El comienzo de una amistad fiel
Jonatán responde a David con un afecto profundo. Esta amistad será un contraste decisivo con los celos que dominarán a Saúl.
Explicación del versículo
La escena continúa la conversación que cerró el capítulo anterior. David ha dicho que es hijo de Isaí, de Belén, y Jonatán queda estrechamente vinculado a él. El relato no reproduce otra conversación entre los jóvenes ni enumera todo lo que Jonatán pensó. Presenta el nacimiento de una lealtad que después se expresará en un pacto, regalos y protección ante el peligro.
Jonatán ya había mostrado confianza en que Jehová puede salvar con muchos o con pocos, como se ve en 1 Samuel 14:6–7. David había afrontado al filisteo afirmando igualmente que la victoria pertenece a Jehová. Estos antecedentes permiten comprender la afinidad entre ambos, aunque este versículo no diga que hicieron un examen de sus convicciones antes de comenzar su amistad.
Amarlo como a sí mismo significa que Jonatán considera el bien de David como algo que le importa personalmente. La cercanía no queda reducida a admirar una hazaña militar. Conforme avance la historia, el hijo del rey tendrá que escoger entre proteger su propia ventaja dinástica y mantenerse fiel al hombre que su padre persigue. Aquí se establece el afecto que hace inteligibles esas decisiones posteriores.
El lenguaje del alma unida describe una relación humana intensa. En Génesis 44:30–31 se emplea una imagen semejante para explicar cuánto depende emocionalmente Jacob de Benjamín. Por tanto, no conviene transformar esta expresión en una ceremonia misteriosa o en una afirmación de que dos personas han dejado de tener voluntad propia.
Exégesis del pasaje
נִקְשְׁרָה —niqšerá, «quedó ligada»— presenta el vínculo como algo firmemente establecido. נֶפֶשׁ —néfeš, «alma», «vida» o «persona» según el contexto— aquí comunica la entrega de la persona entera al afecto de la amistad. La expresión כְּנַפְשׁוֹ —kenafšó, «como a sí mismo»— da la medida de ese amor.
Aplicación
Jesús lleva el amor por los amigos a su expresión suprema al entregar su vida, según Juan 15:12–15. Su amor salvador precede y sostiene el nuestro. Tú puedes aprender de esta amistad a procurar el bien de otra persona sin convertir sus dones en una amenaza para tu propia importancia.