Job apela a lo que ha visto, oído y comprendido
La respuesta continúa sin cambiar de hablante: Job sostiene que también conoce las verdades sobre Dios que sus amigos presentan como si él las ignorara.
Explicación del versículo
«Todo esto» recoge la descripción del poder y la sabiduría divinos desarrollada en el capítulo anterior. Job no necesita que lo convenzan de que Dios gobierna sobre las criaturas y los poderosos. Su propia exposición acaba de mostrar que comparte ese reconocimiento.
Ver, oír y entender presentan tres aspectos de su conocimiento. No se limita a repetir sonidos que otros le transmitieron: afirma haber considerado lo que conoce. La atención pasa de los sentidos a la comprensión y prepara su reclamación de que también él puede participar en la discusión.
La frase no exige que Job haya presenciado personalmente cada caída de un gobernante o cada alteración de la naturaleza mencionadas antes. Es una afirmación acerca del conocimiento que ha recibido y comprendido, no un inventario de acontecimientos de los que se declare testigo ocular.
Con esa apelación rechaza una desigualdad creada por el debate. El dolor no demuestra que haya perdido la capacidad de entender, ni la tranquilidad de sus amigos acredita una superioridad permanente. El problema que deben resolver es si su explicación de la calamidad corresponde a la verdad.
Continuidad del argumento
La llamada inicial הֶן, hen, dirige la atención hacia su afirmación. Después de describir a dirigentes privados de discernimiento, Job vuelve a defender el suyo. Aun así, reconocer lo que sabe no significa que conozca todos los motivos de Dios.
Conocimiento que todavía necesita corrección
Job 12:1–6 conserva la primera afirmación de su entendimiento. Job 42:1–6 mostrará que tendrá que reconocer asuntos que no comprendía. Los dos momentos pueden mantenerse juntos: Job merece ser escuchado y, como criatura, sigue necesitando que el Señor lo instruya.