1 Samuel 31 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Samuel 31

Muerte de Saúl y de sus hijos

1 Los filisteos combatían contra Israel. Los hombres de Israel huyeron de los filisteos y cayeron muertos en el monte Gilboa.   N1

2 Los filisteos alcanzaron a Saúl y a sus hijos. Mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.   N2

3 La batalla arreció contra Saúl. Los arqueros lo encontraron, y él se estremeció de angustia ante ellos.   N3

4 Saúl le dijo a su escudero: «Desenvaina tu espada y atraviésame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos, me atraviesen y me maltraten». Pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada y se echó sobre ella.   N4

5 Cuando su escudero vio que Saúl había muerto, también él se echó sobre su espada y murió con él.   N5

6 Así murieron juntos aquel día Saúl, sus tres hijos, su escudero y todos sus hombres.   N6

7 Los israelitas que estaban al otro lado del valle y al otro lado del Jordán vieron que los hombres de Israel habían huido y que Saúl y sus hijos habían muerto. Abandonaron las ciudades y huyeron. Los filisteos llegaron y se establecieron en ellas.   N7

8 Al día siguiente, los filisteos fueron a despojar a los muertos y encontraron a Saúl y a sus tres hijos caídos en el monte Gilboa.   N8

Los filisteos humillan el cuerpo de Saúl

9 Le cortaron la cabeza, le quitaron las armas y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para anunciar la noticia en el templo de sus ídolos y al pueblo.   N9

10 Pusieron sus armas en el templo de Astarot y clavaron su cuerpo en la muralla de Bet-sán.   N10

Los hombres de Jabes recuperan los cuerpos

11 Cuando los habitantes de Jabes de Galaad oyeron lo que los filisteos le habían hecho a Saúl,   N11

12 todos los hombres valientes se levantaron y caminaron toda la noche. Bajaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos de la muralla de Bet-sán, los llevaron a Jabes y los quemaron allí.   N12

13 Después tomaron sus huesos y los sepultaron debajo del tamarisco en Jabes. Ayunaron siete días.   N13

menu_book Notas de estudio de 1 Samuel 31

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Samuel 31:1 north

La batalla de Gilboa culmina la crisis de Saúl

El relato vuelve al ejército de Israel y muestra su derrota ante los filisteos, mientras David permanece apartado de esta campaña.

Explicación del versículo

La narración retoma el frente militar que había motivado la visita de Saúl a Endor. Los capítulos 29–30 han explicado por qué David no se encuentra peleando junto a los filisteos: fue enviado de regreso y después rescató a las familias de Siclag. Ahora el libro vuelve a Israel para contar el desenlace anunciado, sin atribuir a David una intervención en la muerte de Saúl.

El comienzo presenta a los filisteos combatiendo y a los hombres de Israel huyendo. La caída de muchos en el monte Gilboa muestra que la derrota afecta al ejército antes de concentrarse en la casa del rey. No se trata únicamente de una desgracia privada de Saúl; el pueblo que dirige sufre las consecuencias de la batalla.

La relación con 1 Samuel 28:19 permite reconocer el cumplimiento del anuncio de derrota. Esa conexión pertenece al juicio concreto sobre Saúl y a la historia de su reinado. No convierte toda derrota militar o toda muerte en combate en una prueba de que cada persona caída haya recibido una condena individual idéntica.

El escenario final también contrasta con los comienzos prometedores del rey, que había conducido a Israel al rescate de Jabes. El libro no oculta aquella ayuda ni borra ahora el desastre. Su evaluación de la monarquía incluye el modo en que el gobernante escucha a Jehová y el efecto de sus decisiones sobre el pueblo, no solo su capacidad inicial de reunir un ejército.

Exégesis del pasaje

חֲלָלִים —jalalim— significa «muertos» o «caídos» por la violencia del combate. La palabra da gravedad real a la derrota; no describe solo soldados que tropiezan durante la huida.

La apertura con los filisteos combatiendo restablece un escenario ya conocido. No exige situar la batalla un día nuevo después de cada episodio narrado sobre David; el libro ha seguido distintos frentes de la misma crisis.

Texto relacionado: 1 Crónicas 10:1–12

1 Samuel 31:2 north

Los tres hijos nombrados mueren en la batalla

Jonatán, Abinadab y Malquisúa caen cuando los filisteos alcanzan al grupo de Saúl.

Explicación del versículo

La persecución llega hasta Saúl y sus hijos. El narrador identifica por nombre a los tres que mueren: Jonatán, Abinadab y Malquisúa. La enumeración concreta la pérdida de la familia real y prepara la noticia repetida de sus cuerpos en Gilboa. El relato no reduce a los hijos a una cifra anónima dentro del ejército.

La muerte de Jonatán tiene un peso especial después de la amistad y el pacto que compartió con David. Había reconocido el futuro reinado de su amigo (1 Samuel 23:16–18) y no había participado del mismo modo en la hostilidad de Saúl. Su presencia entre los caídos muestra que compartir una catástrofe histórica no significa haber tenido todos la misma conducta ni autoriza a atribuirle personalmente la infidelidad de su padre.

El pasaje narra la pérdida de tres hijos, no la extinción de toda la descendencia de Saúl. 2 Samuel 2:8–10 mostrará vivo a Is-boset, otro hijo, llevado por Abner a reinar sobre Israel. El detalle es necesario para comprender la transición política que seguirá a esta batalla.

El anuncio de Endor acerca de Saúl y sus hijos encuentra aquí su desenlace mortal. Esa relación no explica por sí sola el destino eterno de los caídos. El capítulo se ocupa de la derrota y de la muerte en la historia de Israel; no presenta a todos los miembros de la familia como si fueran moralmente indistinguibles.

Exégesis del pasaje

וַיַּדְבְּקוּ —vayyadbequ— expresa alcanzar o perseguir de cerca. Los filisteos han llegado hasta el grupo real dentro del combate.

בְּנֵי שָׁאוּל —benei Sha’ul— identifica a los tres nombrados como hijos de Saúl. La lista determina a quiénes se refiere esta noticia, sin afirmar que sean todos los hijos que tuvo el rey.

1 Samuel 31:3 north

La presión de los arqueros llena de angustia a Saúl

La batalla se concentra contra el rey, que es alcanzado por la amenaza de los hombres armados con arco.

Explicación del versículo

Después de contar la muerte de los hijos, el narrador concentra la atención en Saúl. La batalla arrecia contra él y los arqueros lo encuentran. El rey ya no aparece como quien dirige con libertad el curso del combate; está bajo una presión que conduce a la conversación desesperada con su escudero.

La NTBT expresa su reacción como un estremecimiento de angustia ante los arqueros. Otras traducciones entienden que queda gravemente herido. La diferencia responde al modo de interpretar la expresión hebrea de sufrimiento en esta escena. En la lectura conservada por la NTBT, el énfasis está en la conmoción de Saúl frente a quienes lo amenazan, sin negar que se encuentre en peligro físico extremo.

El miedo recuerda el corazón tembloroso con el que había visto el campamento filisteo en 28:5. La consulta de Endor no le ha proporcionado una estrategia ni una protección que lo libre de esa amenaza. Lo que temía al contemplar al enemigo se ha convertido ahora en la presión inmediata del combate.

El versículo no describe la localización de una herida ni la trayectoria de una flecha. Tampoco presenta todavía una declaración de que Saúl haya muerto. Su función es mostrar la gravedad de la situación que da lugar a la petición siguiente: que su escudero lo mate antes de caer bajo el poder de los filisteos.

Exégesis del pasaje

וַיָּחֶל —vayyajel— se relaciona con el lenguaje de retorcerse o estremecerse de dolor y angustia. En este contexto la NTBT lo entiende como una fuerte conmoción ante los arqueros. La interpretación de sufrimiento por heridas aparece en otras traducciones; el verbo no ofrece por sí solo un informe médico detallado.

אֲנָשִׁים בַּקָּשֶׁת —anashim baqqashet— significa «hombres con el arco». La expresión identifica a los tiradores mediante el arma que emplean.

1 Samuel 31:4 north

Saúl teme la humillación y se quita la vida

El escudero rechaza la petición de matarlo; Saúl actúa por sí mismo en medio de la derrota.

Explicación del versículo

La petición nace del temor que Saúl expresa: ser atravesado y maltratado por los filisteos. Los llama «incircuncisos», destacando que son enemigos ajenos a la señal del pacto de Israel. El término pertenece a su manera de hablar en esta situación; no cambia la realidad del juicio que había recibido ni le asegura protección automática por su pertenencia al pueblo.

El escudero no quiere obedecer porque tiene mucho miedo. El narrador da esa razón sin precisar todos los pensamientos que intervienen. La negativa deja al rey frente a su propia decisión. La muerte que se narrará no procede de una orden divina dirigida al escudero ni de una intervención de David para alcanzar el trono.

Saúl toma la espada y se echa sobre ella. El texto registra una decisión trágica dentro del derrumbe de su reinado; no la presenta como una enseñanza para imitar o como un requisito del honor de un gobernante. El cuidado de su imagen ante los enemigos no resuelve su relación con Jehová ni protege al pueblo del desastre.

En 2 Samuel 1:6–10, un amalecita afirmará ante David que él mató a Saúl. Conviene distinguir ese testimonio del relato directo del narrador aquí y de su paralelo en 1 Crónicas 10:4–5. El mensajero cree llevar una noticia favorable, según 2 Samuel 4:10; por eso resulta razonable entender su pretensión como un intento interesado de atribuirse la muerte del rey. La afirmación del mensajero debe valorarse como un testimonio dentro de la historia, a la luz de la muerte que el escudero reconoce ya en el versículo siguiente.

Exégesis del pasaje

הָעֲרֵלִים —ha‘arelim— significa «los incircuncisos». En el discurso de Saúl señala a los adversarios filisteos, no una causa física de su capacidad militar.

וְהִתְעַלְּלוּ בִי —vehit‘allelu vi— expresa el abuso o maltrato que teme. El pasaje relata ese temor sin afirmar que el escudero tuviera un deber moral de quitarle la vida.

1 Samuel 31:5 north

El escudero muere después de ver muerto a Saúl

La caída del rey arrastra también a su acompañante, que se quita la vida junto a él.

Explicación del versículo

El narrador afirma que el escudero ve muerto a Saúl. No presenta la noticia solo como una conjetura de los filisteos al día siguiente. Este dato confirma el resultado de la acción del versículo anterior y debe conservar su peso al relacionar la escena con el testimonio que el amalecita dará posteriormente a David.

El escudero repite la acción del rey y muere con él. El relato no ofrece un discurso que explique su decisión ni permite atribuirle con certeza un juramento de morir junto a Saúl. La cercanía de ambos en el desastre queda expresada por la secuencia, pero no se convierte en un mandato sobre la conducta que debe tener quien sirve a una autoridad.

Tampoco se presenta esta muerte como prueba de que el escudero haya cumplido mejor su deber que cuando se negó a matar al rey. El capítulo narra una tragedia que se extiende a su entorno. La participación en el derrumbe de Saúl no debe confundirse con un modelo de fidelidad que obligue a destruir la propia vida.

El acompañante permanece anónimo. Su función en el relato es mostrar la negativa inicial y el desenlace posterior junto al rey. La historia culminará en una noticia colectiva de muerte, haciendo visible que las consecuencias de esta derrota exceden a una sola persona y deshacen el círculo inmediato de Saúl.

Exégesis del pasaje

כִּי מֵת שָׁאוּל —ki met Sha’ul— significa «que Saúl había muerto». La cláusula expresa lo que el escudero ve antes de su propia acción.

וַיָּמָת עִמּוֹ —vayyamat ‘immo— significa «y murió con él». «Con él» sitúa ambas muertes dentro del mismo desenlace, sin ofrecer una declaración sobre su destino después de la muerte.

1 Samuel 31:6 north

El mismo día cierra la historia del grupo real en Gilboa

La muerte de Saúl, de sus tres hijos y de quienes lo rodean resume la derrota de su casa en esta batalla.

Explicación del versículo

El versículo reúne las noticias anteriores en una sola afirmación. Saúl, sus tres hijos, su escudero y sus hombres mueren aquel día. La concentración de personas y de tiempo comunica la magnitud del derrumbe: el rey no cae aislado de su familia y su entorno militar.

«Todos sus hombres» debe entenderse en el marco del grupo de Saúl que el relato está siguiendo. No significa que cada israelita haya muerto. El primer versículo había contado una huida y el siguiente volverá a mencionar a los que escapan. La historia posterior mostrará también a Abner vivo, ejerciendo autoridad militar.

De igual modo, «sus tres hijos» identifica a los nombrados en el versículo 2; no declara que toda la descendencia del rey quede extinguida. La continuidad de Is-boset será importante para el proceso por el que David llega a reinar. El desastre de la casa real en Gilboa y la existencia posterior de otros miembros de la familia son datos que el relato mantiene juntos.

La noticia corresponde al anuncio de derrota y muerte recibido en Endor. Sin embargo, el capítulo no presenta la destrucción del grupo como una oportunidad que David haya provocado. Los capítulos anteriores lo han situado lejos de esta batalla. El final del reinado de Saúl llega por este desenlace, mientras la historia de David continuará sin que él haya ejecutado al rey.

Exégesis del pasaje

בַּיּוֹם הַהוּא יַחְדָּו —bayyom hahu yajdav— significa «aquel día juntos». La frase reúne el desenlace del grupo; no exige que todos hayan recibido el golpe mortal en un mismo segundo.

El paralelo de 1 Crónicas 10:6 resume la caída de la casa de Saúl. Leído junto con 2 Samuel 2:8–10, no obliga a eliminar la supervivencia de Is-boset y Abner.

1 Samuel 31:7 north

La derrota militar provoca huida y pérdida de ciudades

Al conocer la caída del ejército y de la familia real, otras poblaciones abandonan sus ciudades, que son ocupadas por los filisteos.

Explicación del versículo

La atención se amplía desde el grupo de Saúl hacia los israelitas de las zonas nombradas. Ven que el ejército ha huido y que el rey y sus hijos han muerto. El resultado no queda confinado al campo de batalla: la noticia deshace la seguridad de poblaciones que dependían de la defensa israelita.

Abandonar las ciudades es una consecuencia concreta del temor y de la pérdida de protección. El narrador no describe a cada familia ni calcula el número de desplazados. Su interés es mostrar cómo la derrota abre espacio al dominio filisteo, que ya no consiste solo en vencer soldados, sino en establecerse en lugares dejados por sus habitantes.

Las referencias al valle y al Jordán sitúan la extensión de la crisis desde la perspectiva del relato. No ofrecen por sí solas una lista de todas las ciudades ocupadas ni una nueva frontera que pueda dibujarse con exactitud. La afirmación segura es que hay huida de población y ocupación filistea como consecuencia de Gilboa.

Este desenlace contrasta con la función protectora que Israel esperaba del rey. La elección de una figura capaz de ir delante en la guerra no había hecho innecesaria la obediencia a Jehová. El final no elimina toda esperanza para Israel, pero deja a la vista la insuficiencia de confiar en una monarquía como garantía autónoma de seguridad.

Exégesis del pasaje

וַיַּעַזְבוּ אֶת הֶעָרִים —vayya‘azvu et he‘arim— significa «abandonaron las ciudades». Describe una retirada de los habitantes, distinta de una simple salida del ejército del campo de batalla.

וַיֵּשְׁבוּ בָּהֶן —vayyeshvu bahen— significa «se establecieron en ellas». El sujeto son los filisteos; la ocupación da una consecuencia territorial al desastre militar.

1 Samuel 31:8 north

Los vencedores encuentran los cuerpos en el campo de batalla

Al día siguiente, el saqueo de los muertos lleva a los filisteos hasta Saúl y sus tres hijos en Gilboa.

Explicación del versículo

La indicación temporal distingue la batalla del trato posterior a los cuerpos. La muerte de Saúl ya ha sido narrada; ahora los filisteos vuelven al campo para despojar a los caídos. El hallazgo de la familia real no provoca su muerte, sino que les permite identificar y exhibir el resultado de la victoria.

Despojar a los muertos implica quitar bienes o equipo a quienes han caído. El relato se concentrará en las armas del rey y en su cuerpo, porque ambos serán usados para anunciar el triunfo. No se ofrece una descripción de todo lo que recogieron del ejército derrotado ni un inventario económico de aquel saqueo.

La repetición de Saúl y de sus tres hijos confirma la identidad del grupo encontrado. El monte Gilboa vuelve a nombrarse como escenario común, enlazando el comienzo del capítulo con este hallazgo. Los hijos no desaparecen de la narración después de la noticia de su muerte; el cierre contará también la recuperación de sus cuerpos.

El episodio que sigue mostrará la diferencia entre celebrar la derrota del enemigo mediante su humillación y honrar a los muertos mediante su sepultura. Los filisteos convertirán los restos y las armas en señales públicas; los hombres de Jabes actuarán para retirar los cuerpos. Esa última respuesta conservará una memoria de gratitud en medio del desastre.

Exégesis del pasaje

מִמָּחֳרָת —mimmajorat— significa «al día siguiente». La expresión introduce una etapa posterior al día de la batalla, no otro combate en el que Saúl vuelva a morir.

לְפַשֵּׁט אֶת הַחֲלָלִים —lefashet et hajalalim— significa «despojar a los muertos». El objeto son los caídos en el combate, no prisioneros vivos.

1 Samuel 31:9 north

La muerte del rey se convierte en anuncio de victoria

Los filisteos mutilan el cuerpo de Saúl y comunican su triunfo en sus lugares de culto y a su pueblo.

Explicación del versículo

Tras encontrar a Saúl, los filisteos le cortan la cabeza y le quitan las armas. La acción añade humillación pública a la derrota. Las armas y los restos del rey pasan a ser señales de una victoria que quieren hacer conocida en su territorio. El temor de Saúl a quedar bajo el poder de sus enemigos no ha impedido el abuso de su cuerpo después de la muerte.

El anuncio alcanza tanto el ámbito de sus ídolos como al pueblo. El triunfo militar recibe una presentación religiosa dentro de la sociedad filistea. Esa celebración describe la interpretación de los vencedores; no obliga al lector a concluir que sus ídolos hayan derrotado a Jehová. La historia ha relacionado el desenlace con el juicio anunciado por Dios a Saúl.

El comienzo del libro ya había mostrado la captura del arca y su colocación en el templo de Dagón (1 Samuel 5:1–5). Aquel episodio reveló que poseer un trofeo no daba a los filisteos dominio sobre Jehová. El final vuelve a mostrar objetos de victoria en un contexto de culto, pero la soberanía divina no depende de la propaganda de los vencedores.

El contraste con la derrota de Goliat también es doloroso: entonces los filisteos huyeron al ver caído a su campeón; ahora exhiben la caída del rey de Israel. La sucesión de victorias y derrotas no puede reemplazar la pregunta central del libro por la fidelidad a la palabra de Jehová. El éxito militar no es una prueba autónoma de rectitud espiritual.

Exégesis del pasaje

לְבַשֵּׂר —levasser— significa «anunciar noticias», aquí una noticia recibida como favorable por los filisteos. La palabra no transforma su celebración en el evangelio de salvación.

בֵּית עֲצַבֵּיהֶם —beit ‘atsabbeihem— se refiere al ámbito de la casa o templo de sus ídolos. El relato nombra su culto desde la perspectiva del Dios de Israel, sin reconocer a esas imágenes autoridad sobre Jehová.

1 Samuel 31:10 north

Las armas y el cuerpo quedan expuestos como trofeos

El equipo del rey se coloca en el templo de Astarot y su cuerpo es fijado a la muralla de Bet-sán.

Explicación del versículo

El versículo concreta dos destinos distintos. Las armas van al templo de Astarot y el cuerpo a la muralla de Bet-sán. El primero integra los despojos en un espacio de culto; el segundo hace visible la humillación ante una ciudad. No se dice que el rey haya muerto dentro de ese templo ni que su cuerpo haya sido sepultado allí.

Astarot ya había sido mencionada entre los objetos de culto que Israel debía abandonar para servir solo a Jehová (1 Samuel 7:3–4). Aquí su templo recibe las armas como parte de la celebración filistea. La relación refuerza la dimensión religiosa que los vencedores atribuyen a la derrota de Israel, sin hacer verdadera su pretensión de superioridad.

El paralelo de 1 Crónicas 10:9–10 informa del envío de la noticia y de la exposición del cráneo en el templo de Dagón. Samuel se concentra en las armas y el cuerpo en Bet-sán. Son detalles que deben distinguirse: no es necesario colocar todas las partes del cuerpo en un mismo lugar para leer juntos los relatos.

La exposición en la muralla prepara la acción de Jabes. Lo que aquí es usado para exhibir poder será retirado por hombres que recuerdan su vínculo con Saúl. El final del capítulo no dejará el cuerpo indefinidamente en manos de quienes lo han convertido en señal de humillación.

Exégesis del pasaje

תָּקְעוּ —taqe‘u— expresa que lo fijaron o clavaron. El objeto es el cuerpo ya muerto de Saúl; no se narra aquí una ejecución de alguien que siguiera vivo.

בְּחוֹמַת בֵּית שָׁן —bejomat Beit Shan— significa «en la muralla de Bet-sán». La localización será repetida cuando se cuente la recuperación de los cuerpos.

1 Samuel 31:11 north

La noticia llega a la ciudad que Saúl había rescatado

Los habitantes de Jabes de Galaad oyen lo sucedido y preparan la respuesta que continúa en el versículo siguiente.

Explicación del versículo

Esta oración comienza una unidad que se completa con la acción del versículo 12. Los habitantes de Jabes oyen lo que los filisteos han hecho a Saúl; los hombres valientes se pondrán en marcha. El lector no debe detener la escena en la recepción de la noticia: oír conduce aquí a una respuesta concreta frente a la exposición de los cuerpos.

Jabes no es un nombre nuevo en la historia del rey. Al principio de su reinado, Saúl había reunido a Israel para liberarla de Nahas, el amonita, que pretendía humillar a sus habitantes (1 Samuel 11:1–11). Esa memoria ofrece el marco más natural para comprender la lealtad que mostrarán ahora, aunque este versículo no transcriba una deliberación acerca de sus motivos.

La respuesta de Jabes permite recordar un bien real recibido de Saúl sin borrar su infidelidad posterior. El libro ha narrado tanto aquel rescate como los actos que condujeron al rechazo de su reinado. Honrar a los muertos no exige convertir en buenas todas sus decisiones ni negar el juicio que el relato ha anunciado.

David reconocerá después esta acción como lealtad hacia Saúl y bendecirá a los hombres de Jabes (2 Samuel 2:5–7). La relación confirma que el respeto al rey muerto no es incompatible con la transición al reinado de David. La historia de Israel puede conservar gratitud en medio de un desenlace doloroso.

Exégesis del pasaje

וַיִּשְׁמְעוּ —vayyishme‘u— significa «oyeron». El objeto es la noticia de lo que los filisteos hicieron a Saúl, no una nueva orden profética dirigida a la ciudad.

יֹשְׁבֵי יָבֵישׁ גִּלְעָד —yoshevei Yavesh Gil‘ad— identifica a los habitantes de Jabes de Galaad. El sujeto colectivo introduce la acción que realizarán sus hombres valientes.

1 Samuel 31:12 north

La lealtad de Jabes retira los cuerpos de la humillación

Los hombres valientes viajan de noche, recuperan los cuerpos y los llevan a Jabes antes de quemarlos.

Explicación del versículo

La noticia provoca una acción arriesgada: los hombres valientes se levantan y caminan toda la noche. La marcha muestra su disposición a retirar los cuerpos del lugar donde los filisteos los han expuesto. El texto no da el número de participantes ni describe un nuevo combate en Bet-sán. Su propósito en esta escena es recuperar a los muertos.

La mención conjunta de Saúl y de sus hijos completa lo que el versículo 10 había concentrado en el cuerpo del rey. También los cuerpos de los hijos están en la muralla y son retirados. No se trata de rescatar personas aún cautivas con vida, sino de poner fin a la exposición de quienes han muerto en Gilboa.

Una vez en Jabes, queman los cuerpos. El relato informa este tratamiento y después la sepultura de los huesos. No explica por qué eligieron quemarlos ni precisa en qué estado se encontraban. Es posible relacionar la decisión con las circunstancias excepcionales de la recuperación, pero el texto no permite dar una razón particular como si hubiera sido declarada.

La acción no se presenta como un mandato funerario general para todo Israel. Su función dentro del capítulo es devolver un trato de honra a quienes habían sido humillados por los vencedores. David recordará el retiro de los restos y más adelante los llevará al sepulcro familiar de Cis (2 Samuel 21:12–14).

Exégesis del pasaje

כָּל אִישׁ חַיִל —kol ish jayil— designa al conjunto de los hombres valientes o capaces. En esta marcha, su valor se expresa en recuperar y trasladar los cuerpos.

וַיִּשְׂרְפוּ אֹתָם שָׁם —vayyisrefu otam sham— significa «los quemaron allí». El objeto remite a los cuerpos recién mencionados; no se describe un sacrificio ofrecido a una divinidad.

1 Samuel 31:13 north

El libro termina con sepultura y duelo por Saúl

Los huesos reciben sepultura en Jabes y la comunidad ayuna siete días, mientras la historia queda abierta al futuro reinado de David.

Explicación del versículo

Después de retirar y quemar los cuerpos, los hombres de Jabes entierran los huesos bajo el tamarisco. La secuencia da a los muertos un lugar de sepultura, frente a la exposición que habían sufrido en Bet-sán. La derrota y la humillación no son la última acción humana que el libro registra acerca del cuerpo de Saúl.

El ayuno de siete días expresa el duelo de la comunidad. No se dice que esa abstinencia cambie el juicio sobre el reinado de Saúl o compre el favor de Dios para los muertos. Los habitantes honran a quienes han perdido y muestran públicamente su aflicción. La duración está especificada sin convertirla en una norma universal para todo funeral.

El paralelo de 1 Crónicas 10:12 habla de un terebinto, mientras Samuel nombra un tamarisco. Conviene conservar la distinción de los relatos en lugar de hacer idénticos los nombres de los árboles por suposición. Ambos sitúan en Jabes la sepultura de los huesos y el ayuno; no dan aquí detalles suficientes para reconstruir la relación exacta entre las dos designaciones.

El cierre no celebra la muerte del rey como una alegría para David. El libro termina en duelo y la historia continuará con el lamento de quien había sido perseguido por Saúl. Jehová ha mantenido su palabra acerca del reino, pero la continuidad de su propósito no vuelve indiferente la pérdida de vidas. La esperanza de Israel deberá ir más allá de la seguridad que podía ofrecer este primer rey.

Exégesis del pasaje

הָאֶשֶׁל —ha’eshel— es «el tamarisco». La referencia identifica el lugar de la sepultura sin atribuir poder sagrado al árbol.

וַיָּצֻמוּ שִׁבְעַת יָמִים —vayyatsumu shiv‘at yamim— significa «ayunaron siete días». El contexto es el duelo, no una consulta para recibir otro anuncio acerca de la batalla.

Aplicación editorial

Ante una muerte puedes reconocer el dolor y honrar la memoria sin negar la verdad de una vida. Tu esperanza definitiva no depende de idealizar a un gobernante ni de borrar sus fracasos. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo nos da una esperanza viva mediante la resurrección de su Hijo (1 Pedro 1:3–5). La fe en Cristo permite afrontar el duelo mirando a la salvación que él asegura, sin convertir el desenlace de Saúl en una sentencia sobre cada persona que sufre una muerte trágica.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.
https://www.bibliatodo.com/ntbt/