Éxodo 7 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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Éxodo 7

El papel de Moisés y Aarón ante el faraón

1 Jehová dijo a Moisés: «Mira, te he puesto en lugar de Dios ante el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.   N1

2 Tú dirás todo lo que yo te ordene, y tu hermano Aarón hablará al faraón para que deje salir de su tierra a los hijos de Israel.   N2

3 Yo endureceré el corazón del faraón y multiplicaré mis señales y mis maravillas en la tierra de Egipto.   N3

4 Pero el faraón no los escuchará. Entonces pondré mi mano sobre Egipto y sacaré de la tierra de Egipto a mis ejércitos, a mi pueblo, los hijos de Israel, con grandes juicios.   N4

5 Los egipcios sabrán que yo soy Jehová cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque de en medio de ellos a los hijos de Israel».   N5

6 Moisés y Aarón hicieron tal como Jehová les había ordenado; así lo hicieron.   N6

7 Moisés tenía ochenta años, y Aarón, ochenta y tres, cuando hablaron al faraón.   N7

La señal de la vara ante el faraón

8 Jehová dijo a Moisés y a Aarón:   N8

9 «Cuando el faraón les diga: “Muestren un prodigio”, dirás a Aarón: “Toma tu vara y arrójala ante el faraón, y se convertirá en una serpiente”».   N9

10 Moisés y Aarón fueron al faraón e hicieron tal como Jehová había ordenado. Aarón arrojó su vara ante el faraón y sus servidores, y se convirtió en una serpiente.   N10

11 El faraón llamó también a los sabios y a los hechiceros, y ellos, los magos de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos.   N11

12 Cada uno arrojó su vara, y se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aarón devoró las varas de ellos.   N12

13 El corazón del faraón se endureció y él no los escuchó, tal como Jehová había dicho.   N13

La plaga de sangre

14 Jehová dijo a Moisés: «El corazón del faraón es obstinado; se niega a dejar ir al pueblo.   N14

15 Ve al faraón por la mañana, cuando salga al agua, y ponte a su encuentro a la orilla del Nilo. Lleva en la mano la vara que se convirtió en serpiente.   N15

16 Le dirás: “Jehová, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva en el desierto’. Pero hasta ahora no has escuchado.   N16

17 Así dice Jehová: ‘Con esto sabrás que yo soy Jehová: voy a golpear con la vara que tengo en la mano las aguas del Nilo, y se convertirán en sangre.   N17

18 Los peces del Nilo morirán, el Nilo apestará y los egipcios no podrán beber agua del Nilo’”».   N18

19 Jehová dijo a Moisés: «Di a Aarón: “Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sus canales, sus estanques y todos sus depósitos de agua, para que se conviertan en sangre. Habrá sangre por toda la tierra de Egipto, incluso en los recipientes de madera y de piedra”».   N19

20 Moisés y Aarón hicieron tal como Jehová había ordenado. Alzó la vara y golpeó las aguas del Nilo a la vista del faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Nilo se convirtieron en sangre.   N20

21 Los peces del Nilo murieron, el Nilo apestó y los egipcios no podían beber agua del Nilo. Había sangre por toda la tierra de Egipto.   N21

22 Pero los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos. El corazón del faraón se endureció y él no los escuchó, tal como Jehová había dicho.   N22

23 El faraón se volvió y entró en su casa, sin prestar atención tampoco a esto.   N23

24 Todos los egipcios cavaron alrededor del Nilo en busca de agua para beber, porque no podían beber las aguas del Nilo.   N24

25 Pasaron siete días después de que Jehová hirió el Nilo.   N25

menu_book Notas de estudio de Éxodo 7

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Éxodo 7:1 north

¿Por qué Moisés ocupa el lugar de Dios ante el faraón?

Dios responde a la inseguridad de Moisés explicándole la autoridad con que lo envía y la función de Aarón como portavoz.

Explicación del versículo

La respuesta continúa la conversación de Éxodo 6:28–30. Moisés acaba de preguntar cómo lo escuchará el faraón si tiene dificultades para hablar. Jehová no le exige que se convierta primero en un orador poderoso: le muestra de dónde procede la autoridad del mensaje. Aunque el rey de Egipto lo considere un hombre sin poder, Moisés comparecerá como representante del Dios que reclama la libertad de Israel.

Estar «en lugar de Dios» no significa adquirir naturaleza divina ni recibir adoración. El propio versículo conserva la diferencia entre Jehová, que habla, y Moisés, que recibe el encargo. La expresión describe su posición ante el faraón: las exigencias que transmitirá no serán una iniciativa privada que el rey pueda desechar como si solo estuviera negociando con otro ser humano.

Aarón será su profeta porque comunicará el mensaje recibido por medio de Moisés. La relación ya se había explicado con la imagen de una boca en Éxodo 4:15–16. Aquí se aplica a la audiencia ante el faraón: la limitación del enviado no deja sin respuesta la comisión de Dios.

La comparación también ayuda a comprender la naturaleza del encargo profético. Aarón no debe sustituir el mensaje por lo que espera que el faraón prefiera oír. Su tarea consiste en dar voz a una palabra recibida. El mismo principio explica por qué Moisés puede exigir obediencia al rey sin poseer un cargo dentro de la corte egipcia: representa una autoridad superior a la de ese reino.

Esta representación no borra la condición de siervo de Moisés. Hebreos 3:1–6 lo recuerda como fiel en la casa de Dios y distingue esa fidelidad de la posición de Jesucristo, el Hijo sobre su casa. Leer ambas afirmaciones juntas permite honrar el llamamiento de Moisés sin atribuirle la identidad divina que pertenece al Señor. El enviado tiene autoridad por la comisión que recibe; nunca ocupa el lugar de fuente independiente de la verdad.

Texto original y sentido

El hebreo emplea אֱלֹהִים, ʾĕlōhîm, «Dios», sin expresar una palabra equivalente a «como». La formulación española «en lugar de Dios» hace explícita la función representativa que exige el contexto. נְבִיאֶךָ, nəvîʾekha, significa «tu profeta»: en esta relación, el profeta es ante todo portavoz, no simplemente alguien que anuncia acontecimientos futuros.

Éxodo 7:2 north

Una autoridad recibida y un mensaje que debe conservarse

Moisés recibe las palabras de Dios; Aarón las comunica al faraón. La colaboración no cambia el origen ni el contenido de la orden.

Explicación del versículo

La distribución de tareas del versículo anterior se vuelve concreta. A Moisés le corresponde decir todo lo que Jehová le ordene; a Aarón, presentar al rey la exigencia de dejar salir a Israel. Ninguno queda autorizado para sustituir la palabra recibida por una propuesta más conveniente para la corte.

El énfasis en «todo» importa después de las objeciones de Moisés. Su dificultad para hablar no cancela su responsabilidad de comunicar fielmente. Tampoco convierte a Aarón en la fuente de la revelación. Los dos participan en una misma misión, con funciones distintas y dependencia de quien los envía.

La salida «de su tierra» enfrenta una pretensión de dominio. El faraón gobierna Egipto y mantiene sometidos a los israelitas; Jehová los reclama como pueblo suyo. Por eso el asunto no se reduce a mejorar las condiciones del trabajo forzado. La orden exige una liberación que el faraón no quiere conceder, como ya mostró en Éxodo 5:1–9.

Exégesis del pasaje

El «tú» dirigido a Moisés distingue su responsabilidad de la de Aarón, pero ambas quedan subordinadas al «yo te ordene» de Dios. El resultado esperado de la intervención es que el faraón deje salir al pueblo; los versículos 3–4 advertirán que habrá resistencia antes de esa salida. La orden y el anuncio de oposición deben leerse juntos.

Relaciones bíblicas

Deuteronomio 18:18–20 relaciona el oficio profético con hablar las palabras que Dios manda y distingue esa fidelidad de atribuirle un mensaje inventado. La autoridad del portavoz nunca convierte en palabra divina cuanto él decida decir.

Éxodo 7:3 north

El endurecimiento del faraón dentro del propósito de Dios

Jehová anuncia que la oposición no impedirá la liberación: en medio de ella hará manifiesto su poder mediante señales y juicios.

Explicación del versículo

Dios prepara a sus enviados para una confrontación prolongada. La presencia de señales no producirá una rendición inmediata del faraón. Por eso Moisés y Aarón no deben interpretar cada negativa como prueba de que su comisión fracasó o de que Jehová perdió el control del proceso.

La frase «yo endureceré» atribuye a Dios una acción verdadera. No conviene reducirla a una simple predicción de lo que el faraón hará por su cuenta. Al mismo tiempo, el relato describe al rey como responsable: oprime al pueblo, rechaza la orden y, cuando encuentra alivio, se reafirma en su negativa (Éxodo 5:6–9; 8:15). La soberanía de Dios y la culpabilidad del gobernante aparecen juntas.

Las señales y maravillas tendrán un propósito que supera la discusión entre dos hombres y un rey. Egipto deberá reconocer a Jehová, e Israel conocerá al Dios que lo libera. La resistencia del faraón no transforma su crueldad en algo bueno; muestra que aun esa oposición no podrá frustrar el rescate anunciado.

El pueblo esclavizado no queda atrapado entre dos poderes equivalentes. La liberación ya pertenece a la promesa de Dios. En Génesis 15:13–16, Jehová había anunciado a Abram la opresión de sus descendientes y el juicio contra la nación que los sometiera. Ahora la confrontación desarrolla esa fidelidad: el faraón puede resistir, pero no puede cancelar el futuro del pueblo del pacto.

Conviene, por eso, seguir los distintos aspectos del relato sin reducirlos a una sola afirmación. Las órdenes de soltar al pueblo muestran lo que el rey debe hacer; sus negativas y promesas incumplidas muestran su culpa; el anuncio de endurecimiento muestra que Dios gobierna incluso la oposición. El capítulo 9 añadirá que Jehová ha mantenido al faraón en pie para hacer conocer su nombre. El texto revela su soberanía y la responsabilidad del opresor, aunque no explica todos los mecanismos de esa relación.

Texto original y contexto

אַקְשֶׁה, ʾaqsheh, expresa «haré duro» o «endureceré». En otros momentos se usan palabras relacionadas con firmeza o pesadez del corazón. El corazón representa aquí la disposición y la voluntad, no un problema físico del órgano.

Romanos 9:14–24 retoma al faraón dentro de una reflexión sobre la misericordia y la libertad de Dios. Esa relación exige reverencia ante su soberanía, sin utilizarla para excusar el pecado que el propio relato condena.

Éxodo 7:4 north

Dios sacará a su pueblo mediante grandes juicios

La negativa del faraón será enfrentada por la intervención de Jehová, que reclama como suyo al pueblo esclavizado.

Explicación del versículo

La primera frase confirma el obstáculo: el faraón no escuchará a los enviados. Sin embargo, la consecuencia decisiva no será el abandono de Israel, sino que Dios pondrá su mano sobre Egipto. La imagen describe una intervención eficaz contra el poder que retiene al pueblo.

Jehová llama a Israel «mis ejércitos» y aclara de inmediato a quién se refiere: «mi pueblo, los hijos de Israel». Los esclavos no parecen un ejército capaz de imponerse al faraón. El nombre destaca que pertenecen a Dios y saldrán bajo su dirección; no afirma que todos sus integrantes sean soldados profesionales ni excluye a las familias.

Los «grandes juicios» dan carácter moral a lo que sucederá. Las plagas no son una exhibición de fuerza sin propósito: enfrentan la negativa del opresor a obedecer y preparan el rescate del pueblo. Éxodo 12:12 añadirá que esos juicios alcanzan también a los dioses de Egipto. El reino que pretende retener a Israel no podrá protegerlo de la mano de Jehová.

Texto original y relaciones bíblicas

צִבְאֹתַי, tsivʾōtay, significa «mis huestes» o «mis ejércitos». La expresión reúne al pueblo como una comunidad bajo el mando de su Dios. Éxodo 12:37–42 narra la partida de hombres, niños y una multitud diversa, y vuelve a llamar a los que salen «todos los ejércitos de Jehová». La promesa de este versículo encuentra allí su cumplimiento narrativo.

Éxodo 7:5 north

La respuesta a la pregunta del faraón

Egipto conocerá quién es Jehová al experimentar su poder y ver salir a Israel de su dominio.

Explicación del versículo

El faraón había preguntado: «¿Quién es Jehová para que yo escuche su voz?» (Éxodo 5:2). La respuesta no quedará limitada a una explicación del nombre divino. Los acontecimientos mostrarán que Jehová tiene autoridad sobre Egipto y capacidad para liberar al pueblo que el rey se niega a soltar.

«Los egipcios sabrán» amplía el alcance de la confrontación. La corte no es la única destinataria de lo que sucederá. La intervención afectará al país y hará visible que la salida de Israel no procede de una concesión generosa del faraón ni de la superioridad militar de los esclavos.

Conocer a Jehová en este contexto significa reconocer su identidad y poder por lo que hace. La frase, por sí sola, no afirma que cada egipcio se arrepentirá o entrará en una relación de fe con él. El relato distinguirá después reacciones concretas: habrá servidores del faraón que atiendan una advertencia y otros que la desprecien (Éxodo 9:20–21).

La mano extendida y el pueblo que sale

Los dos actos van unidos: Dios extiende su mano contra el opresor y saca a Israel de en medio de Egipto. El conocimiento de su poder está relacionado con una liberación efectiva. El propósito ya se había expresado a los israelitas en Éxodo 6:6–7: también ellos conocerán a Jehová como su Dios al ser rescatados. Un mismo acontecimiento revelará su juicio al poder que esclaviza y su fidelidad al pueblo del pacto.

Éxodo 7:6 north

La obediencia con la que se retoma la misión

Tras sus preguntas y objeciones, Moisés y Aarón actúan conforme a la orden recibida.

Explicación del versículo

El narrador resume la respuesta de los dos hermanos antes de presentar las escenas que la desarrollan. La repetición «hicieron… así lo hicieron» pone el acento en la correspondencia entre el mandato de Jehová y su actuación. Después de tantas palabras sobre el encargo, llega el momento de llevarlo a cabo.

Esta afirmación tiene peso dentro del recorrido de Moisés. Había expresado temor de no ser escuchado y había vuelto a cuestionar su capacidad después del sufrimiento del pueblo. Ahora el relato no lo define únicamente por aquellas objeciones: muestra que vuelve a presentarse ante el faraón junto con Aarón.

La obediencia tampoco elimina la oposición anunciada. Los versículos anteriores ya advirtieron que el rey no escuchará de inmediato. El cumplimiento de los enviados se evalúa por su fidelidad al mandato, mientras que la liberación depende de la mano de Dios. En Éxodo 7:10 y 7:20 reaparecerá la misma relación entre lo ordenado y lo hecho, aplicada a la señal de la vara y a las aguas del Nilo.

Aplicación editorial

Tú puedes reconocer una vacilación pasada sin convertirla en tu identidad definitiva. Cuando la Escritura te muestra lo que debes corregir, la respuesta necesaria incluye actuar. Tampoco necesitas medir la fidelidad por una aceptación inmediata de quienes te escuchan. Hebreos te llama a atender hoy la voz de Dios y a permanecer en Cristo, sin endurecer el corazón por el engaño del pecado (Hebreos 3:7–15).

Éxodo 7:7 north

Dos hermanos de edad avanzada ante el rey

Las edades de Moisés y Aarón sitúan el comienzo de la confrontación y muestran quiénes son los enviados que comparecen ante el faraón.

Explicación del versículo

Moisés tiene ochenta años y Aarón ochenta y tres. El dato completa la presentación de los hermanos después de la genealogía del capítulo 6. Aarón es mayor, pero la edad no determina aquí quién recibe primero el mensaje: Dios ha llamado a Moisés y ha dispuesto que su hermano lo acompañe como portavoz.

La mención se coloca precisamente al hablar de su audiencia ante el faraón. No describe una etapa de retiro ni presenta la liberación como una empresa de vigor juvenil. Los protagonistas se encuentran en una edad avanzada, y la promesa del rescate sigue descansando en el poder del Dios que los envía.

Estos números también ayudan a seguir el recorrido posterior. Deuteronomio 34:7 indica que Moisés murió a los ciento veinte años. El relato de Esteban recuerda cuarenta años transcurridos antes de la aparición en la zarza y otros cuarenta relacionados con la conducción de Israel por el desierto (Hechos 7:30–36). Los pasajes permiten ubicar etapas amplias de su vida sin inventar fechas de calendario que Éxodo no proporciona.

Alcance del dato

El versículo informa las edades de estas dos personas en una misión concreta. No establece una edad mínima para servir a Dios ni promete a todo creyente la misma duración de vida o de ministerio. Su función es histórica y narrativa: identificar a los enviados y mostrar que la obra anunciada no puede explicarse solamente por sus recursos humanos.

Éxodo 7:8 north

La señal comienza con una instrucción de Dios

Antes de la actuación ante la corte, el relato vuelve al origen de la misión: Jehová habla a los dos enviados.

Explicación del versículo

Este breve anuncio introduce lo que Dios ordenará en el versículo 9 y lo que Moisés y Aarón harán en el 10. La secuencia permite comprobar que la señal de la vara responde a una instrucción recibida. Los hermanos no van a inventar una exhibición para impresionar al rey o compensar su falta de influencia.

Los dos son nombrados como destinatarios de la palabra. Aunque Moisés conserva su función de recibir y transmitir las instrucciones, Aarón no aparece como un colaborador ajeno al propósito de Dios. La tarea concreta de arrojar la vara le corresponderá a él. La cooperación de los enviados está al servicio de una misma exigencia: que el faraón libere al pueblo.

Esta escena se distingue de la demostración que Moisés recibió en el desierto y de las señales presentadas después ante Israel (Éxodo 4:1–9; 4:29–31). Allí se atendía a la pregunta de cómo reconocerían los israelitas que Jehová lo había enviado. Ahora la señal tendrá lugar ante el gobernante que mantiene la esclavitud y se niega a obedecer.

La función de la escena

El versículo forma el umbral de una confrontación que continuará con las plagas. La señal anticipa la superioridad de Jehová, pero la respuesta del faraón mostrará que presenciar algo extraordinario no equivale necesariamente a someterse a él. Para seguir el argumento conviene leer juntos el mandato, su cumplimiento y la reacción del rey en Éxodo 7:8–13.

Éxodo 7:9 north

¿Qué significa la serpiente en la señal de Aarón?

Dios prepara a sus enviados para la demanda del faraón: la vara de Aarón se convertirá en una criatura ante la corte.

Explicación del versículo

La instrucción supone que el faraón pedirá un prodigio que respalde a quienes hablan en nombre de Jehová. Dios establece de antemano qué deben hacer. Moisés comunicará la orden y Aarón arrojará su vara; el resultado no dependerá de una fórmula secreta que ellos descubran o dominen.

La señal está vinculada a la misión. Responde al desafío de autoridad planteado por el rey y prepara el contraste con sus magos. Aun así, el desenlace de la escena mostrará que el faraón puede contemplarla y continuar sin obedecer. El relato no promete que una demostración extraordinaria suprima toda resistencia del corazón.

Texto original y traducción

La palabra hebrea es תַּנִּין, tannîn. Tiene un campo de uso más amplio que נָחָשׁ, nāḥāsh, la palabra empleada para la serpiente de Éxodo 4:3. Puede designar grandes criaturas acuáticas y seres descritos como monstruos o reptiles, según el pasaje. Por eso algunas interpretaciones proponen aquí un gran reptil, incluso un cocodrilo; el término no permite asegurar por sí solo una especie concreta.

La traducción «serpiente» expresa una lectura posible en esta escena. No convierte todos los usos de tannîn en la misma criatura: Génesis 1:21 habla de grandes criaturas marinas, mientras Ezequiel 29:3 emplea una imagen de monstruo del río para el faraón. En Éxodo, lo decisivo es lo que Dios hace mediante la vara y el desenlace de la confrontación.

Éxodo 7:10 north

La instrucción se cumple delante de la corte

Aarón realiza la señal en presencia del faraón y de sus servidores, siguiendo lo que Jehová había ordenado.

Explicación del versículo

Moisés y Aarón entran juntos, pero el narrador identifica con precisión quién arroja la vara: Aarón. La escena desarrolla la colaboración anunciada al comienzo del capítulo. Moisés no necesita desempeñar todas las tareas para que el encargo recibido se cumpla; su hermano participa activamente en la misión.

La transformación sucede ante el rey y sus servidores. Es una señal presentada a quienes sostienen el poder de Egipto, no un acontecimiento privado que después los enviados solo piden que crean. La mención de los testigos hace más significativa la negativa que cerrará el episodio: el faraón no podrá atribuir su resistencia a no haber presenciado nada.

El relato insiste en que hicieron «tal como Jehová había ordenado». La correspondencia entre mandato y acción permite reconocer la señal como parte de la iniciativa divina. La vara no aparece como un objeto con poder independiente ni como un instrumento que autorice a Aarón a actuar al margen de la palabra recibida.

Exégesis del pasaje

El cumplimiento del versículo 9 todavía no constituye el desenlace completo. En Éxodo 7:11–13, los magos reproducirán la transformación, la vara de Aarón devorará las de ellos y el rey continuará negándose a escuchar. Esas tres respuestas forman parte de la explicación de la señal: la semejanza inicial no significa igualdad de autoridad y la victoria del enviado no produce obediencia automática en el espectador.

La escena recuerda la señal de Éxodo 4:2–5, pero cambia el ejecutante inmediato y el público. No deben mezclarse los detalles como si se tratara de una única presentación.

Éxodo 7:11 north

La respuesta de los magos de Egipto

El faraón recurre a los especialistas de su corte para enfrentar la señal realizada por Aarón.

Explicación del versículo

El rey responde convocando sabios y hechiceros; el narrador se refiere también a los magos de Egipto. Son los representantes del saber y de las prácticas con que su corte intenta afrontar el desafío. La escena enfrenta la palabra de Jehová con los recursos en los que el faraón confía para mantener su posición.

El texto dice que ellos «hicieron lo mismo» mediante sus encantamientos, y el versículo siguiente describe la transformación de sus varas. No explica el mecanismo de su actuación. Afirmar que todo fue una ilusión óptica o describir una técnica concreta de manipulación de animales iría más allá de lo narrado. Tampoco proporciona una clasificación completa de los poderes espirituales que permita identificar cada acción con certeza.

La semejanza del resultado inicial no lleva al relato a equiparar a los magos con Jehová. La vara de Aarón devorará las de ellos, y más adelante no lograrán reproducir otra plaga (Éxodo 7:12; 8:18–19). Su capacidad tiene un límite que la narración irá haciendo evidente.

Relaciones bíblicas

2 Timoteo 3:8–9 menciona a Janes y Jambres como opositores de Moisés y los utiliza para advertir sobre la resistencia a la verdad. Éxodo no proporciona sus nombres en este versículo. La relación ayuda a entender la función de aquellos opositores, sin añadir a la escena datos que aquí no se cuentan.

Aplicación editorial

Tú no debes tomar lo extraordinario como único criterio de verdad. Deuteronomio 13:1–4 exige atender también a quién se está llamando a servir. Una manifestación nunca autoriza a apartarte del Dios que se ha revelado.

Éxodo 7:12 north

Una semejanza inicial que termina en una derrota

Las varas de los magos se transforman, pero la de Aarón las devora. El relato deja clara la desigualdad del enfrentamiento.

Explicación del versículo

El narrador concreta lo anunciado en el versículo anterior: cada mago arroja su vara y estas se convierten en serpientes. El faraón dispone así de una respuesta que parece corresponder a la señal de Aarón. Sin embargo, la escena no termina en una demostración equivalente de poder.

La vara de Aarón devora las de ellos. La forma de nombrar los objetos mantiene a la vista su origen y el contraste entre los participantes, aunque se haya descrito su transformación. No es necesario imaginar que recuperaron primero su estado de madera para entender la frase. El punto del relato es que lo presentado por los enviados de Jehová prevalece sobre lo que han traído los opositores.

La victoria tampoco se obtiene mediante una discusión más hábil ni por superioridad numérica. Aarón ha hecho lo que Dios ordenó, y el resultado muestra que los recursos de la corte no pueden colocarse a la altura de quien lo envió. El texto no dice que los magos fueran devorados ni describe ataques contra los presentes; esos detalles no deben añadirse.

El desenlace dentro de la confrontación

El contraste prepara una pregunta importante: ¿qué hará el faraón al ver que las varas de sus especialistas han sido vencidas? Éxodo 7:13 responderá que seguirá sin escuchar. La escena muestra simultáneamente el poder de Jehová y la gravedad de la resistencia del rey.

Más adelante, cuando los magos no puedan producir mosquitos, reconocerán «el dedo de Dios» (Éxodo 8:18–19). La derrota de sus varas inicia esa exposición progresiva de sus límites; no es un detalle decorativo dentro de la señal.

Éxodo 7:13 north

Ver la señal y seguir sin escuchar

El faraón mantiene su negativa después de la derrota de las varas de los magos. Lo ocurrido confirma la advertencia previa de Jehová.

Explicación del versículo

La escena no concluye con la liberación de Israel. El corazón del faraón se endurece y el rey no escucha a Moisés y Aarón. En este contexto, escuchar significa atender y responder al mensaje, no simplemente percibir las palabras: las ha oído y ha visto la señal, pero se niega a dejar salir al pueblo.

El resultado corresponde a lo que Jehová había dicho. La resistencia no sorprende a Dios ni demuestra que la señal fuera insuficiente para su propósito. Los enviados habían sido preparados para una confrontación que continuaría con actos de juicio. La repetición de la fórmula «tal como Jehová había dicho» mantiene esa relación entre el anuncio y el desarrollo de la historia.

La negativa también destaca que la evidencia de poder no produce por sí sola una disposición obediente. El faraón no es presentado como un observador neutral que solo necesita un dato adicional. Su decisión afecta a un pueblo al que mantiene bajo una carga injusta.

Texto original y precisión

El verbo de וַיֶּחֱזַק לֵב פַּרְעֹה, vayyeḥĕzaq lēv parʿōh, expresa que el corazón del faraón se hizo fuerte o se endureció. La oración tiene «el corazón» como sujeto y no menciona aquí un agente que lo endurece. Otros pasajes atribuyen esa acción expresamente a Jehová o describen al faraón reafirmando su propia resistencia (Éxodo 8:15; 9:12). Conviene conservar esas diferencias de formulación sin separar este versículo del anuncio de 7:3–5.

Éxodo 7:14 north

La obstinación que provoca una nueva confrontación

Jehová describe la disposición del faraón antes de anunciar el juicio sobre el Nilo.

Explicación del versículo

La evaluación de Dios conecta la señal anterior con la primera plaga. El faraón ha presenciado la transformación de las varas y la derrota de sus magos, pero sigue negándose a dejar ir al pueblo. El nuevo anuncio no surge de un capricho de Moisés: responde a una resistencia que Jehová conoce y pone en palabras.

La segunda parte explica la primera. Decir que el corazón del rey es obstinado significa, en esta situación, que «se niega a dejar ir al pueblo». La condición interior se reconoce por una decisión concreta que prolonga la esclavitud. El relato no permite separar su disposición religiosa del daño que mantiene sobre los israelitas.

Este diagnóstico prepara el encuentro de la mañana siguiente. Dios no ordena a Moisés abandonar la misión porque el rey se cierre. Lo envía nuevamente, ahora con un anuncio que tocará las aguas de las que depende Egipto. La negativa humana será enfrentada por una acción divina que pondrá en evidencia los límites del poder del faraón.

Texto original y sentido

כָּבֵד לֵב פַּרְעֹה, kāvēd lēv parʿōh, significa literalmente «pesado es el corazón del faraón». En este contexto, la pesadez expresa insensibilidad u obstinación. No describe una dolencia cardíaca. La misma raíz puede referirse a cosas diferentes en otros pasajes; su significado aquí queda determinado por la negativa que sigue.

Éxodo 8:15 mostrará al faraón endureciendo su corazón al ver que hay alivio. La narración irá exponiendo que la obstinación no consiste solo en reaccionar mal ante una amenaza: también puede reafirmarse cuando desaparece una dificultad.

Éxodo 7:15 north

El encuentro junto al río

Moisés debe presentar el mensaje al faraón en la orilla del Nilo y llevar la vara que Dios había usado como señal.

Explicación del versículo

La instrucción fija un momento y un lugar: por la mañana, cuando el rey salga al agua. Moisés debe ponerse a su encuentro, no esperar que una invitación de la corte abra la conversación. La iniciativa pertenece a Jehová, que vuelve a reclamar la atención del gobernante.

El Nilo no es un escenario indiferente. Las consecuencias anunciadas en los versículos siguientes mostrarán su importancia para beber y para la vida de los peces. El juicio alcanzará un recurso fundamental de Egipto, precisamente en presencia de quien se niega a liberar a Israel.

La vara establece continuidad con la comisión de Moisés. El texto recuerda la que se había convertido en serpiente, señal relatada en Éxodo 4:2–5. El objeto acompaña al enviado como parte de lo que Dios le ha ordenado hacer; no constituye una fuente autónoma de poder.

Lo que el relato dice y lo que no explica

El versículo no indica por qué el faraón va al río. Podría imaginarse un baño, una actividad de la corte o una práctica religiosa, pero ninguna de esas posibilidades debe convertirse en un hecho narrado. Lo explícito es que Dios conoce el encuentro y sitúa allí su anuncio.

La presencia del Nilo también recuerda que ese río había sido convertido en instrumento de muerte para los niños hebreos por la orden de Éxodo 1:22. La relación refuerza la gravedad del escenario dentro del libro, aunque este versículo no desarrolla una equivalencia detallada entre aquella orden y cada aspecto de la plaga.

Éxodo 7:16 north

La libertad reclamada tiene un propósito

Jehová exige que el faraón deje salir a su pueblo para que le sirva; la negativa del rey sigue siendo desobediencia a esa palabra.

Explicación del versículo

Moisés debe identificar al que lo envía: Jehová, el Dios de los hebreos. La autoridad del mensaje no procede de un pacto privado entre los hermanos ni de una rebelión que ellos hayan organizado. Es el Dios del pueblo esclavizado quien dirige su exigencia al gobernante.

«Mi pueblo» contradice la pretensión del faraón de disponer de Israel como una fuerza de trabajo de su propiedad. La salida se reclama para un servicio diferente: los israelitas deben adorar y servir a Jehová en el desierto. La libertad anunciada no consiste simplemente en dejar de pertenecer al faraón para vivir sin ninguna relación con Dios.

La última frase vuelve al conflicto de escuchar. El rey ha recibido la orden, pero «hasta ahora» no la ha atendido. La insistencia del mensaje mantiene visible el motivo de las plagas: el faraón persiste en retener al pueblo que Dios reclama.

Texto original y contexto

El verbo de «para que me sirva» pertenece a la raíz עבד, ʿāvad, que puede referirse al trabajo o al servicio. En el mandato dirigido al faraón, expresa el servicio debido a Jehová, incluido el culto. El contexto contrasta ese destino con el servicio forzado que el rey impone en Éxodo 5:9–11.

Relaciones bíblicas

La finalidad ya estaba presente en la promesa de Éxodo 3:12: después de salir de Egipto, el pueblo serviría a Dios en el monte. La liberación y la relación con el Libertador forman parte de un mismo propósito.

Éxodo 7:17 north

El Nilo no está fuera de la autoridad de Jehová

La transformación de sus aguas responderá a la pregunta de quién es el Dios que reclama la salida de Israel.

Explicación del versículo

«Con esto sabrás» expresa el propósito del juicio. El faraón ha dicho que no conoce a Jehová; ahora deberá enfrentarse a una acción que mostrará su autoridad sobre Egipto. La vara señalará una intervención cuyo alcance el rey no podrá reducir a una discusión con Moisés.

El anuncio habla de golpear las aguas del Nilo y convertirlas en sangre. La señal de Éxodo 4:9 ya había incluido agua del Nilo que se volvía sangre sobre tierra seca; aquí el alcance es mucho mayor: el río mismo será afectado, con consecuencias para sus peces y para quienes beben de él.

La voz que anuncia el golpe es la de Jehová. Los versículos 19–20 explicarán la participación de sus enviados y la ejecución con la vara. El texto atribuye a Dios lo que realiza mediante ellos; no presenta varios poderes independientes actuando sobre el río.

El sentido de la sangre en el relato

דָּם, dām, significa «sangre». La narración no habla solamente de un cambio de color: añade muerte de peces, mal olor y pérdida de agua para beber. No proporciona un análisis físico del proceso. Las propuestas sobre sedimentos, algas u otras causas naturales no deben sustituir lo que afirma ni presentarse como una explicación comprobada de este acontecimiento.

Relaciones bíblicas

Salmos 105:26–29 recuerda esta plaga como una de las acciones de Dios mediante Moisés y Aarón. La memoria poética conserva el vínculo entre la misión de los enviados y la transformación de las aguas.

Éxodo 7:18 north

Cuando el agua que sostiene la vida se vuelve inhabitable

La plaga afectará a los peces y dejará a los egipcios sin poder beber del Nilo. El juicio tendrá consecuencias concretas para la vida diaria.

Explicación del versículo

El anuncio desarrolla una cadena de consecuencias: los peces morirán, el río apestará y los egipcios no podrán beber de él. De ese modo, el lector entiende que el golpe no se reduce a una imagen impresionante. Afecta la vida dentro del río y una necesidad humana indispensable.

La repetición del nombre del Nilo mantiene la atención en el recurso que Egipto daba por disponible. El país que tiene bajo su dominio a Israel no puede asegurar siquiera el uso de sus aguas frente a la intervención de Jehová. La autoridad del faraón queda expuesta como limitada.

El versículo anuncia lo que Éxodo 7:21 narrará como cumplido. Esa correspondencia entre palabra y acontecimiento será importante durante toda la confrontación. No basta decir que hubo una calamidad: el relato la vincula con el mensaje previo de Dios y con la negativa a liberar al pueblo.

Alcance y relaciones bíblicas

El texto describe muerte de peces y dificultad para beber; no enumera aquí enfermedades humanas ni permite calcular víctimas adicionales. Es necesario reconocer la gravedad de lo narrado sin añadir consecuencias que este pasaje no afirma.

Isaías 19:5–10, en otro anuncio sobre Egipto, describe el sufrimiento que produce la pérdida de sus aguas para pescadores y trabajadores. No es una segunda narración de esta plaga, pero ayuda a comprender la importancia del río para el país. La relación es temática, no una identificación de los dos acontecimientos.

Éxodo 7:19 north

¿Qué abarcan las aguas de Egipto?

El mandato incluye corrientes, canales, estanques y depósitos. La amenaza no queda limitada a un punto de la orilla del Nilo.

Explicación del versículo

Dios dirige a Moisés una orden para Aarón: debe tomar su vara y extender la mano sobre las aguas. La lista que sigue amplía el alcance del anuncio. A las corrientes se suman canales, estanques y lugares donde el agua se reúne o almacena; el juicio afectará al sistema del que depende el abastecimiento.

«Por toda la tierra de Egipto» presenta la extensión nacional de la plaga. La última frase alcanza incluso el agua contenida en recipientes de madera y de piedra. La narración no ofrece a la corte un refugio seguro en sus reservas domésticas como si el anuncio solo concerniera a quienes beben directamente del río.

Aarón tiene una tarea precisa, pero el efecto no se atribuye a su capacidad personal. Recibe la orden por medio de Moisés y actúa bajo la autoridad de Jehová. El relato mantiene así la relación entre la palabra que manda y el signo que la acompaña.

Texto original y traducción

מִקְוֵה מֵימֵיהֶם, miqvēh mêmêhem, se refiere a la reunión o acumulación de sus aguas. El final del versículo dice literalmente «en las maderas y en las piedras»; la traducción incorpora «recipientes» para expresar la lectura contextual de esos materiales como vasijas o depósitos que contienen agua. No significa que árboles y rocas se convirtieran en sangre.

Relaciones bíblicas

Salmos 78:43–44 recuerda que Dios convirtió en sangre las corrientes de Egipto e impidió que bebieran. La amplitud del mandato de Éxodo permite comprender esa memoria del juicio sobre sus aguas.

Éxodo 7:20 north

La palabra anunciada se cumple ante los testigos

Moisés y Aarón ejecutan el mandato, y el golpe sobre el Nilo produce el cambio que Jehová había anunciado.

Explicación del versículo

La apertura vuelve a subrayar que los enviados hacen lo que Jehová ordenó. El acto no surge de una iniciativa improvisada después de la negativa del rey. La secuencia permite reconocer en el cumplimiento la autoridad de la palabra anunciada en los versículos 17–19.

La vara se levanta y golpea el río a la vista del faraón y de sus servidores. El escenario público ya había sido importante en la señal de las varas; ahora la corte presencia un juicio que alcanza las aguas de Egipto. Los testigos pueden relacionar lo que ven con el mensaje que acaba de dirigírseles.

La afirmación central es que todas las aguas del Nilo se convierten en sangre. El versículo no presenta la transformación como un rumor transmitido desde otro lugar. Es el acontecimiento que sigue al mandato y al golpe, y sus efectos quedarán descritos en el versículo siguiente.

¿Quién levanta la vara?

El hebreo pasa de nombrar juntos a Moisés y Aarón a verbos en singular: «alzó» y «golpeó», sin repetir el nombre del ejecutante. La instrucción inmediata de Éxodo 7:19 se dirige a Aarón, por lo que el contexto permite entender que él realiza la acción. Algunas traducciones hacen explícito su nombre; la NTBT conserva aquí la forma sin nombrarlo de nuevo.

La atribución última no queda ambigua: Éxodo 7:25 dirá que Jehová hirió el Nilo. La participación de los enviados y la acción de Dios no compiten entre sí: ellos cumplen la orden y él realiza el juicio que había anunciado.

Éxodo 7:21 north

La gravedad de la primera plaga

El río queda afectado en su vida y en su uso cotidiano. La muerte de los peces y la imposibilidad de beber confirman lo anunciado.

Explicación del versículo

El versículo retoma casi punto por punto la advertencia de Éxodo 7:18. Los peces mueren, el río apesta y los egipcios no pueden beber de él. Esa correspondencia muestra que la palabra de Jehová se cumple en consecuencias reconocibles, no solo en un cambio aparente ante el faraón.

El Nilo, que sostenía vida y abastecía de agua, se convierte en un lugar de muerte y de rechazo. El contraste hace visible la fragilidad de Egipto: su poder sobre los esclavos no le da dominio absoluto sobre los recursos de los que depende. La crisis toca al país que el rey gobierna, mientras él continúa reteniendo a Israel.

La frase final, «había sangre por toda la tierra de Egipto», enlaza el efecto observado en el río con el alcance anunciado en el versículo 19. El narrador presenta una calamidad extendida. No delimita aquí cada reserva subterránea ni explica cómo se relaciona la afectación de las aguas con la búsqueda de agua que contará el versículo 24.

Memoria bíblica de la plaga

Salmos 105:29 reúne los dos aspectos en una breve afirmación: Dios convirtió las aguas en sangre e hizo morir los peces. Apocalipsis 16:3–7 volverá a emplear el agua convertida en sangre dentro de otra visión de juicio. La conexión pertenece al lenguaje bíblico del juicio de Dios; no convierte los dos relatos en un mismo acontecimiento histórico.

Éxodo 7:22 north

Imitar la señal no resuelve la crisis

La actuación de los magos sirve al faraón para mantener su negativa, aunque no devuelve agua potable al país.

Explicación del versículo

Los magos de Egipto hacen lo mismo con sus encantamientos. El narrador vuelve a presentar una semejanza entre su actuación y la señal de los enviados, como había ocurrido con las varas. Pero el efecto de su intervención no elimina el juicio anunciado por Jehová: el texto no dice que restauren las aguas del Nilo.

La reacción del faraón ocupa el centro del desenlace. Su corazón se endurece y él no escucha a Moisés y Aarón. La posibilidad de responder con una señal semejante le permite persistir en su posición, pero no transforma su negativa en una respuesta justa ni protege al pueblo de las consecuencias.

La fórmula «tal como Jehová había dicho» recuerda que esta resistencia ya estaba anunciada. La oposición de los magos no pone en suspenso la autoridad del Dios de Israel. Más adelante quedará expuesto que su capacidad no puede seguir el desarrollo de las plagas (Éxodo 8:18–19).

Una pregunta que el relato deja sin precisar

¿De dónde obtuvieron los magos el agua que utilizaron? El pasaje no identifica su procedencia ni la cantidad empleada. El versículo 24 cuenta que los egipcios cavaban en busca de agua, pero no afirma que los magos usaran precisamente esa agua ni establece ese orden de acciones. Conviene reconocer el dato que falta sin inventar una solución.

Aplicación editorial

Tú puedes encontrar argumentos para seguir sin atender una corrección y, sin embargo, no haber resuelto lo que Dios te muestra. No confundas una respuesta que preserva tu posición con una respuesta obediente a su Palabra. Hebreos 3:12–15 llama a vigilar el corazón y a conservar la confianza en Cristo.

Éxodo 7:23 north

El rey se retira sin tomar en serio lo sucedido

El faraón vuelve a su casa y no atiende tampoco a esta señal. Su indiferencia contrasta con la necesidad que el juicio ha provocado en Egipto.

Explicación del versículo

Después de la actuación de los magos, el narrador describe una decisión sencilla del rey: se da vuelta y entra en su casa. La acción cierra la audiencia. El faraón no convoca a los enviados para preguntar cómo debe responder ni muestra aquí disposición a liberar al pueblo.

La frase «sin prestar atención tampoco a esto» interpreta su retirada. No es solo un cambio de lugar. Añade la primera plaga a la señal de las varas y muestra continuidad en la resistencia. El rey ha visto acontecimientos que contradicen su pretensión de no reconocer a Jehová, pero sigue comportándose como si no tuviera que atender su voz.

El contraste con el versículo siguiente resulta fuerte. Mientras el faraón se retira, los egipcios deben cavar alrededor del río para buscar agua. El relato coloca lado a lado la falta de respuesta del gobernante y la necesidad de quienes sufren las consecuencias de la plaga. No explica qué suministros había dentro de su casa ni autoriza a inventar una vida de comodidad detallada para intensificar la escena.

Texto original y función narrativa

La expresión hebrea לֹא שָׁת לִבּוֹ, lōʾ shāt libbô, significa literalmente que «no puso su corazón» en ello: no lo consideró con atención. Completa la descripción del corazón endurecido del versículo 22 mostrando una conducta observable.

La indiferencia contrasta con la respuesta que habrá ante las ranas: entonces el faraón pedirá a Moisés y Aarón que rueguen a Jehová (Éxodo 8:8–15). Esa petición tampoco equivaldrá todavía a una obediencia duradera, pero marcará un cambio respecto de la retirada que aquí se narra.

Éxodo 7:24 north

La búsqueda de agua fuera del río

Los egipcios cavan alrededor del Nilo porque ya no pueden beber directamente de sus aguas.

Explicación del versículo

El relato pasa de la decisión del faraón a la reacción de la población. El río sigue allí, pero ha dejado de proporcionar agua utilizable. Los egipcios deben buscarla cavando en sus alrededores. La medida muestra la gravedad práctica de la plaga y el esfuerzo que impone a la vida cotidiana.

«Todos los egipcios» presenta la necesidad como extendida por el pueblo; no pretende detallar la actividad de cada individuo. El contraste principal es entre la dependencia habitual del río y la obligación de buscar otra forma de abastecerse. La primera plaga ha alterado algo tan básico como conseguir agua para beber.

El versículo explica por qué cavan, pero no narra expresamente cuánto encontraron, a qué profundidad ni con qué resultado. Tampoco ofrece una descripción de filtración o una explicación científica de la transformación del río. Esas preguntas no deben ocupar el lugar de lo que el narrador sí quiere destacar: Egipto experimenta las consecuencias del juicio mientras su rey sigue negándose a escuchar.

Relación con los versículos anteriores

El dato de que buscaran agua junto al Nilo debe leerse junto con la extensión de la plaga en Éxodo 7:19–21. El texto presenta ambas afirmaciones sin dibujar un mapa de las reservas afectadas. La búsqueda de agua no cancela el juicio ni demuestra que los magos hayan restaurado el río.

Salmos 78:44 recuerda la incapacidad de beber como parte de la gravedad de esta acción divina. El énfasis recae en la pérdida efectiva de un recurso que Egipto no podía asegurar por su propio poder.

Éxodo 7:25 north

Siete días antes del siguiente anuncio

La indicación de tiempo conecta el juicio sobre el Nilo con la nueva confrontación que comenzará con las ranas.

Explicación del versículo

Han pasado siete días desde que Jehová hirió el Nilo. El narrador atribuye a Dios la acción realizada mediante los enviados y su vara. El golpe no se recuerda como una hazaña independiente de Aarón o Moisés, sino como parte de la intervención anunciada por el Dios de Israel.

La mención de los días introduce una pausa en el avance de las plagas. Después de la señal, la negativa del faraón y la búsqueda de agua, el relato volverá a una nueva orden de presentarse ante el rey. El tiempo transcurrido no ha producido la salida del pueblo, y Jehová retomará la misma exigencia de libertad.

El versículo establece un intervalo desde el golpe al río, pero no describe expresamente en qué momento las aguas recuperaron su condición ni dice que cada una de las plagas posteriores durara siete días. Tampoco ofrece base para asignar un simbolismo propio a cada jornada. Su función principal es ordenar la secuencia narrativa.

Continuidad y numeración

Éxodo 8:1–4 contiene el siguiente mandato y la advertencia de las ranas. En la numeración hebrea, esos cuatro versículos aparecen al final del capítulo 7, como 7:26–29; la NTBT conserva la división española habitual y los sitúa al comienzo del 8. La diferencia de números no significa que falte texto.

Leer la transición evita tratar cada capítulo como una historia aislada. El faraón sigue resistiéndose, Israel sigue esclavizado y la orden permanece: dejar salir al pueblo para que sirva a Jehová. La siguiente plaga desarrolla esa misma confrontación.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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