Un nuevo anuncio contempla la caída de Egipto y su entorno
La fórmula introductoria abre un mensaje sobre el día del Señor, la invasión y el fracaso de las ciudades que sostenían el poder egipcio.
Explicación del versículo
«La palabra de Jehová vino a mí» señala el comienzo de otra unidad dentro de los anuncios contra Egipto. El profeta vuelve a presentarse como receptor de una palabra que debe comunicar, no como el autor de una sentencia nacida de sus preferencias.
Esta unidad se desarrolla hasta el versículo 19. Comienza con un llamado al lamento, alcanza a Egipto y sus aliados, identifica a Nabucodonosor como instrumento de la devastación y recorre varias ciudades importantes del país.
A diferencia de otros anuncios cercanos, este comienzo no ofrece una fecha. No es necesario asignarle por suposición el año veintisiete del mensaje anterior. El versículo 20 introducirá expresamente otro anuncio con su propia fecha, en el año undécimo.
La relación con el capítulo anterior
Ezequiel 29:19–20 había anunciado Egipto como paga del ejército babilonio. El nuevo mensaje desarrolla la extensión de la crisis, desde los aliados hasta los centros de culto y defensa. Su orden responde al conjunto temático sobre Egipto.
Escuchar la palabra del Padre en Jesucristo
Juan 12:44–50 presenta a Jesús como luz y Salvador, y atribuye sus palabras al Padre que lo envió. La lectura de la advertencia profética debe llevarnos a atender al Hijo. Recibir su palabra es responder al Dios que nos llama a la vida eterna.
Aplicación editorial
Lee las advertencias de la Escritura con atención a sus destinatarios y a su desarrollo. No necesitas adjudicar cada anuncio a la noticia del momento. Deja que Cristo ilumine tus decisiones y te enseñe a distinguir una esperanza fundada en Dios de una seguridad que solo parece firme.