La intención con la que se practica el bien
Jesús advierte que una conducta exteriormente buena puede orientarse al aplauso. La justicia del discípulo debe responder al Padre y no convertirse en una exhibición.
Explicación del versículo
La enseñanza continúa la justicia del capítulo anterior. Allí Jesús examinó el corazón en la reconciliación, la fidelidad y el amor; ahora examina la intención de las prácticas religiosas. Hacer una acción correcta no impide utilizarla para alimentar el orgullo o ganar poder sobre otros.
La palabra «justicia» presenta un principio amplio que se desarrollará en la ayuda al necesitado, la oración y el ayuno. No se trata solo de una norma sobre donaciones. Toda la relación visible con Dios puede ser deformada si el verdadero destinatario son los espectadores.
La frase decisiva es «para que los vean». Jesús no prohíbe que cualquier bien sea observado. En 5:16 había pedido una luz que lleve a glorificar al Padre. Aquí denuncia una finalidad distinta: actuar para obtener reconocimiento personal. La diferencia está en el propósito, no en esconder necesariamente toda acción.
La recompensa del Padre no puede reclamarse por una práctica que lo utiliza como escenario mientras busca otra cosa. La advertencia desenmascara una relación instrumental con Dios. La aprobación humana ya es el resultado que esa conducta ha elegido perseguir.
La enseñanza supone que los discípulos pueden vivir ante su Padre celestial. Esa relación recibida por medio de Cristo libera de depender del aplauso para asegurar el propio valor. La gracia no compra la obediencia con prestigio; forma una vida que hace el bien porque responde al Señor y cuida al prójimo.
Texto original y exégesis
δικαιοσύνην, dikaiosýnēn, significa «justicia» y abarca aquí las prácticas que siguen. πρὸς τὸ θεαθῆναι, pròs tò theathēnai, expresa la finalidad de ser observados. El texto examina esa finalidad y no declara malo todo acto que ocurre delante de personas.
Relaciones bíblicas
- Mateo 5:16: la luz dirige al Padre, en vez de exaltar al discípulo.
- Mateo 6:5–6: el mismo principio se aplica a la oración.
- Mateo 6:16–18: el ayuno también queda ante el examen de la intención.
Aplicación editorial
Antes de hacer público un acto de piedad, considera a quién deseas servir y qué esperas obtener. La gratitud recibida no es mala, pero no necesita convertirse en el motivo que dirige tu obediencia.