Una lengua común al comienzo del relato de Babel
Después del panorama de pueblos y lenguas, Génesis vuelve a una situación anterior para contar cómo ocurrió la dispersión.
Explicación del versículo
«Toda la tierra» se refiere aquí a sus habitantes: quienes se comunican, se desplazan y emprenden el proyecto de los versículos siguientes. La frase presenta a la humanidad unida por una lengua común.
«Las mismas palabras» refuerza la posibilidad de entenderse. La cooperación de los constructores dependerá de esa comunicación, y el desenlace actuará precisamente sobre ella. El comienzo contiene, por tanto, el elemento que será decisivo para comprender toda la escena.
Génesis 10 ya había descrito familias distribuidas según sus lenguas y territorios. El capítulo 11 no exige que esa diversidad desapareciera para que todos volvieran a hablar igual. El relato cambia de perspectiva: después de presentar el resultado general, cuenta un acontecimiento que explica la dispersión.
La unidad lingüística no recibe todavía una condena. El problema se hará visible en el propósito que la comunidad formula al construir la ciudad y la torre. Entenderse y trabajar juntos son capacidades humanas; su valoración depende también de aquello para lo que se emplean.
«Una sola lengua» en el hebreo
La expresión שָׂפָה אֶחָת —śāfāh ʾeḥāṯ— dice literalmente «un solo labio». «Labio» representa aquí la lengua hablada. La imagen reaparece cuando Dios confunde su comunicación en los versículos 7 y 9.
Relaciones bíblicas
- Génesis 10:5: pueblos descritos según sus lenguas
- Génesis 10:31–32: el panorama de las naciones dispersas
- Génesis 11:7–9: la comunicación y el desenlace del proyecto