Jueces 19 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Jueces 19

El levita y su concubina

1 En aquellos días, cuando no había rey en Israel, un levita residía en una parte remota de la región montañosa de Efraín. Tomó por concubina a una mujer de Belén de Judá.   N1

2 Su concubina le fue infiel y se apartó de él para ir a casa de su padre, en Belén de Judá. Permaneció allí durante cuatro meses.   N2

3 Su marido se levantó y fue tras ella para hablarle al corazón y hacerla volver. Llevaba consigo a su servidor y un par de burros. Ella lo hizo entrar en casa de su padre, y el padre de la joven, al verlo, se alegró de recibirlo.   N3

4 Su suegro, el padre de la joven, lo retuvo. Se quedó con él tres días, y comieron, bebieron y pasaron allí la noche.   N4

5 El cuarto día se levantaron temprano, y él se dispuso a partir. Pero el padre de la joven le dijo a su yerno: «Recobra fuerzas con un bocado de pan, y después se irán».   N5

6 Los dos se sentaron, comieron y bebieron juntos. El padre de la joven le dijo al hombre: «Por favor, acepta pasar la noche aquí y alegra tu corazón».   N6

7 El hombre se levantó para irse, pero su suegro insistió, y volvió a quedarse allí aquella noche.   N7

8 El quinto día se levantó temprano para partir. El padre de la joven le dijo: «Recobra fuerzas, por favor, y esperen hasta que decline el día». Los dos comieron.   N8

9 Cuando el hombre se levantó para partir con su concubina y su servidor, su suegro, el padre de la joven, le dijo: «Mira, el día ya declina y se acerca la noche. Pasen aquí la noche, por favor. El día está terminando; quédate aquí y alegra tu corazón. Mañana madrugarán para seguir su camino y podrás irte a tu casa».   N9

El viaje hacia Gabaa de Benjamín

10 Pero el hombre no quiso pasar allí la noche. Se levantó, partió y llegó frente a Jebús, que es Jerusalén. Llevaba consigo un par de burros ensillados y a su concubina.   N10

11 Cuando estaban cerca de Jebús, el día había declinado mucho. El servidor le dijo a su señor: «Ven, por favor; entremos en esta ciudad de los jebuseos y pasemos en ella la noche».   N11

12 Su señor le respondió: «No entraremos en una ciudad de extranjeros que no son israelitas. Seguiremos hasta Gabaa».   N12

13 Le dijo a su servidor: «Ven, acerquémonos a uno de esos lugares y pasemos la noche en Gabaa o en Ramá».   N13

14 Siguieron caminando, y el sol se les puso cerca de Gabaa, que pertenece a Benjamín.   N14

15 Se desviaron para entrar y pasar la noche en Gabaa. Él entró y se sentó en la plaza de la ciudad, pero nadie los acogió en su casa para pasar la noche.   N15

Un anciano ofrece alojamiento a los viajeros

16 Al anochecer, un anciano volvía de su trabajo en el campo. Era de la región montañosa de Efraín y residía en Gabaa, aunque los habitantes del lugar eran benjamitas.   N16

17 El anciano alzó la vista, vio al viajero en la plaza de la ciudad y le preguntó: «¿Adónde vas y de dónde vienes?».   N17

18 Él le respondió: «Vamos de Belén de Judá a una parte remota de la región montañosa de Efraín. Soy de allí. Había ido a Belén de Judá y ahora voy a la casa de Jehová, pero nadie me acoge en su casa.   N18

19 Tenemos paja y forraje para nuestros burros. También tenemos pan y vino para mí, para tu sierva y para el joven que acompaña a tus servidores. No nos falta nada».   N19

20 El anciano le dijo: «Paz a ti. Todo lo que necesites quedará a mi cargo. Solo te pido que no pases la noche en la plaza».   N20

21 Lo llevó a su casa y dio alimento a los burros. Ellos se lavaron los pies, comieron y bebieron.   N21

Los hombres de Gabaa amenazan al huésped

22 Mientras alegraban sus corazones, unos hombres de la ciudad, hombres perversos, rodearon la casa y golpearon la puerta. Le dijeron al anciano, dueño de la casa: «Saca al hombre que ha entrado en tu casa para que tengamos relaciones con él».   N22

23 El dueño de la casa salió y les dijo: «No, hermanos míos, les ruego que no hagan este mal. Ya que este hombre ha entrado en mi casa, no cometan esta infamia.   N23

24 Aquí están mi hija virgen y la concubina de él. Déjenme sacarlas; abusen de ellas y hagan con ellas lo que les parezca bien. Pero contra este hombre no cometan semejante infamia».   N24

25 Los hombres no quisieron escucharlo. Entonces el hombre agarró a su concubina y la sacó fuera, hacia ellos. La violaron y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana. Al despuntar el alba la dejaron ir.   N25

26 Al amanecer, la mujer volvió y cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su señor. Allí quedó hasta que hubo luz.   N26

27 Su señor se levantó por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para seguir su camino. Allí estaba la mujer, su concubina, tendida a la entrada de la casa, con las manos sobre el umbral.   N27

28 Él le dijo: «Levántate y vámonos». Pero no hubo respuesta. La puso sobre el burro, se levantó y regresó a su lugar.   N28

El levita convoca a Israel mediante un acto estremecedor

29 Cuando llegó a su casa, tomó el cuchillo, agarró a su concubina y la cortó por los huesos en doce pedazos. Los envió por todo el territorio de Israel.   N29

30 Todo el que lo veía decía: «Nunca ha sucedido ni se ha visto algo así desde el día en que los israelitas subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. ¡Reflexionen sobre esto, deliberen y hablen!».   N30

menu_book Notas de estudio de Jueces 19

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Jueces 19:1 north

Un nuevo episodio expone el desorden dentro de Israel

La historia de un levita y una mujer de Belén comienza bajo el mismo refrán de la ausencia de rey. El relato se concentrará en una grave violencia cometida dentro del propio pueblo.

Explicación del versículo

La apertura sitúa los hechos en aquellos días en que Israel no tenía rey. Es el marco que acompaña los episodios finales de Jueces y prepara al lector para examinar el desorden de la comunidad. La posición del relato después de la migración de Dan no establece por sí sola una fecha precisa para sus acontecimientos.

El protagonista es un levita que reside en una parte remota de la región montañosa de Efraín. El texto introduce su situación sin darle nombre. Su condición levítica lo vincula con una tribu dedicada al servicio religioso, pero las acciones posteriores deberán valorarse por lo que hace.

La mujer procede de Belén de Judá y se une a él como concubina. Esa condición corresponde a una relación doméstica reconocida en el mundo del relato, con una posición distinta de la esposa principal. No equivale a describirla como una prostituta ni a reducir el vínculo a un encuentro ocasional.

El capítulo llamará al levita marido y al padre de la mujer suegro, de modo que la relación se expresa con lenguaje familiar. Su condición social nunca permite disponer de ella como medio de protección para otros. El relato de lo sucedido expone la profundidad del daño que puede producirse cuando esa responsabilidad es traicionada.

La procedencia de Belén y la residencia en Efraín establecen el trayecto que organizará la primera parte de la historia. El regreso desde la casa del padre llevará a la pareja a Gabaa de Benjamín.

Exégesis del pasaje

בְּיַרְכְּתֵי הַר אֶפְרַיִם, beyarketê har ʾefrayim, señala una parte retirada o apartada de la región montañosa de Efraín. No identifica aquí una población concreta.

אִשָּׁה פִילֶגֶשׁ, ʾiššāh fîlegeš, presenta a la mujer en condición de concubina. El vocabulario sitúa la unión dentro de una estructura social antigua; narrarla no constituye una aprobación de todas sus prácticas ni del trato que recibirá la mujer.

Jueces 19:2 north

Una ruptura lleva a la mujer de vuelta a casa de su padre

La pareja se separa y ella permanece cuatro meses en Belén. La descripción del motivo contiene una diferencia antigua de lectura que debe reconocerse sin inventar detalles sobre su conducta.

Explicación del versículo

La mujer se aparta del levita y vuelve a la casa de su padre. Allí permanece cuatro meses, de modo que el viaje del hombre en el versículo siguiente responde a una separación prolongada, no a una ausencia de unas horas.

La traducción «le fue infiel» sigue la interpretación habitual del verbo del texto hebreo recibido, asociado a la infidelidad sexual. El relato no describe una relación concreta, no identifica a otro hombre ni presenta escenas que permitan reconstruir lo ocurrido.

Existe también una lectura antigua que describe su enojo contra él. Esa interpretación aparece en la tradición griega y explica por qué algunas traducciones presentan una disputa o un distanciamiento en vez de una infidelidad. Conviene reconocer la diferencia sin borrar la lectura que conserva aquí la traducción.

Lo que ambas formas del relato comparten es la ruptura y la vuelta a la casa paterna. Esa casa será el lugar del encuentro posterior, donde el levita buscará hablarle y hacerla regresar.

Nada en esta noticia justifica la violencia que la mujer sufrirá en Gabaa. El capítulo no presenta aquella agresión como una sentencia de Dios por su conducta previa. La responsabilidad de los que la entregan y abusan de ella debe mantenerse clara al leer el desenlace.

Exégesis del pasaje

וַתִּזְנֶה עָלָיו, wattizneh ʿālāw, es la expresión traducida «le fue infiel». La lectura hebrea habitual relaciona el verbo con la infidelidad sexual; la tradición de «se enojó» representa una interpretación antigua diferente del motivo de la separación.

אַרְבָּעָה חֳדָשִׁים, ʾarbāʿāh ḥŏdāšîm, significa «cuatro meses». La mención del período establece la distancia temporal antes de la iniciativa del marido.

La casa de su padre ofrece el punto concreto de llegada y de permanencia. El texto mantiene ese vínculo familiar al preparar la acogida que recibirá después el levita.

Jueces 19:3 north

El marido busca persuadirla para que vuelva

El levita viaja a Belén con el propósito de hablar al corazón de la mujer. La acogida del padre abre una estancia familiar cuyo desenlace todavía no se conoce.

Explicación del versículo

El hombre se levanta y va tras ella para hablarle al corazón y hacerla volver. El propósito expresado es persuadirla y recuperar la convivencia. La narración muestra una iniciativa de acercamiento, sin reproducir la conversación entre ambos ni explicar cómo resolvieron la ruptura.

Viaja con su servidor y un par de burros. Estos acompañantes y medios de transporte forman parte del recorrido hacia Belén y reaparecerán durante el regreso. La salida de la casa paterna será un desplazamiento de la mujer, el levita y el servidor.

Ella lo hace entrar en casa de su padre, según la lectura hebrea conservada aquí. La mujer participa así en el encuentro, aunque el relato no recoge palabras pronunciadas por ella. Su acción no permite dar por resueltas todas las cuestiones de la relación.

El padre se alegra al recibirlo. La hospitalidad que sigue prolongará la estancia varios días y retrasará la partida. El tono inicial es de acogida y convivencia familiar, muy distinto de la violencia que dominará la última parte del capítulo.

El propósito de hablarle al corazón debe leerse junto a la conducta posterior del levita. Las palabras de acercamiento al comienzo no pueden usarse para justificar su decisión de entregarla cuando él se vea amenazado. El desarrollo expondrá una profunda quiebra de la responsabilidad que el vínculo exigía.

Exégesis del pasaje

לְדַבֵּר עַל לִבָּהּ, ledabbēr ʿal libbāh, expresa «hablar a su corazón». Es lenguaje de persuasión o trato que busca ganar la disposición de la persona, no la descripción de una técnica ritual.

El texto llama al hombre «su marido». Este término confirma el carácter familiar del vínculo, junto a la designación de concubina que el relato mantiene.

La forma «ella lo hizo entrar» corresponde al sujeto femenino del hebreo. Una lectura griega presenta la llegada de otra manera; la acogida alegre del padre es, en cualquier caso, el paso hacia la estancia que se narra a continuación.

Jueces 19:4 north

La hospitalidad del padre prolonga la estancia tres días

El padre de la joven insiste en que el levita permanezca con él. La convivencia de comida, bebida y alojamiento establece el ritmo de una partida que se retrasará varias veces.

Explicación del versículo

El suegro retiene al levita mediante su insistencia hospitalaria, y este permanece con él tres días. El contexto es de acogida familiar: el padre se había alegrado al verlo y desea prolongar su estancia.

La secuencia de comer, beber y pasar la noche presenta una convivencia sostenida. El relato no atribuye por ello embriaguez a los hombres ni informa de un acuerdo jurídico nuevo sobre la mujer. Su atención se concentra en el tiempo que transcurre antes del regreso.

La doble identificación «su suegro, el padre de la joven» mantiene a la mujer en el centro del vínculo entre ambos hombres. Aunque la conversación narrada se desarrollará principalmente entre ellos, la estancia procede del viaje que el levita hizo para buscarla.

Estos tres días preparan el intento de salida en la mañana del cuarto. Las demoras siguientes explicarán por qué el viaje termina comenzando tarde, con consecuencias para la elección de un lugar donde pasar la noche.

Exégesis del pasaje

וַיֶּחֱזַק בּוֹ חֹתְנוֹ, wayyeḥĕzaq bô ḥōtenô, expresa que su suegro lo retuvo o se aferró a su presencia. La hospitalidad del contexto da a la frase el sentido de insistir en que se quede.

שְׁלֹשֶׁת יָמִים, šelōšet yāmîm, significa «tres días». La cifra ordena la estancia y permite seguir la sucesión del cuarto y quinto día.

Los verbos finales reúnen comida, bebida y alojamiento. Esa repetición de atenciones domésticas crea un contraste con la falta de acogida que los viajeros encontrarán al llegar a Gabaa.

Jueces 19:5 north

La salida del cuarto día se demora con una invitación a comer

El levita se prepara para partir temprano, pero el padre de la joven propone primero recuperar fuerzas. Una atención breve abre paso a otra demora de la marcha.

Explicación del versículo

Después de tres días de estancia, el cuarto comienza con el propósito de salir temprano. El hombre se levanta para ponerse en camino, de modo que la narración presenta una oportunidad de viajar aprovechando la mañana.

El padre de la joven lo llama a recuperar fuerzas con un bocado de pan. La invitación parece compatible con la salida: comer primero y marcharse después. En la continuación, sin embargo, la comida dará lugar a otra petición para pasar la noche.

El pan representa aquí alimento para el viajero. La expresión no fija una cantidad exacta ni significa necesariamente que solo se ofreciera un pequeño trozo; funciona como una manera de invitarlo a comer antes del esfuerzo del camino.

La atención del padre mantiene el ambiente de hospitalidad de los días anteriores. A la vez, cada invitación retrasa el regreso. El relato desarrolla ese ritmo para que el lector comprenda cómo se llegará a una salida tardía, sin atribuir a la comida un significado espiritual que el pasaje no plantea.

Exégesis del pasaje

סְעָד לִבְּךָ, seʿād libbekā, significa «sostén tu corazón» en el sentido de fortalecerte o recobrar fuerzas. El contexto es la alimentación necesaria antes de viajar.

פַּת לֶחֶם, pat leḥem, es un bocado o porción de pan. La frase introduce modestamente la invitación a la mesa.

La indicación «después se irán» conserva el proyecto de partida dentro de la propuesta del padre. La demora comienza como una pausa previa a la salida, aunque el diálogo posterior la prolongará.

Jueces 19:6 north

La comida compartida se transforma en otra invitación a quedarse

El padre y el levita comen y beben juntos. Al terminar la primera atención, el anfitrión propone extenderla hasta pasar una noche más en su casa.

Explicación del versículo

Los dos hombres se sientan a comer y beber. La escena cumple la invitación anterior de recuperar fuerzas, pero también reafirma la cercanía entre el anfitrión y su yerno. El relato enfoca el trato entre ellos sin detallar cada actividad de los demás miembros de la casa.

El padre añade una nueva petición: que el levita acepte pasar allí la noche. Lo que había comenzado como alimento antes de la salida se convierte en propuesta de prolongar toda la estancia.

«Alegra tu corazón» invita a disfrutar de la hospitalidad. En este contexto expresa bienestar y satisfacción en la convivencia; no demuestra por sí mismo una embriaguez ni una restauración completa de la relación entre el hombre y la mujer.

La petición deja al levita ante la decisión de continuar el viaje o aceptar la insistencia del padre. Esa decisión se repetirá hasta el quinto día y acabará condicionando la hora de la partida. El interés del relato está en esta sucesión concreta, antes que en establecer una regla sobre cuántos días debe durar una visita.

Exégesis del pasaje

שְׁנֵיהֶם יַחְדָּו, šenêhem yaḥdāw, significa «los dos juntos». La expresión destaca la comida compartida por el padre y el levita.

הוֹאֶל נָא וְלִין, hôʾel nāʾ welîn, solicita que acceda, por favor, a pasar la noche. El lenguaje formula una petición insistente, no una orden de una autoridad religiosa.

La mención del corazón continúa el lenguaje del versículo anterior: primero recuperar fuerzas y después disfrutar de la estancia. Ambas invitaciones se integran en la hospitalidad que retrasa la marcha.

Jueces 19:7 north

La insistencia del suegro consigue otra noche de estancia

El levita vuelve a intentar partir, pero cede ante la petición de su anfitrión. La narración cierra así el cuarto día y prepara un nuevo intento a la mañana siguiente.

Explicación del versículo

El hombre se levanta para marcharse después de la comida y de la invitación a quedarse. Su acción indica que el proyecto inicial de partir continúa vigente, aunque todavía puede ser alterado por la conversación.

El suegro insiste y consigue que vuelva a quedarse. El relato atribuye el cambio a esa presión hospitalaria y a la respuesta del levita.

La noche adicional prolonga la visita más allá de los tres días iniciales. El lector puede seguir de manera precisa el avance del tiempo: el intento de salida del cuarto día termina con una nueva estancia nocturna.

La repetición de levantarse y volver a quedarse crea una expectativa de salida que sigue pendiente. El quinto día comenzará con el mismo propósito de madrugar, pero la comida y una nueva invitación volverán a consumir las horas disponibles.

Exégesis del pasaje

וַיִּפְצַר בּוֹ, wayyifṣar bô, expresa que el suegro le insistió o lo apremió. El verbo muestra la intensidad de la petición que hace cambiar la decisión de salir.

וַיָּשָׁב וַיָּלֶן שָׁם, wayyāšāb wayyālen šām, señala que volvió y pasó allí la noche. La secuencia cierra la tentativa de marcha de ese día.

El sujeto que se dispone a salir sigue siendo el levita. El padre actúa como anfitrión que desea retenerlo; el siguiente versículo retomará la tensión entre el viaje y la estancia.

Jueces 19:8 north

La mañana del quinto día también se pierde en la demora

El levita madruga otra vez, pero la invitación del padre prolonga la estancia hasta que el día comienza a declinar. El relato prepara las dificultades de viajar cerca del anochecer.

Explicación del versículo

El quinto día empieza con otro intento temprano de partida. La repetición recuerda que el levita ya había querido salir el día anterior. Todavía existe la posibilidad de emprender el regreso con buena parte de la jornada por delante.

El padre le pide recuperar fuerzas y esperar hasta que decline el día. La petición extiende expresamente la demora: ya no se trata solamente de comer algo antes de salir de inmediato, sino de permanecer durante una parte importante de la jornada.

Los dos comen. La narración resume esa convivencia mientras el tiempo avanza hacia la tarde. El lector conoce así la causa inmediata de la salida tardía que se producirá poco después.

El versículo no da una hora exacta según el reloj moderno. Describe el paso del día mediante la luz y su declinación, suficientes para comprender que el viaje tendrá menos margen antes de la noche.

La hospitalidad continúa siendo abundante en Belén. El contraste con Gabaa se construye desde esta estancia prolongada: allí la dificultad será conseguir que alguien reciba a los viajeros, aunque lleven provisiones para su camino.

Exégesis del pasaje

בַּיּוֹם הַחֲמִישִׁי, bayyôm haḥămîšî, significa «en el quinto día». La referencia mantiene la secuencia temporal iniciada con los tres días de estancia.

עַד נְטוֹת הַיּוֹם, ʿad neṭôt hayyôm, expresa «hasta que decline el día». La imagen presenta el avance hacia las horas en que la luz empieza a disminuir.

La forma plural de la petición de esperar abarca a los viajeros, mientras la invitación a recuperar fuerzas se dirige al hombre con quien el padre conversa. El grupo entero queda afectado por la demora.

Jueces 19:9 north

El padre propone otra noche porque el día está terminando

La última invitación ofrece posponer el viaje hasta la mañana siguiente. El hombre debe decidir entre aceptar una nueva demora o salir cuando ya queda poca luz.

Explicación del versículo

El levita se levanta para partir con la mujer y su servidor. La mención de los tres precisa quiénes integran el grupo que ha de emprender el regreso. La salida de la casa paterna involucra a todos, aunque el diálogo vuelva a centrarse en los hombres.

El suegro señala que el día declina y se acerca la noche. El argumento toma en cuenta una circunstancia real del viaje: partir tarde reduce el tiempo para llegar a un alojamiento antes de la oscuridad.

Su propuesta consiste en pasar allí otra noche, disfrutar de la casa y madrugar al día siguiente. Es el mismo propósito de salida temprana que las invitaciones anteriores habían demorado. La insistencia devuelve al levita la elección entre quedarse y marcharse.

El versículo concentra el contraste entre una casa que insiste en recibir y una noche de viaje que requerirá encontrar otra. La respuesta del levita pondrá finalmente en marcha el recorrido anunciado desde el cuarto día.

Exégesis del pasaje

וְהִשְׁכַּמְתֶּם מָחָר, wehiškamtem māḥār, ofrece la posibilidad de levantarse temprano mañana. La frase hace de la nueva noche una preparación para un viaje que se supone más oportuno.

לְאֹהָלֶךָ, leʾōhālekā, dice literalmente «a tu tienda» y puede designar el hogar al que regresará. No obliga a reconstruir una vivienda de tela, pues Jueces 19:29 hablará de su casa.

La repetición de las referencias al final del día subraya la urgencia temporal. El lenguaje explica la alternativa inmediata que el hombre rechazará en el versículo siguiente.

Jueces 19:10 north

La partida tardía lleva al grupo frente a Jebús

El levita rechaza otra noche en Belén y emprende el regreso. Al llegar frente a la ciudad jebusea, deberá decidir dónde buscar alojamiento antes de que anochezca.

Explicación del versículo

Esta vez el hombre no acepta quedarse. La serie de invitaciones termina con una negativa y el viaje comienza cuando el día ya está avanzado. El relato pasa de la convivencia prolongada en la casa paterna a la necesidad de encontrar otro lugar donde pasar la noche.

El grupo llega frente a Jebús, identificada por el narrador como Jerusalén. La aclaración permite reconocer la ciudad por un nombre familiar al lector, mientras el relato mantiene su carácter jebuseo en el momento de los hechos.

La presencia de los jebuseos concuerda con Jueces 1:21, donde se recuerda que Benjamín no los había expulsado de Jerusalén. Más adelante, 2 Samuel 5:6–7 narrará la toma de la fortaleza por David. Aquí todavía es una ciudad que el levita considera extranjera.

Los dos burros ensillados y la mujer acompañan al hombre. El servidor, mencionado antes y de nuevo en el versículo siguiente, forma parte del mismo viaje. La mención de los animales preparados muestra que el grupo ha dejado atrás la estancia en Belén y está efectivamente en camino.

Exégesis del pasaje

וְלֹא אָבָה הָאִישׁ לָלוּן, welōʾ ʾābāh hāʾîš lālûn, expresa que el hombre no quiso pasar la noche. La frase marca el cambio frente a las ocasiones en que había cedido.

הִיא יְרוּשָׁלִָם, hîʾ yerûšālaim, identifica Jebús con Jerusalén. Es una aclaración geográfica del narrador, no la indicación de que los viajeros hayan llegado a dos ciudades distintas.

Jueces 19:11 north

El servidor propone detenerse antes de que llegue la noche

Al acercarse a Jebús queda poca luz. El joven que acompaña al levita sugiere aprovechar la ciudad cercana para pasar la noche.

Explicación del versículo

El día ha declinado mucho cuando están cerca de Jebús. El dato convierte en urgente la búsqueda de alojamiento: el viaje comenzó tarde y la luz disponible se está agotando.

El servidor propone entrar en la ciudad de los jebuseos y pasar allí la noche. Su recomendación responde a la situación inmediata y a la proximidad de un lugar habitado. El hombre tendrá que decidir si acepta esa posibilidad o continúa hacia otra población.

El relato da voz al servidor en este punto del trayecto. Aunque no dirige al grupo, observa las condiciones y ofrece una alternativa concreta. La decisión final corresponde a su señor, quien rechazará la ciudad por no ser israelita.

La propuesta introduce una elección que el lector recordará al conocer lo que sucederá en Gabaa. La cercanía de Jebús no garantiza cómo habría sido una estancia allí, pero sí muestra que el grupo tenía una opción de detenerse antes de seguir avanzando con la noche próxima.

Exégesis del pasaje

וְהַיּוֹם רַד מְאֹד, wehayyôm rad meʾōd, describe el día muy descendido o avanzado hacia su final. La expresión señala la disminución de la luz.

וְנָסוּרָה, wenāsûrāh, propone desviarse o entrar hacia la ciudad. El servidor invita a cambiar el avance por una parada nocturna.

La designación de «su señor» expresa la relación de servicio entre el joven y el levita. En la escena, uno aconseja y el otro tomará la decisión que determina dónde pasarán la noche.

Jueces 19:12 north

El levita busca seguridad en una ciudad israelita

El hombre rechaza Jebús porque sus habitantes no son israelitas y decide continuar hasta Gabaa. La pertenencia compartida al pueblo sostiene una confianza que los hechos pondrán en crisis.

Explicación del versículo

El levita responde con una negativa: no quiere entrar en una ciudad de extranjeros. Su explicación señala expresamente que no son israelitas. Prefiere seguir hacia una población donde espera encontrarse entre miembros de su propio pueblo.

Gabaa aparece como el destino alternativo. La ciudad pertenece a Benjamín y figura en la heredad de esa tribu en Josué 18:28. La decisión se apoya en esa identidad comunitaria, más que en una noticia concreta sobre un anfitrión que vaya a recibirlos.

El desarrollo expondrá una ironía dolorosa. Los viajeros serán desatendidos en la plaza y luego amenazados por hombres de la ciudad escogida. El anciano que finalmente los recibe es, además, un residente procedente de Efraín.

El contraste no permite concluir que todo extranjero sea hospitalario o que cada israelita participe en la agresión. Muestra que la identidad del grupo no garantiza por sí misma una conducta conforme a Dios. La ley que Israel había recibido exigía incluso amar al extranjero, según Levítico 19:33–34.

Exégesis del pasaje

עִיר נָכְרִי, ʿîr nokhrî, presenta la ciudad como perteneciente a extranjeros. La frase siguiente precisa el criterio: sus habitantes no son de los hijos de Israel.

וְעָבַרְנוּ עַד גִּבְעָה, weʿābarnû ʿad gibʿāh, expresa la decisión de continuar hasta Gabaa. El movimiento prolonga el viaje cuando ya queda poca luz.

Aplicación: reconocer al prójimo mediante la misericordia

Tú sigues a Jesucristo cuando tu pertenencia a su pueblo se expresa en misericordia concreta. En Lucas 10:30–37, el Señor muestra a un samaritano que se hace prójimo del herido mediante su cuidado, mientras personas con identidad religiosa pasan de largo. Recibe la gracia de tu Salvador y permite que transforme el modo en que miras a quien necesita ayuda. Los nombres y las afinidades de grupo adquieren su valor cuando van acompañados de amor obediente.

Jueces 19:13 north

Gabaa o Ramá son las alternativas para alojarse

El levita concreta su decisión de seguir hasta una población israelita. El objetivo inmediato es alcanzar un lugar donde puedan pasar la noche.

Explicación del versículo

Después de rechazar Jebús, el hombre propone acercarse a uno de dos lugares: Gabaa o Ramá. La alternativa muestra que todavía busca un alojamiento para esa noche, sin limitar inicialmente la parada a una sola población.

Ambos nombres se relacionan con el territorio de Benjamín en Josué 18:25–28. La elección prolonga la decisión de permanecer entre israelitas, a pesar del avance de la tarde.

El hombre dirige la propuesta a su servidor, quien había recomendado detenerse en Jebús. El diálogo deja claras las dos valoraciones: uno considera la cercanía de la ciudad disponible; el otro prefiere continuar hacia una población del propio pueblo.

La narración resolverá la alternativa al situar la puesta del sol cerca de Gabaa. La necesidad de alojamiento guía el siguiente movimiento y prepara la llegada a la plaza, donde el grupo esperará ser recibido.

Exégesis del pasaje

וְנִקְרְבָה, weniqrebāh, propone acercarse. La forma expresa una decisión compartida de avanzar hacia uno de los lugares disponibles.

בַגִּבְעָה אוֹ בָרָמָה, baggibʿāh ʾô bārāmāh, establece la alternativa «en Gabaa o en Ramá». El texto mantiene ambas posibilidades antes de contar dónde los alcanza el anochecer.

El propósito de pasar la noche sigue siendo el mismo que el servidor había planteado. La diferencia entre ambos está en el lugar elegido para recibir esa acogida.

Jueces 19:14 north

La puesta del sol fija la parada junto a Gabaa

El grupo continúa caminando hasta que anochece cerca de Gabaa. La identificación benjamita de la ciudad prepara el alcance comunitario de los hechos posteriores.

Explicación del versículo

Los viajeros siguen el camino y el sol se pone cuando están cerca de Gabaa. El dato cierra la alternativa entre Gabaa y Ramá: el tiempo disponible los lleva a detenerse en la primera de esas poblaciones.

La llegada al final de la jornada se entiende por las demoras de Belén y por la decisión de pasar de largo frente a Jebús. El relato ha ido mostrando esas circunstancias para situar al grupo ante la necesidad concreta de encontrar una casa durante la noche.

El narrador precisa que Gabaa pertenece a Benjamín. Esta identificación no es incidental, porque la violencia de algunos de sus habitantes llevará después a un conflicto entre la tribu y el resto de Israel.

La ciudad elegida representa, para el levita, la posibilidad de acogida entre los suyos. Al apagarse la luz del día, la expectativa depende de que algún habitante reciba al grupo. El versículo siguiente mostrará que esa recepción no se produce de inmediato.

Exégesis del pasaje

וַתָּבֹא לָהֶם הַשֶּׁמֶשׁ, wattābōʾ lāhem haššemeš, es el giro hebreo que describe la puesta del sol sobre los viajeros. La frase marca el final de la luz para su recorrido.

אֲשֶׁר לְבִנְיָמִן, ʾăšer lebinyāmin, precisa que la población es de Benjamín. La referencia une la escena local con la responsabilidad tribal que tendrá importancia en el capítulo siguiente.

El relato pasa de caminar a buscar dónde pasar la noche. El cambio de luz establece esa transición y explica la urgencia de la acogida.

Jueces 19:15 north

La ciudad israelita deja a los viajeros esperando en la plaza

El grupo entra en Gabaa para alojarse, pero nadie lo recibe en una casa. La primera respuesta de la población contradice la confianza con la que el levita había seguido hasta allí.

Explicación del versículo

Los viajeros se desvían del camino y entran en Gabaa con un propósito claro: pasar la noche. Su llegada responde a la decisión de buscar alojamiento entre israelitas después de rechazar la ciudad jebusea.

El hombre se sienta en la plaza de la ciudad. El espacio público permite que los residentes adviertan su presencia; precisamente allí lo verá después el anciano que vuelve del campo.

Nadie los acoge en su casa para pasar la noche. El plural incluye al grupo, aunque el relato enfoque al levita sentado en la plaza. Su mujer y el servidor comparten la falta de un lugar donde resguardarse.

La ausencia de acogida contrasta con Belén, donde el padre había insistido una y otra vez en que permanecieran. Ahora el problema ya no es poner fin a una hospitalidad abundante, sino encontrar a alguien que la ofrezca.

Esta primera descripción prepara la importancia de la intervención del anciano. La identidad israelita de Gabaa no produce automáticamente el cuidado esperado. El relato mostrará qué hace una persona concreta y qué daño intentan causar otros habitantes.

Exégesis del pasaje

בִּרְחוֹב הָעִיר, birḥôb hāʿîr, sitúa al hombre en el espacio abierto o plaza de la ciudad. Es el escenario del encuentro con el anciano.

מְאַסֵּף אוֹתָם הַבַּיְתָה, meʾassēf ʾôtām habbaytāh, expresa la acogida de los viajeros dentro de una casa. La negación señala la falta de esa atención por parte de los residentes en ese momento.

La finalidad «para pasar la noche» se repite porque concentra su necesidad inmediata. El grupo aún deberá encontrar una puerta que se abra para recibirlo.

Jueces 19:16 north

Un residente de Efraín advierte la necesidad de los viajeros

Un anciano vuelve del campo al anochecer. Su procedencia de Efraín y su residencia entre benjamitas introducen al hombre que finalmente abrirá su casa.

Explicación del versículo

Al anochecer aparece un anciano que regresa de su trabajo en el campo. El relato lo presenta dentro de su actividad cotidiana, al final de la jornada en que los viajeros han llegado a la plaza.

El hombre procede de la región montañosa de Efraín, como el levita, pero reside en Gabaa. La precisión permite reconocer una afinidad geográfica entre ambos, sin afirmar que se conocieran previamente o fueran parientes.

Los habitantes del lugar son benjamitas. El contraste destaca que quien se interesará por los viajeros vive entre ellos como residente procedente de otra región. La acogida efectiva vendrá de ese hombre concreto, después de que el grupo haya quedado sin recibir en la plaza.

Su edad prepara la designación de «anciano» que continuará en el diálogo. Aquí no se le atribuye un cargo oficial de gobierno. El relato describe a una persona mayor que trabaja en el campo y decide acercarse al viajero.

La primera intervención será hospitalaria, pero su conducta posterior también necesitará ser evaluada. El mismo hombre que abre la casa propondrá después entregar a las mujeres para proteger al huésped. La narración permite distinguir el valor de la acogida de la grave injusticia de esa oferta.

Exégesis del pasaje

אִישׁ זָקֵן, ʾîš zāqēn, significa «un hombre anciano». En esta presentación señala su edad, sin establecer por sí sola una función como autoridad de la ciudad.

וְהוּא גָר בַּגִּבְעָה, wehûʾ gār baggibʿāh, indica que residía en Gabaa. La frase se combina con su origen efraimita para distinguirlo de la población benjamita local.

El regreso del campo y la llegada de la noche reúnen al residente y a los viajeros en el espacio público. La atención del anciano iniciará el diálogo que cambia su situación de alojamiento.

Jueces 19:17 north

La atención del anciano abre una posibilidad de acogida

El hombre ve al viajero en la plaza y pregunta por su recorrido. La necesidad que nadie había atendido empieza a recibir una respuesta personal.

Explicación del versículo

El anciano alza la vista y ve al hombre que está de paso. Su atención cambia el curso de la escena: los viajeros ya no permanecen simplemente esperando, sino que alguien se interesa por su situación.

Las preguntas abarcan el destino y la procedencia. Con ellas el anciano puede reconocer qué trayecto está realizando el grupo y por qué se encuentra en la plaza al anochecer. La respuesta del levita incluirá también la falta de acogida.

El encuentro ocurre en el mismo espacio donde nadie los había recibido. El relato concentra la diferencia entre la indiferencia inicial y la iniciativa de una persona que decide conversar y después ofrecer su casa.

La palabra se dirige al hombre que encabeza el viaje, pero su necesidad incluye a la mujer y al servidor. El levita hablará en plural al describir la marcha y las provisiones que llevan. La hospitalidad tendrá que responder a la situación del grupo.

Exégesis del pasaje

הָאֹרֵחַ, hāʾōrēaḥ, designa al viajero o a quien está de paso. El término describe su situación en Gabaa, donde necesita un alojamiento temporal.

אָנָה תֵלֵךְ וּמֵאַיִן תָּבוֹא, ʾānāh tēlēkh ûmēʾayin tābôʾ, reúne «¿adónde vas?» y «¿de dónde vienes?». El recorrido del hombre es el punto de partida del diálogo.

El gesto de alzar los ojos introduce una atención concreta hacia la persona que espera. La conversación permitirá que la necesidad se exprese antes de que el anciano asuma su cuidado.

Jueces 19:18 north

El levita explica su camino y la falta de alojamiento

El viajero relaciona Belén con su residencia en Efraín y comunica que nadie lo ha recibido. La referencia a la casa de Jehová contiene una diferencia de lectura que afecta a la descripción del destino.

Explicación del versículo

El levita responde que vienen de Belén de Judá y se dirigen hacia una zona apartada de la región montañosa de Efraín. Allí vive él, de modo que la información retoma la situación presentada al comienzo del capítulo.

Añade que había ido a Belén y ahora va a la casa de Jehová. La traducción conserva aquí la lectura hebrea recibida. Entendida como referencia al santuario, expresa un destino religioso dentro de su recorrido; no demuestra que el hombre sea sacerdote del santuario ni que su casa se encuentre dentro de él.

Existe una antigua lectura griega que dice «mi casa», adoptada por varias traducciones y coherente con el regreso narrado en Jueces 19:29. La diferencia debe reconocerse al comparar versiones, sin sustituir silenciosamente las palabras que conserva este texto.

Su necesidad inmediata queda clara con cualquiera de esas lecturas: nadie lo acoge en una casa para pasar la noche. El anciano recibe una explicación del trayecto y una queja concreta sobre la recepción en Gabaa.

La identidad levítica y la mención del Señor no producirán por sí solas una conducta justa en el desenlace. La historia obliga a valorar las decisiones de las personas además de las referencias religiosas que emplean.

Exégesis del pasaje

בֵּית יְהוָה, bêt YHWH, significa «casa de Jehová». Es la expresión de la lectura hebrea que la traducción mantiene; el texto griego mencionado transmite una referencia a la casa del propio viajero.

La localización apartada de Efraín repite la del versículo inicial. Su precisión permite distinguir la residencia del hombre del lugar donde ha ido a buscar a la mujer.

וְאֵין אִישׁ מְאַסֵּף אוֹתִי הַבָּיְתָה, weʾên ʾîš meʾassēf ʾôtî habbāyetāh, expresa que nadie lo recibe dentro de una casa. El verbo de acoger enlaza la respuesta con la carencia narrada en Jueces 19:15.

Jueces 19:19 north

Los viajeros llevan provisiones, pero necesitan una casa

El levita aclara que dispone de alimento para las personas y los animales. Su petición implícita se concentra en el alojamiento que todavía no han encontrado.

Explicación del versículo

El hombre enumera paja y forraje para los burros, además de pan y vino para quienes viajan. La información comunica al anciano que recibirlos no exige comenzar por abastecer de comida a todo el grupo.

Menciona a la mujer como «tu sierva» y al joven como quien acompaña a los servidores del anciano. Son formas de cortesía en el diálogo, mediante las cuales se presenta a los viajeros con deferencia hacia la persona que puede acogerlos. No hacen de la mujer una propiedad del anciano.

«No nos falta nada» debe entenderse dentro de la enumeración de provisiones. La necesidad de una casa sigue siendo real y acaba de expresarse en el versículo anterior. El hombre distingue así entre contar con recursos para alimentarse y disponer de un lugar donde pasar la noche.

El grupo es presentado en conjunto: hombre, mujer, servidor y animales. La acogida que se propone a continuación responderá a todos ellos, aunque el diálogo mantenga al levita como interlocutor.

La aclaración intensifica el contraste con la indiferencia de la ciudad. Los viajeros no están reclamando una provisión extraordinaria, sino una recepción doméstica que el anciano estará dispuesto a asumir.

Exégesis del pasaje

תֶּבֶן, teben, nombra la paja, mientras el término que sigue designa el forraje. Ambos pertenecen a la alimentación de los animales del viaje.

וְלַאֲמָתֶךָ, welaʾămātekā, significa «y para tu sierva». En este diálogo funciona como una designación respetuosa de la mujer ante el posible anfitrión.

La expresión final sobre la falta de carencia resume lo que llevan. El contexto limita su sentido a las provisiones y deja abierta la cuestión del alojamiento que el anciano resolverá.

Jueces 19:20 north

El anciano asume la acogida y pide que dejen la plaza

La respuesta ofrece paz y se hace cargo de cualquier necesidad. El anfitrión invita a los viajeros a entrar bajo su cuidado en vez de pasar la noche al aire libre.

Explicación del versículo

El anciano responde con un saludo de paz y una oferta amplia: lo que el viajero necesite quedará a su cargo. Su disposición va más allá de comprobar que el grupo trae alimento suficiente. Está dispuesto a recibirlo y atenderlo.

La insistencia central es que no pase la noche en la plaza. El hombre transforma su interés inicial en una acción de acogida y resguardo. Los viajeros pueden dejar el espacio público donde habían quedado desatendidos.

El texto no explica si el anciano conoce una amenaza concreta antes de que aparezcan los agresores. Su urgencia contrasta, en cualquier caso, con la indiferencia de los otros habitantes y prepara el traslado a la casa.

La oferta de cuidado es real y valiosa, pero la historia mostrará después una grave incoherencia cuando el anciano proponga entregar a las mujeres. La responsabilidad de proteger al huésped debe incluir la dignidad de todas las personas bajo el techo, y no concentrarse solo en el hombre al que se recibe.

Exégesis del pasaje

שָׁלוֹם לָךְ, šālôm lākh, comunica «paz a ti». En la escena introduce una recepción favorable frente a la incertidumbre del viajero.

כָּל מַחְסוֹרְךָ עָלָי, kol maḥsôrekā ʿālāy, significa que toda su necesidad queda a cargo del anfitrión. La expresión responde al lenguaje del versículo anterior sobre lo que puede faltar.

La prohibición de pasar la noche en la plaza enfatiza el paso de una oferta verbal a un lugar concreto de acogida. El versículo siguiente narrará cómo el anciano cumple esa invitación.

Jueces 19:21 north

La hospitalidad se vuelve alimento, descanso y una mesa compartida

El anciano recibe al grupo en su casa, atiende a los animales y ofrece el cuidado propio de la llegada de viajeros. La escena de bienestar será interrumpida por la violencia exterior.

Explicación del versículo

El anfitrión lleva al hombre a su casa y alimenta a los burros. Los animales, necesarios para el viaje, forman parte de la atención que recibe el grupo. La acogida incluye sus necesidades materiales concretas.

Los viajeros se lavan los pies antes de comer y beber. Después del camino, el lavado representa una atención práctica de descanso y limpieza. La secuencia recuerda la hospitalidad ofrecida a los visitantes en Génesis 19:2–3, donde también se habla de alojamiento, lavado de pies y comida.

La comida devuelve al relato una escena doméstica que parecía segura. Después de la espera en la plaza, el grupo se encuentra dentro de una casa y comparte alimento. Ese bienestar prepara el contraste con los hombres que la rodearán.

El parecido con el relato de Sodoma se hará más intenso con la exigencia de sacar al huésped. Jueces coloca esa conducta dentro de una ciudad israelita. La recepción del anciano permite entrar en la casa, pero la verdadera prueba de su cuidado vendrá cuando deba responder a la amenaza.

Exégesis del pasaje

וַיְבִיאֵהוּ לְבֵיתוֹ, wayebîʾēhû lebêtô, expresa que lo llevó a su casa. La acción cumple la invitación que había pronunciado en la plaza.

וַיִּרְחֲצוּ רַגְלֵיהֶם, wayyirḥăṣû raglêhem, significa que se lavaron los pies. Es una atención ligada al camino y a la acogida doméstica.

Comer y beber cierran la llegada con una imagen de convivencia. La apertura del versículo siguiente tomará ese mismo bienestar como punto de contraste para la irrupción de los agresores.

Jueces 19:22 north

Una agresión colectiva irrumpe en la casa que ofrecía refugio

Mientras los viajeros comen, un grupo de hombres rodea la casa y exige que salga el huésped. La demanda sexual se expresa dentro de una amenaza de violencia.

Explicación del versículo

La escena cambia de manera abrupta. Mientras quienes están dentro disfrutan de la comida, unos hombres de la ciudad rodean la casa y golpean la puerta. El lugar que había ofrecido acogida queda sometido a una presión colectiva desde el exterior.

El narrador los llama hombres perversos. La valoración moral acompaña su acción desde el principio; no se trata de una petición legítima de los habitantes ni de un ejercicio de autoridad sobre los viajeros.

Exigen que el anciano saque al hombre que ha entrado en su casa para tener relaciones con él. El contexto de cerco, golpes y exigencia muestra una intención de agresión sexual. La formulación no describe una relación consentida ni una simple conversación con el visitante.

La escena recuerda de forma directa Génesis 19:4–9: hombres que rodean una casa, reclaman al huésped y rechazan el deber de acogida. La gravedad del paralelo aumenta porque aquí la ciudad es israelita y el levita había escogido alojarse entre los suyos.

La narración se refiere a este grupo de hombres de Gabaa, no a cada persona de la tribu de Benjamín como participante directo. La respuesta posterior de la comunidad tendrá su propia responsabilidad, que el libro desarrollará al pasar de la agresión local al conflicto entre tribus.

Exégesis del pasaje

בְּנֵי בְלִיַּעַל, benê beliyyaʿal, es una expresión de perversidad o vileza. En este pasaje caracteriza moralmente a los agresores; no identifica una familia biológica ni exige entenderla como el nombre personal de una entidad.

וְנֵדָעֶנּוּ, wenēdāʿennû, dice literalmente «para que lo conozcamos». El verbo «conocer» tiene aquí sentido sexual, precisado por la amenaza y por la continuación de la escena.

La acción de golpear la puerta subraya la coerción. Los hombres intentan imponer su voluntad sobre el anfitrión y el huésped mediante la intimidación del grupo.

Jueces 19:23 north

El anfitrión reconoce la maldad y apela a la protección del huésped

El anciano sale para frenar a los hombres y califica su intención de infamia. Su apelación expresa una responsabilidad de acogida que en el versículo siguiente aplicará de forma gravemente desigual.

Explicación del versículo

El dueño de la casa sale a hablar con quienes la rodean. Interpone una protesta verbal ante la exigencia de entregar al viajero y pide que no cometan ese mal.

Los llama «hermanos míos». El lenguaje busca persuadir a los hombres como miembros de una comunidad, sin convertir su conducta en aceptable. La relación compartida es precisamente una razón para detener la agresión, no para pasarla por alto.

El anciano apela a que el hombre ha entrado en su casa. Recibirlo implica asumir una responsabilidad por su protección. El anfitrión identifica la amenaza sexual como una infamia que quebranta de modo grave el orden de la convivencia.

Sin embargo, la corrección de esta protesta no debe separarse de la oferta que hará después. Pretender proteger al varón entregando a las mujeres contradice la dignidad de quienes también están en la casa. La narración expone así una respuesta que reconoce un mal y, a continuación, propone otro.

La semejanza con la protesta de Lot en Génesis 19:6–8 mantiene el paralelo con Sodoma. Aquí el lector observa hasta qué punto una ciudad del propio Israel ha llegado a reproducir una escena de esa maldad.

Exégesis del pasaje

אַל תָּרֵעוּ נָא, ʾal tārēʿû nāʾ, pide «no hagan este mal, por favor». El verbo expresa una valoración ética de la acción que los hombres pretenden realizar.

הַנְּבָלָה הַזֹּאת, hannebālāh hazzōʾt, designa «esta infamia». El término señala una acción vergonzosa y gravemente contraria a las obligaciones de la comunidad.

La referencia a su casa fundamenta la apelación del anciano. El desarrollo mostrará la incoherencia de limitar ese cuidado al huésped varón mientras se ofrece a otras personas al abuso.

Jueces 19:24 north

La defensa del huésped se convierte en una traición a las mujeres

El anciano ofrece a su hija y a la concubina para impedir la agresión contra el levita. El relato descubre una protección selectiva que trata a las mujeres como disponibles para salvar a otro.

Explicación del versículo

El anfitrión presenta a su hija virgen y a la concubina del huésped como sustitutas. Su propuesta permite que los agresores abusen de ellas mientras exige que respeten al hombre. La escena hace explícita una grave desigualdad en la protección de quienes están bajo su techo.

La oferta procede del anciano, no de las mujeres. El texto no recoge un consentimiento de ellas ni describe una entrega voluntaria. Un vínculo familiar o doméstico no concede a otro la autoridad moral para disponer de su cuerpo y su vida.

El deseo de preservar el honor de la hospitalidad ayuda a entender la prioridad que el anfitrión manifiesta hacia el huésped. Sin embargo, explicar ese contexto social no vuelve justa la propuesta. La misma maldad que él reconoce en la agresión contra el hombre sigue siendo maldad al dirigirla contra las mujeres.

El paralelo con Génesis 19:8 es evidente: se ofrecen mujeres para evitar la violencia contra los huéspedes varones. En Jueces, la repetición de esa escena forma parte del retrato del desorden dentro de Israel.

El anciano les dice que hagan lo que les parezca bien. Esa libertad concedida a los agresores recuerda el criterio de hacer lo recto a los propios ojos en Jueces 17:6. La frase muestra de manera terrible qué ocurre cuando el deseo del más fuerte ocupa el lugar de una obligación justa hacia el otro.

Exégesis del pasaje

וְעַנּוּ אוֹתָם, weʿannû ʾôtām, invita a afligirlas o humillarlas; en el contexto tiene un sentido de abuso sexual. El lenguaje no debe suavizarse hasta convertirlo en una oferta inocua.

הַטּוֹב בְּעֵינֵיכֶם, haṭṭôb beʿênêkhem, significa «lo bueno a sus ojos». Lo que los agresores consideren conveniente queda presentado como criterio para tratar a las mujeres, en abierta contradicción con el bien verdadero.

Aplicación: cuidar a las personas conforme al amor de Cristo

Tú recibes de Jesucristo un modelo de amor que se entrega para el bien del otro. Efesios 5:25–29 llama a los esposos a amar y cuidar, tomando como fundamento la entrega de Cristo por su iglesia. Su gracia exige rechazar el uso de una persona vulnerable para preservar tu comodidad, tu posición o tu reputación. Cada mujer tiene la dignidad de una criatura hecha a imagen de Dios (Génesis 1:27); el cuidado que honra al Señor debe reconocerla y protegerla.

Jueces 19:25 north

La mujer es entregada a los agresores y sufre la violencia

La presión de los hombres continúa y la concubina es sacada de la casa por la fuerza. La agresión que sigue revela tanto la maldad de quienes la cometen como la traición de quien debía cuidarla.

Explicación del versículo

Los hombres rechazan escuchar al anfitrión. La petición de detenerse y la oferta de las mujeres no producen una respuesta justa. La escena permanece bajo la presión del grupo que rodea la casa.

Entonces el hombre agarra a su concubina y la saca hacia ellos. La identificación habitual de ese hombre es el levita, a quien pertenece la relación expresada por «su concubina». El hebreo utiliza aquí la designación general «el hombre», por lo que algunos intérpretes han considerado al anfitrión; en cualquier caso, la mujer es entregada mediante una acción forzada desde dentro de la casa.

La víctima que el relato muestra fuera es la concubina. Aunque el anciano había ofrecido también a su hija, el texto no cuenta que ella saliera. Es importante conservar esa diferencia entre la propuesta y los hechos narrados.

Los agresores violan y maltratan a la mujer durante la noche. La duración subraya la gravedad del daño, sin que sea necesario añadir detalles que el texto no da. Ella no aparece como participante voluntaria en un intercambio, sino como víctima de quienes la fuerzan y abusan de ella.

Al amanecer la dejan ir. La liberación de sus manos no repara el daño sufrido: la escena siguiente la mostrará llegando a la entrada de la casa y cayendo allí. El abuso no se presenta como un castigo divino ni como una pérdida de su dignidad humana; la responsabilidad recae en los agresores y en la entrega que la expuso a ellos.

Exégesis del pasaje

וַיַּחֲזֵק הָאִישׁ בְּפִילַגְשׁוֹ, wayyaḥăzēq hāʾîš befîlagšô, expresa que el hombre agarró a su concubina. El verbo de sujetar con fuerza ayuda a reconocer la coerción de su salida.

וַיִּתְעַלְּלוּ בָהּ, wayyitʿallelû bāh, describe un trato abusivo y despiadado. En su unión con el verbo de conocer sexualmente y con toda la escena, se refiere al ultraje sufrido por la mujer.

La secuencia temporal va de la noche al despuntar del alba. El relato mantiene el foco en el daño y en sus consecuencias, preparando el silencio de la víctima en el umbral.

Jueces 19:26 north

La mujer vuelve al umbral y cae fuera de la casa

Después de la agresión, la mujer alcanza la entrada del lugar donde permanece el levita. La cercanía del refugio contrasta con su abandono fuera de él.

Explicación del versículo

Al amanecer la mujer vuelve a la casa y cae a su entrada. El relato sigue sus movimientos después de que los agresores la dejan ir y concentra la escena en el límite entre el exterior y el interior.

Dentro está su señor, es decir, el hombre con quien mantiene la relación doméstica que el capítulo ha descrito. La referencia hace doloroso el contraste: ella llega hasta la casa donde él permanece, después de haber sido entregada a los hombres que la amenazaban.

Allí queda hasta que hay luz. La narración no atribuye palabras a la mujer, no expone sus pensamientos ni describe una conversación en la puerta. El hecho visible es su caída y su permanencia en el lugar donde debió encontrar cuidado.

La casa que ofrecía alojamiento conserva a los hombres dentro mientras ella queda en el umbral. Ese contraste muestra la quiebra de una protección que se aplicó de manera selectiva. La mujer no pierde su condición de persona por el daño que otros le han causado.

El versículo prepara el encuentro de la mañana. El levita abrirá la puerta y la verá tendida con las manos sobre el umbral; el lector recibe primero la escena desde el recorrido de ella, antes de conocer la reacción de él.

Exégesis del pasaje

וַתִּפֹּל, wattippōl, significa «y cayó». La acción describe su derrumbe al llegar a la entrada, sin precisar por sí sola el instante de su muerte.

אֲדוֹנֶיהָ, ʾădōneyhā, es la designación de «su señor». En el contexto se refiere al levita y expresa la relación desigual de autoridad en que la mujer se encuentra.

עַד הָאוֹר, ʿad hāʾôr, significa «hasta la luz». La expresión prolonga la imagen de su permanencia fuera de la casa al terminar la noche.

Jueces 19:27 north

Las manos de la mujer quedan sobre el umbral

El levita abre la casa para continuar su camino y encuentra a la mujer caída en la entrada. La descripción detiene el viaje ante la evidencia del daño que ella ha sufrido.

Explicación del versículo

El hombre se levanta por la mañana, abre las puertas y sale con el propósito de seguir su camino. La narración presenta su movimiento habitual de partida antes de situar ante él a la mujer.

Ella está tendida en la entrada y sus manos se encuentran sobre el umbral. Ese detalle concreto concentra la gravedad de la escena: ha llegado hasta el límite de la casa, mientras él permanecía dentro.

El relato no reproduce un lamento o una petición de ayuda pronunciada por ella. Su cuerpo y la posición de sus manos constituyen el testimonio visible de lo sucedido. La sobriedad de la descripción evita convertir el dolor en un espectáculo y obliga a atender a la persona que ha sido abandonada.

La referencia a «la mujer, su concubina» la identifica de nuevo antes de las palabras del levita. La relación que debía implicar cuidado hace más grave la respuesta que el lector escuchará a continuación.

La escena no permite reconstruir todo lo que ocurrió dentro de la casa durante la noche. Lo que pone ante los ojos es el contraste entre la intención de continuar el viaje y una mujer incapaz de responder a esa normalidad.

Exégesis del pasaje

וְהִנֵּה הָאִשָּׁה, wehinnēh hāʾiššāh, introduce la presencia de la mujer ante la mirada del hombre y del lector. El viaje queda interrumpido por lo que él encuentra al abrir.

וְיָדֶיהָ עַל הַסַּף, weyādehā ʿal hassaf, significa «y sus manos sobre el umbral». El detalle espacial hace visible la proximidad de un refugio que no la protegió.

Aplicación: acercarte al Salvador que se compadece

Tú puedes llevar el dolor ante el Señor sin tratarlo como algo que deba ocultarse para conservar una apariencia de normalidad. Salmo 34:18 afirma que Dios está cerca de los quebrantados de corazón. Jesucristo, el Hijo de Dios, es el sumo sacerdote que se compadece; por medio de él puedes acercarte al trono de la gracia para recibir misericordia y ayuda (Hebreos 4:14–16). Su compasión también forma tu manera de ver y cuidar a quienes han sufrido.

Jueces 19:28 north

Una orden de marchar recibe como respuesta el silencio

El levita pide a la mujer que se levante, pero ella no responde. La recoge sobre el burro y vuelve a su casa sin que la narración describa una acción de cuidado hacia ella.

Explicación del versículo

Las palabras del hombre son «levántate y vámonos». El mandato continúa el propósito de seguir el camino presentado en el versículo anterior. Frente a él, el relato coloca un silencio definitivo en la escena: no hay respuesta de la mujer.

La brevedad del intercambio acentúa la distancia entre la intención de partir y el daño sufrido. El texto no recoge preguntas sobre su estado, un lamento o una petición de ayuda. Describe que él la coloca sobre el burro y emprende el regreso.

El hebreo de este versículo no añade expresamente «estaba muerta». Una antigua lectura griega sí lo aclara, de modo que algunas versiones hacen explícita la muerte en este punto. La diferencia explica por qué no todas las traducciones formulan la escena del mismo modo.

La muerte de la mujer queda confirmada en Jueces 20:4–5: el narrador la presenta como asesinada y el levita afirma que murió a consecuencia de la agresión. La sobriedad del capítulo 19 no permite precisar por sí sola el instante exacto del fallecimiento, ni autoriza a inventar una historia distinta sobre cómo murió.

El hombre regresa a su lugar llevando a la mujer. El viaje que comenzó para recuperar la convivencia termina con la pérdida de su vida y prepara una acción que convertirá el hecho local en un asunto de todo Israel.

Exégesis del pasaje

קוּמִי וְנֵלֵכָה, qûmî wenēlēkhāh, significa «levántate y vayámonos». La primera forma se dirige a ella; la segunda propone la marcha conjunta.

וְאֵין עֹנֶה, weʾên ʿōneh, expresa «y no había respuesta». La frase concentra el silencio de la escena sin introducir en el hebreo una declaración explícita sobre el momento de la muerte.

El regreso «a su lugar» devuelve al levita a la residencia desde la que había salido. La narración no detalla el trayecto, sino que avanza hacia lo que hará al llegar a su casa.

Jueces 19:29 north

El cuerpo de la mujer es enviado como una denuncia a Israel

Al llegar a su casa, el levita divide el cuerpo en doce partes y las envía por el territorio. El acto busca provocar una respuesta colectiva y prolonga el trato de la mujer como medio de acción de otros.

Explicación del versículo

El hombre llega a su casa, toma un cuchillo y divide el cuerpo de su concubina en doce partes. La narración expone un acto estremecedor y evita describirlo como una instrucción del Señor o una ceremonia legítima.

La muerte está confirmada por el desarrollo del relato en Jueces 20:4–5. Este versículo no precisa su instante ni ofrece fundamento para afirmar que el hombre la mató al dividir su cuerpo. El interés se desplaza hacia el uso que hace de él para movilizar a Israel.

Las doce partes remiten al conjunto de las tribus. El envío por todo el territorio convierte una agresión ocurrida en Gabaa en un asunto que exige respuesta de la comunidad. El texto no enumera aquí cada destinatario o el itinerario de los mensajeros.

Existe un recurso de convocatoria comparable en 1 Samuel 11:7, donde Saúl envía partes de unos bueyes para llamar al pueblo. La semejanza ayuda a comprender la fuerza pública del mensaje; aquí el objeto del envío es el cuerpo de una mujer que ha sido víctima de una violencia terrible.

La acción del levita conseguirá una reacción nacional, pero el lector conserva lo que sabe de su propia conducta en la casa. Su denuncia posterior no elimina su responsabilidad en la entrega de la mujer ni convierte cada acto suyo en un modelo de justicia. El relato obliga a examinar tanto el crimen como la forma en que se comunica.

Exégesis del pasaje

וַיְנַתְּחֶהָ, waynatteḥehā, significa que la dividió o cortó en partes. El verbo describe la acción material, sin atribuirle por sí mismo un carácter sacrificial autorizado.

לִשְׁנֵים עָשָׂר נְתָחִים, lišnêm ʿāśār netāḥîm, expresa «en doce partes». La cifra vincula la convocatoria con la totalidad de Israel.

El verbo de agarrar a la concubina retoma el empleado en Jueces 19:25. La repetición conserva una imagen de dominio sobre ella, ahora incluso en el acto que se utiliza para denunciar la agresión.

Jueces 19:30 north

El horror exige reflexión, consejo y una respuesta pública

Quienes reciben el mensaje reaccionan con espanto y consideran lo sucedido una afrenta a la historia de Israel. El capítulo termina llamando a deliberar antes de que el conflicto se amplíe.

Explicación del versículo

La reacción se presenta mediante quienes ven lo enviado por el levita. Su mensaje produce el efecto de alarma que buscaba: lo sucedido deja de quedar circunscrito a una casa o una ciudad y se convierte en preocupación de todo el pueblo.

La referencia a la salida de Egipto sitúa el escándalo dentro de la historia de Israel. El pueblo liberado por el Señor se encuentra ante una violencia que contradice profundamente la vida que debía sostener como comunidad. «Nunca ha sucedido algo así» expresa la gravedad con que perciben el hecho.

El cierre reúne tres llamadas: reflexionar, deliberar y hablar. No se formula todavía una orden directa del Señor que autorice cualquier respuesta. La comunidad debe considerar lo ocurrido, formar un parecer y expresarlo.

El capítulo siguiente mostrará la reunión en Mizpa y la petición de que se explique cómo sucedió la maldad (Jueces 20:1–3). El lector, que ya conoce el relato, podrá comparar esa explicación con las acciones del levita y de los hombres de Gabaa.

La indignación ante un mal grave necesita verdad y juicio recto. El final prepara una respuesta colectiva, pero no garantiza que todas las decisiones tomadas bajo el impacto del horror serán justas. El desarrollo del libro seguirá exponiendo la profundidad de la crisis entre las tribus.

Exégesis del pasaje

שִׂימוּ לָכֶם עָלֶיהָ, śîmû lākhem ʿāleyhā, llama a prestar atención al asunto y considerarlo. La expresión pide una implicación consciente ante lo ocurrido.

עֻצוּ וְדַבֵּרוּ, ʿuṣû wedabbērû, añade «deliberen y hablen». El consejo y la palabra pública completan la secuencia de respuesta.

La amplitud temporal desde Egipto hasta el presente del relato expresa el carácter intolerable del escándalo dentro de la memoria del pueblo. Su función es convocar a una responsabilidad compartida.

Aplicación: responder al mal con verdad y obras nacidas de la gracia

Tú puedes recibir este llamamiento a examinar el mal y procurar una respuesta justa. Isaías 1:16–18 une el abandono de la maldad con la búsqueda de justicia para los vulnerables. Tu esperanza de salvación está en Jesucristo y en su gracia recibida por la fe; de esa gracia nacen las buenas obras que él prepara para sus hijos (Efesios 2:8–10). Deja que esa verdad forme una respuesta responsable, capaz de escuchar, discernir y actuar para el bien de las personas dañadas.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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