Visitantes del oriente ante el rey prometido
Mateo presenta a unos extranjeros que llegan buscando a Jesús. Su visita introduce el contraste entre quienes reconocen al Rey y el gobernante que pretende eliminarlo.
Explicación del versículo
El capítulo anterior ha explicado la identidad de Jesús mediante su genealogía y el anuncio a José. Ahora el relato pasa de su nacimiento a las respuestas que provoca. Jesús ya ha nacido cuando llegan los visitantes. Mateo no afirma que su entrada en Jerusalén coincidiera con la noche del parto; más adelante los sitúa en una casa. Conviene mantener esa secuencia sin reunir todos los episodios de la infancia en una sola escena.
Belén de Judea vincula el nacimiento con la historia de David y prepara la consulta de las Escrituras en los versículos 4–6. El lugar no se menciona como un detalle decorativo: de allí había de salir el gobernante esperado. Jerusalén, en cambio, es el lugar al que llegan los viajeros para preguntar por un rey. La capital y la pequeña población quedan relacionadas por una pregunta que las autoridades tendrán que responder.
Herodes aparece ya con el título de rey. En el versículo siguiente se hablará del rey de los judíos que acaba de nacer. Esa cercanía de títulos plantea el conflicto central: el poder establecido recibe la noticia de una realeza que no depende de su autorización. Antes de que Jesús pronuncie una palabra o realice una obra pública, otros empiezan a responder a su identidad.
Los visitantes vienen del oriente; Mateo no precisa su país, sus nombres ni su número. Tampoco los llama reyes. Los tres tipos de regalos mencionados después no permiten contar cuántos viajeros eran. El interés del evangelista recae en el camino que los conduce a Jesús y en el homenaje que le ofrecen, no en completar una biografía de cada visitante.
Su presencia amplía el horizonte de la narración. El Mesías de Israel atrae a personas que vienen de fuera de su tierra. Esta escena anticipa, sin desarrollar todavía toda su amplitud, la misión a las naciones con la que terminará el libro. La esperanza arraigada en Abraham y David encuentra su centro en Jesucristo y alcanza más allá de las fronteras de Israel.
Texto original y contexto
μάγοι, mágoi, designa aquí a los sabios del oriente asociados con la observación de los astros. El término no indica por sí mismo una dignidad real ni acredita sus prácticas religiosas. Que Dios los conduzca hasta Jesús no convierte la astrología en una guía autorizada para la fe.
Exégesis del pasaje
La frase inicial establece las circunstancias del nacimiento antes de introducir a los nuevos personajes. El relato no describe el parto, sino la llegada de quienes preguntarán por el niño. La combinación Belén–Herodes–visitantes prepara los tres movimientos de la unidad: identificación del lugar por las Escrituras, reacción hostil del gobernante y encuentro de los extranjeros con Jesús.
Relaciones bíblicas
- Mateo 1:1: el Mesías pertenece a la historia de Abraham y David.
- Mateo 28:18–20: la autoridad del Resucitado fundamenta la misión a todas las naciones.