Isaías 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Isaías 5

Parábola de la viña

1 Cantaré ahora para mi amado el canto de mi amado acerca de su viña. Mi amado tenía una viña en una colina fértil.   N1

2 La cavó, le quitó las piedras y la plantó de vides escogidas; construyó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. Esperaba que produjera uvas, pero produjo uvas malas.   N2

3 «Ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzguen entre mí y mi viña.   N3

4 ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, cuando esperaba que produjera uvas, produjo uvas malas?   N4

5 Ahora les daré a conocer lo que voy a hacer con mi viña: quitaré su vallado y será devorada; derribaré su muro y será pisoteada.   N5

6 La convertiré en un terreno desolado; no será podada ni labrada, y crecerán cardos y espinos. También mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella».   N6

7 Porque la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantío predilecto. Esperaba justicia, pero hubo derramamiento de sangre; rectitud, pero hubo gritos de angustia.   N7

La codicia y la corrupción de Judá

8 ¡Ay de los que juntan casa con casa y añaden campo a campo, hasta que no queda espacio y habitan ustedes solos en medio de la tierra!   N8

9 Jehová de los ejércitos ha dicho a mis oídos: «Ciertamente muchas casas quedarán desoladas, grandes y hermosas, pero sin habitantes.   N9

10 Unas cuatro hectáreas de viña producirán apenas unos veintiún litros de vino, y diez canastas de semilla producirán solo una canasta de grano».   N10

Los banquetes que ignoran a Dios

11 ¡Ay de los que madrugan para ir tras la bebida fuerte, de los que se quedan hasta tarde en la noche, hasta que el vino los enciende!   N11

12 En sus banquetes hay lira y arpa, pandero y flauta, y vino; pero no contemplan la obra de Jehová ni ven lo que hacen sus manos.   N12

13 Por eso mi pueblo irá al destierro por falta de conocimiento; sus notables morirán de hambre y su multitud se secará de sed.   N13

14 Por eso el Seol ha ensanchado su garganta y ha abierto su boca sin medida; a él bajarán el esplendor de la ciudad, su multitud, su bullicio y el que se divierte en ella.   N14

15 El ser humano será abatido, el hombre será humillado y la mirada de los altivos será rebajada.   N15

16 Pero Jehová de los ejércitos será exaltado por su juicio, y el Dios santo mostrará su santidad mediante la justicia.   N16

17 Los corderos pastarán como en sus praderas, y los forasteros comerán en las ruinas de los ricos.   N17

La rebelión que se burla de Dios

18 ¡Ay de los que arrastran la culpa con cuerdas de falsedad y el pecado como con sogas de carreta!   N18

19 Dicen: «Que se dé prisa, que apresure su obra, para que la veamos; que se acerque y llegue el propósito del Santo de Israel, para que lo conozcamos».   N19

20 ¡Ay de los que llaman bueno a lo malo y malo a lo bueno, de los que ponen la oscuridad por luz y la luz por oscuridad, de los que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!   N20

21 ¡Ay de los sabios a sus propios ojos y de los que se consideran entendidos!   N21

22 ¡Ay de los valientes para beber vino y de los hombres fuertes para mezclar bebida fuerte,   N22

23 de los que absuelven al malvado por un soborno y quitan al justo su derecho!   N23

El juicio contra una sociedad corrompida

24 Por eso, como una lengua de fuego consume el rastrojo y la hierba seca cae ante la llama, así su raíz se pudrirá y su flor se levantará como polvo; porque rechazaron la ley de Jehová de los ejércitos y despreciaron la palabra del Santo de Israel.   N24

25 Por eso se ha encendido la ira de Jehová contra su pueblo; ha extendido su mano contra él y lo ha golpeado. Los montes temblaron y sus cadáveres quedaron como basura en medio de las calles. Con todo esto, su ira no se ha apartado, y su mano sigue extendida.   N25

26 Alzará un estandarte a las naciones lejanas y silbará al que está en el confín de la tierra. ¡Miren, vendrá pronto y veloz!   N26

27 Ninguno está cansado ni tropieza; ninguno dormita ni duerme. A ninguno se le desata el cinturón de la cintura ni se le rompe la correa de sus sandalias.   N27

28 Sus flechas están afiladas y todos sus arcos tensados; los cascos de sus caballos parecen pedernal, y las ruedas de sus carros, un torbellino.   N28

29 Su rugido es como el de un león, ruge como leoncillos; gruñe, atrapa la presa y se la lleva, sin que nadie la rescate.   N29

30 En aquel día rugirá contra él como el rugido del mar. Si se mira hacia la tierra, solo habrá oscuridad y angustia; aun la luz será oscurecida por sus nubes.   N30

menu_book Notas de estudio de Isaías 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Isaías 5:1 north

El canto que prepara una acusación

Isaías comienza con el lenguaje cercano de un canto sobre una viña amada. Esa entrada llevará al oyente a reconocer el cuidado de Dios y la responsabilidad de su pueblo.

Explicación del versículo

El profeta anuncia que cantará para su amado acerca de la viña de ese amado. La forma inicial puede despertar la atención como un relato de afecto y trabajo agrícola. Todavía no se pronuncia la acusación directamente. El oyente es invitado a entrar en una historia cuya explicación se hará expresa en el versículo 7.

El amado es presentado como dueño de una viña situada en terreno favorable. Más adelante, el canto identificará al propietario como Jehová y la viña como su pueblo. Esa identificación debe gobernar la lectura: no estamos ante la biografía de un viticultor desconocido ni ante una relación romántica que haya que reconstruir mediante detalles ajenos al poema.

La colina fértil destaca una condición favorable desde el comienzo. El terreno no sirve como explicación del fracaso que se anunciará. La historia prepara así una pregunta moral: si el dueño ha cuidado bien de lo suyo y ha provisto condiciones adecuadas, ¿cómo debe entenderse que no reciba el fruto esperado?

El afecto no elimina la exigencia de fruto. La viña es amada y, precisamente por eso, su resultado importa. El poema une lo que la comunidad había querido separar: los dones de Dios y la respuesta debida a ellos. La pertenencia a Jehová no significa que la injusticia pueda conservarse sin consecuencias.

El canto también continúa las imágenes agrícolas de los capítulos anteriores. Sión había quedado como una cabaña en una viña y sus gobernantes habían devorado la viña confiada a su cuidado. Ahora se amplía el examen del pueblo entero. El lector debe seguir el movimiento hasta la explicación final, donde los frutos se identificarán con justicia y rectitud.

Texto original y contexto

בְּקֶרֶן בֶּן־שָׁמֶן, beqéren ben-shámen, es una expresión poética que describe una loma fértil. La imagen reúne elevación y riqueza del suelo; no presenta un hijo humano ni enseña un simbolismo espiritual del aceite. La NTBT comunica su sentido mediante «colina fértil».

Relaciones bíblicas

Salmos 80:8–16 emplea también la vid para recordar la formación, el crecimiento y la vulnerabilidad de Israel. Isaías 3:14–15 había acusado a los dirigentes de devorar la viña y oprimir al pobre.

Isaías 5:2 north

Mucho cuidado y un fruto que lo contradice

La viña recibió preparación, buena plantación y recursos para producir. El contraste con las uvas malas concentra el problema del canto: el fracaso no procede de la indiferencia del dueño.

Explicación del versículo

La sucesión de acciones permite contemplar un trabajo sostenido. El dueño prepara el terreno, retira las piedras y planta vides escogidas. No abandona unas semillas en cualquier lugar esperando un resultado imposible. La narración hace razonable su expectativa y prepara la pregunta sobre la respuesta de la viña.

La torre y el lagar añaden protección y previsión. La torre pertenece al cuidado del terreno; el lagar está preparado para recibir el producto de una cosecha. Ambos muestran que el propietario espera fruto real y ha dispuesto medios para recogerlo. La inversión no se limita al comienzo de la plantación.

El contraste final cambia el sentido de toda la escena: esperaba uvas, pero recibió uvas malas. El poema no ofrece un tratado sobre enfermedades de las plantas. En el versículo 7, el propio texto identificará el fruto con la conducta del pueblo. Lo que Dios ha recibido es incompatible con el cuidado que había concedido.

Cada detalle aporta a esa acusación, pero no exige una equivalencia alegórica independiente. No hay base aquí para afirmar que la torre sea una persona determinada o que cada piedra retirada represente un pecado individual. La explicación segura es la que el canto proporciona: Jehová cuidó a Israel y Judá, y esperaba justicia.

Jesús retomará la viña, la cerca, el lagar y la torre en una parábola sobre labradores que rechazan a los enviados del dueño y finalmente a su hijo. La relación lleva la historia de la responsabilidad ante Dios hacia el rechazo de Jesucristo. Ambos pasajes comparten el derecho del propietario a recibir fruto, aunque Jesús desarrolle personajes y acciones que este versículo de Isaías no narra.

Texto original y contexto

שֹׂרֵק, soréq, describe una vid escogida o de calidad. בְּאֻשִׁים, be’ushím, designa el fruto malo e inservible que contrasta con las uvas esperadas. La oposición entre lo plantado y lo producido expresa el centro moral de la imagen.

Relaciones bíblicas

Mateo 21:33–43 retoma los elementos de la viña y los desarrolla en la parábola de los labradores. El rechazo del hijo hace explícita la confrontación de los dirigentes con Jesús y la responsabilidad de producir fruto para Dios.

Isaías 5:3 north

Los oyentes son llamados a juzgar la causa

El dueño de la viña pide a Jerusalén y Judá que evalúen lo ocurrido. La pregunta prepara un reconocimiento en el que los jueces invitados terminarán descubriendo su propia responsabilidad.

Explicación del versículo

El canto cambia de la narración a la palabra directa del propietario. Ya no se cuenta solamente lo que hizo por su viña: él presenta una causa ante los habitantes de Jerusalén y los hombres de Judá. La relación con Dios adquiere forma judicial, como en otros pasajes de los primeros capítulos.

El mandato de juzgar presupone que lo contado ofrece razones suficientes para reconocer la situación. El dueño ha preparado y cuidado la viña, mientras el resultado contradice una expectativa legítima. No se exige una decisión ciega fundada únicamente en la fuerza del propietario. El relato ha puesto ante los oyentes el fundamento de la causa.

La petición contiene un giro que el versículo 7 hará visible. Jerusalén y Judá no son espectadores ajenos que puedan emitir una sentencia sin implicarse. Son el pueblo representado por la viña. Al reconocer la legitimidad de la expectativa del dueño, quedan confrontados con la conducta que han producido ante Jehová.

Este recurso impide que la identidad religiosa funcione como una excusa automática. El pueblo puede comprender con claridad lo que se debe a un propietario que ha cuidado lo suyo, y necesita aplicar ese mismo reconocimiento a su relación con Dios. La justicia que quizá exige a otros no puede suspenderse cuando lo examina a él.

La escena no afirma que Dios dependa de la autorización humana para ser justo. Su invitación expone la coherencia de su causa y llama a una respuesta honesta. La palabra profética busca que el pueblo deje de defenderse por costumbre y reconozca qué ha hecho con los dones recibidos. Esa escucha prepara el arrepentimiento; resistirla deja en pie la acusación.

Exégesis del pasaje

שִׁפְטוּ־נָא, shiftú-na, «juzguen, por favor» o «juzguen ahora», introduce la apelación. «Entre mí y mi viña» delimita la causa. Los habitantes llamados a decidir son identificados después con la realidad que la viña representa, lo que da a la invitación su fuerza confrontadora.

Aplicación editorial

Cuando la Escritura expone una injusticia que reconoces con facilidad en otros, permite que examine también tu propia respuesta a Dios. La honestidad no consiste en defender siempre tu posición. Ante Jesucristo puedes reconocer la verdad de tu culpa y recibir su gracia sin exigir un trato que haga irrelevante el mal.

Isaías 5:4 north

La viña no puede culpar al cuidado del dueño

Las preguntas reúnen la evidencia del canto. Jehová confronta a su pueblo con el contraste entre el bien recibido y una conducta que no corresponde a él.

Explicación del versículo

La primera pregunta mira al trabajo realizado: ¿qué más debía hacerse por la viña que no se hubiera hecho? La preparación del suelo, las vides escogidas, la torre y el lagar ya han establecido la amplitud del cuidado. La pregunta no nace de ignorancia del dueño, sino que pone al oyente ante la falta de una excusa razonable para el resultado.

El lenguaje expresa la generosidad y la suficiencia del cuidado dentro de la imagen. No propone una discusión abstracta sobre todo lo que Dios podría hacer en cualquier mundo posible. El punto es histórico y moral: el pueblo del pacto no puede explicar su injusticia afirmando que Jehová lo trató con indiferencia.

La segunda pregunta vuelve al fruto esperado. Las uvas malas no son una diferencia pequeña de rendimiento que el propietario rehúsa tolerar por capricho. Cuando el canto explique la imagen, aparecerán sangre derramada y gritos de angustia. El problema no es que la comunidad no haya alcanzado una apariencia perfecta, sino que ha respondido al cuidado divino mediante una vida que daña.

Estas preguntas también revelan que el juicio no es la primera iniciativa del dueño. Antes hubo plantación, protección y expectativa de fruto. El relato comienza con el bien que Dios concede, no con una comunidad que logra comprar su atención mediante su rendimiento. La responsabilidad nace de esa relación recibida y de la respuesta que corresponde a ella.

La lectura cristiana reconoce aquí la gravedad de recibir gracia y usarla como excusa para la esterilidad moral. Jesús enseña que el fruto depende de permanecer en él. Por tanto, el llamado no conduce a fabricar méritos para reemplazar al Salvador, sino a una relación de fe que recibe su vida y se expresa en una obediencia real. La justicia hacia el prójimo no puede tratarse como un asunto ajeno a esa comunión.

Exégesis del pasaje

Las dos preguntas se relacionan como cuidado y resultado. La repetición de esperar uvas y recibir fruto malo recoge el final del versículo 2 y prepara la sentencia del 5. El dueño no recibe información nueva: hace que la contradicción quede expuesta ante quienes han sido invitados a juzgar.

Relaciones bíblicas

Juan 15:1–8 presenta a Jesús como la vid verdadera y al Padre como el labrador. La relación esclarece que el fruto que glorifica al Padre surge de permanecer en Cristo, no de una autosuficiencia religiosa.

Isaías 5:5 north

La retirada de la protección de la viña

El dueño anuncia su sentencia después de exponer la causa. La viña perderá los límites que la protegían y quedará expuesta a ser consumida y pisoteada.

Explicación del versículo

«Ahora les daré a conocer» cambia el movimiento de las preguntas a la decisión. El propietario ya ha mostrado el cuidado concedido y el fruto recibido. Su acción no aparece como una reacción sin explicación: sigue a la evidencia puesta ante los habitantes de Jerusalén y Judá.

Quitar el vallado y derribar el muro deshace la protección que distinguía un terreno cultivado de uno expuesto. La viña no había creado por sí misma esa seguridad. Dependía del trabajo y de la atención del dueño. La retirada permite ver un aspecto de la relación que la apariencia de estabilidad podía ocultar.

Ser devorada y pisoteada presenta las consecuencias de quedar abierta. Dentro de la imagen, animales o quienes atraviesan el terreno pueden dañarla. El verso no identifica todavía un invasor particular. Más adelante, el anuncio del ejército convocado por Jehová mostrará cómo la devastación alcanza al pueblo en la historia.

La sentencia responde también a la confianza de Jerusalén en sus defensas. En los capítulos anteriores, el Señor había anunciado que torres y murallas no podían sostener una soberbia independiente de él. Aquí la imagen agrícola declara la misma verdad desde la relación del pacto: la protección recibida no es un derecho a conservar la injusticia.

El poema no enseña que el dueño haya dejado de poseer la viña al retirarle su cuidado protector. Sigue llamándola suya y ejerce autoridad sobre ella. La gravedad del juicio nace precisamente de esa relación. La comunidad no puede alegar pertenencia a Dios para rechazar el examen del fruto que él espera.

Exégesis del pasaje

Las acciones de quitar y derribar se corresponden con ser devorada y pisoteada. Esa estructura enlaza la decisión del dueño con la exposición de la viña. No es un relato en el que una fuerza superior haya vencido al propietario; él anuncia la retirada de una protección que estaba bajo su autoridad.

Relaciones bíblicas

Salmos 80:12–16 describe una vid cuyas cercas han sido derribadas y pide a Dios que vuelva a cuidarla. La relación reúne vulnerabilidad y dependencia, aunque el canto de Isaías explique de manera particular la culpa que provoca la sentencia.

Isaías 5:6 north

Un terreno abandonado bajo la autoridad del Señor

La sentencia alcanza el cultivo y la lluvia. La viña quedará sin cuidado y sin el agua que necesita, mientras cardos y espinos ocupan el lugar de su fruto.

Explicación del versículo

El dueño anuncia que la convertirá en un terreno desolado. La pérdida no se limita a una cosecha pequeña o a un muro dañado. La condición entera de la viña será alterada: el lugar preparado para producir dejará de recibir las labores que sostienen su vida cultivada.

Podar y labrar retoman de forma inversa el trabajo del versículo 2. Antes el dueño había preparado el suelo y dispuesto todo para el fruto; ahora suspende esas atenciones. El juicio se presenta como la retirada de beneficios que el pueblo había llegado a tratar como una condición garantizada, aun cuando su conducta negaba el propósito de esos dones.

Los cardos y los espinos hacen visible el cambio. La tierra no queda neutral: el abandono permite que ocupe el espacio una vegetación que dificulta el cultivo. La imagen concreta lo que significa dejar de producir el fruto esperado. No es necesario asignar a cada planta un enemigo distinto para comprender la desolación anunciada.

La orden a las nubes amplía la figura más allá de la capacidad ordinaria de un viticultor. El dueño tiene autoridad sobre la lluvia. Este detalle prepara la identificación explícita de Jehová en el versículo 7. El Dios del pacto no controla únicamente un recinto religioso; la tierra y sus recursos están bajo su gobierno.

La falta de lluvia también contrasta con la promesa posterior de una viña guardada y regada por el mismo Señor. El libro no terminará en una imagen de abandono irreversible de toda esperanza. Sin embargo, esa restauración no puede utilizarse para vaciar la advertencia presente. La comunidad debe reconocer la verdad del juicio y volver a quien concede vida.

Texto original y contexto

שָׁמִיר וָשָׁיִת, shamír vasháyit, «cardos y espinos», reaparecerá en otros anuncios de desolación del libro. Las negaciones de podar y labrar, junto con la prohibición de lluvia, describen distintas dimensiones de una sola retirada de cuidado.

Relaciones bíblicas

Isaías 27:2–6 vuelve al canto de la viña, ahora guardada y regada por Jehová. La comparación muestra que la esperanza de fruto depende de su intervención, sin negar la seriedad de la denuncia de este capítulo.

Isaías 5:7 north

El fruto esperado era justicia, no sangre y angustia

El canto explica su propia imagen: la viña es el pueblo de Dios. La decepción no concierne a una técnica agrícola, sino a la violencia y la injusticia que han ocupado el lugar de la fidelidad.

Explicación del versículo

El «porque» introduce la identificación que da sentido al poema. La viña pertenece a Jehová de los ejércitos y representa a la casa de Israel; Judá es su plantío predilecto. Los habitantes invitados a juzgar descubren que la causa los confronta a ellos. La historia del dueño generoso y del mal fruto es la historia de su respuesta a Dios.

El afecto del dueño no queda anulado por la denuncia. Judá sigue siendo descrita mediante el lenguaje de un plantío apreciado. Precisamente por eso la injusticia es una traición a una relación recibida. El canto no presenta una población que deba producir méritos para convencer a un Dios indiferente de que la ame.

La justicia esperada tiene contenido concreto. Los capítulos anteriores habían mostrado gobernantes que aceptan sobornos, pobres despojados y manos llenas de sangre. Los ayes que siguen ampliarán la denuncia de la codicia, la embriaguez, el engaño moral y los tribunales corrompidos. La explicación del fruto se desarrolla en la vida pública y en el trato al prójimo.

Los gritos de angustia son el sonido humano del mal fruto. El fracaso de la viña no puede evaluarse solo por la comodidad de sus dirigentes. Hay personas que padecen las decisiones de quienes se consideran seguros. Dios escucha ese clamor y no permite que la actividad religiosa lo convierta en un detalle secundario.

Jesucristo llama también a producir fruto y revela que ese fruto nace de permanecer en él. La salvación por gracia no hace prescindible la justicia: forma una vida que responde al Padre. El lector debe distinguir el fundamento de la aceptación en Cristo del fruto que su gracia produce, sin usar esa distinción para proteger una injusticia deliberada.

Texto original y contexto

El hebreo aproxima sonidos para acentuar la inversión: מִשְׁפָּט, mishpát, «justicia», frente a מִשְׂפָּח, mispáḥ, vertido aquí como «derramamiento de sangre»; צְדָקָה, tsedaqáh, «rectitud», frente a צְעָקָה, tse‘aqáh, «clamor». La semejanza sonora hace memorable una oposición moral, sin convertir las palabras en equivalentes.

Relaciones bíblicas

Amós 5:21–24 confronta también el culto que prescinde de la justicia. Juan 15:4–8 explica que el fruto que glorifica al Padre depende de permanecer en Jesús.

Isaías 5:8 north

La codicia que deja a otros sin lugar

El primer ay denuncia una acumulación que absorbe casas y campos hasta excluir a otros. El mal fruto de la viña se hace visible en la apropiación de la vida y la herencia del prójimo.

Explicación del versículo

Juntar casa con casa y añadir campo a campo describe un crecimiento continuo de posesiones. La acusación no termina en la cantidad adquirida: señala su resultado social. Ya no queda espacio para otros, mientras los acumuladores pretenden habitar solos en medio de la tierra.

La tierra de Israel no se presentaba en el pacto como una realidad desligada de Dios. Las disposiciones sobre rescate y jubileo afirmaban que pertenecía a Jehová y protegían la continuidad de las posesiones familiares. Ese trasfondo ayuda a comprender por qué absorber la heredad ajena era más que una muestra de éxito económico.

La denuncia alcanza el deseo de ampliar el propio bienestar a costa de la existencia de otros. El versículo no describe cada contrato ni enumera los mecanismos del despojo. Por tanto, no necesita una historia inventada de cada adquisición para afirmar su maldad. El objetivo declarado —quedar solos sin espacio para el vecino— revela una codicia incompatible con la justicia.

El relato de Nabot ofrece una comparación concreta: la ambición de Acab por una viña cercana terminó respaldada por falso testimonio y muerte. Isaías no identifica a Acab como destinatario de este anuncio sobre Judá. La relación muestra cómo el deseo de añadir una propiedad puede aliarse con el poder para destruir al dueño legítimo.

La sentencia de los versículos 9–10 invertirá el propósito de la acumulación. Las casas hermosas quedarán sin habitantes y la tierra dará una producción mínima. Poseer más no garantizará disfrutar de lo poseído. El Señor confronta un orden en el que la expansión del poderoso exige que otros pierdan su lugar.

Exégesis del pasaje

La acumulación verbal de acercar y añadir se contrapone a la falta final de espacio. El cambio a «ustedes» dirige la acusación a los responsables. El aislamiento que procuran será respondido por una desolación que no controlarán: habitar solos por codicia no equivale a conservar una tierra segura.

Relaciones bíblicas

Levítico 25:23–28 presenta la propiedad de Jehová y el rescate de la tierra familiar. Miqueas 2:1–5 denuncia el robo de casas y campos. 1 Reyes 21:1–16 relata el despojo de la viña de Nabot.

Isaías 5:9 north

Casas hermosas que quedarán vacías

La sentencia invierte el propósito de quienes absorbían propiedades ajenas. Las casas acumuladas conservarán su tamaño y belleza, pero perderán aquello para lo que debían servir: una vida habitada.

Explicación del versículo

Isaías presenta el anuncio como palabra recibida de Jehová de los ejércitos. La referencia a sus oídos identifica su condición de receptor del mensaje. La sentencia no se ofrece como una deducción económica que el profeta haya elaborado al observar el mercado, sino como una declaración de Dios dentro de su causa contra Judá.

El «ciertamente» comunica firmeza. La acumulación de casas no asegura que sus dueños puedan disfrutarlas ni transmitirlas como habían planeado. El Dios que concedió la tierra tiene autoridad para deshacer la seguridad que se ha construido mediante la exclusión del prójimo.

Las casas son grandes y hermosas. El texto no niega sus cualidades visibles; las coloca junto a su desolación. Esa combinación descubre el límite de una apariencia de éxito. Una construcción puede conservar su valor material y convertirse, sin embargo, en testimonio de una vida común destruida.

La falta de habitantes responde a quienes querían quedar solos en la tierra. Su deseo de absorber el espacio de otros tendrá un desenlace que no controlan. No habitarán una abundancia asegurada por su poder, sino que las propiedades quedarán vacías bajo el juicio. La pérdida alcanza la finalidad de la acumulación, no solo una parte de sus recursos.

El versículo 10 extenderá esa esterilidad a los campos. La casa sin moradores y la viña sin rendimiento forman una misma inversión. Jehová no está tratando la codicia como una virtud eficiente que necesita algunos límites; enfrenta un modo de vida que ha quitado lugar a otros y que no puede garantizarse a sí mismo permanencia.

Exégesis del pasaje

La fórmula hebrea que la NTBT expresa como «ciertamente» refuerza la sentencia. La descripción «grandes y hermosas» queda determinada por «sin habitantes». El contraste literario entre cantidad, esplendor y vacío explica por qué este anuncio responde al ay del versículo 8.

Relaciones bíblicas

Salmos 49:6–12 confronta la confianza en riquezas, casas y tierras como garantía de permanencia. La relación pone ante el lector el límite de una posesión que no puede rescatar la vida ni impedir que sus bienes pasen a otros.

Isaías 5:10 north

Una cosecha menor que la semilla sembrada

La producción anunciada es desastrosamente pequeña. Las grandes propiedades no garantizarán alimento: una viña extensa dará apenas vino y el grano cosechado será mucho menor que el sembrado.

Explicación del versículo

El anuncio continúa la sentencia sobre las casas vacías y alcanza la explotación de los campos acumulados. El contraste entre unas cuatro hectáreas de viña y unos veintiún litros de vino comunica un rendimiento mínimo. No se trata de una cosecha algo inferior a la deseada, sino del derrumbe de la expectativa que alimentaba la codicia.

La segunda comparación es todavía más explícita. Diez canastas de semilla darán solo una canasta de grano. La cosecha no llegará siquiera a reponer la cantidad sembrada. El trabajo y la posesión del terreno no podrán producir el resultado con el que los poderosos pretendían asegurar su futuro.

La relación de diez a uno procede de las medidas originales: un hómer de semilla y un efa de producción. Ezequiel explica que el efa corresponde a la décima parte del hómer. La NTBT comunica esa proporción mediante canastas, haciendo comprensible la pérdida sin exigir que el lector conozca el sistema antiguo.

La superficie de la viña se expresa originalmente con una unidad relacionada con el trabajo de una yunta. Su conversión a hectáreas es aproximada, como también la equivalencia en litros de la medida de vino. La fuerza del anuncio no depende de una precisión moderna al decimal: una gran extensión entrega una cantidad insignificante y la siembra se convierte en pérdida.

El versículo completa así el juicio sobre la acumulación. Casas hermosas sin habitantes y campos amplios sin fruto muestran que tener más no equivale a recibir vida. La misma imagen de la viña del canto anterior se vuelve una consecuencia material de la injusticia. Jehová enfrenta tanto la conducta que excluye al prójimo como la confianza de que su rentabilidad hará innecesaria toda respuesta moral.

Texto original y medidas

צִמְדֵי כֶרֶם, tsimdé jérem, describe unidades de terreno de viña vinculadas a una yunta. בַּת, bat, es la medida líquida; חֹמֶר, ḥómer, y אֵיפָה, efáh, son las capacidades comparadas para el grano. Las cifras métricas del texto deben recibirse como aproximaciones, mientras la proporción entre hómer y efa explica la pérdida anunciada.

Relaciones bíblicas

Ezequiel 45:10–11 define la relación entre efa, bato y hómer y exige medidas justas. Esa relación permite comprobar la proporción utilizada en la segunda mitad del anuncio.

Isaías 5:11 north

Una jornada organizada alrededor de la bebida

El segundo ay denuncia a quienes persiguen la embriaguez desde la mañana hasta la noche. El deseo de beber domina su tiempo y prepara su indiferencia a la obra de Dios.

Explicación del versículo

Madrugar suele relacionarse con trabajo y atención a responsabilidades. Aquí esa diligencia se orienta hacia la bebida fuerte. La ironía descubre un deseo que organiza el comienzo del día, no un accidente aislado ocurrido al final de una celebración.

La permanencia hasta la noche completa el recorrido. La imagen abarca la jornada mediante sus extremos y muestra una vida entregada al exceso. El texto no ofrece un horario médico ni cuantifica una dosis; identifica el dominio de una búsqueda que desplaza el discernimiento y la responsabilidad.

El vino que los enciende comunica la excitación de la embriaguez. El vocabulario anticipa también un capítulo lleno de imágenes de fuego y consumo. Quienes buscan encenderse con el vino se niegan a considerar una realidad mucho más grave: la intervención del Señor que anuncia juicio sobre su conducta.

El versículo siguiente describe música y banquetes, pero su conclusión señala el problema central: no contemplan lo que hace Jehová. Por eso la denuncia no debe quedar reducida a una observación privada sobre hábitos de consumo. Forma parte del retrato de una clase complacida en su propio disfrute e insensible a la condición de la comunidad.

La enseñanza cristiana llama a una vida guiada por el Espíritu Santo, en contraste con el desenfreno de la embriaguez. Ese contraste no exige despreciar el gozo ni la música. Orienta el tiempo y los deseos hacia la voluntad del Señor y la gratitud al Padre en el nombre de Jesucristo. La libertad de su gracia no consiste en quedar dominado por aquello que deteriora la respuesta a él y al prójimo.

Texto original y contexto

שֵׁכָר, shejár, designa la bebida embriagante mencionada junto al vino. El verso no la identifica con un destilado moderno concreto. Los verbos de perseguir y permanecer hasta tarde describen la entrega sostenida a esa búsqueda.

Relaciones bíblicas

Proverbios 23:29–35 describe el daño y la repetición del deseo ligados al exceso de vino. Efesios 5:15–20 contrapone embriaguez y plenitud del Espíritu dentro de una vida sabia, agradecida al Padre por Jesucristo.

Isaías 5:12 north

Mucha música y ninguna atención a la obra de Jehová

El banquete está lleno de estímulos, pero vacío de discernimiento. Sus participantes atienden a su diversión mientras dejan de considerar al Dios cuya acción determina su vida.

Explicación del versículo

La lista de instrumentos permite oír el ambiente del banquete: lira, arpa, pandero y flauta acompañan el vino. La escena presenta abundancia de medios para el disfrute. No describe una comunidad incapaz de reunirse o de dedicar recursos a lo que desea, sino una que concentra su atención en aquello que alimenta su complacencia.

El «pero» introduce la acusación decisiva. La música no es presentada como un pecado por su mera existencia. El contraste está entre una atención intensa al festín y la negativa a contemplar la obra de Jehová. Los sentidos están ocupados, mientras falta la respuesta moral y espiritual que el Señor exige.

«La obra de Jehová» y «lo que hacen sus manos» son expresiones paralelas de su acción. En el contexto de los anuncios anteriores, sus participantes deberían considerar el cuidado recibido, la injusticia presente y el juicio anunciado. La diversión funciona como una forma de evitar ese examen, no como una prueba de que no haya nada serio que escuchar.

El lenguaje de las manos también contrasta con la idolatría de 2:8. Allí el pueblo se postraba ante lo que sus propios dedos habían producido; aquí no considera lo que hace su Señor. La inversión revela el error de perspectiva: conceden atención y confianza a las obras humanas mientras ignoran al Dios de quien depende su existencia.

La sentencia que sigue hablará de destierro, hambre y sed. El banquete no podrá aislarlos de esa realidad. Quienes ahora consumen sin discernir descubrirán el límite de sus recursos. El profeta llama a una escucha que alcance la vida pública, porque la música y la abundancia no pueden convertir en justicia lo que el capítulo ha denunciado.

Exégesis del pasaje

Las dos negaciones finales explican el sentido de la escena: no contemplan y no ven. No se trata de una incapacidad visual física, sino de falta de consideración. El paralelismo obra/manos concentra la atención en la actividad de Jehová y prepara el «por eso» del versículo 13.

Relaciones bíblicas

Amós 6:3–7 denuncia un banquete con música y abundancia que no se aflige por la ruina del pueblo, y anuncia el destierro. La relación muestra el mismo contraste entre complacencia privilegiada y falta de respuesta a una crisis moral.

Isaías 5:13 north

Del banquete al destierro, el hambre y la sed

La falta de conocimiento de Dios tendrá consecuencias colectivas. Los privilegios y la abundancia presentes no podrán proteger a Judá del exilio ni de la pérdida de sustento.

Explicación del versículo

«Por eso» relaciona la sentencia con la conducta anterior. El pueblo se ha entregado a una vida que no considera la obra de Jehová. El destierro no aparece como un episodio sin relación con la denuncia, sino como el desenlace del rechazo a escuchar al Dios del pacto.

La falta de conocimiento debe explicarse desde ese contexto. No es una acusación contra quienes no han recibido educación formal. Isaías habla de una comunidad que posee la palabra de Dios y decide no atenderla. El capítulo terminará declarando que rechazaron su instrucción y despreciaron su palabra. Su ignorancia tiene la forma de una negativa a reconocerlo en la práctica.

Los notables y la multitud abarcan distintos niveles de la sociedad. Los dirigentes que podían asegurar su mesa y quienes formaban el conjunto de la población sufrirán hambre y sed. La diferencia de prestigio no crea una reserva de vida independiente de Jehová. El juicio alcanzará los recursos con los que se había sostenido la comodidad.

La inversión respecto a los banquetes es precisa. Donde abundaba vino faltará agua; donde se buscaba consumo incesante aparecerá hambre. La imagen no invita a despreciar las necesidades corporales. Muestra que la comunidad ha usado la abundancia de manera insensible y no puede garantizar por sí misma lo elemental.

El anuncio tampoco permite atribuir toda hambre o migración a una culpa particular de quienes la sufren. Aquí una palabra profética declara el sentido de la crisis de Judá. La respuesta del lector es escuchar la advertencia sobre la indiferencia a Dios y la responsabilidad común, mientras mantiene la compasión por personas afectadas por pérdidas y desplazamientos.

Exégesis del pasaje

מִבְּלִי־דָעַת, mibbeli-dá‘at, «por falta de conocimiento», se relaciona con las negaciones de ver y contemplar del versículo 12. El anuncio del destierro se presenta con certeza, sin que su forma verbal obligue a suponer que el exilio ya se había consumado en el momento de cada discurso.

Relaciones bíblicas

Oseas 4:1–6 relaciona la falta de conocimiento de Dios con mentira, violencia y rechazo de su ley. La comparación aclara que el problema no es una carencia de datos aislados, sino una relación negada en la conducta.

Isaías 5:14 north

La muerte abre su boca ante la ciudad satisfecha

El Seol es personificado como una boca que se ensancha para recibir a la ciudad. La imagen invierte el banquete: quienes se entregaban al consumo serán alcanzados por la muerte.

Explicación del versículo

El segundo «por eso» prolonga la sentencia sobre quienes no consideran a Jehová. El anuncio pasa del hambre y el destierro al poder devastador de la muerte. El Seol aparece con garganta y boca, como una realidad capaz de engullir aquello que antes se mostraba lleno de vida y actividad.

La imagen de apetito sin medida responde a los excesos descritos antes. La comunidad buscaba beber y consumir sin atender al Señor; ahora el poema presenta una boca que no respeta sus límites ni su prestigio. La fuerza de la personificación está en esa inversión, no en proporcionar una anatomía del mundo de los muertos.

El esplendor de la ciudad, la multitud, el bullicio y el que se divierte reúnen distintos aspectos del ambiente festivo. El juicio no se limita a un objeto o a una reputación. Lo que parecía una señal de vitalidad colectiva queda sometido a la misma fragilidad humana. La música y la alegría no pueden cerrar la boca de la muerte.

El Seol designa aquí el ámbito de los muertos, presentado desde el descenso y la pérdida de la vida presente. El versículo no desarrolla por sí solo todas las distinciones de la revelación bíblica sobre el juicio y el destino final. Su función es mostrar la imposibilidad de sostener la autosuficiencia del banquete ante la sentencia de Dios.

La escena prepara la humillación humana y la exaltación de Jehová en los versículos 15–16. No será el poder de la ciudad quien determine la última evaluación de su grandeza. El Señor mostrará su santidad mediante la justicia. La advertencia reclama una respuesta antes de que la pérdida revele lo que la abundancia no quiso reconocer.

Texto original y contexto

שְׁאוֹל, she’ól, nombra el ámbito de los muertos. El lenguaje de garganta y boca convierte esa realidad en una figura que consume. La expresión «sin medida» contrasta con quienes habían usado su abundancia sin discernimiento y hace visible un desenlace que no pueden controlar.

Relaciones bíblicas

Isaías 14:9–11 personifica también al Seol y presenta la caída del esplendor y de la música de un poderoso. La relación permite reconocer un recurso poético del libro sin convertir la personificación en una descripción literal de cada detalle.

Isaías 5:15 north

El banquete no preserva la altura de sus participantes

La caída alcanza al ser humano y a su mirada altiva. El estribillo de la humillación aparece ahora dentro de la sentencia contra la codicia y el exceso.

Explicación del versículo

Después de la imagen del Seol, el profeta declara el abatimiento humano. Los términos que nombran a la persona se disponen en paralelo y amplían el alcance. Ni el reconocimiento social ni la pertenencia a una multitud convierten a alguien en una excepción a la autoridad del Señor.

La mirada altiva vuelve a una señal visible del orgullo. En 2:11 y 17 ya se había anunciado su humillación; en 3:16 la altivez se hizo concreta en los gestos de las hijas de Sión. Aquí el mismo lenguaje interpreta el desenlace de propietarios codiciosos y participantes de banquetes que ignoran a Dios.

La repetición no es una frase intercambiable que pueda separarse de cualquier contexto. En esta unidad llega después de casas vacías, cosechas insuficientes, hambre y muerte. La altura cae porque sus apoyos no pueden garantizar la vida que prometían. El lector contempla cómo la soberbia se deshace en las realidades de las que dependía.

El versículo no declara que la dignidad humana sea mala o que Dios se complazca en humillar al débil. El capítulo ha defendido precisamente a quienes padecen la expansión de los poderosos. Lo confrontado es el orgullo que se afirma mediante la exclusión y que se niega a reconocer al Señor.

La siguiente línea expresará el contraste positivo: Jehová será exaltado por su juicio. La caída de una clase de poderosos no conduce a declarar soberano a otro grupo con la misma pretensión. El fundamento de la justicia permanece en Dios, cuya santidad revela que la grandeza visible debe ser evaluada por la verdad de sus acciones.

Exégesis del pasaje

Los verbos de abatir y humillar, junto con la mirada que se rebaja, concentran el movimiento descendente que domina desde el versículo 14. El paralelo con el capítulo 2 une las secciones, mientras el contexto inmediato aporta aquí las formas concretas del orgullo examinado.

Aplicación editorial

La pérdida de posición puede revelar dependencias que antes parecían virtud o capacidad propia. No esperes a que una seguridad falle para escuchar al Señor. Aprende a recibir tus recursos como dones para servir y a reconocer al prójimo antes de medirlo según el lugar que ocupa en tu propio bienestar.

Isaías 5:16 north

La justicia hace visible la santidad de Dios

Frente al abatimiento del orgullo humano, Jehová queda exaltado. Su santidad se manifiesta al juzgar con justicia lo que el pueblo había tratado como algo tolerable.

Explicación del versículo

El «pero» señala la oposición con el versículo anterior. La grandeza humana cae, mientras la de Jehová se manifiesta. Dios no recibe su divinidad a partir de la ruina de Judá. El juicio revela ante la comunidad una autoridad que ya poseía y que ella había decidido ignorar.

La exaltación ocurre «por su juicio». La sentencia no se presenta como una fuerza arbitraria que exige admiración por ser irresistible. El canto de la viña ha expuesto razones: sangre, clamor, codicia y una indiferencia que desatiende al prójimo. La justicia de Dios enfrenta ese mal y demuestra que no será convertido en inocencia por el prestigio de sus autores.

«El Dios santo» retoma el centro teológico de los primeros capítulos y prepara la visión de 6:3. Su santidad no queda confinada al templo o a las palabras de una ceremonia. Se expresa en la verdad con la que trata la vida social. La misma comunidad que ofrece culto debe reconocerlo en la administración de casas, campos y tribunales.

Mostrar su santidad mediante la justicia significa que el Señor actúa conforme a lo que él es. No se hace santo por primera vez al juzgar. Su intervención vuelve manifiesta la incompatibilidad entre su carácter y la corrupción que se había instalado bajo una apariencia de seguridad religiosa.

La revelación del evangelio permite ver que justicia y gracia no son dos dioses ni dos voluntades enemigas. En Jesucristo, Dios muestra su justicia y justifica por gracia a quienes creen. El perdón no consiste en llamar bueno al mal, sino en una redención que trata con el pecado y abre una vida nueva ante el Padre. Esa esperanza no debilita la denuncia de Isaías; muestra la profundidad de la salvación que necesitamos.

Texto original y contexto

La frase נִקְדָּשׁ בִּצְדָקָה, niqdásh bitsedaqáh, expresa que Dios se muestra santo mediante la justicia. El paralelismo con ser exaltado por el juicio une reconocimiento de su autoridad y manifestación de su carácter, sin reducir la santidad a una apariencia externa.

Relaciones bíblicas

Isaías 6:3–7 desarrollará la santidad del Señor y la necesidad de purificación. Romanos 3:24–26 une la redención gratuita en Cristo con la manifestación de la justicia divina.

Isaías 5:17 north

Los espacios del lujo convertidos en pastos y ruinas

La tierra que los poderosos querían ocupar para sí quedará disponible para rebaños y forasteros. La escena muestra el derrumbe de su control, no la seguridad que buscaban al acumular.

Explicación del versículo

Los corderos pastan donde el discurso acaba de anunciar la caída del esplendor humano. Su tranquilidad contrasta con el bullicio de los banquetes y la ambición de quienes añadían campo a campo. Los espacios organizados para la exclusividad de unos pocos ya no conservan esa función.

La imagen no presenta a los animales como responsables del juicio. Son parte del paisaje que queda después de la pérdida de habitantes y cultivo. El paso de un espacio de actividad humana a un lugar de pastoreo hace visible la desolación anunciada en los versículos 9–10.

Los forasteros comerán en las ruinas de los ricos. Quienes buscaban quedar solos en la tierra no podrán decidir indefinidamente quién participa de sus recursos. La frase invierte el dominio de los acumuladores y muestra lo limitado de su pretensión de permanencia. Su riqueza no garantiza que puedan conservar el lugar ni el fruto.

La escena no es todavía una descripción completa de la restauración santa de Sión. Las ruinas siguen siendo ruinas y la pérdida humana no se vuelve buena simplemente porque allí pasten animales. El verso cierra una sentencia: el orden codicioso ha sido deshecho. No corresponde convertir a cada cordero en un personaje mesiánico ni a los forasteros en una comunidad precisa no identificada.

El canto inicial había preguntado por el fruto de la viña. Después de nombrar la sangre y el clamor, los primeros ayes han mostrado una sociedad que consume el espacio del prójimo y se entrega al banquete. Este paisaje final revela el desenlace de esa falta de fruto. El ay que comienza en el versículo 18 examinará nuevas formas de la misma rebelión.

Texto original y contexto

La palabra que la NTBT presenta como «ricos» evoca a los acomodados dentro de esta escena de abundancia. «Forasteros» describe a quienes no controlaban antes esos espacios. La oposición entre posesión exclusiva y uso posterior por otros organiza el anuncio, sin ofrecer una norma independiente sobre apropiación de bienes.

Aplicación editorial

La posibilidad de controlar un recurso durante un tiempo no te convierte en su dueño absoluto ante Dios. Pregunta qué lugar deja tu bienestar a la vida del prójimo. La gratitud por lo recibido se expresa en justicia y servicio, en vez de intentar asegurar una permanencia que ninguna posesión puede garantizar.

Isaías 5:18 north

La culpa que se arrastra voluntariamente

El ay presenta a personas que mantienen el pecado unido a su vida con firmeza. La imagen no describe un accidente inevitable, sino una implicación activa sostenida mediante falsedad.

Explicación del versículo

El movimiento de arrastrar requiere acción. El profeta no retrata únicamente a alguien atrapado por una circunstancia que desconoce. Los destinatarios llevan consigo la culpa y mantienen su relación con el pecado. La figura comunica la obstinación con la que se conserva un camino que Dios denuncia.

Las cuerdas de falsedad explican cómo se sostiene esa unión. El engaño puede encubrir el mal ante otros y también ofrecer razones con las que se evita reconocerlo. Dentro de la serie de ayes, esta imagen prepara la burla al anuncio de juicio y la inversión de los nombres de lo bueno y lo malo.

Las sogas de carreta intensifican la escena. No se trata de un hilo débil que se rompe sin esfuerzo. La comparación evoca una conexión capaz de tirar de una carga pesada. El pecado se ha incorporado a la vida como algo que se transporta y defiende, aun cuando aumenta su peso y su responsabilidad.

El verso no ofrece una lista de cuerdas que deban identificarse con hábitos concretos por revelación secreta. La imagen tiene un sentido claro en su contexto: una relación voluntariamente mantenida con la maldad y respaldada por mentira. El versículo siguiente dejará oír la voz de esos mismos responsables.

La advertencia distingue el arrepentimiento de una simple incomodidad con las consecuencias. Mientras una persona siga justificando el mal y tratándolo como un acompañante necesario, no ha respondido a la palabra que la llama a dejarlo. La gracia de Dios en Jesucristo abre un retorno verdadero, que comienza por recibir la verdad y dejar de convertir la falsedad en defensa propia.

Texto original y contexto

חַבְלֵי הַשָּׁוְא, ḥavlé hasháv, «cuerdas de falsedad», se dispone en paralelo con las sogas de una carreta. La segunda comparación intensifica la fuerza de la primera. Culpa y pecado nombran la carga moral; el poema no identifica un objeto ritual material que deba ser cortado.

Aplicación editorial

Considera qué explicación repites para conservar una conducta que la Escritura confronta. Nombrar con verdad ese vínculo es un paso distinto de lamentar únicamente su costo. Acude al Salvador y responde a su palabra, sin pedir que su gracia proteja la justificación con la que sigues arrastrando el mal.

Isaías 5:19 north

La burla que exige a Dios demostrar su juicio

Quienes arrastran la culpa desafían el anuncio profético: quieren ver de inmediato la obra de Dios para admitir que su palabra es verdadera.

Explicación del versículo

El versículo da voz a los responsables del ay anterior. Su petición de prisa no nace de un deseo obediente de que Dios establezca justicia. Hablan desde una conducta que se niega a abandonar el pecado. Exigen que el anuncio se vuelva visible antes de reconocer la autoridad del que lo pronuncia.

«Para que la veamos» y «para que lo conozcamos» presentan una condición que ellos intentan imponer. Se colocan como evaluadores de Dios y de su calendario, mientras el profeta los llama a escuchar. La apariencia de prudencia encubre una resistencia: no quieren responder a la palabra que ya los ha confrontado.

El título «Santo de Israel» hace más aguda la burla. Usan el mismo nombre que expresa la santidad y la relación del Señor con su pueblo, pero lo incluyen en un desafío. El vocabulario religioso puede conservarse mientras su sentido es rechazado. Pronunciar un título correcto no demuestra una actitud de reverencia.

La petición no debe confundirse con la pregunta sincera de un creyente afligido. En el capítulo 6, Isaías preguntará «¿Hasta cuándo, Señor?» dentro de una disposición de obediencia. Aquí el contexto de falsedad y arrastre de culpa identifica la diferencia: se busca convertir la espera en una razón para seguir igual.

El juicio anunciado al final del capítulo responderá a esa presunción. El ejército vendrá pronto y veloz, pero no como espectáculo controlado por los burladores. La obra que exigían ver será una realidad que no podrán dominar. La paciencia previa de Dios no había significado que su palabra fuera vacía.

Exégesis del pasaje

Las dos peticiones de rapidez y las dos cláusulas de finalidad forman un paralelismo. La «obra» y el «propósito» del Santo de Israel se refieren a su intervención anunciada. El verso caracteriza la voz de quienes desafían, no establece un modelo de oración que el lector deba imitar.

Relaciones bíblicas

2 Pedro 3:3–9 describe también burladores que utilizan la aparente demora para negar la promesa. Allí se explica la paciencia del Señor como ocasión de arrepentimiento, no como permiso para persistir en el mal.

Isaías 5:20 north

El engaño que cambia los nombres del bien y del mal

El ay denuncia una inversión moral que intenta hacer aceptable la injusticia. Cambiar su nombre no cambia la realidad que Dios juzga.

Explicación del versículo

La acusación se dirige a quienes llaman bueno a lo malo y malo a lo bueno. No se trata simplemente de no acertar una palabra en una discusión secundaria. El contexto es una sociedad donde la codicia, el exceso y la corrupción buscan sostenerse mediante falsedad. El lenguaje se utiliza para defender el mal y desacreditar la rectitud.

La pareja de oscuridad y luz traslada esa inversión a la orientación. Lo que debería permitir ver se presenta como tiniebla, mientras lo que oculta el camino recibe el nombre de luz. El libro había llamado a Jacob a caminar en la luz de Jehová; estos responsables desfiguran el criterio que debería dirigir su conducta.

Amargo y dulce añaden la experiencia del gusto. La repetición de pares opuestos hace perceptible lo absurdo de sustituir la realidad por una etiqueta. El poema no enseña que las sensaciones humanas sean infalibles. Emplea contrastes reconocibles para mostrar una deshonestidad que pretende alterar la evaluación moral.

La denuncia se concretará en los jueces que absuelven al malvado por un soborno y privan al justo de su derecho. Allí llamar bueno al mal no es una teoría abstracta: produce una sentencia que protege al culpable y perjudica al inocente. Las palabras pueden convertirse en instrumentos de opresión cuando el beneficio dicta su significado.

El lector recibe una llamada a someter su juicio a la palabra de Dios. No basta invocar este versículo para declarar buena toda opinión propia y mala toda discrepancia. La unidad ofrece criterios concretos —justicia, verdad y defensa del derecho— con los que también deben ser examinadas nuestras decisiones. La fe en Jesucristo no nos libera de esa verdad; nos llama a reconocerla y obedecerla por gracia.

Exégesis del pasaje

Las tres parejas invierten el mismo orden y se explican entre sí. El verbo de llamar o decir muestra el papel del discurso en la corrupción. El ay no afirma que el bien y el mal hayan cambiado realmente de naturaleza, sino que denuncia a quienes intentan tratarlos como si lo hubieran hecho.

Relaciones bíblicas

Isaías 5:23–24 concreta la inversión en tribunales corruptos y la relaciona con el rechazo de la instrucción divina. Proverbios 17:15 declara igualmente detestables absolver al malvado y condenar al justo.

Isaías 5:21 north

La sabiduría que se declara suficiente a sí misma

El profeta confronta a quienes se consideran capaces de decidir sin recibir corrección. La autosuficiencia intelectual se une aquí al engaño moral de los ayes anteriores.

Explicación del versículo

Ser sabio «a sus propios ojos» define el punto de evaluación. Los responsables no son reprendidos por estudiar o comprender, sino por darse a sí mismos la aprobación definitiva. Su juicio se ha convertido en una autoridad que no admite examen desde la palabra de Jehová.

La segunda frase, considerarse entendidos, refuerza la primera. El paralelismo no describe dos grupos claramente separados. Presenta una misma actitud de suficiencia: la persona puede interpretar su habilidad para defender una decisión como prueba de que esa decisión es justa.

La ubicación del verso explica su alcance. Antes se ha denunciado la burla que exige señales a Dios y la inversión de lo bueno y lo malo. Después aparecerán quienes usan su posición para absolver al culpable por un pago. La inteligencia puede ponerse al servicio de ese sistema y producir razones sofisticadas para conservarlo.

El ay no propone una fe sin discernimiento ni un desprecio de la razón. El problema es negarse a recibir la corrección del Señor. Una persona verdaderamente enseñable puede reconocer límites, examinar evidencia y abandonar una conclusión injusta. La arrogancia, en cambio, trata el desacuerdo como algo que debe vencer en lugar de escuchar.

Este retrato contrasta con las naciones de 2:3, que desean aprender los caminos de Dios. Ellas reconocen que necesitan ser enseñadas; los sabios a sus propios ojos presumen de poseer ya la autoridad suficiente. El libro llama a una inteligencia sometida a la verdad, capaz de recibir de Jehová la dirección que la autosuficiencia no puede darse.

Texto original y contexto

חֲכָמִים בְּעֵינֵיהֶם, ḥajamím be‘enehém, significa «sabios a sus propios ojos». El complemento es decisivo: distingue sabiduría de presunción. La segunda cláusula repite el criterio de la propia evaluación y concentra la denuncia en esa actitud.

Relaciones bíblicas

Proverbios 3:5–8 relaciona no considerarse sabio a los propios ojos con confiar en Jehová, reconocerlo y apartarse del mal. La humildad que propone no abandona el entendimiento; deja de tratarlo como un reemplazo del Señor.

Isaías 5:22 north

Una valentía gastada en el exceso

El ay llama irónicamente valientes a quienes destacan por beber. La fuerza que debía servir al pueblo se ha convertido en capacidad para sostener el desenfreno.

Explicación del versículo

Los títulos de valientes y hombres fuertes suelen evocar capacidad para enfrentar peligros y cumplir responsabilidades. Aquí se aplican a beber vino y mezclar bebida fuerte. El contraste revela una escala de prestigio deformada: se celebra como hazaña aquello que no protege a nadie ni produce justicia.

El lenguaje recuerda a los valientes y guerreros nombrados entre los apoyos que Jehová retiraría en 3:2. La sociedad necesita personas capaces de defender y servir, pero presume de expertos en el exceso. La ironía no niega toda fuerza humana; pregunta para qué se está usando.

Mezclar bebida forma parte de la preparación del banquete, sin que el verso dé una receta o identifique una técnica moderna. El punto es la dedicación de la habilidad a una práctica que domina la vida. La cantidad de experiencia no vuelve buena una actividad cuando está desligada del discernimiento y de la responsabilidad.

La oración continúa en el versículo 23, donde se acusa a quienes absuelven al malvado por soborno. Esa continuidad vincula el ambiente de exceso con la perversión de los tribunales. No son dos mundos sin contacto: personas con posición e influencia pueden sostener su comodidad mediante decisiones que perjudican al justo.

El ay amplía por tanto la denuncia de la embriaguez de 5:11–12. Allí se mostraba una jornada dedicada a la bebida y una falta de atención a Dios; aquí se ridiculiza el honor asociado a esa capacidad. El lector debe reconocer el error de admirar una destreza sin examinar su finalidad ni el daño al que contribuye.

Exégesis del pasaje

גִּבּוֹרִים לִשְׁתּוֹת יָיִן, gibborím lishtót yáyin, significa «valientes para beber vino». La finalidad produce la ironía. La frase no termina su denuncia en este verso: los participios del 23 incorporan la conducta judicial de los mismos responsables al retrato.

Aplicación editorial

Examina qué capacidades admiradas en tu entorno merecen realmente ese reconocimiento. La fuerza y el talento se evalúan también por el bien al que sirven. Seguir a Jesucristo orienta los dones hacia el servicio, en lugar de convertir el exceso o la ventaja sobre otros en una señal de prestigio.

Isaías 5:23 north

Un tribunal que vende la absolución y roba el derecho

El soborno invierte el resultado que debía producir la justicia. El culpable queda protegido y quien tiene razón pierde el derecho que debía ser reconocido.

Explicación del versículo

La acusación continúa el ay del versículo anterior y nombra una acción pública concreta. Los responsables absuelven al malvado porque reciben un soborno. La sentencia deja de depender de la verdad de la causa y pasa a servir al beneficio de quienes la deciden.

Absolver al culpable no es presentado aquí como misericordia, sino como corrupción. El pago interesado no repara la culpa ni reconcilia de manera justa a las partes. Solo compra una apariencia legal que protege a quien ha hecho mal. El tribunal conserva su forma, pero contradice su propósito.

La segunda mitad muestra la otra cara de la misma decisión: se quita al justo su derecho. La corrupción no es una operación sin víctimas. Cuando el culpable obtiene protección, alguien queda expuesto al daño o pierde la posibilidad de que su causa sea escuchada y resuelta con verdad.

«Justo» debe entenderse aquí en la relación judicial: quien tiene razón en la causa no recibe el reconocimiento debido. No se está afirmando que esa persona sea impecable en todos los aspectos de su vida. El contraste explica el deber del juez de distinguir una responsabilidad concreta, en vez de usar la imperfección humana como excusa para dejar de juzgar con rectitud.

El versículo concreta el ay de 5:20 contra quienes llaman bueno a lo malo. La inversión moral se convierte en una resolución con consecuencias materiales. También retoma la acusación de 1:23 sobre gobernantes que aman sobornos y dejan sin atención al huérfano y la viuda. La fidelidad a Jehová no puede convivir con vender la justicia bajo una apariencia respetable.

Texto original y contexto

מַצְדִּיקֵי רָשָׁע, matsdiqé rashá‘, describe a quienes declaran justo o absuelven al malvado. La causa «por un soborno» define la perversión. La segunda cláusula muestra su resultado sobre el derecho del justo, uniendo beneficio corrupto y perjuicio real.

Relaciones bíblicas

Deuteronomio 16:18–20 exige jueces rectos y prohíbe el soborno porque pervierte el juicio. Proverbios 17:15 condena tanto la absolución del malvado como la condena del justo.

Isaías 5:24 north

La raíz del juicio: despreciar la palabra del Santo de Israel

El anuncio reúne fuego y vegetación destruida para expresar una caída completa. El propio versículo identifica su causa: el pueblo rechazó la instrucción de Jehová.

Explicación del versículo

«Por eso» recoge los ayes y presenta su consecuencia. La imagen del rastrojo consumido por una llama muestra vulnerabilidad. Aquello que parecía sostener una posición poderosa resulta tan expuesto como materia seca ante el fuego. La capacidad de los responsables para justificarse no los vuelve resistentes al juicio.

La raíz que se pudre y la flor que se levanta como polvo amplían la pérdida. La imagen alcanza lo que sostiene la vida y lo que expresa su esplendor visible. No queda un centro sano que garantice la continuidad del mismo orden corrupto. La caída no será un simple deterioro de reputación que permita conservar intacta su fuerza.

El poema reúne imágenes distintas, no una receta botánica sobre el modo exacto en que arde una planta. El fuego, la raíz y la flor comunican el alcance del desenlace. La explicación decisiva viene después: rechazaron la ley de Jehová y despreciaron la palabra del Santo de Israel.

Esta causa permite comprender los pecados sociales del capítulo. La codicia, la embriaguez complacida y la sentencia comprada no son fallos desconectados de la relación con Dios. Muestran que su instrucción ha sido apartada como criterio. Quienes se consideran sabios a sus propios ojos han elegido otra autoridad para decidir lo que está bien.

El título «Santo de Israel» responde también a la burla del versículo 19. Su propósito no era una amenaza vacía que dependiera de la aprobación de los oyentes. El Señor santo juzga con justicia, como declaró el 16. La advertencia invita a dejar el desprecio y escuchar, en vez de pedir que la misericordia convierta su palabra en algo prescindible.

Texto original y contexto

מָאֲסוּ, ma’asú, «rechazaron», y נִאֵצוּ, ni’etsú, «despreciaron», presentan una respuesta culpable. «Ley» y «palabra» se disponen en paralelo; ambas pertenecen a Jehová. La acusación no consiste en carecer de acceso a la instrucción, sino en negarle autoridad.

Aplicación editorial

Escuchar la Escritura incluye aceptar que corrija las razones con las que proteges tus intereses. Si llamas a Jesús Señor, no reduzcas su palabra a apoyo para decisiones ya tomadas. Su gracia te llama a recibir la verdad y cambiar de camino, no a conservar una autonomía religiosa frente a él.

Isaías 5:25 north

La mano extendida que todavía anuncia juicio

La ira de Jehová responde al rechazo de su palabra. La devastación descrita no agota todavía el anuncio: su mano permanece extendida contra la rebelión.

Explicación del versículo

Otro «por eso» prolonga la relación entre culpa y sentencia. La ira divina no se presenta como una irritación sin motivo. El capítulo ha mostrado el cuidado de la viña, la conducta recibida y el rechazo de la instrucción. El Señor responde como juez santo ante un pueblo que ha usado sus dones para sostener la injusticia.

Extender la mano y golpear son imágenes de una intervención efectiva. La comunidad no queda fuera de la autoridad de Dios por llamarse suya. Precisamente el texto dice «contra su pueblo». La pertenencia al pacto no puede ser convertida en una protección automática de la rebelión.

El temblor de los montes y los cadáveres en las calles comunican la gravedad del golpe. La muerte alcanza los espacios de la vida pública y deshace toda apariencia de orden. Comparar los cuerpos con desechos describe una condición de degradación y falta de sepultura digna; no afirma que esas personas carezcan de valor como criaturas.

El verso no nombra una catástrofe histórica particular con una fecha que permita identificar cada detalle. Las formas del relato presentan la intervención con fuerza, mientras el cierre abre una continuación: aun con todo ello, la ira no se ha apartado. El juicio descrito no ha producido todavía el retorno que la palabra reclama.

La mano que sigue extendida explica la llegada del ejército en los versículos 26–30. Lo que los burladores querían ver de prisa será una realidad que no podrán detener. La misma fórmula reaparecerá en los capítulos 9–10, relacionando las advertencias y mostrando la continuidad de la resistencia del pueblo.

Exégesis del pasaje

«Con todo esto» no minimiza el desastre, sino que afirma que no cierra aún la causa. La mano extendida debe interpretarse desde el contexto: aquí comunica juicio, aunque en otros pasajes la acción de la mano de Dios pueda expresar liberación o cuidado. La imagen no tiene un significado automático independiente de la oración.

Relaciones bíblicas

Isaías 9:12–13 repite la fórmula y señala que el pueblo no ha vuelto a quien lo golpeaba. 10:1–4 la emplea después de otra denuncia de normas que oprimen al vulnerable.

Isaías 5:26 north

El Señor convoca una fuerza lejana

El ejército anunciado no queda fuera del gobierno de Jehová. Él lo llama desde lejos, y su llegada responderá al juicio que el pueblo había tratado con burla.

Explicación del versículo

El estandarte funciona como una señal de convocatoria. Jehová aparece como quien puede movilizar una fuerza que los oyentes no controlan. La distancia de las naciones no las convierte en un límite a su autoridad: el anuncio las alcanza incluso desde el confín de la tierra.

El silbido refuerza la facilidad de la llamada. El Señor no necesita una negociación prolongada para que su palabra tenga efecto. La imagen presenta la prontitud de una respuesta que contrasta con la lentitud del pueblo para escuchar. Judá ha despreciado su instrucción; una fuerza distante acudirá cuando él la convoque.

El texto pasa de naciones en plural a la descripción de quien viene en singular. La unidad que sigue presenta al ejército como un cuerpo cohesionado. Esa manera de hablar no obliga a imaginar un individuo gigantesco ni a identificar cada singular con un reino diferente.

«Pronto y veloz» responde a quienes pedían que Dios apresurara su obra. La intervención no vendrá para someterse a su examen cómodo, sino para poner fin a su presunción. El capítulo ha avanzado desde el canto de una viña cuidada hasta la llegada de una amenaza que puede devastarla.

En el desarrollo del libro, Asiria será nombrada expresamente como instrumento de juicio. Este versículo no la identifica por nombre y no debe cargarse con una lista de campañas no mencionadas. Además, que Jehová gobierne la historia no declara moralmente inocente a todo invasor. El capítulo 10 mostrará que también juzga el orgullo de la potencia que utiliza.

Texto original y contexto

נֵס, nes, es aquí el estandarte o señal levantada para convocar. Su sentido procede de la escena militar, no de una identificación automática con un objeto religioso posterior. La rapidez de la llegada prepara la descripción de un ejército sin interrupciones ni descuidos.

Relaciones bíblicas

Isaías 10:5–7 nombra a Asiria como instrumento de la ira divina y distingue su intención destructiva de la autoridad del Señor. 10:12–15 anuncia el juicio sobre su arrogancia.

Isaías 5:27 north

Una marcha sin señales de debilidad

La serie de negaciones presenta una fuerza disciplinada y preparada. El poema no deja al oyente una expectativa de alivio basada en retrasos, fatiga o fallos del equipo.

Explicación del versículo

Nadie está cansado ni tropieza. La descripción responde a la rapidez anunciada en el versículo anterior y presenta al ejército como un conjunto capaz de sostener su avance. Frente a una comunidad cuya dirección se había vuelto inestable, aparece una fuerza que no muestra vacilación.

No dormitar ni dormir intensifica esa impresión. El lenguaje poético concentra la continuidad de la amenaza, sin enseñar que sus integrantes hayan dejado de ser seres humanos que necesitan descanso. Su función es impedir que los oyentes descansen en la esperanza de una pausa que la descripción no les concede.

El cinturón y las correas de las sandalias hacen concreta la preparación. No se trata solo de poseer armas prestigiosas; hasta el equipo cotidiano permanece dispuesto para la marcha. Una falla pequeña puede interrumpir un avance, y el poema excluye también ese recurso imaginado de alivio.

La atención a esos detalles contrasta con la habilidad de los poderosos de Judá para organizar sus banquetes. La sociedad que llama valientes a los expertos en beber afrontará una fuerza realmente capaz de actuar. La ironía del capítulo se vuelve una advertencia: el prestigio que se concedieron no equivale a preparación para el juicio.

La descripción no pide admirar moralmente cada acción del invasor. Expone su eficacia dentro del anuncio de devastación. El lector debe distinguir capacidad operativa y rectitud. Una fuerza puede ser disciplinada y seguir respondiendo ante Dios por la violencia y la arrogancia con las que actúa, como explicará el libro más adelante.

Exégesis del pasaje

Las negaciones sucesivas abarcan cuerpo, atención y equipo. Su acumulación produce una imagen de avance sin impedimentos. El verso desarrolla la expresión «pronto y veloz» de 5:26 y prepara la disponibilidad de las armas del 28; no funciona como un tratado sobre las capacidades físicas de cada soldado.

Aplicación editorial

No confundas la fuerza de una organización con su justicia, ni la debilidad momentánea de otra con su inocencia. La palabra de Dios examina ambos aspectos sin confundirlos. La advertencia te llama a escuchar al Señor, en vez de apoyar tu seguridad en que una amenaza seguramente fallará por sí sola.

Isaías 5:28 north

Armas preparadas y un avance impetuoso

La amenaza se vuelve visible en flechas, arcos, caballos y carros. Todo aparece dispuesto para actuar, con una fuerza que la ciudad complacida no podrá tratar como una palabra vacía.

Explicación del versículo

Las flechas afiladas y los arcos tensados presentan armas listas, no almacenadas en una reserva distante. El ejército de la visión no llega para una exhibición ceremonial. Su preparación concreta da peso al anuncio de invasión y hace presente ante los oyentes el peligro que han querido desestimar.

Los caballos añaden movilidad. Comparar sus cascos con pedernal comunica dureza y resistencia en la marcha. La imagen no describe herraduras ni una transformación sobrenatural de los animales en piedra. Presenta la firmeza de un avance que no parece ceder ante el terreno.

Las ruedas como un torbellino completan la sensación de velocidad e impulso. La comparación reúne movimiento y fuerza, y lleva la amenaza desde la preparación de las armas hasta el desplazamiento efectivo. El detalle prepara los sonidos de rugido que dominarán los versículos siguientes.

La presencia de caballos y carros debe leerse junto con 2:7. Judá también se sentía segura por la abundancia de sus medios militares. Ahora encuentra una fuerza que muestra el límite de aquella confianza. Poseer recursos semejantes no garantiza controlar la historia ni evitar el examen de Jehová.

El poema no convierte cada arma en una clave para tecnologías de una época posterior. Su precisión pertenece a una escena militar que sus oyentes podían reconocer. Seguir el argumento significa escuchar cómo esa fuerza sirve al anuncio de juicio, no sustituir los objetos por identificaciones modernas sin fundamento textual.

Exégesis del pasaje

Las primeras frases describen disponibilidad; las comparaciones finales comunican dureza y rapidez. El conjunto amplía la disciplina del versículo 27 y conduce a la imagen de captura del 29. Los distintos elementos pertenecen a una misma fuerza que el poema presenta en singular colectivo.

Relaciones bíblicas

Isaías 2:7–8 había unido abundancia militar e idolatría dentro de la falsa seguridad del pueblo. 31:1–3 explicará de nuevo por qué confiar en caballos y carros sin buscar a Jehová no ofrece salvación.

Isaías 5:29 north

La presa que no puede ser rescatada por la fuerza humana

El ejército es comparado con un león que ruge, captura y se lleva su presa. La imagen presenta una amenaza eficaz, frente a la cual los apoyos habituales resultan insuficientes.

Explicación del versículo

El poema pasa del equipo militar a la figura del depredador. El rugido del león comunica autoridad amenazante antes del ataque. Los leones jóvenes añaden vigor a la escena. El objetivo no es informar sobre especies o edades exactas, sino hacer perceptible la fuerza de la captura anunciada.

Los verbos avanzan desde el sonido hasta el resultado: gruñe, atrapa y se lleva la presa. La amenaza no quedará limitada a producir temor. La secuencia presenta la pérdida efectiva de aquello que la comunidad pretendía proteger. Esa capacidad de llevarse la presa se relaciona con el destierro ya anunciado en 5:13.

«Sin que nadie la rescate» declara el fracaso de los recursos humanos frente a este juicio. No significa que Jehová haya encontrado un poder superior al suyo y sea incapaz de actuar. El ejército ha sido convocado por él en 5:26. La imposibilidad de rescate pertenece al desenlace que el Señor está anunciando, no a una derrota de su divinidad.

La figura del león tampoco convierte la violencia del invasor en un modelo de comportamiento para el pueblo de Dios. El libro distingue el gobierno divino de las intenciones de la potencia que se enorgullece de conquistar. Aquí se expone la eficacia de la amenaza para que la advertencia sea escuchada con seriedad.

La imagen responde al problema central del capítulo. Los poderosos habían usado su capacidad para absorber casas, campos y derechos; ahora perderán el control frente a una fuerza que no pueden manejar. La palabra de Jehová no se vuelve verdadera porque ellos la aprueben. Su autoridad confronta la seguridad construida sobre el daño al prójimo.

Exégesis del pasaje

La repetición del rugido y la serie de acciones forman una escena continua. La presa no recibe un nombre nuevo que permita separarla del pueblo sobre el que cae el anuncio. El singular del ejército mantiene el retrato colectivo iniciado en el versículo 26.

Relaciones bíblicas

Oseas 5:14–15 emplea la imagen del león y de una presa sin rescatador para anunciar juicio sobre Efraín y Judá. Allí se hace explícita también la necesidad de reconocer la culpa y buscar al Señor, distinguiendo el juicio de una derrota de su poder.

Isaías 5:30 north

Un horizonte de oscuridad después de despreciar la luz

El rugido del ejército se compara con el del mar y la tierra queda bajo angustia y oscuridad. El cierre no deja una salida visible que la comunidad pueda asegurar con sus propias fuerzas.

Explicación del versículo

«En aquel día» concentra el desenlace de la advertencia. El rugido que antes evocaba al león recibe ahora la amplitud del mar. La amenaza no parece un ruido aislado que pueda mantenerse a distancia. El poema hace que ocupe el horizonte del oyente y deshaga su sensación de control.

La mirada hacia la tierra no encuentra alivio. Oscuridad y angustia describen tanto la pérdida visible de seguridad como la condición de una comunidad enfrentada al juicio. La imagen no proporciona un mapa de refugios ni una predicción meteorológica separada de la causa moral que el capítulo ha expuesto.

La luz oscurecida por las nubes intensifica el cierre. Aun aquello que normalmente permite orientarse queda cubierto. El lenguaje responde de manera significativa al ay de 5:20: quienes cambiaban el nombre de oscuridad y luz no podrán cambiar mediante palabras la realidad de la tiniebla que los alcanza.

Este final deja sentir la gravedad del rechazo a Jehová. El canto comenzó con una viña situada en una colina fértil y cuidada con atención; termina con la tierra bajo amenaza y sin una salida visible. Entre ambos extremos, el propio texto ha mostrado el fruto malo y las razones de la sentencia. El juicio no aparece como un desenlace arbitrario añadido al relato.

La oscuridad no será la última palabra del libro entero. Isaías anunciará después una gran luz para quienes viven en sombra de muerte y la esperanza de un hijo cuyo gobierno trae justicia y paz. La fe cristiana reconoce esa esperanza en Jesucristo. Sin embargo, debe recibirla como iniciativa salvadora de Dios, sin usarla para reducir la seriedad de la culpa que este capítulo denuncia.

Exégesis del pasaje

El rugido conserva como referente a la fuerza invasora, mientras la mirada hacia la tierra describe la experiencia de quienes la afrontan. La acumulación de términos de oscuridad y angustia cierra la unidad iniciada con la convocatoria del ejército. La imagen de nubes no exige identificar una señal independiente de la escena del juicio.

Relaciones bíblicas

Isaías 9:1–7 desarrollará la promesa de luz, gozo y gobierno justo. La relación permite seguir el horizonte de esperanza del libro sin convertir el final severo de este capítulo en una advertencia vacía.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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