La escasez de revelación prepara el significado del llamamiento de Samuel
Samuel sigue sirviendo bajo la dirección de Elí en una época de pocas visiones. El encuentro que viene inaugurará una etapa nueva en la comunicación de la palabra de Jehová.
Explicación del versículo
El relato retoma a Samuel en la continuidad de su servicio. Todavía es joven y se encuentra bajo la dirección de Elí. El llamamiento ocurre dentro de esa vida de dedicación y aprendizaje que comenzó con la entrega de Ana.
La palabra de Jehová era escasa. La noticia se refiere a la comunicación divina que el relato relaciona con las visiones y con el posterior ministerio profético de Samuel. No afirma que Israel hubiera perdido todo conocimiento de su historia o de la Ley.
Las visiones no eran frecuentes. La segunda frase precisa la situación de la primera: la revelación no se estaba extendiendo de manera habitual. El lector puede comprender por qué el acontecimiento que seguirá tendrá un alcance mayor que una experiencia privada.
El capítulo anterior ya presentó una palabra verdadera mediante un hombre de Dios. Por eso la escasez no significa ausencia absoluta. El contraste será entre una situación de poca revelación y el servicio estable de un profeta reconocido por Israel.
La narración avanzará desde Samuel, que todavía no reconoce quién lo llama, hasta la afirmación de que Jehová se le revela por su palabra. El movimiento del capítulo muestra que la iniciativa y la autoridad de esa revelación pertenecen al Señor.
El comienzo también coloca el juicio sobre Elí dentro de ese nuevo servicio. El primer mensaje recibido por Samuel no será una afirmación de prestigio personal, sino una palabra difícil que deberá escuchar y transmitir.
Exégesis del pasaje
יָקָר, yāqār, puede expresar algo valioso o poco común. La referencia siguiente a las visiones sostiene aquí el sentido de escaso o infrecuente.
אֵין חָזוֹן נִפְרָץ, ʾên ḥāzôn nifrāṣ, expresa que no había visión extendida o frecuente. La construcción explica la situación de revelación descrita.
לִפְנֵי עֵלִי, lifnê ʿēlî, sitúa el servicio de Samuel ante Elí. En el contexto mantiene la relación de dirección que la narración viene mostrando.