Levítico 4 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Levítico 4

Las ofrendas por el pecado inadvertido

1 Jehová habló a Moisés y le dijo:   N1

2 «Habla a los israelitas y diles: “Cuando alguien peque por error contra cualquiera de los mandamientos de Jehová sobre las cosas que no deben hacerse, y haga alguna de ellas,   N2

El pecado del sacerdote ungido

3 si el sacerdote ungido peca, haciendo culpable al pueblo, presentará a Jehová, por el pecado que cometió, un novillo sin defecto como ofrenda por el pecado.   N3

4 Llevará el novillo a la entrada de la tienda de reunión, delante de Jehová, apoyará su mano sobre la cabeza del novillo y degollará el novillo delante de Jehová.   N4

5 El sacerdote ungido tomará parte de la sangre del novillo y la llevará a la tienda de reunión.   N5

6 El sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará parte de la sangre siete veces delante de Jehová, frente al velo del santuario.   N6

7 El sacerdote pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, que está delante de Jehová en la tienda de reunión. Derramará toda la sangre del novillo al pie del altar del holocausto, que está a la entrada de la tienda de reunión.   N7

8 Retirará del novillo de la ofrenda por el pecado toda su grasa: la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas;   N8

9 los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, junto a los lomos, y el lóbulo del hígado, que quitará junto con los riñones,   N9

10 tal como se retira de la res del sacrificio de paz. El sacerdote los hará arder sobre el altar del holocausto.   N10

11 La piel del novillo y toda su carne, con su cabeza, sus patas, sus entrañas y su estiércol,   N11

12 es decir, todo el novillo, lo sacará fuera del campamento, a un lugar puro, donde se depositan las cenizas. Lo quemará al fuego sobre leña; en el lugar donde se depositan las cenizas será quemado.   N12

El pecado de la comunidad

13 Si toda la comunidad de Israel se equivoca y el asunto queda oculto a los ojos de la asamblea, y hace alguna de las cosas que los mandamientos de Jehová prohíben, será culpable.   N13

14 Cuando llegue a conocerse el pecado que han cometido, la asamblea presentará un novillo como ofrenda por el pecado y lo llevará delante de la tienda de reunión.   N14

15 Los ancianos de la comunidad apoyarán sus manos sobre la cabeza del novillo delante de Jehová, y se degollará el novillo delante de Jehová.   N15

16 El sacerdote ungido llevará parte de la sangre del novillo a la tienda de reunión.   N16

17 El sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará siete veces delante de Jehová, frente al velo.   N17

18 Pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová, en la tienda de reunión, y derramará toda la sangre al pie del altar del holocausto, que está a la entrada de la tienda de reunión.   N18

19 Retirará de él toda su grasa y la hará arder sobre el altar.   N19

20 Hará con el novillo como hizo con el novillo de la ofrenda por el pecado; así hará con él. El sacerdote hará expiación por ellos y serán perdonados.   N20

21 Sacará el novillo fuera del campamento y lo quemará como quemó el primer novillo. Es la ofrenda por el pecado de la asamblea.   N21

La ofrenda de un jefe

22 Cuando un jefe peque y haga por error alguna de las cosas que los mandamientos de Jehová su Dios prohíben, y sea culpable,   N22

23 si se le hace saber el pecado que cometió, traerá como su ofrenda un macho cabrío sin defecto.   N23

24 Apoyará su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto, delante de Jehová. Es una ofrenda por el pecado.   N24

25 El sacerdote tomará con su dedo parte de la sangre de la ofrenda por el pecado, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará su sangre al pie del altar del holocausto.   N25

26 Hará arder toda su grasa sobre el altar, como la grasa del sacrificio de paz. El sacerdote hará expiación por él, por su pecado, y será perdonado.   N26

Las ofrendas de una persona del pueblo

27 Si alguna persona del pueblo peca por error, haciendo alguna de las cosas que los mandamientos de Jehová prohíben, y es culpable,   N27

28 cuando se le haga saber el pecado que cometió, traerá como su ofrenda una cabra hembra sin defecto, por el pecado que cometió.   N28

29 Apoyará su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y degollará la ofrenda por el pecado en el lugar del holocausto.   N29

30 El sacerdote tomará con su dedo parte de su sangre, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará toda su sangre al pie del altar.   N30

31 Retirará toda su grasa como se retira la grasa del sacrificio de paz. El sacerdote la hará arder sobre el altar como aroma grato a Jehová. El sacerdote hará expiación por él y será perdonado.   N31

32 Si trae un cordero como su ofrenda por el pecado, traerá una hembra sin defecto.   N32

33 Apoyará su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y la degollará como ofrenda por el pecado en el lugar donde se degüella el holocausto.   N33

34 El sacerdote tomará con su dedo parte de la sangre de la ofrenda por el pecado, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará toda su sangre al pie del altar.   N34

35 Retirará toda su grasa como se retira la grasa del cordero del sacrificio de paz. El sacerdote hará arder esas partes sobre el altar, encima de las ofrendas quemadas a Jehová. El sacerdote hará expiación por él, por el pecado que cometió, y será perdonado”».   N35

menu_book Notas de estudio de Levítico 4

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Levítico 4:1 north

Una nueva instrucción para afrontar el pecado

Comienza la enseñanza sobre las ofrendas por el pecado. El Señor proporciona a Israel una manera de reconocer las faltas y recibir expiación dentro de su pacto.

Explicación del versículo

La fórmula que introduce la palabra de Jehová abre una unidad distinta de las instrucciones anteriores. Los capítulos 1–3 describieron el holocausto, la ofrenda de cereal y el sacrificio de paz; ahora el asunto central es lo que debe hacerse cuando se quebranta un mandamiento. La lectura avanza desde la presentación de ofrendas hasta el problema de la culpa y su tratamiento.

Moisés recibe esta instrucción para comunicarla al pueblo. El versículo siguiente anuncia el caso general y después aparecen cuatro situaciones: el sacerdote ungido, la comunidad, un jefe y una persona del pueblo. Esa organización explica por qué se repiten ciertas acciones y cambian otras. La responsabilidad de cada participante y el alcance de su falta determinan el procedimiento.

La enseñanza continúa en el capítulo 5, donde se especifican otros casos y posibilidades según los recursos del oferente. Conviene leer estas disposiciones juntas: la ley reconoce tanto la seriedad de la desobediencia como la necesidad de que quien descubre su culpa pueda responder a ella.

La santidad y la provisión de Dios

El capítulo no deja al culpable inventando cómo conseguir acceso a Dios. La misma palabra que identifica la falta dispone la expiación y anuncia el perdón. Esta relación entre santidad y misericordia prepara al lector para comprender la insistencia de Hebreos en la obra de Jesucristo: la ofrenda definitiva que los sacrificios repetidos no podían realizar por sí mismos (Hebreos 10:1–14).

Levítico 4:2 north

¿Qué significa pecar por error?

La instrucción trata de faltas cometidas sin advertir plenamente lo que se estaba haciendo. Descubrirlas exige una respuesta, aunque la transgresión no haya sido deliberada.

Explicación del versículo

El caso se define por dos elementos: existe un mandamiento de Jehová y alguien hace lo que ese mandamiento prohíbe. La referencia que permite reconocer el pecado es la voluntad de Dios expresada en su ley. Que la persona no haya comprendido su falta al cometerla no convierte la acción en obediencia.

El capítulo mostrará el momento en que lo antes oculto llega a conocerse. Entonces el culpable presenta la ofrenda correspondiente. Así, la distinción entre un error inadvertido y una rebelión consciente tiene importancia real, pero no elimina la necesidad de expiación en el primer caso. La ignorancia explica cómo pudo cometerse la falta; el reconocimiento posterior abre el camino para tratarla.

La expresión hebrea

בִּשְׁגָגָה —bišgāgāh— significa «por inadvertencia» o «por error». Abarca equivocaciones que no se describen aquí como un desafío abierto a Dios. Números 15:27–31 distingue expresamente esa falta de la conducta que desprecia la palabra del Señor. Levítico 4 desarrolla el primer ámbito; no pretende enumerar por sí solo todas las maneras en que Dios recibe al pecador arrepentido.

Aplicación editorial

Cuando descubres que estabas actuando mal, puedes reconocerlo sin justificarte únicamente con tu desconocimiento anterior. El salmista también pidió ser absuelto de sus faltas ocultas (Salmos 19:12). La confianza en la gracia de Dios permite recibir corrección y cambiar de rumbo.

Levítico 4:3 north

Cuando peca quien representa al pueblo

El primer caso corresponde al sacerdote ungido. Su función hace que su pecado tenga consecuencias para la comunidad a la que sirve.

Explicación del versículo

El sacerdote que conduce el servicio del santuario también necesita expiación por su propia falta. El texto no coloca su oficio por encima de los mandamientos: empieza precisamente por reconocer que puede pecar. Debe presentar un novillo sin defecto, y la sangre será llevada al interior de la tienda de reunión.

«Haciendo culpable al pueblo» expresa la repercusión comunitaria de su pecado. El sacerdote tiene una responsabilidad representativa ante Jehová; su conducta compromete el servicio mediante el cual Israel se acerca al santuario. El pasaje no especifica qué acción cometió ni describe a cada israelita participando personalmente en ella. Su interés es mostrar cómo debe tratarse una falta de esa gravedad dentro del orden sacerdotal.

¿Quién es el sacerdote ungido?

La expresión הַכֹּהֵן הַמָּשִׁיחַ —hakkōhēn hammāšîaḥ— significa «el sacerdote ungido». En este contexto designa al principal sacerdote, consagrado para ese servicio. La palabra «ungido» describe su investidura; por sí sola no convierte cada aparición del término en una referencia directa al Mesías venidero.

El contraste con Jesucristo

Hebreos destaca que Jesús es santo y no necesita ofrecer primero un sacrificio por sus propios pecados. Su sacerdocio resuelve la limitación que aquí queda expuesta: un mediador pecador necesita ser reconciliado antes de servir a otros (Hebreos 7:26–27). La seguridad de quien se acerca a Dios mediante Cristo descansa en la pureza y suficiencia de ese Salvador.

Levítico 4:4 north

El sacerdote reconoce su necesidad ante Jehová

Quien habitualmente sirve en las ofrendas del pueblo debe presentarse ahora como oferente por su propio pecado.

Explicación del versículo

El novillo se lleva a la entrada de la tienda de reunión, el lugar señalado para acercarse al santuario con una ofrenda. Allí el sacerdote apoya su mano sobre su cabeza y lo degüella delante de Jehová. El procedimiento sitúa su falta en el mismo ámbito de santidad en que ejerce su ministerio.

Apoyar la mano vincula al oferente con el animal presentado por él. El sacerdote no permanece a distancia como si su función religiosa le permitiera delegar la responsabilidad de reconocer su pecado. La acción del sacrificio se realiza expresamente delante del Señor; la cuestión que debe resolverse es la culpa ante él.

El gesto también aparece en el holocausto, en los sacrificios de paz y en las ofrendas por el pecado de otras personas. Su significado se comprende dentro de cada ofrenda. Aquí identifica al novillo como el sacrificio que el sacerdote presenta por su falta; el texto no añade una fórmula verbal pronunciada durante el gesto.

La responsabilidad personal del mediador

El contraste con su servicio cotidiano es decisivo: conocer el ritual no sustituye la necesidad de recibir expiación. Más adelante, la confesión de faltas concretas aparece expresamente en Levítico 5:5–6. Leídas juntas, las instrucciones muestran una respuesta que implica reconocer la culpa y acogerse a la provisión dispuesta por Dios, en vez de proteger una apariencia de inocencia.

Levítico 4:5 north

La sangre entra en la tienda de reunión

El tratamiento de la sangre marca una diferencia importante entre esta ofrenda y las que presentarán un jefe o una persona del pueblo.

Explicación del versículo

Después de degollar el novillo, el sacerdote toma parte de su sangre y entra en la tienda. Las instrucciones siguientes precisan dónde la utiliza: frente al velo y sobre los cuernos del altar del incienso. La ofrenda por el pecado del sacerdote afecta así al servicio dentro del santuario, además de las acciones realizadas en el atrio.

El traslado de una parte de la sangre no significa que toda ella se lleve al interior. El versículo 7 distingue la cantidad empleada en el santuario de la que se derrama al pie del altar del holocausto. Esa distribución permite seguir el recorrido de la ofrenda sin confundir los dos altares.

Cuando se trate del jefe y de una persona del pueblo, la sangre se pondrá sobre los cuernos del altar exterior. La diferencia subraya la responsabilidad del sacerdote principal dentro de la vida de Israel. También se llevará sangre al interior cuando la falta corresponda a toda la comunidad.

Una distinción con consecuencias posteriores

La entrada de la sangre determina además el destino de la carne. Levítico 6:30 prohíbe comer las ofrendas por el pecado cuya sangre se lleva a la tienda para hacer expiación en el santuario. Por eso el novillo de este caso se quema fuera del campamento. El capítulo presenta un procedimiento coherente: el uso de la sangre y la disposición del cuerpo pertenecen a la misma clase de sacrificio.

Levítico 4:6 north

La aspersión frente al velo del santuario

El sacerdote rocía sangre siete veces en el lugar indicado. El velo señala el límite ante el espacio más interior de la presencia divina.

Explicación del versículo

La secuencia es precisa: el sacerdote moja su dedo en la sangre y realiza la aspersión delante de Jehová, frente al velo. La expiación por su falta alcanza el ámbito donde desempeña su función sagrada. El texto no describe una entrada detrás del velo en esta ocasión.

La diferencia importa porque el Día de la Expiación sí incluye llevar sangre detrás del velo y rociarla sobre el propiciatorio y delante de él (Levítico 16:14–15). En el capítulo 4 se actúa frente a la cortina. Ambos ritos utilizan sangre, pero no se desarrollan en el mismo punto del santuario.

El verbo y el número

El verbo hebreo de la aspersión pertenece a נזה —nāzāh—, «rociar». La acción con el dedo se distingue de salpicar o aplicar sangre alrededor del altar en otras ofrendas. Siete veces establece el número completo de aspersiones requerido aquí; el pasaje centra la atención en ejecutar el rito dispuesto por Dios.

Acceso y santidad

El sacerdote sigue necesitando una mediación regulada para acercarse. Hebreos desarrolla, a partir de las limitaciones del santuario antiguo y de la obra de Cristo, la diferencia entre esos ritos y una redención que alcanza la conciencia (Hebreos 9:11–14). Esa comparación ilumina el conjunto sin atribuir un significado independiente a cada una de las siete aspersiones.

Levítico 4:7 north

Dos altares y dos usos de la sangre

Una parte de la sangre se aplica al altar del incienso; el resto se derrama junto al altar del holocausto. La ubicación de ambos permite comprender el recorrido del sacerdote.

Explicación del versículo

El altar del incienso aromático se encuentra dentro de la tienda, delante de Jehová. Sus cuernos son las proyecciones de sus esquinas. El sacerdote pone sangre sobre ellos, relacionando la expiación por su pecado con el lugar de su servicio interior.

Después derrama la sangre restante al pie del altar del holocausto, situado a la entrada de la tienda, en el atrio. «Toda la sangre» se entiende en la secuencia del rito: parte ya ha sido utilizada en las aspersiones y sobre los cuernos. Lo que queda se deposita en la base del altar exterior.

La precisión espacial evita leer «altar» como si siempre designara un solo objeto. El incienso se ofrece en el altar interior; las partes del animal arden en el altar exterior. Los versículos 8–10 volverán a este último para indicar qué porciones deben quemarse allí.

El santuario también requiere expiación

La ley del altar del incienso anuncia una expiación anual sobre sus cuernos (Éxodo 30:10). Aquí se atiende a la falta del sacerdote mediante una aplicación de sangre en ese mismo mobiliario sagrado. El servicio religioso no hace irrelevante el pecado de quien lo ejerce: el medio de acercamiento a Dios debe tratarse conforme a su santidad, incluso cuando la culpa procede de su principal servidor.

Levítico 4:8 north

La grasa reservada para el altar

La ofrenda por el pecado del sacerdote tiene una distribución precisa: determinadas partes arden sobre el altar y el resto del novillo recibe otro tratamiento.

Explicación del versículo

Después de indicar el uso de la sangre, la ley vuelve al cuerpo del animal. Empieza por la grasa que cubre y rodea las entrañas. El versículo siguiente completará la lista con los riñones y el lóbulo del hígado. «Toda su grasa» se concreta mediante esa enumeración de porciones internas.

El animal fue presentado como ofrenda por el pecado, pero esas partes se preparan de manera semejante a las del sacrificio de paz. La continuidad muestra que el altar recibe porciones definidas dentro de distintas clases de ofrendas. Para reconocer la función del sacrificio es necesario atender también al manejo de la sangre y al destino del resto del cuerpo.

La palabra «grasa» en este contexto

חֵלֶב —ḥēleḇ— designa aquí la grasa que la ley separa para el altar. Levítico 7:22–25 vuelve sobre la prohibición de comer la grasa de los animales especificados. La disposición del capítulo 4 pertenece a ese mismo cuidado de las porciones consagradas.

Cómo sigue el procedimiento

La distinción entre lo apartado para el altar y el cuerpo que se lleva fuera del campamento estructura los versículos 8–12. Aunque todo el novillo pertenece a esta ofrenda, no todo se quema en un mismo lugar. Reconocer esa diferencia permite comprender por qué el texto menciona primero órganos concretos y después enumera piel, carne y otras partes restantes.

Levítico 4:9 north

Una lista que completa las porciones consagradas

Los riñones, la grasa situada junto a los lomos y el lóbulo del hígado completan lo que debe retirarse del novillo para el altar.

Explicación del versículo

El versículo continúa la oración anterior. La ley todavía está enumerando las partes que el sacerdote separa del cuerpo; el destino de esas porciones se declara en el versículo 10. Leer la lista en su conjunto evita confundir los órganos mencionados con el resto de las entrañas que se llevarán fuera del campamento.

Esta selección coincide con la descripción de las porciones del sacrificio de paz de ganado vacuno (Levítico 3:3–5). El paralelo permite reconocer una práctica común del altar. La misma preparación de ciertas partes puede aparecer en sacrificios con propósitos distintos.

El vocabulario anatómico

הַכְּלָיוֹת —hakkəlāyôṯ— significa «los riñones». La expresión referente al hígado, הַיֹּתֶרֶת עַל־הַכָּבֵד —hayyōṯereṯ ʿal-hakkāḇēḏ—, se vierte aquí como «el lóbulo del hígado». Son términos que identifican las partes de la preparación sacrificial.

La función del detalle

La minuciosidad hace que el mandato pueda ejecutarse de manera concreta. El sacerdote no decide libremente qué conservar y qué hacer arder. El pecado se trata mediante la provisión que Dios ha señalado, y esa obediencia abarca el procedimiento completo. La importancia del versículo está en ese servicio regulado y en la distinción de las porciones, sin necesidad de asignar una enseñanza moral diferente a cada órgano.

Levítico 4:10 north

Un procedimiento compartido, una ofrenda distinta

La comparación con el sacrificio de paz explica qué partes se retiran. El contexto sigue siendo la expiación por el pecado del sacerdote.

Explicación del versículo

«Tal como se retira» remite a las instrucciones sobre el ganado del capítulo 3. Después de separar las porciones indicadas, el sacerdote las hace arder sobre el altar del holocausto. La referencia evita repetir toda la preparación y permite al lector relacionar ambos sacrificios.

La semejanza tiene un alcance definido. En el sacrificio de paz hay una participación alimentaria del oferente y de los sacerdotes conforme a las leyes posteriores; en el caso presente, el resto del novillo será llevado fuera del campamento. La aplicación de sangre dentro de la tienda y la quema exterior corresponden a la ofrenda por el pecado del sacerdote ungido.

Hacer arder sobre el altar

El verbo הִקְטִיר —hiqṭîr— describe la acción de hacer arder la porción sacrificial. En el versículo 12 aparece otro verbo para quemar el cuerpo fuera del campamento. La diferencia de palabras acompaña una diferencia de función y de lugar.

Leer las ofrendas en conjunto

Las leyes no forman listas aisladas: una instrucción presupone lo aprendido en otra. Levítico 3:3–5 aclara la preparación de estas porciones, mientras que Levítico 6:30 explica por qué no se come la carne de este caso. Compararlas ayuda a reconocer qué acciones son compartidas y qué distingue el propósito de cada sacrificio.

Levítico 4:11 north

Lo que queda del novillo después de separar las porciones

La piel, la carne y las demás partes enumeradas pertenecen al cuerpo que debe sacarse del campamento.

Explicación del versículo

La oración queda abierta hasta el versículo siguiente. Este versículo identifica lo que se transportará; el próximo determina el lugar y la quema. La enumeración es amplia porque el resto del animal debe recibir un tratamiento conjunto después de separar la sangre y las porciones destinadas al altar.

«Toda su carne» no convierte la ofrenda en un holocausto. En este caso, la carne no arde sobre el altar del atrio: sale del campamento. La distinción es importante porque en otras ofrendas por el pecado los sacerdotes sí pueden comer una porción, según las reglas del capítulo 6.

La relación entre sangre y carne

Levítico 6:26–30 vincula el destino de la carne con el uso de la sangre. La ofrenda cuya sangre se introduce en la tienda para hacer expiación no se come. Esta es la razón ritual que permite comprender la lista, en lugar de suponer que la carne se descarta simplemente por tratarse de un animal ofrecido por el pecado.

La piel también se incluye expresamente. No sigue aquí el destino establecido para la piel del holocausto, que se asigna al sacerdote (Levítico 7:8). Cada clase de ofrenda tiene sus propias disposiciones. La presencia de una parte en una lista concreta debe leerse junto con el sacrificio al que pertenece.

Levítico 4:12 north

Fuera del campamento, en un lugar puro

El cuerpo restante se quema en un sitio designado fuera del campamento. La localización une la separación del animal con un manejo reverente de la ofrenda.

Explicación del versículo

«Todo el novillo» resume las partes enumeradas en el versículo 11, después de retirar la sangre y las porciones que arden sobre el altar. El resto se lleva al lugar donde se depositan las cenizas. El texto precisa que ese sitio debe ser puro: estar fuera del campamento no lo convierte en un vertedero indiferenciado.

La quema sobre leña completa el tratamiento de una ofrenda cuya sangre ha entrado en la tienda. El verbo שָׂרַף —śāraf— significa «quemar» y distingue esta acción de hacer arder las porciones sobre el altar. La repetición del lugar de las cenizas insiste en que el destino del cuerpo también está reglamentado.

La relación que establece Hebreos

Hebreos 13:11–13 recuerda los cuerpos quemados fuera del campamento y los relaciona con Jesús, que sufrió fuera de la puerta para santificar al pueblo mediante su sangre. La comparación pertenece expresamente al Nuevo Testamento: la salida de Cristo al lugar de deshonra se convierte en un llamado a identificarse con él.

Aplicación editorial

Tu seguridad ante Dios descansa en Jesucristo, aunque seguirlo implique perder reconocimiento. Hebreos te invita a acercarte al Salvador y asumir su deshonra, poniendo la esperanza en la ciudad venidera. La relación con Levítico conduce así a la suficiencia de su sacrificio y a una fidelidad que no depende de la aceptación social.

Levítico 4:13 north

Cuando una comunidad entera se equivoca

El segundo caso trata una falta colectiva que permanece inadvertida. La falta de conciencia inicial no elimina la responsabilidad de la asamblea.

Explicación del versículo

El sujeto cambia del sacerdote ungido a toda la comunidad de Israel. La ley reconoce que un grupo puede actuar equivocadamente y no advertirlo. Su coincidencia en una conducta no basta para hacerla conforme a los mandamientos de Jehová.

«El asunto queda oculto a los ojos de la asamblea» describe el desconocimiento comunitario. El texto no explica qué decisión concreta llevó a la falta ni atribuye aquí una intención deliberada de desafiar a Dios. Afirma que se ha hecho algo prohibido y que, por ello, existe culpa. El versículo siguiente mostrará qué debe suceder cuando el pecado se descubra.

Comunidad y asamblea

Aparecen los términos עֵדָה —ʿēḏāh, «comunidad»— y קָהָל —qāhāl, «asamblea»—. En este pasaje designan al pueblo considerado colectivamente; los ancianos actuarán en su representación al presentar el novillo. La responsabilidad compartida recibe una respuesta también comunitaria.

Aplicación editorial

Cuando formas parte de una comunidad, puedes ayudar a examinar sus prácticas a la luz de la Palabra. Una costumbre aceptada por todos también puede necesitar corrección. El camino que abre este texto consiste en reconocer la falta descubierta y responder a Dios juntos. La disposición de una asamblea para rectificar es más valiosa que la defensa de su propia imagen.

Levítico 4:14 north

El descubrimiento del pecado llama a una respuesta

Cuando la asamblea conoce su falta, debe presentarse delante de Dios con la ofrenda indicada.

Explicación del versículo

La instrucción pasa de la culpa inadvertida a la culpa reconocida. El conocimiento del pecado no aparece como un motivo para continuar ocultándolo, sino como el comienzo de una respuesta. La comunidad lleva un novillo delante de la tienda de reunión, donde su falta será tratada mediante el servicio sacerdotal.

La ofrenda coincide en especie con la dispuesta para el sacerdote ungido. Ambas situaciones tienen alcance comunitario y comparten el uso de sangre dentro de la tienda. El ritual de los versículos siguientes seguirá de cerca el caso anterior, aunque ahora los ancianos representarán a la asamblea.

Pecado y ofrenda por el pecado

La palabra חַטָּאת —ḥaṭṭāʾṯ— puede designar la falta y, en el contexto sacrificial, la ofrenda destinada a tratarla. Este versículo emplea ambos sentidos: primero se conoce el pecado y después se presenta el animal como ofrenda por él. La traducción hace explícita esa diferencia para que el lector siga la acción.

Reconocimiento y perdón

El procedimiento culminará con la promesa de que la comunidad será perdonada (Levítico 4:20). Reconocer la falta permite acudir a la provisión de Dios. En la vida cristiana, 1 Juan 1:8–9 también une la honestidad sobre el pecado con la confianza en el perdón y la limpieza que Dios concede.

Levítico 4:15 north

Los ancianos presentan la ofrenda de la comunidad

La asamblea responde mediante sus representantes. Los ancianos apoyan sus manos sobre el novillo que se ofrece por la falta colectiva.

Explicación del versículo

No se requiere que cada israelita pase individualmente a presentar un animal. La ofrenda corresponde a la comunidad como conjunto, y sus ancianos participan en su nombre. El gesto vincula al novillo con el pueblo cuya culpa acaba de ser reconocida.

El capítulo había descrito al sacerdote apoyando su propia mano sobre el animal por su pecado. Ahora aparecen varias manos porque intervienen los ancianos. El cambio responde a la identidad del oferente: una persona en el primer caso y la asamblea representada en este.

La degollación también se realiza delante de Jehová. El mandato mantiene unida la representación comunitaria con la responsabilidad ante Dios; el proceso no consiste solamente en reconocer que la práctica colectiva tuvo consecuencias desagradables. Se trata de una transgresión de su palabra que necesita expiación.

Representar sin diluir la responsabilidad

זִקְנֵי הָעֵדָה —ziqnê hāʿēḏāh— significa «los ancianos de la comunidad». El versículo no fija su número. Su participación permite que el pueblo actúe de manera ordenada mediante quienes lo representan. La promesa de perdón del versículo 20 se dirige a la comunidad por la cual se presenta la ofrenda.

Relación con el procedimiento anterior

La cercanía con Levítico 4:4–5 permite seguir la comparación: cambian quienes apoyan las manos, mientras el novillo y el posterior traslado de sangre al santuario muestran la gravedad compartida de ambos casos.

Levítico 4:16 north

El sacerdote media por la asamblea

Los ancianos han representado al pueblo al presentar el animal. El sacerdote ungido realiza ahora el servicio de la sangre dentro de la tienda.

Explicación del versículo

La participación de los ancianos no los convierte en sacerdotes. La ley distribuye las acciones: ellos apoyan sus manos sobre el novillo; el sacerdote lleva parte de su sangre a la tienda de reunión. La respuesta comunitaria y la mediación sacerdotal forman parte del mismo procedimiento.

El sacerdote que al comienzo del capítulo podía necesitar una ofrenda por su propia falta actúa aquí a favor de otros. Esa doble condición es propia del sacerdocio de Israel: quienes servían en el santuario pertenecían también al pueblo necesitado de expiación.

El alcance de la falta colectiva

La sangre entra en la tienda, como en el caso del sacerdote ungido. El pecado de la asamblea se atiende, por tanto, en un ámbito distinto del ritual establecido para un jefe o una persona del pueblo. Los versículos 17–18 determinarán su aplicación frente al velo y sobre los cuernos del altar interior.

La mediación y su cumplimiento

Hebreos 7:26–27 permite reconocer el contraste con Jesucristo: él no necesita ofrecer por pecados propios y se ofrece a sí mismo una vez para siempre. La esperanza cristiana se apoya en ese mediador santo. El servicio del antiguo sacerdote ayuda a comprender la necesidad de acercarse a Dios mediante la provisión que él establece, y la obra de Jesús muestra su cumplimiento definitivo.

Levítico 4:17 north

La culpa colectiva se atiende ante el santuario

La aspersión frente al velo repite el procedimiento dispuesto para el sacerdote ungido. La falta de la comunidad requiere una expiación de alcance semejante.

Explicación del versículo

El sacerdote moja su dedo en la sangre y la rocía siete veces delante de Jehová. La repetición de la acción conecta esta sección con el versículo 6. El lector puede seguir dos situaciones distintas dentro de un mismo patrón: el pecado del principal sacerdote y el pecado de la asamblea.

La ubicación «frente al velo» sitúa el acto dentro de la tienda, ante el límite del espacio más interior. La sangre no se aplica aquí al cuerpo de cada israelita. El rito atiende la relación del pueblo con el santuario mediante el servicio de su representante sacerdotal.

La repetición tiene una función

Volver a describir el gesto completo confirma que la comunidad no recibe un procedimiento incompleto o meramente simbólico por la cantidad de personas implicadas. El sacerdote ejecuta las acciones establecidas para esa culpa común. En el versículo 20, la conclusión nombrará expresamente a quienes reciben el beneficio: «serán perdonados».

Leer con atención al lugar

La referencia al velo debe conservarse junto al verbo «rociar». En Levítico 16:15 se ordena llevar sangre detrás del velo; aquí se actúa delante de él. La comparación ayuda a distinguir las ofrendas por el pecado de este capítulo del servicio anual del Día de la Expiación, aunque compartan acciones y vocabulario.

Levítico 4:18 north

El altar interior también está implicado

La expresión abreviada «el altar» se refiere al altar del incienso dentro de la tienda. El texto después nombra expresamente el altar exterior para distinguirlo.

Explicación del versículo

El sacerdote pone parte de la sangre sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová, dentro de la tienda de reunión. La localización y el paralelo del versículo 7 identifican ese altar: es el del incienso aromático. La descripción anterior permite que ahora se lo mencione sin repetir todos sus nombres.

La sangre restante se derrama al pie del altar del holocausto, situado a la entrada. La secuencia lleva la atención del interior al atrio. Ambos lugares intervienen en el rito por el pecado de la asamblea, pero cumplen funciones distintas.

La importancia de identificar cada altar

Al llegar a la ofrenda del jefe, el capítulo indicará que la sangre se aplica sobre los cuernos del altar del holocausto (Levítico 4:25). Esa diferencia no es un cambio de nombre para el mismo objeto. Muestra hasta dónde se lleva la sangre en cada tipo de caso.

Comprender el espacio del santuario aclara así la estructura del capítulo. La misma palabra «altar» necesita leerse con sus indicaciones de lugar y con la acción que se realiza sobre él. En esta sección, la aplicación de sangre al altar interior y el derramamiento en el exterior completan el tratamiento de la sangre antes de que se dispongan las porciones del animal.

Levítico 4:19 north

La porción del altar en la ofrenda de la asamblea

Después del servicio de la sangre se separa la grasa del novillo. El texto resume una preparación que ya había explicado con detalle.

Explicación del versículo

«Toda su grasa» remite a la selección de partes descrita en los versículos 8–10. La instrucción para la comunidad sigue el caso del sacerdote ungido, por lo que no vuelve a enumerar cada órgano y depósito de grasa. El versículo siguiente hará explícita la comparación entre ambos novillos.

El altar donde arde esa porción es el del holocausto, en el atrio. El sacerdote ya ha terminado las aplicaciones de sangre en la tienda y su derramamiento al pie del altar exterior. El orden de la narración permite seguir cada parte del servicio sin mezclar el incienso con las porciones del animal.

Una ofrenda con destinos diferenciados

La grasa arde sobre el altar; el resto del cuerpo saldrá del campamento. Por ello la frase no significa que se queme todo el novillo en el mismo fuego. La regulación de la ofrenda distingue lo presentado sobre el altar y lo que debe quemarse fuera.

Esta diferencia puede seguirse comparando Levítico 4:8–12 con el resumen de los versículos 19–21. La segunda descripción es más breve porque presupone la primera. Su brevedad no disminuye la atención a la culpa colectiva: la misma secuencia termina en la declaración de expiación y perdón para la asamblea.

Levítico 4:20 north

«Serán perdonados»: el desenlace de la expiación

La ofrenda de la comunidad concluye con una promesa expresa de perdón. Las acciones del sacerdote conducen a ese propósito.

Explicación del versículo

La primera parte confirma que el novillo de la asamblea debe tratarse como el del sacerdote ungido. La remisión al caso anterior abarca el procedimiento que se acaba de describir. La segunda parte declara su resultado: el sacerdote hará expiación por ellos y serán perdonados.

La comunidad había quebrantado un mandamiento sin advertirlo; al descubrir su falta, no queda condenada a ocultarla o cargar indefinidamente con ella. Dios ha dispuesto una manera de atenderla. La fórmula de perdón explica por qué el reconocimiento del pecado y la presentación de la ofrenda son acciones de esperanza.

Expiación y perdón

כִּפֶּר —kippēr— expresa aquí hacer expiación mediante el servicio sacrificial. La frase וְנִסְלַח לָהֶם —wənislaḥ lāhem— significa «y les será perdonado». El sacerdote realiza el servicio dispuesto; el perdón es el beneficio que Dios concede a la comunidad. Ambas afirmaciones están relacionadas, pero no hacen del sacerdote el dueño independiente del perdón.

La promesa dentro del conjunto bíblico

Más adelante, Hebreos distinguirá la repetición de estas ofrendas de la obra única de Cristo (Hebreos 10:1–14). Esa enseñanza no obliga a borrar la promesa que Israel recibió aquí. Permite comprender que su cumplimiento definitivo y la purificación plena de quienes se acercan a Dios descansan en Jesucristo, que se ofreció una vez para siempre.

Levítico 4:21 north

Una ofrenda por toda la asamblea

La salida del novillo fuera del campamento completa el caso comunitario. Su disposición sigue la establecida para el pecado del sacerdote ungido.

Explicación del versículo

«Como quemó el primer novillo» remite al sacrificio de los versículos 3–12. No introduce otro animal ni un segundo sacrificio colectivo. Indica que el cuerpo restante de este novillo recibe el mismo tratamiento exterior después de emplear la sangre y hacer arder la grasa sobre el altar.

La identificación final, «ofrenda por el pecado de la asamblea», resume el alcance del caso. Los ancianos actuaron en representación del pueblo, el sacerdote realizó el servicio dentro de la tienda y la promesa de perdón se dirigió a la comunidad. Todas las acciones forman una respuesta común ante la falta reconocida.

Un cierre que permite comparar

A partir del versículo siguiente se examinará el pecado de un jefe y después el de una persona del pueblo. En esos casos no se ordena llevar sangre al interior de la tienda ni sacar el cuerpo de la misma manera. La regla de Levítico 6:26–30 aclara la distinción entre la carne que pueden comer los sacerdotes y la que debe quemarse.

El capítulo reúne así responsabilidad y provisión. La gravedad de una falta comunitaria requiere un tratamiento apropiado, y la posibilidad de recibir perdón pertenece al centro de ese tratamiento. La atención a las diferencias rituales ayuda a reconocer esta unidad de propósito sin reducir todos los casos a una descripción idéntica.

Levítico 4:22 north

La autoridad de un jefe no lo exime de responsabilidad

El capítulo pasa de la asamblea a uno de sus dirigentes. También él debe responder cuando quebranta por error un mandamiento del Señor.

Explicación del versículo

La falta se define con los mismos elementos básicos de los casos anteriores: existe un mandamiento que prohíbe cierta conducta, el jefe actúa por inadvertencia y resulta culpable. Su posición no transforma esa acción en aceptable ni lo coloca fuera de la ley del pacto.

La expresión «Jehová su Dios» recuerda que el dirigente se encuentra personalmente bajo la autoridad del Señor. Antes de atender a su lugar dentro del pueblo, la instrucción lo sitúa como alguien que debe obedecer a Dios. En los versículos siguientes deberá reconocer su falta y presentar su propia ofrenda.

¿Qué clase de jefe?

נָשִׂיא —nāśîʾ— designa a un jefe o dirigente. El término puede aplicarse a distintas autoridades de Israel y aquí no exige que se trate de un rey. Traducirlo como «jefe» permite conservar esa amplitud dentro de la organización del pueblo.

Aplicación editorial

Si tienes responsabilidad sobre otros, recibir una corrección puede resultar difícil porque expone tus límites. Este caso te recuerda que la autoridad también debe rendir cuentas ante Dios. Reconocer una falta no exige defender el prestigio a cualquier precio. La misma ley que señala la culpa proporciona un camino de expiación, y el desenlace será una promesa de perdón para el dirigente que responde conforme a lo dispuesto (Levítico 4:26).

Levítico 4:23 north

El jefe debe responder a la falta que conoce

Cuando se le hace saber su pecado, el dirigente presenta un macho cabrío sin defecto. El descubrimiento de la culpa requiere una acción concreta.

Explicación del versículo

La instrucción presupone que una conducta antes inadvertida llega a su conocimiento. El texto no determina quién se la comunica; lo decisivo es que el jefe ya no puede tratarla como algo desconocido. La ofrenda responde al pecado que ha sido identificado.

El animal difiere del novillo dispuesto para el sacerdote ungido y para la asamblea. La ley distingue situaciones dentro del pueblo y asigna una ofrenda a cada una. Ese orden expresa la responsabilidad propia del jefe sin convertir la especie del animal en una medida de su valor personal delante de Dios.

Un macho cabrío sin defecto

La expresión שְׂעִיר עִזִּים זָכָר תָּמִים —śəʿîr ʿizzîm zāḵār tāmîm— especifica un macho cabrío íntegro, sin defecto. La precisión contrasta con la cabra hembra o la cordera que se permitirán a una persona del pueblo. El sexo y la condición del animal forman parte del procedimiento de esta ofrenda particular.

Una respuesta que se puede comprobar

El capítulo no se detiene en la sensación de haber fallado. A continuación, el jefe debe presentar el animal, apoyar su mano sobre él y participar en la acción sacrificial. El reconocimiento se traduce en acogerse a la provisión divina. La secuencia permite distinguir entre saber que se ha cometido una falta y dar el paso que la palabra de Dios pide después de conocerla.

Levítico 4:24 north

El jefe se presenta como oferente delante del Señor

La ofrenda corresponde personalmente al dirigente que pecó. Debe vincularse con ella mediante el gesto y la acción que establece la ley.

Explicación del versículo

El jefe apoya su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degüella delante de Jehová. La posición pública que ocupa no hace desaparecer su responsabilidad individual. En este momento se acerca como miembro del pueblo necesitado de expiación.

El lugar de la degollación es el mismo que el del holocausto. Compartir ese lugar no hace iguales ambos sacrificios: la frase final identifica expresamente al animal como ofrenda por el pecado. La finalidad de la presentación y el uso posterior de la sangre determinan cómo debe comprenderse.

La conexión con el altar del holocausto

El próximo versículo mantendrá la acción en el ámbito del altar exterior. A diferencia del caso del sacerdote ungido y de la comunidad, no se ordena llevar sangre frente al velo ni al altar del incienso. La ley conserva elementos comunes y regula las diferencias según el caso.

El propósito anunciado

El gesto del oferente no es el cierre del procedimiento. El sacerdote debe actuar con la sangre y la grasa, y la conclusión anunciará el perdón (Levítico 4:25–26). Seguir la secuencia completa permite comprender la ofrenda como una respuesta a la culpa dentro del pacto. El jefe reconoce su necesidad delante de Dios y recibe el servicio sacerdotal dispuesto para atenderla.

Levítico 4:25 north

La sangre se aplica al altar exterior

En la ofrenda del jefe, la aplicación se realiza sobre los cuernos del altar del holocausto. Esta ubicación la distingue de los dos primeros casos.

Explicación del versículo

El sacerdote toma parte de la sangre con su dedo, la pone sobre los cuernos del altar y derrama el resto al pie de él. El versículo nombra dos veces el altar del holocausto para dejar clara la localización. El procedimiento no incluye una entrada en la tienda de reunión.

En las ofrendas del sacerdote ungido y de la asamblea, la sangre se aplicaba al altar del incienso situado en el interior (Levítico 4:7, 18). Aquí el servicio se concentra en el altar del atrio. El cambio responde a la situación de quien presenta la ofrenda dentro del orden establecido para Israel.

Tomar, aplicar y derramar

Las acciones tienen un orden y un destino. La sangre utilizada sobre los cuernos y la derramada en la base proceden del mismo animal presentado por el pecado del jefe. La vida entregada se trata conforme a la disposición del Señor; no queda al criterio del oferente decidir su uso.

Esta regulación se entiende mejor junto a Levítico 17:11, donde Dios relaciona la sangre con la vida y explica que la ha dado sobre el altar para hacer expiación. El capítulo 4 muestra cómo se ejecuta esa provisión en situaciones concretas, bajo el servicio del sacerdote y en el lugar señalado.

Levítico 4:26 north

El dirigente también puede recibir perdón

La ofrenda del jefe concluye con la misma promesa que recibió la comunidad: el pecado puede ser atendido y perdonado.

Explicación del versículo

La grasa se hace arder como en el sacrificio de paz. Esa comparación remite al modo de separar las porciones para el altar; la ofrenda sigue teniendo como propósito la expiación por el pecado del jefe. Después de describir el servicio, el texto declara que será perdonado.

La posición del dirigente no lo había eximido de culpa, y tampoco lo deja fuera de la provisión de Dios. Debe responder de la manera señalada para su caso. El perdón no procede de su rango ni de la influencia que ejerce sobre otros, sino de acogerse al camino que Dios establece.

La misma promesa en situaciones distintas

El novillo de la asamblea y el macho cabrío del jefe reciben tratamientos diferentes, pero ambos casos terminan con la fórmula de expiación y perdón. Más adelante se repetirá para una persona del pueblo. La variedad de los procedimientos mantiene una misma finalidad: tratar la culpa ante el Señor.

Aplicación editorial

Si has fallado mientras servías a otros, puedes reconocerlo sin buscar refugio en tus logros o tu cargo. La misericordia de Dios te llama a una respuesta sincera. En Jesucristo encuentras al sumo sacerdote santo que se ofreció por los pecadores (Hebreos 7:26–27). La gracia que recibes también te permite aceptar responsabilidad y corregir lo que necesita cambiar.

Levítico 4:27 north

La persona sin un cargo también es atendida por Dios

El último grupo de casos se refiere a cualquier persona del pueblo. La ley ofrece una respuesta a su culpa sin exigir que ocupe un puesto de autoridad.

Explicación del versículo

La descripción repite la situación básica: alguien quebranta por error uno de los mandamientos de Jehová y resulta culpable. Ahora la persona no se presenta como sacerdote, asamblea o jefe. Pertenece al pueblo al que se dirige la instrucción general del capítulo.

El cambio de categoría no reduce la importancia de su relación con Dios. La ley dedica a esta persona un procedimiento propio y anunciará expresamente su perdón. La santidad del pacto alcanza la vida ordinaria, y la provisión divina también llega a ella.

«Una persona del pueblo»

נֶפֶשׁ אַחַת —nefeš ʾaḥaṯ— significa «una persona»; מֵעַם הָאָרֶץ —mēʿam hāʾāreṣ— la sitúa entre la gente del país o del pueblo. En esta secuencia, la expresión distingue al miembro común de Israel de los responsables ya mencionados. No exige identificarlo exclusivamente con una clase de campesinos.

Una estructura que abarca a todo Israel

Al recorrer los cuatro casos, se ve que nadie queda fuera de la responsabilidad ante los mandamientos. También se ve que Dios proporciona expiación a todos esos ámbitos. Los versículos siguientes presentan dos posibilidades de animal para esta persona, y ambas desembocan en la misma declaración de perdón (Levítico 4:31, 35).

Levítico 4:28 north

Una cabra hembra por la falta reconocida

La persona presenta la ofrenda cuando llega a conocer su pecado. El animal señalado en esta primera posibilidad es una cabra hembra sin defecto.

Explicación del versículo

La ley enlaza el conocimiento de la falta con la presentación de la ofrenda. El pecado pudo cometerse inadvertidamente, pero ahora ha sido identificado y necesita una respuesta. La persona no debe permanecer en la situación anterior como si todavía ignorara lo sucedido.

La especificación del animal diferencia esta ofrenda de la del jefe, para quien se pidió un macho cabrío. En el versículo 32 se permitirá también una hembra del ganado ovino. Las dos posibilidades pertenecen al mismo caso de una persona del pueblo.

La precisión del hebreo

שְׂעִירַת עִזִּים —śəʿîraṯ ʿizzîm— identifica una cabra; el versículo añade expresamente «hembra» y «sin defecto». La redacción evita que el lector traslade automáticamente a este caso los requisitos de otras ofrendas, como el macho exigido en ciertos holocaustos.

Responder según la provisión recibida

La instrucción se concentra en lo que corresponde a esta persona. Las disposiciones del capítulo 5 ampliarán la atención a quienes tienen menos recursos (Levítico 5:7–13). Leídas dentro de su desarrollo, las leyes muestran que la culpa se toma en serio y que el acceso a la expiación recibe una regulación cuidadosa. El reconocimiento de una falta puede convertirse en el comienzo de una restauración.

Levítico 4:29 north

La persona vincula su ofrenda con la falta cometida

La presentación exige la participación del oferente. La cabra no llega al altar como un regalo sin relación con su pecado.

Explicación del versículo

La persona apoya su mano sobre la cabeza del animal y lo degüella en el lugar del holocausto. El gesto vincula la ofrenda con quien la presenta, como en los casos anteriores del capítulo. Aunque no se trate de un sacerdote o dirigente, su respuesta ante Dios recibe instrucciones igualmente concretas.

El versículo llama al animal «la ofrenda por el pecado». Su finalidad ya ha sido definida por la falta reconocida y por el mandato que regula su presentación. La referencia al lugar del holocausto indica dónde se realiza la degollación, mientras que las instrucciones siguientes establecerán el uso de la sangre.

El oferente y el sacerdote participan de manera distinta

La persona realiza estas acciones y después el sacerdote se ocupa de la sangre y del altar. El procedimiento une una responsabilidad personal con la mediación sacerdotal. El reconocimiento de la culpa no queda absorbido por el oficio del sacerdote, y el oferente tampoco realiza por sí mismo todo el servicio sagrado.

La repetición incluye al miembro común de Israel

El gesto y la ubicación se parecen a lo establecido para el jefe (Levítico 4:24–26). La ofrenda de esta persona tiene también un lugar definido dentro del culto y culminará en una declaración de perdón. La atención del texto a su caso muestra que la necesidad individual recibe una respuesta expresa en la ley del pacto.

Levítico 4:30 north

El servicio sacerdotal por una persona del pueblo

La sangre de la cabra se aplica sobre los cuernos del altar del holocausto. La expiación de esta persona sigue el mismo ámbito ritual que la del jefe.

Explicación del versículo

El sacerdote toma sangre con su dedo, la pone sobre los cuernos del altar exterior y derrama el resto al pie de él. La secuencia reproduce las acciones del versículo 25. La persona del pueblo no queda relegada a una presentación informal: el sacerdote atiende su caso según el procedimiento establecido.

El texto no ordena introducir esta sangre en la tienda de reunión. Esa distinción sitúa la ofrenda junto a la del jefe y la diferencia de los novillos ofrecidos por el sacerdote ungido o por toda la asamblea. El alcance y el lugar de las aplicaciones de sangre ayudan a organizar el capítulo.

La base del altar

יְסוֹד —yəsôḏ— significa «base» o «fundamento». La sangre que no se ha empleado sobre los cuernos se derrama al pie del altar. La ubicación se especifica porque también esa parte del procedimiento está bajo la disposición divina.

El valor de una vida ordinaria ante Dios

La repetición del servicio sacerdotal para una sola persona muestra el cuidado de la ley por su relación con el Señor. Al avanzar hacia el versículo 31, el lector encuentra el mismo verbo de expiación y la misma promesa de perdón que aparecieron para el dirigente. La posición social distingue ciertos requisitos, pero no vuelve indiferente la culpa ni la restauración de alguien del pueblo.

Levítico 4:31 north

Una ofrenda aceptada y una persona perdonada

El caso de la cabra hembra termina con la presentación de su grasa, un aroma grato a Jehová y la promesa personal de perdón.

Explicación del versículo

La grasa se retira conforme al procedimiento del sacrificio de paz y se hace arder sobre el altar. La mención de «aroma grato» expresa la presentación aceptable de esa porción delante del Señor. El perdón de la persona es la conclusión del servicio de expiación que el sacerdote realiza por ella.

La fórmula reúne la santidad del altar y la necesidad del oferente. La ley no termina con el cumplimiento externo de una tarea; anuncia que la falta reconocida recibe una respuesta de Dios. La persona que ha acudido según lo dispuesto puede escuchar una declaración de perdón.

El aroma grato en una ofrenda por el pecado

La misma expresión aparece en otras clases de sacrificios. Aquí muestra que el reconocimiento del pecado y la aceptación de una ofrenda no se excluyen: Dios ha dado un medio para atender la culpa. El aroma describe el favor con que recibe lo presentado conforme a su mandato, no una necesidad de alimentarse.

Aplicación editorial

Puedes acercarte a Dios con sinceridad cuando descubres tu pecado. El perdón no requiere que aparentes no haber fallado. En Jesucristo tienes al Salvador que se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio de aroma grato a Dios (Efesios 5:1–2). Su gracia te conduce a una vida renovada en amor; recibirla implica dejar de esconder la falta y responder a su llamado.

Levítico 4:32 north

La alternativa de una cordera

La persona del pueblo puede presentar también una hembra del ganado ovino. El cambio de animal conserva el propósito de la ofrenda.

Explicación del versículo

El versículo abre una segunda posibilidad dentro del mismo caso. No se introduce otro tipo de pecado ni una nueva categoría de oferente: continúa la instrucción para una persona que ha pecado por error. En lugar de una cabra hembra, puede llevar una cordera sin defecto.

La condición de hembra se declara expresamente. Aunque el nombre del animal aparece en español como «cordero», la frase siguiente determina el sexo requerido. Leer ambas partes juntas evita entender que la ley permite indistintamente un macho o una hembra en esta ofrenda.

Especie y condición del animal

כֶּבֶשׂ —keḇeś— designa un animal del ganado ovino. Aquí se añade נְקֵבָה תְמִימָה —nəqēḇāh ṯəmîmāh—, «hembra sin defecto». La precisión corresponde al requisito de esta ofrenda y debe distinguirse del macho indicado para ciertos holocaustos.

Un desenlace compartido

Las dos posibilidades de una persona del pueblo tendrán el mismo resultado declarado. El versículo 31 lo anunció para la cabra y el 35 lo repetirá para la cordera. El énfasis recae en la expiación y el perdón, mientras la ley regula las formas concretas de presentar la ofrenda. Al compararlas, el lector reconoce flexibilidad dentro de lo expresamente dispuesto, sin perder la finalidad común de atender la culpa.

Levítico 4:33 north

La cordera conserva el propósito de la ofrenda

El oferente apoya su mano sobre la cordera y la degüella como sacrificio por el pecado. La alternativa de animal no cambia la razón de su presentación.

Explicación del versículo

La secuencia sigue de cerca la establecida para la cabra en el versículo 29. El gesto sobre la cabeza vincula a la persona con la ofrenda que presenta, y la degollación se realiza en el lugar señalado. La continuidad confirma que se trata de dos posibilidades dentro de un mismo caso.

La frase «como ofrenda por el pecado» vuelve a definir el propósito del animal. Una cordera podía figurar en otras clases de ofrendas, pero aquí se presenta por la falta que el oferente ha conocido. La función del sacrificio se reconoce por el mandato y por el procedimiento que lo acompaña.

Un término que designa también al sacrificio

El hebreo repite חַטָּאת —ḥaṭṭāʾṯ— al hablar del animal y de su finalidad. En estas expresiones significa «ofrenda por el pecado». El contexto sacrificial permite distinguirlo del sentido de «pecado» como la transgresión cometida por la persona.

El mismo lugar, un servicio específico

La mención del lugar del holocausto sitúa la acción dentro del atrio. Las instrucciones de Levítico 6:25–26 confirmarán esa localización para las ofrendas por el pecado. Compartir un espacio con otros sacrificios no borra su función propia: el sacerdote debe proseguir con el tratamiento de la sangre y de las porciones conforme a esta ofrenda.

Levítico 4:34 north

La misma expiación para la alternativa ovina

La sangre de la cordera recibe el mismo tratamiento que la de la cabra. Ambas posibilidades se atienden mediante el servicio sacerdotal del altar exterior.

Explicación del versículo

El sacerdote toma parte de la sangre con su dedo y la pone sobre los cuernos del altar del holocausto. Después derrama el resto al pie del altar. La correspondencia con el versículo 30 confirma que el cambio de especie no introduce un procedimiento distinto en la aplicación de sangre.

La precisión importa para comprender el conjunto: la ley no exige sangre en el interior de la tienda para esta ofrenda, y tampoco autoriza al oferente a omitir el servicio del sacerdote. La persona presenta el animal y el sacerdote realiza la parte del rito que corresponde a su ministerio.

La continuidad entre las dos posibilidades

Los versículos 28–31 describen la cabra; los versículos 32–35 presentan la cordera. Al poner las secuencias una junto a otra, se reconocen acciones comunes: presentación, apoyo de la mano, degollación, aplicación de sangre, disposición de la grasa y anuncio de perdón. El capítulo explica cada posibilidad para que pueda cumplirse de manera concreta.

Lo que la repetición permite entender

El rito de una persona del pueblo no es un apéndice sin importancia al de los responsables principales. Tiene un desarrollo propio y una conclusión expresa. La ley contempla la falta de cada uno y proporciona un servicio para atenderla. El último versículo reunirá esa atención individual con la promesa que atraviesa los distintos casos: la persona será perdonada.

Levítico 4:35 north

El perdón cierra los distintos casos del capítulo

La ofrenda de la cordera concluye con la expiación por una persona y la promesa de perdón. El capítulo termina mirando al mismo propósito que ha guiado sus instrucciones.

Explicación del versículo

La grasa se retira como en el sacrificio de paz de ganado ovino y arde sobre el altar, encima de las ofrendas quemadas a Jehová. La comparación remite a Levítico 3:7–11, donde se especifican las partes de ese animal. La ofrenda de este caso conserva su finalidad de expiación por el pecado.

La última declaración se dirige a la persona que presentó la cordera: el sacerdote hará expiación por su falta y será perdonada. Esa misma promesa ya había aparecido para la asamblea, el jefe y quien presenta una cabra. Las diferencias de posición y de procedimiento se reúnen en una provisión de perdón concedida por Dios.

Cómo leer el conjunto

El capítulo distingue el alcance de la culpa, el animal presentado, los lugares donde se utiliza la sangre y el destino del cuerpo. Esas diferencias no deben borrarse; explican la organización del servicio. Al mismo tiempo, todos los casos parten de un mandamiento quebrantado y describen la respuesta requerida cuando se reconoce la falta.

Aplicación editorial

Descubrir tu pecado puede llevarte a la verdad y a la restauración. En lugar de ampararte en tu posición, tus costumbres o tu desconocimiento anterior, puedes acudir al Señor. Para el creyente, la confianza descansa en Jesucristo, cuya ofrenda única santifica a quienes se acercan a Dios mediante él (Hebreos 10:10–14). Su gracia te llama a vivir con una conciencia honesta y una disposición renovada para obedecer.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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