1 Corintios 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Corintios 5

Un caso de inmoralidad juzgado

1 Se oye por todas partes que hay inmoralidad sexual entre ustedes, y de una clase que ni siquiera se da entre los gentiles: uno tiene a la esposa de su padre.   N1

2 ¡Y ustedes están llenos de orgullo! ¿No debieron más bien lamentarse, para que fuera quitado de entre ustedes el que cometió tal acción?   N2

3 Pues yo, aunque ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya he juzgado, como si estuviera presente, al que ha hecho semejante cosa:   N3

4 en el nombre de nuestro Señor Jesús, cuando estén reunidos ustedes y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús,   N4

5 entregar a ese hombre a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor.   N5

Cristo, nuestra Pascua, y la vida nueva

6 No es buena la jactancia de ustedes. ¿No saben que un poco de levadura leuda toda la masa?   N6

7 Eliminen la vieja levadura para ser una masa nueva, pues son sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ya fue sacrificado.   N7

8 Así que celebremos la fiesta, sin la vieja levadura ni la levadura de malicia y maldad, sino con los panes sin levadura de sinceridad y verdad.   N8

La responsabilidad dentro de la comunidad

9 En mi carta les escribí que no se relacionaran con quienes practican la inmoralidad sexual.   N9

10 No me refería de manera absoluta a los inmorales de este mundo, ni a los avaros y estafadores, ni a los idólatras, pues entonces tendrían que salir del mundo.   N10

11 Más bien, les escribí que no se relacionen con quien, llamándose hermano, practica la inmoralidad sexual, o es avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con alguien así, ni siquiera coman.   N11

12 Porque ¿qué tengo yo que ver con juzgar a los de afuera? ¿No juzgan ustedes a los de adentro?   N12

13 A los de afuera los juzga Dios. «Expulsen al malvado de entre ustedes».   N13

menu_book Notas de estudio de 1 Corintios 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Corintios 5:1 north

Una conducta grave exige la respuesta de la comunidad

La santidad recibida en Cristo no permite tratar como indiferente una relación contraria a la voluntad de Dios.

Explicación del versículo

El capítulo pasa de la presunción de algunos a una situación conocida en la iglesia. Se oye de una inmoralidad sexual concreta: un hombre tiene a la esposa de su padre. Pablo no presenta un motivo interior que haya deducido, sino una conducta que requiere respuesta.

La expresión identifica la relación, sin ofrecer todos los detalles de la vida familiar o de sus circunstancias. Conviene conservar lo que afirma y no completar la historia con edades, motivos o estados personales que no se mencionan. El punto del apóstol es la gravedad de lo que la comunidad está tolerando.

Levítico 18:6–8 incluye una prohibición expresa respecto de la esposa del padre. La relación bíblica muestra que el juicio de Pablo no procede simplemente de una preferencia cultural propia o de una rivalidad con el implicado.

El contraste con los gentiles intensifica la denuncia. Pablo presenta el caso como escandaloso incluso frente a lo que se admite fuera de la iglesia. No está idealizando toda conducta gentil, sino mostrando la contradicción de una comunidad que presume de sabiduría mientras deja sin respuesta una situación tan grave.

Los destinatarios fueron llamados santos en Cristo y recibieron la gracia de Dios. Esa aceptación no convierte el pecado en un bien que deba protegerse. La misma entrega del Salvador, a quien el capítulo llamará nuestra Pascua, fundamenta una vida nueva que necesita arrepentimiento y verdad.

Claves de lectura del original

πορνεία (porneía) designa inmoralidad sexual y el versículo precisa el caso al que se refiere. γυναῖκά… τοῦ πατρός (gynaîka… toû patrós) identifica a la esposa del padre. La explicación debe partir de esa relación explícita, sin inventar una biografía de los involucrados.

Aplicación editorial

No uses los dones o el conocimiento de una comunidad para negar una conducta que contradice al Señor. La gracia de Cristo llama a reconocer la verdad y a buscar una respuesta que cuide la santidad y el bien de las personas.

1 Corintios 5:2 north

El orgullo debe ceder al dolor que reconoce el pecado

Pablo confronta tanto la conducta del implicado como la respuesta de la iglesia.

Explicación del versículo

«Y ustedes están llenos de orgullo» expone la contradicción comunitaria. La carta ha mostrado rivalidades y pretensiones de sabiduría; ahora esa actitud aparece junto a una conducta grave que no ha recibido la respuesta debida. La presencia de dones no garantiza por sí misma una vida madura.

El texto no detalla todas las razones de su orgullo ni afirma que cada uno celebrara exactamente la misma cosa. Lo seguro es que la presunción ha ocupado el lugar de una respuesta de duelo y responsabilidad ante lo que sucede entre ellos.

Lamentarse significa reconocer la gravedad del pecado y su daño, en vez de mirar a la persona como motivo de superioridad o de indiferencia. No se trata de una tristeza que solo conserva apariencias. Pablo la relaciona con que el autor de la acción sea quitado de entre la comunidad.

El mandato final de 1 Corintios 5:12–13 hará explícita esa responsabilidad. La iglesia no puede mantener la convivencia como si la conducta y la identidad de hermano fueran indiferentes entre sí. La exclusión pertenece a una respuesta seria y no debe reemplazarse por orgullo religioso o por una negación del mal.

La finalidad salvadora de 5:5 impide convertir la medida en deleite por la ruina del otro. La comunidad vive de la misma misericordia que necesita quien debe arrepentirse. Cristo salva del pecado, y su gracia llama a unir verdad, humildad y cuidado de su pueblo.

Claves de lectura del original

πεφυσιωμένοι (pephysiōménoi) expresa estar hinchados de orgullo. ἐπενθήσατε (epenthḗsate) significa lamentarse o hacer duelo. El contraste muestra que la respuesta afectiva y la responsabilidad comunitaria deben corresponder a la gravedad de la situación.

Aplicación editorial

Ante una falta grave, abandona tanto la indiferencia como la superioridad. Reconocer el pecado con dolor puede acompañar una corrección firme orientada a la verdad y al bien de la comunidad, desde la gracia que todos necesitan.

1 Corintios 5:3 north

La ausencia corporal no impide una respuesta apostólica ante el hecho conocido

Pablo participa en la responsabilidad de la comunidad sin pretender ocupar el juicio final del Señor.

Explicación del versículo

El apóstol distingue su ausencia en cuerpo y su presencia en espíritu. No está físicamente en Corinto, pero sigue vinculado a la iglesia y a su responsabilidad de instruirla. La distancia no lo lleva a tratar como ajena una conducta que contradice el evangelio que anunció.

«Ya he juzgado» expresa una decisión acerca del caso descrito. No se presenta como una capacidad para descubrir cualquier secreto del corazón desde lejos. Pablo trata una conducta conocida y la evalúa desde la enseñanza del Señor.

Esto aclara la relación con 1 Corintios 4:3–5. Allí se reservaba a Cristo la manifestación definitiva de lo oculto y de las intenciones. Aquí la comunidad necesita discernir y actuar ante un hecho manifiesto. El límite del juicio humano no puede convertirse en una excusa para abandonar toda responsabilidad moral.

La presencia en espíritu expresa su participación en el propósito y la acción que corresponde a la iglesia. El versículo no narra un desplazamiento corporal ni describe una facultad de observar de forma ilimitada lo que sucede. El siguiente hablará de la reunión de los corintios y del poder del Señor Jesús.

La autoridad apostólica permanece bajo ese nombre. Pablo no actúa para proteger una propiedad personal ni para engrandecer su fuerza frente a la comunidad. Su encargo debe servir a la santidad del pueblo que Cristo recibió y al propósito salvador que se explicará en 5:5.

Claves de lectura del original

παρὼν… τῷ πνεύματι (parṑn… tō̂ pneúmati) expresa estar presente en espíritu, en contraste con la ausencia corporal. κέκρικα (kékrika) significa «he juzgado» o «he decidido». La afirmación se refiere al caso expuesto y no concede al ministro conocimiento absoluto de las personas.

Aplicación editorial

Discierne una conducta por la verdad del evangelio sin atribuirte conocimiento de todo corazón. La responsabilidad cristiana puede ser clara y concreta mientras conserva humildad ante el Señor que juzga plenamente.

1 Corintios 5:4 north

La comunidad reunida actúa bajo la autoridad del Señor Jesús

La respuesta al pecado debe reconocer al Señor a quien pertenecen tanto la iglesia como sus servidores.

Explicación del versículo

La frase continúa la decisión anunciada en el versículo anterior y conduce a la medida del siguiente. Pablo sitúa toda la acción en el nombre del Señor Jesús. La comunidad no recibe permiso para erigirse en dueña de la vida del implicado; debe responder ante la autoridad de Cristo.

«Cuando estén reunidos» muestra que se trata de una responsabilidad de la iglesia. El caso conocido no debe quedar reducido al disgusto privado de un dirigente o a rumores que nadie asume. La asamblea ha de reconocer la contradicción entre la conducta descrita y la vida a la que fue llamada.

La referencia a «mi espíritu» mantiene el vínculo con la presencia en espíritu de Pablo en 5:3. El apóstol participa mediante su juicio e instrucción, aunque no esté corporalmente allí. El posesivo remite a Pablo; no corresponde convertir esta expresión en una identificación de su persona con el Espíritu Santo.

El nombre y el poder del Señor Jesús enmarcan el acto. Nombrarlo no funciona como una fórmula que vuelva justa cualquier decisión humana. Su señorío exige que la respuesta corresponda a la verdad del evangelio, a la gravedad del caso y al propósito salvador expresado en 5:5.

En 1 Corintios 4:1–5, Pablo había presentado a los ministros como servidores de Cristo y reservado a él el juicio definitivo. La autoridad que aquí ejerce sigue siendo recibida y responsable. Jesucristo es quien salva y gobierna a su pueblo; el apóstol y la comunidad deben servirlo con fidelidad.

Claves de lectura del original

συναχθέντων ὑμῶν (synachthéntōn hymō̂n) significa «estando ustedes reunidos». σὺν τῇ δυνάμει (sỳn tē̂ dynámei) expresa «con el poder», referido al Señor Jesús. La reunión comunitaria y la autoridad del Señor pertenecen al marco de la decisión.

Aplicación editorial

Al asumir responsabilidades en la iglesia, busca que tus decisiones puedan reconocerse como servicio fiel a Jesucristo. Su nombre llama a rendir cuentas de lo que se hace y del bien que se busca para su pueblo.

1 Corintios 5:5 north

Una medida severa orientada a la salvación en el día del Señor

La dureza de la advertencia debe leerse junto con la finalidad que Pablo declara: que el espíritu sea salvo.

Explicación del versículo

«Entregar a ese hombre a Satanás» expresa una ruptura grave con la convivencia de la iglesia. El mandato de expulsión en 5:13 concreta la separación de la comunidad, que pertenece a Cristo. El implicado queda expuesto a la esfera hostil de fuera; Satanás no se presenta como salvador ni como autoridad a la que la iglesia deba rendir culto.

La «destrucción de la carne» no describe una incomodidad leve. Es una advertencia severa sobre las consecuencias del pecado. La expresión puede apuntar a un padecimiento corporal grave; también se ha entendido en relación con el quebrantamiento de la conducta carnal. El versículo no detalla el modo, la duración o todos los efectos de esa entrega, y no encarga a la comunidad ejercer violencia física contra la persona.

El vocabulario de carne y espíritu tampoco permite concluir que el cuerpo sea malo por naturaleza y solo el espíritu importe a Dios. La misma carta enseñará la pertenencia del cuerpo al Señor y su resurrección. Aquí el contraste sirve a una advertencia cuyo desenlace deseado es la salvación, frente al peligro real en que se encuentra el pecador.

«A fin de que» declara la finalidad de la medida. Pablo mira hacia el día del Señor, cuando el juicio de Cristo hará manifiesta la verdad. La disciplina no compra la salvación ni sustituye la gracia del Salvador: debe confrontar una falsa seguridad y llamar a abandonar el pecado. La finalidad expresada no equivale a narrar que el arrepentimiento ya haya ocurrido.

En 1 Timoteo 1:18–20, una entrega a Satanás aparece relacionada con aprender a no blasfemar. Ese paralelo confirma que una medida tan severa puede tener una intención correctiva. No ofrece, sin embargo, detalles adicionales sobre el procedimiento o el desenlace de este caso de Corinto.

La iglesia debe tomar en serio tanto el pecado como el propósito de salvación. No puede usar la gravedad de la frase para disfrutar del sufrimiento de alguien, ni vaciarla de su advertencia. Su esperanza permanece en Jesucristo, quien salva por gracia y llama al arrepentimiento.

Claves de lectura del original

ὄλεθρον τῆς σαρκός (ólethron tē̂s sarkós) significa «destrucción de la carne» y conserva la severidad del texto. ἵνα τὸ πνεῦμα σωθῇ (hína tò pneûma sōthē̂) expresa la finalidad: «para que el espíritu sea salvo». El juicio y la esperanza deben leerse juntos, sin atribuir al pasaje un mecanismo que no explica.

Aplicación editorial

Recibe con seriedad el llamado a arrepentirte y pon tu esperanza en Cristo. Si participas en una corrección comunitaria, busca el bien eterno de la persona, con humildad y sin convertir su aflicción en espectáculo.

1 Corintios 5:6 north

La levadura revela el alcance comunitario de la tolerancia al pecado

La jactancia impide ver cómo una conducta sin corregir puede influir en toda la comunidad.

Explicación del versículo

Pablo vuelve a la actitud de los corintios: su jactancia no es buena. El problema del capítulo no se reduce a un individuo aislado. La iglesia ha tolerado la conducta mientras conserva una valoración orgullosa de sí misma; por eso necesita examinar su propia respuesta.

La pregunta acerca de la levadura utiliza una imagen de efecto conocido: una pequeña cantidad fermenta toda la masa. La proporción inicial no mide el alcance de la influencia. Del mismo modo, que el caso afecte directamente a una persona no hace irrelevante la responsabilidad del conjunto.

La imagen denuncia el peligro de admitir el pecado como algo compatible con la identidad cristiana. Si la comunidad lo protege o lo trivializa, su manera de discernir y vivir también resulta afectada. Pablo no afirma que cada miembro haya cometido el mismo acto, sino que todos deben reconocer el daño de dejarlo sin respuesta.

La metáfora prepara el lenguaje de la Pascua en 5:7–8. Allí Cristo será presentado como el sacrificio que funda la nueva condición de su pueblo, y la levadura se relacionará con malicia y maldad. La santidad comunitaria procede de pertenecer al Salvador y exige una vida que corresponda a su obra.

El argumento tampoco convierte a una persona en una sustancia impura que ya carezca de esperanza. El propósito de salvación de 5:5 sigue en pie. La firmeza ante el pecado y el deseo de restauración deben guardar su lugar, sin que el orgullo decida por la iglesia.

Claves de lectura del original

καύχημα (kaúchēma) se refiere a aquello de lo que se jactan. μικρὰ ζύμη (mikrā̀ zýmē) es «un poco de levadura», y ὅλον τὸ φύραμα (hólon tò phýrama) designa toda la masa. El contraste de cantidades explica por qué el caso compromete la respuesta comunitaria.

Aplicación editorial

No midas la salud de una iglesia solo por sus capacidades o su prestigio. La fidelidad a Cristo también se manifiesta al reconocer el pecado, abandonar la presunción y asumir el cuidado de la vida común.

1 Corintios 5:7 north

Cristo, nuestra Pascua, fundamenta la vida nueva

El mandato de abandonar el pecado nace de una redención ya realizada, no de la pretensión de merecerla.

Explicación del versículo

«Eliminen la vieja levadura» continúa la imagen del versículo anterior y exige una respuesta a la conducta tolerada. La comunidad no puede limitarse a lamentar el caso mientras deja intacta su relación con él. Ser una masa nueva implica apartar lo que contradice su pertenencia a Cristo.

La afirmación «pues son sin levadura» da al mandato un fundamento decisivo. Pablo reconoce la nueva condición del pueblo del Señor al mismo tiempo que lo llama a vivir de acuerdo con ella. La obediencia no produce el sacrificio de Cristo ni compra la aceptación divina: responde a lo que el Salvador ha hecho.

La Pascua de Éxodo 12:1–20 vincula el sacrificio del animal, la sangre que señala las casas y los panes sin levadura con la liberación de Israel. Pablo recurre a esa historia y declara expresamente su referencia a Cristo. No invita a buscar un significado oculto en cada detalle de la celebración, sino que identifica en Jesús el sacrificio que funda la existencia del pueblo redimido.

«Nuestra Pascua» expresa que la comunidad recibe el beneficio de su entrega. El centro de la exhortación no es la superioridad moral de los corintios, sino Jesucristo sacrificado por ellos. Por eso la iglesia puede reconocer el pecado sin desesperar y debe abandonarlo sin presumir de haberse salvado a sí misma.

El sacrificio aparece como un hecho realizado. Hebreos 10:10–14 también relaciona nuestra santificación con la ofrenda de Jesucristo hecha una vez para siempre. La vida nueva descansa en esa obra suficiente; la corrección comunitaria y la obediencia son respuesta a su gracia, nunca un sacrificio que complete una supuesta insuficiencia de Cristo.

Claves de lectura del original

ἐκκαθάρατε (ekkathárate) expresa la orden de limpiar o eliminar. τὸ πάσχα ἡμῶν (tò páscha hēmō̂n) es «nuestra Pascua»; ἐτύθη Χριστός (etýthē Christós) afirma que Cristo fue sacrificado. La obra cumplida del Señor sostiene el mandato presente.

Aplicación editorial

Acude a Cristo con gratitud por su entrega y reconoce lo que necesitas abandonar. La gracia que te recibe también te llama a una vida coherente con el Señor que te rescató.

1 Corintios 5:8 north

Celebrar la redención con sinceridad y verdad

La alegría fundada en Cristo debe expresarse en una vida que rechaza la malicia y la maldad.

Explicación del versículo

«Así que» enlaza la exhortación con el sacrificio de Cristo, nuestra Pascua. La fiesta nace de una liberación recibida. Pablo habla a personas que deben vivir como pueblo redimido, y transforma la imagen pascual en una llamada a la coherencia de toda la comunidad.

La vieja levadura queda explicada por la malicia y la maldad. El símbolo no autoriza a declarar impuro todo lo antiguo por ser antiguo; señala aquello que contradice la nueva condición en Cristo. En el contexto inmediato, incluye la tolerancia orgullosa ante una conducta que requiere corrección.

Los panes sin levadura se relacionan con sinceridad y verdad. La sinceridad reclama integridad, sin una apariencia religiosa que encubra el mal; la verdad exige concordancia con el evangelio y con los hechos. Ambas corrigen a una iglesia que podría sostener su prestigio mientras evita reconocer lo que sucede.

El lenguaje de celebración conserva la alegría de la salvación, pero no permite separarla de la santidad. No basta con hablar de la Pascua de Cristo y mantener una convivencia que desmiente su señorío. El Salvador entregado por su pueblo fundamenta tanto la gratitud como la renuncia al pecado.

La explicación que el propio versículo da a los alimentos orienta la lectura de la fiesta. Aquí el acento recae en la vida comunitaria de sinceridad y verdad; la frase no fija por sí sola un calendario de celebraciones ni describe todos los detalles de un rito. El llamado alcanza la conducta con la que la iglesia responde a Cristo.

Claves de lectura del original

ἑορτάζωμεν (heortázōmen) significa «celebremos la fiesta». εἰλικρινείας καὶ ἀληθείας (eilikrineías kaì alētheías) expresa «de sinceridad y verdad». El mismo texto interpreta la imagen de los panes mediante cualidades que deben caracterizar la vida del pueblo de Cristo.

Aplicación editorial

Deja que tu gratitud por Jesús alcance tu manera de hablar y de actuar. Celebrar su salvación incluye renunciar a la doblez y tratar con verdad lo que necesita ser corregido.

1 Corintios 5:9 north

Una instrucción escrita necesita entenderse en su alcance

Pablo recuerda lo que había enseñado y prepara una aclaración que evita aplicar su orden de manera equivocada.

Explicación del versículo

El apóstol remite a una instrucción escrita que los corintios habían recibido: no relacionarse con quienes practican la inmoralidad sexual. El caso de este capítulo no aparece, por tanto, como un asunto sin relación con la enseñanza anterior de Pablo.

La referencia a «mi carta» permite reconocer una comunicación previa con la comunidad. El nombre de 1 Corintios identifica la carta que leemos dentro de las Escrituras; no obliga a pensar que Pablo nunca hubiera escrito antes a esta iglesia. El pasaje recuerda el contenido necesario para su aclaración, sin reproducir aquella comunicación completa.

La prohibición se refiere a una asociación que puede tratar como compatible con la comunión cristiana una conducta contraria al Señor. Su alcance quedará precisado en los versículos siguientes: Pablo distingue a quienes están fuera de la iglesia de quien se llama hermano y permanece en esa contradicción.

Leer esta frase aislada de 5:10–11 conduciría a una separación que el propio apóstol rechaza. La comunidad vive entre personas que necesitan escuchar el evangelio; no puede salir del mundo para evitar todo encuentro con el pecado. Tampoco puede usar esa presencia en el mundo para negar su responsabilidad dentro de la iglesia.

La entrega de Cristo, recordada en 5:7, da unidad a ambas cosas. Su pueblo está llamado a una vida santa y recibe la misión de anunciar al Salvador a los pecadores. La fidelidad requiere entender bien a quién se dirige la medida y qué relación se está tratando.

Claves de lectura del original

ἐν τῇ ἐπιστολῇ (en tē̂ epistolē̂) significa «en la carta». συναναμίγνυσθαι (synanamígnysthai) expresa asociarse o mezclarse con otros en una relación cercana. Los versículos siguientes determinan el alcance de la prohibición; el término aislado no define toda relación posible con cualquier persona.

Aplicación editorial

Lee las exhortaciones junto con sus aclaraciones. La obediencia a Cristo requiere tanto firmeza ante el pecado como una comprensión fiel de las personas y relaciones a las que se aplica cada instrucción.

1 Corintios 5:10 north

La santidad cristiana no exige salir del mundo

Pablo aclara que su instrucción no busca eliminar todo contacto con quienes están fuera de la iglesia.

Explicación del versículo

«No me refería de manera absoluta» corrige una lectura excesiva de la prohibición anterior. Si los corintios debieran evitar toda relación con personas que practican el pecado, tendrían que abandonar el mundo. La vida de la comunidad transcurre entre personas que aún necesitan conocer al Salvador.

La enumeración amplía la mirada: además de inmoralidad sexual aparecen avaricia, estafa e idolatría. La valoración moral del capítulo no se limita a una clase de conducta. El deseo de enriquecerse a costa de otros y la adoración que desplaza a Dios también contradicen su voluntad.

Pablo no aprueba esas prácticas al reconocer la existencia de relaciones ordinarias con quienes las realizan. Aclara el alcance de una medida comunitaria. La distinción entre los de fuera y quien se llama hermano, desarrollada en 5:11–13, determina a quién se aplica la separación ordenada en esta situación.

En Mateo 9:9–13, Jesús comparte la mesa con recaudadores y pecadores y explica que vino a llamar a pecadores. Su cercanía expresa misericordia y llamado, sin convertir el pecado en virtud. El pueblo que vive de esa misericordia puede acercarse a otros con el evangelio y conservar su fidelidad al Señor.

Esa presencia tampoco equivale a participar en el culto de los ídolos. 1 Corintios 10:14–22 distingue con firmeza la comunión con Cristo de la participación en sacrificios a los demonios. El contacto humano y la participación religiosa no son relaciones intercambiables; entender esa diferencia evita usar este versículo para justificar la idolatría.

Claves de lectura del original

οὐ πάντως (ou pántōs) limita el alcance de la instrucción: no se refiere de manera absoluta a esas personas del mundo. ἐκ τοῦ κόσμου ἐξελθεῖν (ek toû kósmou exeltheîn) significa «salir del mundo». La consecuencia muestra por qué una separación total no era el sentido de la orden.

Aplicación editorial

Acércate a las personas con la misericordia que has recibido de Jesús. Puedes dar testimonio de su salvación en tus relaciones cotidianas mientras rechazas las prácticas que contradicen su señorío.

1 Corintios 5:11 north

El nombre de hermano compromete la vida y la comunión

La iglesia debe responder cuando alguien conserva una identidad cristiana mientras practica conductas que la contradicen.

Explicación del versículo

«Más bien» precisa la instrucción de 5:9. Pablo se refiere a quien se llama hermano y vive en una conducta incompatible con esa profesión. La comunidad comparte con esa persona una identidad declarada en Cristo; por eso no puede tratar su manera de vivir como un asunto indiferente a la comunión.

La lista incluye inmoralidad sexual, avaricia, idolatría, calumnia, embriaguez y estafa. La iglesia no recibe permiso para ser severa con una falta mientras protege otras por conveniencia. La ambición que explota, la palabra que agrede y la adoración falsa también deben ser reconocidas como contradicciones de la vida en el Señor.

El caso del capítulo trata una práctica conocida que la comunidad ha tolerado. El mandato no convierte toda caída reconocida y abandonada en una identidad definitiva, ni exige fingir que los creyentes ya son impecables. Su fuerza recae en la incompatibilidad que se mantiene entre el nombre de hermano y la conducta descrita.

«Con alguien así, ni siquiera coman» hace concreta la separación. No basta con expresar desacuerdo mientras se mantiene la mesa compartida como si todo siguiera igual. La frase alcanza esa relación de convivencia; limitarla únicamente a una ceremonia religiosa reduciría lo que Pablo dice. El texto exige que la respuesta comunitaria tenga una expresión real.

La severidad debe conservar la finalidad de 5:5: la salvación en el día del Señor. Retirar una relación de comunión no equivale a afirmar que la comunidad conoce el destino eterno de la persona. Cristo sigue siendo el único Salvador, y la medida debe confrontar el pecado con la esperanza de arrepentimiento.

Claves de lectura del original

ἀδελφὸς ὀνομαζόμενος (adelphòs onomazómenos) se refiere a quien lleva el nombre de hermano. λοίδορος (loídoros) señala al que injuria o ataca con sus palabras, dentro de la lista que la traducción expresa como «calumniador». μηδὲ συνεσθίειν (mēdè synesthíein) significa «ni siquiera comer juntos» y conserva la concreción del mandato.

Aplicación editorial

Examina si tu conducta corresponde al nombre de Cristo que confiesas. Al asumir responsabilidades comunitarias, evita las preferencias que encubren unas faltas y condenan otras; busca la verdad y el bien de la persona desde la gracia del Salvador.

1 Corintios 5:12 north

La comunidad debe discernir la conducta de quienes están dentro

El límite de su autoridad no elimina la responsabilidad que la iglesia tiene ante el Señor.

Explicación del versículo

La primera pregunta delimita el asunto: Pablo no se atribuye la tarea de someter a quienes están fuera de la iglesia a la medida comunitaria que está ordenando. La diferencia entre dentro y fuera explica la aclaración sobre las relaciones que puede mantener el creyente.

El apóstol ya ha descrito como malas determinadas prácticas del mundo. Por eso su pregunta no significa que carezca de toda valoración moral sobre ellas. Aquí trata la responsabilidad de juzgar dentro de una comunidad que reconoce a Jesucristo como Señor y comparte una profesión de fe.

La segunda pregunta espera que los corintios reconozcan su deber. No pueden escudarse en que solo Dios juzga para dejar sin respuesta una conducta manifiesta entre los suyos. El privilegio de pertenecer a la iglesia lleva consigo responsabilidad por la verdad de su vida común.

Esto no contradice 1 Corintios 4:3–5, donde el juicio definitivo sobre lo oculto y las intenciones pertenece al Señor. Discernir un hecho conocido y responder a él no concede conocimiento perfecto del corazón. La comunidad debe actuar con los límites y la fidelidad propios de quienes también rendirán cuentas a Cristo.

La autoridad de Jesús y el propósito de salvación de 5:4–5 impiden convertir el discernimiento en dominio personal. La iglesia vive de la gracia del Señor que la recibió. Desde esa dependencia debe cuidar la santidad de su comunión y llamar al arrepentimiento cuando la conducta contradice su fe.

Claves de lectura del original

τοὺς ἔξω (toùs éxō) designa a «los de fuera», y τοὺς ἔσω (toùs ésō) a «los de dentro». κρίνετε (krínete) expresa aquí juzgar o discernir. El contraste determina el ámbito de la responsabilidad, sin atribuir a la iglesia el juicio final de Dios.

Aplicación editorial

Reconoce la responsabilidad que sí te corresponde sin pretender ocupar el lugar del Señor. La humildad ante su juicio puede acompañar una respuesta clara y fiel ante una conducta conocida.

1 Corintios 5:13 north

Dios juzga, y la iglesia debe retirar al malvado de su comunión

El capítulo concluye con un límite de autoridad y un mandato que la comunidad no puede eludir.

Explicación del versículo

«A los de afuera los juzga Dios» sitúa a quienes no pertenecen a la comunidad bajo la autoridad divina. No están fuera del alcance de su justicia ni requieren que la iglesia asuma el lugar de Dios. Esta afirmación completa la distinción que explica por qué Pablo no ordenó abandonar toda relación con el mundo.

La segunda frase dirige la atención a quienes están dentro: «Expulsen al malvado de entre ustedes». El plural encarga una respuesta a la comunidad y cierra el argumento iniciado con el caso de 5:1. La iglesia debe dejar de tolerar como parte de su comunión a quien mantiene la conducta descrita.

La formulación recuerda el mandato de retirar el mal de en medio del pueblo, presente, por ejemplo, en Deuteronomio 17:2–7. Ese pasaje pertenece a las disposiciones de Israel y trata un caso con pena de muerte. Pablo aplica aquí la exigencia de santidad mediante la expulsión de la comunidad; no encarga a la iglesia ejecutar aquella pena civil contra el implicado.

La expulsión tiene una consecuencia real sobre la pertenencia reconocida y la convivencia. Sin embargo, no convierte a los corintios en jueces omniscientes del destino eterno de la persona. La finalidad salvadora de 5:5 sigue orientando la medida y recuerda que la esperanza del pecador descansa en Jesucristo.

2 Corintios 2:5–11 muestra también la necesidad de perdonar, consolar y reafirmar el amor después de una reprensión suficiente. No es necesario identificar a la persona de ese pasaje con la de este capítulo para reconocer el principio: la corrección no debe hacerse enemiga de la restauración. La comunidad ha de servir a Cristo tanto al enfrentar el pecado como al recibir con amor a quien corresponde restaurar.

Claves de lectura del original

ἐξάρατε (exárate) expresa una orden plural: quiten o expulsen. ἐξ ὑμῶν αὐτῶν (ex hymō̂n autō̂n) significa «de entre ustedes mismos». La instrucción concierne a la comunidad y hace concreta su responsabilidad ante una conducta que contradice al Señor.

Aplicación editorial

Deja el juicio pleno en manos de Dios y cumple con humildad la responsabilidad que él sí ha dado a su pueblo. La fidelidad a Cristo requiere verdad frente al pecado y amor dispuesto a la restauración.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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