La pregunta por los días en que la justicia se hará visible
Job amplía su búsqueda hacia quienes conocen a Dios y esperan su intervención frente al mal.
Explicación del versículo
La primera pregunta reclama tiempos fijados para juzgar. Job no intenta averiguar cuánto dura un día para Dios, sino por qué la justicia no se manifiesta de una manera que sus fieles puedan reconocer.
La segunda mitad sitúa el problema entre «los que lo conocen». La espera dolorosa no se atribuye solo a quienes rechazan al Señor. También sus siervos pueden mirar la opresión y preguntar cuándo llegará el día de su intervención.
«Sus días» expresa esos momentos de juicio o vindicación. La frase no ofrece un calendario oculto que el lector deba calcular. El énfasis está en no ver lo que se espera del Todopoderoso.
La pregunta continúa el discurso anterior: Job no consigue encontrar al Dios que conoce su camino y ahora describe a otros cuyo clamor tampoco parece alcanzar una respuesta visible. Su defensa personal se abre a una realidad social que sus amigos no pueden explicar mediante una culpa individual supuesta.
El capítulo conserva la protesta de Job. No es una declaración del narrador de que Dios sea indiferente ni de que jamás vaya a juzgar. El problema que pone delante del lector es la espera concreta de justicia dentro de un mundo donde el abuso puede continuar.
Los tiempos del original
עִתִּים, ʿittím, designa tiempos u ocasiones. La NTBT hace explícita su función «para juzgar» a partir de las preguntas y del catálogo de injusticias que sigue.
La perseverancia enseñada por Jesús
Lucas 18:1–8 llama a orar sin desanimarse mediante la petición de justicia de una viuda y dirige la esperanza hacia la respuesta de Dios. Hechos 17:30–31 anuncia el día del juicio justo por medio de Jesucristo resucitado. Esa garantía sostiene la fe sin entregar al observador una fecha para cada reparación terrenal.