Jueces 1 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Jueces 1

Judá y Simeón luchan por su herencia

1 Después de la muerte de Josué, los israelitas consultaron a Jehová: «¿Quién de nosotros subirá primero a luchar contra los cananeos?».   N1

2 Jehová respondió: «Judá subirá. Miren, he entregado la tierra en sus manos».   N2

3 Judá le dijo a su hermano Simeón: «Sube conmigo al territorio que me tocó por sorteo y luchemos contra los cananeos. Yo también iré contigo al territorio que te tocó». Así que Simeón fue con él.   N3

4 Judá subió, y Jehová entregó en sus manos a los cananeos y a los ferezeos. En Bezec derrotaron a diez mil hombres.   N4

5 Allí en Bezec encontraron a Adoni-bezec y lucharon contra él; derrotaron a los cananeos y a los ferezeos.   N5

6 Adoni-bezec huyó, pero lo persiguieron, lo capturaron y le cortaron los pulgares de las manos y los dedos gordos de los pies.   N6

7 Entonces Adoni-bezec dijo: «Setenta reyes, con los pulgares de las manos y los dedos gordos de los pies cortados, recogían migajas debajo de mi mesa. Dios me ha pagado conforme a lo que hice». Lo llevaron a Jerusalén, y allí murió.   N7

Judá toma Jerusalén y avanza hacia el sur

8 Los hombres de Judá combatieron contra Jerusalén y la tomaron. Mataron a sus habitantes a filo de espada e incendiaron la ciudad.   N8

9 Después los hombres de Judá bajaron a luchar contra los cananeos que habitaban en la región montañosa, en el Neguev y en las tierras bajas.   N9

10 Judá marchó contra los cananeos que vivían en Hebrón, que antes se llamaba Quiriat-arba, y derrotó a Sesai, Ahimán y Talmai.   N10

Otoniel toma Debir y se casa con Acsa

11 De allí marchó contra los habitantes de Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer.   N11

12 Caleb dijo: «Al que ataque Quiriat-sefer y la tome le daré por esposa a mi hija Acsa».   N12

13 La tomó Otoniel, hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y Caleb le dio por esposa a su hija Acsa.   N13

14 Cuando ella llegó, lo instó a pedirle un campo a su padre. Se bajó del burro, y Caleb le preguntó: «¿Qué quieres?».   N14

15 Ella le respondió: «Concédeme un regalo. Ya que me has dado tierras en el Neguev, dame también manantiales de agua». Entonces Caleb le dio los manantiales de arriba y los de abajo.   N15

Los ceneos se establecen con Judá

16 Los descendientes del ceneo, suegro de Moisés, subieron de la ciudad de las palmeras con los hombres de Judá al desierto de Judá, al sur de Arad. Fueron y se establecieron entre el pueblo.   N16

Campañas de Judá en el sur y en la costa

17 Judá fue con su hermano Simeón y derrotaron a los cananeos que habitaban en Sefat. Destruyeron por completo la ciudad y la llamaron Horma.   N17

18 Judá también tomó Gaza y su territorio, Ascalón y su territorio, y Ecrón y su territorio.   N18

19 Jehová estaba con Judá, que tomó posesión de la región montañosa; pero no pudo expulsar a los habitantes del valle, porque tenían carros de hierro.   N19

20 Le dieron Hebrón a Caleb, como había dicho Moisés, y él expulsó de allí a los tres hijos de Anac.   N20

Benjamín no expulsa a los jebuseos

21 Los benjamitas no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusalén. Por eso los jebuseos han vivido con los benjamitas en Jerusalén hasta el día de hoy.   N21

La casa de José toma Betel

22 La casa de José también subió contra Betel, y Jehová estaba con ellos.   N22

23 La casa de José envió hombres a explorar Betel, ciudad que antes se llamaba Luz.   N23

24 Los exploradores vieron a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: «Por favor, muéstranos la entrada de la ciudad y te trataremos con bondad».   N24

25 Él les mostró la entrada de la ciudad, y ellos mataron a sus habitantes a filo de espada; pero dejaron ir a aquel hombre y a toda su familia.   N25

26 El hombre fue a la tierra de los hititas y construyó una ciudad a la que llamó Luz. Ese es su nombre hasta el día de hoy.   N26

Manasés y Efraín dejan poblaciones sin expulsar

27 Manasés no expulsó a los habitantes de Bet-seán y sus aldeas, ni a los de Taanac y sus aldeas, ni a los de Dor y sus aldeas, ni a los de Ibleam y sus aldeas, ni a los de Meguido y sus aldeas. Los cananeos persistieron en habitar en aquella tierra.   N27

28 Cuando Israel se hizo fuerte, sometió a los cananeos a trabajos forzados, pero no los expulsó.   N28

29 Efraín tampoco expulsó a los cananeos que habitaban en Gezer. Los cananeos siguieron viviendo entre ellos en Gezer.   N29

Poblaciones que permanecen entre las tribus del norte

30 Zabulón no expulsó a los habitantes de Quitrón ni a los de Naalal. Los cananeos siguieron viviendo entre ellos, aunque fueron sometidos a trabajos forzados.   N30

31 Aser no expulsó a los habitantes de Aco ni a los de Sidón, Ahlab, Aczib, Helba, Afec y Rehob.   N31

32 Los de Aser vivieron entre los cananeos que habitaban aquella tierra, porque no los expulsaron.   N32

33 Neftalí no expulsó a los habitantes de Bet-semes ni a los de Bet-anat. Vivió entre los cananeos que habitaban aquella tierra, pero sometió a trabajos forzados a los habitantes de Bet-semes y de Bet-anat.   N33

Los amorreos limitan la posesión de Dan

34 Los amorreos obligaron a los danitas a quedarse en la región montañosa, pues no les permitían bajar al valle.   N34

35 Los amorreos persistieron en habitar en el monte Heres, en Ajalón y en Saalbim; pero, cuando se hizo sentir el poder de la casa de José, fueron sometidos a trabajos forzados.   N35

36 La frontera de los amorreos iba desde la subida de Acrabim, desde Sela hacia arriba.   N36

menu_book Notas de estudio de Jueces 1

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Jueces 1:1 north

Israel busca dirección después de la muerte de Josué

La nueva etapa comienza con una consulta a Jehová acerca de quién debe encabezar la lucha en Canaán.

Explicación del versículo

La muerte de Josué enlaza este comienzo con Josué 24:29–31. El dirigente ha muerto, pero Israel continúa sujeto al Señor que le dio la tierra. La pregunta no busca sustituir a Jehová por un caudillo autónomo: los israelitas se vuelven a él para saber qué tribu debe ir primero.

La ocupación todavía requería acciones dentro de las herencias asignadas. El capítulo anterior de la historia no había afirmado que todos los lugares estuvieran ya libres de resistencia. Por eso la consulta se refiere al orden de una tarea pendiente y no a obtener una promesa nueva para un territorio elegido por iniciativa privada.

El pasaje no explica el procedimiento concreto de la consulta ni nombra al sacerdote que habría intervenido. Números 27:18–23 había dispuesto que Josué consultara mediante Eleazar y el juicio del Urim; ese antecedente ilumina la práctica de buscar dirección divina, pero no autoriza a añadir aquí detalles rituales que el versículo no conserva.

Exégesis del pasaje

וַיִּשְׁאֲלוּ, wayyišʾălû, «consultaron» o «preguntaron», procede del verbo pedir o preguntar. Su relación con Jehová muestra que se solicita una respuesta a Dios. La consulta será respondida en el versículo 2 mediante el nombramiento de Judá.

מִי יַעֲלֶה לָּנוּ, mî yaʿăleh lānû, «¿quién subirá por nosotros?», pregunta por el grupo que debe iniciar la acción. Una pregunta semejante reaparecerá en Jueces 20:18, cuando la guerra sea contra Benjamín. Ese eco llevará la atención desde la oposición exterior del comienzo hasta la dolorosa división entre hermanos al final del libro.

Aplicación: busca la sabiduría de Dios al decidir

En tu seguimiento de Jesucristo, presenta al Padre la necesidad de dirección y recibe con humildad su palabra. Santiago 1:5–8 llama a pedir sabiduría con fe al Dios generoso. Mantén tus decisiones bajo la enseñanza del Señor y busca la guía del Espíritu Santo, que da testimonio de Cristo. La confianza en el Salvador puede acompañar una deliberación atenta y una obediencia dispuesta a ser corregida.

Jueces 1:2 north

Jehová encarga a Judá comenzar la campaña

La respuesta identifica a la tribu que debe ir primero y fundamenta su tarea en la entrega de la tierra por parte de Dios.

Explicación del versículo

Judá es nombrado como el grupo que subirá. El nombre funciona colectivamente: se trata de los miembros de la tribu, no del patriarca que vivió generaciones antes. Jehová responde a la pregunta del pueblo y establece quién debe encabezar esta etapa de la ocupación.

«He entregado la tierra en sus manos» presenta el resultado como don y decisión de Jehová. Los combatientes tendrán que subir y luchar; la promesa no vuelve innecesaria su acción. El versículo siguiente mostrará la colaboración con Simeón y el 4 atribuirá de nuevo la victoria al Señor que entrega a los adversarios.

La afirmación debe leerse dentro del desarrollo completo del capítulo. El encargo inicial y las victorias posteriores no equivalen a declarar terminada toda la posesión de cada población. Los lugares que no fueron expulsados seguirán siendo nombrados, y el capítulo 2 examinará el problema de la fidelidad del pueblo.

Exégesis del pasaje

יְהוּדָה יַעֲלֶה, Yĕhûdāh yaʿăleh, significa «Judá subirá». El singular concuerda con el nombre tribal colectivo. La forma responde directamente al «quién» de la consulta anterior.

הִנֵּה נָתַתִּי, hinnēh nātattî, «miren, he dado», llama la atención sobre la certeza de la palabra divina. La forma verbal presenta la entrega desde la resolución de Dios, aunque la campaña se narre a continuación. «En su mano» expresa la victoria y la posesión concedidas al grupo. El pueblo debe reconocer al Dador de la tierra en lo que haga para ocuparla.

Jueces 1:3 north

Judá y Simeón acuerdan ayudarse en sus territorios

La respuesta a la promesa de Jehová incluye una colaboración entre tribus ligadas por parentesco y por la distribución de la herencia.

Explicación del versículo

Judá invita a Simeón a subir con él y promete acompañarlo después en su propia porción. La cercanía territorial da sentido a la propuesta: Josué 19:1–9 explica que la herencia de Simeón estaba dentro de la de Judá. Su colaboración corresponde a comunidades con intereses y responsabilidades estrechamente relacionados.

Llamar a Simeón «su hermano» recuerda la pertenencia común a Israel. Los antepasados de ambas tribus eran hijos de Jacob y Lea, según Génesis 29:33–35. Aquí los nombres actúan como designaciones de sus descendientes, que se hablan y actúan como grupos.

El relato no presenta esa cooperación como una contradicción de la orden de que Judá vaya primero. Judá toma la iniciativa y Simeón lo acompaña; en el versículo 4, Jehová concede la victoria. La promesa divina y la ayuda fraterna se unen dentro de la responsabilidad de ocupar la herencia recibida.

Exégesis del pasaje

בְּגוֹרָלִי, bĕgôrālî, significa «en mi porción por sorteo». La palabra sorteo pasa a designar el territorio asignado mediante él. La respuesta «yo también iré contigo a tu territorio» establece reciprocidad y no solamente la exigencia de recibir ayuda.

אָחִיו, ʾāḥîw, «su hermano», refuerza el vínculo de los grupos. La frase final confirma que Simeón fue con Judá: la colaboración propuesta se convirtió en una acción concreta.

Aplicación: acompaña a tus hermanos en sus cargas

Gálatas 6:2 llama a llevar las cargas unos de otros bajo la ley de Cristo. Acércate al hermano que necesita ayuda y pon tus recursos al servicio de su bien. Jesucristo entregó su vida por nosotros y enseñó a servir, como muestra Marcos 10:42–45. Esa gracia orienta la solidaridad cristiana; la relación está en el cuidado mutuo, dentro de la misión y enseñanza que el Salvador confió a sus discípulos.

Jueces 1:4 north

La victoria en Bezec se atribuye a Jehová

El comienzo de la campaña confirma la palabra que el Señor dio al responder a la consulta de Israel.

Explicación del versículo

Judá sube y Jehová entrega a los cananeos y ferezeos en manos de los combatientes. La secuencia enlaza la orden del versículo 2 con su cumplimiento: la tribu actúa y el resultado se reconoce como don del Señor. La participación de Simeón, anunciada en el versículo 3, queda dentro de esa acción compartida.

La derrota de diez mil hombres se sitúa en Bezec. El versículo resume el resultado del enfrentamiento antes de concentrarse, desde el siguiente, en Adoni-bezec y en su destino. La cifra se refiere a los adversarios derrotados, mientras el relato no ofrece aquí el número de combatientes de Judá y Simeón.

Bezec aparece también en 1 Samuel 11:8 como lugar donde Saúl reúne al pueblo. Esa mención posterior no basta por sí sola para fijar la localización de la Bezec de este episodio. El presente texto identifica el escenario de la victoria sin describir una ruta que permita asegurar un emplazamiento moderno.

Exégesis del pasaje

וַיִּתֵּן יְהוָה, wayyittēn YHWH, significa «Jehová entregó». La fórmula interpreta el resultado desde la acción divina, a la vez que mantiene a los combatientes como sujetos de la lucha. La promesa y su cumplimiento deben ser recibidos con reconocimiento del Señor que los hizo posibles.

עֲשֶׂרֶת אֲלָפִים אִישׁ, ʿăśeret ʾălāfîm ʾîš, expresa «diez mil hombres». El verbo empleado puede describir golpear o derrotar en un enfrentamiento; NTBT lo presenta como una derrota militar. El resumen no detalla por separado cuántos murieron, fueron heridos o huyeron, y no debe completarse con un inventario de bajas que el versículo no proporciona.

Jueces 1:5 north

Adoni-bezec aparece dentro del combate

La narración pasa del resultado general de la batalla al gobernante cuyo destino ocupará los versículos siguientes.

Explicación del versículo

Los combatientes encuentran a Adoni-bezec en Bezec y luchan contra él. La repetición de cananeos y ferezeos enlaza esta escena con la victoria que acaba de resumirse. El relato se aproxima ahora al dirigente del grupo vencido, preparando su huida, captura y confesión de retribución.

Adoni-bezec no debe confundirse por semejanza de nombre con Adonisedec, rey de Jerusalén en Josué 10:1–5. Aquel participó en la alianza que atacó Gabaón; este aparece relacionado con Bezec y será llevado a Jerusalén. Los nombres y episodios distintos deben conservarse aun cuando ambos relatos pertenezcan a la historia de las campañas en Canaán.

La batalla se cuenta sin un discurso de Adoni-bezec antes de su derrota. Sus propias palabras se oirán en el versículo 7, cuando compare su trato a otros reyes con lo que le ha sucedido. Esa disposición de la narración hace que el lector conozca primero su caída y después la historia de violencia que él mismo recuerda.

Exégesis del pasaje

El nombre hebreo אֲדֹנִי בֶזֶק, ʾĂdōnî Bezeq, vincula la designación del gobernante con Bezec. La ciudad y su dirigente no son dos pueblos adicionales a los grupos que se nombran en el combate.

Las formas הַכְּנַעֲנִי, hakkĕnaʿănî, «el cananeo», y הַפְּרִזִּי, happĕrizzî, «el ferezeo», son colectivos. En español se expresan mediante plurales porque designan comunidades. La narración no está reduciendo la victoria a un duelo de dos individuos; describe el enfrentamiento con esos grupos y con su dirigente.

Jueces 1:6 north

El gobernante vencido sufre una mutilación humillante

La captura de Adoni-bezec se sigue de un castigo corporal que el versículo siguiente relacionará con su propio pasado.

Explicación del versículo

Adoni-bezec huye, pero es perseguido y capturado. Le cortan los pulgares de las manos y los dedos gordos de los pies. La secuencia lo presenta pasando de dirigir el combate a quedar sometido y marcado corporalmente por sus vencedores.

La gravedad del hecho debe conservarse al leerlo. El texto describe lo que los combatientes hicieron; la orden de Jehová en el versículo 2 había anunciado que Judá subiera y que la tierra sería entregada en su mano, sin incluir una instrucción específica de mutilar. La acción narrada no se convierte por sí sola en una norma general que el lector deba reproducir.

El relato tampoco deja el hecho aislado de su contexto. En el versículo 7, el propio Adoni-bezec afirmará que trató de la misma manera a otros reyes y reconocerá una retribución en lo que acaba de sufrir. La comparación ilumina el tema de la humillación y la justicia, sin quitar seriedad al daño corporal que se cuenta.

Exégesis del pasaje

וַיְקַצְּצוּ, wayĕqaṣṣĕṣû, significa «cortaron». El verbo describe la mutilación de manera directa. El relato no añade un procedimiento técnico ni una explicación médica de sus consecuencias.

בְּהֹנוֹת יָדָיו וְרַגְלָיו, bĕhōnôt yādāw wĕraglāw, designa los pulgares de las manos y los dedos gordos de los pies. El mismo término se aplica al dedo principal de cada extremidad. La precisión de NTBT conserva esa referencia, en vez de hablar indistintamente de todos los dedos.

Aplicación: entrega el juicio a Dios y sigue las pisadas de Cristo

1 Pedro 2:21–24 presenta a Jesucristo sufriendo sin devolver insultos ni amenazas, encomendándose al que juzga justamente, y llevando nuestros pecados para que vivamos para la justicia. Si has sufrido daño, busca en él misericordia y dirección para tu respuesta. Su gracia te llama a amar incluso a tus enemigos, conforme a Mateo 5:44–45, y a confiar el juicio al Padre que obra con justicia.

Jueces 1:7 north

Adoni-bezec reconoce una retribución en su propia caída

Las palabras del vencido relacionan la humillación que sufre con el trato que antes dio a otros gobernantes.

Explicación del versículo

Adoni-bezec recuerda a setenta reyes mutilados que recogían alimento debajo de su mesa. El cuadro expresa un dominio humillante: los vencidos quedaban reducidos a depender de lo que podían recoger bajo la mesa de quien los había sometido. Su confesión permite conocer una historia de crueldad que la narración no había contado antes.

Los reyes de este contexto podían gobernar ciudades y territorios locales, como muestra la enumeración de Josué 12:7–24. La cifra que menciona Adoni-bezec describe su recuerdo del poder ejercido sobre otros; el pasaje no ofrece sus nombres ni exige situar todos esos sometimientos en un único día.

«Dios me ha pagado conforme a lo que hice» es la interpretación que el propio Adoni-bezec expresa. El relato le concede esas palabras y deja visible la correspondencia entre sus acciones y su destino. No se conserva aquí una orden divina de repetir todo castigo que una persona haya aplicado a otros.

Finalmente lo llevan a Jerusalén y allí muere. La noticia resume su destino; el versículo siguiente narrará la acción de Judá contra la ciudad. El texto no detalla cuánto tiempo transcurrió entre la captura, el traslado y la muerte.

Exégesis del pasaje

מְלַקְּטִים תַּחַת שֻׁלְחָנִי, mĕlaqqĕṭîm taḥat šulḥānî, significa «recogían debajo de mi mesa». El objeto recogido se entiende por el contexto de la mesa; NTBT lo expresa como migajas. El énfasis está en la degradación de aquellos reyes.

La frase כַּאֲשֶׁר עָשִׂיתִי כֵּן שִׁלַּם לִי אֱלֹהִים, kaʾăšer ʿāśîtî kēn šillam lî ʾĔlōhîm, declara: «como hice, así Dios me ha pagado». La confesión reconoce una medida de justicia que alcanza al que antes dominaba. Para la conducta cristiana, Romanos 12:17–21 sitúa la retribución en manos de Dios y llama a vencer el mal con el bien.

Jueces 1:8 north

La toma de Jerusalén no cierra toda su historia de ocupación

Judá combate contra la ciudad, la toma y la incendia; otros pasajes conservarán la presencia posterior de los jebuseos.

Explicación del versículo

El versículo atribuye a los hombres de Judá una acción militar contra Jerusalén. La ciudad es tomada, sus habitantes son heridos a espada y se le prende fuego. La noticia sigue al destino de Adoni-bezec, que murió allí, pero no explica cada momento de la relación entre su traslado y el combate.

La toma y el incendio no deben convertirse en la afirmación de que desde entonces desapareció toda presencia jebusea o quedó asegurado un dominio continuo sobre cada parte de Jerusalén. Jueces 1:21 dirá que los benjamitas no expulsaron a los jebuseos, y Josué 15:63 conserva una noticia semejante respecto de Judá. El propio conjunto de los relatos distingue una victoria militar de una ocupación plenamente consolidada.

Jerusalén figura en la herencia de Benjamín en Josué 18:28, mientras Judá participa aquí en el combate. Mucho después, 2 Samuel 5:6–9 narrará la toma de la fortaleza de Sion por David. Esos datos permiten reconocer una historia prolongada, aunque no reconstruir con certeza qué sectores fueron ocupados o recuperados en cada etapa.

Exégesis del pasaje

וַיִּלְכְּדוּ אוֹתָהּ, wayyilkĕdû ʾôtāh, significa «la tomaron». El pronombre femenino se refiere a Jerusalén como ciudad. La expresión describe una conquista efectiva dentro del episodio narrado.

לְפִי חָרֶב, lĕfî ḥāreb, literalmente «a boca de espada», equivale a «a filo de espada». La ciudad funciona como referencia a sus habitantes en la acción de herir. El cierre שִׁלְּחוּ בָאֵשׁ, šillĕḥû bāʾēš, presenta el incendio. La descripción es severa y concreta, pero no enumera los lugares interiores de la ciudad afectados ni ofrece un registro individual de sus víctimas.

Jueces 1:9 north

La campaña alcanza regiones diferentes de Judá

La narración distingue la zona montañosa, el Neguev y las tierras bajas al describir la oposición que Judá encuentra.

Explicación del versículo

Después de la acción contra Jerusalén, los hombres de Judá se dirigen a combatir a los cananeos de tres ámbitos geográficos. La enumeración permite seguir la amplitud de la campaña sin suponer que toda la herencia tenía un terreno uniforme o presentaba las mismas condiciones de lucha.

La región montañosa incluye el ámbito de Hebrón y Debir, que se nombrarán inmediatamente después. El Neguev es la región del sur, y las tierras bajas o Sefela son las colinas occidentales que descienden desde las montañas hacia la llanura costera. Estas distinciones ayudarán a entender, en el versículo 19, la diferencia entre la posesión de la montaña y la dificultad frente a los habitantes del valle.

La organización por regiones recuerda las descripciones territoriales de Josué 12:7–8. El relato no proporciona aquí el itinerario completo de cada unidad militar ni el tiempo empleado. Su propósito es introducir las zonas y los lugares en los que la ocupación deberá llevarse a cabo.

Exégesis del pasaje

הָהָר, hāhār, «la montaña», puede designar una región montañosa y no solo una cumbre. הַנֶּגֶב, hannegeb, es «el Neguev», nombre de la región meridional que también se relaciona con la orientación hacia el sur.

הַשְּׁפֵלָה, haššĕfēlāh, significa «las tierras bajas» y nombra una región de colinas. No equivale sin más a toda la franja junto al mar. «Bajaron» sitúa el movimiento desde el ámbito elevado de Jerusalén hacia la campaña siguiente; la frase no sustituye la variedad de relieves que el mismo versículo distingue.

Jueces 1:10 north

Hebrón y los descendientes de Anac vuelven a la memoria del relato

La acción colectiva de Judá se concreta en una ciudad cuya historia está ligada a Caleb y a la promesa de la herencia.

Explicación del versículo

Judá marcha contra los cananeos de Hebrón y derrota a Sesai, Ahimán y Talmai. Los mismos nombres aparecen en Números 13:22 y en Josué 15:13–14, donde son identificados como descendientes de Anac. La ciudad que había formado parte de la memoria del temor ante los habitantes de Canaán queda vinculada a una victoria de Israel.

Josué atribuye la expulsión de esos tres descendientes de Anac a Caleb, mientras este versículo habla de Judá en conjunto. Jueces 1:20 volverá a precisar la entrega de Hebrón a Caleb y su actuación. La referencia tribal y la acción del miembro que recibió esa herencia pueden comprenderse juntas; no obligan a imaginar otros tres hombres con los mismos nombres vencidos en una campaña distinta.

El recuerdo de Hebrón introduce el bloque de Caleb, Otoniel y Acsa, que tiene un paralelo estrecho en Josué 15:13–19. La narración reúne estos episodios dentro del panorama de la ocupación de Judá. Esa relación aconseja atender a la función del recuerdo antes de intentar fechar cada acción como si fuera completamente nueva respecto de Josué.

Exégesis del pasaje

חֶבְרוֹן, Ḥebrôn, «Hebrón», recibe la aclaración de que antes se llamaba קִרְיַת אַרְבַּע, Qiryat ʾArbaʿ, «Quiriat-arba». El cambio de nombre permite reconocer la continuidad del lugar entre las referencias de la historia.

Los nombres שֵׁשַׁי, Šēšay, «Sesai», אֲחִימַן, ʾĂḥîman, «Ahimán», y תַּלְמָי, Talmay, «Talmai», identifican a los adversarios. El pasaje no desarrolla biografías individuales; su lugar en el relato es mostrar la derrota de la resistencia ligada a Anac y a la herencia de Caleb.

Jueces 1:11 north

Desde Hebrón, el relato se dirige a Debir

La campaña introduce otra ciudad con un nombre antiguo y prepara el episodio de Otoniel y Acsa.

Explicación del versículo

Después de Hebrón, los combatientes marchan contra los habitantes de Debir. La indicación «de allí» mantiene el enlace con el escenario anterior, sin ofrecer una distancia ni el trazado completo del recorrido. El interés se concentra enseguida en la propuesta de Caleb para tomar la ciudad.

El pasaje tiene un paralelo directo en Josué 15:15–19. La repetición de los nombres y de la historia familiar ayuda a reconocer el mismo conjunto de recuerdos dentro de dos marcos: la herencia de Judá en Josué y el panorama de la ocupación en Jueces. No obliga a inventar una segunda ciudad idéntica ni una nueva boda con los mismos protagonistas.

La aclaración «antes se llamaba Quiriat-sefer» relaciona las denominaciones del lugar. El lector puede seguir el episodio aunque conozca uno de los nombres y no el otro. La historia mostrará que la posesión de una ciudad se conecta también con la vida familiar y con los recursos necesarios para habitar la tierra.

Exégesis del pasaje

El nombre דְּבִיר, Dĕbîr, «Debir», funciona aquí como nombre de ciudad. La frase sobre sus habitantes identifica el objetivo del movimiento militar; el texto no describe sus instituciones o su tamaño.

קִרְיַת סֵפֶר, Qiryat Sēfer, puede expresarse como «ciudad del libro» o «del documento». El término sēfer se relaciona con la escritura. Ese significado del nombre no demuestra por sí solo que allí hubiera una biblioteca o una escuela de escribas en la época del episodio. El versículo da una identificación del lugar, no una descripción de tales actividades.

Texto relacionado: Josué 15:15–19

Jueces 1:12 north

Caleb hace una promesa vinculada a la toma de la ciudad

La propuesta introduce a Acsa y prepara la identificación de Otoniel como quien captura Debir.

Explicación del versículo

Caleb promete dar a su hija Acsa por esposa al que ataque y tome Quiriat-sefer. La formulación se refiere a una acción cumplida: no basta con anunciar que se intentará la conquista. El versículo siguiente identificará al vencedor y contará que Caleb hizo lo que había dicho.

La escena pertenece a un contexto en que las alianzas matrimoniales estaban estrechamente relacionadas con las decisiones de las casas familiares. El narrador transmite la propuesta de Caleb, sin presentarla como un mandato de Jehová sobre cómo debían celebrarse todos los matrimonios. En otros relatos se conserva también la voz de la mujer en esos acuerdos, como la respuesta de Rebeca en Génesis 24:57–58.

Acsa no desaparecerá después de la promesa matrimonial. Los versículos 14–15 la mostrarán tomando iniciativa, exponiendo una necesidad y recibiendo recursos de su padre. Leer el conjunto permite reconocerla como participante de la historia familiar, en lugar de reducir toda su presencia al anuncio que Caleb hace aquí.

Exégesis del pasaje

La expresión אֲשֶׁר יַכֶּה, ʾăšer yakkeh, «el que ataque», se completa con la toma de la ciudad. Los verbos describen la condición que Caleb establece en la propuesta; no atribuyen a Acsa la condición de ciudad que deba conquistarse.

עַכְסָה בִתִּי לְאִשָּׁה, ʿAksāh bittî lĕʾiššāh, significa «Acsa, mi hija, por esposa». La relación padre-hija es explícita. El texto no da su edad ni relata una negociación adicional, por lo que esos detalles no deben añadirse como si fueran conocidos.

El cuidado del matrimonio a la luz de Cristo

Para la vida cristiana, Efesios 5:25–29 orienta el amor del esposo hacia la entrega de Cristo por su iglesia y hacia el cuidado de la esposa. Esa enseñanza proporciona el criterio de amor y responsabilidad con el que los discípulos de Jesús deben vivir su matrimonio. El episodio de Caleb se conserva como una escena histórica, no como una orden de vincular el matrimonio a una hazaña militar.

Jueces 1:13 north

Otoniel toma Debir y la promesa de Caleb se cumple

La narración identifica al vencedor y lo sitúa dentro de la familia que volverá a aparecer al comenzar los relatos de los jueces.

Explicación del versículo

Otoniel captura la ciudad y Caleb le da a Acsa por esposa. Las dos acciones corresponden a la condición y al compromiso del versículo anterior. El relato no deja la palabra de Caleb como una propuesta incumplida: muestra su cumplimiento dentro de esta historia familiar.

Otoniel es identificado como hijo de Cenaz y vinculado a Caleb mediante la expresión «hermano menor». La misma figura aparecerá en Jueces 3:9–11 como el libertador que Jehová levanta y sobre quien viene su Espíritu. Aquí se narra un episodio anterior de su vida, sin atribuir a esta victoria todos los detalles de su futura misión.

La relación con Josué 15:17 confirma la continuidad de los protagonistas. Jueces añade expresamente la referencia a que el hermano era menor. No ofrece las edades de Otoniel o Cenaz, y la información no debe completarse mediante una cronología familiar que el pasaje no establece.

Exégesis del pasaje

וַיִּלְכְּדָהּ, wayyilkĕdāh, «la tomó», se refiere a la ciudad de Quiriat-sefer o Debir. La entrega de Acsa como esposa se expresa después con otro verbo. La construcción distingue la toma militar del lugar del matrimonio que sigue.

La frase אֲחִי כָלֵב הַקָּטֹן מִמֶּנּוּ, ʾăḥî Kālēb haqqāṭōn mimmennû, expresa «hermano de Caleb, menor que él». Por su posición, la relación de hermano puede entenderse ligada a Cenaz o a Otoniel. En la primera lectura, Otoniel sería sobrino de Caleb; en la segunda, su hermano menor. La noticia segura es su pertenencia al ámbito familiar de Caleb, su victoria y su matrimonio con Acsa. No es necesario ocultar la dificultad para seguir la función del episodio.

Jueces 1:14 north

Acsa toma iniciativa y Caleb escucha su petición

Después del matrimonio, el relato se concentra en la necesidad de tierra y en el diálogo entre la hija y su padre.

Explicación del versículo

Acsa impulsa una petición de un campo y se dirige a Caleb en una escena en la que se baja del burro. La pregunta de su padre, «¿Qué quieres?», abre el espacio para que ella exponga lo que necesita. El versículo siguiente precisará la solicitud de agua y la respuesta que recibe.

La iniciativa de Acsa es importante dentro del episodio. Después de ser mencionada en la promesa matrimonial, aparece hablando y actuando sobre las condiciones de vida de su casa. Caleb escucha y responde a una necesidad concreta, de manera que el relato de la conquista se prolonga en la provisión necesaria para vivir en la tierra.

El paralelo de Josué 15:18–19 conserva la misma secuencia. Ninguno de los dos pasajes relata una conversación posterior de Otoniel con Caleb acerca del campo; es Acsa quien recibe aquí la pregunta y formula la petición explícita del versículo siguiente. Esa información debe distinguirse de lo que uno pudiera imaginar para completar la escena.

Exégesis del pasaje

וַתְּסִיתֵהוּ, wattĕsîtēhû, significa «ella lo instó» o «lo impulsó». El verbo tiene sujeto femenino y un sufijo masculino. NTBT recoge la lectura de que Acsa anima a Otoniel a pedir un campo a su padre. También se ha entendido que el sufijo remite a Caleb; la identificación del referente es la dificultad de la frase, mientras la iniciativa de Acsa permanece en ambas lecturas.

אָבִיהָ, ʾābîhā, «el padre de ella», se refiere a Caleb. El verbo וַתִּצְנַח, wattiṣnaḥ, describe su descenso o movimiento desde el burro. La escena no explica que el gesto fuera una protesta o una exigencia airada. La pregunta breve מַה לָּךְ, mah lāk, equivale en el contexto a «¿qué quieres?» y prepara una respuesta abierta de la hija.

Jueces 1:15 north

La tierra recibida necesita agua para sostener la vida

Acsa pide un regalo concreto y Caleb le concede los manantiales de arriba y de abajo.

Explicación del versículo

Acsa relaciona su solicitud con la tierra que su padre ya le ha dado. La petición de agua reconoce que la posesión territorial debe ir acompañada de recursos para hacer posible la vida en ella. El Neguev, una región seca del sur, hace especialmente comprensible la importancia de los manantiales.

Caleb responde concediendo los manantiales de arriba y los de abajo. La narración presenta una ayuda material que atiende a la necesidad expresada. No se describe aquí una oposición de la hija al regalo inicial, sino una petición que busca completar lo necesario para aprovecharlo.

El episodio cierra el bloque de Caleb, Otoniel y Acsa antes de que el relato pase a los ceneos y a otras campañas. La historia de la herencia incluye así tanto el combate y la posesión como el cuidado de las condiciones concretas para establecerse. El texto no da el caudal de las fuentes ni su extensión, y no permite calcular la cantidad de terreno atendida por ellas.

Exégesis del pasaje

בְרָכָה, bĕrākhāh, suele significar «bendición», pero puede designar un regalo material. Ese uso se ve en Génesis 33:11 y 1 Samuel 25:27. Aquí la bendición pedida se concreta en los recursos de agua que Caleb entrega.

גֻּלֹּת מָיִם, gullōt māyim, se refiere a fuentes o manantiales de agua. Las precisiones עִלִּית, ʿillît, «de arriba», y תַחְתִּית, taḥtît, «de abajo», distinguen los lugares concedidos. El versículo no convierte esa ubicación física en dos clases de bendiciones espirituales; describe la provisión que Acsa solicitó.

Aplicación: responde con ayuda concreta a una necesidad real

1 Juan 3:16–18 presenta la entrega de Jesucristo como fundamento del amor a los hermanos y llama a amar con hechos y verdad. Si puedes atender una necesidad que conoces, escucha y procura una ayuda útil. La gracia del Salvador orienta tu amor hacia el bien real de la otra persona, de modo que la bondad expresada con palabras se acompañe de un cuidado efectivo.

Jueces 1:16 north

Un grupo vinculado a Moisés acompaña a Judá al sur

La ocupación de la tierra incluye el establecimiento de los descendientes del ceneo relacionado con la familia de Moisés.

Explicación del versículo

Los ceneos suben de la ciudad de las palmeras con los hombres de Judá y se establecen en el desierto de Judá, al sur de Arad. La ciudad de las palmeras se identifica con Jericó por Deuteronomio 34:3. El desplazamiento conecta el área de entrada en la tierra con la región meridional donde actúa Judá.

El grupo es relacionado con el suegro de Moisés. Éxodo 3:1 llama a Jetro sacerdote de Madián, Números 10:29–32 conserva el diálogo de Moisés con Hobab y la invitación a compartir el bien prometido a Israel, y Jueces 4:11 vincula a otros ceneos con los descendientes de Hobab. Estos textos permiten seguir la relación familiar y comunitaria, aunque el presente versículo no explica cómo se articulan todos esos nombres.

La colaboración con Israel será recordada en 1 Samuel 15:6, donde Saúl distingue a los ceneos de los amalecitas y reconoce la bondad que mostraron al pueblo durante el éxodo. La noticia de Jueces presenta su asentamiento junto a Judá; no declara que todos los ceneos de todas las épocas vivieran en el mismo lugar ni describe individualmente la fe de cada miembro.

Exégesis del pasaje

בְנֵי קֵינִי, bĕnê Qênî, significa «los descendientes del ceneo». El lenguaje de descendencia identifica al grupo por su vínculo familiar. No ofrece aquí una explicación de su oficio ni permite atribuirles una profesión a partir del nombre solamente.

עִיר הַתְּמָרִים, ʿîr hattĕmārîm, es «la ciudad de las palmeras». La frase final וַיֵּשֶׁב אֶת הָעָם, wayyēšeb ʾet hāʿām, expresa que se estableció con el pueblo. El contexto vincula ese asentamiento con Judá, pero el hebreo no añade en esa última frase el nombre de otra nación. La noticia conserva una relación de acompañamiento dentro de la historia de Israel.

Jueces 1:17 north

Judá acompaña a Simeón y Sefat recibe el nombre de Horma

La colaboración acordada al comienzo del capítulo continúa en una victoria situada dentro del ámbito meridional.

Explicación del versículo

Judá va con Simeón, llamado nuevamente su hermano, y ambos derrotan a los cananeos que habitan en Sefat. La acción recuerda la promesa recíproca del versículo 3: la ayuda no quedaría limitada a que Simeón acompañara a Judá. El relato mantiene a las dos comunidades unidas en la campaña.

La ciudad es sometida a destrucción completa y recibe el nombre de Horma. El nombre vincula la memoria del lugar con lo ocurrido en el combate. Números 21:1–3 también relaciona Horma con una victoria y una consagración a la destrucción; la relación ayuda a reconocer el lenguaje de la memoria del juicio, sin dar por resuelta toda la secuencia histórica de esas noticias.

La referencia cercana a Arad en el versículo 16 no obliga a identificar Sefat con esa ciudad. Josué 12:14 enumera por separado al rey de Horma y al rey de Arad. El presente pasaje sitúa la acción de Judá y Simeón y explica el nombre de Horma, sin ofrecer una descripción de todos los límites de su territorio.

Exégesis del pasaje

וַיַּחֲרִימוּ אוֹתָהּ, wayyaḥărîmû ʾôtāh, expresa que la sometieron a la destrucción consagrada. La forma pertenece a la raíz relacionada con el ḥērem, disposición por la que algo quedaba apartado para el juicio descrito en estos relatos. Aquí el objeto es la ciudad.

חָרְמָה, Ḥormāh, «Horma», se relaciona en el relato con esa misma raíz. El nombre conserva la memoria de la destrucción. La expresión no añade que se haya ejecutado un rito distinto o que la ciudad ardiera de la misma manera que Jerusalén en el versículo 8; deben conservarse las acciones que cada noticia presenta.

Jueces 1:18 north

Tres ciudades de la costa aparecen como tomadas por Judá

La noticia de Gaza, Ascalón y Ecrón debe leerse junto con las dificultades y los cambios de dominio que conserva el libro.

Explicación del versículo

El texto hebreo afirma que Judá tomó Gaza, Ascalón y Ecrón, cada una con su territorio. Son ciudades vinculadas después al conjunto de los gobernantes filisteos, entre las que enumera Josué 13:2–3. La campaña se extiende así desde la región montañosa hacia el ámbito occidental y costero.

Tomar una ciudad en una campaña no afirma por sí solo que su dominio quedara asegurado para toda la historia posterior. Jueces 3:3 seguirá mencionando a los gobernantes filisteos, y 13:1 narrará una opresión de Israel bajo su poder. El relato no ofrece una reconstrucción completa de cada pérdida, recuperación o duración de la presencia de Judá en estas ciudades.

El versículo siguiente conservará la dificultad ante los habitantes del valle y sus carros de hierro. Conviene mantener ambas noticias en su alcance: aquí se afirman capturas de ciudades y allí se describe una ocupación que no llegó a completarse. El texto no exige convertir esas acciones en un dominio uniforme sobre toda la llanura.

Exégesis del pasaje

וַיִּלְכֹּד, wayyilkōd, significa «tomó» o «capturó». La forma hebrea no contiene una negación. גְּבוּלָהּ, gĕbûlāh, «su territorio», acompaña a cada ciudad y amplía la noticia más allá del núcleo urbano.

Una tradición griega antigua presenta la lectura οὐκ ἐκληρονόμησεν, ouk eklēronómēsen, «no tomó posesión». Es una diferencia importante respecto de la afirmación hebrea que sigue NTBT. Reconocerla permite distinguir las lecturas transmitidas; no debe introducirse silenciosamente esa negación en el texto hebreo ni presentar la ocupación permanente de toda la costa como una conclusión que este versículo haya establecido.

Jueces 1:19 north

Jehová acompaña a Judá, pero la ocupación queda incompleta

El relato mantiene juntas la ayuda divina, la victoria en la montaña y la dificultad ante los carros de hierro del valle.

Explicación del versículo

Jehová estaba con Judá, y la tribu tomó posesión de la región montañosa. Sin embargo, no consiguió expulsar a los habitantes del valle, cuya fuerza incluía carros de hierro. El versículo no oculta la diferencia de resultados ni reduce la campaña a una sucesión de triunfos completos.

La dificultad se atribuye a la situación militar de los adversarios. El texto no identifica aquí una oración omitida o un pecado particular que permita explicar cada detalle del fracaso. Dentro del libro, las ocupaciones incompletas preparan la evaluación de la obediencia en Jueces 2:1–3. Esa relación debe conservarse sin inventar un episodio de desobediencia que el versículo no narra.

La noticia tampoco afirma que el poder de Jehová estuviera limitado por el hierro. Josué 17:16–18 había reconocido la existencia de carros de hierro y anunciado que podían ser vencidos. Aquí el sujeto de la ocupación y de la limitación es Judá, mientras la presencia del Señor se declara al comienzo. La tensión obliga a seguir leyendo la relación entre el don, la respuesta del pueblo y lo que queda pendiente.

Exégesis del pasaje

La expresión כִּי לֹא לְהוֹרִישׁ, kî lōʾ lĕhôrîš, presenta una construcción condensada con la negación y el infinitivo «expulsar». NTBT expresa su sentido contextual mediante «no pudo expulsar». El resultado es la permanencia de habitantes en una zona que la tribu no logró someter.

רֶכֶב בַּרְזֶל, rekeb barzel, «carros de hierro», es una designación de la fuerza militar adversaria. El sustantivo de los carros puede tener valor colectivo. La frase no detalla qué componentes llevaban hierro ni describe vehículos construidos enteramente de ese metal; destaca la ventaja que suponían para quienes los poseían.

Aplicación: depende de la gracia de Cristo en tus limitaciones

2 Corintios 12:7–10 presenta a Pablo recibiendo del Señor una gracia suficiente en medio de su debilidad. Al reconocer tus límites, vuelve a Jesucristo y busca en él dirección para perseverar. Su poder y su fidelidad sostienen la fe; la confianza cristiana no necesita convertir toda dificultad en una promesa de éxito inmediato ni medir a Dios por tus propios recursos.

Jueces 1:20 north

La herencia de Caleb conserva la palabra dada por Moisés

En medio de las noticias de ocupación incompleta, el relato vuelve a la promesa cumplida en Hebrón.

Explicación del versículo

Hebrón es dada a Caleb conforme a lo que Moisés había dicho. Números 14:24 había anunciado que el siervo que siguió plenamente a Jehová entraría en la tierra y que su descendencia la poseería. Josué 14:9–14 conserva el juramento de Moisés, la petición de Caleb y la entrega de Hebrón como herencia.

La expulsión de los tres hijos de Anac concreta esa posesión. El versículo 10 había resumido el combate bajo el nombre colectivo de Judá; ahora se precisa la actuación de Caleb dentro de la tribu. La noticia muestra una continuidad entre la promesa, la asignación y la responsabilidad de ocupar, en contraste con las poblaciones que otras comunidades no llegaron a expulsar.

La herencia de Caleb debe leerse también junto a Josué 21:11–12, que distingue la ciudad y sus pastizales asignados a los sacerdotes de los campos y aldeas concedidos a Caleb. La afirmación resumida «le dieron Hebrón» no elimina esa distribución más detallada de los derechos vinculados al lugar.

Exégesis del pasaje

כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר מֹשֶׁה, kaʾăšer dibber Mōšeh, significa «como había dicho Moisés». La referencia confirma la continuidad de una palabra anterior y la obligación de respetarla; no presenta la entrega como un favor improvisado después de la guerra.

וַיּוֹרֶשׁ מִשָּׁם, wayyôreš miššām, «expulsó de allí», describe la acción de Caleb. Los tres hijos de Anac son los adversarios nombrados en el versículo 10 y en Josué 15:14. El pasaje no ofrece un nuevo trío de nombres ni obliga a separar estas noticias de la misma tradición sobre la posesión de Hebrón.

Jueces 1:21 north

Los jebuseos permanecen en Jerusalén junto a Benjamín

La noticia pone un límite claro a cualquier lectura de la toma de la ciudad como ocupación completa y definitiva.

Explicación del versículo

Los benjamitas no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusalén. La consecuencia es una convivencia que el narrador presenta como persistente hasta su propio horizonte temporal. El fracaso queda registrado con la misma claridad con que antes se habían narrado victorias de Judá.

La ciudad figura dentro de la herencia de Benjamín en Josué 18:28, mientras 15:63 atribuye también a Judá la incapacidad de expulsar a sus habitantes. Jueces 1:8 había contado una toma e incendio por Judá. Las noticias describen responsabilidades y resultados distintos en la historia de una ciudad situada en el ámbito de ambas tribus; el texto no reconstruye cada cambio de control ni permite asignar con certeza qué parte retuvo cada grupo.

La presencia jebusea volverá a ser importante cuando David ataque Jerusalén y tome la fortaleza de Sion, según 2 Samuel 5:6–9. Esa continuidad muestra que una victoria y un incendio anteriores no habían eliminado toda resistencia ni toda población jebusea de la ciudad.

Exégesis del pasaje

לֹא הוֹרִישׁוּ, lōʾ hôrîšû, significa «no expulsaron». El sujeto explícito es Benjamín, y el objeto es la población jebusea. El texto mantiene la responsabilidad de la tribu dentro de la herencia que había recibido.

עַד הַיּוֹם הַזֶּה, ʿad hayyôm hazzeh, «hasta el día de hoy», pertenece a la perspectiva de esta noticia. No significa que la situación continúe hasta la época de cualquier lector ni fija por sí sola la fecha de toda la forma final del libro. La permanencia que se registra contribuye al cuadro de ocupación incompleta que el capítulo seguirá desarrollando.

Jueces 1:22 north

La casa de José sube a Betel con el acompañamiento de Jehová

El relato pasa de las acciones de Judá y Benjamín a una campaña vinculada a los descendientes de José.

Explicación del versículo

«La casa de José» designa colectivamente a los grupos procedentes de José, asociados a Efraín y Manasés, como muestra Josué 16:1–4. Aquí se narra su avance contra Betel sin enumerar a cada clan ni identificar un único jefe como sustituto de Josué.

La afirmación «Jehová estaba con ellos» atribuye al Señor el acompañamiento de esta campaña, como antes lo había hecho con Judá. La presencia divina no queda reservada a una sola tribu. La narración describirá los medios utilizados para tomar la ciudad y, después, conservará también lugares que las tribus de la casa de José no lograron expulsar.

Betel era una referencia importante en la descripción de los límites. Josué 18:13 la identifica con Luz, y 18:22 la incluye en la lista de Benjamín. La actuación militar de la casa de José debe distinguirse de las adscripciones territoriales del reparto; el versículo no ofrece una explicación de cada relación fronteriza o cambio de control.

Exégesis del pasaje

בֵית יוֹסֵף, bêt Yôsēf, significa «casa de José». «Casa» expresa aquí una comunidad de descendencia, no un edificio ni solamente una familia doméstica inmediata. El nombre sirve como sujeto colectivo del avance.

וַיהוָה עִמָּם, waYHWH ʿimmām, «y Jehová estaba con ellos», define el fundamento del relato de victoria. El texto puede reconocer ese auxilio y, a la vez, examinar en las noticias siguientes la respuesta incompleta de las tribus. La presencia del Señor llama a la fidelidad y al reconocimiento de su acción.

Jueces 1:23 north

Los exploradores reconocen Betel, llamada antes Luz

La identificación de la ciudad la relaciona con un lugar conocido desde la historia de Jacob.

Explicación del versículo

La casa de José envía hombres a explorar Betel. El reconocimiento precede al encuentro con el hombre que sale de la ciudad y a la petición de que muestre su entrada. La narración hace visibles los preparativos humanos dentro de una campaña cuyo acompañamiento por Jehová ya se ha afirmado.

El nombre antiguo Luz permite reconocer la ciudad de la historia patriarcal. Génesis 28:10–19 relata el sueño de Jacob, la promesa de la tierra y el nombre Betel dado al lugar. Génesis 35:6–7 vuelve a identificar Luz con Betel al contar el regreso de Jacob. Los descendientes de José actúan ahora en un lugar ligado a la palabra recibida por su antepasado.

La noticia no describe el culto concreto que se practicaba en la ciudad cuando llegaron los exploradores ni atribuye fe a cada uno de sus habitantes. La memoria de la promesa y la operación militar son aspectos relacionados, pero no deben confundirse con datos que el texto no proporciona.

Exégesis del pasaje

וַיָּתִירוּ, wayyātîrû, expresa la exploración o reconocimiento del lugar. La acción busca información para el avance; el versículo no relata todavía la toma de la ciudad.

בֵּית אֵל, Bêt ʾĒl, significa «casa de Dios». לוּז, Lûz, «Luz», es presentado como su nombre anterior. Esa precisión será necesaria para distinguirla de la nueva ciudad que el hombre rescatado llamará también Luz en el versículo 26.

La memoria de Jacob y la revelación de Cristo

La imagen de los ángeles que suben y bajan en el sueño de Jacob, en Génesis 28:12, es evocada por las palabras de Jesús en Juan 1:50–51, donde el Hijo del Hombre aparece como centro de esa revelación. Esa relación dirige la esperanza cristiana a Jesucristo y a la comunión con Dios que él hace posible. No convierte por ello cada detalle de esta exploración militar en una predicción acerca de él.

Jueces 1:24 north

Una petición de información acompañada de una promesa de bondad

Los exploradores ofrecen protección al hombre que sale de Betel si les muestra la entrada de la ciudad.

Explicación del versículo

Los exploradores ven salir a un hombre y le piden que les muestre la entrada. Acompañan la petición con una promesa de bondad. El versículo no identifica al hombre por su nombre, oficio o función dentro de Betel; su importancia para el episodio consiste en la información que puede proporcionar.

La entrada que solicitan no es descrita como un túnel, una puerta secreta o un paso subterráneo. Puede haber requerido conocimiento del acceso y de la situación de la ciudad, pero el relato se limita a nombrar la entrada. Añadir un mecanismo concreto de infiltración excedería la información conservada.

La oferta de bondad será cumplida en el versículo siguiente mediante la liberación del hombre y de toda su familia. El motivo recuerda la relación entre ayuda a exploradores y protección de una casa en la historia de Rahab. Sin embargo, aquí no se conserva una confesión del hombre acerca de Jehová ni un juramento pronunciado en su nombre. La semejanza narrativa debe mantenerse junto a esas diferencias.

Exégesis del pasaje

הַשֹּׁמְרִים, haššōmĕrîm, significa «los que observaban» o «los vigilantes». Por el contexto del versículo 23, NTBT lo presenta como los exploradores de la casa de José. La palabra no obliga a convertirlos en guardias propios de Betel.

מְבוֹא הָעִיר, mĕbôʾ hāʿîr, es «la entrada de la ciudad». La promesa וְעָשִׂינוּ עִמְּךָ חָסֶד, wĕʿāśînû ʿimmĕkā ḥāsed, significa «te trataremos con bondad». En este acuerdo, la bondad tiene una expresión concreta de protección y debe evaluarse por el cumplimiento que el relato contará.

Jueces 1:25 north

El hombre recibe la protección prometida y la ciudad es tomada

La información sobre la entrada es seguida por el ataque y por una liberación que abarca a la familia del colaborador.

Explicación del versículo

El hombre muestra la entrada de Betel y los combatientes atacan a la población a filo de espada. La narración mantiene la severidad de la toma junto con una excepción expresa: dejan salir al hombre y a toda su familia. La bondad prometida no queda solo en palabras, sino que determina el trato que reciben.

La protección de una casa recuerda Josué 6:22–25, donde los exploradores y Josué cumplen el juramento hecho a Rahab. Las historias no terminan de la misma manera: Rahab habita en medio de Israel, mientras este hombre irá a la tierra de los hititas. El texto permite comparar las promesas de protección sin atribuir a ambos personajes una misma biografía o una confesión idéntica.

La ciudad tomada es Betel, la antigua Luz. El nuevo asentamiento llamado Luz se describirá en el versículo siguiente. El paso de una ciudad a otra pertenece al destino del hombre liberado y no debe confundirse con un cambio de ubicación de la ciudad que la casa de José acaba de atacar.

Exégesis del pasaje

כָּל מִשְׁפַּחְתּוֹ, kol mišpaḥtô, significa «toda su familia» y puede abarcar la parentela del hombre. El versículo no ofrece un número de personas ni limita la expresión a una pareja con hijos.

שִׁלֵּחוּ, šillēḥû, «dejaron ir» o «despidieron», expresa el cumplimiento de la protección. La liberación preserva al hombre y a los suyos en medio del ataque. La narración no añade condiciones de servicio o un posterior sometimiento que deban imaginarse para completar el acuerdo.

Aplicación: haz fiable tu palabra de cuidado

Jesucristo llama a una palabra veraz y responsable en Mateo 5:33–37. Si has asumido cuidar o ayudar a alguien, procura que pueda reconocer esa bondad en tus acciones. La gracia recibida del Salvador orienta tu trato hacia la verdad y el bien del prójimo; la fidelidad se hace visible cuando cumples una promesa legítima incluso después de haber recibido la ayuda que necesitabas.

Jueces 1:26 north

El hombre liberado da el nombre de Luz a una nueva ciudad

El cierre del episodio distingue el antiguo nombre de Betel del lugar que se establece en la tierra de los hititas.

Explicación del versículo

El hombre parte a la tierra de los hititas y construye una ciudad llamada Luz. El relato presenta un nuevo asentamiento, distinto de la antigua Luz que la casa de José ha tomado y que era conocida como Betel. El mismo nombre puede conservar una memoria de procedencia sin que ambos lugares se conviertan en una sola ciudad.

El traslado se cuenta con sobriedad. No se da el nombre personal del fundador, un rey que lo recibiera ni una fecha para la construcción. «La tierra de los hititas» identifica el ámbito al que se dirige, pero el versículo no ofrece suficientes referencias para asegurar una localización moderna de esta nueva Luz.

El desenlace completa el cumplimiento de la bondad ofrecida por los exploradores: el hombre y su familia pudieron marcharse. También marca un límite a la comparación con Rahab. La narración describe su residencia fuera de Israel, sin dictar aquí un juicio explícito sobre su fe o relatar su vida posterior en detalle.

Exégesis del pasaje

אֶרֶץ הַחִתִּים, ʾereṣ haḥittîm, significa «la tierra de los hititas». La forma plural designa al pueblo al que se vincula el territorio. No basta por sí sola para reconstruir las fronteras de un reino en una fecha determinada.

La frase וַיִּקְרָא שְׁמָהּ לוּז, wayyiqrāʾ šĕmāh Lûz, «la llamó Luz», mantiene la continuidad del nombre. «Ese es su nombre hasta el día de hoy» expresa la perspectiva de la noticia conservada; no afirma que el lector de cualquier época pueda identificar la ciudad mediante un nombre actual equivalente. El episodio termina y el capítulo pasará a las ciudades que las tribus no lograron expulsar.

Jueces 1:27 north

Manasés conserva ciudades cuya posesión no se completó

La lista de lugares muestra de forma concreta la permanencia cananea dentro de la herencia asignada.

Explicación del versículo

Manasés no expulsa a los habitantes de Bet-seán, Taanac, Dor, Ibleam y Meguido, junto con sus aldeas dependientes. La repetición de cada ciudad y su entorno hace visible que el problema no se reduce a un único asentamiento aislado. El reparto territorial no se había convertido en una ocupación plena de todos esos lugares.

La noticia tiene un paralelo directo en Josué 17:11–13. Allí se explicaba también que Manasés tenía ciudades en las regiones de Isacar y Aser y que los cananeos persistieron en permanecer. Jueces retoma esa situación dentro de su panorama del establecimiento de las tribus.

La persistencia cananea será seguida, en el versículo 28, por una noticia sobre el poder posterior de Israel y los trabajos forzados. El relato distinguirá así la presencia de una resistencia que no fue eliminada de la capacidad económica y militar que Israel llegó a ejercer sobre ella.

Exégesis del pasaje

La expresión בְּנוֹתֶיהָ, bĕnōtehā, significa literalmente «sus hijas». Aplicada a una ciudad, designa sus poblaciones dependientes. NTBT emplea «sus aldeas» para expresar esa relación territorial; no se está hablando de las hijas de los habitantes.

וַיּוֹאֶל הַכְּנַעֲנִי לָשֶׁבֶת, wayyôʾel hakkĕnaʿănî lāšebet, presenta al cananeo resuelto a permanecer o persistiendo en habitar. La forma singular es colectiva. La noticia reconoce la continuidad de esas poblaciones en una tierra que Israel debía ocupar y prepara el examen de la fidelidad que el capítulo 2 desarrollará.

Jueces 1:28 north

La fuerza de Israel se convierte en trabajo impuesto, pero no completa la expulsión

El narrador diferencia el control sobre una población del cumplimiento de la tarea recibida.

Explicación del versículo

Cuando Israel se hizo fuerte, sometió a los cananeos a trabajos forzados. El aumento de poder cambió la relación entre ambos grupos, pero el versículo insiste en que no fueron expulsados. La ventaja obtenida mediante su trabajo no se presenta como equivalente al cumplimiento de la ocupación encomendada.

El contraste impide atribuir toda la situación únicamente a una debilidad militar permanente de Israel. La comunidad llegó a ejercer poder efectivo sobre los habitantes que permanecían. El relato conserva a la vez esa capacidad y la tarea que seguía sin realizarse.

La práctica del trabajo forzado de poblaciones cananeas continuará en la historia de la monarquía, como muestra 1 Reyes 9:20–22. Su persistencia no borra la advertencia de Jueces 2:1–3 sobre la desobediencia y el peligro de conservar los cultos de la tierra. La utilidad de una relación de dominio no decide por sí sola si es fiel a lo que Jehová había mandado.

Exégesis del pasaje

לָמַס, lāmās, expresa la imposición de una prestación o trabajo obligatorio. En este contexto, NTBT lo traduce «a trabajos forzados». La frase describe un poder ejercido sobre la población, no una relación de ayuda libremente compartida.

La construcción וְהוֹרֵישׁ לֹא הוֹרִישׁוֹ, wĕhôrēš lōʾ hôrîšô, repite formas del verbo expulsar para enfatizar que la expulsión no se realizó. El objeto singular puede referirse colectivamente al cananeo. El cierre mantiene explícita la diferencia entre someter y expulsar.

Aplicación: usa tu libertad para servir por amor

Gálatas 5:13–14 llama a quienes han sido liberados en Cristo a servirse unos a otros por amor. Examina cómo empleas los recursos y la autoridad que tienes. La gracia del Salvador debe orientar tu capacidad hacia el bien del prójimo, de manera que el beneficio que obtengas no sustituya la verdad, la justicia y el amor que su palabra reclama.

Jueces 1:29 north

Los cananeos siguen viviendo en Gezer dentro de Efraín

Una ciudad asignada a la herencia continúa siendo lugar de convivencia con la población que no fue expulsada.

Explicación del versículo

Efraín no expulsó a los cananeos de Gezer, y estos siguieron habitando entre sus miembros. La noticia es breve, pero concreta el problema de la ocupación en una ciudad identificable dentro del reparto. El nombre de la tribu no significa que todas sus localidades hubieran llegado a estar plenamente bajo su dominio.

El paralelo de Josué 16:10 ya había señalado esa permanencia y añadido la imposición de trabajos forzados. Jueces conserva aquí el hecho central de que los habitantes cananeos no habían sido retirados. El cuadro se une a las noticias de Manasés sin necesidad de atribuir a todas las ciudades una historia idéntica en cada detalle.

Mucho después, 1 Reyes 9:16–17 narrará la toma e incendio de Gezer por el faraón, su entrega a la esposa de Salomón y su reconstrucción. La continuidad del nombre a través de esas etapas muestra una historia prolongada de población y dominio; la asignación tribal no puede leerse como una garantía de control ininterrumpido sobre la ciudad.

Exégesis del pasaje

לֹא הוֹרִישׁ, lōʾ hôrîš, «no expulsó», tiene a Efraín como sujeto colectivo. El verbo conserva el mismo foco de la sección: lo que quedó sin realizar en la posesión de la tierra.

בְּקִרְבּוֹ, bĕqirbô, significa «en medio de él», referido al grupo de Efraín. La expresión sitúa al cananeo dentro del ámbito de la tribu. La presencia continuada prepara la preocupación del libro por la fidelidad de Israel en sus relaciones con los cultos de los pueblos vecinos.

Jueces 1:30 north

Zabulón mantiene habitantes cananeos en Quitrón y Naalal

La noticia une una expulsión no realizada con el trabajo obligatorio que se impone a quienes permanecen.

Explicación del versículo

Zabulón no expulsó a los habitantes de dos ciudades, Quitrón y Naalal. Los cananeos siguieron viviendo entre ellos y fueron sometidos a trabajos forzados. Como en la noticia de Manasés, la capacidad de imponer trabajo no se convierte en la afirmación de que la tarea territorial hubiera quedado plenamente cumplida.

Naalal aparece entre las ciudades de Zabulón en Josué 19:15 y entre las asignadas a los meraritas en 21:35. El conjunto permite distinguir la adscripción de una ciudad y su provisión para los levitas de la historia de su población efectiva. La asignación levítica no declaraba que todo habitante cananeo hubiera sido expulsado.

Esta forma de convivencia bajo dominio laboral no resuelve el problema que el libro examinará. Jueces 2:2–3 relaciona la desobediencia con la conservación de los cultos y con la trampa que llegarían a ser para Israel. La noticia de Zabulón forma parte de ese panorama creciente.

Exégesis del pasaje

Los nombres hebreos son קִטְרוֹן, Qiṭrôn, «Quitrón», y נַהֲלֹל, Nahălōl, presentado aquí como «Naalal». La localización tribal ayuda a reconocer la continuidad con las otras referencias de la ciudad.

בְּקִרְבּוֹ, bĕqirbô, «en medio de él», presenta al cananeo viviendo dentro de Zabulón. El cierre וַיִּהְיוּ לָמַס, wayyihyû lāmās, «quedaron sujetos a trabajo obligatorio», describe la relación impuesta. El texto mantiene tanto el poder ejercido por la tribu como el hecho de que la población permaneció.

Jueces 1:31 north

Aser deja sin expulsar varias poblaciones de su herencia

La lista de ciudades amplía hacia el norte el panorama de una ocupación que permanece incompleta.

Explicación del versículo

Aser no expulsa a los habitantes de Aco, Sidón, Ahlab, Aczib, Helba, Afec y Rehob. Los nombres concretan la permanencia de poblaciones cananeas dentro del territorio relacionado con la tribu. El relato no se limita a afirmar una dificultad general: conserva una serie de lugares en los que la tarea no fue realizada.

La herencia de Aser se describe en Josué 19:24–31, con referencias a Sidón, Aczib, Afec y Rehob, entre otros lugares. Jueces enfoca ahora la historia de sus habitantes y la falta de expulsión. Un nombre presente en el reparto no equivale a la noticia de una posesión plenamente consolidada.

El versículo siguiente explicará la consecuencia mediante una expresión significativa: los de Aser habitan entre los cananeos. La presencia de estas ciudades contribuye al entorno en que la tribu deberá responder a Jehová y en el que el capítulo 2 examinará la influencia de los cultos de la tierra.

Exégesis del pasaje

El nombre עַכּוֹ, ʿAkkô, se presenta como «Aco», y צִידוֹן, Ṣîdôn, como «Sidón». La lista los distingue de los otros lugares; su proximidad en la enumeración no los convierte en una sola ciudad.

La construcción לֹא הוֹרִישׁ אֶת יֹשְׁבֵי, lōʾ hôrîš ʾet yōšĕbê, significa «no expulsó a los habitantes de». El sujeto es Aser como comunidad. El texto registra una responsabilidad tribal y una permanencia concreta de habitantes, preparando la descripción de la convivencia que sigue.

Sidón y la misericordia de Jesucristo

Mateo 15:21–28 sitúa en la región de Tiro y Sidón el encuentro de Jesús con una mujer cananea que pide misericordia. Él responde a su fe y concede la ayuda solicitada. La relación histórica y geográfica permite seguir la historia de estos lugares hasta el evangelio, donde la esperanza se concentra en Jesucristo, el Señor al que se acude con confianza para recibir misericordia.

Jueces 1:32 north

Los de Aser viven entre los cananeos

La consecuencia de la falta de expulsión se expresa ahora desde la situación de la propia tribu.

Explicación del versículo

El versículo resume la noticia anterior: los de Aser se establecieron entre los habitantes cananeos de la tierra porque no los expulsaron. El pueblo que había recibido una herencia comparte el territorio con una población cuya permanencia no fue eliminada. La asignación y la realidad de la ocupación siguen siendo aspectos distintos.

La formulación cambia respecto de las noticias de Efraín y Zabulón. Allí el cananeo vivía en medio de la tribu; aquí Aser vive en medio del cananeo. El cambio de enfoque hace más visible el entorno cananeo dentro del cual la tribu desarrolla su vida. No proporciona un censo ni permite calcular una proporción entre las poblaciones, pero sí da peso a la situación de convivencia.

La explicación «porque no los expulsaron» mantiene el vínculo entre la tarea incumplida y la situación resultante. El capítulo 2 interpretará esa permanencia dentro de la responsabilidad del pacto y del peligro de seguir a otros dioses. El relato no celebra la coexistencia como si hiciera innecesario obedecer a Jehová.

Exégesis del pasaje

הָאָשֵׁרִי, hāʾāšērî, «el aserita», tiene valor colectivo y se refiere a los miembros de Aser. La forma singular del nombre no reduce la noticia a una persona particular.

בְּקֶרֶב הַכְּנַעֲנִי, bĕqereb hakkĕnaʿănî, significa «en medio del cananeo». El cananeo es también una designación colectiva. La frase sitúa la vida de Aser dentro de un ámbito cuya población cananea permanece. El cierre repite la causa de esa situación y sostiene el énfasis de toda la sección en lo que no se completó.

Jueces 1:33 north

Neftalí convive con habitantes de dos ciudades y les impone trabajo

La noticia conserva tanto la ocupación incompleta como el poder que la tribu llega a ejercer sobre esas poblaciones.

Explicación del versículo

Neftalí no expulsa a los habitantes de Bet-semes y Bet-anat. Como Aser, vive entre los cananeos de la tierra, aunque somete a trabajos forzados a los habitantes de esas dos ciudades. El dominio laboral y la permanencia de la población se presentan juntos, sin convertir el primero en una expulsión que no ocurrió.

Ambas ciudades aparecen en la herencia de Neftalí en Josué 19:38. Esta Bet-semes debe distinguirse por su contexto septentrional de la ciudad del mismo nombre vinculada a Judá en Josué 15:10. La repetición de un topónimo en distintas regiones hace necesario atender a la tribu que encabeza cada noticia.

La vida de Neftalí volverá a formar parte de un rescate cuando Débora convoque a Barac desde Cedes y se reúnan hombres de Neftalí y Zabulón, en Jueces 4:6–10. La situación incompleta del comienzo no pone término a la obra de Jehová; prepara el escenario de opresión, misericordia y respuesta que el libro desarrollará.

Exégesis del pasaje

בֵּית שֶׁמֶשׁ, Bêt Šemeš, «Bet-semes», y בֵית עֲנָת, Bêt ʿĂnāt, «Bet-anat», designan los lugares concretos que permanecen habitados por cananeos. El versículo no describe individualmente sus prácticas religiosas.

La expresión הָיוּ לָהֶם לָמַס, hāyû lāhem lāmās, significa que quedaron sujetos a trabajo obligatorio para ellos. El relato especifica a quiénes se impone esa relación: los habitantes de Bet-semes y Bet-anat. La precisión mantiene la diferencia entre el control que Israel obtiene y la posesión plena que las noticias anteriores muestran pendiente.

Jueces 1:34 north

Dan queda confinado a la montaña

La resistencia amorrea llega a impedir que los danitas ocupen el valle: recibir una herencia y establecerse en toda ella son asuntos distintos.

Explicación del versículo

La noticia sobre Dan intensifica las dificultades descritas en las tribus anteriores. Aquí los habitantes que permanecen en la tierra no aparecen solamente conviviendo con Israel o sujetos a sus tributos. Los amorreos tienen fuerza suficiente para imponer a los danitas una restricción territorial: los obligan a mantenerse en la montaña y les cierran el descenso al valle. El relato reconoce una situación militar adversa, sin convertir la asignación de la tierra en una ocupación ya consumada.

La herencia asignada a Dan incluía ciudades como Zora, Estaol y Ajalón, además de territorio frente a Jope; así lo presenta Josué 19:40–48. La lista delimita la porción recibida por la tribu; Jueces describe las dificultades de poseerla. No hay que suponer que cada ciudad enumerada en el reparto estaba ya bajo dominio israelita continuo. La presión amorrea ayuda a comprender el trasfondo de la búsqueda danita de otro asentamiento, aunque este versículo todavía no narra esa expedición.

Exégesis del pasaje

El verbo וַיִּלְחֲצוּ, wayyilḥăṣû, expresa que los amorreos «presionaron» u «oprimieron» a los hijos de Dan. Es una acción impuesta desde fuera, no una decisión de los danitas de preferir voluntariamente la montaña. La forma הָהָרָה, hāhārāh, indica movimiento hacia la región montañosa, mientras que «bajar al valle» describe el acceso que sus adversarios les impedían.

El contraste con el versículo siguiente resulta importante: la presión que luego se ejerce sobre los amorreos procede de la casa de José. El texto no atribuye a Dan esa victoria. Más adelante, Jueces 18:27–29 cuenta la toma de Lais y su cambio de nombre a Dan. Esa conquista incluye violencia y apropiación de un culto; no debe presentarse como una solución que Dios aprueba sin reservas. El libro invita a evaluar las acciones de la tribu, además de seguir sus desplazamientos.

Jueces 1:35 north

La casa de José somete a los amorreos al trabajo forzado

El aumento del poder israelita cambia la relación de fuerzas, pero la permanencia amorrea continúa.

Explicación del versículo

Los amorreos insisten en habitar el monte Heres, Ajalón y Saalbim. La noticia precisa que su presencia no se limitaba a una población aislada y recuerda lugares vinculados con la herencia de Dan. Ajalón y Saalabín aparecen en Josué 19:40–43; la forma del nombre Saalabín allí y Saalbim aquí corresponde a los nombres transmitidos en cada pasaje. No es necesario inventar una segunda ciudad para explicar esa diferencia de forma.

La intervención decisiva se atribuye a la casa de José, la agrupación israelita mencionada ya en Jueces 1:22. Aunque el relato viene hablando de la situación de Dan, no dice que los danitas recuperaron por sí solos todo el territorio ni que su herencia fue transferida oficialmente a José. Afirma algo más concreto: el poder de esta casa se hizo sentir sobre los amorreos, que quedaron sujetos a trabajos forzados.

Exégesis del pasaje

La expresión וַתִּכְבַּד יַד, wattikbad yad, significa literalmente «se hizo pesada la mano». La «mano» representa aquí capacidad de dominio y presión efectiva; no describe un gesto físico ni una medida de peso. La casa de José logró imponer obligaciones a unos habitantes que antes habían restringido el movimiento de Dan.

El resultado se expresa con לָמַס, lāmas, «para trabajo obligatorio» o «a tributo laboral». Es el mismo tipo de desenlace señalado para Manasés en Jueces 1:28: cuando Israel adquiere fuerza, conserva a la población sometida y utiliza su trabajo. Por tanto, mayor capacidad militar no equivale en este capítulo a cumplimiento pleno de la tarea recibida. El relato registra un dominio que produce beneficios para Israel, pero deja pendiente la cuestión de su obediencia. La explicación del pacto y de los altares en Jueces 2:1–3 permitirá valorar ese resultado desde la palabra de Dios, y no únicamente desde la ventaja económica obtenida.

Jueces 1:36 north

Una frontera amorrea cierra el recorrido del capítulo

La última noticia territorial conserva la presencia de los amorreos y deja abierta la evaluación de la ocupación de la tierra.

Explicación del versículo

El capítulo termina con una referencia al límite de los amorreos: desde la subida de Acrabim y desde Sela hacia arriba. No ofrece aquí el relato de una nueva batalla ni anuncia que Israel eliminó toda resistencia. Después de las victorias, las ciudades sin expulsar, los trabajos forzados y la presión sufrida por Dan, esta frontera recuerda que seguían existiendo territorios identificados con sus habitantes anteriores.

La subida de Acrabim aparece también en la descripción del límite meridional de la tierra, cerca del recorrido por Zin y al sur de Cades-barnea: Números 34:3–4 y Josué 15:2–3. Esas referencias sitúan el nombre en el ámbito de la frontera del sur. Por ello, no conviene tratar esta frase como si fuera simplemente otra lista de las ciudades danitas de los dos versículos anteriores. El horizonte geográfico del cierre se amplía, aunque la noticia es demasiado breve para reconstruir por sí sola todos los límites amorreos.

Exégesis del pasaje

El nombre מַעֲלֵה עַקְרַבִּים, maʿălēh ʿAqrabbîm, significa «subida de los escorpiones». Funciona como designación de un paso o ascenso; su significado no aporta por sí mismo una historia sobre el origen del lugar. La expresión הַסֶּלַע, hasselaʿ, significa «la roca» o «la peña» y está representada aquí por el nombre Sela. La frase no identifica con suficiente precisión su emplazamiento como para equipararlo sin reservas con un sitio moderno determinado.

El final וָמָעְלָה, wāmāʿlāh, indica «y hacia arriba». La noticia no desarrolla el trayecto con más puntos de referencia; no debemos convertir esa expresión en un mapa detallado. El paso hacia Jueces 2:1–3 conduce de las descripciones territoriales a la palabra del Señor sobre el pacto. La pregunta decisiva será si el pueblo ha escuchado su voz. Así, la geografía incompleta prepara una evaluación de la fidelidad de Israel, sin resolver artificialmente las tensiones que el capítulo ha mostrado.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.
https://www.bibliatodo.com/ntbt/