1 Samuel 1 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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1 Samuel 1

Nacimiento de Samuel

1 Había un hombre de Ramataim-zofim, en la región montañosa de Efraín, llamado Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo.   N1

2 Tenía dos esposas: una se llamaba Ana y la otra Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no tenía hijos.   N2

3 Cada año aquel hombre subía de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo. Allí estaban los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.   N3

4 Cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía el sacrificio, daba porciones a su esposa Penina y a todos sus hijos e hijas.   N4

5 Pero a Ana le daba una porción doble, porque amaba a Ana, aunque Jehová había cerrado su vientre.   N5

6 Su rival la provocaba amargamente para irritarla, porque Jehová había cerrado su vientre.   N6

7 Así sucedía año tras año. Cada vez que Ana subía a la casa de Jehová, su rival la provocaba de esa manera. Por eso Ana lloraba y no comía.   N7

8 Elcana, su marido, le decía: «Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué está triste tu corazón? ¿No soy yo para ti mejor que diez hijos?».   N8

La oración y el voto de Ana

9 Ana se levantó después de comer y beber en Silo. El sacerdote Elí estaba sentado en su silla junto al poste de la puerta del templo de Jehová.   N9

10 Ella, con el alma amargada, oraba a Jehová y lloraba intensamente.   N10

11 Hizo un voto y dijo: «Jehová de los ejércitos, si miras la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no olvidas a tu sierva, sino que le das un hijo varón, yo lo daré a Jehová durante todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza».   N11

12 Mientras ella prolongaba su oración delante de Jehová, Elí observaba su boca.   N12

13 Ana hablaba en su corazón. Solo se movían sus labios, pero su voz no se oía. Por eso Elí pensó que estaba borracha.   N13

14 Elí le dijo: «¿Hasta cuándo vas a estar borracha? ¡Deja el vino!».   N14

15 Ana respondió: «No, señor mío. Soy una mujer angustiada en espíritu. No he bebido vino ni bebida embriagadora; he derramado mi alma delante de Jehová.   N15

16 No tengas a tu sierva por una mujer perversa. He hablado hasta ahora por mi gran congoja y aflicción».   N16

17 Elí respondió: «Ve en paz, y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho».   N17

18 Ella dijo: «Que tu sierva halle favor a tus ojos». La mujer siguió su camino y comió, y su rostro ya no estaba triste.   N18

19 Se levantaron temprano por la mañana, adoraron delante de Jehová y regresaron a su casa en Ramá. Elcana tuvo relaciones con Ana, su esposa, y Jehová se acordó de ella.   N19

20 A su debido tiempo, Ana concibió y dio a luz un hijo. Lo llamó Samuel, porque dijo: «Se lo pedí a Jehová».   N20

La dedicación de Samuel al servicio de Jehová

21 Elcana subió con toda su familia para ofrecer a Jehová el sacrificio anual y cumplir su voto.   N21

22 Pero Ana no subió, pues le dijo a su marido: «Cuando el niño sea destetado, lo llevaré para que se presente delante de Jehová y se quede allí para siempre».   N22

23 Elcana, su marido, le respondió: «Haz lo que te parezca bien. Quédate hasta que lo destetes. Que Jehová confirme su palabra». La mujer se quedó y amamantó a su hijo hasta que lo destetó.   N23

24 Después de destetarlo, lo llevó consigo a la casa de Jehová en Silo, junto con tres toros, unos veintidós litros de harina y un odre de vino. El niño era todavía pequeño.   N24

25 Sacrificaron el toro y llevaron al niño a Elí.   N25

26 Ella dijo: «Por favor, señor mío, tan cierto como que vives, señor mío, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.   N26

27 Por este niño oraba, y Jehová me ha concedido la petición que le hice.   N27

28 Por eso yo también lo entrego a Jehová. Durante todos los días que viva, estará dedicado a Jehová». Y adoró allí a Jehová.   N28

menu_book Notas de estudio de 1 Samuel 1

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Samuel 1:1 north

Una familia de la montaña de Efraín abre la historia de Samuel

El relato comienza con Elcana, su procedencia y sus antepasados. Antes de presentar reyes y conflictos nacionales, sitúa la acción en una casa concreta de Israel.

Explicación del versículo

Elcana vive en Ramataim-zofim, en la región montañosa de Efraín. La localización lo vincula con el territorio central de Israel y prepara los desplazamientos de la familia hacia Silo. El regreso a su casa se describirá después como una vuelta a Ramá.

La serie Jeroham, Eliú, Tohu y Zuf identifica una línea familiar. Estos nombres sitúan a Elcana dentro de una historia que lo precede; el versículo no relata sus biografías ni atribuye a cada antepasado una función particular en el nacimiento de Samuel.

La designación «efrateo» debe comprenderse aquí junto a la mención expresa de Efraín. El mismo término puede relacionarse en otros contextos con Efrata, pero este pasaje localiza a la familia en la montaña de Efraín. La geografía concreta evita trasladar automáticamente la escena a Belén.

La genealogía de Samuel en 1 Crónicas 6:33–38 conduce por Elcana y sus antepasados hasta Leví. La residencia en territorio de Efraín y el linaje levítico pueden describir aspectos distintos de una misma familia. La noticia geográfica no obliga a considerar a Elcana ajeno a la línea que conserva Crónicas.

La historia seguirá enseguida con las dos esposas y con la aflicción de Ana. Esa casa será el comienzo narrativo del ministerio de Samuel, por medio de quien Jehová hablará a Israel. El alcance público de su vida surgirá de acontecimientos familiares que el libro se dispone a contar.

Exégesis del pasaje

מֵהַר אֶפְרָיִם, mēhar ʾefrāyim, significa «de la montaña de Efraín». La expresión identifica la región de procedencia y residencia que enmarca la presentación.

אֶפְרָתִי, ʾefrātî, es la designación traducida «efrateo». Su referencia depende del contexto geográfico; aquí se relaciona con Efraín, mientras que la genealogía de Crónicas aporta el dato del linaje.

הָרָמָתַיִם צוֹפִים, hārāmātayim ṣôfîm, corresponde al nombre Ramataim-zofim conservado en la traducción. La narración hablará de Ramá al describir la vuelta de la familia en el versículo 19.

1 Samuel 1:2 north

La diferencia entre las dos esposas establece el conflicto de la casa

Penina tiene hijos y Ana no. El contraste prepara una historia de humillación, oración y respuesta divina que afectará al futuro de Israel.

Explicación del versículo

Elcana tiene dos esposas, Ana y Penina. La presentación se concentra enseguida en una diferencia: Penina tiene hijos y Ana carece de ellos. El relato aún no cuenta cuántos son ni explica cuándo comenzó cada matrimonio.

La falta de hijos será una fuente de sufrimiento para Ana, agravada por las provocaciones de Penina. El conflicto no se reduce al deseo de maternidad: dentro de la misma casa habrá una rivalidad que convertirá la diferencia en motivo de humillación.

La narración permite conocer la situación antes de escuchar la oración. La petición de Ana surgirá de una aflicción sostenida, y su posterior alegría tendrá relación con ese camino. El nacimiento de Samuel se contará como don de Jehová dentro de una historia que comienza con necesidad.

La existencia de dos esposas forma parte de lo que se relata, no de un mandato matrimonial dirigido al lector. Génesis 2:24 presenta la unión de una sola carne, y Jesús vuelve a ese fundamento de la creación en Mateo 19:4–6. La descripción de esta familia debe leerse junto a la enseñanza bíblica y a los conflictos que la misma historia muestra.

El contraste inicial tampoco atribuye superioridad moral a quien tiene hijos. La conducta de cada persona se conocerá por sus acciones: Penina provocará a Ana, y Ana llevará su angustia delante del Señor.

Exégesis del pasaje

וּלְחַנָּה אֵין יְלָדִים, ûleḥannāh ʾên yelādîm, significa «y Ana no tenía hijos». La construcción contrasta directamente su situación con la de Penina.

שְׁתֵּי נָשִׁים, šetê nāšîm, expresa «dos esposas». El dato prepara la relación de rivalidad que se desarrollará en el hogar y durante la visita al santuario.

1 Samuel 1:3 north

La peregrinación familiar conduce a Silo y a la casa de Elí

Elcana acostumbra subir para adorar y sacrificar. El santuario reúne el sufrimiento de Ana con el lugar donde Samuel comenzará a servir.

Explicación del versículo

Cada año Elcana sale de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová en Silo. La visita forma parte de la vida habitual de la familia. El relato no identifica en este punto cuál de las fiestas motivaba la subida ni afirma que fuera su única visita posible.

Silo era el lugar donde Israel había establecido la tienda de reunión, según Josué 18:1. Su mención permite comprender por qué la familia viaja allí y por qué Elí y sus hijos aparecen vinculados al culto.

El Señor es llamado Jehová de los ejércitos. El título presenta su autoridad y poder, ante los cuales Elcana adora. Ana empleará la misma invocación al pedir que mire su aflicción: el Dios soberano es también aquel a quien puede acudir una mujer humillada.

Allí están Ofni y Finees, hijos de Elí y sacerdotes de Jehová. Su posición se presenta antes de que el libro exponga su conducta. En 1 Samuel 2:12–17 se verá que el oficio sacerdotal no iba acompañado, en ellos, del conocimiento y respeto debidos al Señor.

La escena une dos casas que serán importantes en el comienzo del libro: la familia de Elcana y la de Elí. Samuel nacerá en la primera y crecerá sirviendo bajo la dirección del sacerdote. El viaje anual prepara ese encuentro sin anticipar todavía todo lo que sucederá.

Exégesis del pasaje

מִיָּמִים יָמִימָה, miyyāmîm yāmîmāh, expresa la regularidad de la visita, entendida en este contexto como de año en año.

לְהִשְׁתַּחֲוֺת וְלִזְבֹּחַ, lehištaḥăwōt welizbōaḥ, reúne las acciones de postrarse en adoración y ofrecer sacrificios. El viaje tiene una finalidad de culto.

יְהוָה צְבָאוֹת, YHWH ṣebāʾôt, es «Jehová de los ejércitos». El título destaca su soberanía; la narración mostrará que su poder no queda limitado por las debilidades de las familias reunidas en Silo.

1 Samuel 1:4 north

El sacrificio da lugar a una comida compartida por la familia

Elcana reparte porciones a Penina y a sus hijos e hijas. La escena del culto permite ver de cerca la composición y las tensiones de su casa.

Explicación del versículo

El día del sacrificio incluye una distribución de alimento. Elcana entrega porciones a su esposa Penina y a todos sus hijos e hijas. La adoración tiene aquí una expresión familiar en torno a lo que se comparte después de ofrecer.

La escena corresponde al marco de sacrificios cuya carne podía comerse, como explica Levítico 7:11–17. No todo sacrificio se consumía enteramente sobre el altar. Ese trasfondo ayuda a entender el reparto sin suponer que Elcana está retirando lo que debía quemarse por completo.

La mención de hijos e hijas hace visible que Penina tiene una familia numerosa dentro de la casa. El texto no precisa su número. La presencia de esos hijos contrasta con Ana, cuya porción será descrita en el versículo siguiente.

El reparto no es todavía la provocación. El narrador describe primero el alimento y el trato de Elcana; después mostrará cómo Penina utiliza la falta de hijos de Ana para afligirla. Conviene seguir esa secuencia para reconocer la responsabilidad de cada persona.

La comida asociada a la adoración se convertirá para Ana en un momento de dolor. El culto reúne a la familia, pero no ha eliminado los conflictos que trae consigo. Esa tensión prepara el paso desde la mesa hacia la oración.

Exégesis del pasaje

מָנוֹת, mānôt, significa «porciones». El plural corresponde al alimento distribuido entre Penina y sus hijos e hijas.

לְכָל בָּנֶיהָ וּבְנוֹתֶיהָ, lekol bāneyhā ûbenôteyhā, significa «a todos sus hijos e hijas». La expresión vincula a esos niños con Penina y prepara el contraste con la situación de Ana.

1 Samuel 1:5 north

El afecto de Elcana acompaña una carencia que todavía no ha sido resuelta

Ana recibe una porción especial porque su marido la ama. La afirmación sobre su vientre sitúa su necesidad dentro del tema del don de vida que desarrollará la historia.

Explicación del versículo

Elcana distingue a Ana en el reparto porque la ama. La porción doble, según la lectura que sigue la traducción, expresa una atención particular. Su falta de hijos no ha hecho que deje de ser objeto del afecto de su marido.

La expresión hebrea sobre la porción es difícil. Se ha entendido como doble o como una porción selecta. La diferencia afecta a la forma concreta del obsequio; el motivo que el texto expresa permanece claro: Elcana ama a Ana.

El narrador añade que Jehová había cerrado su vientre. Reconoce la dependencia de la vida respecto al Señor y prepara la petición que Ana le dirigirá. No relaciona aquí su falta de hijos con un pecado que ella hubiera cometido.

El amor de Elcana y la aflicción de Ana aparecen juntos. La atención que él ofrece tiene valor, pero no elimina el deseo de maternidad ni la humillación que sufrirá de Penina. El relato permite reconocer un cuidado real sin presentarlo como respuesta suficiente a todo su dolor.

La frase sobre Jehová encontrará su continuación cuando el Señor se acuerde de Ana en 1 Samuel 1:19–20. El nacimiento se contará como una respuesta divina; por ahora, la narración permanece en la necesidad que aún pesa sobre ella.

Exégesis del pasaje

מָנָה אַחַת אַפָּיִם, mānāh ʾaḥat ʾappāyim, es la construcción traducida «una porción doble». La expresión poco usual ha dado lugar también a la interpretación de una porción distinguida o selecta. La lectura «doble» expresa la atención especial descrita en el contexto, sin convertir el giro en una medida exacta de alimento.

סָגַר רַחְמָהּ, sāgar raḥmāh, significa «cerró su vientre». La imagen atribuye al Señor el dominio sobre la concepción y será parte del trasfondo de la oración.

1 Samuel 1:6 north

Penina transforma la vulnerabilidad de Ana en motivo de provocación

La rivalidad de la casa se expresa en un daño deliberado. Penina utiliza la falta de hijos para irritar y afligir a Ana.

Explicación del versículo

El narrador llama rival a Penina y describe sus provocaciones como amargas. La relación entre las dos esposas se vuelve una fuente de hostilidad. La diferencia presentada al comienzo del capítulo adquiere ahora una forma dolorosa en el trato.

La finalidad es irritar a Ana. El texto atribuye responsabilidad a quien la provoca, en lugar de presentar el sufrimiento solo como un sentimiento que surge dentro de ella. Hay una conducta ajena que agrava su carencia.

La falta de hijos es precisamente el punto que Penina utiliza. Lo que Ana no puede resolver por sí misma se convierte en ocasión para humillarla. El relato mostrará el efecto en las lágrimas y en el rechazo de la comida.

La repetición de que Jehová había cerrado su vientre mantiene el trasfondo de dependencia divina. Ese reconocimiento no da legitimidad a Penina para herirla. La acción de provocar pertenece a la rival y será distinguida de la respuesta de Dios a la oración.

La escena prepara el modo en que Ana acudirá al Señor. Su petición no nace en una existencia tranquila a la que solo le falta un beneficio más; llega desde una necesidad agravada por el desprecio dentro de su propio hogar.

Exégesis del pasaje

צָרָתָהּ, ṣārātāh, designa a «su rival», en este contexto la otra esposa de Elcana. La palabra identifica la relación que da marco a la provocación.

וְכִעֲסַתָּה, wekhiʿăsattāh, describe la acción de provocarla o causarle aflicción. La frase siguiente intensifica el daño y señala su propósito de irritación.

בַּעֲבוּר הַרְּעִמָהּ, baʿăbûr harreʿimāh, expresa la finalidad de alterarla profundamente. La construcción subraya la intención hostil del trato.

1 Samuel 1:7 north

La repetición anual del daño hace más profunda la aflicción

El dolor de Ana forma parte de un patrón que vuelve con las visitas a Silo. Sus lágrimas y su falta de apetito muestran el peso de esa experiencia.

Explicación del versículo

Lo sucedido se repite año tras año. El reparto de Elcana y las provocaciones de Penina pertenecen a una situación sostenida, no solamente a una discusión aislada. El texto no precisa cuántos años duró.

Cada subida a la casa de Jehová vuelve a ser ocasión de provocación. La familia viaja para adorar, pero Ana lleva consigo una herida que el trato de su rival agrava. El lugar de culto no impide por sí mismo que alguien actúe con crueldad.

Ana llora y no come. La narración muestra cómo el sufrimiento afecta a su participación en la comida familiar. El gesto que debía expresar reunión y provisión se convierte para ella en un momento difícil de soportar.

El relato no presenta sus lágrimas como falta de fe. Será precisamente desde esa aflicción que orará con intensidad delante del Señor. El movimiento de la historia va del dolor sostenido a una petición en la que puede expresarlo.

Las preguntas de Elcana aparecerán después de esta explicación del narrador. El lector ya conoce lo que pesa sobre Ana antes de oír al marido intentar consolarla. Esa información ayuda a comprender tanto la atención que él ofrece como el dolor que todavía no alcanza a resolver.

Exégesis del pasaje

שָׁנָה בְשָׁנָה, šānāh bešānāh, significa «año tras año». La repetición de la palabra marca la persistencia de la experiencia.

וַתִּבְכֶּה וְלֹא תֹאכַל, wattibkeh welōʾ tōʾkhal, reúne «lloraba» y «no comía». Las dos acciones describen el efecto concreto de las provocaciones durante la visita.

1 Samuel 1:8 north

Elcana intenta consolar a Ana, pero su afecto no agota la respuesta a su dolor

Las preguntas del marido reconocen las lágrimas y la falta de apetito. Su última pregunta ofrece el amor de la relación como motivo de consuelo.

Explicación del versículo

Elcana pregunta por qué llora Ana, por qué no come y por qué está triste su corazón. El narrador ya ha explicado al lector las provocaciones, de modo que estas preguntas se escuchan dentro de una aflicción conocida.

El marido no permanece indiferente. La porción especial había expresado su amor y ahora intenta hablar a su tristeza. Su intervención muestra una disposición de cercanía, aunque no expone una respuesta directa a la conducta de Penina.

«¿No soy yo para ti mejor que diez hijos?» busca afirmar el valor de su afecto. La comparación con diez hijos intensifica la expresión, no anuncia una cantidad de descendientes ni ofrece un cálculo sobre el valor de las personas.

La narración no registra una respuesta verbal de Ana. A continuación ella se levantará y llevará su angustia ante Jehová. Su silencio permite ver que el amor de Elcana, aunque significativo, no ha hecho desaparecer todo lo que necesita expresar.

El episodio distingue amar a alguien de alcanzar a comprender por completo su sufrimiento. La historia conserva el gesto del marido y también el espacio para que Ana presente delante de Dios aquello que sigue pesando sobre su corazón.

Exégesis del pasaje

יֵרַע לְבָבֵךְ, yēraʿ lebābēkh, literalmente que su corazón esté mal o afligido, expresa la tristeza interior que Elcana observa.

מֵעֲשָׂרָה בָּנִים, mēʿăśārāh bānîm, significa «más que diez hijos» dentro de la comparación. La pregunta enfatiza cuánto desea que Ana valore su relación con él.

Aplicación: acompañar con compasión

En Juan 11:32–36, Jesús se acerca al dolor de quienes lloran y él mismo llora. Aprende de nuestro Señor a escuchar y acompañar a quien sufre. Tu afecto puede ofrecer un bien real sin que debas apresurarte a explicar toda la experiencia de la otra persona o a exigir que deje de llorar.

1 Samuel 1:9 north

Ana se levanta y la escena pasa de la comida a la oración

El movimiento de Ana la sitúa ante Jehová, mientras Elí permanece junto a la entrada del santuario. El relato prepara el encuentro entre la mujer afligida y el sacerdote.

Explicación del versículo

La narración sitúa la acción después de la comida y la bebida en Silo. Ana se levanta en medio de la situación que acaba de describirse. Las preguntas de Elcana dejan paso a una iniciativa suya.

El siguiente versículo mostrará qué hace: orar con profunda amargura. El movimiento no es solamente un cambio de lugar, sino el comienzo de una expresión personal de su necesidad delante de Jehová.

Elí está sentado junto al poste de la puerta del templo de Jehová. Su ubicación lo introduce como observador de la oración. Más adelante, al mirar los labios de Ana sin oír su voz, interpretará de manera equivocada lo que sucede.

«Templo» designa aquí el santuario de Silo. No se trata del edificio que Salomón construirá después en Jerusalén. El libro habla también de la tienda de reunión en 1 Samuel 2:22 y de las puertas de la casa de Jehová en 1 Samuel 3:15. El vocabulario describe el lugar de culto existente dentro de esta etapa de la historia.

La escena coloca cerca a dos personas que viven el momento desde posiciones distintas. Ana conoce la profundidad de su aflicción; Elí verá primero una conducta exterior. La conversación posterior dependerá de que él escuche la explicación de ella.

Exégesis del pasaje

וַתָּקָם חַנָּה, wattāqom ḥannāh, significa «Ana se levantó». La acción inicia su participación directa después de las palabras del marido.

הֵיכַל יְהוָה, hêkhal YHWH, es «el templo» o santuario de Jehová. El sustantivo puede nombrar la morada sagrada y no obliga a identificar este lugar con el futuro templo de Jerusalén.

מְזוּזַת, mezûzat, nombra el poste o jamba de la entrada. El detalle localiza a Elí en el espacio desde el que observará a Ana.

1 Samuel 1:10 north

La amargura de Ana se convierte en una oración con lágrimas

El relato presenta una aflicción profunda que encuentra expresión delante de Jehová. Ana acude al Señor sin tener que ocultar el peso de su sufrimiento.

Explicación del versículo

Ana está amargada en el alma. La expresión abarca a la persona en su dolor, después de las provocaciones y de las lágrimas durante la visita. El narrador la presenta desde dentro antes de contar las palabras de su voto.

Ora a Jehová y llora intensamente. Las dos acciones aparecen juntas: las lágrimas no reemplazan su oración ni la oración exige que deje de sentir dolor. Ana dirige al Señor una necesidad que todavía está sin resolver.

La escena contrasta con el trato recibido de Penina. La aflicción que otra persona había usado para humillarla puede ser expresada delante de Dios. Su petición partirá de reconocer al Señor como quien puede mirar y recordar a su sierva.

El relato no describe una técnica para garantizar la respuesta mediante cierta cantidad de llanto. Muestra la sinceridad de una mujer angustiada y dará a conocer una petición concreta. El centro está en aquel a quien ella acude.

Elí verá después sus labios y llegará a una conclusión equivocada. El lector, en cambio, ya sabe que está orando. Esa diferencia será importante para comprender la defensa respetuosa con que Ana explicará su conducta.

Exégesis del pasaje

מָרַת נָפֶשׁ, mārat nāfeš, significa «amargada de alma» o profundamente afligida. La palabra para alma expresa aquí a la persona en la experiencia de su angustia.

וּבָכֹה תִבְכֶּה, ûbākhoh tibkeh, repite formas del verbo llorar para intensificar la acción. La construcción sostiene «lloraba intensamente».

Aplicación: acercarte al trono de la gracia

Puedes presentar al Padre tu aflicción con sinceridad. Hebreos 4:14–16 fundamenta esa confianza en Jesús, nuestro gran sumo sacerdote, capaz de compadecerse de nuestra debilidad. Acércate por medio de él para recibir misericordia y gracia. Su acogida te permite orar también cuando todavía hay lágrimas y preguntas.

1 Samuel 1:11 north

Ana pide un hijo y promete dedicarlo de por vida al Señor

La oración une una petición concreta con un voto de servicio. Ana desea que Jehová mire su aflicción y se dispone a entregarle el hijo que espera recibir.

Explicación del versículo

Ana invoca a Jehová de los ejércitos y se llama repetidamente su sierva. La grandeza del Señor no la aleja de presentar una necesidad personal. Pide ser mirada con favor, recordada y atendida en su aflicción.

La petición de un hijo varón se expresa con claridad. Ana no oculta lo que desea ni limita su oración a una declaración general de tristeza. El relato permitirá reconocer más tarde la relación entre esta petición y el niño que llevará a Silo.

El voto compromete toda la vida del hijo al servicio de Jehová. La respuesta que anhela no terminaría en conservarlo exclusivamente para sí. El cumplimiento se contará cuando lo presente ante Elí y lo deje sirviendo al Señor.

La promesa de que no pase navaja sobre su cabeza recuerda Números 6:5, donde el cabello sin cortar forma parte de la consagración del nazareo. También aparece en el anuncio del nacimiento de Sansón en Jueces 13:5. Aquí la señal expresa una dedicación que abarcará todos los días de la vida.

El texto de este voto destaca el servicio vitalicio y el cabello; no enumera todas las disposiciones de Números 6 ni utiliza aquí el término nazareo. La relación con esa consagración es real, pero debe conservarse el alcance de lo que este versículo afirma.

La promesa pertenece al compromiso que Ana asume delante de Dios. Deuteronomio 23:21–23 distingue la libertad de hacer un voto de la responsabilidad de cumplirlo una vez pronunciado. La historia mostrará a Ana recordando su palabra cuando reciba al niño.

Exégesis del pasaje

רָאֹה תִרְאֶה, rāʾōh tirʾeh, repite el verbo ver para dar énfasis a la petición de que Dios atienda su aflicción. La mirada solicitada tiene el sentido de una consideración favorable.

וּזְכַרְתַּנִי, ûzekhartānî, significa «y te acuerdas de mí». La memoria divina se pide como una intervención favorable, en paralelo con no olvidar a su sierva.

זֶרַע אֲנָשִׁים, zeraʿ ʾănāšîm, literalmente descendencia de varones, expresa aquí la petición de un hijo varón.

מוֹרָה, môrāh, es la navaja o instrumento de afeitar. La prohibición de pasarla por la cabeza da una señal visible a la dedicación prometida.

1 Samuel 1:12 north

La oración prolongada es observada desde fuera por Elí

Ana permanece orando delante de Jehová, mientras el sacerdote mira su boca. El narrador prepara la distancia entre la realidad de la oración y la interpretación que él hará.

Explicación del versículo

Ana prolonga su oración. El voto que se ha citado forma parte de una súplica sostenida delante del Señor. La narración atiende a la duración del momento sin contar cuántos minutos u horas transcurren.

Elí observa su boca. Su atención se concentra en un signo exterior que explicará la conclusión del versículo siguiente: ve moverse los labios, pero no oye la voz. Lo que observa es real; el significado que le atribuirá será equivocado.

El lector conoce algo que el sacerdote todavía no ha escuchado. Ana está orando desde su aflicción y ha pedido un hijo para dedicarlo a Jehová. Elí tendrá que recibir esa información por medio de la explicación de ella.

La escena permite distinguir la presencia junto al santuario del conocimiento de lo que otra persona vive. El sacerdote ocupa un lugar de autoridad, pero necesita escuchar antes de comprender esta situación particular.

La perseverancia de Ana y la observación de Elí ocurren al mismo tiempo. El relato se dirige hacia una conversación que hará visible su dolor y transformará la acusación inicial en una palabra de paz.

Exégesis del pasaje

הִרְבְּתָה לְהִתְפַּלֵּל, hirbetāh lehitpallēl, expresa que continuó o prolongó su oración. La construcción presenta una acción sostenida.

שֹׁמֵר אֶת פִּיהָ, šōmēr ʾet pîhā, significa que Elí observaba su boca. La atención a ese detalle prepara el malentendido, que se aclarará mediante el diálogo.

1 Samuel 1:13 north

La oración silenciosa de Ana es confundida con embriaguez

El narrador distingue lo que Ana hace de lo que Elí supone. El movimiento de los labios no revela por sí solo el sentido de su conducta.

Explicación del versículo

Ana habla en su corazón. Su oración tiene contenido y dirección, como mostró el voto, aunque no se escucha su voz. Los labios se mueven y acompañan una súplica que sigue siendo interior.

Elí la considera borracha. La afirmación pertenece a su interpretación, no al diagnóstico del narrador. Los versículos anteriores han presentado a Ana como una mujer profundamente afligida que ora delante de Jehová.

El contraste es decisivo para el diálogo. La autoridad del sacerdote no convierte su primera impresión en una comprensión verdadera de lo que sucede. Ana tendrá que explicar que ha derramado su alma, en lugar de haber bebido vino.

La escena también muestra que una oración puede ser real sin una voz audible para los presentes. El énfasis no está en imponer silencio a toda oración, sino en comprender esta súplica que Elí está viendo desde fuera.

La continuidad con el sufrimiento de Ana aumenta la fuerza del malentendido. Después de soportar las provocaciones de su rival, será reprendida mientras busca ayuda del Señor. Su respuesta permitirá que su situación sea finalmente escuchada.

Exégesis del pasaje

מְדַבֶּרֶת עַל לִבָּהּ, medabberet ʿal libbāh, describe hablar en su corazón. La frase afirma una actividad de oración interior, no la ausencia de palabras o intención.

וְקוֹלָהּ לֹא יִשָּׁמֵעַ, weqôlāh lōʾ yiššāmēaʿ, significa «su voz no se oía». El dato explica por qué Elí no conoce el contenido de lo que ella está diciendo.

וַיַּחְשְׁבֶהָ, wayyaḥšebehā, «y la consideró», introduce el juicio de Elí. El verbo distingue su apreciación de la realidad que el narrador ha revelado al lector.

1 Samuel 1:14 north

La primera palabra de Elí nace de una interpretación equivocada

El sacerdote reprende a Ana como si estuviera ebria. La acusación hace necesaria una respuesta que distinga su aflicción de la conducta que él supone.

Explicación del versículo

Elí pregunta hasta cuándo seguirá borracha y le ordena dejar el vino. Sus palabras toman como cierto lo que había deducido al observarla. No comienza pidiendo que explique qué ocurre.

El lector sabe que la reprensión se basa en un error. Ana ha estado orando en silencio desde una profunda amargura. La distancia entre lo narrado y lo dicho por Elí permite evaluar sus palabras sin confundirlas con una declaración del Señor.

La posición del sacerdote da peso a la acusación, pero no la vuelve verdadera. En este encuentro necesita información que solo recibirá al escuchar a la mujer. El relato hará visible que puede cambiar su respuesta cuando ella hable.

La orden de dejar el vino prepara la explicación de Ana: no ha bebido vino ni bebida embriagadora. El diálogo contrastará la causa que Elí imagina con la angustia que realmente ha llevado a la mujer al santuario.

El momento añade una nueva dificultad a quien ya había sufrido provocaciones en la casa. La respuesta de Ana mostrará que puede hablar con respeto y, al mismo tiempo, rechazar una acusación injusta.

Exégesis del pasaje

עַד מָתַי תִּשְׁתַּכָּרִין, ʿad mātay tištakkārîn, significa «¿hasta cuándo estarás borracha?». La pregunta presupone la conducta que Elí le atribuye.

הָסִירִי אֶת יֵינֵךְ, hāsîrî ʾet yênēkh, ordena apartar su vino. En la conversación funciona como una reprensión basada en la suposición anterior.

Aplicación: escuchar antes de concluir

Jesús llamó a juzgar con justicia y no por las apariencias en Juan 7:24. Al seguir a nuestro Señor, escucha a la persona antes de convertir una impresión en acusación. Si tienes responsabilidad de cuidar o dirigir, su gracia te llama a ejercerla con verdad y consideración, dispuesto también a corregir tu primera lectura de una situación.

1 Samuel 1:15 north

Ana explica que su estado procede de la angustia y de la oración

Su respuesta rechaza la embriaguez sin abandonar el respeto. La imagen de derramar el alma revela el sentido de lo que Elí había observado.

Explicación del versículo

«No, señor mío» corrige la acusación con claridad. Ana reconoce la posición del sacerdote al dirigirse a él respetuosamente, pero no acepta como verdadera una descripción equivocada de su conducta.

Se presenta como una mujer angustiada en espíritu. La frase explica su estado desde el sufrimiento que el narrador ya ha contado. Elí había visto el movimiento de los labios; ahora escucha lo que había detrás de esa apariencia.

Ana afirma que no ha bebido vino ni bebida embriagadora. La negación responde de manera directa al mandato del sacerdote. Su comportamiento no procede de lo que él había supuesto.

Lo que ha hecho es derramar su alma delante de Jehová. La imagen presenta la oración como una entrega abierta de su angustia. Ha puesto ante el Señor lo que pesaba sobre ella, con palabras y lágrimas que los demás no habían oído.

La expresión tiene una relación clara con Salmo 62:8, que invita a derramar el corazón delante de Dios como refugio. La conexión ayuda a comprender que Ana ha acudido a Jehová con confianza en medio de su debilidad.

Exégesis del pasaje

קְשַׁת רוּחַ, qešat rûaḥ, expresa una condición de espíritu afligido o sobrecargado. En esta respuesta describe la dureza de lo que está viviendo.

וָאֶשְׁפֹּךְ אֶת נַפְשִׁי, wāʾešpōkh ʾet nafšî, significa «he derramado mi alma». La metáfora del derramamiento comunica la apertura de toda la persona delante de Dios.

לִפְנֵי יְהוָה, lifnê YHWH, «delante de Jehová», identifica ante quién ha puesto su aflicción. El sentido de la escena es una relación de oración, aunque Elí la haya interpretado de otra manera.

1 Samuel 1:16 north

La súplica de Ana procede de su congoja, no de una conducta perversa

Ana pide que Elí no la tenga por una mujer indigna. La explicación completa corrige el juicio inicial y prepara una respuesta de paz.

Explicación del versículo

Ana pide al sacerdote que no la considere una mujer perversa. La petición atañe a cómo está siendo interpretada en ese momento. Su larga permanencia y sus labios en movimiento pertenecen a la oración, no a una conducta de embriaguez.

La razón que ofrece es la abundancia de su congoja y aflicción. Ha hablado durante tanto tiempo porque el dolor es grande. La duración que Elí observó recibe así una explicación coherente con el relato anterior.

Se llama de nuevo su sierva, manteniendo el respeto mientras reclama una comprensión verdadera. Su respuesta reúne humildad y firmeza: no necesita insultar al sacerdote para corregir lo que él ha dicho.

La expresión sobre una mujer perversa encontrará un contraste importante con 1 Samuel 2:12, donde los hijos de Elí sí serán descritos como hombres perversos. La narración distingue a quien es sospechada injustamente de quienes ejercen un oficio sagrado mientras desprecian al Señor.

El diálogo abre la posibilidad de que Elí pase de reprender a escuchar y bendecir. Ana ha explicado el sentido de su presencia sin renunciar a la oración que la llevó al santuario.

Exégesis del pasaje

בַּת בְּלִיָּעַל, bat beliyyaʿal, literalmente «hija de perversidad» o de indignidad, es una forma idiomática de caracterizar a una mujer perversa. Ana pide que esa descripción no se le atribuya.

מֵרֹב שִׂיחִי וְכַעְסִי, mērōb śîḥî wekhaʿsî, expresa que ha hablado por la abundancia de su congoja y aflicción. El contexto presenta una carga interior que busca expresión delante de Dios.

1 Samuel 1:17 north

Elí deja la acusación y pide para Ana paz y respuesta de Dios

Después de escucharla, el sacerdote pronuncia una bendición. La conversación cambia de una interpretación injusta a una petición favorable delante del Dios de Israel.

Explicación del versículo

Elí responde con «ve en paz». Las palabras reemplazan la reprensión inicial y permiten que Ana se retire sin la acusación que había pesado sobre ella. Su explicación ha sido escuchada.

El sacerdote pide que el Dios de Israel le conceda su petición. La respuesta reconoce a Dios como quien puede atender la súplica. Elí no se presenta como dueño de la respuesta ni como quien puede otorgar el hijo por autoridad propia.

La traducción conserva la forma de bendición: «que el Dios de Israel te conceda». El diálogo no cita aquí un oráculo que nombre al niño o fije el momento de su nacimiento. La palabra del sacerdote acompaña con esperanza la oración que Ana ha presentado.

El cambio en la conversación es importante para la mujer. Había tenido que defender el sentido de su presencia; ahora recibe una despedida de paz y una petición por su bien. La escena muestra el fruto de escuchar una explicación antes desconocida.

El relato continuará con la respuesta de Ana y su disposición renovada. El nacimiento vendrá después, atribuido al recuerdo favorable de Jehová. La bendición y la acción divina se relacionan dentro de la historia sin confundirse con la capacidad personal del sacerdote.

Exégesis del pasaje

לְכִי לְשָׁלוֹם, lekhî lešālôm, significa «ve en paz». La paz comprende bienestar y una despedida favorable, en contraste con la acusación anterior.

יִתֵּן אֶת שֵׁלָתֵךְ, yittēn ʾet šēlātēkh, expresa el deseo de que Dios conceda su petición. El sujeto es el Dios de Israel, a quien Elí encomienda la súplica de Ana.

אֲשֶׁר שָׁאַלְתְּ, ʾăšer šāʾalt, significa «que has pedido». El vocabulario de pedir recorrerá el relato hasta el nombre y la dedicación de Samuel.

1 Samuel 1:18 north

Ana vuelve a comer antes de conocer el desenlace de su petición

La oración y la palabra de paz marcan un cambio en su disposición. El relato muestra ese alivio mientras la respuesta sobre el hijo todavía está por llegar.

Explicación del versículo

Ana responde con una expresión de favor y respeto. La conversación que comenzó con una reprensión termina ahora en una relación distinta: ha sido escuchada y puede marcharse después de recibir una bendición.

La mujer sigue su camino y come. El detalle responde a lo contado antes, cuando las provocaciones la hacían llorar y no comer. La narración hace visible el cambio mediante una acción cotidiana.

Su rostro ya no está triste. La expresión señala una transformación en la manera de afrontar el momento. No dice que haya olvidado su deseo o que ya tenga la prueba del embarazo; el nacimiento será narrado después de la vuelta a casa.

El orden de los acontecimientos importa: presenta su dolor, es escuchada, recibe una palabra de paz y retoma la comida. El alivio aparece antes de que el lector conozca cómo se resolverá la petición.

La escena conserva el valor de la oración dentro de la espera. Ana ha podido poner su aflicción delante de Jehová y dejar el santuario con una disposición renovada. La historia seguirá mostrando que el don del hijo depende de la intervención del Señor.

Exégesis del pasaje

תִּמְצָא שִׁפְחָתְךָ חֵן, timṣāʾ šifḥātekhā ḥēn, expresa «que tu sierva halle favor». Es una respuesta respetuosa a la bendición recibida.

וּפָנֶיהָ לֹא הָיוּ לָהּ עוֹד, ûfāneyhā lōʾ hāyû lāh ʿôd, es una expresión elíptica sobre su rostro: ya no tenía la apariencia anterior. El contexto de llanto y falta de apetito sostiene el sentido de que dejó de verse triste.

Aplicación: presentar tu petición y recibir la paz de Cristo

Filipenses 4:6–7 invita a presentar las peticiones a Dios y habla de su paz que guarda el corazón en Cristo Jesús. Puedes acudir al Padre con lo que necesitas mientras el desenlace sigue abierto. Descansa en nuestro Señor y Salvador, y permite que su gracia sostenga también las responsabilidades sencillas del día.

1 Samuel 1:19 north

La vuelta a casa abre la respuesta de Dios a la oración

La familia adora antes de regresar a Ramá. En la vida matrimonial de Elcana y Ana, el narrador reconoce el recuerdo favorable de Jehová.

Explicación del versículo

La familia se levanta temprano y adora delante de Jehová. La salida de Silo mantiene la orientación de culto con que había comenzado la visita. La oración de Ana forma parte de una relación con el Señor que continúa al volver a casa.

Elcana y Ana regresan a Ramá. El nombre enlaza el santuario con el hogar presentado al principio del capítulo. La respuesta que se desarrollará no queda limitada al tiempo pasado junto a Elí.

El marido tiene relaciones con su esposa y Jehová se acuerda de ella. El narrador reúne la vida matrimonial y la intervención divina, atribuyendo al Señor el favor que hará posible el nacimiento.

«Se acordó» responde a la petición de Ana de que Dios la recordara y no la olvidara. La expresión describe una atención que se manifiesta en acción. No pretende decir que el Señor hubiera perdido el conocimiento de su existencia.

Un lenguaje semejante aparece en Génesis 30:22–24, cuando Dios se acuerda de Raquel y ella concibe. En ambas historias, el nacimiento es reconocido como un don que responde a una situación de aflicción.

El versículo todavía no narra el parto. Sitúa el comienzo de la respuesta después de la oración, la bendición y el regreso. La historia dará tiempo a la concepción y al nacimiento antes de presentar el nombre del hijo.

Exégesis del pasaje

וַיֵּדַע, wayyēdaʿ, literalmente «conoció», se utiliza aquí para las relaciones íntimas entre Elcana y Ana. El contexto matrimonial y el nacimiento siguiente precisan el sentido.

וַיִּזְכְּרֶהָ יְהוָה, wayyizkerehā YHWH, significa «Jehová se acordó de ella». La fórmula presenta el recuerdo divino como una intervención favorable y enlaza con el vocabulario de la oración.

1 Samuel 1:20 north

El nombre de Samuel conserva la memoria de una petición escuchada

Ana concibe, da a luz un hijo y lo llama Samuel. Al explicar el nombre, recuerda de quién recibió al niño y cómo había presentado su necesidad.

Explicación del versículo

El relato deja transcurrir el tiempo hasta la concepción y el nacimiento. La respuesta divina se hace visible en un hijo que llega a la casa de Elcana y Ana. El sufrimiento del comienzo no era el único horizonte que el narrador iba a contar.

Ana pone al niño el nombre Samuel y relaciona esa elección con haberlo pedido a Jehová. Su explicación conserva la memoria de la oración: el hijo que tiene delante es aquel por quien había suplicado en Silo.

La relación entre el nombre y la petición pertenece al modo en que el relato interpreta el nacimiento. Los sonidos y las palabras se enlazan para recordar lo ocurrido, sin que sea necesario reducir el nombre a una etimología exacta del verbo pedir.

El vocabulario de la petición seguirá en el final del capítulo. Ana dirá que Jehová le concedió lo que había pedido y que ahora entrega al niño al Señor. El nombre anticipa así la relación entre recibir y dedicar.

El nacimiento tampoco pone fin a la responsabilidad asumida en la oración. Ana tendrá que alimentar al niño durante su primera etapa de vida y cumplir después la promesa. La historia seguirá mostrando el don y el cuidado que corresponde a quienes lo reciben.

Exégesis del pasaje

שְׁמוּאֵל, šemûʾēl, es Samuel. Ana relaciona el nombre con el hecho de haber recibido de Jehová al hijo por quien oró.

מֵיְהוָה שְׁאִלְתִּיו, mēYHWH šeʾiltîw, significa «a Jehová se lo pedí». La explicación crea una asociación narrativa con el nombre. La forma šeʾiltîw pertenece al verbo pedir; el pasaje recuerda la petición sin ofrecer una derivación lingüística regular de todas las consonantes de Samuel.

לִתְקֻפוֹת הַיָּמִים, litqufôt hayyāmîm, expresa el transcurso o cumplimiento de un período. La narración marca que pasó el tiempo, sin dar una fecha exacta del nacimiento.

1 Samuel 1:21 north

La vida de adoración de la familia continúa después del nacimiento

Elcana vuelve a subir para ofrecer el sacrificio anual y cumplir su voto. La respuesta recibida por Ana no cierra la relación de la casa con el Señor.

Explicación del versículo

Elcana sube con su familia para presentar el sacrificio anual. La visita retoma la práctica descrita al comienzo del capítulo. El nacimiento de Samuel ha cambiado la situación de Ana, pero la adoración sigue formando parte de la vida del hogar.

El versículo añade el cumplimiento de su voto. El posesivo se refiere a Elcana dentro de la frase, aunque no se cita aquí la formulación de lo que había prometido. El voto de Ana ya fue contado de manera expresa y su cumplimiento ocupará los versículos siguientes.

La mención de toda la familia recibe una precisión inmediata: Ana no subirá todavía porque permanece con el niño hasta destetarlo. La narración general del viaje y la explicación particular deben leerse juntas.

La diferencia no se presenta como una renuncia de Ana al servicio prometido. Ella explicará cuándo llevará al hijo para dejarlo allí. El cuidado durante la primera etapa de su vida forma parte del camino hacia la entrega.

El episodio une la continuidad de la adoración con las responsabilidades nuevas que trae el nacimiento. La familia tiene que sostener al niño y dar forma concreta a las palabras pronunciadas delante de Jehová.

Exégesis del pasaje

זֶבַח הַיָּמִים, zebaḥ hayyāmîm, nombra el sacrificio periódico, entendido aquí como el sacrificio anual. La expresión enlaza con la regularidad de las subidas a Silo.

נִדְרוֹ, nidrô, significa «su voto». La palabra conserva el compromiso personal dentro de la narración del culto, sin detallar aquí una nueva fórmula de promesa.

1 Samuel 1:22 north

La espera hasta el destete prepara una dedicación de toda la vida

Ana permanece con Samuel durante su primera crianza. La decisión tiene un límite y un propósito claros: llevarlo después para que sirva a Jehová.

Explicación del versículo

Ana no participa todavía en la subida. Explica a su marido que esperará hasta que el niño sea destetado. El nacimiento ha dado paso a una etapa de cuidado en la que ella lo amamanta y atiende.

Su intención sigue siendo llevarlo al santuario. La demora tiene una razón vinculada a las necesidades del niño, en lugar de expresar que ha cambiado la promesa. El versículo siguiente mostrará que Elcana aprueba esta decisión.

El texto no proporciona una edad exacta para el destete. Lo que marca es la conclusión de una etapa de dependencia que hará posible presentar al niño y dejarlo al servicio de Jehová. La narración conserva ese límite sin contar los meses o años.

«Para siempre» se comprende por la promesa de todos los días de su vida. La dedicación no tendrá una fecha breve de vencimiento después de la cual Ana reclame al hijo para una vida ajena al servicio del Señor.

El ministerio posterior de Samuel incluirá recorridos por Israel y residencia en Ramá, según 1 Samuel 7:15–17. La dedicación vitalicia se cumplirá en una vida de servicio, no en la obligación de no salir físicamente de un edificio.

Exégesis del pasaje

עַד יִגָּמֵל הַנַּעַר, ʿad yiggāmēl hannaʿar, significa «hasta que el niño sea destetado». La frase establece el momento previsto para la presentación.

וְנִרְאָה אֶת פְּנֵי יְהוָה, wenirʾāh ʾet penê YHWH, expresa presentarse ante Jehová. El lenguaje sitúa la entrega en el lugar de culto.

עַד עוֹלָם, ʿad ʿôlām, «para siempre», tiene aquí el alcance de una dedicación permanente durante su vida, tal como especifican el voto y la declaración final del capítulo.

1 Samuel 1:23 north

Elcana apoya el cuidado del niño y encomienda la promesa al Señor

El marido acepta que Ana espere hasta el destete. La resolución familiar mantiene juntas la crianza inmediata y la dedicación anunciada.

Explicación del versículo

Elcana le dice que haga lo que le parezca bien y permanezca hasta destetar al niño. Su respuesta reconoce la razón de Ana y le permite continuar la crianza sin presentar la espera como una falta de fidelidad.

La aprobación concuerda con el marco de Números 30:10–15, donde el compromiso de una mujer casada puede quedar confirmado por su marido. La historia muestra un apoyo efectivo al camino por el que Ana cumplirá lo que prometió.

«Que Jehová confirme su palabra» añade una petición dirigida a Dios. Elcana no trata el futuro del niño como algo sostenido solo por la resolución de los padres. Encomienda al Señor el cumplimiento firme de lo que se ha abierto mediante la oración y la respuesta recibida.

La lectura masorética dice «su palabra». Puede entenderse en relación con el favor de Dios y la bendición sacerdotal que acompañó la petición. Otras lecturas orientan la frase hacia la confirmación de la promesa de Ana; de ahí las traducciones que piden ayuda para cumplir su voto. La diferencia debe reconocerse sin atribuir aquí un nuevo discurso divino que el relato no cita.

La última oración vuelve al cuidado concreto: Ana permanece y amamanta al hijo hasta destetarlo. La promesa de servicio se prepara mediante atención constante a una vida pequeña. La fidelidad comienza antes de la presentación pública.

Exégesis del pasaje

הַטּוֹב בְּעֵינַיִךְ, haṭṭôb beʿênayikh, significa «lo bueno a tus ojos». En esta conversación expresa la aceptación de Elcana respecto a la decisión que Ana acaba de explicar.

יָקֵם יְהוָה אֶת דְּבָרוֹ, yāqēm YHWH ʾet debārô, es «que Jehová establezca su palabra». El sufijo de debārô es masculino singular y sostiene la lectura «su palabra» conservada en la traducción.

וַתֵּינֶק אֶת בְּנָהּ, wattêneq ʾet benāh, describe que amamantó a su hijo. La frase final concreta cómo transcurre el tiempo de espera.

1 Samuel 1:24 north

Ana lleva al niño a Silo con las ofrendas de la presentación

Concluido el destete, Ana cumple el momento que había anunciado. El niño llega a la casa de Jehová acompañado por animales, harina y vino.

Explicación del versículo

Ana lleva consigo a Samuel después de destetarlo. La condición de la espera se ha cumplido y la promesa pasa a su realización. El relato no da una edad exacta del niño; insiste en que todavía era pequeño.

La traducción conserva tres toros, de acuerdo con la lectura masorética. Otra lectura antigua, reflejada en algunas versiones, habla de un toro de tres años. La diferencia corresponde a los animales de la ofrenda y no permite fijar por ella la edad de Samuel.

El versículo siguiente menciona el toro sacrificado en singular. Ese dato forma parte de la escena, pero no describe por sí solo el destino de todos los animales nombrados según la lectura de este versículo. La diferencia textual debe reconocerse sin confundir las dos formulaciones.

La harina se mide en un efa, expresado aquí mediante unos veintidós litros. Es una capacidad aproximada para un producto seco, no un peso. El vino se lleva en un recipiente que la traducción identifica como odre, sin que se indique su capacidad.

Las provisiones acompañan la presentación en la casa de Jehová. La atención principal vuelve al niño: es el hijo pedido en oración y el que Ana se dispone a dedicar. El viaje muestra que la gratitud toma la forma de una promesa cumplida.

La frase final destaca su corta edad dentro de esta entrega. El capítulo siguiente lo presentará sirviendo bajo la dirección de Elí y recibiendo cada año el cuidado de su madre mediante un manto pequeño.

Exégesis del pasaje

בְּפָרִים שְׁלֹשָׁה, befārîm šelōšāh, significa «con tres toros». El plural de toros y el numeral sostienen la lectura conservada, frente a la alternativa que describe la edad de un solo animal.

וְאֵיפָה אַחַת קֶמַח, weʾêfāh ʾaḥat qemaḥ, es «un efa de harina». La equivalencia aproximada de veintidós litros expresa la capacidad de la medida antigua.

נֵבֶל יַיִן, nēbel yayin, nombra el recipiente de vino. El término se ha entendido como odre o vasija; la elección no determina una cantidad que el pasaje no da.

וְהַנַּעַר נָעַר, wehannaʿar nāʿar, literalmente «y el niño era un niño», destaca aquí que seguía siendo pequeño. La repetición sostiene la observación final de la traducción.

1 Samuel 1:25 north

El sacrificio acompaña la presentación del hijo ante Elí

La familia sacrifica el toro y lleva al niño al sacerdote. La secuencia prepara la declaración con que Ana explicará el sentido de la entrega.

Explicación del versículo

El relato menciona el sacrificio del toro antes de llevar al niño a Elí. La presentación de Samuel ocurre dentro de una escena de adoración y ofrenda al Señor, no como una gestión familiar separada del culto.

El animal es sacrificado y el niño es presentado al sacerdote. Cada acción tiene su objeto propio. La dedicación de Samuel se realizará en el servicio a Jehová bajo la dirección de Elí, como confirmará el comienzo del capítulo siguiente.

La mención del toro en singular identifica el animal sacrificado en esta acción. La lista de ofrendas del versículo anterior y su dificultad textual ya han preparado el contexto; este versículo concentra la mirada en la secuencia que conduce al encuentro.

Elí vuelve a aparecer como la persona ante quien Ana había explicado su aflicción y de quien había recibido una palabra de paz. Ahora se presenta con el hijo por quien oró, de manera que el sacerdote podrá reconocer la relación entre la petición y el don.

La escena todavía necesita las palabras de Ana. El niño no llega sin historia: ella recordará quién es, qué había pedido y por qué lo entrega al servicio de Jehová. La narración pasa así de las acciones del culto al testimonio de la madre.

Exégesis del pasaje

וַיִּשְׁחֲטוּ, wayyišḥăṭû, significa «sacrificaron» o «degollaron». El objeto que sigue es el toro, dentro de la ofrenda llevada a Silo.

וַיָּבִיאוּ אֶת הַנַּעַר, wayyābîʾû ʾet hannaʿar, expresa que llevaron al niño. La acción se dirige a Elí y prepara la explicación sobre su futuro servicio.

1 Samuel 1:26 north

Ana se identifica recordando la oración que Elí había presenciado

La madre llama la atención del sacerdote y enlaza el encuentro presente con el anterior. El niño que lleva dará un nuevo sentido al recuerdo de aquella aflicción.

Explicación del versículo

Ana se dirige a Elí con respeto y le pide atención. La solemnidad de su expresión subraya la verdad de lo que está a punto de contar. Se presenta como la misma mujer que había estado allí orando a Jehová.

El recuerdo identifica una escena compartida. Elí la había observado, acusado y luego escuchado. Ana no necesita contar otra vez todas sus circunstancias para situar al sacerdote ante la historia del niño.

La mención de que estuvo junto a él y en ese lugar da concreción a su testimonio. La respuesta divina no se presenta como una idea vaga: puede relacionarse con una petición pronunciada en una situación que ambos recuerdan.

El relato conserva su voz en primera persona. La mujer cuya conducta había sido malinterpretada puede ahora explicar la oración desde el don recibido. Su intervención pone en el centro a Jehová, a quien dirigió la súplica.

La identificación prepara la afirmación siguiente: por este niño oraba. El regreso a Silo se convierte así en un acto de memoria agradecida y en el comienzo público del cumplimiento de su promesa.

Exégesis del pasaje

בִּי אֲדֹנִי, bî ʾădōnî, es una expresión de ruego respetuoso, equivalente a pedir atención al señor al que se dirige.

חֵי נַפְשְׁךָ, ḥê nafšekhā, literalmente «vive tu persona» o «por tu vida», es una fórmula solemne de afirmación. En la conversación respalda la veracidad de su identificación.

אֲנִי הָאִשָּׁה, ʾănî hāʾiššāh, significa «yo soy la mujer». El pronombre da claridad al vínculo entre la oración pasada y su presencia actual.

1 Samuel 1:27 north

Ana reconoce en el hijo la respuesta concreta a su oración

Señala al niño y atribuye a Jehová el don recibido. El testimonio prepara la dedicación que había prometido antes de su nacimiento.

Explicación del versículo

«Por este niño oraba» une la petición pasada con la vida que Ana tiene ahora delante. La respuesta no se describe solo como un cambio de ánimo: el hijo presentado es aquel por quien suplicó en Silo.

Ana dice que Jehová le concedió su petición. Reconoce al Señor como dador, en continuidad con la afirmación del narrador de que se acordó de ella. Elí escucha el testimonio, pero no ocupa el lugar de quien otorgó la vida.

La repetición del vocabulario de pedir hace visible la coherencia del relato. Ana había pedido ser recordada, había explicado su aflicción al sacerdote y había dado al niño un nombre relacionado con esa súplica. Ahora puede expresar su gratitud de manera directa.

El testimonio se dirige a Elí porque él tendrá una responsabilidad en el servicio del niño. La madre lo ayuda a comprender que su llegada no es una decisión sin antecedentes. Forma parte de la respuesta de Dios y del voto pronunciado por ella.

La afirmación conduce al «por eso» de la entrega siguiente. El don recibido despierta una responsabilidad que Ana no ha olvidado. Llevar a Samuel al santuario es una manera de honrar al Señor de quien reconoce haberlo recibido.

Exégesis del pasaje

אֶל הַנַּעַר הַזֶּה הִתְפַּלָּלְתִּי, ʾel hannaʿar hazzeh hitpallāltî, significa «por este niño oraba». El demostrativo relaciona la súplica con el hijo que está siendo presentado.

וַיִּתֵּן יְהוָה לִי, wayyittēn YHWH lî, expresa «Jehová me dio». El verbo de dar sitúa la respuesta como un don que Ana reconoce con gratitud.

שְׁאֵלָתִי, šeʾēlātî, es «mi petición». Su relación con el verbo pedir enlaza esta declaración con la oración y con el nombre de Samuel.

1 Samuel 1:28 north

La gratitud de Ana se expresa en una dedicación permanente

El hijo que recibió de Jehová queda confiado a su servicio durante toda la vida. El capítulo termina en adoración y deja preparado el ministerio del niño.

Explicación del versículo

«Por eso» enlaza la entrega con la petición concedida. Ana reconoce que recibió al hijo de Jehová y cumple el voto que hizo antes de concebir. La respuesta al don se convierte en una acción concreta.

Lo entrega al Señor durante todos los días que viva. La formulación precisa el alcance de la dedicación anunciada como «para siempre». El niño servirá bajo la dirección de Elí y después desarrollará el ministerio que el libro irá mostrando.

El lenguaje hebreo vuelve sobre el verbo pedir y lo emplea en una forma que puede expresar ceder o prestar. Dentro de esta promesa, la cesión no tiene un plazo breve: Ana declara que Samuel queda dedicado a Jehová por toda su vida. La traducción «lo entrego» comunica ese sentido contextual.

La dedicación incluye una separación de la convivencia cotidiana, pero el cuidado materno continuará. 1 Samuel 2:18–19 mostrará a Samuel sirviendo y a su madre llevándole cada año un manto. La promesa se cumple sin que Ana deje de interesarse por su hijo.

La última acción es adorar a Jehová. El verbo está en singular masculino, aunque no se nombra expresamente a su sujeto en esta frase. La escena concluye orientada al Señor, y el cántico de Ana ampliará esa alabanza al comienzo del capítulo siguiente.

El nacimiento ha respondido a la aflicción de una mujer y ha abierto una historia de servicio para Israel. El don recibido no queda separado de la fidelidad que ahora asumen la madre, la familia y quienes cuidarán al niño en Silo.

Exégesis del pasaje

הִשְׁאִלְתִּהוּ, hišʾiltîhû, significa que lo ha cedido o entregado. La forma está relacionada con el verbo pedir y prolonga el juego de palabras entre la petición recibida y la dedicación del hijo.

שָׁאוּל לַיהוָה, šāʾûl laYHWH, expresa que queda cedido o dedicado a Jehová. La frase está delimitada por todos los días de su vida y debe comprenderse dentro del compromiso de servicio.

וַיִּשְׁתַּחוּ, wayyištaḥû, es la forma singular de postrarse o adorar empleada al final. La acción cierra la presentación con reconocimiento del Señor.

Aplicación: responder a la misericordia con una vida entregada

Romanos 12:1–2 llama a responder a las misericordias de Dios ofreciendo la vida a su servicio. 1 Pedro 2:4–5 fundamenta nuestra ofrenda en Jesucristo, por medio de quien resulta aceptable a Dios. Confía en él como tu Salvador y entrega al Padre tus capacidades, tu tiempo y tus responsabilidades. El Espíritu Santo te guía conforme a la Palabra para que esa gratitud tome forma en la vida diaria.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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