El Señor llama desde la tienda que acaba de llenar
Levítico continúa la escena con la que termina Éxodo: la gloria de Jehová ha llenado el tabernáculo y Moisés necesita recibir del Señor la dirección para acercarse y servir.
Explicación del versículo
La primera palabra hebrea, וַיִּקְרָא, wayyiqrāʾ, significa «y llamó» y da nombre al libro en la tradición hebrea. El llamamiento enlaza con Éxodo 40:34–35, donde la nube y la gloria impedían a Moisés entrar. La iniciativa de la comunicación pertenece a Dios: él llama y habla desde el lugar que ha establecido en medio del pueblo.
«Tienda de reunión» designa aquí el tabernáculo recién levantado. El santuario es una morada de la presencia divina y un lugar de encuentro dispuesto por el Señor. Desde allí se comunicarán las instrucciones para las ofrendas, los sacerdotes y la vida de Israel.
Una palabra destinada a toda la comunidad
Moisés recibe el mensaje, pero debe transmitirlo a los israelitas, como declara el versículo siguiente. El acceso al culto y sus disposiciones no quedan al conocimiento privado de los sacerdotes. El pueblo debe saber cómo participar. Números 7:89 retomará la relación entre la tienda, la voz del Señor y el ministerio de Moisés como quien escucha y comunica su palabra.