Levítico 25 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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Levítico 25

El año de reposo de la tierra y el año del jubileo

1 Jehová habló a Moisés en el monte Sinaí y le dijo:   N1

2 «Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando entren en la tierra que les doy, la tierra guardará un reposo para Jehová.   N2

3 Durante seis años sembrarás tu campo y durante seis años podarás tu viña y recogerás su cosecha.   N3

4 Pero el séptimo año la tierra tendrá un reposo solemne, un reposo para Jehová. No sembrarás tu campo ni podarás tu viña.   N4

5 No segarás lo que brote por sí solo de tu cosecha ni vendimiarás las uvas de tus vides sin podar. Será un año de descanso solemne para la tierra.   N5

6 Lo que produzca la tierra durante su reposo les servirá de alimento: a ti, a tu esclavo, a tu esclava, a tu jornalero y al residente temporal que vive contigo.   N6

7 También tu ganado y los animales salvajes que haya en tu tierra podrán comer de toda su cosecha.   N7

El jubileo: libertad y regreso a la heredad

8 Contarás siete semanas de años, siete años siete veces; el tiempo de las siete semanas de años será de cuarenta y nueve años.   N8

9 Harás resonar la trompeta con un fuerte toque el día diez del séptimo mes. El Día de la Expiación harán resonar la trompeta por toda su tierra.   N9

10 Consagrarán el año cincuenta y proclamarán libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será un jubileo para ustedes; cada uno volverá a su posesión y cada uno volverá a su familia.   N10

11 El año cincuenta será un jubileo para ustedes. No sembrarán, no segarán lo que brote por sí solo ni vendimiarán las vides sin podar.   N11

12 Porque es jubileo, será santo para ustedes; comerán lo que produzca el campo.   N12

13 En este año del jubileo cada uno volverá a su posesión.   N13

Compraventas justas entre jubileos

14 Cuando vendan algo a su prójimo o compren de mano de su prójimo, ninguno perjudicará a su hermano.   N14

15 Comprarás de tu prójimo según la cuenta de los años transcurridos desde el jubileo; él te venderá según la cuenta de los años de cosecha.   N15

16 Cuanto mayor sea el número de años, aumentarás el precio de compra; cuanto menor sea el número de años, disminuirás el precio de compra, porque lo que te vende es un número de cosechas.   N16

17 Ninguno perjudicará a su prójimo. Temerás a tu Dios, porque yo soy Jehová su Dios.   N17

Obediencia y provisión durante el reposo

18 Cumplirán mis estatutos, guardarán mis ordenanzas y las pondrán en práctica; así habitarán seguros en la tierra.   N18

19 La tierra dará su fruto, comerán hasta saciarse y habitarán seguros en ella.   N19

20 Si preguntan: ‘¿Qué comeremos el séptimo año, si no sembramos ni recogemos nuestra cosecha?’,   N20

21 yo enviaré mi bendición sobre ustedes en el sexto año, y producirá una cosecha para tres años.   N21

22 Sembrarán el octavo año y comerán de la cosecha anterior. Hasta el noveno año, hasta que llegue su cosecha, comerán de la anterior.   N22

El derecho a recuperar la heredad

23 La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra es mía; ustedes son forasteros y residentes junto a mí.   N23

24 En toda la tierra que posean concederán el derecho de rescatar la tierra.   N24

25 Si tu hermano empobrece y vende parte de su posesión, vendrá su pariente más cercano, el que tiene derecho a rescatar, y rescatará lo que su hermano haya vendido.   N25

26 Si un hombre no tiene quien ejerza el rescate, pero consigue los medios suficientes para rescatar su propiedad,   N26

27 calculará los años desde la venta, devolverá el saldo al hombre a quien se la vendió y volverá a su posesión.   N27

28 Pero si no consigue lo suficiente para devolverle, lo que vendió quedará en poder del comprador hasta el año del jubileo. En el jubileo quedará libre, y él volverá a su posesión.   N28

El rescate de casas en ciudades y aldeas

29 Si un hombre vende una vivienda en una ciudad amurallada, tendrá derecho a rescatarla hasta que se cumpla un año desde la venta; durante ese año tendrá derecho a rescatarla.   N29

30 Si no es rescatada antes de que se cumpla un año entero, la casa situada en la ciudad amurallada será posesión perpetua del comprador a lo largo de sus generaciones; no quedará libre en el jubileo.   N30

31 Pero las casas de las aldeas que no tienen muralla alrededor se considerarán como los campos de la tierra. Tendrán derecho de rescate y quedarán libres en el jubileo.   N31

Las propiedades de los levitas

32 En cuanto a las ciudades de los levitas, los levitas tendrán derecho perpetuo a rescatar las casas de las ciudades que poseen.   N32

33 Lo que rescate alguno de los levitas —la casa vendida en la ciudad de su posesión— quedará libre en el jubileo, porque las casas de las ciudades de los levitas son su posesión entre los hijos de Israel.   N33

34 Los campos de pastoreo de sus ciudades no se venderán, porque son su posesión perpetua.   N34

Sostener al hermano empobrecido

35 Si tu hermano empobrece y sus recursos decaen junto a ti, lo sostendrás; vivirá contigo como un forastero y residente.   N35

36 No tomarás de él interés ni recargo. Temerás a tu Dios, y tu hermano vivirá contigo.   N36

37 No le darás tu dinero a interés ni tus alimentos a cambio de un recargo.   N37

38 Yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para darles la tierra de Canaán y ser su Dios.   N38

El servicio por necesidad y sus límites

39 Si tu hermano empobrece junto a ti y se vende a ti, no lo harás trabajar como esclavo.   N39

40 Estará contigo como un jornalero, como un residente temporal; trabajará contigo hasta el año del jubileo.   N40

41 Entonces se irá de tu lado, él y sus hijos con él; volverá a su familia y volverá a la posesión de sus padres.   N41

42 Porque son mis siervos, a quienes saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos como se vende a un esclavo.   N42

43 No lo dominarás con dureza; temerás a tu Dios.   N43

La esclavitud de personas de otras naciones

44 El esclavo y la esclava que tengas serán de las naciones que los rodean; de ellas podrán comprar esclavos y esclavas.   N44

45 También podrán comprar de entre los hijos de los residentes temporales que viven entre ustedes y de entre los miembros de sus familias que están entre ustedes, a quienes ellos hayan engendrado en su tierra. Serán de su propiedad.   N45

46 Podrán dejarlos en herencia a sus hijos después de ustedes, para que los posean como propiedad; se servirán de ellos para siempre. Pero, en cuanto a sus hermanos, los hijos de Israel, ninguno dominará a su hermano con dureza.   N46

El rescate del israelita vendido a un extranjero

47 Si un forastero residente que vive junto a ti prospera, y tu hermano empobrece junto a él y se vende al forastero residente que vive junto a ti, o a algún miembro de la familia del forastero,   N47

48 después de haberse vendido tendrá derecho a ser rescatado. Uno de sus hermanos lo rescatará,   N48

49 o su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o algún pariente cercano de su familia lo rescatará; si sus recursos alcanzan, él mismo se rescatará.   N49

50 Hará la cuenta con el que lo compró, desde el año en que se vendió a él hasta el año del jubileo. El precio de su venta se calculará según el número de años, valorando su tiempo con él como el de un jornalero.   N50

51 Si aún quedan muchos años, devolverá como precio de su rescate la parte proporcional del dinero que se pagó por él.   N51

52 Si quedan pocos años hasta el año del jubileo, hará la cuenta con él y devolverá el precio de su rescate según esos años.   N52

53 Estará con él como un jornalero contratado año por año. El que lo compró no lo dominará con dureza ante tus ojos.   N53

54 Si no es rescatado por estos medios, saldrá libre en el año del jubileo, él y sus hijos con él.   N54

55 Porque los hijos de Israel son siervos míos; son mis siervos, a quienes saqué de la tierra de Egipto. Yo soy Jehová su Dios”».   N55

menu_book Notas de estudio de Levítico 25

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Levítico 25:1 north

Las instrucciones del Sinaí alcanzan la tierra y la economía

Jehová dirige a Moisés nuevas disposiciones sobre la tierra que Israel recibirá. Su relación con Dios debe orientar también la producción, las compraventas y el trato del empobrecido.

Explicación del versículo

La mención del monte Sinaí sitúa expresamente la comunicación dentro del marco del pacto. El capítulo no presenta una recomendación agrícola independiente de la relación de Israel con Jehová. Más adelante, el derecho de Dios sobre la tierra y sobre el pueblo fundamentará los límites de las transacciones.

La instrucción avanza desde el reposo del séptimo año hasta el jubileo. Después aplica sus principios a la venta y recuperación de campos, a diferentes clases de viviendas y a las personas que se venden por necesidad. El recorrido une bienes y relaciones humanas sin tratarlos como asuntos indiferentes para la santidad.

El lugar de esta comunicación en el libro

Levítico 26:46 y 27:34 vuelven a mencionar el Sinaí al resumir los mandamientos. Esa continuidad ayuda a comprender el conjunto: el libro incluye disposiciones de culto y de vida comunitaria bajo una misma autoridad. Las normas económicas del capítulo 25 pertenecen a esa relación, no a un apartado ajeno a la obediencia a Dios.

Levítico 25:2 north

La tierra recibida también debe guardar reposo

Al entrar en la tierra que Jehová da, Israel debe respetar un descanso de la propia tierra. La posesión recibida no equivale a libertad para explotarla sin interrupción.

Explicación del versículo

«La tierra que les doy» coloca el don antes de la instrucción. El pueblo no produce por sí mismo el fundamento de su herencia; recibe de Dios el lugar donde trabajará. Esa relación explicará después por qué no puede vender la tierra a perpetuidad.

El vocabulario del reposo pertenece a la raíz שבת, š-b-t, «cesar». Al decir que la tierra guarda reposo, el texto describe la interrupción del cultivo que los versículos 3–5 precisarán. «Para Jehová» da su orientación religiosa: el ritmo agrícola se somete al Dios que entrega la tierra.

Un mandato que incluye la provisión

Éxodo 23:10–11 ya ordena dejar descansar la tierra y relaciona esa práctica con el alimento del pobre y de los animales. Levítico desarrollará quiénes pueden comer durante ese año. El descanso no abandona al pueblo sin instrucción sobre su sustento: reorganiza el uso del fruto en reconocimiento del dador y en atención a quienes lo necesitan.

Levítico 25:3 north

Seis años de trabajo dentro de un ritmo recibido

Israel puede sembrar, podar y recoger durante seis años. El descanso del año siguiente forma parte de un orden que también reconoce el trabajo agrícola.

Explicación del versículo

El campo y la viña representan dos labores principales de la tierra: la siembra y el cuidado de una plantación que requiere poda. «Recogerás su cosecha» completa el ciclo del trabajo. La instrucción no contrapone la fe a producir alimento; establece el tiempo en que esas actividades deben desarrollarse.

La repetición de «seis años» prepara el contraste con el séptimo. El mandato sobre el reposo se entendería mal si se aislara del período de cultivo que lo precede. La vida del pueblo incluye labor, recolección, administración de lo recibido y la interrupción que Jehová señalará.

El dueño del campo sigue bajo el pacto

Las expresiones «tu campo» y «tu viña» reconocen una posesión real dentro de Israel. Más adelante, el versículo 23 afirmará que la tierra pertenece a Dios. Ambas dimensiones aparecen juntas: el agricultor trabaja una heredad que le corresponde, pero no posee autoridad absoluta para ignorar sus condiciones. El reposo no cancela su responsabilidad por el cultivo de los otros años; limita la pretensión de que producir más sea siempre la decisión que debe prevalecer.

Levítico 25:4 north

El séptimo año se detiene la siembra y la poda

La tierra debe tener un reposo solemne para Jehová. La orden identifica acciones concretas que el agricultor deja de realizar durante ese año.

Explicación del versículo

La expresión שַׁבַּת שַׁבָּתוֹן, šabbaṯ šabbāṯôn, acentúa la solemnidad del reposo. En el capítulo anterior se aplicó a ocasiones de descanso del pueblo; aquí el sujeto es la tierra. La prohibición correspondiente es no sembrar el campo ni podar la viña.

El texto habla de un año completo dentro de un ciclo de siete, no de suspender el trabajo agrícola un día cada semana. Tampoco ordena aquí que durante ese año desaparezca toda actividad humana. Debe distinguirse el descanso del cultivo de las demás responsabilidades de la comunidad.

El alcance de una tierra dedicada a Jehová

El reposo es algo que el poseedor debe permitir, no una pausa que decide solo cuando ha obtenido beneficios suficientes. Levítico 26:34–35 relacionará la desolación y el exilio con los reposos que la tierra no había recibido. Esa advertencia posterior muestra el peso del mandato dentro del pacto: el uso de la tierra participa de la obediencia común y no queda fuera de ella.

Levítico 25:5 north

Lo que brota solo no se recoge como una cosecha ordinaria

El reposo incluye el grano que nace sin nueva siembra y las uvas de las vides no podadas. El propietario no debe tratarlos como una producción habitual reservada para sí.

Explicación del versículo

El סָפִיחַ, sāp̄îaḥ, es lo que brota por sí solo después de una cosecha. Aunque el agricultor haya dejado de sembrar, todavía puede crecer alimento. La prohibición impide utilizar ese crecimiento para mantener sin cambios la siega ordinaria del campo.

La referencia a las vides utiliza una palabra relacionada con la separación o consagración, נָזִיר, nāzîr. Aquí describe las vides dejadas sin podar durante el reposo; no convierte a la viña en una persona que haya hecho un voto de nazareo.

Por qué los versículos siguientes permiten comer

Los versículos 6–7 autorizan el alimento que produce la tierra durante el descanso. Por eso la prohibición de este versículo no equivale a que nadie pueda tomar un fruto para comer. Debe entenderse junto con el acceso compartido que sigue: la tierra deja de explotarse mediante la cosecha habitual del dueño, mientras lo que nace sirve de sustento a personas y animales.

Levítico 25:6 north

El alimento del reposo se comparte

El fruto espontáneo puede servir de alimento al propietario, a quienes trabajan para él y a quienes residen con él. La pausa agrícola no reserva el sustento a una sola posición social.

Explicación del versículo

«Les servirá de alimento» aclara la finalidad permitida del producto de ese año. El agricultor puede comer, pero aparece en una lista que también incluye al esclavo, a la esclava, al jornalero y al residente temporal. El acceso al alimento no depende de que todos tengan una heredad propia.

La lista conserva distinciones reales de la sociedad antigua: la persona esclavizada no tiene la misma condición jurídica que un trabajador contratado. El mandato, sin borrar esas diferencias, incluye a ambos en el alimento disponible. La explicación de este acceso debe mantener el alcance compartido de la provisión.

El descanso y la necesidad del prójimo

Éxodo 23:11 también vincula el reposo con el sustento del pobre. La tierra no se deja descansar para que su fruto quede sin uso mientras algunos pasan hambre. Se limita el aprovechamiento habitual del poseedor y se reconoce una provisión que alcanza a quienes viven a su lado. La ley une así la dedicación de la tierra a Jehová con el cuidado material de la comunidad.

Levítico 25:7 north

El reposo también deja alimento a los animales

El ganado y los animales del campo se incluyen entre quienes comen del producto de la tierra. La provisión del año de reposo alcanza más allá de los integrantes humanos de la casa.

Explicación del versículo

El texto distingue el ganado que pertenece al poseedor de los animales que se encuentran en su territorio. El segundo grupo no se limita a los animales útiles para el trabajo agrícola. El fruto de la tierra puede sostener también a los que viven fuera de la administración doméstica.

«Toda su cosecha» debe leerse como la producción disponible durante el reposo, en continuidad con los versículos 5–6. El mandato no ordena que las personas dejen de comer para entregar todo a los animales; reúne a los distintos beneficiarios del alimento que crece.

La tierra no sirve solo al rendimiento del propietario

La sección iniciada en el versículo 2 concluye ampliando la mirada del agricultor. La heredad es un don de Jehová, y su fruto tiene un uso regulado que no se agota en la ganancia del dueño. El paralelo de Éxodo 23:10–12 relaciona el descanso de la tierra y de las personas con el alivio del pobre, del extranjero y de los animales. El orden recibido incluye producción y sustento compartido.

Levítico 25:8 north

Siete períodos de siete años

El jubileo se prepara mediante una cuenta de cuarenta y nueve años. La unidad de esta cuenta es el año, aunque se utilice el lenguaje del reposo.

Explicación del versículo

La expresión «siete semanas de años» traduce una construcción hebrea que habla de siete reposos de años. El propio versículo evita la ambigüedad: siete años repetidos siete veces suman cuarenta y nueve. No se trata de siete semanas ordinarias ni de añadir otros cuarenta y nueve años después de la cuenta.

El período amplía el ritmo de seis años de trabajo y uno de descanso establecido en los versículos anteriores. El tiempo de la tierra se organiza en ciclos que el pueblo debe reconocer y contar. La proclamación del jubileo aparecerá después de esa preparación.

Una cuenta semejante con otra escala

Levítico 23:15–16 cuenta siete semanas y llega al día cincuenta para la nueva ofrenda de cereal. Aquí la cuenta utiliza años y desemboca en el año cincuenta del versículo 10. La semejanza permite reconocer una forma de organizar el tiempo, pero las dos celebraciones tienen acciones distintas: una presenta los frutos de la cosecha; la otra regula además la recuperación de posesiones y la salida de personas sometidas por su necesidad.

Levítico 25:9 north

El anuncio del jubileo en el Día de la Expiación

El toque debe resonar por toda la tierra el décimo día del séptimo mes. La proclamación pública se vincula a una fecha ya establecida para la expiación de Israel.

Explicación del versículo

El שׁוֹפָר, šôp̄ār, es una trompeta de cuerno. A diferencia del término general para el toque en otras instrucciones, aquí se nombra el instrumento. Su sonido anuncia una disposición que afecta al conjunto de los habitantes; no es una señal privada para una sola familia.

El día diez del séptimo mes corresponde al Día de la Expiación descrito en Levítico 23:27–32. No debe confundirse con la conmemoración del primer día del mismo mes, también señalada con toques. Las fechas y la finalidad son diferentes.

La proclamación tiene efectos comunitarios

El sonido precede al mandato del versículo 10: consagrar el año y anunciar libertad. El jubileo no depende de que cada comprador decida cuándo le conviene devolver una posesión. Su anuncio común establece un tiempo reconocido para todos los casos regulados. La unión con la expiación sitúa esa restauración dentro de la relación con Jehová, sin afirmar que el mero sonido de un cuerno produzca por sí mismo la liberación.

Levítico 25:10 north

La libertad proclamada y el regreso a la familia

El año cincuenta se consagra a Jehová como jubileo. Su libertad se concreta en el regreso a la posesión familiar y en la restauración de vínculos afectados por la pobreza.

Explicación del versículo

El hebreo דְּרוֹר, dərôr, expresa libertad o liberación proclamada. El texto explica enseguida su contenido: cada uno vuelve a su posesión y a su familia. El capítulo detallará cómo se aplica a tierras vendidas y a israelitas que se han vendido para servir.

El יוֹבֵל, yôḇēl, da nombre al jubileo y se relaciona con el cuerno de su proclamación. No se trata simplemente de un año de festejos. La consagración modifica relaciones económicas que, de otro modo, podrían perpetuar la pérdida de la heredad.

El alcance de la libertad y su relación con Cristo

La expresión «todos sus habitantes» debe leerse con los casos posteriores: los versículos 44–46 mantienen un régimen diferente para esclavos de otras naciones. El capítulo no describe una abolición general de toda esclavitud.

Isaías 61:1–2 utiliza el lenguaje de libertad y del año favorable de Jehová. En Lucas 4:16–21, Jesús anuncia el cumplimiento de esa Escritura. La esperanza de liberación se concentra en su persona; no permite convertir el jubileo en una fórmula automática de enriquecimiento.

Levítico 25:11 north

El año cincuenta también limita la cosecha

El jubileo incluye un descanso agrícola. Su restauración de posesiones y familias va acompañada de la misma renuncia a la explotación habitual de la tierra.

Explicación del versículo

El texto repite que se trata del año cincuenta. La cuenta de cuarenta y nueve del versículo 8 prepara la ocasión que aquí se identifica; la traducción conserva esa distinción entre la cuenta y el año consagrado.

Las tres prohibiciones son concretas: no sembrar, no segar el crecimiento espontáneo como cosecha habitual y no vendimiar las vides sin podar. El propietario no puede respetar el nombre del jubileo mientras mantiene intacto el ciclo productivo que la ley manda detener.

El reposo no significa ausencia de alimento

El versículo 12 permitirá comer lo que produce el campo, igual que los versículos 5–7 han distinguido la cosecha ordinaria del alimento disponible en el séptimo año. La tierra tiene un uso regulado y compartido durante el descanso. La instrucción sostiene juntas la dedicación a Jehová y la vida material del pueblo. La pregunta sobre qué comerán durante el reposo será atendida expresamente en los versículos 20–22, sin tratar la necesidad de sustento como si fuera ajena al mandato.

Levítico 25:12 north

Un año santo en el que se puede comer

La santidad del jubileo no convierte el fruto del campo en un alimento prohibido. El pueblo puede comer de lo que la tierra produce durante ese descanso.

Explicación del versículo

«Porque es jubileo» fundamenta el carácter apartado del año. Ser santo significa aquí que el tiempo se dedica a Jehová bajo las condiciones que él ha dado. La oración siguiente explica uno de sus usos permitidos: comer del producto del campo.

El mandato debe leerse junto al versículo 11. Se detiene la explotación agrícola habitual, pero no se impide el sustento con lo que crece. La referencia al campo mantiene la atención en el alimento disponible, en vez de una cosecha acumulada como si no existiera el descanso.

La santidad tiene aplicaciones diferentes

En Levítico 22:10–13, ciertas porciones sagradas se reservan a quienes tienen derecho dentro de la casa sacerdotal. Aquí el objeto consagrado es el año del jubileo, y el texto permite comer a sus participantes. La palabra «santo» no establece por sí sola una prohibición idéntica en todos los contextos. Las instrucciones concretas muestran qué se aparta para Dios y cómo debe usarse.

Levítico 25:13 north

La heredad familiar se recupera en el jubileo

El regreso a la posesión se reafirma antes de explicar las compraventas. La posibilidad de recuperar la heredad debe tenerse en cuenta desde que se acuerda su venta.

Explicación del versículo

La אֲחֻזָּה, ʾăḥuzzāh, es la posesión o heredad que corresponde a una familia dentro de la tierra. El mandato habla de volver a ella, no de repartir cada vez todo el territorio de nuevo sin relación con sus familias.

La repetición del versículo 10 cumple una función: prepara la regla del precio. Si el comprador sabe que su derecho termina con el jubileo, no puede negociar como si adquiriera una propiedad agrícola a perpetuidad. Los años de aprovechamiento serán decisivos en los versículos 15–16.

La pérdida por pobreza no tiene la última palabra

Los versículos 25–28 contemplarán a quien vende por necesidad, el rescate de un pariente y la recuperación en el jubileo si no logra rescatar antes. El regreso protege la continuidad de la familia en su heredad. La ley no hace inexistente la venta ni desconoce el derecho temporal del comprador; establece desde el comienzo el límite bajo el que ambos participan de la transacción.

Levítico 25:14 north

El trato justo también obliga al comprador y al vendedor

La compraventa debe realizarse sin perjudicar al prójimo. El jubileo ofrece el marco para calcular el valor de lo que realmente se transfiere.

Explicación del versículo

El mandato se dirige a ambas partes: quien vende y quien compra. Ninguna puede aprovechar la transacción para desconocer las condiciones de la heredad. La instrucción siguiente precisará esas condiciones mediante los años de cosecha que quedan hasta el jubileo.

Los términos «prójimo» y «hermano» recuerdan que una relación económica no suspende la responsabilidad dentro de la comunidad. El otro no queda reducido a un medio para obtener una ventaja. La justicia debe expresarse en el precio y en el conocimiento de aquello que se acuerda.

La compraventa bajo la autoridad de Jehová

El versículo 17 repetirá la prohibición de perjudicar y la relacionará con el temor a Dios. Las reglas de los versículos intermedios muestran una aplicación concreta de esa reverencia: negociar según el aprovechamiento que se entrega, sin fingir una venta perpetua donde la ley dispone una devolución.

Aplicación editorial

Al hacer un trato, considera también qué entiende y qué recibe la otra persona. La honestidad requiere claridad sobre lo acordado y disposición para renunciar a una ventaja obtenida mediante su desconocimiento o su necesidad.

Levítico 25:15 north

La fecha del jubileo determina qué se compra

La venta debe calcularse dentro del ciclo del jubileo. Lo que se transfiere es el aprovechamiento de un número de cosechas, no un dominio agrícola sin término.

Explicación del versículo

Conocer los años transcurridos desde el jubileo permite situar la operación dentro del ciclo y saber cuánto queda hasta el siguiente. La segunda parte precisa el criterio: el vendedor entrega años de cosecha. El versículo 16 aclarará que un mayor número de años disponibles corresponde a un precio mayor.

La expresión hebrea שְׁנֵי תְבוּאֹת, šənê ṯəḇûʾōṯ, significa «años de cosechas». La atención está en el rendimiento que podrá aprovechar el comprador antes de devolver la heredad. Esa limitación debe ser conocida por las dos partes al fijar el precio.

Una posesión sometida a su plazo

El retorno del versículo 13 no hace que la venta anterior carezca de valor. El comprador recibe un aprovechamiento real durante el período acordado conforme a la ley. A la vez, pagar por ese período no le permite convertirlo después en propiedad perpetua. La justicia del trato depende de respetar tanto el derecho adquirido como su fecha de término.

Levítico 25:16 north

El precio corresponde a las cosechas que quedan

Cuantos más años de aprovechamiento haya hasta el jubileo, mayor será el precio; cuanto menos tiempo quede, menor será. La explicación expresa el fundamento económico de la operación.

Explicación del versículo

«Lo que te vende es un número de cosechas» interpreta las cláusulas anteriores. La compra no puede valorarse como una adquisición ilimitada de la tierra. El derecho que se recibe tiene una duración conocida dentro del régimen del jubileo.

Como ejemplo hipotético, si dos tratos ofrecieran condiciones equivalentes, uno con diez cosechas disponibles y otro con cinco, el segundo abarcaría la mitad de ese aprovechamiento. El ejemplo ilustra la proporción, no fija un precio bíblico por hectárea ni supone que todos los campos produzcan lo mismo. El pasaje no da una tarifa monetaria única.

La proporción protege a ambas partes

La familia necesitada no debe desprenderse de muchos años de fruto por un precio calculado como si quedaran pocos. El comprador tampoco debe pagar por una duración que no recibirá. El mandato de no perjudicarse en los versículos 14 y 17 se concreta aquí mediante una valoración que atiende lo realmente transferido. La referencia a las cosechas es esencial para entender por qué el retorno en el jubileo forma parte del trato desde el comienzo.

Levítico 25:17 north

El temor a Dios alcanza la negociación

La prohibición de perjudicar al prójimo se repite y se relaciona con la reverencia a Jehová. El precio justo no es un asunto separado de la relación con Dios.

Explicación del versículo

El versículo cierra el marco abierto en el 14. Entre las dos prohibiciones de perjudicar, el texto ha explicado cómo contar y valorar las cosechas. La repetición impide tratar el cálculo como una simple técnica comercial sin responsabilidad moral.

«Temerás a tu Dios» pide reconocer su autoridad en el trato con otra persona. Aunque el acuerdo se haga entre comprador y vendedor, ninguno queda fuera de la mirada del Dios al que pertenece la tierra. El nombre de Jehová fundamenta una conducta honesta, no solo una declaración de piedad.

Una misma reverencia en situaciones diferentes

El capítulo repetirá esta relación al prohibir el interés al hermano empobrecido, en el versículo 36, y el dominio cruel, en el 43. El temor a Dios tiene consecuencias distintas según la situación, pero una misma orientación: no utilizar la ventaja propia para oprimir al otro.

Aplicación editorial

Examina cómo actúas cuando sabes más que la otra parte o tienes mayor poder para negociar. Reverenciar a Dios también significa respetar al prójimo cuando podrías obtener una ventaja difícil de descubrir o reclamar.

Levítico 25:18 north

La seguridad se relaciona con practicar la instrucción

Jehová llama a Israel a cumplir sus disposiciones y promete que habitará seguro en la tierra. Las reglas del reposo y de la heredad forman parte de esa obediencia.

Explicación del versículo

Los verbos cumplir, guardar y poner en práctica se refuerzan mutuamente. No basta con saber cuándo corresponde el jubileo o conocer el cálculo de una venta. El pueblo debe realizar lo que ha aprendido en su cultivo y en sus relaciones económicas.

«Mis estatutos» y «mis ordenanzas» sitúan las instrucciones bajo la autoridad de Jehová. La promesa de seguridad se dirige a Israel dentro de la tierra que está recibiendo. El mismo Dios que limita la explotación del campo y la acumulación permanente de heredades se presenta como quien puede sostener al pueblo allí.

Una promesa dentro de la relación del pacto

Deuteronomio 15:4–5 también vincula la bendición en la tierra con atender la voz de Jehová y cumplir su mandato. Esa relación no debe convertirse en una afirmación de que cada dificultad económica revela necesariamente una falta individual. La promesa trata la vida del pueblo bajo el pacto; el propio capítulo contempla a israelitas que empobrecen y ordena sostenerlos, no despreciarlos por su situación.

Levítico 25:19 north

La provisión prometida sostiene el descanso

La tierra dará fruto para que el pueblo coma hasta saciarse y viva seguro. El mandato de reposar va acompañado de una promesa sobre el sustento.

Explicación del versículo

La secuencia reúne producción, alimento y permanencia segura. El fruto no se menciona solo como una cantidad que aumenta el patrimonio del dueño, sino como provisión para la vida. La saciedad responde a una necesidad concreta de quienes deben obedecer el ritmo agrícola recibido.

«Habitarán seguros» retoma el final del versículo 18. La repetición une el cumplimiento de las disposiciones con la confianza en el Dios que da la tierra. Los israelitas no deben pensar que la única posibilidad de sostenerse sea mantener siempre el campo bajo cultivo, aun contra su mandato.

La promesa prepara una pregunta real

El versículo 20 pondrá en palabras la dificultad: cómo comerán si el séptimo año no siembran ni recogen la cosecha habitual. La respuesta no abandona el asunto en una exhortación vaga a sentirse tranquilos. Los versículos 21–22 describen una cosecha del sexto año y reservas que sostendrán la espera hasta la nueva producción. La confianza se expresa dentro de un orden de trabajo, provisión y uso de lo almacenado.

Levítico 25:20 north

«¿Qué comeremos?» es una pregunta que el texto atiende

La instrucción reconoce la preocupación por el alimento durante el año de reposo. La pregunta queda abierta hasta la promesa que comienza en el versículo siguiente.

Explicación del versículo

«Si preguntan» introduce una objeción previsible a la interrupción agrícola. Sembrar y recoger sostienen normalmente la mesa; detener esas labores plantea una necesidad que no se resuelve fingiendo que el pueblo no tiene cuerpo ni familias que alimentar.

La pregunta se refiere al séptimo año y al cese de la cosecha habitual. Los versículos 6–7 ya han permitido comer del crecimiento espontáneo, pero aquí se atiende la preocupación por la provisión suficiente. La respuesta divina añadirá la bendición sobre el sexto año y el uso de la cosecha anterior.

La inquietud no tiene que convertirse en desobediencia

El texto no responde con una condena por haber formulado la pregunta. Presenta una promesa que permite obedecer confiando en Jehová. Tampoco autoriza a desechar la instrucción hasta que desaparezca toda incertidumbre. La necesidad se lleva a la palabra de Dios, y esa palabra ofrece una respuesta.

Aplicación editorial

Cuando obedecer te plantee una dificultad real, exprésala con honestidad delante del Señor. Examina lo que él ha dicho y los medios de provisión disponibles, en vez de dar por decidido que tu temor debe gobernar la respuesta.

Levítico 25:21 north

La bendición del sexto año provee para la espera

Jehová promete una cosecha suficiente para tres años. La respuesta a la preocupación del pueblo comienza antes del año en que dejará de cultivar.

Explicación del versículo

«Yo enviaré mi bendición» identifica a quien garantiza esta provisión dentro del pacto. El trabajo de los seis años no desaparece de la escena: la abundancia prometida llega mediante la cosecha del sexto. La confianza en Dios y la labor del agricultor aparecen relacionadas.

«Para tres años» señala la suficiencia de esa producción durante el período que el versículo 22 explicará. No significa que el pueblo deba comerlo todo de inmediato. La cosecha tiene que servir también como reserva mientras transcurre el reposo y se espera la siguiente producción.

El alcance concreto de la promesa

La afirmación responde a la pregunta sobre el año sabático de Israel. No establece una regla universal por la que cualquier interrupción laboral produzca ingresos triples, ni fija una rentabilidad para una ofrenda económica. Su contenido es una provisión agrícola vinculada al mandato que Jehová ha dado a su pueblo. Leerla con el versículo siguiente permite comprender tanto la generosidad prometida como el uso continuado de la cosecha recibida.

Levítico 25:22 north

La reserva sostiene hasta que llega la nueva cosecha

El pueblo volverá a sembrar en el octavo año, pero seguirá alimentándose de lo almacenado. La producción nueva no aparece al mismo instante de poner la semilla.

Explicación del versículo

La secuencia explica la promesa del versículo 21:

  • En el sexto año llega la cosecha cuya abundancia ha sido prometida.
  • Durante el séptimo se guarda el reposo agrícola.
  • En el octavo vuelve la siembra y continúa el consumo de la cosecha anterior.
  • La reserva sostiene hasta que llega la nueva cosecha, en la referencia al noveno año.

La distinción entre sembrar y recoger es decisiva. Reanudar el cultivo no elimina el tiempo necesario para que haya fruto. La promesa contempla también ese intervalo.

La confianza y el cuidado de lo recibido

El texto no describe una abundancia sin administración. Hay una cosecha anterior que se conserva y se utiliza durante la espera. El pueblo confía en la palabra de Jehová y atiende la provisión concreta que ha recibido. Esta explicación se refiere al ciclo del séptimo año planteado en el versículo 20; no pretende resolver aquí todos los detalles de cómo se coordinaban los distintos ciclos del calendario. Su énfasis es la suficiencia de Dios para sostener la obediencia al descanso.

Levítico 25:23 north

Por qué la tierra no puede venderse para siempre

Jehová fundamenta el regreso de la heredad en su propio derecho sobre la tierra. Israel la posee como pueblo recibido y sostenido por él, sin convertirse en dueño absoluto.

Explicación del versículo

«La tierra es mía» explica el límite de la venta. La posesión familiar es real, pero se recibe dentro de una relación que no permite enajenar a perpetuidad la heredad agrícola. El comprador adquiere años de aprovechamiento, según los versículos 15–16.

«Forasteros y residentes junto a mí» aplica a Israel el lenguaje de quienes viven en un lugar bajo la autoridad de otro. Incluso el pueblo que recibe la tierra depende de su verdadero dueño. El hebreo עִמָּדִי, ʿimmāḏî, «junto a mí» o «conmigo», acentúa esa relación.

El principio y sus aplicaciones particulares

La afirmación prepara el derecho de rescate del versículo 24. No prohíbe toda compraventa ni convierte en inexistentes los acuerdos entre familias. Tampoco significa que cada clase de inmueble siga exactamente el mismo régimen: los versículos 29–34 distinguirán casas en ciudades amuralladas, aldeas y propiedades levíticas. El derecho de Jehová fundamenta las disposiciones concretas, que deben leerse con sus diferencias y no sustituirse por una regla general inventada sobre cualquier propiedad.

Levítico 25:24 north

El comprador debe respetar el derecho de rescate

En la tierra recibida debe conservarse la posibilidad de recuperar la heredad. La compraventa no puede cerrar por decisión del comprador el derecho que Jehová establece.

Explicación del versículo

La palabra גְּאֻלָּה, gəʾullāh, designa aquí el rescate o recuperación de una propiedad vendida. El término tendrá aplicaciones a personas más adelante en el capítulo, pero en esta oración se refiere expresamente a la tierra.

El mandato obliga a reconocer ese derecho en toda la heredad regulada. Los versículos 25–28 detallarán tres situaciones: un pariente rescata, el vendedor reúne medios para hacerlo o el terreno permanece con el comprador hasta el jubileo. Rescatar antes de esa fecha y recuperar por el jubileo son vías distintas.

Una recuperación que puede formalizarse

Jeremías 32:6–15 describe una compra vinculada al derecho de rescate, con pago, escritura y testigos. El relato muestra que esa institución afecta bienes y acuerdos concretos. No equivale a que cualquiera pueda reclamar sin fundamento la tierra de otro. La relación familiar, el derecho correspondiente y la operación deben reconocerse dentro del orden recibido para la posesión.

Levítico 25:25 north

El pariente cercano ayuda a recuperar la heredad

La venta se presenta como consecuencia de la pobreza. El pariente con derecho de rescate interviene para que la pérdida de la tierra no se vuelva una ruptura permanente de la herencia familiar.

Explicación del versículo

«Tu hermano» sitúa al empobrecido dentro de una relación de responsabilidad. El texto no lo reduce a su deuda ni atribuye automáticamente su necesidad a una falta moral. Describe una situación para la que la comunidad recibe una respuesta concreta.

El גֹּאֵל, gōʾēl, es quien ejerce el rescate. «Su pariente más cercano» precisa la vinculación que da lugar a esa intervención. La operación busca recuperar lo vendido de la posesión familiar; no es simplemente que un comprador con más recursos acumule otro campo para su beneficio.

La función del pariente en el relato de Rut

Rut 4:1–10 presenta un derecho de redención ligado a una parcela y a la continuidad de una familia. Ese relato incluye además circunstancias matrimoniales propias. Ayuda a comprender la función del pariente, sin convertir todos sus detalles en requisitos que Levítico 25 haya establecido para cada rescate de tierra. El fundamento común es la responsabilidad hacia una familia cuya heredad está en juego.

Levítico 25:26 north

El vendedor también puede reunir medios para rescatar

Cuando no hay quien ejerza el rescate familiar, la posibilidad de recuperar la propiedad permanece. La persona que la vendió puede hacerlo si llega a disponer de recursos suficientes.

Explicación del versículo

La oración introduce un caso que se completa en el versículo 27. La falta de un rescatador no vuelve definitiva la venta ni elimina la responsabilidad del comprador de reconocer una recuperación válida.

El hebreo expresa la capacidad económica mediante una imagen de la mano: «su mano alcanza». La NTBT comunica su sentido como conseguir los medios suficientes. No describe aquí una acción física de la mano sobre el terreno, sino la posibilidad de afrontar el precio del rescate.

La nueva capacidad económica no borra el tiempo transcurrido

El vendedor no tiene que tratar como inexistentes los años en que el comprador aprovechó la heredad. El versículo siguiente ordena una cuenta y una devolución del saldo. Esa forma de recuperar protege el derecho del primero sin desconocer el acuerdo anterior.

El caso también permite seguir la diferencia entre ayuda familiar y rescate propio. Ambas vías pueden restaurar la posesión antes del jubileo; ninguna depende de fingir que la familia nunca empobreció. La ley atiende la realidad cambiante de sus recursos y mantiene abierta una posibilidad de regreso.

Levítico 25:27 north

El saldo del rescate reconoce las cosechas ya aprovechadas

La recuperación anterior al jubileo exige calcular el tiempo transcurrido y devolver el saldo al comprador. No se paga como si toda la duración de la venta estuviera todavía por delante.

Explicación del versículo

La cuenta se relaciona con el criterio de los versículos 15–16: lo vendido corresponde a años de cosecha. El comprador ya ha recibido una parte del aprovechamiento, y el rescate debe considerar la parte que aún quedaría.

Como ejemplo puramente ilustrativo, si se hubieran pactado diez cosechas por cien unidades y ya se hubieran aprovechado cuatro, quedarían seis. Si se atribuye el mismo valor a cada cosecha, el saldo sería sesenta. El ejemplo explica la proporción; el versículo no establece esa cifra ni una moneda determinada.

La devolución hace posible volver a la posesión

«Devolverá el saldo» y «volverá a su posesión» son acciones relacionadas. La recuperación no consiste solo en declarar que el campo vuelve a pertenecerle: reconoce también el derecho temporal que el comprador aún tenía. La norma evita exigir dos veces el valor de lo que ya fue aprovechado y permite que la familia recupere su medio de sustento dentro de las condiciones acordadas por la ley.

Levítico 25:28 north

El regreso no depende únicamente de poder pagar un rescate

Si el vendedor no reúne los medios, el comprador conserva el terreno hasta el jubileo. Llegada esa fecha, la heredad queda libre para que vuelva a su posesión.

Explicación del versículo

El texto reconoce una posibilidad que la instrucción del rescate no elimina: la pobreza puede continuar y la persona puede no alcanzar el saldo necesario. No se la obliga a presentar como resuelta una necesidad que todavía permanece.

El comprador mantiene mientras tanto el derecho de aprovechamiento previsto. «Hasta el año del jubileo» fija su límite. El retorno no se presenta como una nueva venta que la familia deba financiar, sino como el término de la operación bajo el régimen establecido.

Una protección para la familia sin recursos

La posibilidad de rescate por un pariente y la de rescatar con medios propios favorecen una recuperación anticipada. El jubileo añade un límite que no depende de que se dé alguna de esas condiciones. Así se evita que la continuidad de la heredad quede reservada solo a familias que logran reunir dinero a tiempo. El sistema reconoce la transacción real, pero no permite que una necesidad económica convierta por sí sola la pérdida agrícola en una enajenación perpetua.

Levítico 25:29 north

Una casa urbana tiene un plazo especial de rescate

La vivienda situada en una ciudad amurallada recibe una regla distinta de la heredad agrícola. Su vendedor puede rescatarla durante un año contado desde la venta.

Explicación del versículo

El texto identifica la clase de inmueble antes de fijar el plazo: una vivienda en ciudad amurallada. No basta con que se trate de una casa, porque el versículo 31 dará otro régimen a las viviendas de aldeas sin muralla.

«Hasta que se cumpla un año desde la venta» establece un período completo a partir de la operación. No equivale simplemente a lo que falte para terminar el año corriente. La repetición de «durante ese año» destaca que existe una oportunidad concreta que debe respetarse.

Por qué importa distinguir el tipo de posesión

La tierra agrícola del capítulo sostiene la heredad familiar y vuelve en el jubileo. Esta casa puede quedar en propiedad del comprador si no se rescata dentro de su plazo, como explicará el versículo 30. La diferencia muestra que el capítulo no aplica mecánicamente una única regla a todo lo que pueda venderse. Para comprender un derecho de rescate es necesario identificar el bien y atender la disposición que le corresponde.

Levítico 25:30 north

La casa amurallada que no se rescata a tiempo

Si transcurre el año completo sin rescate, la vivienda queda para el comprador y sus descendientes. En este caso el jubileo no obliga a devolverla.

Explicación del versículo

La consecuencia completa el plazo del versículo 29. El comprador no recibe de inmediato una propiedad irreversible: primero debe respetar el año de rescate. Cumplido ese período, la casa sigue un régimen distinto del campo y de la vivienda de una aldea sin murallas.

«No quedará libre en el jubileo» hace expresa la excepción. No debe omitirse para presentar todo el capítulo como si cualquier venta tuviera exactamente la misma duración.

La lectura hebrea de «ciudad amurallada»

En la expresión sobre la muralla, la forma escrita tradicional contiene לֹא, lōʾ, «no», mientras la lectura marginal indica לוֹ, lô, «para ella» o «que tiene». La NTBT sigue esa lectura, que da el sentido de una ciudad que tiene muralla. El contexto la apoya: el versículo 29 ya ha identificado la ciudad amurallada, y el 31 distinguirá expresamente las aldeas que no tienen muralla. Esta precisión permite seguir la diferencia jurídica entre ambos casos.

Levítico 25:31 north

La vivienda de una aldea sigue el régimen del campo

Las casas de asentamientos sin murallas pueden rescatarse y vuelven en el jubileo. La ley las considera junto con la heredad agrícola.

Explicación del versículo

La cláusula «se considerarán como los campos» determina la norma aplicable. Aunque el bien vendido sea una vivienda, no recibe el plazo de un año que se ha establecido para una casa dentro de una ciudad amurallada.

El texto conserva dos vías: el derecho de rescate antes de la fecha y la devolución en el jubileo. Así, las disposiciones de los versículos 25–28 sobre recuperación de la heredad permiten comprender este caso. No es necesario tratar toda casa como una excepción a ese retorno.

La identificación del lugar afecta al acuerdo

Los versículos 29–31 distinguen categorías que comprador y vendedor deben conocer: vivienda de ciudad amurallada y vivienda de aldea sin muralla. La diferencia no se basa aquí en quién puede pagar más, sino en el régimen que corresponde a cada clase de posesión. El pasaje no establece todos los motivos históricos de la distinción; sí indica de manera expresa cómo deben aplicarse el rescate y el jubileo. Esa precisión evita usar la regla de un caso para anular el derecho reconocido en el otro.

Levítico 25:32 north

El rescate de las casas levíticas no caduca al año

Las viviendas de las ciudades asignadas a los levitas reciben una protección especial. Su derecho de rescate es permanente dentro del régimen de esas posesiones.

Explicación del versículo

La expresión «derecho perpetuo a rescatar» contrasta con el año limitado de la casa urbana del versículo 29. Una vivienda levítica no queda automáticamente sin posibilidad de recuperación por haber transcurrido ese plazo.

La norma se refiere a las casas de las ciudades que los levitas poseen. No concede a cualquier miembro de Leví un derecho general sobre las casas ajenas de todo Israel. La relación con la asignación de sus ciudades es esencial para seguir el alcance de la instrucción.

Su modo particular de recibir heredad

Números 18:20–24 explica el sustento de Aarón y de los levitas en relación con su servicio y con la ausencia de una heredad territorial como la de las otras tribus. Números 35:1–8 dispone ciudades y pastizales para ellos. La protección de estas viviendas pertenece a esa forma específica de vivir entre Israel; el versículo siguiente dará expresamente la razón de su devolución en el jubileo.

Levítico 25:33 north

Las casas levíticas conservan la protección del jubileo

El texto mantiene el retorno de las casas vendidas en las ciudades levíticas. La razón es que esas casas constituyen su posesión entre los israelitas.

Explicación del versículo

El comienzo utiliza el verbo de rescatar, גאל, g-ʾ-l, en una construcción difícil de precisar. Una lectura lo relaciona con el derecho que alguno de los levitas puede ejercer; otra lo entiende en relación con una adquisición realizada a los levitas. La NTBT conserva la referencia al rescate en la primera cláusula.

El final es claro en su efecto y en su fundamento: la casa vendida queda libre en el jubileo porque las casas de esas ciudades son la posesión de los levitas. Por tanto, no debe aplicárseles sin más la pérdida definitiva del derecho de rescate descrita para la casa urbana ordinaria en el versículo 30.

La protección no es un privilegio sin contexto

El versículo explica su propia razón: los levitas poseen esas viviendas en medio de Israel. Números 35:2–3 distingue la ciudad para habitación y el pastizal para los animales. La heredad levítica tiene un carácter particular, y la ley preserva su continuidad mediante condiciones propias, sin convertir a los levitas en propietarios de las demás heredades del pueblo.

Levítico 25:34 north

Los pastizales levíticos no pueden venderse

Los campos que rodean sus ciudades se protegen como posesión perpetua. La instrucción distingue esos terrenos de las casas que sí pueden venderse bajo derecho de rescate.

Explicación del versículo

El מִגְרָשׁ, miḡrāš, es el terreno abierto vinculado a la ciudad. Aquí se trata de sus campos de pastoreo, parte de la provisión de los levitas. La norma no se limita a repetir que volverán en el jubileo: dice que no se venderán.

La diferencia con los versículos 32–33 importa. Las casas pueden pasar por una venta y quedar bajo rescate y retorno; el pastizal recibe una prohibición de venta para conservar su destino. No deben mezclarse ambos casos hasta perder la protección específica de cada uno.

La ciudad y el sustento que la rodea

Números 35:2–3 establece que esos terrenos sirvan para los animales y rebaños de los levitas. Su vivienda y su sustento necesitan mantenerse relacionados. El carácter permanente de la posesión impide separar por una operación económica aquello que se ha asignado para sostener esa vida comunitaria. La sección concluye preservando el destino del terreno, no solo el nombre de quien lo posee.

Levítico 25:35 north

Sostener al que está perdiendo sus medios de vida

La pobreza del hermano llama a una ayuda que le permita seguir viviendo junto a la comunidad. El mandato no deja la necesidad en el terreno de la simpatía sin acción.

Explicación del versículo

«Sus recursos decaen» expresa una imagen hebrea: su mano se debilita o pierde firmeza. No se trata necesariamente de una lesión física, sino de la capacidad de sostenerse. «Lo sostendrás» responde con el lenguaje de fortalecer a quien está cayendo.

La comparación con un forastero y residente lo sitúa como alguien que necesita vivir bajo apoyo y acogida. Su empobrecimiento no lo convierte en una persona que pueda ser abandonada porque ya no mantiene su situación anterior. El propósito se expresa en la permanencia de la vida «contigo».

La ayuda antes de agravar la dependencia

Los versículos 36–37 impedirán utilizar préstamos de dinero o alimentos para obtener ganancias a costa de esa necesidad. El apoyo debe sostener, no preparar una dependencia mayor.

Aplicación editorial

Si tienes medios y ves a alguien sin lo necesario, considera qué ayuda concreta puedes ofrecer. Santiago 2:14–17 muestra la insuficiencia de desear bienestar a quien necesita alimento sin darle lo necesario. La fe viva encuentra expresión en una respuesta que atiende al hermano real.

Levítico 25:36 north

No hacer de la necesidad una fuente de ganancia

El apoyo al hermano empobrecido no debe convertirse en un préstamo con interés o recargo. El propósito de la relación es que pueda vivir junto a ti.

Explicación del versículo

Los términos נֶשֶׁךְ, nešeḵ, y תַרְבִּית, tarbîṯ, describen interés y aumento cobrado. La prohibición no espera a que una tasa sea extraordinariamente alta: impide tomar ese incremento del hermano cuya pobreza acaba de describirse.

«Temerás a tu Dios» aparece dentro de la instrucción económica. La reverencia debe impedir una ganancia que agrave la dificultad del otro, incluso cuando el necesitado no tenga poder suficiente para rechazar las condiciones.

El préstamo debe conservar su finalidad de ayuda

Éxodo 22:25–27 prohíbe cobrar interés al pobre del pueblo y protege su manto necesario para la noche. Deuteronomio 23:19–20 también distingue las relaciones reguladas por la prohibición. Aquí el contexto es el sostenimiento del empobrecido. La norma pide mirar el efecto del acuerdo sobre su vida, no limitarse a alegar que aceptó el préstamo.

Levítico 25:37 north

La prohibición alcanza tanto al dinero como al alimento

No basta con evitar un interés monetario si se obtiene el mismo beneficio mediante un recargo sobre el alimento. La ayuda debe respetar la necesidad que busca atender.

Explicación del versículo

El hebreo כֶּסֶף, kesep̄, significa plata y, por extensión, dinero. Aquí no se especifica una moneda o un peso de metal que deba convertirse a una cifra actual. La oposición importante es entre lo prestado y el incremento exigido a cambio.

El segundo miembro incluye los alimentos. En una situación de pobreza, la necesidad de comer puede hacer que una persona acepte condiciones que profundicen su dependencia. La ley aplica al sustento el mismo principio que al dinero.

El contexto determina el alcance

La sección comienza en el versículo 35 con un hermano que ya no puede sostenerse. No está fijando el precio de todo producto en cualquier compraventa, sino regulando la ayuda y el trato económico con esa persona vulnerable. Cambiar la forma de lo entregado, de dinero a alimento, no permite eludir el mandato. La instrucción del versículo 36 sigue gobernando ambas situaciones: temer a Dios y procurar que el hermano viva contigo.

Levítico 25:38 north

El Dios que liberó a Israel fundamenta su ayuda al pobre

La prohibición de aprovecharse del empobrecido culmina con la memoria del éxodo. Jehová sacó al pueblo de Egipto para darle la tierra y ser su Dios.

Explicación del versículo

Las acciones de sacar y dar preceden a la respuesta que se exige. El pueblo no compra la liberación mediante préstamos generosos. Ha sido rescatado y debe vivir en correspondencia con la relación recibida.

La tierra de Canaán aparece como don, no como fundamento de una autosuficiencia que permita olvidar al hermano. La misma provisión que sostiene al propietario debe recordarle de quién procede su vida en ese lugar. El pobre no queda fuera de la historia común de liberación.

La gracia recibida y la ayuda concreta

El argumento prepara los versículos siguientes sobre quienes se venden por necesidad. Un pueblo liberado de Egipto no debe convertir la pobreza de sus hermanos en ocasión de dominio cruel.

En 1 Juan 3:16–18, la entrega de Jesucristo fundamenta el amor que comparte bienes con el hermano necesitado. La relación cristiana sigue ese orden: la gracia del Salvador origina una respuesta de amor, y la ayuda material expresa esa respuesta. No sustituye a Cristo ni se convierte en el precio por el que alguien obtiene su salvación.

Levítico 25:39 north

La pobreza no elimina la condición de hermano

Un israelita puede llegar a venderse por necesidad, pero quien lo recibe no debe tratarlo como un esclavo. La relación de hermandad sigue poniendo límites al poder económico.

Explicación del versículo

La fórmula «si tu hermano empobrece» introduce otro caso de la sección. No es necesario entender todos los casos como la biografía consecutiva de un mismo hombre. El capítulo contempla distintas consecuencias de la falta de recursos y establece respuestas para cada una.

«Se vende a ti» describe una dependencia personal producida por la necesidad. El pasaje no presenta esa situación como un contrato laboral moderno entre partes con igual capacidad de negociar. La prohibición de hacerlo trabajar como esclavo reconoce precisamente que el comprador podría aprovechar su ventaja.

La norma comienza por el modo de tratarlo

El versículo 40 comparará su condición con la de un jornalero y un residente temporal; el 41 establecerá el regreso con sus hijos a la familia y a la heredad. La venta no entrega una persona sin límites al dominio de otra. Esa protección se fundamentará en el rescate de Egipto: el hermano pertenece a Jehová antes que al poder de quien puede pagar por su servicio.

Levítico 25:40 north

El servicio tiene límites de trato y de duración

El israelita empobrecido debe estar como un jornalero o residente temporal, y el jubileo establece un término para su servicio. La necesidad no lo convierte en una propiedad perpetua del comprador.

Explicación del versículo

Las comparaciones indican la condición que debe respetarse. El texto no transforma toda la situación en un empleo moderno ni detalla aquí una nómina de salarios. Exige un trato diferente del servicio esclavo mencionado en el versículo 39 y fija un límite que el receptor no puede anular.

«Hasta el año del jubileo» mira a la salida que el versículo 41 describirá. Llegada esa fecha, no puede prolongarse la dependencia con el argumento de que la persona había sido comprada.

Relación con otras disposiciones de liberación

Éxodo 21:2 y Deuteronomio 15:12–15 regulan además una salida después de seis años de servicio. Este capítulo organiza su instrucción alrededor del jubileo y de la recuperación de la heredad. El límite señalado aquí no establece un mínimo de años que obligue a permanecer ni borra las demás disposiciones de liberación. Cada caso debe comprenderse dentro del conjunto de la ley y de su contexto particular.

Levítico 25:41 north

La salida incluye el regreso de la familia

En el jubileo, el hombre sale con sus hijos y vuelve a su familia y a la posesión de sus antepasados. La liberación se vincula a la recuperación de una vida familiar y de su sustento.

Explicación del versículo

«Él y sus hijos con él» impide reducir la salida a un permiso individual que deje retenidos a los hijos mencionados. El mandato contempla una unidad familiar afectada por la dependencia económica.

Los dos regresos se complementan: a la familia y a la heredad de los padres. El primero restablece la pertenencia al grupo familiar; el segundo recupera el lugar del que obtiene su sustento dentro de Israel. La libertad descrita no se agota en dejar de trabajar para un comprador.

La heredad y la persona se restauran juntas

El versículo desarrolla la proclamación del jubileo en Levítico 25:10. La pérdida de la tierra y la venta personal por necesidad pueden afectar una misma red de relaciones. Por eso el capítulo regula ambas cosas. En este caso, el comprador no puede utilizar la antigua situación de pobreza para impedir el regreso establecido. La salida llega bajo la autoridad de la ley, no como un favor que depende únicamente de su generosidad.

Levítico 25:42 north

El rescate de Egipto limita el dominio humano

Jehová declara que los israelitas son sus siervos, porque él los sacó de Egipto. Esa pertenencia explica por qué no deben venderse como una propiedad esclava ordinaria.

Explicación del versículo

«Son mis siervos» establece una prioridad. El poder de una persona sobre otra no puede anular la relación que Jehová ha creado al liberar a su pueblo. La capacidad de pagar por un servicio no concede una autoridad absoluta sobre quien lo presta.

La palabra עֲבָדַי, ʿăḇāḏay, significa «mis siervos» o «mis esclavos», según el contexto. Aquí identifica la pertenencia de Israel a Jehová y fundamenta una restricción sobre la compraventa humana. La liberación de Egipto no carece de consecuencias para el modo de ejercer poder en la comunidad.

La pertenencia a Cristo y la libertad

1 Corintios 7:21–23 relaciona la condición de esclavo o libre con pertenecer al Señor y anima a aprovechar la posibilidad de libertad. La redención por Cristo impide tratar a los seres humanos como si su identidad última dependiera de un amo terrenal. El pasaje cristiano ilumina esa prioridad sin convertir las instituciones jurídicas de Israel y de la comunidad apostólica en situaciones idénticas.

Levítico 25:43 north

El temor a Dios prohíbe el dominio cruel

La ley no limita solo cuánto puede durar el servicio. También prohíbe gobernar al hermano con dureza durante el tiempo en que depende de otro.

Explicación del versículo

El hebreo בְּפָרֶךְ, bəp̄āreḵ, describe un trato duro o cruel. Es el mismo vocabulario que aparece en Éxodo 1:13–14 al narrar la opresión egipcia. Esa relación da fuerza al mandato: Israel no debe reproducir contra sus hermanos el dominio del que ha sido rescatado.

La prohibición no se satisface prometiendo una futura liberación mientras se maltrata en el presente. El modo de ejercer autoridad importa durante todo el servicio. «Temerás a tu Dios» coloca esa conducta bajo una autoridad mayor que la del comprador.

Aplicación editorial

Si tienes responsabilidad sobre el trabajo de otros, no confundas autoridad con permiso para humillar o amenazar. Efesios 6:9 recuerda a los amos que ellos y quienes les sirven tienen un mismo Señor en los cielos. Tu posición no te saca de esa responsabilidad. La reverencia a Cristo debe alcanzar la forma en que corriges, asignas tareas y tratas a quien depende de una decisión tuya.

Levítico 25:44 north

La compra de esclavos de otras naciones

La legislación permite adquirir esclavos y esclavas de los pueblos vecinos. Esta norma establece una diferencia real respecto del israelita empobrecido tratado en los versículos anteriores.

Explicación del versículo

El vocabulario de comprar y de tener esclavos describe una institución de la sociedad antigua. No debe suavizarse como si el versículo hablara solamente de contratar trabajadores con libertad de abandonar el empleo. Los versículos 45–46 incluirán posesión y transmisión hereditaria.

El pasaje permite esa adquisición dentro del régimen que describe; no ordena a cada israelita comprar personas. Tampoco ofrece aquí todos los detalles del origen de cada persona vendida. Éxodo 21:16 condena el secuestro y la venta de una persona, una disposición que también forma parte del conjunto de la ley.

Comprender el régimen antiguo sin convertirlo en un mandato actual

La distinción jurídica del texto no establece que otros pueblos carezcan de humanidad. Génesis 1:26–28 atribuye la imagen de Dios al ser humano. La lectura cristiana debe atender además la unidad en Jesucristo de esclavo y libre, expresada en Gálatas 3:26–29. Exponer esta institución histórica no autoriza a reproducir hoy la compra de seres humanos.

Levítico 25:45 north

La condición familiar del residente en la ley antigua

La norma incluye la adquisición de personas pertenecientes a familias de residentes temporales, aun cuando hayan nacido en la tierra. Su condición se distingue de la del israelita bajo las protecciones anteriores.

Explicación del versículo

La referencia al nacimiento muestra que, en este régimen, nacer dentro del territorio no equivale por sí solo a recibir todas las condiciones de la heredad israelita. El pasaje habla de familias residentes y de una compra que las sitúa como propiedad de quien adquiere a esas personas.

Ese lenguaje mantiene la desigualdad jurídica de la institución descrita. No debe sustituirse por una imagen de servicio puramente voluntario ni utilizarse para negar la dignidad personal de quienes quedan sometidos.

Residente no significa necesariamente esclavo

El versículo 47 presentará a un extranjero residente que prospera y compra el servicio de un israelita empobrecido. Por tanto, el capítulo no identifica automáticamente a todo extranjero con una persona esclavizada.

Además, Levítico 19:33–34 exige no oprimir al extranjero residente y amarlo como a uno mismo. Ambas realidades deben reconocerse en su contexto: el texto antiguo mantiene condiciones legales diferentes, y también contiene mandatos explícitos de trato al extranjero que no pueden dejarse de lado.

Levítico 25:46 north

La esclavitud hereditaria y su diferencia con el servicio israelita

Las personas adquiridas bajo las disposiciones anteriores pueden transmitirse como herencia a los hijos. El texto no les concede la misma salida por jubileo que establece para el israelita empobrecido.

Explicación del versículo

«Para que los posean como propiedad» y «para siempre» describen la continuidad del régimen esclavo a través de las generaciones de los propietarios. El versículo no habla solo de unas horas de trabajo o de un acuerdo anual. La posibilidad de dejar a personas en herencia es parte de la dificultad real de esta institución.

La última cláusula vuelve a prohibir el dominio cruel sobre los hermanos israelitas. Esa protección específica no se convierte por ello en una orden de maltratar a los demás. Debe leerse junto a las otras disposiciones sobre el daño y el trato de las personas, sin ocultar la diferencia jurídica que aquí permanece.

La relación cristiana con la persona esclavizada

Filemón 1:15–16 pide recibir a Onésimo como hermano amado, más que esclavo. Colosenses 4:1 exige a los amos un trato justo y equitativo bajo el Señor de todos. Estos pasajes deben formar parte de la lectura cristiana. La descripción fiel del orden antiguo no elimina la responsabilidad de reconocer al otro como persona delante de Dios.

Levítico 25:47 north

Cuando un extranjero prospera y un israelita empobrece

El último caso contempla a un israelita que se vende a un extranjero residente con recursos. La ley mantiene sus derechos aun cuando la otra parte no pertenezca a su familia o a su pueblo.

Explicación del versículo

La prosperidad del residente y la pobreza del hermano se presentan como posibilidades reales. El capítulo no supone que todos los extranjeros sean pobres ni que todo israelita tenga poder económico. La posición material puede cambiar sin que desaparezca el derecho establecido por Jehová.

La venta puede hacerse al residente o a un miembro de su familia. Esa precisión amplía el caso, pero no elimina el vínculo con el territorio y la comunidad en que la persona vive. La instrucción siguiente establece expresamente que la venta no cierra la posibilidad de rescate.

La capacidad económica no determina todos los derechos

Los versículos 48–54 regularán quién puede rescatar, cómo se calcula el precio y cuándo debe terminar el servicio si no llega un rescate anterior. La riqueza del comprador no le permite redefinir unilateralmente esas condiciones. La sección aplica a una relación entre personas de distinta procedencia el principio central del capítulo: el poder de adquirir no es ilimitado cuando Jehová ha establecido derechos de recuperación y liberación.

Levítico 25:48 north

La venta no extingue el derecho de rescate

Después de haberse vendido, el israelita conserva una posibilidad de recuperación. Un hermano puede intervenir para rescatarlo antes del jubileo.

Explicación del versículo

«Después de haberse vendido» es decisivo. El derecho no existe solo durante una negociación inicial ni desaparece cuando se entrega el precio. El comprador recibe el servicio dentro de un régimen que ya contempla su rescate.

La גְּאֻלָּה, gəʾullāh, se aplica aquí a la persona, mientras los versículos 24–28 la habían aplicado a la tierra. En ambos casos existe una recuperación regulada; cambia aquello que se recupera. El hermano mencionado inicia la lista de familiares que el versículo 49 ampliará.

La familia participa de la respuesta a la necesidad

El mandato reconoce una responsabilidad que va más allá de sentir pena por el pariente. La intervención afecta una situación económica concreta y tiene un precio que se calculará de manera proporcional. No se trata de que el comprador conceda a voluntad un privilegio inexistente. El derecho ya pertenece al vendido bajo la ley, y el familiar puede ejercer el rescate dentro de esas condiciones. La pobreza no le ha quitado toda protección ni lo ha dejado reducido a lo que el comprador decida hacer con él.

Levítico 25:49 north

Los parientes cercanos y el rescate con recursos propios

La intervención puede venir de un tío, de un primo o de otro pariente cercano. También la persona vendida puede rescatarse si llega a disponer de los medios.

Explicación del versículo

La lista amplía la posibilidad mencionada en el versículo 48. Si un hermano no puede intervenir, la búsqueda de rescate no queda cerrada. La referencia a parientes de su familia mantiene el vínculo que fundamenta esta responsabilidad.

«Si sus recursos alcanzan» vuelve a expresar la capacidad económica mediante el lenguaje de la mano. Se trata de reunir medios para el precio proporcional, no de tener que demostrar un cambio de valor personal. El derecho de rescate permanece, aunque todavía no se disponga de lo necesario para ejercerlo.

Distintas vías para una misma recuperación

La ayuda familiar y la capacidad propia son vías alternativas dentro de esta disposición. El texto no exige que un pariente pague cuando el vendido ya puede hacerlo, ni le obliga a esperar hasta el jubileo si existe un rescate válido antes.

Esta recuperación es jurídica y económica. No debe confundirse con una afirmación de que el ser humano pueda comprar por sí mismo el perdón de sus pecados. El capítulo regula el servicio que se ha vendido y el término de esa dependencia; los versículos siguientes precisarán cómo se calcula.

Levítico 25:50 north

El rescate se calcula según el tiempo de servicio

El precio debe acordarse mediante una cuenta que tome en consideración la venta original y el jubileo. El tiempo se valora como el de un jornalero, no como un derecho sin fecha de término.

Explicación del versículo

«Desde el año en que se vendió» y «hasta el año del jubileo» dan los límites de la operación inicial. El precio pagado corresponde a ese período de servicio. Cuando se ejerce el rescate, es necesario determinar qué parte ya ha transcurrido y cuál queda por delante.

La comparación con el jornalero ofrece el criterio para valorar el tiempo. No significa que el comprador pueda exigir de nuevo el precio completo después de haber recibido años de trabajo. Los versículos 51–52 explicarán el cálculo proporcional según los años restantes.

Una cuenta con el comprador

La frase «hará la cuenta con el que lo compró» sitúa a ambas partes ante un mismo criterio. El rescate no depende de que la familia acepte cualquier cantidad impuesta para hacerlo imposible. Tampoco declara nulo todo aprovechamiento del comprador. El pago original y el tiempo que resta delimitan una recuperación reconocida por la ley. Así se atienden las condiciones reales del acuerdo sin permitir que se transforme en una retención perpetua.

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La proporción cuando quedan muchos años

Si falta mucho tiempo para el jubileo, el rescate abarca una parte mayor del período comprado. La cantidad se relaciona con el precio original y con los años pendientes.

Explicación del versículo

«La parte proporcional» explica cómo se usa la cuenta del versículo 50. La familia no debe calcular como si el tiempo ya servido permaneciera todavía a favor del comprador. Lo que se restituye corresponde al servicio que este dejará de recibir a causa del rescate.

La referencia al dinero pagado conserva un punto de partida verificable dentro del acuerdo. El texto no permite inventar un precio nuevo simplemente porque el comprador no quiera perder al trabajador o porque el pariente que rescata tenga más recursos.

La cantidad mayor no elimina el derecho

Que resten muchos años puede hacer más costoso el rescate, pero no lo vuelve jurídicamente inadmisible. El criterio sigue siendo la proporción, no el poder del comprador para negarlo. El versículo 52 aplicará el mismo principio al caso contrario, cuando falta poco para el jubileo. Las dos situaciones muestran una regla que protege la posibilidad de salida y reconoce de manera limitada el tiempo originalmente adquirido.

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El rescate disminuye cuando se acerca el jubileo

Si quedan pocos años, el precio debe reducirse en la misma proporción. La proximidad de la liberación limita lo que el comprador puede exigir para permitir una salida anticipada.

Explicación del versículo

«Según esos años» mantiene el criterio del versículo 51 en una situación diferente. La cuenta se refiere al servicio pendiente, no a una cantidad arbitraria que ignore el tiempo transcurrido.

Por ejemplo, si un acuerdo hipotético hubiera valorado cada año en diez unidades y quedaran dos, el cálculo correspondiente sería veinte. El ejemplo muestra el principio de la proporción; el versículo no fija ese salario ni una moneda concreta. El punto es que el rescate de un período breve no puede cobrarse como si faltara todo el servicio original.

El tiempo sirve de límite al poder económico

Los casos de muchos y pocos años forman una misma instrucción. El comprador debe reconocer el derecho de rescate en ambos, y la familia puede conocer el criterio antes de intentar ejercerlo. La cuenta evita que la salida dependa exclusivamente de la buena voluntad de quien tiene más poder. El jubileo ya establece un término; el precio proporcional permite anticipar la recuperación sin desconocer el acuerdo temporal.

Levítico 25:53 north

La comunidad no debe ignorar el trato cruel

El extranjero que ha adquirido el servicio debe tratar al israelita como un jornalero contratado año por año. La crueldad no queda permitida mientras se espera el rescate o el jubileo.

Explicación del versículo

La comparación con el trabajador contratado mantiene la condición limitada del servicio. El tiempo se cuenta año a año, conforme al cálculo anterior. La oración no convierte la persona en una posesión sin término ni exige que espere a una fecha de aniversario para que su derecho de rescate exista.

«No lo dominará con dureza ante tus ojos» incluye a quien observa la situación. La expresión no se satisface mirando el maltrato como un asunto completamente ajeno. La comunidad debe reconocer las condiciones que la ley ha dado para proteger al hermano.

La protección vale durante toda la dependencia

La prohibición repite el principio del versículo 43 en un caso donde el receptor del servicio es extranjero. La identidad del comprador no elimina el derecho protegido. El rescate no es la única preocupación de la sección: también importa la vida que lleva la persona mientras todavía no ha salido. Colosenses 4:1 recuerda al lector cristiano que el trato justo se exige bajo la autoridad del Señor, por encima de la ventaja de una posición social.

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El jubileo libera aunque no haya llegado un rescate anterior

Si ninguna de las vías de rescate se concreta, el israelita y sus hijos salen en el jubileo. La falta de medios no convierte ese servicio en perpetuo.

Explicación del versículo

«Por estos medios» remite a las posibilidades de los versículos 48–49 y al pago proporcional de los siguientes. La ley contempla que no intervenga un familiar o que la persona no reúna lo suficiente. El derecho de salida no desaparece por esa dificultad.

«Él y sus hijos con él» conserva la dimensión familiar de la liberación. El comprador no puede utilizar la ausencia de un rescate pagado para retenerlos después de la fecha fijada. La regla corresponde al israelita del caso comenzado en el versículo 47; no borra la diferencia de régimen descrita en los versículos 44–46.

La liberación personal y la remisión de préstamos

Deuteronomio 15:1–3 regula una remisión de deudas al final de cada siete años. Aquí el asunto es la salida de una persona en el jubileo. Las disposiciones se relacionan con límites a la dependencia, pero no deben confundirse hasta afirmar que este versículo cancela sin distinción toda deuda de cualquier clase. Su mandato concreto es que el hombre y sus hijos salgan libres.

Levítico 25:55 north

La pertenencia a Jehová pone límite a la posesión humana

El capítulo termina repitiendo que Israel pertenece a Jehová como pueblo liberado de Egipto. Ese rescate fundamenta el derecho de salida que acaba de establecerse.

Explicación del versículo

«Son siervos míos» aparece con insistencia. La venta producida por la pobreza no entrega una autoridad superior a la del Dios que rescató a Israel. El comprador debe reconocer la pertenencia que la liberación de Egipto ha establecido.

El final reúne las dos afirmaciones decisivas del capítulo. En el versículo 23, Jehová declara que la tierra es suya; aquí declara que los israelitas son suyos. Por eso las operaciones sobre heredades y personas no pueden quedar sometidas únicamente al interés de quien tiene recursos. La autoridad del dador y libertador establece límites, rescate y retorno.

La redención por medio de Jesucristo

1 Pedro 1:18–19 anuncia el rescate por la sangre preciosa de Cristo, no por plata u oro. La salvación del creyente descansa en la entrega del Salvador, sin convertirse en un precio que él deba reunir para liberarse del pecado.

Esa gracia origina una nueva pertenencia y una respuesta de servicio. El lenguaje del rescate ayuda a reconocer su profundidad, mientras la obra de Jesucristo conserva su carácter único: salva a quienes acuden a él y les enseña a vivir sin hacer de la necesidad ajena una ocasión de dominio.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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