El rey consulta a Jeremías durante la amenaza babilónica
Sedequías envía a dos hombres para pedir una respuesta de Jehová por medio del profeta. La consulta sitúa el mensaje en una crisis concreta del reinado y de la ciudad.
Explicación del versículo
La fórmula inicial identifica de nuevo la procedencia de la palabra: viene de Jehová. La ocasión es una embajada del rey Sedequías a Jeremías. El rey desea conocer una respuesta divina, pero el contenido de esa respuesta no queda bajo su control. El relato va a mostrar la diferencia entre el auxilio que espera y la sentencia que recibe.
Sedequías pertenece al último período de la monarquía de Judá antes de la caída de Jerusalén. 2 Reyes 24:17–20 cuenta que el rey de Babilonia lo puso en el trono y que después se rebeló contra él. Ese contexto ayuda a comprender la gravedad política de la guerra mencionada en el versículo siguiente, sin reducir el conflicto a una cuestión militar ajena a la fidelidad a Jehová.
Pasur es identificado como hijo de Malquías. No debe confundirse con el Pasur hijo de Imer del capítulo anterior, que golpeó a Jeremías. El sacerdote Sofonías, hijo de Maasías, también participa en la consulta. La precisión de los nombres permite seguir las intervenciones de estos hombres sin atribuirles automáticamente las acciones de otros que se llaman igual.
Sofonías vuelve a aparecer como enviado de Sedequías en Jeremías 37:3–10, donde se solicita oración y se anuncia que la retirada temporal de los caldeos no traerá seguridad definitiva. La relación muestra que el rey recurrió al profeta en la crisis. No obliga a tratar cada consulta del libro como una sola conversación.
El paso del lamento del capítulo 20 a esta escena no proporciona una fecha para ordenar cada experiencia personal de Jeremías. Aquí se abre un episodio con sus propios destinatarios y circunstancia. El hombre que ha expresado angustia sigue siendo presentado como receptor de la palabra de Jehová; su sufrimiento no ha dejado al rey sin un mensaje que escuchar.
Exégesis de la consulta
Los enviados llevan una petición del rey, mientras la frase «de parte de Jehová» identifica la autoridad de la respuesta. El texto distingue así la iniciativa humana de consultar y la libertad de Dios para responder. Solicitar una palabra no concede al gobernante el derecho de determinarla.