Una consulta que compromete a toda la comunidad
Los jefes y el pueblo se acercan a Jeremías para pedir dirección. La decisión sobre el futuro no afecta solamente a Johanán, sino al conjunto del remanente que ha sobrevivido a la guerra y al cautiverio.
Explicación del versículo
La escena continúa la marcha descrita al final del capítulo anterior. Los sobrevivientes se han detenido cerca de Belén y tienen intención de entrar en Egipto por temor a los caldeos. Ahora buscan al profeta. El acercamiento muestra que reconocen la necesidad de oír a Jehová antes de dar el siguiente paso, aunque la continuación pondrá a prueba si están dispuestos a aceptar una respuesta contraria a su plan.
Johanán aparece con los demás jefes militares, pero también está «todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor». La expresión hebrea מִקָּטֹן וְעַד־גָּדוֹל, miqqatón vead gadol, abarca a las personas de diferente posición mediante sus extremos. No describe solo una medida de estatura. La consulta pertenece a una comunidad en la que las consecuencias alcanzarán tanto a dirigentes como a quienes carecen de poder.
Jezanías es identificado como hijo de Osaías. En Jeremías 43:2–3 aparece Azarías, hijo de Osaías; la tradición griega ofrece Azarías también en este lugar. La relación exacta entre los nombres es discutida. La NTBT conserva Jezanías aquí, sin que sea necesario inventar una biografía para resolver si se trata de un mismo hombre nombrado de distintas maneras o de una diferencia de transmisión.
La frase inicia la petición que se completa en los versículos dos y tres. No hay todavía una respuesta de Jehová ni un mandato sobre el destino. Acudir al profeta es un acto importante, pero no equivale por sí solo a obedecer lo que dirá. La lectura de Jeremías 43:1–7 mostrará que la decisión posterior puede contradecir una consulta formulada con aparente unanimidad.
Escuchar a Jesucristo con disposición a obedecer
En Mateo 7:24–27, Jesús distingue al que escucha y practica de quien escucha sin responder. La seguridad no está en haber estado presente ante una palabra verdadera, sino en recibirla con fe obediente. Cristo es nuestro Salvador y Señor; su gracia nos llama a una relación en la que su enseñanza puede corregir nuestros planes.
Aplicación editorial
Si tú participas en una decisión común, procura que también se escuche a quienes sufrirán sus consecuencias sin tener la última palabra. Antes de pedir dirección, reconoce qué respuesta deseas y qué disposición tienes para ser corregido. Acércate al Padre por Jesucristo y pide al Espíritu Santo humildad para recibir la verdad, no solo apoyo para una preferencia ya fijada.