Elifaz retoma la palabra y abre una nueva ronda de acusaciones
El amigo que habló primero responde otra vez, ahora después de que Job cuestionara la justicia de sus consejos y expresara su angustia ante Dios.
Explicación del versículo
La fórmula narrativa devuelve la voz a Elifaz, el temanita. No introduce a un nuevo consejero ni anuncia una revelación recibida entre los discursos. Es el mismo interlocutor que había apelado a su experiencia y a la fragilidad humana para explicar el sufrimiento.
Su segunda intervención comienza con la calidad de las palabras de Job. Después discutirá su pretensión de sabiduría, insistirá en la impureza del ser humano y describirá el destino del malvado. Ese recorrido permite reconocer que no está respondiendo de manera directa al anhelo de ser recordado y llamado de nuevo por Dios que acaba de formular Job.
La controversia se ha vuelto más personal. Job ha acusado a los amigos de defender a Dios con falsedad; Elifaz responderá tratando sus propias palabras como prueba de culpa. El desacuerdo ya no se limita a una máxima sobre la desgracia: también está en juego quién puede hablar con verdad acerca del otro.
«Respondió» identifica al hablante, sin certificar sus conclusiones. El lector debe evaluar su razonamiento desde el prólogo y desde el desenlace, conservando las verdades sobre Dios sin aceptar por eso cada acusación contra su siervo.
Continuidad del debate
Job 4:1–9 conserva el comienzo de su primera intervención. Job 13:1–10 muestra la crítica que ha recibido. Job 42:7–9 lo presentará necesitado de corrección y de la oración de Job. Esa trayectoria impide leer su discurso como una sentencia divina independiente.