Los filisteos también reciben una palabra de Jehová
El mensaje se dirige ahora a las ciudades filisteas de la costa. Su encabezamiento lo sitúa antes de un ataque egipcio contra Gaza, sin dar todos los datos necesarios para fijar una fecha exacta.
Explicación del versículo
La fórmula «la palabra de Jehová llegó al profeta Jeremías» mantiene el mismo origen que los anuncios anteriores. Los filisteos no quedan fuera del gobierno de Dios por vivir fuera de Judá. El mensaje forma parte de la vocación de Jeremías como profeta para las naciones, declarada en Jeremías 1:4–10.
Los filisteos ocupaban ciudades de la franja costera del Mediterráneo al oeste de Judá. Gaza y Ascalón tendrán un lugar destacado en el poema. Su historia de conflictos con Israel no autoriza a leer este anuncio como una celebración de cualquier hostilidad humana. Jehová habla como juez de los pueblos, y Judá ya ha tenido que recibir su propia palabra de corrección.
«Antes de que el faraón atacara Gaza» ofrece una referencia temporal relativa. No nombra al faraón ni indica un año de reinado. Se han propuesto relaciones con campañas de Necao y con otros momentos de la intervención egipcia, pero el versículo por sí solo no resuelve la discusión. Debemos conservar la precisión que sí da: el mensaje precede a aquel ataque.
La mención del faraón no exige que él sea también el invasor descrito mediante las aguas que vienen del norte en el versículo siguiente. Egipto se encuentra al sur del territorio filisteo; el horizonte del ataque septentrional concuerda con la amenaza babilonia que atraviesa estos capítulos. El encabezamiento fecha el mensaje respecto de un acontecimiento y el poema puede anunciar otro peligro.
Gaza, Ascalón y las demás ciudades ya habían aparecido entre los pueblos que debían beber la copa de juicio en Jeremías 25:19–22. Esta continuidad ayuda a situar el oráculo. Se refiere a aquellas comunidades antiguas; no debe convertirse sin fundamento en una identificación directa de poblaciones actuales o en un permiso para dañarlas.
La autoridad y la misión de Jesucristo
Jesús resucitado envía a hacer discípulos de todas las naciones en Mateo 28:18–20. La autoridad que confesamos en él se expresa en un llamado a recibir salvación y aprender su palabra. El Padre no nos ha encargado reemplazar al Salvador con enemistades heredadas. El Espíritu Santo forma una comunidad que proclama a Cristo y busca el bien de las personas de todos los pueblos.
Para tu vida
Lee los anuncios de juicio con reverencia y examina primero tu propia respuesta a Dios. Ora por las comunidades que viven bajo amenaza y trata a sus habitantes con la dignidad que el Creador les ha dado. Pide al Espíritu Santo que tu fidelidad a Cristo venza el deseo de utilizar la Escritura para justificar desprecio.