Levítico 27 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Levítico 27

Votos y bienes dedicados a Jehová

1 Jehová habló a Moisés y le dijo:   N1

2 «Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando un hombre haga un voto especial para dedicar personas a Jehová conforme a tu valoración,   N2

3 en cuanto a tu valoración de un varón de veinte a sesenta años, tu valoración será de unos quinientos setenta gramos de plata, según el peso del santuario.   N3

4 Si es una mujer, tu valoración será de unos trescientos cuarenta y dos gramos de plata.   N4

5 De cinco a veinte años, tu valoración para un varón será de unos doscientos veintiocho gramos de plata, y para una mujer, de unos ciento catorce gramos de plata.   N5

6 Desde un mes de edad hasta cinco años, tu valoración para un varón será de unos cincuenta y siete gramos de plata, y tu valoración para una mujer será de unos treinta y cuatro gramos de plata.   N6

7 De sesenta años en adelante, si es varón, tu valoración será de unos ciento setenta y un gramos de plata; para una mujer será de unos ciento catorce gramos de plata.   N7

8 Si es demasiado pobre para pagar tu valoración, será presentado ante el sacerdote, y el sacerdote lo valorará; según los recursos del que hizo el voto, el sacerdote lo valorará.   N8

La dedicación de animales

9 Si se trata de un animal de los que se pueden presentar como ofrenda a Jehová, todo animal de esa clase que se dé a Jehová será santo.   N9

10 No lo cambiará ni lo sustituirá, bueno por malo ni malo por bueno. Si sustituye un animal por otro, tanto el animal como su sustituto serán santos.   N10

11 Si se trata de algún animal impuro, de los que no se pueden presentar como ofrenda a Jehová, pondrá el animal delante del sacerdote.   N11

12 El sacerdote lo valorará, sea bueno o malo; conforme a la valoración del sacerdote, así será.   N12

13 Si lo rescata, añadirá un veinte por ciento a tu valoración.   N13

Casas y campos consagrados

14 Si un hombre consagra su casa como cosa santa a Jehová, el sacerdote la valorará, sea buena o mala; la valoración que fije el sacerdote será definitiva.   N14

15 Si el que consagró su casa la rescata, añadirá un veinte por ciento al importe de tu valoración, y será suya.   N15

16 Si un hombre consagra a Jehová parte del campo de su posesión, tu valoración dependerá de la semilla necesaria para sembrarlo: unos quinientos setenta gramos de plata por la siembra de unos doscientos veinte litros de cebada.   N16

17 Si consagra su campo desde el año del jubileo, tu valoración quedará firme.   N17

18 Si consagra su campo después del jubileo, el sacerdote calculará el importe según los años que queden hasta el año del jubileo, y se descontará de tu valoración.   N18

19 Si el que consagró el campo lo rescata, añadirá un veinte por ciento al importe de tu valoración, y el campo quedará en su poder.   N19

20 Si no rescata el campo y el campo es vendido a otro hombre, ya no podrá ser rescatado.   N20

21 Cuando el campo quede libre en el jubileo, será santo para Jehová, como un campo consagrado irrevocablemente; será posesión del sacerdote.   N21

22 Si consagra a Jehová un campo que haya comprado, que no sea parte de su posesión hereditaria,   N22

23 el sacerdote le calculará el importe de la valoración hasta el año del jubileo. Ese mismo día entregará el valor fijado como cosa santa a Jehová.   N23

24 En el año del jubileo, el campo volverá a aquel de quien lo compró, a quien pertenece la posesión hereditaria de la tierra.   N24

25 Toda valoración se hará conforme al siclo del santuario, que pesa unos once gramos. El siclo equivale a veinte geras.   N25

Lo que ya pertenece a Jehová

26 Pero nadie consagrará el primogénito de los animales, que ya pertenece a Jehová por ser primogénito. Sea una res o un animal del rebaño, es de Jehová.   N26

27 Si se trata de un animal impuro, lo rescatará conforme a tu valoración y añadirá un veinte por ciento. Si no es rescatado, será vendido conforme a tu valoración.   N27

Lo consagrado irrevocablemente

28 Pero nada de lo que un hombre consagre irrevocablemente a Jehová de todo lo que posee, sea una persona, un animal o un campo de su posesión, podrá venderse ni rescatarse. Todo lo consagrado irrevocablemente es cosa santísima para Jehová.   N28

29 Ninguna persona puesta bajo anatema podrá ser rescatada; se le dará muerte sin falta.   N29

Los diezmos de la tierra y de los rebaños

30 Todo diezmo de la tierra, tanto del grano de la tierra como del fruto de los árboles, pertenece a Jehová. Es santo para Jehová.   N30

31 Si un hombre rescata parte de su diezmo, añadirá un veinte por ciento a su valor.   N31

32 En cuanto a todo diezmo del ganado vacuno y del rebaño, de todo lo que pase bajo la vara, el décimo será santo para Jehová.   N32

33 No examinará si es bueno o malo ni lo sustituirá. Si lo sustituye, tanto el animal como su sustituto serán santos; no podrán ser rescatados”».   N33

34 Estos son los mandamientos que Jehová ordenó a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí.   N34

menu_book Notas de estudio de Levítico 27

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Levítico 27:1 north

Los compromisos de consagración también reciben instrucciones

La última comunicación extensa del libro regula votos y bienes dedicados a Jehová. La voluntad de ofrecer algo debe expresarse dentro de las condiciones que Dios establece.

Explicación del versículo

«Jehová habló a Moisés» introduce el capítulo después del resumen del pacto en el anterior. La presencia de este nuevo conjunto muestra que aquel cierre no agotaba todas las disposiciones del libro.

Primero se tratarán votos con valoración de personas, animales, casas y campos. Después se distinguirán bienes que ya pertenecen a Jehová y lo consagrado de manera irrevocable. El capítulo terminará con los diezmos y una nueva referencia al Sinaí.

La iniciativa voluntaria no elimina la responsabilidad

Deuteronomio 23:21–23 distingue entre abstenerse de hacer un voto y asumirlo para luego cumplirlo. Números 30:1–2 también exige respetar la palabra comprometida.

Esos pasajes ayudan a entender la finalidad de las normas: no obligan a cada persona a formular promesas extraordinarias, pero impiden tratar lo prometido a Dios como una frase sin consecuencias. La dedicación requiere atender qué se ofrece, cómo se valora y qué puede o no recuperarse.

Levítico 27:2 north

Un voto de personas mediante valoración

El caso inicial contempla un voto especial relacionado con personas y una valoración destinada a Jehová. La escala siguiente muestra cómo se cumple esa dedicación mediante un importe.

Explicación del versículo

El נֶדֶר, neḏer, es un voto que crea un compromiso. La expresión de valoración introduce las cantidades de plata de los versículos 3–7 y el ajuste por pobreza del 8.

«Personas» corresponde al plural de nep̄eš. No se está tasando un alma como mercancía espiritual ni determinando el precio del perdón. El asunto es el cumplimiento económico de una consagración particular.

Qué significa «tu valoración»

La expresión se repite como término de tasación, y más adelante se hará explícita la intervención del sacerdote. Las cantidades y condiciones no quedan al antojo de quien hace la promesa. Tampoco constituyen una autorización para ofrecer una vida humana como sacrificio: el caso se desarrolla mediante importes, y la prohibición de entregar hijos para el culto permanece en Levítico 18:21.

Identificar esta clase de voto es necesario antes de leer los casos diferentes del final del capítulo. No todo lo llamado consagración tiene idénticas condiciones de rescate o de destino.

Levítico 27:3 north

La valoración del adulto y el peso de la plata

Para un varón de veinte a sesenta años se fija una cantidad de cincuenta siclos de plata, expresada en la NTBT como unos quinientos setenta gramos.

Explicación del versículo

El siclo es aquí una unidad de peso. El pasaje no exige imaginar cincuenta monedas acuñadas con una forma y una fecha determinadas. La plata se cuantifica conforme al patrón del santuario, que el versículo 25 precisará.

La equivalencia en gramos es aproximada. Permite comprender la cantidad sin atribuir a los pesos antiguos una precisión moderna que la traducción no pretende. El importe pertenece a la escala de este voto, no a una tarifa universal para comprar personas.

La valoración ritual y la dignidad humana

Las diferencias de edad y sexo de la tabla se relacionan con una valoración económica dentro de la sociedad descrita. El texto no desarrolla una fórmula completa sobre cómo se fijó cada cantidad. No debe convertirse la escala en una medida de santidad, de inteligencia o de aprobación de Dios.

El versículo 8 permitirá una valoración según los recursos del oferente pobre. Esa disposición confirma que el cumplimiento atiende la situación económica de quien hizo el voto, en vez de declarar que su vida tenga menos dignidad por disponer de menos plata.

Levítico 27:4 north

La cantidad para la mujer en la misma franja de edad

La valoración de una mujer de veinte a sesenta años es de treinta siclos, expresados como unos trescientos cuarenta y dos gramos de plata. La diferencia forma parte de la escala antigua.

Explicación del versículo

«Si es una mujer» continúa el tramo de edad del versículo 3. No se refiere de manera indiferenciada a toda mujer desde el nacimiento. Los versículos 5–7 establecerán otros grupos con sus propias cantidades.

La tabla distingue cantidades según edad y sexo dentro del régimen del voto. El pasaje no afirma que una mujer posea menos humanidad ni que necesite una salvación de menor valor. Tampoco expone detalladamente los factores económicos que determinaron la diferencia.

La distinción de importes no define el valor ante Dios

Génesis 1:27 atribuye la imagen divina al ser humano, varón y mujer. Gálatas 3:26–29 afirma la pertenencia común a Cristo mediante la fe.

Esos pasajes impiden transformar una valoración económica particular en una jerarquía espiritual entre hombres y mujeres. Comprender la norma exige mantener ambos aspectos: el texto antiguo tiene cantidades diferentes, y esas cantidades no constituyen una tasación de la dignidad personal que Dios ha dado.

Levítico 27:5 north

La escala distingue a los menores de los adultos

Entre cinco y veinte años, la valoración es de veinte siclos para un varón y diez para una mujer. La traducción expresa esos importes como unos doscientos veintiocho y ciento catorce gramos de plata.

Explicación del versículo

El versículo continúa la tabla, pero cambia el intervalo de edad. No debe aplicarse a este grupo la cantidad de cincuenta o treinta siclos del adulto. La condición de la persona representada determina el tramo correspondiente.

El caso tampoco exige que el menor haya formulado personalmente un voto. El versículo 2 ha introducido a quien hace la promesa relacionada con una persona, y el 8 distinguirá expresamente los recursos «del que hizo el voto». Esa diferencia evita confundir al oferente con la persona cuya edad se utiliza para la valoración.

La tabla regula un compromiso concreto

La cantidad no establece el precio de educar a un niño ni una compensación por dañarlo. Pertenece al régimen de consagración que se está explicando. Leerla como si definiera cuánto vale una vida ante Dios cambiaría el asunto del pasaje.

El capítulo utiliza categorías para determinar un importe y después contempla la pobreza del responsable. La clasificación económica no debe trasladarse a una clasificación de quién merece amor, protección o pertenencia a la comunidad.

Levítico 27:6 north

La valoración comienza al mes de edad

Para el tramo entre un mes y cinco años se fijan cinco siclos para un varón y tres para una mujer. La NTBT aproxima esas cantidades a cincuenta y siete y treinta y cuatro gramos de plata.

Explicación del versículo

La mención de un mes establece el inicio de la categoría que el texto regula. Aquí no se fija una cantidad para quien todavía no ha cumplido ese tiempo. Ese silencio no declara que una vida más pequeña carezca de dignidad: la oración está delimitando una tabla de votos, no definiendo el comienzo del valor humano.

La edad de cinco años marca el paso al grupo del versículo 5. Las categorías deben seguirse dentro del asunto para el que se han dado, sin convertirlas en una lista de capacidades o méritos personales que el pasaje no proporciona.

Una diferencia con el rescate del primogénito

Números 18:15–17 también menciona un rescate desde el mes de edad y una cantidad de plata. Aquel pasaje regula los primogénitos; este trata un voto especial que incluye personas de ambos sexos y distintas edades. La coincidencia de una cantidad no convierte ambas disposiciones en una misma obligación ni permite exigir esta tabla a todas las familias por el simple nacimiento de un hijo.

Levítico 27:7 north

La valoración de los mayores no elimina el deber de honrarlos

Desde los sesenta años se fija una cantidad de quince siclos para el varón y diez para la mujer. La traducción la expresa como unos ciento setenta y un gramos de plata para el varón y ciento catorce para la mujer.

Explicación del versículo

El último tramo de la tabla cambia los importes respecto de los adultos de veinte a sesenta años. La escala tiene una función económica en el cumplimiento del voto. No afirma que la persona pierda una parte de su dignidad al alcanzar esa edad.

El texto tampoco atribuye automáticamente a todos los mayores una misma salud, fuerza o capacidad. Sus cantidades normativas permiten aplicar el régimen sin que la tasación se convierta en un juicio individual sobre quién resulta más importante ante Jehová.

La honra al anciano dentro del mismo libro

Levítico 19:32 exige levantarse ante quien tiene canas y honrar al anciano, en relación con el temor a Dios. Esa instrucción permanece junto a la tabla del voto.

La comparación enseña a no convertir un importe menor en menor respeto. El libro distingue entre la cantidad económica que corresponde a una situación ritual y la conducta de reverencia y cuidado que debe recibirse en la vida comunitaria.

Levítico 27:8 north

La pobreza recibe una valoración según los recursos

Si quien hizo el voto no puede pagar la cantidad de la escala, interviene el sacerdote. La evaluación debe atender a los medios que realmente tiene el oferente.

Explicación del versículo

«Demasiado pobre» describe una limitación material, no una inferioridad espiritual. El texto no obliga a fingir que la capacidad económica existe ni presenta la pobreza como razón para excluir toda respuesta a Jehová.

La frase final identifica al responsable del pago: «el que hizo el voto». El sacerdote debe valorar según sus recursos. Su función no es inventar una exigencia ilimitada, sino aplicar el criterio que la propia ley establece para esta situación.

La disposición y lo que se tiene

2 Corintios 8:12–15, en otro contexto de ayuda, relaciona la aceptación de la disposición con lo que uno tiene y no con lo que no tiene. La generosidad cristiana nace de la gracia de Jesucristo presentada en 2 Corintios 8:9; no exige aparentar recursos inexistentes para comprar aceptación.

Las instituciones no son idénticas, pero ambos pasajes obligan a tomar en serio la situación material del que da. La valoración del pobre no disminuye su dignidad ni convierte el dinero en precio de la salvación.

Levítico 27:9 north

El animal dado a Jehová queda apartado

Un animal apto para ofrenda adquiere carácter santo cuando se dedica a Jehová. La decisión de darlo crea una obligación sobre ese animal concreto.

Explicación del versículo

«De los que se pueden presentar» identifica primero la clase de animal. La dedicación no permite olvidar las condiciones de las ofrendas establecidas en los capítulos anteriores.

«Todo animal de esa clase que se dé» no convierte automáticamente en consagrado al rebaño entero. La norma se refiere a aquello que se entrega a Jehová. Una vez hecho el compromiso, el animal no permanece bajo la misma libertad de disposición que antes.

La aptitud y la consagración son cuestiones relacionadas

Levítico 22:18–23 distingue condiciones de holocaustos, sacrificios y ofrendas vinculadas a votos. Este capítulo atiende especialmente a lo que sucede después de dedicar.

La frase prepara la prohibición de sustituir del versículo 10. La voluntad del oferente tiene consecuencias: no puede señalar un animal como santo y después actuar como si la dedicación no hubiera ocurrido. La regulación protege el compromiso sin afirmar que todos los tipos de animales o de bienes se entregan de una manera idéntica.

Levítico 27:10 north

El intento de sustituir no libera al primer animal

La ley prohíbe cambiar el animal dedicado, tanto si el sustituto parece mejor como si parece peor. Si se realiza el cambio, ambos quedan consagrados.

Explicación del versículo

Las dos direcciones —bueno por malo y malo por bueno— impiden reducir la instrucción a una simple prohibición de dar menos. La mejora alegada tampoco permite retirar por iniciativa propia lo que ya ha sido dedicado.

La תְּמוּרָה, təmûrāh, es la sustitución o el sustituto. Su incorporación a lo santo no cancela la consagración del primero. El intento de recuperar mediante intercambio termina ampliando los bienes comprometidos.

Consagración no significa que todo animal deba quemarse

La afirmación de que ambos serán santos no elimina las condiciones para presentarlos en el altar. El versículo siguiente tratará animales no aptos para esa presentación y dispondrá una valoración. La pertenencia de un animal a lo consagrado y el modo concreto de utilizarlo deben leerse junto con esas reglas.

La misma consecuencia de la sustitución reaparecerá en el versículo 33 para el diezmo del rebaño. En ambos casos, la elección posterior del dueño no puede hacer inexistente una obligación ya establecida.

Levítico 27:11 north

El animal no apto para el altar se lleva a valoración

Un animal impuro no se convierte en ofrenda apta por haber sido prometido. La dedicación se atiende mediante la intervención del sacerdote y una tasación.

Explicación del versículo

La oración precisa el sentido de «impuro» dentro de este caso: se trata de un animal de los que no pueden presentarse como ofrenda a Jehová. La promesa no modifica por sí sola las categorías del culto.

«Pondrá el animal delante del sacerdote» permite que este determine su valor, según el versículo 12. El texto no ordena ponerlo sobre el altar ni realizar con él un sacrificio que antes estaba excluido.

La valoración ofrece otra forma de tratar la dedicación

La sección distingue lo que puede presentarse como sacrificio y lo que debe administrarse conforme a un valor. Esa diferencia evita suponer que dar a Dios un animal siempre equivale a inmolarlo.

El versículo 13 permitirá recuperar este animal pagando el valor fijado y la cantidad adicional. El sistema reconoce que un bien puede tener una utilidad económica vinculada al santuario sin ser, por eso, un animal autorizado para el altar. El destino concreto debe seguir la disposición del caso, no una idea general de que todo lo prometido recibe idéntico tratamiento.

Levítico 27:12 north

El sacerdote fija el valor del animal

La tasación corresponde al sacerdote y debe mantenerse como referencia. La condición del animal se considera sin convertir el importe en una cantidad que cada parte cambie a voluntad.

Explicación del versículo

«Sea bueno o malo» atiende a la valoración del animal descrito en el versículo 11. La oración no está juzgando una intención moral del animal. Trata de una condición que afecta el valor del bien dedicado.

«Conforme a la valoración del sacerdote, así será» establece una referencia para cumplir la dedicación y para el rescate posterior. Sin ese valor fijado, quien desea recuperarlo podría reducir la obligación según su propio interés.

Una competencia específica dentro del culto

La autoridad señalada pertenece a este asunto de tasación. El capítulo también establece reglas para otros casos, como cantidades fijadas y consideración de la pobreza. No entrega al sacerdote una capacidad ilimitada para exigir cualquier cosa a cualquier persona.

La continuidad con el versículo 13 permite comprender su función: determinar una base sobre la que se calcula la recuperación. El oferente conoce así que no basta retirar el animal o reemplazarlo informalmente. La dedicación requiere una resolución bajo el orden que Jehová ha establecido.

Levítico 27:13 north

El rescate añade una quinta parte al valor

Quien recupera el animal debe pagar la tasación más una quinta parte. La NTBT expresa ese incremento como un veinte por ciento.

Explicación del versículo

La cuenta se hace sobre el valor fijado en el versículo 12. Si se utiliza como ejemplo un valor de cien unidades, el total del rescate sería ciento veinte. El ejemplo aclara la proporción sin añadir una moneda o una tarifa que el texto no da.

«Si lo rescata» presenta una posibilidad autorizada para este caso. No exige recuperar todos los animales dedicados ni concede la misma opción para cualquier clase de consagración. Los versículos 28 y 33 mostrarán situaciones en las que no se permite rescate.

La recuperación de un bien y la salvación son asuntos distintos

El rescate aquí devuelve un animal a la disponibilidad de quien lo recupera y reconoce económicamente su dedicación anterior. No establece el precio del perdón de una persona.

1 Pedro 1:18–19 presenta la redención del creyente por la sangre preciosa de Jesucristo, no por plata u oro. La distinción permite comprender el vocabulario compartido sin convertir el recargo de una norma sobre bienes en una cantidad que alguien deba pagar para ser salvo.

Levítico 27:14 north

La casa dedicada recibe una valoración concreta

Si una persona consagra su casa a Jehová, el sacerdote determina su valor. La dedicación afecta a un bien real y no queda como una declaración sin contenido.

Explicación del versículo

El verbo de consagrar, קדש, q-d-š, expresa apartar para un uso santo. El pasaje no afirma que la casa se convierta por ello en una nueva tienda de reunión ni prescribe dentro de ella el servicio del santuario. Su atención se concentra en la valoración y, después, en la posibilidad de rescate.

La condición de la casa afecta la tasación, pero el importe determinado queda como referencia. El propietario no puede declarar una entrega y luego tratar su contenido económico como si nunca hubiera sido fijado.

Un caso distinto de la venta ordinaria

El capítulo 25 ha regulado compraventas de casas y sus derechos de rescate. Aquí el asunto es la dedicación voluntaria a Jehová, con las condiciones específicas del versículo 15. La existencia de dinero y de una recuperación posible no hace idénticas las dos situaciones.

Leer el motivo de la operación permite seguir la norma adecuada: vender por necesidad, prometer una dedicación y rescatar lo consagrado no son nombres intercambiables para una misma acción.

Levítico 27:15 north

La casa puede recuperarse bajo las condiciones del voto

El que consagró su casa puede rescatarla pagando la valoración y una quinta parte adicional. Entonces la casa vuelve a quedar en su poder.

Explicación del versículo

La oración identifica a quien ejerce la recuperación: la persona que hizo la dedicación. El importe no queda limitado a la cifra inicial, sino que incluye el veinte por ciento señalado.

«Será suya» describe el efecto del rescate. No basta que el propietario cambie de opinión en privado para dejar sin efecto lo dedicado. La norma concede una vía de recuperación y explica cómo se realiza.

El permiso no se extiende automáticamente a todos los casos

El capítulo distinguirá más adelante entre bienes que pueden rescatarse y lo consagrado irrevocablemente. La posibilidad de este versículo no permite resolver toda promesa mediante un recargo. Es necesario reconocer qué clase de compromiso se ha asumido y qué disposición le corresponde.

Aplicación editorial

Evita prometer bajo el impulso del momento algo que después tratarás como si no hubieras dicho. Mateo 5:33–37 dirige a los discípulos hacia una palabra veraz. La fidelidad a Jesucristo debe expresarse en la claridad de lo que afirmas, sin utilizar promesas religiosas como moneda para obtener una respuesta de Dios.

Levítico 27:16 north

Un campo valorado por su capacidad de siembra

La extensión del terreno se expresa mediante la cantidad de semilla necesaria para sembrarlo.

Explicación del versículo

La ley pasa de una casa a un campo perteneciente a la posesión hereditaria de quien hace el voto. Para fijar su valoración se toma una medida agrícola: el terreno que requiere cierta cantidad de cebada para la siembra. El hebreo establece cincuenta siclos de plata por un חֹמֶר, ḥōmer, de semilla de cebada. La NTBT presenta esas magnitudes como unos quinientos setenta gramos de plata y unos doscientos veinte litros de cebada.

La plata no es aquí el precio de venta de esa cantidad de grano. La cebada sirve para expresar la capacidad de siembra del campo, y esta proporciona la base de su tasación. Tampoco se puede obtener de ello una superficie exacta en hectáreas: el texto no fija una densidad de siembra moderna. Los versículos siguientes ajustarán la valoración según el tiempo que quede hasta el jubileo.

La medida y la heredad

Esta gran medida de capacidad debe distinguirse de la pequeña medida del maná descrita en Éxodo 16:36. Además, «campo de su posesión» prepara la diferencia con un terreno comprado, tratada desde el versículo 22. En Levítico 25:23, la tierra pertenece en último término a Jehová; las disposiciones sobre la dedicación deben leerse dentro de ese régimen de heredad.

Levítico 27:17 north

La valoración al comenzar el jubileo

El momento en que se dedica el campo determina cómo se aplica la cantidad fijada.

Explicación del versículo

Si el campo se consagra desde el año del jubileo, queda firme la valoración establecida en el versículo anterior. No se ha consumido todavía una parte del período que sirve para calcularla. Por eso aquí no se ordena el descuento que aparecerá cuando la dedicación se haga después del jubileo.

La frase «tu valoración quedará firme» confirma el importe aplicable en ese caso; no significa que el terreno mantenga para siempre un precio invariable en cualquier transacción. El asunto sigue siendo la dedicación del campo hereditario a Jehová. Tanto la capacidad de siembra como su posición dentro del ciclo del jubileo forman parte de la tasación.

Cómo avanza la disposición

Conviene leer juntos los versículos 16–19: primero se da la base agrícola de la valoración, después se distingue entre una dedicación al comienzo del ciclo y otra posterior, y finalmente se explica el rescate por quien lo consagró. El mismo principio de atender a los años disponibles se encuentra en Levítico 25:15–16, aunque allí se regula la compraventa de cosechas. La relación ayuda a comprender el cálculo sin confundir los dos procedimientos.

Levítico 27:18 north

El descuento por los años transcurridos

El sacerdote debe calcular lo que corresponde al período que todavía queda hasta el jubileo.

Explicación del versículo

Una dedicación realizada después del jubileo no se valora como si comenzara un período completo. El sacerdote cuenta los años restantes y reduce la cantidad de acuerdo con ellos. Así, la ley vincula la valoración con el tiempo durante el cual el terreno podrá aprovecharse antes del próximo jubileo.

El verbo traducido «se descontará» indica una reducción respecto de la tasación de referencia. No se trata de una rebaja discrecional concedida por simpatía hacia el propietario, ni de que la dedicación tenga menos valor espiritual por hacerse más tarde. La diferencia procede de un dato concreto: quedan menos años. El versículo tampoco presenta una fórmula de intereses ni una equivalencia entre años y mérito religioso.

Tiempo, tierra y responsabilidad

En Levítico 25:15–16, un número mayor o menor de años también afecta al precio porque lo vendido se relaciona con las cosechas. Aquí ese marco temporal se aplica a una dedicación sagrada. La tarea del sacerdote incluye un cálculo verificable, no solamente una declaración ceremonial. Reconocer qué derechos y qué tiempo están realmente disponibles evita tratar la posesión como un dominio ilimitado.

Levítico 27:19 north

Cómo recuperaba el campo quien lo había dedicado

El rescate exige pagar la valoración y añadir la quinta parte de ese importe.

Explicación del versículo

La persona que consagró su campo puede recuperarlo mediante el procedimiento establecido. Debe entregar el importe de la valoración, calculado conforme a los versículos anteriores, y añadir un veinte por ciento. Hecho ese pago, el campo queda en su poder. El voto no se cancela simplemente porque su autor cambie de parecer.

El hebreo emplea la raíz גאל, g-ʾ-l, para el rescate. En esta disposición se refiere a recuperar mediante pago un bien previamente dedicado. El mismo vocabulario aparece en las leyes de la tierra, pero las condiciones precisas deben obtenerse de cada caso. Aquí el recargo pertenece al rescate de un campo consagrado; no se ordena añadirlo a toda operación económica de Israel.

El alcance de este pago

Esta posibilidad prepara el contraste con los versículos 20–21, donde se explican consecuencias que impiden un rescate posterior. También debe distinguirse de la consagración irrevocable descrita en el versículo 28. La diversidad de casos muestra por qué no basta leer «consagrar» o «rescatar» y aplicar a todo una sola regla. La ley protege el carácter efectivo de lo prometido a Jehová y, al mismo tiempo, define expresamente cuándo permite recuperar un bien.

Levítico 27:20 north

Cuando se cierra la posibilidad del rescate

La dedicación puede producir consecuencias que el propietario ya no podrá deshacer mediante un pago posterior.

Explicación del versículo

Después de permitir que el dedicante rescate el campo, la ley contempla el caso en que no lo rescata y el terreno es vendido a otro hombre. En esa situación se cierra la posibilidad de recuperarlo mediante el procedimiento del versículo 19. La consecuencia sobre su destino en el jubileo se expresa en el versículo siguiente.

La redacción hebrea deja sin nombrar expresamente al sujeto de la venta. Por eso no conviene reconstruir una subasta, un acuerdo privado u otros trámites que el pasaje no describe. Lo necesario para seguir la disposición sí está indicado: no hubo rescate por parte del dedicante, el campo pasó a otra persona y ya no queda abierto el mismo derecho de rescate.

Leer la condición con su desenlace

El «ya no» introduce una diferencia importante respecto de la tierra vendida por necesidad en Levítico 25:25–28. Allí se protege el rescate de la heredad y su retorno en el jubileo. Aquí se regula un campo que su dueño había dedicado a Jehová. La ley no borra la protección anterior: distingue otra clase de acto y sus consecuencias. Separar esos contextos permite entender por qué el resultado del versículo 21 es diferente.

Levítico 27:21 north

El destino del campo al llegar el jubileo

En el caso descrito, el terreno queda reservado a Jehová y pasa a la posesión sacerdotal.

Explicación del versículo

Este versículo completa la situación de los anteriores. Cuando el campo quede libre en el jubileo, será santo para Jehová como un campo consagrado irrevocablemente y pertenecerá al sacerdote. No vuelve a quedar disponible para que el antiguo dedicante lo recupere. El acto de consagración y lo ocurrido después han determinado ese destino.

La comparación utiliza חֵרֶם, ḥērem, término que señala una dedicación de la que el bien no puede retirarse para uso ordinario. Aquí el propio texto explica el resultado: posesión sacerdotal. Por tanto, no sería correcto entender que la palabra siempre significa destruir físicamente lo consagrado. Los versículos 28–29 mostrarán otros aspectos de esa categoría.

Una disposición específica sobre la heredad

El jubileo normalmente está asociado al retorno de la posesión familiar, como explica Levítico 25:28. Este caso tiene una consecuencia distinta por tratarse de una dedicación sagrada bajo las condiciones recién descritas. No significa que cualquier donación de tierra, sin atender a su clase o a su propietario, convierta para siempre el campo en heredad sacerdotal. Precisamente los versículos 22–24 distinguirán qué sucede cuando quien lo dedica solo había comprado sus derechos de aprovechamiento.

Levítico 27:22 north

Un campo comprado no equivale a la heredad propia

La ley distingue lo que alguien posee por herencia de los derechos que ha adquirido sobre un terreno ajeno.

Explicación del versículo

Comienza un caso nuevo: un hombre dedica a Jehová un campo que compró y que no pertenece a su posesión hereditaria. La oración continúa en el versículo 23, donde se explica la valoración, y alcanza su desenlace en el 24, con la devolución del terreno a la familia propietaria en el jubileo.

El hebreo contrapone el campo de adquisición, שְׂדֵה מִקְנָתוֹ, śəḏēh miqnāṯô, con el campo de su posesión hereditaria. La distinción determina qué puede dedicar realmente esa persona. Haber comprado el aprovechamiento del terreno no le permite convertir la heredad de otra familia en una entrega permanente al santuario.

La protección del propietario original

La disposición presupone lo establecido en Levítico 25:23–28: la tierra no puede tratarse como una propiedad que se enajena sin límite, desligada de la heredad. Por eso el caso anterior no debe aplicarse mecánicamente a un campo comprado. La dedicación a Jehová no elimina los derechos ajenos. Los siguientes versículos muestran cómo cumplir la entrega sagrada sin disponer de lo que legalmente deberá regresar a otro.

Levítico 27:23 north

Entregar el valor de los años disponibles

La dedicación se cumple mediante una valoración limitada por el próximo jubileo.

Explicación del versículo

El sacerdote calcula cuánto corresponde por el campo comprado hasta el año del jubileo. Quien lo consagra entrega ese mismo día el importe fijado como cosa santa para Jehová. La entrega económica permite cumplir la dedicación teniendo en cuenta que los derechos adquiridos sobre el terreno tienen una duración limitada.

Aquí no se ordena transferir de forma permanente la heredad de la familia propietaria. Tampoco se repite el recargo del veinte por ciento: ese recargo pertenece a los casos de rescate expresamente señalados, mientras que este versículo describe la valoración y entrega de un campo comprado. Añadir requisitos de otros casos alteraría la disposición.

La valoración y el retorno

El cálculo hasta el jubileo enlaza con Levítico 25:15–16, donde se explica por qué los años restantes afectan al valor de una transacción sobre el campo. El versículo 24 confirmará que la tierra vuelve a quien pertenece la posesión hereditaria. Ambas medidas actúan juntas: la dedicación tiene un cumplimiento real y los derechos del propietario original permanecen protegidos. Lo prometido a Dios debe corresponder a aquello de lo que el dedicante puede disponer.

Levítico 27:24 north

La dedicación no cancela los derechos de otra familia

Al llegar el jubileo, el campo comprado vuelve al dueño de la posesión hereditaria.

Explicación del versículo

La ley cierra el caso iniciado en el versículo 22. El terreno retorna a aquel de quien se compró, identificado como dueño de la posesión hereditaria. La dedicación hecha por el comprador no autoriza a retenerlo más allá del plazo permitido ni a transferir para siempre la heredad al sacerdote.

Este resultado contrasta con el del versículo 21. La diferencia no se debe a que una dedicación sea sincera y la otra no, sino al tipo de derecho que tenía quien dedicó el campo. En un caso se trataba de su propia heredad; en el otro, de un terreno comprado cuyo retorno estaba previsto desde el principio. El capítulo exige atender a esas diferencias antes de decidir el destino del bien.

Aplicación editorial

También tú necesitas distinguir entre generosidad y disposición indebida de lo ajeno. Una intención religiosa no convierte en tuyos los derechos de otra persona. Este principio surge de la protección concreta del campo y no exige reproducir hoy el sistema agrario del jubileo. Examina qué puedes ofrecer con integridad, sin imponer a otros el costo de una promesa que tú decidiste hacer. La fidelidad a Dios se expresa también en respetar lo que corresponde al prójimo.

Levítico 27:25 north

Un patrón común para pesar la plata

La valoración debía utilizar el siclo del santuario y no una medida elegida por cada persona.

Explicación del versículo

Después de las disposiciones sobre los campos, el texto fija la unidad para las valoraciones: el siclo del santuario, compuesto de veinte geras. El siclo funciona aquí como unidad de peso de la plata. No es necesario imaginar monedas acuñadas con un valor monetario idéntico al de una divisa actual.

La NTBT expresa su peso de forma aproximada como unos once gramos. Las cantidades de los casos anteriores también son aproximaciones a unidades modernas; por ejemplo, los cincuenta siclos del versículo 16 se presentan como unos quinientos setenta gramos. El redondeo facilita la lectura, pero no convierte cada equivalencia en una medición exacta. Tampoco ofrece un precio contemporáneo de la plata ni permite calcular automáticamente el poder adquisitivo antiguo.

La función de la medida

El «siclo del santuario» ya se utiliza en Levítico 5:15 y en Números 18:16. Una unidad definida permite que las valoraciones sean comparables y no dependan de patrones cambiantes. El propósito del versículo es dar una base estable a las cantidades que se entregan, no establecer una jerarquía de dignidad humana a partir de su precio.

Levítico 27:26 north

El primogénito ya pertenecía a Jehová

No se podía presentar como una nueva dedicación voluntaria lo que Dios ya había reclamado para sí.

Explicación del versículo

El «pero» introduce un límite a los votos del capítulo. El primogénito del ganado vacuno o del rebaño ya es de Jehová por su condición de primogénito. Su dueño no puede consagrarlo como si estuviera haciendo una entrega adicional de la que todavía podía disponer libremente.

El término בְּכוֹר, bəḵôr, designa al primogénito. Su pertenencia a Jehová se remonta a la liberación de Egipto, según Éxodo 13:1–2 y Éxodo 13:11–15. El fundamento de esa entrega no es un voto posterior del propietario. Por eso los casos anteriores no pueden aplicarse sin considerar esta obligación previa.

Primogenitura y rescate

Números 18:15–17 distingue entre los primogénitos humanos, que son rescatados, y ciertos primogénitos de animales aptos para el sacrificio, que no se rescatan. Esa distinción impide leer la valoración de personas de este capítulo como una orden de sacrificarlas. Cada disposición regula una categoría concreta; dedicar voluntariamente, entregar un primogénito y rescatarlo no son acciones intercambiables.

Levítico 27:27 north

El animal impuro se valora, no se ofrece en el altar

La ley prevé un pago o una venta cuando el animal no es apto para presentarse como sacrificio.

Explicación del versículo

Tras la regla sobre el primogénito que ya pertenece a Jehová, el texto contempla un animal impuro. Su rescate se hace conforme a la valoración, añadiendo un veinte por ciento. Si no se rescata, se vende por el importe fijado. La impureza del animal no se elimina mediante la dedicación: el procedimiento económico evita tratarlo como una víctima apta para el altar.

El pago adicional corresponde al rescate, mientras que la venta se hace según la valoración. No debe añadirse al comprador un recargo que el versículo no menciona. El caso se relaciona con Levítico 27:11–13, donde también se dispone la tasación sacerdotal y el rescate de un animal que no puede ofrecerse.

Comparar las disposiciones sin mezclarlas

Éxodo 13:13 trata específicamente del primogénito del asno y permite rescatarlo con un cordero. Este versículo, en cambio, formula el caso mediante una valoración en dinero. Las instrucciones particulares no deben convertirse en una única regla que ignore sus diferencias. El hilo común es la distinción entre lo reservado para Jehová, lo apto para el sacrificio y aquello que debe resolverse mediante el rescate previsto.

Levítico 27:28 north

Una dedicación que no admite retirada

El capítulo distingue esta entrega irrevocable de los votos que permitían recuperar el bien mediante pago.

Explicación del versículo

La expresión «consagre irrevocablemente» traduce el verbo relacionado con חֵרֶם, ḥērem. El versículo reúne personas, animales y campos de la posesión propia bajo una regla: lo dedicado de ese modo no puede venderse ni rescatarse. Su condición se describe como «cosa santísima para Jehová».

La categoría no debe confundirse con el voto de los versículos 2–8, cuya valoración se entregaba conforme a las condiciones allí fijadas, ni con el rescate de casas o campos permitido anteriormente. El contraste explica por qué algunos bienes podían recuperarse y otros quedaban fuera del uso ordinario sin posibilidad de retirada.

El término y sus distintos contextos

La palabra no determina por sí sola una única forma de tratar todo lo dedicado. En Números 18:14, lo consagrado irrevocablemente se asigna al sacerdote. En otros pasajes aparece vinculada a un juicio, y el versículo siguiente trata expresamente de la muerte de una persona bajo anatema. Hay que atender a esas diferencias, no suponer que toda dedicación significa destruir. Tampoco se autoriza aquí a sacrificar hijos: Levítico 18:21 prohíbe su entrega a Moloc, y Deuteronomio 12:29–31 prohíbe imitar tales sacrificios en el culto a Jehová.

Levítico 27:29 north

La severidad del anatema sobre una persona

Este versículo habla de una muerte que no puede evitarse mediante rescate; no establece un voto privado para ofrecer vidas humanas.

Explicación del versículo

El texto dispone que una persona puesta bajo anatema no sea rescatada, sino que reciba muerte. La construcción hebrea מוֹת יוּמָת, môṯ yûmāṯ, expresa enfáticamente esa pena. No es una metáfora de entrega espiritual ni una mera pérdida económica. Su severidad debe reconocerse sin suavizar la redacción.

El versículo presupone la condición de estar bajo anatema, pero no identifica aquí quién ha pronunciado esa decisión ni relata el procedimiento por el que se llegó a ella. Por eso no corresponde inventar un caso concreto. Tampoco permite convertir cualquier voto sobre una persona en una sentencia de muerte. La categoría debe leerse junto a las disposiciones bíblicas sobre juicio y las prohibiciones de sacrificios humanos.

Relaciones que delimitan la lectura

Números 35:30–34 regula el juicio por homicidio y rechaza el rescate del homicida condenado; constituye un caso relacionado, no una identificación explícita de todas las personas mencionadas aquí. Deuteronomio 12:29–31 prohíbe ofrecer hijos como hacían otras naciones. La ley no concede a un particular poder para declarar a alguien consagrado a muerte. Tampoco autoriza al lector actual a ejercer violencia religiosa contra otra persona.

Levítico 27:30 north

La décima parte de la producción de la tierra

El diezmo del grano y del fruto de los árboles se reconoce como algo reservado a Jehová.

Explicación del versículo

El capítulo pasa de los votos y las dedicaciones irrevocables a los diezmos. El hebreo מַעֲשֵׂר, maʿăśēr, designa una décima parte. Aquí se mencionan dos productos de la tierra: lo que procede de la semilla sembrada y el fruto de los árboles. El texto no describe una entrega voluntaria cuyo porcentaje decide cada propietario; declara que esa porción pertenece a Jehová y es santa para él.

Esta condición explica por qué el versículo siguiente regula su rescate. El propietario no puede tratar toda la cosecha como si estuviera libre de la obligación de separar lo que corresponde a Jehová. Sin embargo, este versículo todavía no detalla quién recibirá cada entrega ni cómo se distribuirá.

Otros pasajes sobre su destino

Números 18:21–24 relaciona los diezmos con el servicio y sustento de los levitas. Deuteronomio 14:22–29 desarrolla disposiciones sobre celebración ante Jehová y provisión para personas necesitadas. Es necesario leer cada marco sin fundir todas sus instrucciones en una sola escena. En Mateo 23:23, Jesús además denuncia una observancia minuciosa del diezmo que descuida la justicia, la misericordia y la fe.

Levítico 27:31 north

El rescate de una parte del diezmo

Recuperar lo separado exige entregar su valor y añadir el veinte por ciento.

Explicación del versículo

El caso sigue al diezmo de los productos de la tierra. Si alguien rescata una parte de ese diezmo, debe añadir una quinta parte a su valor. El procedimiento reconoce que la porción ya pertenece a Jehová: no basta tomarla de vuelta como si nunca se hubiera separado.

La quinta parte equivale al veinte por ciento del importe correspondiente. No cambia la definición del diezmo ni obliga a entregar como diezmo el treinta por ciento de toda la cosecha. El porcentaje adicional se calcula sobre lo que se rescata. Por ejemplo, si el valor de la parte rescatada se expresara como cien unidades, se entregarían ciento veinte. Es una ilustración del cálculo, no una moneda ni una cantidad introducida por el texto.

La diferencia con los animales

Los versículos 32–33 establecerán otra regla para el diezmo del ganado: allí se prohíbe el rescate. La posibilidad concedida respecto de los productos de la tierra no puede extenderse a ese caso. El capítulo combina una afirmación común —lo separado es santo para Jehová— con procedimientos distintos según el bien. Comprender esa combinación evita tratar todos los recargos, rescates y dedicaciones como si fueran disposiciones idénticas.

Levítico 27:32 north

Contar el rebaño bajo la vara

La separación del diezmo ganadero se realiza mediante un recuento en el que cada décimo animal queda reservado.

Explicación del versículo

La imagen de pasar bajo la vara presenta al ganado siendo contado. De los animales que pasan, el décimo pertenece a Jehová. El procedimiento no se formula como una elección previa de los ejemplares que el propietario prefiera entregar; la posición en el recuento determina cuál queda separado.

El hebreo שֵׁבֶט, šēḇeṭ, significa aquí vara. Su relación con el paso de los animales ayuda a entender la escena sin añadir marcas de pintura, instalaciones u otras prácticas que este versículo no menciona. La instrucción abarca ganado vacuno y rebaños; el versículo siguiente impedirá alterar el resultado por la calidad del animal contado.

Contar y después respetar lo separado

El vínculo entre los versículos 32 y 33 es esencial: primero se determina el décimo y luego se prohíbe reemplazarlo. La santidad de esa porción no depende de la satisfacción del dueño con el resultado. Este sistema pertenece al orden de las ofrendas de Israel. Una aplicación actual debe reconocer su propósito de fidelidad en lo entregado, sin convertir cada detalle del recuento ganadero en una norma de administración para la iglesia.

Levítico 27:33 north

La prohibición de cambiar el décimo animal

La calidad del animal no permite deshacer el resultado del recuento.

Explicación del versículo

Después de contar cada décimo animal, el propietario no debe examinar si es bueno o malo para decidir si lo sustituye. No puede intercambiarlo por otro que le convenga entregar. Si lo hace, ambos animales quedan santos y ninguno puede ser rescatado. La sustitución produce una dedicación adicional; no devuelve el primero al uso libre del dueño.

Esta regla se parece a la disposición del versículo 10 sobre el intercambio de un animal dedicado. En ambos casos se impide manipular lo ya separado para Jehová. Pero aquí se añade expresamente la prohibición de rescate, cerrando la posibilidad de aplicar al ganado el procedimiento permitido para los productos de la tierra en el versículo 31.

Dedicación y aptitud para el sacrificio

El mandato de no escoger según sea bueno o malo no significa que desaparezcan las condiciones para ofrecer animales en el altar. Levítico 22:18–23 regula la aceptación de las víctimas y sus defectos. Este versículo trata de la separación del diezmo y de la prohibición de sustituirlo, no de una autorización general para sacrificar animales que otras disposiciones excluyen. Distinguir el momento del recuento del procedimiento sacrificial permite conservar ambas instrucciones.

Levítico 27:34 north

El libro termina con los mandamientos del Sinaí

El cierre recuerda quién dio estas disposiciones, por medio de quién y a qué pueblo iban dirigidas.

Explicación del versículo

La fórmula final reúne las leyes bajo la autoridad de Jehová, que las ordenó a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí. El libro termina en el marco de la relación que Dios estableció con el pueblo que sacó de Egipto. Las valoraciones del último capítulo no aparecen como un asunto desligado de esa relación, sino dentro de la vida de un pueblo llamado a reconocer la santidad de su Dios.

El cierre se relaciona con Levítico 26:46, que también vincula las disposiciones con Jehová, Moisés, Israel y el Sinaí. A lo largo del libro, el acceso al santuario, la pureza, la justicia, las fiestas y la administración de lo consagrado muestran que su presencia afecta al conjunto de la vida.

Levítico dentro del conjunto de la Escritura

La lectura cristiana debe respetar esos destinatarios y distinguir sus leyes del nuevo pacto. Hebreos 10:1–14 explica la relación entre los sacrificios repetidos y la ofrenda única de Jesucristo. Él es el fundamento del acceso a Dios; ninguna valoración de este capítulo compra la salvación. Al concluir Levítico, permanece el llamado a tomar en serio la santidad divina y a responder a su gracia con una vida que le pertenece.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.
https://www.bibliatodo.com/ntbt/