Un pleito entre hermanos pone a prueba la vida de la comunidad
Pablo confronta a una iglesia que presume de sabiduría, pero no asume con fidelidad los conflictos entre sus propios miembros.
Explicación del versículo
La pregunta «¿Se atreve alguno de ustedes?» introduce una reprensión. No se trata de una consulta neutral sobre el lugar más cómodo para resolver diferencias. Pablo ve una contradicción entre la identidad de los corintios como pueblo de Cristo y su manera de afrontar un pleito con otro miembro de esa comunidad.
El versículo siguiente hablará de asuntos de poca importancia en comparación con el juicio futuro, y 6:7–8 mencionará injusticia y fraude. El argumento se ocupa de litigios entre hermanos relacionados con la vida presente. La preocupación no es proteger el prestigio del más fuerte, sino que una comunidad unida por el mismo Señor llegue a proceder injustamente y no sea capaz de discernir sus diferencias.
«Los injustos» y «los santos» contrastan a quienes están fuera de la comunidad de fe con quienes fueron apartados para Dios en Cristo. No afirman que todo juez de fuera sea personalmente deshonesto ni que cada cristiano actúe siempre con justicia. De hecho, en 6:8 Pablo denunciará la injusticia que los propios creyentes están cometiendo. La nueva identidad debe expresarse en una conducta correspondiente.
El capítulo anterior había reclamado responsabilidad respecto de los de dentro, en 1 Corintios 5:12–13. Ahora esa responsabilidad alcanza los conflictos entre hermanos. Recurrir al enfrentamiento ante quienes no comparten su fe manifiesta que no están viviendo la fraternidad y el discernimiento que su confesión supone.
Esta reprensión debe leerse junto con Romanos 13:1–4, donde Pablo reconoce una función de las autoridades para el bien y el castigo del mal. Aquí no desarrolla una negación de esa función. Su pregunta exige que la iglesia examine su propia capacidad y su disposición para actuar justamente en los asuntos que está describiendo.
La pertenencia a Jesucristo da profundidad al problema: el otro no es solo un rival al que vencer, sino un hermano recibido por el mismo Salvador. La gracia no elimina la verdad de lo sucedido ni hace bueno el fraude; llama a tratar el conflicto con una justicia que corresponda a la comunión en Cristo.
Claves de lectura del original
πρᾶγμα (prâgma) designa aquí un asunto o pleito. κρίνεσθαι (krínesthai) expresa acudir a juicio o litigar. El contraste entre ἀδίκων (adíkōn, injustos) y ἁγίων (hagíōn, santos) debe entenderse dentro de la distinción comunitaria, sin ignorar la denuncia de injusticia entre los creyentes mismos.
Aplicación editorial
Cuando tengas un conflicto con un hermano, reconoce primero la responsabilidad de actuar con verdad y justicia ante Cristo. Buscar su bien y el discernimiento de la comunidad exige abandonar tanto el fraude como el deseo de humillarlo.