Salmos 113 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Salmos 113

Dios levanta al pobre

Aleluya.

1 ¡Aleluya! Alaben, siervos de Jehová; alaben el nombre de Jehová.   N1

2 Que el nombre de Jehová sea bendecido desde ahora y para siempre.   N2

3 Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre de Jehová.   N3

4 Jehová está por encima de todas las naciones; su gloria está por encima de los cielos.   N4

5 ¿Quién es como Jehová nuestro Dios, que se sienta en las alturas   N5

6 y se inclina para mirar en los cielos y en la tierra?   N6

7 Él levanta del polvo al débil y alza del basurero al necesitado,   N7

8 para sentarlos con los nobles, con los nobles de su pueblo.   N8

9 Hace que la estéril viva en su hogar como madre feliz de hijos. ¡Aleluya!   N9

menu_book Notas de estudio de Salmos 113

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Salmos 113:1 north

Los siervos del Señor son llamados a alabar su nombre

El canto reúne a quienes pertenecen a Jehová para reconocer públicamente quién es él.

Explicación del versículo

El «Aleluya» se desarrolla en dos llamados: alaben los siervos de Jehová y alaben su nombre. La repetición concentra la respuesta del pueblo en el Señor. La adoración pertenece a una relación de servicio y gratitud.

Los siervos son convocados desde su pertenencia a Dios. El verso no limita la alabanza a una figura aislada. La comunidad que ha recibido su cuidado puede unir su voz.

El nombre comunica la identidad del Señor que se ha dado a conocer. Alabarlo implica reconocer su carácter y sus obras. El canto avanzará desde su gloria sobre los cielos hasta su atención al necesitado.

La amplitud de la alabanza se explicará mediante tiempo y espacio: desde ahora para siempre, desde la salida del sol hasta su ocaso. El pueblo es invitado a responder a una grandeza que supera su entorno inmediato.

Jesucristo presenta su propia misión como servicio y entrega para rescatar a muchos: Mateo 20:25–28. La adoración cristiana recibe del Salvador una dirección de gratitud y obediencia. Pertenecer al Señor puede expresarse en alabanza y en una vida dispuesta a servir.

Texto original y sentido

עַבְדֵי יְהוָה, avdei YHWH, significa «siervos de Jehová». שֵׁם יְהוָה, shem YHWH, es «el nombre de Jehová». La repetición del llamado a alabar reúne identidad recibida y respuesta comunitaria.

Salmos 113:2 north

La bendición del nombre se extiende más allá del presente

El pueblo desea que la alabanza al Señor permanezca desde ahora y para siempre.

Explicación del versículo

El nombre de Jehová debe ser bendecido desde ahora y para siempre. El canto abre un horizonte que supera la duración de una celebración. La gratitud presente quiere participar de una alabanza duradera.

Bendecir el nombre es reconocer con reverencia al Señor que se ha revelado. El pueblo no añade grandeza a una divinidad necesitada. Responde a la bondad y a la gloria de quien lo sostiene.

«Desde ahora» sitúa el compromiso en el tiempo real de quienes cantan. La respuesta puede comenzar en el presente. El «para siempre» confiesa una dignidad que no se agota con la vida de una generación.

La memoria de la fidelidad divina permite ese alcance. Los salmos anteriores habían reconocido su pacto, su justicia y su alabanza como permanentes. La comunidad recibe una historia que puede seguir transmitiendo.

Apocalipsis presenta la alabanza de la creación a quien está sentado en el trono y al Cordero: Apocalipsis 5:11–14. La fe cristiana reconoce al Padre y al Hijo dentro de esa gloria. La vida recibida por gracia encuentra su dirección en una adoración que permanece.

Texto original y sentido

מְבֹרָךְ, mevorakh, significa «bendecido». מֵעַתָּה וְעַד עוֹלָם, meattah vead olam, expresa «desde ahora y para siempre». La amplitud temporal da continuidad al llamado de alabanza.

Salmos 113:3 north

El nombre del Señor merece alabanza en toda la tierra

El recorrido del sol da a la adoración un horizonte que alcanza de oriente a occidente.

Explicación del versículo

Desde la salida del sol hasta su ocaso, el nombre de Jehová debe ser alabado. La imagen recorre la extensión del mundo visible. El Señor merece reconocimiento más allá de un lugar o de una comunidad.

La salida y el ocaso también acompañan la jornada humana. El lenguaje reúne una amplitud espacial con el ritmo cotidiano de la vida. La alabanza puede recibir esa totalidad como invitación.

Malaquías declara la grandeza del nombre del Señor entre las naciones con una expresión semejante de la salida y la puesta del sol: Malaquías 1:11. La gloria divina no está confinada a las fronteras de un pueblo.

Jesús enseña que los verdaderos adoradores se dirigirán al Padre en espíritu y en verdad: Juan 4:21–26. La adoración encuentra su fundamento en el Dios que se da a conocer por medio del Mesías.

La fe cristiana anuncia a Jesucristo entre las naciones y llama a obedecer su palabra: Mateo 28:18–20. La amplitud de la alabanza recibe así una forma de testimonio y servicio. El honor del Padre puede ser reconocido en vidas que responden a la gracia del Hijo.

Texto original y sentido

מִמִּזְרַח שֶׁמֶשׁ, mimmizraḥ shemesh, significa «desde la salida del sol». עַד מְבוֹאוֹ, ad mevoo, llega «hasta su ocaso». La expresión abre el horizonte de alabanza de oriente a occidente.

Salmos 113:4 north

La gloria del Señor supera a las naciones y los cielos

La alabanza reconoce una soberanía que ningún poder humano puede igualar.

Explicación del versículo

Jehová está por encima de todas las naciones, y su gloria por encima de los cielos. El verso da razón de la amplitud del canto. Quien merece alabanza en toda la tierra no queda limitado por ella.

Las naciones representan pueblos con poderes, historias y autoridades diferentes. Todas permanecen bajo el Señor. Su dignidad no depende de que un reino humano lo reconozca.

La gloria sobre los cielos amplía todavía más la confesión. El mundo creado no puede contener la grandeza de su Autor. El canto expresa esa trascendencia mediante una imagen de altura.

Los versos siguientes mostrarán que esa grandeza no lo hace indiferente. El Dios elevado se inclina para mirar y levantar al pobre. El contraste es parte del motivo de la alabanza.

Filipenses reconoce la exaltación de Jesucristo y la confesión de su señorío para gloria de Dios Padre: Filipenses 2:6–11. La fe cristiana honra al Hijo que se humilló para salvar y recibe su camino de servicio. La verdadera grandeza puede manifestarse en un amor que se acerca al necesitado.

Texto original y sentido

רָם, ram, significa elevado o exaltado. כְּבוֹדוֹ, kevodo, es «su gloria». La relación con naciones y cielos afirma una grandeza que supera todo poder creado.

Salmos 113:5 north

Nadie es comparable al Señor que reina en las alturas

La pregunta del salmo reúne adoración y confianza en el Dios que ha hecho suyo al pueblo.

Explicación del versículo

«¿Quién es como Jehová nuestro Dios?» afirma su carácter incomparable. La pregunta no necesita una lista de rivales equivalentes. La comunidad reconoce la singularidad de aquel a quien pertenece.

«Nuestro Dios» conserva cercanía dentro de la confesión de grandeza. El pueblo puede dirigirse al Señor de las alturas. Su soberanía se ha dado a conocer dentro de una relación de fidelidad.

Estar sentado en las alturas expresa realeza y autoridad. El canto no presenta a Dios buscando una posición que otro deba concederle. Reconoce su dignidad propia.

El cántico de Éxodo pregunta también quién es como Jehová, glorioso en santidad y hacedor de maravillas: Éxodo 15:11. La memoria de la liberación da contenido a esa confesión. El Señor incomparable ha actuado a favor de sus siervos.

Jesucristo da a conocer al Padre y manifiesta su gloria lleno de gracia y verdad: Juan 1:14–18. La fe cristiana recibe al Hijo, que es Dios, como revelación del Padre. Su venida permite conocer la grandeza divina junto a la misericordia que salva.

Texto original y sentido

מִי כַּיהוָה אֱלֹהֵינוּ, mi kaYHWH Elohenu, significa «¿quién es como Jehová nuestro Dios?». הַמַּגְבִּיהִי לָשָׁבֶת, hammagbihi lashavet, presenta a quien se sienta en lo alto. La pregunta afirma su dignidad incomparable.

Salmos 113:6 north

La grandeza del Señor se inclina para atender a su creación

La altura de su gloria se manifiesta también en una mirada que alcanza lo pequeño.

Explicación del versículo

El Señor se inclina para mirar en los cielos y en la tierra. El verso completa la pregunta anterior. Su grandeza incomparable incluye una atención que desciende hacia lo creado.

La imagen reúne altura y cercanía. Aun los cielos pertenecen al ámbito que Dios mira desde su soberanía. El lenguaje poético expresa trascendencia sin convertir al Señor en un observador indiferente.

La mirada prepara las acciones de los versos siguientes: levantar al pobre y dar gozo en el hogar afligido. Mirar tiene una consecuencia de cuidado. El canto invita a reconocer una grandeza que actúa a favor de la vida vulnerable.

Isaías presenta al Alto y Sublime habitando también con el quebrantado y humilde para reavivar su corazón: Isaías 57:15. Esa palabra ilumina la relación entre santidad y compasión. El Señor no necesita disminuir su gloria para atender al afligido.

Filipenses confiesa que Jesucristo, existiendo en forma de Dios, tomó la condición de siervo y se humilló hasta la cruz: Filipenses 2:6–11. El Hijo no dejó de ser Dios al hacerse hombre. Su entrega revela el amor salvador que permite al creyente acercarse al Padre.

Texto original y sentido

הַמַּשְׁפִּילִי לִרְאוֹת, hammashpili lirot, expresa que se inclina para mirar. El contraste con la altura del verso anterior sostiene la poesía. La atención divina abarca cielos y tierra y prepara el cuidado concreto del necesitado.

Aplicación editorial

Acércate al Padre con la necesidad que hoy parece pequeña ante el mundo. Jesucristo revela su amor y abre el camino para confiar en él. Pide al Espíritu Santo una mirada semejante hacia alguien cuyo dolor has pasado por alto y ofrécele una ayuda concreta.

Salmos 113:7 north

El Señor levanta al pobre desde su abatimiento

La mirada del Dios elevado se convierte en una acción concreta de rescate y dignidad.

Explicación del versículo

Dios levanta del polvo al débil y alza del basurero al necesitado. El canto da contenido a la mirada del verso anterior. El Señor ve a quienes viven en una condición de desamparo y actúa a su favor.

Polvo y basurero expresan una posición social de humillación. La persona carece de medios y de reconocimiento. El verso celebra una restauración que afecta la vida real del pobre.

El cántico de Ana emplea el mismo lenguaje de levantar del polvo y del basurero: 1 Samuel 2:8. La memoria bíblica reconoce en esa acción un rasgo de la soberanía misericordiosa del Señor.

La grandeza divina no se afirma despreciando a los pequeños. Se manifiesta al rescatarlos y darles un lugar. La alabanza debe conservar el rostro humano de esa intervención.

Jesús anuncia buenas noticias a los pobres y libertad a los oprimidos: Lucas 4:16–21. La fe cristiana reconoce en su misión el cuidado salvador del Padre. Recibir su gracia puede formar una comunidad que se acerque al necesitado y le preste ayuda con respeto.

Texto original y sentido

דָּל, dal, designa al débil o pobre. אַשְׁפֹּת, ashpot, se refiere a montones de desecho o al basurero. אֶבְיוֹן, evyon, es el necesitado. Las imágenes hacen concreta la condición desde la que Dios lo levanta.

Salmos 113:8 north

El pobre recibe un lugar de honor entre el pueblo

La restauración no termina en salir de la miseria: incluye una nueva pertenencia y dignidad.

Explicación del versículo

El Señor levanta al necesitado para sentarlo con los nobles de su pueblo. La finalidad del rescate es expresada como un lugar compartido. Quien estaba apartado del honor recibe reconocimiento.

Sentarse con los nobles representa una transformación de condición. La persona deja de ser tratada como alguien sin valor. El canto celebra una restauración de dignidad dentro de la comunidad.

La misma imagen aparece en la oración de Ana: 1 Samuel 2:8. El Señor que gobierna la tierra puede dar honor a quienes han sido despreciados. La posición humana no agota su juicio sobre una vida.

El movimiento del poema es significativo: Dios se sienta en las alturas y hace que el pobre se siente en un lugar de honor. La grandeza que desciende no pierde dignidad; la comparte mediante misericordia.

Efesios anuncia que Dios da vida con Cristo y hace participar a los creyentes de su exaltación por gracia: Efesios 2:4–10. La dignidad cristiana nace de esa relación recibida en el Salvador. La comunidad puede responder acogiendo a quienes el mundo deja al margen.

Texto original y sentido

לְהוֹשִׁיבִי, lehoshivi, expresa el propósito de hacer sentar. נְדִיבֵי עַמּוֹ, nedivei ammo, son los nobles de su pueblo. La misma familia verbal de sentarse y habitar enlaza la altura divina con la restauración del necesitado.

Salmos 113:9 north

El Señor puede transformar la aflicción del hogar en gozo

El canto celebra el don de hijos a la mujer estéril y concluye invitando a la alabanza.

Explicación del versículo

Dios hace habitar a la mujer estéril como madre feliz de hijos. El verso conserva una alegría concreta de maternidad. La grandeza del Señor alcanza una herida íntima del hogar y puede abrir un futuro antes esperado con dolor.

Ana presentó su aflicción delante de Dios y recibió a Samuel, a quien reconoció como respuesta a su oración: 1 Samuel 1:10–20; 1 Samuel 1:27–28. Su historia da un ejemplo bíblico del gozo que este canto celebra.

Elisabet confesó que el Señor había mirado su situación y quitado su deshonra entre la gente: Lucas 1:24–25. Lucas había afirmado que ella y Zacarías eran justos aun cuando no tenían hijos: Lucas 1:5–7. La falta de descendencia no era una prueba de que Dios rechazara su fidelidad.

El salmo alaba el poder misericordioso de Dios mediante una transformación recibida. No establece un calendario ni promete que toda persona fiel tendrá hijos. La esperanza debe conservar la libertad del Dador y la dignidad de quienes siguen atravesando esa necesidad.

Isaías ofrece también a los fieles sin descendencia un nombre y un lugar en la casa de Dios: Isaías 56:3–5. La pertenencia al Señor no queda medida únicamente por la maternidad o la paternidad biológica.

Jesús reconoce como su familia a quienes hacen la voluntad de Dios: Marcos 3:31–35. La gracia del Salvador forma una comunidad en la que puede haber acogida, consuelo y vínculos verdaderos. El «Aleluya» final responde al Dios que ve la aflicción y da lugar a los necesitados.

Texto original y sentido

עֲקֶרֶת, aqeret, designa a la mujer estéril. אֵם הַבָּנִים שְׂמֵחָה, em habbanim semeḥah, la presenta como madre feliz de hijos. La imagen del hogar completa el movimiento del canto desde la gloria en las alturas hacia una vida restaurada.

Aplicación editorial

Presenta al Padre una necesidad familiar que aún lleves con dolor y descansa en la gracia de Jesucristo. Pide al Espíritu Santo sensibilidad para acompañar a otra persona sin medir su valor por los hijos que tenga. La comunidad puede ofrecer escucha, acogida y una ayuda que haga visible el cuidado del Señor.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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