La gloria pertenece al nombre del Señor
La comunidad renuncia a la jactancia y pide que la fidelidad de Dios sea reconocida.
Explicación del versículo
El «no a nosotros» repetido sitúa la oración bajo una disposición de humildad. El pueblo no busca apropiarse del honor de la ayuda recibida. Pide que la gloria se dé al nombre de Jehová.
El nombre expresa al Dios que se ha dado a conocer. Su amor leal y su verdad son la razón de la petición. La comunidad desea una intervención que manifieste su carácter fiel.
La oración prepara el contraste con los ídolos y la llamada a confiar. La seguridad del pueblo no debe descansar en su capacidad de fabricar un objeto o de producir su propia salvación. El Dador merece ser reconocido.
Pablo enseña que Dios actúa de manera que nadie pueda gloriarse delante de él y que la sabiduría, justicia y redención se reciben en Cristo Jesús: 1 Corintios 1:26–31. La gracia del Salvador forma una gratitud que abandona la autosuficiencia.
Jesús pide la gloria del Padre y recuerda la gloria que tenía junto a él antes de existir el mundo: Juan 17:1–5. La fe cristiana honra al Padre y al Hijo dentro de la misma gloria divina. La vida recibida por gracia responde con adoración y servicio.
Texto original y sentido
לֹא לָנוּ, lo lanu, significa «no a nosotros». תֵּן כָּבוֹד, ten kavod, pide «da gloria». El amor leal y la verdad nombrados al final dan fundamento a esa renuncia de la jactancia.