Éxodo 3 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Éxodo 3

Llamamiento de Moisés

1 Moisés apacentaba el rebaño de su suegro Jetro, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño al otro lado del desierto y llegó a Horeb, el monte de Dios.   N1

2 El ángel de Jehová se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza. Moisés miró: la zarza ardía en llamas, pero no se consumía.   N2

3 Entonces Moisés dijo: «Me acercaré a ver esta gran visión. ¿Por qué no se quema la zarza?».   N3

4 Cuando Jehová vio que se acercaba a mirar, Dios lo llamó desde la zarza: «¡Moisés, Moisés!». Él respondió: «Aquí estoy».   N4

5 Dijo: «No te acerques más. Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás es tierra santa».   N5

6 Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». Moisés se cubrió el rostro, porque tenía miedo de mirar a Dios.   N6

Dios envía a Moisés a liberar a Israel

7 Jehová dijo: «Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, porque conozco sus sufrimientos.   N7

8 He descendido para librarlos del poder de los egipcios y llevarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, una tierra que fluye leche y miel: al lugar de los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.   N8

9 Ahora el clamor de los hijos de Israel ha llegado a mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.   N9

10 Ve, pues; te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel».   N10

11 Pero Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir al faraón y sacar de Egipto a los hijos de Israel?».   N11

12 Él respondió: «Yo estaré contigo. Esta será para ti la señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto, ustedes servirán a Dios en este monte».   N12

El nombre y la promesa de Dios

13 Moisés dijo a Dios: «Si voy a los hijos de Israel y les digo: “El Dios de sus padres me ha enviado a ustedes”, y ellos me preguntan: “¿Cuál es su nombre?”, ¿qué les diré?».   N13

14 Dios respondió a Moisés: «Yo soy el que soy». Y añadió: «Así dirás a los hijos de Israel: “Yo soy me ha enviado a ustedes”».   N14

15 Dios dijo además a Moisés: «Así dirás a los hijos de Israel: “Jehová, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”. Este es mi nombre para siempre; así se me recordará de generación en generación.   N15

16 Ve, reúne a los ancianos de Israel y diles: “Jehová, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido y ha dicho: ‘Ciertamente los he visitado y he tenido en cuenta lo que se les hace en Egipto.   N16

17 Y he dicho que los sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra de los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos, a una tierra que fluye leche y miel’”.   N17

18 Ellos escucharán tu voz. Tú y los ancianos de Israel irán al rey de Egipto y le dirán: “Jehová, el Dios de los hebreos, ha salido a nuestro encuentro. Permítenos ahora, por favor, hacer un viaje de tres días por el desierto para ofrecer sacrificios a Jehová nuestro Dios”.   N18

19 Pero yo sé que el rey de Egipto no los dejará ir, ni siquiera por una mano fuerte.   N19

20 Entonces extenderé mi mano y heriré a Egipto con todas las maravillas que haré en medio de él. Después de eso, los dejará ir.   N20

21 Haré que este pueblo halle favor ante los egipcios, de modo que, cuando salgan, no se vayan con las manos vacías.   N21

22 Cada mujer pedirá a su vecina y a la mujer que vive en su casa objetos de plata, objetos de oro y ropa. Los pondrán sobre sus hijos y sus hijas, y así despojarán a Egipto».   N22

menu_book Notas de estudio de Éxodo 3

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Éxodo 3:1 north

El pastor que llega al monte donde recibirá su encargo

Moisés está ocupado con el rebaño de su suegro cuando llega a Horeb. Allí su historia volverá a enlazarse con la liberación de Israel.

Explicación del versículo

El capítulo anterior dejó a Moisés establecido en Madián y al pueblo clamando en Egipto. Ahora el relato los acerca mediante la iniciativa de Dios. Moisés apacienta el rebaño de Jetro y lo conduce al otro lado del desierto. Todavía no ha salido a enfrentarse al faraón ni está reuniendo al pueblo: trabaja como pastor cuando ocurre el encuentro.

La mención de Jetro continúa la relación familiar iniciada en Éxodo 2, donde el padre de Séfora fue llamado Reuel. Aquí vuelve a aparecer como sacerdote de Madián y suegro de Moisés. La actividad con su ganado explica por qué Moisés se encuentra en este lugar.

Horeb y «el monte de Dios»

Horeb es el nombre que recibe aquí el monte. El relato lo llama «monte de Dios» por su relación con la revelación divina que tendrá lugar allí. La promesa del versículo 12 proyecta ese encuentro hacia el futuro: el pueblo rescatado servirá a Dios en este monte. Así se prepara la relación con el Sinaí, donde Israel recibirá las palabras del pacto.

La expresión «al otro lado del desierto» describe el desplazamiento con el rebaño; este versículo no traza una ruta detallada ni permite identificar por sí solo una ubicación moderna exacta. Lo decisivo en la narración será quién llama a Moisés y con qué propósito.

Relaciones bíblicas

Éxodo 2:21–25 ofrece el trasfondo familiar y el clamor de Israel. Éxodo 3:12 vincula el monte con la futura salida del pueblo. Hechos 7:29–30 recuerda la residencia en Madián antes de esta aparición.

Éxodo 3:2 north

El fuego que no consume la zarza

La aparición atrae la atención de Moisés mediante algo extraordinario: la zarza arde, pero permanece sin consumirse.

Explicación del versículo

El narrador identifica al que aparece como el ángel de Jehová. Moisés observa el fuego en medio de la zarza, y el detalle de que no se consuma prepara su pregunta y su acercamiento. La escena anuncia una presencia que pronto se hará palabra. El llamamiento no surgirá de una interpretación que Moisés invente sobre el arbusto, sino de lo que Dios le dirá desde allí.

La combinación de fuego y preservación hace extraordinario el acontecimiento. La llama está realmente presente en la descripción, pero no produce el resultado esperado en la zarza. El texto no necesita identificar una especie botánica concreta ni dar un significado diferente a cada rama para comunicar la singularidad del encuentro.

¿Quién habla desde la zarza?

מַלְאַךְ יְהוָה, malʾaḵ YHWH, significa «mensajero de Jehová». En los versículos siguientes, el relato pasa de nombrar al mensajero a decir que Jehová ve y Dios llama desde la zarza. La escena se presenta, por tanto, como un encuentro con la presencia y la palabra del propio Dios. La autoridad de quien habla determinará tanto la santidad del lugar como el encargo de Moisés.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:4–6 explica quién llama y cómo se identifica. Génesis 31:11–13 ofrece otro relato en el que el ángel de Dios se presenta con la autoridad del Dios que se había revelado anteriormente.

Éxodo 3:3 north

La pregunta que lleva a Moisés a acercarse

Moisés reconoce que el fuego no produce su efecto habitual y decide observar de cerca lo que está viendo.

Explicación del versículo

La pregunta «¿por qué no se quema la zarza?» responde al detalle central del versículo anterior. Moisés no trata la escena como algo ordinario. Su decisión de acercarse prepara el momento en que Dios lo llamará por su nombre.

La narración avanza de mirar un acontecimiento a escuchar una voz. Hasta aquí, Moisés ha visto algo que necesita comprender; todavía no ha recibido el encargo de ir a Egipto. La palabra que sigue dará dirección al encuentro y establecerá también un límite a su acercamiento. Su interés inicial se transformará en atención reverente ante Dios.

¿Qué significa aquí «visión»?

מַרְאֶה, marʾeh, puede designar lo que se ve, una apariencia o una visión. Aquí se refiere al espectáculo extraordinario de la zarza que arde sin consumirse. El contexto sitúa a Moisés con el rebaño y describe su acercamiento al lugar; la palabra no exige entender que estuviera dormido.

El sentido del episodio tampoco depende solamente de la intensidad de lo visto. Será Dios quien explique su identidad, el dolor de Israel y la misión que le da. La manifestación prepara la escucha de una palabra con contenido definido.

Relación con la secuencia

Éxodo 3:4–10 conduce desde la llamada personal hasta el envío. Leer esa continuación permite comprender el propósito de la manifestación.

Éxodo 3:4 north

El llamado personal y la respuesta «Aquí estoy»

El Dios que vio la aflicción de Israel ve ahora el acercamiento de Moisés y lo llama por su nombre.

Explicación del versículo

La iniciativa decisiva pertenece a Dios: llama desde la zarza. La doble mención «¡Moisés, Moisés!» destaca el carácter personal y solemne de la llamada. Moisés responde poniéndose a disposición para escuchar. El relato pasa de la pregunta sobre el fuego al diálogo con quien está presente allí.

«Jehová» y «Dios» designan al mismo que actúa en la escena. El narrador dice que Jehová vio y que Dios llamó; la continuidad prepara la identificación expresa con el Dios de los patriarcas. Moisés no recibirá un encargo de una autoridad desconocida que quede separada de la historia de Israel.

La respuesta hebrea

הִנֵּנִי, hinnēnî, significa «aquí estoy» o «heme aquí». Es una respuesta de atención ante quien llama. Abraham y Jacob respondieron de una manera semejante en momentos decisivos de su historia. El eco vincula el nuevo encuentro con la continuidad de la relación de Dios con los antepasados.

La respuesta inicial no elimina las preguntas que Moisés hará después. El diálogo mostrará sus dudas sobre la tarea y la paciencia con que Dios lo instruye. La llamada abre una relación de escucha que tendrá que avanzar hacia la obediencia al encargo recibido.

Relaciones bíblicas

Génesis 22:11–12 contiene el llamado a Abraham y su respuesta. Génesis 46:2–4 recuerda el llamado a Jacob antes de bajar a Egipto. Éxodo 3:11–12 mostrará la primera pregunta de Moisés ante su misión.

Éxodo 3:5 north

La presencia de Dios determina cómo acercarse

La llamada va acompañada de un límite: Moisés debe detenerse y quitarse las sandalias porque está ante el Dios santo.

Explicación del versículo

Dios no permite que Moisés se acerque como si estuviera examinando cualquier objeto. La orden «no te acerques más» transforma su manera de comprender el lugar. La razón para quitarse las sandalias es explícita: el suelo donde está es santo. La presencia divina da a ese espacio un carácter que exige reverencia.

La santidad no se atribuye a una cualidad natural del desierto ni a un poder propio de la zarza. El lugar ha quedado señalado por el encuentro con Dios. Moisés es llamado a escuchar, pero debe hacerlo según la palabra de quien se revela. Cercanía y reverencia aparecen juntas.

«Tierra santa»

אַדְמַת קֹדֶשׁ, ʾadmat qōdesh, significa «suelo de santidad» o «tierra santa». La expresión explica la instrucción particular de esta escena. Josué recibirá una orden semejante ante el jefe del ejército de Jehová. Más adelante, todo Israel aprenderá en el Sinaí que la presencia de Dios no debe tratarse con ligereza.

Aplicación editorial

La disposición para escuchar a Dios incluye recibir lo que su palabra establece, incluso cuando corrige tu manera de acercarte. En el nuevo pacto, Jesucristo te da acceso a Dios como mediador. Esa gracia te permite acercarte con confianza y a la vez reconocer la santidad de aquel a quien escuchas.

Relaciones bíblicas

Josué 5:13–15 presenta el mandato semejante. Éxodo 19:10–13 muestra límites al acercamiento en el Sinaí. Hebreos 12:18–24 relaciona el encuentro del monte con el acceso a Jesús, mediador del nuevo pacto.

Éxodo 3:6 north

El que llama es el Dios de los patriarcas

La voz se identifica con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y Moisés responde cubriéndose el rostro.

Explicación del versículo

La revelación no comienza presentando una divinidad ajena a la historia de Israel. El que está presente en la zarza es el Dios de su padre y de los patriarcas. Esta identificación enlaza con el cierre del capítulo anterior: Dios había recordado su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. El encuentro de Moisés forma parte de la respuesta a esa relación ya establecida.

La repetición «el Dios de» ante cada nombre destaca el vínculo personal con los antepasados. Aunque ellos han muerto, el Dios que se relacionó con ellos permanece y actúa ahora en favor de sus descendientes. La misión que se anunciará enseguida tiene raíces en esas promesas.

Moisés se cubre el rostro porque teme mirar a Dios. El relato da expresamente ese motivo. Su reacción muestra que ya no está solamente ante una rareza natural: reconoce la seriedad de la presencia divina que acaba de identificarse.

La lectura de Jesús sobre este pasaje

Al responder a quienes negaban la resurrección, Jesús citó esta identificación y afirmó que Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Su enseñanza muestra que la relación de Dios con los patriarcas no queda anulada por la muerte. La esperanza de la resurrección descansa en la fidelidad y el poder del Dios vivo.

Relaciones bíblicas

Éxodo 2:24–25 ofrece el enlace con el pacto. Mateo 22:29–33 conserva la enseñanza de Jesús a partir de esta declaración.

Éxodo 3:7 north

Dios conoce el dolor que provocan los opresores

La identificación del Dios de los patriarcas va seguida de una afirmación sobre la aflicción presente de su pueblo.

Explicación del versículo

Dios declara que ha visto, oído y conocido. Los tres verbos desarrollan lo que el narrador había afirmado al final de Éxodo 2. Ahora esas acciones aparecen en la propia palabra que recibe Moisés: la opresión en Egipto es la razón expresada para la intervención que va a anunciar.

Israel es llamado «mi pueblo» mientras todavía está sometido a los egipcios. Su condición de esclavitud no ha anulado su relación con Dios. El clamor procede del daño que causan los opresores, y Dios reconoce esa responsabilidad. No presenta el sufrimiento como un sentimiento sin relación con hechos: hay personas que ejercen presión y otras que padecen sus efectos.

La fuerza de «ciertamente he visto»

El hebreo repite la raíz de ver en רָאֹה רָאִיתִי, rāʾōh rāʾîtî. La construcción refuerza la afirmación: Dios ha visto de verdad la aflicción. «Conozco sus sufrimientos» expresa una atención que el contexto conecta con actuar para librarlos. El conocimiento de Dios no se reduce a saber que hay esclavos en Egipto.

Aplicación editorial

El paso del tiempo puede hacerte sentir que tu dolor carece de testigos. Este pasaje muestra a Dios nombrando lo que su pueblo sufre y la causa de su clamor. Puedes acudir a él con la verdad de tu situación. La esperanza del relato descansa en quien conoce y actúa, no en negar la gravedad de la aflicción.

Relaciones bíblicas

Éxodo 1:11–14 describe los hechos que producen ese dolor. Éxodo 2:23–25 prepara la declaración de este versículo.

Éxodo 3:8 north

La liberación tiene un destino: la tierra prometida

Dios anuncia que va a librar a Israel del dominio egipcio y conducirlo hacia una tierra buena y espaciosa.

Explicación del versículo

El anuncio incluye dos movimientos: sacar al pueblo de la opresión y llevarlo a otro lugar. La salida no será un desplazamiento sin dirección. Se relaciona con la tierra prometida a los antepasados y con la posibilidad de una vida distinta de la esclavitud.

«He descendido» presenta la intervención de Dios en la situación humana. El lenguaje comunica su decisión de actuar entre quienes ha visto sufrir. El medio que utilizará empieza a quedar claro en el versículo 10, cuando envía a Moisés. La acción de Dios y el encargo a una persona se encuentran dentro del mismo propósito.

«Una tierra que fluye leche y miel»

La expresión זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ, zāvat ḥālāv ûdevāsh, describe abundancia y fertilidad. La leche evoca el sustento ligado al ganado, y la miel la dulzura de los alimentos de la tierra. El verbo «fluir» intensifica la imagen de una tierra generosa; no describe ríos literales de esos productos.

La lista de pueblos reconoce que el territorio ya está habitado. No se presenta como un espacio vacío ni como un lugar que Moisés pueda ocupar inmediatamente con unos pocos acompañantes. La promesa abre una historia que incluirá camino, pacto y la posterior entrada en la tierra.

Relaciones bíblicas

Génesis 15:18–21 relaciona la promesa con pueblos y territorio. Deuteronomio 8:7–10 desarrolla la imagen de una tierra con agua y alimentos. Éxodo 6:6–8 vuelve a unir rescate, pertenencia a Dios y tierra.

Éxodo 3:9 north

La opresión que Dios ha visto explica el envío de Moisés

Antes de dar la orden de ir, Dios vuelve al clamor que ha llegado ante él y a la presión que sufre Israel.

Explicación del versículo

La afirmación retoma lo dicho en el versículo 7, pero ahora prepara directamente el encargo de Moisés. El clamor ha llegado a Dios y la opresión ha sido vista. El envío que sigue no responderá a una ambición personal de Moisés, sino a la decisión divina de atender esa situación.

La repetición conserva en el centro a quienes sufren. La manifestación de la zarza no termina en el asombro de un pastor: conduce hacia un pueblo concreto, unos opresores y una tarea. El dolor que Dios reconoce es lo que Moisés tendrá que volver a mirar cuando regrese a Egipto.

La presión expresada en el hebreo

לַחַץ, láḥats, significa presión u opresión. La frase utiliza la misma raíz para la opresión y para el acto de oprimir: el peso que soporta Israel está relacionado con lo que los egipcios le hacen. El lenguaje concentra la responsabilidad de los opresores y la experiencia del pueblo.

El «ahora» introduce un avance en la historia. Dios ha anunciado que descenderá para librar; a continuación dirá a Moisés que vaya. La respuesta al clamor incluirá una misión que debe ejecutarse en el escenario del conflicto.

Relaciones bíblicas

Éxodo 2:11 mostró a Moisés viendo las cargas de sus hermanos. Éxodo 3:10–12 transforma la declaración sobre el sufrimiento en un envío acompañado por la presencia de Dios.

Éxodo 3:10 north

El Dios que libra envía a Moisés

La decisión divina de rescatar al pueblo toma la forma de un mandato: Moisés debe ir al faraón.

Explicación del versículo

Dios le ordena ir y afirma que lo enviará. La tarea está definida: presentarse ante el faraón y sacar de Egipto a los hijos de Israel. No se trata solamente de consolar a Moisés con una visión hermosa. La palabra lo compromete con el pueblo que está sufriendo y lo devuelve al lugar del que había huido.

En el versículo 8, Dios dijo que había descendido para librar; aquí dice a Moisés que él sacará al pueblo. Las afirmaciones se complementan: Dios realizará su propósito mediante el enviado. La misión de Moisés dependerá de la autoridad y la presencia de quien lo llama, como explicará la respuesta a su primera pregunta.

Una respuesta al rechazo anterior

En Egipto, un hebreo le había preguntado quién lo había puesto como jefe y juez. Ahora el envío tiene un origen expreso: Dios lo manda. Esteban retomará esta relación para mostrar que el rechazado fue precisamente aquel a quien Dios envió como libertador. El llamamiento da un nuevo fundamento a su regreso.

Israel vuelve a ser llamado «mi pueblo». El faraón ejerce dominio sobre sus cuerpos y su trabajo, pero no tiene la autoridad última para decidir a quién pertenecen. La confrontación que comienza pondrá esa pretensión del poder egipcio frente a la palabra de Jehová.

Relaciones bíblicas

Éxodo 2:14–15 recuerda el rechazo y la huida. Hechos 7:35–36 desarrolla el contraste entre aquel rechazo y el envío de Dios.

Éxodo 3:11 north

La pregunta de Moisés ante una misión que lo supera

«¿Quién soy yo?» expresa su dificultad para verse frente al faraón y al frente de la salida del pueblo.

Explicación del versículo

Moisés responde a las dos dimensiones del encargo: ir al rey y sacar a Israel. Ya no se encuentra en la posición que tenía antes de huir de Egipto. La misión exige volver a presentarse ante el poder del que escapó y conducir a una comunidad que sigue esclavizada.

La pregunta no cambia el contenido del mandato, pero abre el diálogo sobre cómo podrá cumplirlo. Dios no responderá con una lista de ventajas personales de Moisés. La respuesta comenzará con su propia presencia: «Yo estaré contigo». De ese modo, la atención pasa de la identidad aislada del enviado a su relación con quien lo envía.

Este es el comienzo de una conversación que continuará con preguntas sobre el nombre de Dios, la recepción del mensaje y la capacidad para hablar. El relato conserva esas dificultades y las respuestas que recibe. La grandeza del llamamiento no convierte a Moisés en alguien que se siente suficiente desde el primer momento.

Aplicación editorial

Reconocer tus límites puede ayudarte a escuchar con seriedad. La pregunta necesita avanzar hacia lo que Dios responde. En la misión cristiana, Jesús también vincula su mandato con la promesa de estar con sus discípulos. Tu confianza para obedecer su palabra descansa en él, no en presentar una imagen de suficiencia personal.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:12 responde directamente a esta pregunta. Mateo 28:18–20 relaciona la misión de los discípulos con la autoridad y la presencia de Jesucristo.

Éxodo 3:12 north

«Yo estaré contigo»: la presencia que sostiene el encargo

Dios responde a la insuficiencia de Moisés con una promesa sobre sí mismo y con el anuncio de un futuro encuentro de todo el pueblo.

Explicación del versículo

La respuesta empieza con la compañía divina. Moisés ha preguntado quién es él para realizar la misión; Dios le asegura que estará con él. La posibilidad de la tarea queda ligada a esa presencia. El envío no significa que deba resolver por su cuenta cómo vencer al faraón.

La señal anunciada mira hacia el resultado: cuando el pueblo haya salido, servirá a Dios en este mismo monte. Moisés ha llegado allí como pastor de un rebaño; la promesa contempla su regreso con Israel. El encuentro personal abre así el camino hacia el encuentro comunitario del Sinaí.

Una señal que se reconocerá en el cumplimiento

La formulación sitúa la señal después de la salida. Moisés debe recibir el anuncio antes de ver todo su cumplimiento. En el desarrollo del libro recibirá también señales concretas para presentar su mensaje, pero esta promesa concentra el destino de la liberación: el pueblo llegará a servir a Dios.

אֶהְיֶה עִמָּךְ, ʾehyeh ʿimmāḵ, significa «estaré contigo». La forma ʾehyeh reaparecerá en la revelación del versículo 14. Además, «servirán» pertenece a la raíz עבד, ʿāvad, usada antes para el servicio impuesto en Egipto. La salida cambia el señorío bajo el que vive Israel y le da una dirección de culto.

Relaciones bíblicas

Éxodo 19:1–6 relata la llegada al Sinaí y la vocación del pueblo. Éxodo 3:14–15 desarrolla la revelación de quien promete acompañar a Moisés.

Éxodo 3:13 north

¿Con qué autoridad podrá presentarse Moisés ante Israel?

Moisés anticipa una pregunta del pueblo: si dice que el Dios de sus padres lo envió, ¿qué nombre debe anunciar?

Explicación del versículo

La pregunta se traslada de «¿quién soy yo?» a la identidad de quien lo envía. Moisés imagina su llegada a los israelitas y necesita saber qué responder cuando le pidan identificar al Dios de sus antepasados. La autoridad de su mensaje no podrá descansar solamente en la afirmación personal de que ha tenido un encuentro.

El diálogo une continuidad y nueva revelación. Moisés hablará del Dios de sus padres, pero el pueblo necesita reconocer quién está interviniendo ahora y qué significa su promesa en medio de la esclavitud. La respuesta de los versículos 14–15 dará el nombre y lo vinculará expresamente con Abraham, Isaac y Jacob.

La pregunta por el nombre

מַה שְּׁמוֹ, mah shemô, significa «¿cuál es su nombre?». En este contexto, identificar el nombre permite reconocer al que envía y relacionar su palabra con la historia del pueblo. La pregunta no demuestra por sí sola que ningún israelita hubiera oído antes el nombre de Jehová. Génesis ya lo presenta en las historias de los patriarcas.

La identidad que Dios revelará tendrá relación con su presencia y con lo que va a hacer. El capítulo no se detiene en proporcionar un término para repetir: explica quién ha visto el dolor, quién promete librar y quién puede enviar a Moisés.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:6 identifica al Dios de los patriarcas. Éxodo 3:14–17 desarrolla la respuesta sobre nombre, memoria y promesa.

Éxodo 3:14 north

¿Qué significa «Yo soy el que soy»?

Dios responde a la pregunta por su nombre revelándose como aquel cuya identidad y presencia sostienen la misión de Moisés.

Explicación del versículo

La primera declaración, «Yo soy el que soy», es seguida por una instrucción: Moisés debe anunciar que «Yo soy» lo ha enviado. La respuesta vuelve a situar el origen del encargo en Dios mismo. Su autoridad no depende del reconocimiento del faraón ni de los recursos personales del enviado.

El contexto inmediato ayuda a comprender la frase. Dios acaba de prometer que estará con Moisés y ya ha identificado su relación con los antepasados. Ahora revela su nombre en conexión con esa presencia fiel. Israel conocerá al que habla también por su intervención: el Dios de la promesa actuará en la salida de Egipto.

La expresión hebrea y sus matices

אֶהְיֶה אֲשֶׁר אֶהְיֶה, ʾehyeh ʾasher ʾehyeh, contiene dos veces una forma del verbo «ser» o «estar». Es la misma forma que aparece en «estaré contigo» en el versículo 12. Puede traducirse «Yo soy el que soy» y también entenderse con un matiz futuro: «Seré el que seré». La NTBT conserva la formulación tradicional en presente.

La amplitud de la expresión reúne identidad y presencia: Dios es quien es y estará presente conforme a su propia fidelidad. El versículo siguiente relaciona esta revelación con el nombre Jehová. La forma verbal aporta a esa comprensión dentro del diálogo; por sí sola no pretende desarrollar toda la doctrina bíblica sobre el ser de Dios.

Relación con Jesucristo

En Juan, Jesús declara: «antes de que Abraham existiera, yo soy». Dentro de ese evangelio, sus palabras afirman su preexistencia y participan en la revelación de su identidad divina. La conexión invita a leer la revelación de Dios junto con la persona de Cristo, sin reducirla a una coincidencia de palabras aisladas.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:12–15 sitúa la expresión entre la promesa de compañía y el nombre Jehová. Juan 8:54–59 conserva la declaración de Jesús en su diálogo acerca de Abraham.

Éxodo 3:15 north

El nombre que une la promesa con la memoria de las generaciones

El Dios que se revela a Moisés es Jehová, el mismo que se relacionó con Abraham, Isaac y Jacob.

Explicación del versículo

La respuesta completa lo anunciado con «Yo soy». Moisés debe decir que Jehová lo ha enviado y recordar la relación de ese Dios con los antepasados de Israel. El mensaje de liberación no inaugura una historia desconectada de la promesa: es la intervención del Dios que ya había llamado a los patriarcas.

Las dos afirmaciones finales se corresponden: «mi nombre para siempre» y la memoria «de generación en generación». El nombre debe conservarse junto con el conocimiento del que actúa. La generación esclavizada recibirá la liberación, y sus descendientes necesitarán recordar quién la hizo posible.

Jehová y las cuatro letras hebreas

El nombre está escrito con las consonantes יהוה, representadas como YHWH. «Jehová» es la forma tradicional española que utiliza la NTBT; «Yahvé» o «Yahveh» son otras representaciones habituales del mismo nombre. En muchas traducciones se representa mediante «el Señor». Esas diferencias de forma no significan que cada versión esté identificando a un dios distinto.

El relato aproxima el nombre a la declaración del versículo 14 y a la promesa de presencia del versículo 12. El reconocimiento de Jehová incluye quién es, su relación con Israel y la fidelidad con que cumplirá lo anunciado.

Aplicación editorial

Recordar a Dios requiere más que reconocer una forma escrita de su nombre. Puedes conocer su carácter al atender a sus palabras y a sus obras. En este pasaje, el nombre permanece unido a la promesa y al cuidado del pueblo afligido.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:6–8 vincula al Dios de los padres con la liberación. Éxodo 34:5–7 desarrollará la proclamación de su nombre junto con su compasión, fidelidad y justicia.

Éxodo 3:16 north

El mensaje debe llegar a los ancianos de Israel

Dios indica a Moisés cómo comenzar: reunir a los representantes del pueblo y anunciar que ha atendido su situación.

Explicación del versículo

El encuentro personal de la zarza debe convertirse en un mensaje comunicado a la comunidad. Moisés no recibe solamente una experiencia para guardar en privado. Tiene que reunir a los ancianos y decirles quién se le ha aparecido y qué ha declarado sobre el trato que sufren en Egipto.

Los ancianos, זִקְנֵי יִשְׂרָאֵל, ziqnê Yisrāʾēl, aparecen como dirigentes o representantes de la comunidad. La designación está vinculada a la condición de personas mayores, pero aquí importa su función en el pueblo: recibirán el mensaje y acompañarán a Moisés en la petición al rey.

«Ciertamente los he visitado»

La construcción פָּקֹד פָּקַדְתִּי, pāqōd pāqadtî, refuerza la afirmación de que Dios ha atendido o visitado al pueblo. En este contexto, visitar significa interesarse de manera activa por su situación. La frase recuerda la seguridad expresada por José antes de morir: Dios visitaría a sus descendientes y los haría subir de Egipto.

El anuncio une promesa y hechos presentes. Dios conoce lo que se les hace, y su palabra se dirige a quienes han vivido esa aflicción. La credibilidad del mensaje se relaciona con la identidad del Dios de los padres y con la fidelidad que ahora declara.

Relaciones bíblicas

Génesis 50:24–25 contiene la esperanza expresada por José. Éxodo 4:29–31 mostrará la reunión y la respuesta al oír que Jehová ha visitado al pueblo.

Éxodo 3:17 north

Lo prometido a Moisés se convierte en una esperanza para el pueblo

El mensaje a los ancianos incluye el destino de la liberación: salir de la aflicción y llegar a la tierra anunciada por Dios.

Explicación del versículo

Dios manda comunicar a la comunidad lo que ya había anunciado a Moisés en el versículo 8. La repetición cumple una función dentro del diálogo: el enviado debe llevar a los ancianos el contenido de la promesa que recibió. Ellos necesitan saber tanto que su aflicción ha sido vista como que hay una salida preparada.

La palabra se formula como una decisión divina: «he dicho que los sacaré». El mensaje no depende de la posibilidad de negociar mejores condiciones laborales en Egipto. Anuncia un cambio de lugar y de situación que solo podrá comprenderse por la acción de Dios.

Una tierra real y una descripción de abundancia

El listado de pueblos vuelve a identificar el territorio, mientras «leche y miel» describe su fertilidad. La promesa se relaciona con la historia de los patriarcas y con un destino concreto. La mención de sus habitantes anticipa que la llegada tendrá una historia propia; el versículo no detalla todavía todos los acontecimientos del camino.

Para seguir el argumento, es útil mantener juntas las tres afirmaciones del mensaje: Dios se ha revelado, ha tenido en cuenta lo que les hacen y los llevará fuera de esa aflicción. El consuelo no descansa en desconocer el dolor, sino en la fidelidad del que promete actuar.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:8 presenta la promesa que ahora debe transmitirse. Génesis 46:3–4 había unido la bajada a Egipto con la futura subida. Éxodo 6:6–8 reafirmará la liberación y la entrega de la tierra.

Éxodo 3:18 north

La primera petición al faraón se centra en el culto a Dios

Moisés debe compartir el mensaje con los ancianos y presentar ante el rey la petición de ir al desierto a ofrecer sacrificios.

Explicación del versículo

Dios anuncia que los ancianos escucharán a Moisés. El envío no lo deja aislado de la comunidad que debe conducir: el mensaje será recibido por sus representantes. Después deberán presentarse ante el rey e identificar el origen de su petición. El Dios de los hebreos ha salido a su encuentro, y ellos necesitan responderle mediante el culto.

El lenguaje de la solicitud es respetuoso, pero el contenido pone un límite al dominio del faraón. El rey exige el trabajo de Israel; la palabra divina reclama su obediencia y su adoración. La confrontación tendrá que ver con quién posee la autoridad para determinar el servicio del pueblo.

¿Por qué un viaje de tres días?

La expresión describe el desplazamiento solicitado hacia el desierto para ofrecer sacrificios. Se trata de la petición que deben presentar al comenzar el encuentro con el rey; el capítulo ya ha anunciado la intención de Dios de sacar al pueblo hacia la tierra prometida. Aquí no se formula una promesa de regresar después a la esclavitud. El relato posterior mostrará que el faraón rechaza incluso esta solicitud de culto.

La afirmación de que Dios ha salido «a nuestro encuentro» expresa la recepción comunitaria del mensaje dado a Moisés. Los ancianos lo escucharán y se unirán a la respuesta; no se dice que cada uno haya tenido por separado la misma aparición de la zarza.

Relaciones bíblicas

Éxodo 4:29–31 relata la recepción del anuncio. Éxodo 5:1–3 mostrará la petición ante el faraón y su rechazo de la autoridad de Jehová.

Éxodo 3:19 north

¿Por qué anuncia Dios una resistencia que no será definitiva?

El rey no aceptará fácilmente la petición. La advertencia prepara a Moisés para una confrontación prolongada.

Explicación del versículo

Después de anunciar que los ancianos escucharán, Dios declara que conoce la resistencia del faraón. Las dos respuestas serán distintas. El rechazo del rey no demostrará que el mensaje ha perdido su autoridad: forma parte de la dificultad que Moisés recibe anunciada antes de regresar.

El versículo termina con una expresión difícil: «ni siquiera por una mano fuerte». Leída junto al versículo 20, describe una resistencia que no tendrá la última palabra. Dios extenderá su propia mano, hará sus maravillas y el rey terminará dejándolos salir. El relato llevará al lector desde la negativa inicial hasta esa intervención decisiva.

La expresión hebrea y la alternativa

וְלֹא בְּיָד חֲזָקָה, welōʾ beyād ḥăzāqāh, dice literalmente «y no con mano fuerte». La NTBT conserva la negación. Una interpretación la entiende como la voluntad obstinada del faraón: pretende resistir aun frente a una mano poderosa, pero Dios frustrará esa pretensión.

Otras traducciones expresan «a menos que una mano fuerte lo obligue», entendiendo la frase como una excepción. Esa lectura tiene apoyo en la antigua versión griega y enfatiza la fuerza que será necesaria. Ambas formas deben relacionarse con la afirmación inequívoca del versículo siguiente: después de la intervención de Dios, el faraón los dejará ir.

Aplicación editorial

Una oposición prevista no equivale a una misión fracasada. En esta historia, Moisés tendrá que recibir tanto la promesa como la advertencia sobre las dificultades. La fidelidad exige escuchar el mensaje completo, sin reducirlo a la parte que parece más fácil.

Relaciones bíblicas

Éxodo 3:20 anuncia el desenlace. Éxodo 6:1 vuelve a relacionar la salida con una mano fuerte.

Éxodo 3:20 north

La mano de Dios cambiará el desenlace de la confrontación

El anuncio pasa de la resistencia del rey a las acciones por las que Dios hará posible la salida.

Explicación del versículo

«Extenderé mi mano» responde al lenguaje de fuerza del versículo anterior. El faraón se resistirá, pero Dios intervendrá en Egipto mediante sus maravillas. La frase final fija el desenlace: después de eso, el rey los dejará ir. La oposición tiene un recorrido y un límite dentro del propósito anunciado.

El verbo «heriré» muestra que las maravillas incluirán juicio. No se anuncian como un espectáculo separado de la opresión. Dios actuará contra el dominio que mantiene esclavizado al pueblo y que negará la petición de servirle.

Las maravillas y la mano extendida

נִפְלְאֹת, nifleʾōt, designa acciones extraordinarias que suscitan asombro. El libro las desplegará en los juicios sobre Egipto. La «mano» expresa el poder eficaz de Dios; el lenguaje hace comprensible su intervención sin reducirlo a una fuerza humana mayor que la del rey.

El contraste también aclara la función de Moisés. Será enviado a hablar y actuar según la instrucción recibida, pero el resultado decisivo se atribuye a Dios. El libro no presenta al libertador como alguien capaz de producir por sí mismo las acciones que aquí se anuncian.

Relaciones bíblicas

Éxodo 6:6–8 reafirma el rescate mediante poder y juicios. Éxodo 12:29–32 mostrará el momento en que el faraón manda salir al pueblo.

Éxodo 3:21 north

La salida no los dejará con las manos vacías

Además de abrir el camino fuera de Egipto, Dios anuncia que hará que el pueblo reciba bienes de los egipcios.

Explicación del versículo

La promesa amplía el resultado de la liberación. Los israelitas no solamente dejarán de estar sometidos al faraón: saldrán con bienes. El versículo siguiente explicará qué pedirán, a quién y cómo participarán las familias en esa salida.

El favor ante los egipcios se atribuye a la acción de Dios. La comunidad que el discurso del rey había presentado como una amenaza recibirá de personas egipcias los objetos solicitados. El relato posterior describirá la concesión de esas peticiones, distinguiendo esa respuesta de la obstinación con que el faraón se opone a dejarlos ir.

«Hallar favor»

חֵן, ḥēn, expresa favor o buena disposición hacia alguien. La imagen de estar ante los ojos de otro se refiere a la manera en que es considerado. Aquí ese favor tendrá una consecuencia material en la partida. El propósito queda resumido en que no se irán «con las manos vacías».

El anuncio retoma una promesa anterior a Abraham: tras la opresión, su descendencia saldría con grandes riquezas. La relación entre ambos textos muestra que el desenlace de Egipto cumple una palabra dada antes de que existieran las circunstancias que Moisés enfrenta.

Relaciones bíblicas

Génesis 15:13–14 anuncia aflicción y salida con bienes. Éxodo 11:2–3 prepara las peticiones. Éxodo 12:35–36 relata cómo reciben lo solicitado.

Éxodo 3:22 north

¿En qué sentido despojarán a Egipto?

Las familias pedirán objetos de plata, oro y ropa, y los egipcios se los concederán según la explicación posterior del relato.

Explicación del versículo

El anuncio concreta el favor prometido: cada mujer pedirá bienes a quienes tiene cerca. Los objetos pasarán a formar parte de la salida familiar, incluidos los hijos y las hijas. Quienes han soportado cargas y trabajo forzado no abandonarán el país únicamente con la memoria de su explotación.

El cierre, «despojarán a Egipto», presenta una inversión de la relación de poder. El pueblo sometido saldrá con riquezas del país que lo había oprimido. El vocabulario evoca el resultado de una victoria, aunque este pasaje describe peticiones y el cumplimiento dirá que los egipcios les dieron lo solicitado.

Pedir y despojar

שָׁאַל, shāʾal, significa aquí «pedir». No establece por sí mismo un préstamo ni una promesa de devolución. Leer la frase como si los israelitas hubieran ofrecido devolver los bienes introduciría un compromiso que la escena no relata.

El verbo traducido «despojarán», וְנִצַּלְתֶּם, wenitstsaltem, resume el resultado de la transferencia de bienes. La descripción del cumplimiento en Éxodo 12 debe acompañar su lectura: la salida se atribuye a la intervención de Dios y al favor que hizo encontrar al pueblo ante los egipcios.

Aplicación editorial

Este anuncio pertenece a la liberación de Israel y al cumplimiento de la promesa dada a Abraham. Puedes reconocer la fidelidad de Dios en la historia sin convertir sus detalles materiales en una garantía de riqueza para todo creyente. La esperanza cristiana tiene su fundamento en Jesucristo y en el rescate que ha realizado.

Relaciones bíblicas

Éxodo 12:35–36 explica el cumplimiento. 1 Pedro 1:18–21 sitúa el valor del rescate cristiano en la sangre de Cristo, por encima de la plata y el oro.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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