Un canto nuevo por la victoria del Señor
La alabanza responde a una salvación que Dios ha realizado con su propio poder.
Explicación del versículo
El salmo invita a cantar un canto nuevo porque Jehová ha hecho maravillas. La gratitud nace de una acción reconocida. El pueblo celebra al Señor que ha intervenido y ha mostrado su capacidad para salvar.
Su mano derecha y su brazo santo le han dado la victoria. Las dos imágenes representan poder eficaz. El brazo es llamado santo porque la acción pertenece al Dios que se distingue por su grandeza y rectitud.
La victoria no describe a Dios necesitando perdón o rescate del pecado. Presenta el triunfo de su acción salvadora. Isaías utiliza un lenguaje semejante al decir que su propio brazo le trajo salvación cuando no había quien interviniera: Isaías 59:15–20.
Isaías también anuncia que el Señor ha mostrado su brazo santo ante las naciones para que los confines de la tierra vean su salvación: Isaías 52:7–10. La afinidad de lenguaje ayuda a reconocer el alcance público y liberador de la obra celebrada.
Apocalipsis reúne un cántico nuevo en torno a Jesucristo, el Cordero que compró para Dios a personas de todos los pueblos por su sangre: Apocalipsis 5:9–10. La lectura cristiana celebra en su muerte y resurrección la victoria del Salvador y el fundamento de una esperanza renovada.
Texto original y sentido
יְמִינוֹ, yemino, significa «su mano derecha». זְרוֹעַ קָדְשׁוֹ, zeroa qodsho, es «su brazo santo». El verbo de salvar expresa aquí el triunfo de su intervención, recogido por la traducción como «le han dado la victoria».