Bildad vuelve a intervenir después del lamento de Job
Su segunda respuesta comienza defendiendo la posición de los consejeros y después desarrolla un retrato de la ruina del malvado.
Explicación del versículo
El narrador identifica a Bildad, el suhita, como el nuevo hablante. Es el amigo que antes había defendido la justicia de Dios y relacionado la recuperación de Job con una vida pura y recta. No se introduce una revelación divina entre los discursos.
Job acaba de hablar de planes rotos y de una esperanza que parece bajar al Seol. También ha cuestionado la sabiduría de sus amigos. Bildad responde desde esa controversia: sus primeras palabras se ocupan de cómo los consejeros se sienten tratados, antes de volver al destino del injusto.
La parte principal del capítulo describe luz apagada, trampas, enfermedad, pérdida de nombre y ausencia de descendencia. Esas imágenes pueden tocar de cerca las pérdidas de Job, pero la semejanza no establece por sí sola la causa moral de su aflicción.
La fórmula «respondió» permite seguir el diálogo sin convertir cada afirmación de Bildad en una sentencia del Señor. La lectura necesita conservar el testimonio del prólogo y distinguir una verdad sobre el juicio del mal de una aplicación injustificada al amigo.
El discurso anterior y la corrección posterior
Job 8:1–7 muestra su primera forma de argumentar. Job 8:20–22 había contrapuesto al íntegro y la tienda de los malvados, una imagen que ahora ampliará. Job 42:7–9 recordará que Bildad también necesita la corrección de Dios y la oración de Job.