denunciando relaciones injustas entre hermanos y termina afirmando una pertenencia que alcanza el cuerpo. Ambas exhortaciones nacen de la misma verdad: quienes fueron salvados por Jesucristo deben vivir bajo su señorío. La obediencia es fruto agradecido de la redención y de la obra del Espíritu, nunca su precio.

Claves de lectura del original

ἠγοράσθητε (ēgorásthēte) significa «fueron comprados». τιμῆς (timē̂s) expresa «por un precio». δοξάσατε (doxásate) es el mandato de glorificar. La relación entre adquisición y respuesta muestra que el don recibido fundamenta la vida que honra a Dios.

Aplicación editorial

Recuerda con gratitud la entrega de Jesucristo y ofrece tu vida corporal al propósito de Dios. Busca honrarlo en tus decisiones y relaciones, confiando en su gracia y en la guía del Espíritu Santo.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.
https://www.bibliatodo.com/ntbt/