El encuentro que abre el conflicto con los filisteos
Sansón ve en Timnat a una mujer filistea y desea casarse con ella. El episodio dará una dirección inesperada a la misión anunciada antes de su nacimiento.
Explicación del versículo
La historia pasa de la preparación de Sansón a una decisión personal. El capítulo anterior había terminado con la acción del Espíritu sobre él; ahora lo muestra viajando a Timnat y fijando su atención en una mujer. El relato de su misión comenzará mediante esa relación, no mediante una convocatoria inicial de todo Israel a la guerra.
La identidad filistea de la mujer se destaca desde su primera aparición. Es parte del pueblo que domina sobre Israel. El deseo de Sansón lo acerca así al mismo entorno contra el que había sido anunciada su tarea de liberación.
La mujer no recibe nombre en este episodio. Su identidad se desarrollará mediante su familia, el matrimonio y la presión que ejercerán sobre ella los hombres de su ciudad. No debe confundirse con Dalila, que aparece expresamente con ese nombre en Jueces 16:4.
El encuentro parece en principio una cuestión de elección matrimonial, pero el narrador lo vinculará con el propósito del Señor frente a los opresores. Para comprender su función deben leerse tanto las objeciones de los padres como la explicación del versículo 4. Ninguna de esas perspectivas sustituye a la otra.
Exégesis del pasaje
וַיֵּרֶד, wayyēred, significa «bajó». El movimiento tendrá su correspondencia en el regreso hacia sus padres en el versículo siguiente. El verbo sitúa el desplazamiento del personaje; por sí solo no constituye un juicio moral sobre todo viaje a Timnat.
מִבְּנוֹת פְּלִשְׁתִּים, mibbenôt Pelishtîm, significa «de entre las hijas de los filisteos». La expresión identifica la pertenencia comunitaria de la mujer, dato central para la conversación familiar que sigue.