Levítico 7 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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Levítico 7

Las porciones de la ofrenda por la culpa

1 «Esta es la ley de la ofrenda por la culpa. Es santísima.   N1

2 En el lugar donde degüellan el holocausto degollarán la ofrenda por la culpa, y el sacerdote salpicará su sangre contra todos los lados del altar.   N2

3 Quien presente la ofrenda traerá toda su grasa: la cola gorda y la grasa que cubre las entrañas,   N3

4 los dos riñones y la grasa que los cubre, que está sobre los lomos. También quitará el lóbulo del hígado junto con los riñones.   N4

5 El sacerdote hará arder todo esto sobre el altar como ofrenda quemada a Jehová. Es una ofrenda por la culpa.   N5

6 Todo varón de entre los sacerdotes podrá comerla. Se comerá en un lugar santo; es santísima.   N6

7 La ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa tienen una misma ley: la ofrenda pertenecerá al sacerdote que haga expiación con ella.   N7

8 Al sacerdote que presente el holocausto de alguien le pertenecerá la piel del holocausto que haya presentado.   N8

9 Toda ofrenda de cereal cocida al horno, preparada en cazuela o en sartén pertenecerá al sacerdote que la presente.   N9

10 Toda ofrenda de cereal, ya sea amasada con aceite o seca, será para todos los hijos de Aarón, por igual.   N10

La comida de los sacrificios de paz

11 Esta es la ley del sacrificio de paz que se presente a Jehová.   N11

12 Si alguien lo presenta en acción de gracias, junto con el sacrificio de acción de gracias presentará tortas sin levadura amasadas con aceite, obleas sin levadura untadas con aceite y tortas amasadas con aceite, hechas de harina fina bien mezclada.   N12

13 Junto con el sacrificio de paz en acción de gracias, presentará su ofrenda con tortas de pan con levadura.   N13

14 De cada clase de ofrenda presentará una pieza como ofrenda a Jehová. Le pertenecerá al sacerdote que salpique la sangre del sacrificio de paz.   N14

15 La carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá el día en que se presente; no se dejará nada de ella hasta la mañana.   N15

16 Pero si el sacrificio que presenta es para cumplir un voto o es una ofrenda voluntaria, se comerá el día en que lo presente, y lo que quede podrá comerse al día siguiente.   N16

17 Lo que quede de la carne del sacrificio hasta el tercer día se quemará al fuego.   N17

18 Si al tercer día se come algo de la carne de su sacrificio de paz, el sacrificio no será aceptado ni se le tomará en cuenta a quien lo haya presentado. Será una abominación, y quien coma de él cargará con su culpa.   N18

19 La carne que toque cualquier cosa impura no se comerá; se quemará al fuego. En cuanto a la otra carne, toda persona pura podrá comerla.   N19

20 Pero la persona que coma carne del sacrificio de paz que pertenece a Jehová estando impura será apartada de su pueblo.   N20

21 Si una persona toca algo impuro, sea una impureza humana, un animal impuro o cualquier cosa detestable e impura, y come carne del sacrificio de paz que pertenece a Jehová, esa persona será apartada de su pueblo».   N21

La grasa y la sangre reservadas

22 Jehová habló a Moisés y le dijo:   N22

23 «Habla a los hijos de Israel y diles: “No comerán ninguna grasa de res, de oveja ni de cabra.   N23

24 La grasa de un animal hallado muerto o despedazado podrá usarse para cualquier otro fin, pero de ningún modo la comerán.   N24

25 Porque cualquiera que coma grasa de un animal del que se presenta una ofrenda quemada a Jehová será apartado de su pueblo.   N25

26 Dondequiera que habiten, no comerán ninguna sangre, ni de ave ni de animal.   N26

27 Toda persona que coma cualquier clase de sangre será apartada de su pueblo”».   N27

Las porciones de los sacerdotes en el sacrificio de paz

28 Jehová habló a Moisés y le dijo:   N28

29 «Habla a los hijos de Israel y diles: “Quien presente su sacrificio de paz a Jehová traerá a Jehová su ofrenda de ese sacrificio de paz.   N29

30 Con sus propias manos traerá las ofrendas quemadas a Jehová. Traerá la grasa junto con el pecho, para mecer el pecho como ofrenda mecida delante de Jehová.   N30

31 El sacerdote hará arder la grasa sobre el altar, pero el pecho será para Aarón y sus hijos.   N31

32 De sus sacrificios de paz darán al sacerdote el muslo derecho como ofrenda elevada.   N32

33 El hijo de Aarón que presente la sangre y la grasa de los sacrificios de paz recibirá el muslo derecho como su porción.   N33

34 Porque he tomado de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, el pecho de la ofrenda mecida y el muslo de la ofrenda elevada, y se los he dado al sacerdote Aarón y a sus hijos como un derecho perpetuo que recibirán de los hijos de Israel.   N34

35 Esta es la porción de Aarón y la porción de sus hijos de las ofrendas quemadas a Jehová, desde el día en que fueron presentados para servir como sacerdotes de Jehová.   N35

36 Jehová mandó que los hijos de Israel les dieran esta porción desde el día en que fueron ungidos, como estatuto perpetuo a lo largo de sus generaciones”».   N36

37 Esta es la ley del holocausto, de la ofrenda de cereal, de la ofrenda por el pecado, de la ofrenda por la culpa, de la investidura y del sacrificio de paz,   N37

38 que Jehová ordenó a Moisés en el monte Sinaí, el día en que mandó a los hijos de Israel que presentaran sus ofrendas a Jehová en el desierto de Sinaí.   N38

menu_book Notas de estudio de Levítico 7

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Levítico 7:1 north

Una ofrenda por la culpa reservada para Dios

La instrucción vuelve a esta clase de sacrificio para regular su preparación y la porción que pueden comer los sacerdotes.

Explicación del versículo

Los casos de los capítulos 5 y 6 habían explicado cuándo se presenta una ofrenda por la culpa. Aquí se atiende al servicio del altar: el tratamiento de la sangre, las partes que se hacen arder y el destino de la carne. La nueva descripción completa las instrucciones sobre la reparación del daño y la expiación.

«Es santísima» establece desde el comienzo cómo debe manejarse la ofrenda. El hecho de que se presente por una falta no la convierte en un objeto impuro de libre disposición. Ha sido consagrada a Jehová para el servicio que él ha ordenado.

La ofrenda por la culpa

אָשָׁם —ʾāšām— designa aquí el sacrificio llamado «ofrenda por la culpa». En Levítico 5:15–16 aparece junto a la restitución por lo sagrado, y en Levítico 6:1–7 junto a la reparación al prójimo. La expiación y la restitución atienden aspectos relacionados de una misma responsabilidad.

La santidad orienta las reglas siguientes

Por ser santísima, la carne tiene consumidores y lugar de consumo definidos. La distribución sacerdotal no permite tratarla como comida ordinaria. Esta clasificación proporciona la clave de lectura de los versículos 1–7: el sacrificio que atiende la culpa pertenece al Señor, y él determina cómo se presenta y quién recibe una porción.

Levítico 7:2 north

La sangre rodea el altar del holocausto

La ofrenda por la culpa se degüella en el lugar del holocausto. Su sangre se aplica alrededor del altar exterior.

Explicación del versículo

El lugar de degollación coincide con el establecido para otros sacrificios. La acción siguiente, sin embargo, debe leerse según esta ofrenda: el sacerdote salpica la sangre contra los lados del altar. No se ordena llevarla al interior de la tienda de reunión.

La precisión permite distinguir este procedimiento de los del capítulo 4. En ciertas ofrendas por el pecado se llevaba sangre frente al velo y al altar del incienso; en otras se ponía sobre los cuernos del altar del holocausto. Aquí se manda salpicarla alrededor del altar, como en otros sacrificios del atrio.

El verbo de la aplicación

זָרַק —zāraq— expresa lanzar o salpicar. La palabra sitúa el énfasis en la aplicación de la sangre al altar. Se diferencia de la aspersión con el dedo descrita mediante otro verbo en Levítico 4:6–7.

La continuidad con la expiación

El capítulo describe el procedimiento de un sacrificio cuyo propósito se había anunciado antes: hacer expiación por el culpable. El uso de la sangre no queda a decisión del sacerdote ni del oferente. Levítico 17:11 explica que Dios la ha dado sobre el altar para hacer expiación en virtud de la vida. Las instrucciones presentes muestran una forma concreta de ese servicio.

Levítico 7:3 north

La cola gorda y la grasa que se separan para el altar

La ofrenda por la culpa tiene porciones que se hacen arder para Jehová. La lista comienza con la cola gorda y la grasa de las entrañas.

Explicación del versículo

Los casos anteriores requerían un carnero para esta ofrenda. La mención de la cola gorda se comprende dentro de esa especie de ganado ovino, en la que podía concentrarse una porción importante de grasa en la cola. El texto la distingue de la grasa que cubre los órganos internos.

La frase «toda su grasa» introduce la lista que continúa en el versículo siguiente. No significa que deba hacerse arder todo el animal sobre el altar. Después de separar estas partes, la carne se asignará a los sacerdotes conforme a las restricciones de los versículos 6–7.

La relación con el sacrificio de paz

Levítico 3:7–11 menciona una selección semejante al describir el sacrificio de paz ovino. La coincidencia muestra porciones del altar compartidas por distintas ofrendas, mientras su finalidad y la distribución del resto siguen siendo propias de cada caso.

Una presentación distribuida

Este capítulo permite seguir el destino de cada parte: sangre para el altar, grasa para hacer arder y carne para los sacerdotes autorizados. El oferente no decide qué conservar de esta ofrenda. La regulación de las porciones expresa que lo presentado ha sido consagrado a Dios y debe tratarse según lo que él dispone.

Levítico 7:4 north

Las partes internas que completan la porción del altar

Los riñones, la grasa de los lomos y el lóbulo del hígado completan la selección iniciada en el versículo anterior.

Explicación del versículo

La lista especifica los órganos y la grasa que deben retirarse juntos. Su función es hacer reconocibles las partes destinadas al fuego. El siguiente versículo indicará que el sacerdote las hace arder sobre el altar como ofrenda a Jehová.

La semejanza con otras listas sacrificiales permite reconocer un procedimiento establecido. En Levítico 4:8–10 aparecen partes semejantes del novillo ofrecido por el pecado; aquí pertenecen al carnero de la ofrenda por la culpa. Compartir algunas acciones no elimina las diferencias entre las clases de sacrificios.

El vocabulario anatómico

כְּלָיוֹת —kəlāyôṯ— significa «riñones». La expresión referente al hígado, הַיֹּתֶרֶת עַל־הַכָּבֵד —hayyōṯereṯ ʿal-hakkāḇēḏ—, se traduce aquí «el lóbulo del hígado». Las palabras sirven para identificar la preparación que debe realizarse.

La importancia de la lista

El detalle mantiene definido qué se presenta sobre el altar y qué carne queda para consumo sacerdotal. La enseñanza se encuentra en el orden de la ofrenda y en la obediencia al mandato que la regula. El pasaje no atribuye un mensaje moral independiente a cada órgano; su función concreta es delimitar las porciones de este sacrificio consagrado.

Levítico 7:5 north

La porción quemada conserva el propósito de reparación

El sacerdote hace arder sobre el altar las partes que se han separado. La frase final recuerda la clase de sacrificio a la que pertenecen.

Explicación del versículo

«Todo esto» remite a la grasa, la cola gorda y los órganos enumerados en los versículos 3–4. Son esas porciones las que entran en el fuego. La instrucción siguiente asignará la carne a los sacerdotes, por lo que el versículo no describe la quema íntegra del carnero como un holocausto.

El texto llama a la presentación una ofrenda quemada a Jehová y vuelve a identificarla como ofrenda por la culpa. La primera expresión describe su presentación en el fuego; la segunda, su función particular. Ambas denominaciones pueden aplicarse al mismo sacrificio sin ser sinónimos de todas sus características.

Hacer arder una porción sacrificial

El verbo הִקְטִיר —hiqṭîr— se utiliza para hacer arder lo destinado al altar. La acción pertenece al sacerdote, mientras la ofrenda procede de quien necesita expiación. El servicio pone en práctica la provisión que Dios ha dado para atender la falta.

Leer el rito junto a su finalidad

Levítico 6:4–7 unía la restitución al prójimo con este sacrificio. La preparación del altar no debe separarse de aquella responsabilidad. Quien presenta el carnero está respondiendo a una culpa real, y la ofrenda acompaña una reparación que no puede omitirse mediante una ceremonia.

Levítico 7:6 north

Una comida sacerdotal bajo condiciones de santidad

La carne de la ofrenda por la culpa puede alimentar a los sacerdotes. Su consumo está restringido por la condición santísima del sacrificio.

Explicación del versículo

La autorización se dirige a los varones de entre los sacerdotes y exige comer en un lugar santo. La porción recibida no se transforma en alimento para cualquier persona ni para cualquier situación. Dios asigna quién participa y cómo debe hacerlo.

El principio coincide con lo explicado para ciertas ofrendas por el pecado en Levítico 6:26–30. La comparación ayuda a comprender por qué el versículo siguiente relaciona ambas ofrendas en su distribución sacerdotal. Las condiciones de cada clase de sacrificio deben mantenerse al aplicar esa semejanza.

La porción de Dios dada a sus servidores

La carne pertenece a una ofrenda consagrada a Jehová. Su asignación a los sacerdotes es parte de la disposición divina para el servicio del santuario. Comerla bajo esas condiciones expresa participación autorizada en lo sagrado y proporciona sustento a quienes ministran.

El marco del Nuevo Testamento

1 Corintios 9:13–14 recuerda el alimento de quienes sirven al altar al explicar el sustento de quienes anuncian el evangelio. El paralelo ilumina la relación entre servicio y provisión. Las restricciones particulares de este versículo corresponden al sacerdocio aarónico dentro del culto de Israel.

Levítico 7:7 north

Una regla común para la asignación sacerdotal

Las ofrendas por el pecado y por la culpa se relacionan en el derecho del sacerdote que realiza la expiación.

Explicación del versículo

La afirmación «tienen una misma ley» se concreta en lo que sigue: la ofrenda corresponde al sacerdote que hace expiación con ella. El contexto inmediato trata de las porciones y de su consumo. Esa precisión permite entender el alcance de la comparación.

No se borran por ello todas las diferencias entre ambos sacrificios. Los animales, la aplicación de sangre y los casos que los requieren han sido regulados de maneras distintas. Además, ciertas ofrendas por el pecado no se comen porque su sangre entra en el santuario. La regla de Levítico 6:30 conserva esa excepción.

El sacerdote que hace expiación

La expresión הַכֹּהֵן אֲשֶׁר יְכַפֶּר —hakkōhēn ʾăšer yəḵappēr— identifica al sacerdote por el servicio que realiza. La asignación está vinculada a esa responsabilidad. El versículo anterior había autorizado la participación de los varones del sacerdocio, de modo que el derecho de quien ministra debe leerse dentro del conjunto de la distribución.

El lugar de la provisión en el servicio

La ley atiende tanto la expiación del oferente como el sustento de quien sirve. Las porciones no se reciben al margen de las tareas sacerdotales: forman parte de una responsabilidad regulada. El capítulo continuará precisando derechos sobre la piel del holocausto y las distintas preparaciones de cereal.

Levítico 7:8 north

La piel del holocausto corresponde al sacerdote

En el holocausto de un animal desollado, la piel tiene un destino distinto del de las partes que se queman sobre el altar.

Explicación del versículo

El sacerdote que presenta el holocausto recibe su piel. Levítico 1:6 había ordenado desollar al animal antes de dividirlo en piezas. La disposición presente aclara qué ocurre con la piel separada.

El holocausto se caracteriza por la presentación del animal sobre el fuego, pero eso no permite suponer que la piel desollada se queme con las piezas. La ley distingue expresamente su asignación. El sustento y los derechos de los sacerdotes incluyen aquí algo distinto de una porción de carne.

La identidad de quien sirve

La frase «el sacerdote que presente» vincula el derecho con el servicio realizado. El capítulo está precisando qué recibe quien ministra en las distintas ofrendas. La piel se asigna por esa disposición, no porque el sacerdote pueda apropiarse libremente de cualquier parte del sacrificio.

Una diferencia entre sacrificios

En el novillo ofrecido por el pecado del sacerdote ungido, la piel se incluía en el cuerpo llevado fuera del campamento (Levítico 4:11–12). La comparación muestra que el destino de una misma parte puede cambiar según el tipo de ofrenda. Leer cada sacrificio dentro de sus instrucciones permite reconocer esas diferencias sin reducir todas las presentaciones a un solo procedimiento.

Levítico 7:9 north

Las ofrendas de cereal ya preparadas

El sacerdote que las presenta recibe las preparaciones hechas al horno, en cazuela o sobre sartén.

Explicación del versículo

La lista retoma las formas de preparación descritas en Levítico 2:4–10. El énfasis ahora está en la asignación sacerdotal. Después de retirar la porción memorial para el altar, la parte destinada a alimento corresponde al sacerdote que presenta la ofrenda.

La regla debe leerse con la distinción establecida en el capítulo anterior: una ofrenda de cereal presentada por un sacerdote se quema íntegramente (Levítico 6:22–23). Aquí se está regulando lo que recibe al servir en la presentación de otra persona.

Los utensilios del original

El hebreo distingue la preparación «en» מַרְחֶשֶׁת —marḥešeṯ, «cazuela»— y «sobre» מַחֲבַת —maḥăḇaṯ, «sartén»—. La diferencia de expresiones acompaña las distintas formas de cocinar el cereal, sin requerir que imaginemos utensilios idénticos a los actuales.

La relación con el versículo siguiente

El versículo 10 hablará de harina mezclada con aceite o seca y de una distribución entre todos los hijos de Aarón. La secuencia distingue las preparaciones cocidas de las otras presentaciones de cereal. El servicio del santuario incluye atender esa distribución de manera ordenada, además de hacer arder la porción del altar.

Levítico 7:10 north

La distribución equitativa del cereal entre los sacerdotes

La harina mezclada con aceite o seca se asigna a los hijos de Aarón por igual. La provisión recibida tiene una regla de reparto.

Explicación del versículo

Después de asignar al sacerdote oficiante las ofrendas preparadas del versículo 9, la instrucción contempla las otras presentaciones de cereal. El contraste permite entender que la harina mezclada con aceite o seca entra en una distribución compartida.

El cereal seco tiene un ejemplo en la alternativa de harina para quien no podía llevar aves (Levítico 5:11–13). La harina con aceite aparece entre las presentaciones del capítulo 2. En cada caso deben conservarse la porción del altar y las condiciones de consumo que correspondan.

«Uno como su hermano»

La expresión אִישׁ כְּאָחִיו —ʾîš kəʾāḥîw— dice literalmente «cada uno como su hermano». «Por igual» comunica esa regla de participación. El texto no entrega la provisión común para que uno la concentre ignorando a los demás.

Aplicación editorial

Cuando administras recursos compartidos, la fidelidad también se expresa en un reparto justo. El pasaje trata de una asignación concreta al sacerdocio; dentro de ese marco, muestra que el cuidado de lo sagrado incluye cómo se trata al compañero de servicio. Recibir de la provisión de Dios exige respetar los derechos que él ha reconocido a otros, sin convertir el acceso a los recursos en una ventaja personal desmedida.

Levítico 7:11 north

Las distintas ocasiones de un sacrificio de paz

La nueva sección regula una ofrenda en la que participa el oferente mediante una comida sagrada. Distinguirá acción de gracias, voto y presentación voluntaria.

Explicación del versículo

El capítulo 3 describió los animales y las porciones que arden sobre el altar en el sacrificio de paz. Aquí se añaden instrucciones sobre los panes, el tiempo permitido para comer y la pureza de quienes participan. El enfoque se amplía desde el rito del altar hacia la comida vinculada a él.

Los versículos siguientes diferenciarán la presentación de gratitud de las que cumplen un voto o se hacen voluntariamente. Las tres pertenecen a esta clase de sacrificio, pero no todas tienen el mismo plazo de consumo.

El nombre de la ofrenda

זֶבַח הַשְּׁלָמִים —zeḇaḥ haššəlāmîm— se traduce «sacrificio de paz» y también se conoce como sacrificio de comunión o bienestar. La participación alimentaria ayuda a comprender esas denominaciones: una parte se presenta sobre el altar, otras se asignan a los sacerdotes y la carne autorizada se comparte bajo las condiciones del pacto.

La comida y la participación

1 Corintios 10:18 recuerda que quienes comen de los sacrificios participan del altar. Esa relación explica por qué las disposiciones que siguen no tratan solamente de conservar carne. La comida está vinculada a una ofrenda que pertenece a Jehová y debe realizarse conforme a su santidad.

Levítico 7:12 north

La gratitud se expresa también mediante panes preparados

El sacrificio de paz en acción de gracias va acompañado de varias preparaciones sin levadura, hechas con harina fina y aceite.

Explicación del versículo

La persona presenta un sacrificio de gratitud y añade tortas amasadas con aceite, obleas untadas con aceite y otra preparación de harina fina bien mezclada. La lista desarrolla la forma concreta de acompañar la ofrenda. El versículo siguiente añadirá pan con levadura, y después se asignará una pieza de cada clase al sacerdote.

La variedad de panes pertenece a una presentación de acción de gracias. La ley regula cómo se expresa esa gratitud en el culto, sin identificar aquí una única circunstancia personal que deba haberla provocado.

La palabra «acción de gracias»

תּוֹדָה —tôḏāh— designa gratitud o alabanza y, en este contexto, el sacrificio que la expresa. Salmos 116:12–19 relaciona los beneficios recibidos del Señor con ofrecerle gratitud y cumplir los votos delante de su pueblo.

Aplicación editorial

Recordar lo que Dios ha hecho puede convertirse en una respuesta concreta de alabanza y generosidad. El culto de Israel daba a esa gratitud una forma comunitaria. En la vida cristiana, la alabanza se ofrece por medio de Jesucristo y se une a hacer el bien y compartir (Hebreos 13:15–16). La gratitud alcanza tus palabras y la manera en que respondes con lo que has recibido.

Levítico 7:13 north

El pan con levadura tiene aquí un lugar permitido

La ofrenda de acción de gracias incluye también panes fermentados. Su presentación debe distinguirse de lo que se hace arder sobre el altar.

Explicación del versículo

El pan con levadura acompaña las preparaciones sin levadura del versículo anterior. La instrucción es expresa: forma parte de esta presentación vinculada al sacrificio de paz. El versículo 14 asignará una pieza de cada clase al sacerdote, por lo que estos panes entran en la distribución de la comida sagrada.

La ley del capítulo 2 había prohibido hacer arder levadura como ofrenda quemada a Jehová. No había prohibido toda presencia de pan fermentado en cualquier presentación religiosa. Distinguir entre presentar un alimento y quemarlo sobre el altar permite comprender ambos mandatos juntos.

La relación con otras ofrendas

Levítico 2:11–12 distingue las presentaciones permitidas de lo que sube al altar. También Levítico 23:17 menciona panes con levadura como primicias, que después se asignan al sacerdote.

Cómo interpretar el ingrediente

La presencia de levadura no puede recibir automáticamente un significado negativo en todos los pasajes. Aquí es parte de lo que Dios dispone para una ofrenda de gratitud. El sentido de un elemento depende de la instrucción y del contexto en que aparece. Esa atención permite leer las leyes con precisión en lugar de imponer a cada ingrediente un simbolismo idéntico en toda la Escritura.

Levítico 7:14 north

Una pieza de cada clase para el sacerdote

Los panes de acción de gracias tienen una porción asignada a quien realiza el servicio de la sangre.

Explicación del versículo

La persona separa una pieza de cada clase de pan y la presenta como ofrenda a Jehová. El texto determina después su destinatario: el sacerdote que salpica la sangre del sacrificio de paz. La ofrenda hecha al Señor se convierte, por su disposición, en provisión para quien sirve.

La instrucción debe relacionarse con los versículos 12–13, donde aparecen las distintas preparaciones. «Cada clase» conserva la variedad y distribuye una parte de lo presentado. No se ordena hacer arder todos esos panes sobre el altar.

La porción apartada

תְּרוּמָה —tərûmāh— designa aquí una contribución separada para Jehová. El término puede traducirse como ofrenda elevada o porción apartada según el contexto. En este caso, el énfasis está en la pieza de cada preparación que se entrega al sacerdote autorizado.

La participación del sacerdote y del oferente

La porción no absorbe toda la ofrenda. El resto de la sección regulará el consumo de la carne por quienes participan del sacrificio. La comida reúne agradecimiento, presentación a Dios y provisión sacerdotal. La distinción de partes permite reconocer cómo el culto de Israel integraba la celebración de los beneficios recibidos con el cuidado de quienes ministraban en el santuario.

Levítico 7:15 north

La comida de gratitud se completa ese mismo día

La carne de la ofrenda en acción de gracias tiene un plazo de consumo preciso. No debe reservarse para la mañana siguiente.

Explicación del versículo

La instrucción une la presentación del sacrificio con la comida que lo acompaña. La persona expresa gratitud mediante una ofrenda a Jehová, y quienes participan deben consumir la carne dentro del tiempo dispuesto. La celebración no permite guardar indefinidamente una porción sagrada.

La prohibición de dejar carne hasta la mañana distingue este caso de las ofrendas por voto o voluntarias del versículo siguiente. Aunque ambas pertenecen a los sacrificios de paz, sus plazos no son idénticos. Por eso no basta identificar el tipo general de animal para decidir cuándo puede comerse.

Un plazo relacionado con la aceptación

Levítico 22:29–30 vuelve a relacionar el sacrificio de acción de gracias con el consumo en el día de su presentación. El mandato sitúa la comida bajo la autoridad del mismo Dios a quien se ofrece gratitud.

La celebración también requiere obediencia

El pasaje regula un acto de alegría y reconocimiento de los beneficios recibidos. Esa disposición agradecida no hace innecesario escuchar cómo debe realizarse la ofrenda. La comida forma parte del culto y debe organizarse para cumplir el plazo indicado. El texto mantiene juntas la libertad de responder con gratitud y la responsabilidad de tratar con cuidado lo consagrado al Señor.

Levítico 7:16 north

El voto y la ofrenda voluntaria tienen otro plazo

En estas dos ocasiones puede comerse la carne el día de la presentación y lo que reste al día siguiente.

Explicación del versículo

El contraste «pero si» introduce dos formas de presentar un sacrificio de paz distintas de la acción de gracias anterior. La ley permite consumir los restos durante el día siguiente. El tercer día quedará excluido de la comida y exigirá quemar lo que permanezca.

La diferencia depende de la ocasión de la ofrenda. La instrucción no deja el plazo a la preferencia del oferente: lo determina según el tipo de presentación que ha realizado. Así se conservan la variedad de motivos para acercarse a Dios y un orden definido para la participación.

Voto y presentación voluntaria

נֶדֶר —neḏer— designa un voto, un compromiso asumido que debe cumplirse. נְדָבָה —nəḏāḇāh— se refiere a una ofrenda voluntaria. Deuteronomio 23:21–23 aclara que no es pecado abstenerse de hacer un voto, pero sí importa cumplir lo prometido.

Aplicación editorial

Puedes responder a Dios con gratitud y generosidad sin multiplicar compromisos irreflexivos. Si has prometido algo que corresponde a su voluntad, toma en serio tu palabra. El culto del pasaje incluye tanto la disposición para dar como el cuidado de realizar la presentación según lo establecido. La voluntad sincera se expresa también en la fidelidad concreta.

Levítico 7:17 north

El tercer día marca el límite de la comida

La carne que quede después del plazo permitido debe quemarse. Ya no puede seguir utilizándose como alimento del sacrificio.

Explicación del versículo

La instrucción continúa el caso del voto o de la ofrenda voluntaria. Se había permitido comer el día de la presentación y al siguiente; ahora se determina el destino de cualquier resto que llegue al tercer día. El límite debe respetarse aunque todavía quede carne.

La quema dispone los restos de una comida sagrada que no puede prolongarse. El versículo no introduce otro sacrificio para el altar ni permite convertir la carne sobrante en una nueva ofrenda. Atiende lo que debe hacerse con lo que no se ha consumido dentro del plazo.

Quemar los restos

יִשָּׂרֵף —yiśśārēf— significa «será quemado». Es el verbo de quemar, distinto del que suele describir hacer arder la porción sacrificial sobre el altar. El contexto identifica esta acción como la disposición final de la carne restante.

La regla y su reiteración

Levítico 19:5–8 repite el plazo y relaciona su incumplimiento con profanar lo santo de Jehová. Esa explicación muestra que el asunto no se limita a decidir si la carne conserva buen aspecto. La comida pertenece a una ofrenda consagrada, y el mandato de Dios determina cuándo ha terminado su uso permitido.

Levítico 7:18 north

El consumo prohibido compromete la aceptación de la ofrenda

Comer la carne al tercer día no es una prolongación inocente de la celebración. La ley lo presenta como una transgresión con consecuencias.

Explicación del versículo

El versículo distingue al que presentó el sacrificio y a quien come la carne fuera del plazo. La ofrenda no será aceptada ni tomada en cuenta a favor del oferente, y el consumidor cargará con su culpa. El manejo posterior de lo consagrado también forma parte de la responsabilidad del culto.

La presentación inicial no permite desobedecer después las condiciones de la comida. El sacrificio de paz es una celebración regulada por Jehová desde el altar hasta el destino de los restos. La regla da peso a todo el proceso, más allá del momento visible de ofrecer el animal.

La palabra «abominación»

פִּגּוּל —piggûl— describe aquí algo ofensivo o inaceptable para el uso sagrado. En el contexto, la carne ha quedado fuera del plazo autorizado. La calificación expresa su rechazo ritual, sin depender únicamente de la evaluación que una persona haga de su apariencia.

Aplicación editorial

Cuando has dedicado algo al Señor, considera también cómo lo administras después. Un comienzo religioso no vuelve indiferente la obediencia posterior. Levítico 19:7–8 relaciona esta misma falta con profanar lo santo de Dios. El llamado es cuidar la respuesta completa, con un corazón que recibe su palabra y no utiliza la ofrenda como sustituto de escucharla.

Levítico 7:19 north

La pureza de la carne y la de quienes comen

El versículo regula dos condiciones distintas: el estado de la carne y el de la persona que participa de la comida sagrada.

Explicación del versículo

Si la carne toca algo impuro, no puede comerse y debe quemarse. La disposición atiende primero el alimento. El contacto ha afectado su condición ritual, de modo que no basta con que quien lo coma esté puro.

Después se autoriza a toda persona pura a comer de la otra carne. La frase se entiende por el contraste: se trata de la carne que no ha quedado afectada por la impureza. Las dos condiciones deben mantenerse juntas para participar conforme a la ley.

Una participación más amplia

En las ofrendas santísimas se había restringido la comida a los sacerdotes autorizados. El sacrificio de paz permite la participación de otros miembros del pueblo que estén puros. Esa diferencia pertenece a su carácter de comida vinculada con la ofrenda del oferente.

La comida sigue perteneciendo al culto

Deuteronomio 12:20–27 distingue el consumo ordinario de carne, en el que pueden participar el puro y el impuro, de los sacrificios llevados al lugar de Jehová. Esa comparación ayuda a entender por qué se exige pureza en este caso. No toda comida de carne es una participación sacrificial, y la comida sagrada conserva sus condiciones propias.

Levítico 7:20 north

La persona impura no debe participar de la carne sagrada

El sacrificio de paz pertenece a Jehová. Comerlo mientras persiste la impureza quebranta las condiciones de participación en el culto.

Explicación del versículo

El versículo anterior consideró el estado de la carne; este se concentra en el de la persona. Aunque el alimento esté permitido, quien sigue impuro no puede comerlo. La pertenencia del sacrificio al Señor exige respetar la preparación que su ley establece.

La condición impura puede surgir por distintas situaciones que los capítulos posteriores explicarán. El problema señalado aquí es participar en la comida sagrada sin haber atendido esa condición. La norma de pureza y el derecho a comer deben leerse juntos.

«Será apartada de su pueblo»

El hebreo utiliza וְנִכְרְתָה —wəniḵrəṯāh—, literalmente «será cortada». La expresión anuncia una sanción grave que afecta la pertenencia y participación en el pueblo. Su modo exacto de ejecución no se detalla aquí; en otros pasajes Dios mismo declara que apartará al transgresor, como en Levítico 17:10.

El retorno a una participación permitida

Levítico 22:4–7 distingue la condición impura del momento en que una persona, después de la purificación requerida, puede volver a comer de lo sagrado. El límite no hace innecesaria la restauración: llama a atenderla antes de participar, en lugar de tratar las cosas de Jehová como si fueran de libre disposición.

Levítico 7:21 north

El contacto impuro exige atender la condición antes de comer

La ley enumera fuentes de impureza y vuelve a advertir sobre participar del sacrificio mientras esa condición permanece.

Explicación del versículo

La lista abarca impureza de origen humano, animales impuros y otras cosas calificadas como detestables e impuras dentro de estas leyes. Su función es mostrar que la regla anterior no depende de una sola clase de contacto. La persona debe considerar su estado antes de comer la carne del sacrificio.

La sanción se relaciona con la combinación de contacto y consumo sagrado. El texto no declara que todo contacto involuntario excluya por sí mismo de la comunidad. La falta consiste en comer la ofrenda de Jehová en la condición que la ley prohíbe.

Impureza y vida moral

Los capítulos 11–15 explicarán muchos de estos casos y sus procedimientos. Levítico 15:16–23 incluye procesos corporales ordinarios. Eso permite distinguir la clasificación ritual de un juicio automático sobre la maldad del carácter. El orden del santuario requiere atender condiciones que no equivalen todas a una rebelión moral.

La enseñanza de la sección

Los sacrificios de paz permiten una participación gozosa y amplia, pero no eliminan la santidad de Dios. La comida, su plazo y quienes comen están bajo su palabra. La comunión expresada por la ofrenda debe recibirse con una disposición que respete las condiciones del Señor, en vez de suponer que el deseo de participar vuelve innecesario prepararse.

Levítico 7:22 north

La palabra dirigida a todo el pueblo sobre grasa y sangre

Una nueva instrucción a Moisés amplía la atención desde los sacerdotes hacia todos los israelitas.

Explicación del versículo

La sección siguiente ordena hablar a los hijos de Israel. Ya no trata solamente de qué porción recibe el sacerdote o de cuándo se consume una comida sacrificial. Regula el uso de grasa y sangre, incluidos ámbitos de la vida fuera del santuario.

La fórmula introductoria ayuda a reconocer los versículos 22–27 como una unidad. La grasa de determinadas especies y la sangre tienen prohibiciones relacionadas con las ofrendas, pero sus razones y alcances deben leerse según cada instrucción.

La relación con el capítulo 3

Levítico 3:16–17 había unido las porciones de grasa para Jehová con la prohibición de comer grasa y sangre. Ahora la ley especifica las especies, contempla animales hallados muertos y reafirma la aplicación dondequiera que habite el pueblo.

La mesa ordinaria y el culto

La regulación de las ofrendas afecta también cómo Israel utiliza los animales y participa de sus alimentos. La santidad no queda encerrada en el momento de acudir al altar. La instrucción ordena la vida cotidiana del pueblo en relación con lo que el Señor ha reservado y con la vida representada por la sangre. Los detalles siguientes explican cómo esa pertenencia establece límites concretos.

Levítico 7:23 north

La grasa de res, oveja y cabra queda reservada

La prohibición identifica las especies que aparecen en los sacrificios del rebaño y del ganado vacuno.

Explicación del versículo

Jehová manda a Israel no comer grasa de res, oveja ni cabra. La lista coincide con los animales centrales de las ofrendas descritas en los capítulos anteriores. Las porciones que se separaban para el altar ayudan a comprender el uso de «grasa» en estas leyes.

El capítulo no se limita a indicar qué debe hacer el sacerdote durante la presentación del animal. La prohibición se dirige al pueblo entero. El versículo siguiente contemplará incluso la grasa de animales hallados muertos o despedazados, que no han sido presentados como sacrificio.

El término del original

חֵלֶב —ḥēleḇ— designa aquí la grasa reservada, identificada en listas como la de Levítico 3:3–5. Esa conexión con las porciones del altar permite situar la palabra dentro del vocabulario sacrificial y no solamente en categorías dietéticas modernas.

La reserva como expresión de obediencia

La ley había declarado que la grasa pertenece a Jehová. Abstenerse de comerla reconoce esa asignación. El oferente puede participar de la comida autorizada, pero no de todo lo que procede del animal. La provisión de alimento y el respeto de los límites dados por Dios forman parte de la misma relación de pacto.

Levítico 7:24 north

Un uso permitido no equivale a permiso para comer

La grasa de un animal hallado muerto o despedazado puede utilizarse para otros fines. Su consumo sigue prohibido.

Explicación del versículo

La instrucción contempla animales que no han llegado al altar como ofrendas. Incluso en ese caso se mantiene el límite alimentario sobre la grasa. La excepción autoriza usos distintos de comerla, de modo que la prohibición no se confunde con la obligación de destruir todo el material.

El versículo no enumera los usos posibles ni declara esos animales aptos para el sacrificio. Atiende una pregunta concreta: qué puede hacerse con la grasa y qué sigue estando prohibido. Leer esa delimitación evita extender la excepción más allá de lo que expresa.

Los dos tipos de animal

נְבֵלָה —nəḇēlāh— se refiere a un animal hallado muerto; טְרֵפָה —ṭərēfāh— a uno despedazado. Las categorías reaparecen en las disposiciones de pureza y de alimentación.

La relación con otras leyes

Levítico 17:15–16 trata las consecuencias de comer de un animal muerto o despedazado, y Levítico 22:8 las aplica al cuidado sacerdotal. La autorización presente no elimina esas instrucciones. Distingue un uso no alimentario de la grasa y conserva la prohibición de ingerirla.

Levítico 7:25 north

La reserva de la grasa tiene una sanción seria

La prohibición se relaciona expresamente con los animales de las ofrendas a Jehová. Comer la porción reservada afecta la relación del transgresor con el pueblo.

Explicación del versículo

El versículo explica la gravedad de lo ordenado. Las especies mencionadas son aquellas de las que se presentan ofrendas quemadas al Señor. Su grasa ha recibido una asignación sagrada, y el pueblo debe respetarla también al utilizar los animales para alimento.

La instrucción anterior sobre la grasa de animales hallados muertos muestra que la regla no se limita al instante en que un sacerdote prepara un sacrificio particular. La ley protege la reserva dada por Dios dentro de las categorías que ha señalado.

«Será apartado»

La expresión procede del verbo כרת —kāraṯ—, «cortar», y anuncia una ruptura grave de la participación en el pueblo. El modo de aplicar la sanción no se describe aquí. Su formulación sitúa la prohibición entre las responsabilidades serias del pacto.

El conjunto de la instrucción

La persona no puede determinar que la porción reservada ha dejado de importar porque desea consumirla. Levítico 3:16–17 proporciona el fundamento inmediato: la grasa pertenece a Jehová. La norma reconoce que el alimento recibido no autoriza a disponer sin límites de todo lo que hay en el animal.

Levítico 7:26 north

La sangre no se come, tampoco fuera del santuario

La prohibición abarca aves y animales y se aplica dondequiera que habite el pueblo.

Explicación del versículo

La frase «dondequiera que habiten» extiende expresamente la norma más allá de las comidas de sacrificio junto al santuario. La sangre no queda disponible para consumo cuando el animal se utiliza en otro lugar. La vida cotidiana de Israel permanece bajo esa disposición.

La inclusión de aves junto a los animales muestra la amplitud de la regla. En las ofrendas, la sangre había recibido usos definidos sobre el altar. El capítulo distingue ese servicio del consumo humano, que se prohíbe.

La razón que desarrolla Levítico

Levítico 17:10–14 relaciona la sangre con la vida y declara que Dios la ha dado sobre el altar para hacer expiación. Cuando se caza un animal permitido, también debe derramarse y cubrirse la sangre. La vida pertenece al Señor tanto en el culto como en el uso ordinario del alimento.

La relación con el conjunto bíblico

La prohibición de comer carne con su sangre aparece ya en Génesis 9:3–4. El acuerdo comunicado a los creyentes gentiles en Hechos 15:28–29 también incluye abstenerse de sangre. Esas referencias permiten seguir el tema en sus distintos contextos sin reducirlo a una técnica de preparación del sacrificio.

Levítico 7:27 north

La vida representada por la sangre exige respeto

La sección concluye reafirmando la sanción contra quien consume sangre. La repetición impide tratar la prohibición como una recomendación opcional.

Explicación del versículo

«Toda persona» y «cualquier clase de sangre» dan amplitud a la advertencia dentro del ámbito descrito en el versículo anterior. La norma no concede una excepción por la posición social o sacerdotal de quien come. El mismo límite se dirige a todo el pueblo.

La exclusión anunciada muestra la seriedad del mandato. Levítico 17:10–12 lo desarrolla con la declaración de que Dios pondrá su rostro contra quien coma sangre. El asunto implica una respuesta ante él, no solamente la preferencia alimentaria de una comunidad.

Lo que la sangre significa en estas leyes

El vínculo entre sangre y vida explica por qué su uso sacrificial se regula y su consumo se prohíbe. El ser humano recibe alimento, pero no adquiere con ello dominio independiente sobre la vida. Dios determina cómo debe tratarse lo que ha dado.

La sangre de Cristo en el Nuevo Testamento

Hebreos 9:14 anuncia que Jesucristo se ofreció sin mancha y que su sangre purifica la conciencia para servir al Dios vivo. El lenguaje de la vida entregada y de la expiación alcanza en él su centro. El lector cristiano puede reconocer esa continuidad sin borrar las instrucciones particulares que aquí regulan la alimentación y el culto de Israel.

Levítico 7:28 north

La porción sacerdotal dentro del sacrificio de paz

Una nueva palabra a Moisés introduce las instrucciones sobre el pecho y el muslo derecho de esta ofrenda.

Explicación del versículo

El capítulo ya reguló los panes y el consumo de la carne del sacrificio de paz. Ahora precisa qué trae personalmente el oferente, qué se hace arder sobre el altar y qué partes reciben Aarón y sus hijos. La distribución completa el cuadro de la comida sagrada.

La sección se dirige a los israelitas porque ellos deben presentar las porciones que el Señor ha señalado. El sacerdote sirve en la aplicación de sangre y grasa, pero no decide por su cuenta qué cantidad exigir al pueblo. La asignación procede del mandato de Jehová.

Una disposición ya anunciada

Éxodo 29:27–28 había relacionado el pecho y el muslo con la consagración de Aarón y sus hijos, estableciendo su derecho en los sacrificios de paz. Levítico precisa cómo se realiza esa presentación.

La provisión y sus límites

La historia de los hijos de Elí mostrará un contraste: exigían carne y utilizaban la fuerza, incluso antes de que se quemara la grasa (1 Samuel 2:12–17). El derecho a recibir sustento no autoriza a despreciar la ofrenda ni a abusar del oferente. Las reglas presentes permiten reconocer una provisión legítima y distinguirla de la apropiación arbitraria.

Levítico 7:29 north

El oferente trae las porciones que corresponden a Jehová

Quien presenta el sacrificio de paz debe llevar la contribución dispuesta dentro de esa misma ofrenda.

Explicación del versículo

La repetición de «a Jehová» centra la presentación en su destinatario. El sacrificio puede dar lugar a una comida compartida, pero comienza como una ofrenda al Señor. Las porciones que se reservan para el altar y para los sacerdotes pertenecen a esa dedicación.

La expresión «de ese sacrificio de paz» indica que la contribución procede del animal que la persona está presentando. Los versículos siguientes precisarán la grasa, el pecho y el muslo derecho. La ley no deja al oferente o al sacerdote inventar una distribución nueva en cada ocasión.

La responsabilidad de quien ofrece

El mandato se dirige al pueblo y después insistirá en traer las porciones con las propias manos. La participación personal hace visible que el oferente reconoce el destino de lo presentado. La ofrenda no se reduce a entregar un animal sin atender lo que Dios ha dispuesto sobre él.

La comida como participación

1 Corintios 10:18 recuerda la relación entre comer del sacrificio y participar del altar. Esa referencia ilumina por qué importa el origen de la comida y su distribución. El reconocimiento del Señor se expresa tanto en presentar lo que le corresponde como en recibir con gratitud la parte que autoriza compartir.

Levítico 7:30 north

La presentación personal de la grasa y el pecho

El oferente trae las porciones con sus manos. El pecho se presenta como ofrenda mecida delante de Jehová antes de recibir el destino sacerdotal.

Explicación del versículo

La grasa y el pecho llegan juntos a la presentación, pero no tendrán el mismo destino. El versículo siguiente ordena hacer arder la grasa y asigna el pecho a Aarón y sus hijos. Reunirlos en este momento muestra su relación con la misma ofrenda al Señor.

«Con sus propias manos» destaca la intervención del oferente. El servicio sacerdotal no elimina su participación personal en reconocer las porciones señaladas. La acción se realiza delante de Jehová, no como una entrega privada independiente del sacrificio.

La ofrenda mecida

תְּנוּפָה —tənûp̄āh— designa una presentación mediante un movimiento ritual, aquí expresado como «ofrenda mecida». El versículo identifica lo presentado y su destinatario, sin describir con detalle todas las direcciones del movimiento.

La presentación no determina por sí sola que algo se queme

El pecho es presentado delante de Jehová y después queda para los sacerdotes. La grasa, en cambio, arde sobre el altar. Éxodo 29:27–28 relaciona estas porciones con el derecho sacerdotal. La distinción permite comprender cómo algo ofrecido al Señor puede ser dado por él como sustento a sus servidores.

Levítico 7:31 north

La grasa para el altar y el pecho para la casa sacerdotal

El versículo distribuye dos partes de una misma ofrenda. La presentación a Jehová incluye la porción quemada y el sustento que él asigna.

Explicación del versículo

El sacerdote hace arder la grasa sobre el altar, siguiendo lo dispuesto para los sacrificios de paz. El pecho recibe otro destino: queda para Aarón y sus hijos. La distinción confirma que no todo lo presentado en el rito debe ser consumido por el fuego.

El derecho sacerdotal se establece dentro del sacrificio. La porción de alimento no se toma por una negociación improvisada con el oferente, sino que forma parte de la instrucción dada por Dios. El capítulo identifica las partes para que el servicio y su provisión tengan límites claros.

La participación de la casa sacerdotal

Números 18:11 incluye a los hijos y a las hijas de Aarón entre quienes reciben las ofrendas de esta categoría, con la condición de estar puros. Esa disposición ayuda a distinguirlas de las porciones santísimas reservadas a los varones del sacerdocio, como en el versículo 6.

La importancia de la clasificación

La palabra «ofrenda» no significa que todas las partes tengan los mismos consumidores o lugar de uso. Las reglas del sacrificio de paz deben leerse con sus asignaciones propias. El pecho que se ha presentado delante de Jehová sostiene a la casa sacerdotal bajo las condiciones que el Señor ha establecido.

Levítico 7:32 north

El muslo derecho como porción apartada

Además del pecho, el sacrificio de paz proporciona al sacerdote el muslo derecho. La ley identifica una parte concreta, no una cantidad elegida a voluntad.

Explicación del versículo

La instrucción se dirige al pueblo: de sus sacrificios deben dar esa porción al sacerdote. El versículo siguiente precisará su asignación al hijo de Aarón que presenta la sangre y la grasa. La entrega forma parte de la distribución del sacrificio, después de reconocer lo que corresponde al altar.

El mandato evita confundir el alimento del oferente con la porción sacerdotal. La persona puede participar de la comida de paz, pero no retener todo el animal para sí. La comunión del culto incluye una provisión que Dios ha señalado para quienes sirven.

«Ofrenda elevada»

תְּרוּמָה —tərûmāh— designa una contribución apartada o elevada para el Señor. La expresión se aplica aquí al muslo derecho; en otros contextos puede referirse a otras contribuciones. La palabra identifica la dedicación de la porción y debe leerse junto al procedimiento concreto de cada pasaje.

Su relación con la investidura sacerdotal

Éxodo 29:27–28 había reconocido ese derecho dentro de los sacrificios de paz. La ley presente lo reitera para la vida del pueblo. La autoridad para recibir la porción depende de la disposición divina y exige respetar tanto lo reservado como los límites de lo asignado.

Levítico 7:33 north

La porción del sacerdote que realiza el servicio

El muslo derecho se asigna a quien presenta la sangre y la grasa del sacrificio de paz.

Explicación del versículo

Después de ordenar que se dé el muslo al sacerdote, la ley especifica cuál de los hijos de Aarón lo recibe. El derecho está vinculado a la participación en las acciones centrales del altar: la aplicación de sangre y la quema de la grasa.

El pecho había sido asignado a Aarón y sus hijos; aquí se individualiza la porción del oficiante. La diferencia permite reconocer que el capítulo contempla tanto el sustento sacerdotal compartido como asignaciones ligadas a un servicio concreto.

El término «porción»

מָנָה —mānāh— expresa una parte asignada. El sacerdote recibe algo definido por la ley. No necesita convertir el ministerio en una oportunidad para imponer al oferente una exigencia arbitraria.

El contraste con un abuso posterior

1 Samuel 2:13–17 muestra cómo los servidores de los hijos de Elí exigían carne de manera abusiva y amenazaban con tomarla por la fuerza. Esa conducta despreciaba la ofrenda del Señor. La provisión legítima de este versículo se reconoce por su relación con el servicio y por el límite de la porción establecida, no por el poder de presión que alguien tenga sobre quien ofrece.

Levítico 7:34 north

Dios da a los sacerdotes lo que ha apartado del sacrificio

La voz del Señor fundamenta el derecho al pecho y al muslo. La asignación no nace de una apropiación independiente del sacerdocio.

Explicación del versículo

Los verbos en primera persona son decisivos: «he tomado» y «se los he dado». Los israelitas presentan el sacrificio a Jehová, y él asigna determinadas porciones a Aarón y sus hijos. La provisión sacerdotal se sitúa dentro de ese movimiento de dedicación y don.

El pecho se relaciona con la ofrenda mecida y el muslo con la porción elevada. Ambas partes quedan identificadas, de modo que la comunidad conoce lo que debe entregar y los sacerdotes conocen lo que les corresponde recibir.

Un derecho estable dentro del pacto

La frase «derecho perpetuo» establece continuidad para el sacerdocio aarónico. Números 18:18–19 vuelve sobre estas porciones y la provisión de las cosas consagradas. La permanencia del derecho se comprende en el marco del servicio que Dios ha confiado a esa casa.

Aplicación editorial

Si recibes recursos para servir, puedes reconocerlos como una provisión que debes administrar con gratitud y responsabilidad. El texto protege un derecho legítimo y también delimita su alcance. El sustento del servicio no debe convertirse en justificación para exigir de manera abusiva ni para tratar a las personas como medios de beneficio propio.

Levítico 7:35 north

La porción vinculada a la consagración de Aarón y sus hijos

La asignación de alimento comienza con su presentación para servir como sacerdotes de Jehová.

Explicación del versículo

El versículo resume los derechos sobre las porciones que se acaban de describir. Aarón y sus hijos las reciben dentro de su consagración para el ministerio. Su relación con las ofrendas procede del servicio al que han sido llamados.

«De las ofrendas quemadas a Jehová» se refiere al conjunto de presentaciones del culto de las que se apartan esas porciones. El pecho y el muslo no se queman por el hecho de formar parte de esa expresión; los versículos anteriores ya determinaron que se entregan a los sacerdotes.

La palabra relacionada con la unción

מִשְׁחַת —mišḥaṯ— está relacionada con la unción y se emplea aquí para la asignación que corresponde a Aarón y a sus hijos como consagrados. La traducción «porción» expresa el sentido que la palabra adquiere dentro de esta distribución.

La transición hacia el relato

El capítulo siguiente mostrará a Moisés consagrando a Aarón y a sus hijos. Las reglas sobre las ofrendas y la provisión sacerdotal preparan ese acontecimiento. El lector pasa de conocer lo que Dios ha dispuesto a ver cómo se inicia el servicio, con responsabilidades y sustento que pertenecen a una misma ordenación divina.

Levítico 7:36 north

Una provisión que continúa con las generaciones sacerdotales

El pueblo debe entregar las porciones porque Jehová lo ha mandado. La unción y la asignación de sustento quedan vinculadas.

Explicación del versículo

El texto identifica al Señor como la autoridad de la disposición. Los israelitas entregan las porciones establecidas desde el día de la consagración de los sacerdotes. No depende solamente de una preferencia ocasional del oferente.

La continuidad «a lo largo de sus generaciones» asegura la provisión dentro del sacerdocio aarónico. El pueblo debe respetar lo asignado, y los sacerdotes deben ejercer el servicio conforme a las leyes que acompañan ese derecho. La permanencia de una porción no los libera de la obediencia.

Unción y responsabilidad

El verbo de ungir procede de משׁח —māšaḥ— y se refiere a la consagración para el oficio. El próximo capítulo narrará las acciones de investidura. La asignación de alimento pertenece a ese servicio reconocido por Dios, no a una capacidad espiritual que permita reclamar cualquier bien.

La relación entre culto y provisión

1 Corintios 9:13–14 retoma la relación entre servir al altar y recibir sustento. La aplicación al anuncio del evangelio conserva la importancia de la provisión para el ministerio, mientras la casa de Aarón y las porciones de este versículo mantienen su lugar histórico en la ley de Israel.

Levítico 7:37 north

Un resumen de las ofrendas y de la investidura

La lista reúne las clases de sacrificio explicadas y menciona la consagración sacerdotal que se desarrollará en el relato siguiente.

Explicación del versículo

El holocausto, la ofrenda de cereal, la ofrenda por el pecado, la ofrenda por la culpa y el sacrificio de paz han recibido instrucciones propias. La enumeración los reúne sin borrar sus funciones: la presentación sobre el altar, el tratamiento de la culpa, la reparación y la participación en una comida sagrada tienen procedimientos diferenciados.

La investidura aparece dentro del resumen porque también requiere sacrificios. Su regulación fue anunciada en Éxodo y su realización se narrará en Levítico 8. La lista conecta las leyes de las ofrendas con el establecimiento de quienes deben servir en ellas.

La palabra de la investidura

מִלּוּאִים —milluʾîm— se relaciona con «llenar» y pertenece a la expresión sacerdotal de llenar las manos o investir para el oficio. Levítico 8:22–29 mostrará el carnero de la investidura y las porciones puestas en las manos de Aarón y sus hijos.

La unidad de la enseñanza

La variedad de ofrendas responde a una misma relación con Jehová. Cada una aporta algo al orden del culto y debe leerse en su función concreta. El resumen prepara al lector para reconocer esas presentaciones cuando aparezcan dentro de los acontecimientos, en vez de tratar sus nombres como términos intercambiables.

Levítico 7:38 north

Las ofrendas se sitúan dentro del pacto en el Sinaí

El cierre identifica el origen de las instrucciones: Jehová las ordenó a Moisés para que Israel le presentara sus ofrendas.

Explicación del versículo

La referencia al monte y al desierto de Sinaí sitúa estas leyes en la relación que Dios ha establecido con el pueblo liberado de Egipto. Las ofrendas no se introducen como medios inventados por Israel para conseguir que una divinidad desconocida le preste atención. Proceden de la palabra del Señor que habita en medio de ellos.

«El día en que mandó» resume la ocasión de la instrucción. El versículo no proporciona aquí un calendario detallado de cada mandato anterior. Su función es cerrar el conjunto atribuyendo la enseñanza a Jehová y recordando quién debía recibirla y realizarla.

De la instrucción a su ejecución

El libro pasará a la consagración de Aarón y sus hijos y al inicio del servicio. El lector conoce ya las clases de ofrenda y sus reglas principales. Esa preparación permite seguir los sacrificios del relato y atender a la insistencia en hacer lo que Jehová ordenó.

El conjunto a la luz de Cristo

Hebreos 10:1–14 distingue la repetición de los antiguos sacrificios de la entrega única de Jesucristo. Las instrucciones de Levítico permiten comprender la necesidad de expiación, santidad y mediación; la esperanza cristiana descansa en el Salvador que se ofreció una vez para siempre. La gracia recibida conduce a una respuesta de adoración y obediencia.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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