La vida de Sara llega a su término
El capítulo comienza contando sus años y prepara el relato de su sepultura. La madre de Isaac muere antes de ver toda la extensión de la promesa.
Explicación del versículo
Los ciento veintisiete años resumen una vida que el lector ha seguido desde la salida de la familia de Taré. Sara pasó por la esterilidad, el cambio de nombre y el nacimiento de Isaac. El relato de su muerte debe leerse dentro de esa historia: Dios cumplió la promesa de darle un hijo, pero la multiplicación de su descendencia continuaría después de ella.
La repetición «los años de la vida de Sara» cierra su recorrido y marca una transición. A continuación, Abraham tendrá que afrontar el duelo y conseguir una sepultura. El anuncio de futuras generaciones convive con la muerte real de quienes recibieron la promesa.
Génesis 17:15–17 había presentado a Sara como madre de naciones. Su fallecimiento no cancela esa palabra: el cumplimiento se desarrolla a través de generaciones, más allá del tiempo que una persona alcanza a vivir.
La forma del número en hebreo
El original expresa la edad mediante cien años, veinte años y siete años. La NTBT reúne esas cantidades en el número ciento veintisiete. La construcción cuenta la duración de su vida; no divide sus años en etapas a las que el pasaje atribuya cualidades espirituales diferentes.
La perspectiva de la fe
Hebreos 11:13–16 contempla a quienes murieron en la fe sin haber recibido la plenitud de lo prometido. Esa perspectiva ayuda a comprender una vida cuya esperanza se extendía más allá de lo que sus ojos alcanzaron a ver.
Hebreos 11:13–16