Levítico 10 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Levítico 10

El juicio de Nadab y Abiú

1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en ellos y encima colocaron incienso. Presentaron delante de Jehová fuego extraño, que él no les había ordenado.   N1

2 Salió fuego de delante de Jehová y los consumió, y murieron delante de Jehová.   N2

3 Moisés dijo a Aarón: «Esto es lo que Jehová declaró: “Entre quienes se acercan a mí mostraré mi santidad, y ante todo el pueblo seré glorificado”». Y Aarón guardó silencio.   N3

4 Moisés llamó a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: «Acérquense y saquen a sus parientes de delante del santuario, fuera del campamento».   N4

5 Se acercaron y los sacaron con sus túnicas fuera del campamento, tal como Moisés había dicho.   N5

6 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: «No se dejen el cabello desarreglado ni rasguen sus vestiduras, para que no mueran ni se desate la ira contra toda la comunidad. Pero sus hermanos, toda la casa de Israel, podrán llorar por la destrucción que Jehová ha causado con fuego.   N6

7 No salgan de la entrada de la tienda de reunión, para que no mueran, porque el aceite de la unción de Jehová está sobre ustedes». Y ellos hicieron lo que Moisés había dicho.   N7

Sobriedad, discernimiento y enseñanza

8 Jehová habló a Aarón y le dijo:   N8

9 «Tú y tus hijos contigo no beberán vino ni bebida embriagante cuando entren en la tienda de reunión, para que no mueran. Será un estatuto perpetuo a lo largo de sus generaciones.   N9

10 Deberán distinguir entre lo santo y lo común, y entre lo impuro y lo puro,   N10

11 y enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dado por medio de Moisés».   N11

La comida de las porciones sagradas

12 Moisés dijo a Aarón y a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban: «Tomen la ofrenda de cereal que queda de las ofrendas quemadas a Jehová y cómanla sin levadura junto al altar, porque es santísima.   N12

13 La comerán en un lugar santo, porque es tu porción y la de tus hijos de las ofrendas quemadas a Jehová, pues así se me ha ordenado.   N13

14 El pecho de la ofrenda mecida y el muslo de la ofrenda elevada los comerán en un lugar puro, tú, tus hijos y tus hijas contigo, porque se te han dado como tu porción y la de tus hijos de los sacrificios de paz de los hijos de Israel.   N14

15 Traerán el muslo de la ofrenda elevada y el pecho de la ofrenda mecida junto con la grasa de las ofrendas quemadas, para mecerlos como ofrenda mecida delante de Jehová. Serán para ti y para tus hijos contigo por derecho perpetuo, tal como Jehová ha ordenado».   N15

La explicación de Aarón sobre la ofrenda por el pecado

16 Moisés investigó con cuidado lo sucedido con el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, y descubrió que lo habían quemado. Se enojó con Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban a Aarón, y dijo:   N16

17 «¿Por qué no comieron la ofrenda por el pecado en el lugar santo? Pues es santísima, y él se la ha dado para que carguen con la culpa de la comunidad y hagan expiación por ellos delante de Jehová.   N17

18 Su sangre no se llevó al interior del santuario. Debían haberla comido en el lugar santo, tal como yo había ordenado».   N18

19 Aarón respondió a Moisés: «Hoy han presentado su ofrenda por el pecado y su holocausto delante de Jehová, pero a mí me han sucedido estas cosas. Si hubiera comido hoy la ofrenda por el pecado, ¿le habría agradado a Jehová?».   N19

20 Cuando Moisés lo oyó, quedó satisfecho.   N20

menu_book Notas de estudio de Levítico 10

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Levítico 10:1 north

Un acto de culto que Jehová no había ordenado

Nadab y Abiú presentan fuego e incienso delante del Señor. El relato identifica el problema por su relación con la palabra recibida.

Explicación del versículo

La escena sigue a la manifestación de gloria y al fuego que consumió las ofrendas. Dos hijos de Aarón, recién consagrados para servir, toman sus incensarios y actúan. Su condición sacerdotal hace especialmente seria la presentación que realizan.

La frase decisiva es «que él no les había ordenado». En los capítulos anteriores se repitió que las acciones correspondían al mandato de Jehová; aquí se describe un servicio que se aparta de esa disposición. El incienso y el fuego forman parte del culto, pero su uso necesita la autorización que regula ese culto.

«Fuego extraño»

אֵשׁ זָרָה —ʾēš zārāh— significa fuego ajeno o extraño al servicio autorizado. Éxodo 30:7–10 había regulado el incienso y prohibido una presentación extraña sobre su altar. El texto de Levítico concentra la acusación en lo no mandado, sin detallar aquí todos los aspectos materiales de la infracción.

Aplicación editorial

Servir al Señor requiere que tu iniciativa permanezca bajo su Palabra. La intensidad de un acto religioso o el reconocimiento de un ministerio no sustituyen esa fidelidad. El pasaje te llama a recibir la santidad de Dios con reverencia y a examinar si lo que presentas corresponde realmente a lo que él ha revelado.

Levítico 10:2 north

El fuego que confirmó el culto aparece ahora como juicio

El relato repite la procedencia del fuego del capítulo anterior, pero su efecto recae esta vez sobre los sacerdotes.

Explicación del versículo

En Levítico 9:24, fuego salido de delante de Jehová consumió la ofrenda y produjo alegría y postración en el pueblo. Aquí sale de la misma presencia y Nadab y Abiú mueren delante de él. La cercanía de ambas escenas es esencial para comprender el contraste.

La presencia que confirma el ministerio también juzga su profanación. El sacerdocio no convierte a sus miembros en personas exentas de responder por cómo se acercan. La muerte sigue al acto que el versículo anterior había identificado como no ordenado.

El alcance de «los consumió»

El relato afirma expresamente que murieron. Después describirá el traslado de sus cuerpos con sus túnicas. Por ello la expresión del fuego no requiere imaginar que desaparecieron sin restos, ni permite reconstruir detalles físicos que la narración no ofrece.

La santidad y la reverencia

Hebreos 12:28–29 llama a un culto agradecido y reverente, recordando que Dios es fuego consumidor. La gracia permite acercarse por medio de Jesucristo y conserva la seriedad de adorar al Dios santo. La escena de Levítico se comprende dentro de ese inicio particular del sacerdocio y de la responsabilidad que acompaña su oficio.

Levítico 10:3 north

La cercanía sacerdotal exige reconocer la santidad de Dios

Moisés explica el juicio mediante la palabra de Jehová. Aarón responde con silencio ante lo ocurrido.

Explicación del versículo

La declaración relaciona a quienes se acercan al Señor con la manifestación de su santidad y de su gloria delante del pueblo. El oficio sacerdotal representa una cercanía de servicio; esa misma condición exige atender cómo se ejerce.

La gloria había sido motivo de alegría en el capítulo anterior. Aquí su reconocimiento incluye la gravedad del juicio. Ambas escenas muestran la santidad de Jehová: recibe las ofrendas ordenadas y juzga el servicio que se aparta de su palabra.

«Quienes se acercan a mí»

בִּקְרֹבַי —biqrōḇay— se refiere a quienes están cerca o se acercan al servicio de Dios. Éxodo 19:22 ya había unido el acercamiento sacerdotal con la necesidad de consagrarse. La cercanía implica responsabilidad, además del privilegio de ministrar.

El silencio de Aarón

El relato registra que Aarón guarda silencio, pero no reproduce sus pensamientos ni elimina la realidad de su pérdida. El padre acaba de perder a dos hijos. Más adelante hablará al considerar si puede comer la ofrenda de ese día. Mantener juntos su silencio presente y su respuesta posterior permite leer el capítulo con atención tanto a la santidad de Jehová como al dolor humano que la escena contiene.

Levítico 10:4 north

Otros familiares retiran los cuerpos de delante del santuario

Moisés llama a Misael y Elzafán para sacar a sus parientes fuera del campamento.

Explicación del versículo

El texto identifica a los convocados como hijos de Uziel, tío de Aarón. La relación familiar explica por qué se les dice que retiren a sus parientes. Aarón y sus hijos sobrevivientes permanecerán sujetos a las responsabilidades del servicio, mientras otros miembros de la familia realizan el traslado.

El movimiento va de delante del santuario al exterior del campamento. La narración atiende la muerte que ha ocurrido en el ámbito sagrado y determina quién debe intervenir. No describe aquí una nueva ofrenda ni asigna a los cuerpos un tratamiento sacrificial.

El lenguaje de parentesco

La palabra hebrea para «hermanos» puede designar también a parientes. En esta escena, la genealogía inmediata permite entender ese uso amplio: Misael y Elzafán no son hermanos de Nadab y Abiú, sino familiares dentro de la misma casa.

La continuidad del servicio

Los versículos siguientes distinguirán las restricciones de Aarón, Eleazar e Itamar de la posibilidad de duelo para el resto de Israel. La comunidad debe responder a la pérdida sin abandonar las disposiciones sobre el santuario. El relato mantiene el cuidado de los cuerpos y la continuidad de las responsabilidades sacerdotales dentro de una misma respuesta al acontecimiento.

Levítico 10:5 north

El traslado de los cuerpos cumple la instrucción de Moisés

Misael y Elzafán se acercan y sacan a los sacerdotes muertos con sus túnicas, fuera del campamento.

Explicación del versículo

La acción realiza exactamente el encargo del versículo anterior. El relato distingue esta obediencia del acto no ordenado que abrió el capítulo. Aun después del juicio, la respuesta ante el santuario debe seguir la palabra transmitida por Moisés.

La mención de las túnicas conserva un detalle de la condición de los fallecidos: eran sacerdotes que habían sido vestidos para el servicio. Su transporte con esas prendas muestra que el fuego causó su muerte sin que el relato afirme una desaparición completa de los cuerpos.

Las vestiduras y la responsabilidad

Levítico 8:13 había descrito cómo los hijos de Aarón recibieron sus túnicas, fajas y gorros conforme a la orden de Jehová. La cercanía entre aquella consagración y este traslado da gravedad a la escena: las prendas del oficio no habían sustituido la necesidad de obedecer.

La memoria del acontecimiento

Números 3:1–4 recordará la consagración de los hijos de Aarón, la muerte de Nadab y Abiú al presentar fuego no autorizado y la continuación de Eleazar e Itamar. El episodio pertenece así a la historia del establecimiento del sacerdocio y a la memoria de la responsabilidad recibida.

Levítico 10:6 north

La restricción de los sacerdotes no impide el duelo del pueblo

Aarón, Eleazar e Itamar deben mantener las condiciones de su servicio, mientras Israel puede llorar por la pérdida.

Explicación del versículo

Moisés prohíbe ciertas señales públicas de duelo a quienes permanecen en el servicio sacerdotal: dejar el cabello desarreglado y rasgar las vestiduras. La advertencia de muerte y de ira contra la comunidad muestra el carácter representativo de su responsabilidad.

La instrucción añade expresamente que toda la casa de Israel podrá llorar. La pérdida no debe tratarse como si no hubiera ocurrido. Las restricciones particulares de los sacerdotes se distinguen de la respuesta de sus hermanos, que pueden asumir el duelo comunitario.

La expresión sobre la cabeza

La frase hebrea utiliza el verbo פרע —pāraʿ—, relacionado aquí con dejar suelto o desarreglado el cabello. También se ha vertido como descubrir la cabeza. La NTBT expresa la señal de duelo mediante el cabello desarreglado, junto a la acción explícita de rasgar las prendas.

El marco de la consagración

Levítico 21:10–12 relacionará restricciones semejantes con el sacerdote ungido. El pasaje presente trata de una situación concreta al comenzar el ministerio. Su mandato no proporciona una prohibición general de llorar para los creyentes, sino una regulación de quienes deben continuar el servicio en esta ocasión.

Levítico 10:7 north

La unción compromete a permanecer en el servicio

Aarón y sus hijos sobrevivientes deben quedarse en el lugar señalado. La consagración recibida implica una responsabilidad que todavía deben guardar.

Explicación del versículo

La orden prohíbe salir de la entrada de la tienda de reunión y la fundamenta en el aceite de la unción que está sobre ellos. El rito del capítulo 8 no fue solamente una señal de honor: los apartó para atender un servicio bajo las condiciones de Jehová.

La advertencia «para que no mueran» mantiene la seriedad del acontecimiento. La respuesta de Aarón, Eleazar e Itamar se describe como obediencia a lo dicho por Moisés. La continuación del oficio se realiza dentro de la palabra recibida.

La relación con la investidura

Levítico 8:33–36 había unido permanencia, encargo y prevención de muerte durante los días de consagración. La escena actual recuerda que el servicio sagrado sigue bajo la autoridad del Señor aun en medio de una pérdida dolorosa.

La responsabilidad y el límite de la aplicación

El mandato pertenece a estos sacerdotes en el santuario y en la ocasión narrada. Su significado es atender fielmente el encargo recibido, no crear una regla por la que toda persona deba continuar cualquier actividad religiosa sin considerar su situación. El propio capítulo concluirá mostrando a Moisés escuchando la explicación de Aarón sobre la comida de la ofrenda en ese día de duelo.

Levítico 10:8 north

Jehová instruye a Aarón sobre el servicio que continúa

Después del juicio y de las indicaciones de Moisés, Dios se dirige a Aarón para establecer responsabilidades del sacerdocio.

Explicación del versículo

La fórmula introduce una palabra dirigida expresamente a Aarón. El destinatario importa: el padre que ha perdido a dos hijos sigue recibiendo la instrucción que debe guardar y transmitir en su oficio. El servicio de quienes permanecen requiere dirección.

Los versículos 9–11 forman una unidad. La prohibición de beber al entrar en la tienda se relaciona con dos tareas: distinguir las categorías de lo sagrado y de la pureza, y enseñar al pueblo los estatutos comunicados por medio de Moisés.

El ministerio requiere discernimiento

El sacerdote no solo realiza movimientos rituales. Debe comprender las instrucciones, reconocer condiciones distintas y comunicar lo que Dios ha ordenado. La palabra que se abre aquí explica por qué la sobriedad es importante para el ejercicio de esas responsabilidades.

La relación con la enseñanza posterior

Ezequiel 44:21–24 reunirá de nuevo la abstención de vino durante el servicio, la distinción entre lo santo y lo común y la enseñanza de lo puro y lo impuro. Esa continuidad muestra que las instrucciones presentes atienden una responsabilidad duradera del sacerdocio dentro de Israel, más allá de la reacción inmediata a la tragedia.

Levítico 10:9 north

La sobriedad es necesaria para entrar a servir

Aarón y sus hijos no deben beber vino ni bebida embriagante cuando entren en la tienda de reunión.

Explicación del versículo

La prohibición se dirige al ejercicio sacerdotal y a sus generaciones. La advertencia de muerte conserva la seriedad del servicio delante de Jehová. Los versículos siguientes explican su relación con discernir y enseñar: los sacerdotes necesitan atender con claridad lo que se les ha confiado.

La ubicación de la instrucción después de la muerte de Nadab y Abiú ha llevado a relacionar ambas escenas. Sin embargo, el relato no afirma que aquellos estuvieran ebrios. La prohibición está expresada; el estado en que ellos habían actuado no se describe y no debe añadirse como un hecho comprobado.

Las bebidas mencionadas

יַיִן —yayin— significa «vino». שֵׁכָר —šēḵār— designa otras bebidas embriagantes. La pareja de términos abarca aquello que puede alterar la claridad requerida para atender el servicio.

Aplicación editorial

Si tienes responsabilidades de enseñanza o cuidado de otras personas, guarda la sobriedad con que las ejerces. 2 Timoteo 4:5 llama a ser sobrio y cumplir el ministerio, y Efesios 5:18 contrapone la embriaguez con la llenura del Espíritu. La dirección de Dios debe recibirse con una disposición que permita escuchar, comprender y responder fielmente.

Levítico 10:10 north

Lo santo y lo puro responden a distinciones diferentes

El sacerdote debe distinguir dos pares de categorías: santo y común, impuro y puro. Entenderlos evita confundir el vocabulario de Levítico.

Explicación del versículo

Lo santo está consagrado al servicio de Jehová; lo común pertenece al uso ordinario. La condición común no equivale por sí sola a ser moralmente malo. Identifica una pertenencia o un destino distinto de lo que ha sido apartado para el santuario.

La pureza y la impureza describen condiciones rituales reguladas por la ley. Una persona o un objeto pueden requerir purificación antes de determinadas formas de participación. Las causas incluyen contactos y situaciones corporales, además de conductas que deben atenderse dentro del pacto.

El vocabulario del original

קֹדֶשׁ —qōḏeš— es «santo»; חֹל —ḥōl—, «común». טָמֵא —ṭāmēʾ— significa «impuro» y טָהוֹר —ṭāhôr—, «puro». Los pares no son dos maneras idénticas de decir lo mismo: pertenencia sagrada y condición de pureza necesitan discernirse.

Por qué esta distinción importa

Los capítulos 11–15 desarrollarán muchas de esas condiciones. El sacerdote debe reconocerlas para orientar al pueblo y proteger el culto. Ezequiel 44:23–24 vuelve a vincularlas con enseñar y juzgar conforme a los preceptos de Dios. La precisión forma parte del cuidado de la comunidad.

Levítico 10:11 north

La instrucción sacerdotal debe llegar a todo Israel

Discernir correctamente tiene una finalidad comunitaria: enseñar al pueblo lo que Jehová ha comunicado por medio de Moisés.

Explicación del versículo

El mandato completa la unidad sobre el servicio sobrio. Los sacerdotes deben conocer las disposiciones y transmitirlas para que Israel pueda responder a ellas. El conocimiento de lo sagrado no queda como una competencia privada de quienes atienden el altar.

«Todos los estatutos» subraya la fidelidad al contenido recibido. La enseñanza debe proceder de lo que Jehová ha dado, no de las preferencias personales del ministro. La autoridad de quien enseña depende de la palabra que comunica y permanece sujeta a ella.

El verbo de enseñar

לְהוֹרֹת —ləhôrōṯ— expresa instruir o enseñar. El término se relaciona con el ámbito de la instrucción que la ley proporciona. Su objeto es el pueblo y su contenido son los estatutos dados por Dios.

La palabra preservada en el ministerio

Malaquías 2:5–7 describe los labios del sacerdote guardando conocimiento y ofreciendo instrucción verdadera. Ese vínculo ayuda a comprender la responsabilidad de Aarón y de sus hijos.

Aplicación editorial

Cuando compartes las Escrituras, busca que otros comprendan lo que Dios ha dicho en su contexto. La fidelidad requiere estudiar y recibir corrección, además de hablar con seguridad. El propósito es conducir al conocimiento del Señor y a una respuesta obediente, conservando su Palabra como fundamento de lo que enseñas.

Levítico 10:12 north

La porción de cereal debe comerse conforme a su santidad

Moisés orienta a Aarón, Eleazar e Itamar sobre la ofrenda que queda después de presentar la porción del altar.

Explicación del versículo

La mención de «los hijos que le quedaban» mantiene presente la pérdida. En esa situación, Moisés vuelve a las responsabilidades sobre el alimento sagrado. La ofrenda de cereal debe comerse sin levadura junto al altar, porque es santísima.

La instrucción retoma Levítico 6:14–18, donde se habían definido la porción memorial, los consumidores autorizados y el atrio como lugar santo. El acontecimiento doloroso no hace que el resto de la ofrenda quede disponible para cualquier uso.

El cereal de ese día

Levítico 9:17 había descrito a Aarón presentando un puñado sobre el altar. El resto permanece bajo la disposición sacerdotal conocida. La narración permite seguir el tratamiento de las ofrendas después de su presentación inicial.

La continuidad y la pregunta que sigue

Moisés está procurando que las porciones se manejen correctamente. Más adelante investigará el destino de la ofrenda por el pecado, y Aarón explicará por qué no comió de ella. El capítulo reúne la continuidad de los deberes con la necesidad de atender la situación concreta de quienes acaban de sufrir la pérdida.

Levítico 10:13 north

El alimento sacerdotal se recibe bajo una orden de Dios

La porción de cereal pertenece a Aarón y a sus hijos, pero debe comerse en el lugar santo establecido.

Explicación del versículo

El mandato une derecho y condición. Dios ha dado esa porción a sus servidores; ellos deben recibirla de la manera que corresponde a una ofrenda santísima. «Tu porción» no significa propiedad de uso irrestricto.

Moisés fundamenta la instrucción en lo que se le ha ordenado. El criterio para orientar a los sacerdotes sigue siendo la palabra recibida, como en la investidura y en el primer día de servicio.

El lugar santo

מָקוֹם קָדֹשׁ —māqôm qāḏōš— significa «lugar santo». Levítico 6:16–18 había identificado el atrio de la tienda de reunión para consumir la porción de cereal. La precisión espacial distingue esta comida de la de otras ofrendas.

Una diferencia que el pasaje explicará

El versículo siguiente permitirá comer el pecho y el muslo en un lugar puro, con participación de los hijos y las hijas. El cambio de términos es significativo: las porciones de paz y el cereal santísimo tienen reglas distintas. Para comprender el sustento sacerdotal es necesario atender tanto a quién recibe como a qué clase de ofrenda pertenece lo recibido.

Levítico 10:14 north

La casa sacerdotal participa de las porciones de paz

El pecho y el muslo pueden comerse en un lugar puro, y la autorización incluye a hijos e hijas de Aarón.

Explicación del versículo

La instrucción cambia de la ofrenda de cereal santísima a las porciones del sacrificio de paz. El lugar requerido se describe como puro y se permite una participación familiar más amplia. La diferencia corresponde a la categoría de la ofrenda.

El alimento procede de lo que los israelitas presentaron a Jehová. Por su disposición, una parte sostiene a la casa sacerdotal. La expresión de derecho debe leerse con las condiciones de pureza y con las porciones concretas que la ley ha señalado.

Hijos e hijas

La inclusión explícita de las hijas ayuda a distinguir estas porciones de las santísimas reservadas a los varones del sacerdocio. Números 18:11 también incluye a hijos e hijas y exige que los participantes estén puros. Esa referencia confirma el carácter de provisión para la casa sacerdotal.

El contexto de la pérdida

El capítulo mantiene la provisión de alimento después del juicio sufrido por dos miembros de la familia. La continuidad del sustento no elimina el dolor ni reduce la santidad de la ofrenda. Permite reconocer que el ministerio, sus responsabilidades y la atención a quienes sirven siguen bajo la palabra del Señor.

Levítico 10:15 north

La presentación a Jehová fundamenta la porción sacerdotal

El pecho y el muslo se presentan junto a la grasa y después se asignan a Aarón y a su casa conforme a la orden de Dios.

Explicación del versículo

La instrucción reúne la presentación y el derecho a recibir. Las partes llegan delante de Jehová dentro del sacrificio de paz; la grasa arde sobre el altar y las porciones señaladas se entregan al sacerdocio. Lo que se recibe como sustento permanece relacionado con su dedicación al Señor.

El relato del capítulo 9 había mostrado esa misma secuencia. La reiteración de Moisés procura que las ofrendas continúen tratándose conforme al orden establecido en medio de la situación dolorosa de la familia.

El derecho y su límite

Levítico 7:30–36 había precisado el pecho, el muslo derecho, los destinatarios y la continuidad de la asignación. El derecho sacerdotal depende de esas disposiciones. No autoriza a reemplazar la porción indicada por cualquier otra parte del sacrificio.

La palabra sigue siendo el criterio

El cierre «tal como Jehová ha ordenado» vuelve a fundamentar la presentación y el sustento en su mandato. Ese criterio atraviesa todo el capítulo: permite identificar la gravedad de lo no autorizado, orienta la continuidad del servicio y da el marco de la pregunta que Moisés hará sobre el macho cabrío. La comida sacerdotal es una responsabilidad regulada además de una provisión recibida.

Levítico 10:16 north

Moisés investiga por qué se quemó el macho cabrío

La preocupación pasa a la carne de la ofrenda por el pecado del pueblo. Su destino no había sido el que Moisés esperaba.

Explicación del versículo

El animal corresponde al macho cabrío presentado por Israel en Levítico 9:15. No debe confundirse con el ternero personal de Aarón, cuya carne y piel se habían quemado fuera del campamento. Mantener la identidad de las ofrendas permite comprender la discusión.

Moisés descubre que el macho cabrío fue quemado y se enoja con Eleazar e Itamar. Su pregunta parte de la regla sobre las ofrendas por el pecado que podían comer los sacerdotes. Los versículos siguientes explicarán la razón de su expectativa y la respuesta de Aarón.

La investigación expresada en hebreo

דָּרֹשׁ דָּרַשׁ —dārōš dāraš— repite el verbo de buscar o indagar para darle énfasis. «Investigó con cuidado» comunica esa atención al destino de lo sagrado. Moisés no considera indiferente lo ocurrido con la carne.

Una discusión que debe leerse completa

El enojo inicial no es la conclusión del episodio. Aarón ofrecerá una explicación y Moisés la aceptará. La narración mantiene el cuidado por la norma y permite que la razón de quienes actuaron sea escuchada antes de cerrar el asunto. Esa secuencia forma parte del discernimiento que el mismo capítulo ha encargado a los sacerdotes.

Levítico 10:17 north

Comer la porción pertenece a la mediación sacerdotal

Moisés relaciona la carne recibida con la responsabilidad de atender la culpa de la comunidad ante Jehová.

Explicación del versículo

La pregunta no trata únicamente de un alimento que los sacerdotes dejaron de aprovechar. La ofrenda es santísima y Dios se la ha dado para que carguen con la culpa de la asamblea y hagan expiación. El consumo autorizado forma parte del servicio que les corresponde.

La santidad de la porción determina también el lugar donde debe comerse. Moisés espera que la ley se cumpla de manera completa, incluyendo la comida que sigue a la aplicación de sangre y a la presentación de la grasa.

«Cargar con la culpa»

לָשֵׂאת אֶת־עֲוֹן הָעֵדָה —lāśēʾṯ ʾeṯ-ʿăwōn hāʿēḏāh— vincula a los sacerdotes con la culpa de la comunidad que representan. En este contexto se trata de su función mediadora, no de atribuirles como conducta personal cada pecado del pueblo. La frase siguiente explica su propósito: hacer expiación delante de Jehová.

La regla que fundamenta la pregunta

Levítico 6:25–30 había regulado la comida de las ofrendas por el pecado y distinguido las excepciones. El capítulo actual muestra que esa participación alimentaria tiene un lugar real dentro del ministerio. El sacerdote recibe una provisión que también exige cumplir fielmente la responsabilidad para la que fue apartado.

Levítico 10:18 north

La sangre no había entrado en el santuario

Moisés identifica el criterio por el que esperaba que se comiera la carne del macho cabrío en el lugar santo.

Explicación del versículo

La ofrenda por el pecado podía recibir destinos distintos según el uso de su sangre. Las que llevaban sangre al interior para hacer expiación no se comían. En este caso, la sangre del macho cabrío del pueblo no había sido llevada allí.

Por eso Moisés insiste en que los sacerdotes debían haber comido la porción. Su razonamiento aplica la ley al caso concreto, en vez de deducir el destino de la carne solo por el nombre general «ofrenda por el pecado».

La regla y el acontecimiento

Levítico 6:30 había establecido la prohibición para las ofrendas cuya sangre entraba en la tienda. Levítico 9:15 relató la presentación del macho cabrío y el versículo presente aclara su condición para la comida sacerdotal.

Una pregunta aún abierta a la explicación

La referencia a la norma da peso a la inquietud de Moisés, pero el episodio todavía no termina. Aarón responderá desde lo que ha sucedido ese mismo día. El lector debe conservar ambos elementos: la regla que Moisés conoce y la circunstancia que Aarón plantea. La resolución mostrará cómo la preocupación por agradar a Jehová guía la conversación sin reducirla a sostener el enojo inicial.

Levítico 10:19 north

Aarón pregunta qué habría agradado a Jehová en ese día

Su respuesta coloca la comida sagrada dentro de la tragedia que acaba de vivir. La preocupación expresada es la aceptación delante del Señor.

Explicación del versículo

Aarón recuerda las ofrendas presentadas y añade que le han sucedido «estas cosas». La referencia abarca la pérdida de sus hijos y el juicio ocurrido delante del santuario. Su argumento no niega la santidad de la ofrenda ni pretende que la ley sea indiferente.

La pregunta es si comerla en esas circunstancias habría agradado a Jehová. El relato permite reconocer el peso del duelo aun cuando se habían restringido determinadas señales públicas de luto. La respuesta suele entenderse en relación con esa condición de la familia; el pasaje no desarrolla todos los detalles rituales que podrían intervenir.

La relación entre comida sagrada y luto

Deuteronomio 26:14, en otra disposición sobre bienes consagrados, menciona no haber comido de ellos durante el luto. El paralelo muestra que el estado del participante podía importar en una comida religiosa. No convierte automáticamente ambas instrucciones en el mismo caso, pero ayuda a situar la pregunta de Aarón.

«Agradar a Jehová»

La frase hebrea pregunta si habría sido bueno «a los ojos de Jehová»: הַיִּיטַב בְּעֵינֵי יְהוָה —hayyîṭaḇ bəʿênê YHWH—. El centro de su razonamiento es recibir correctamente lo sagrado ante Dios. La forma en que Moisés escucha esa explicación será decisiva para el desenlace.

Levítico 10:20 north

Moisés escucha la explicación y la acepta

La conversación termina con satisfacción después de oír a Aarón. La seriedad de la norma no impide atender la circunstancia de quienes sirven.

Explicación del versículo

Moisés había investigado, se había enojado y había expresado la razón por la que esperaba que se comiera la carne. Ahora oye la respuesta de Aarón y queda satisfecho. El relato no añade otra sanción por la quema del macho cabrío.

El contraste con Nadab y Abiú debe conservarse. Allí se había presentado un fuego que Jehová no mandó; aquí se considera cómo recibir una ofrenda autorizada en una situación de duelo. La resolución no declara innecesaria la obediencia, sino que muestra una explicación que Moisés considera válida dentro de esa responsabilidad.

Una repetición significativa del lenguaje

La expresión וַיִּיטַב בְּעֵינָיו —wayyîṭaḇ bəʿênāw— significa que le pareció bien o le agradó. Retoma el lenguaje de la pregunta anterior sobre lo que habría agradado a Jehová. Aarón ha planteado su preocupación ante Dios, y Moisés acepta su razonamiento.

Aplicación editorial

Cuando corriges a otra persona, escucha su explicación antes de concluir. La fidelidad a la Palabra requiere comprender el caso real y no solo defender una primera reacción. Puedes mantener la seriedad de lo que Dios pide y atender con compasión la fragilidad de quien está delante de ti. En esta escena, escuchar permite que la conversación termine con entendimiento sin abandonar el propósito de agradar al Señor.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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