Salmos 87 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Salmos 87

El privilegio de morar en Sion

A los hijos de Coré. Salmo. Cántico.

1 Su cimiento está en las montañas santas.   N1

2 Jehová ama las puertas de Sión más que todas las moradas de Jacob.   N2

3 Se dicen cosas gloriosas de ti, ciudad de Dios. Selah.   N3

4 «Mencionaré a Rahab y a Babilonia entre quienes me conocen; miren a Filistea y a Tiro, junto con Cus: este nació allí».   N4

5 De Sión se dirá: «Este y aquel nacieron en ella», y el Altísimo mismo la establecerá.   N5

6 Jehová contará al inscribir a los pueblos: «Este nació allí». Selah.   N6

7 Y cantarán y danzarán diciendo: «Todas mis fuentes están en ti».   N7

menu_book Notas de estudio de Salmos 87

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Salmos 87:1 north

La ciudad establecida en las montañas santas

El canto presenta a Sion a partir de su relación con el Dios que la escogió.

Explicación del versículo

El salmo comienza con una afirmación breve acerca de un cimiento en las montañas santas. El verso siguiente nombrará a Sion. La ciudad es contemplada desde la estabilidad y la consagración que recibe de su relación con el Señor.

El cimiento presenta aquello sobre lo que se sostiene. La oración poética no ofrece una descripción técnica de sus construcciones. Da al lugar un significado dentro de la historia de Dios con su pueblo.

Salmos 48:1–3 llama a Sion ciudad del gran Rey y recuerda que Dios se ha dado a conocer allí como fortaleza. Ese testimonio permite reconocer el centro de la alabanza: la seguridad y el honor de la ciudad proceden del Señor.

La inscripción vincula el salmo y el cántico con los hijos de Coré. La tradición que antes expresó el anhelo por la casa de Dios contempla aquí a la ciudad en su relación con los pueblos. El fundamento inicial prepara una visión de pertenencia y alegría.

1 Pedro 2:4–10 presenta a Jesucristo como piedra viva y angular, y a los creyentes edificados como casa espiritual. El pasaje conduce la esperanza cristiana hacia el Salvador escogido por Dios. La vida de su pueblo depende de él y recibe de su gracia un lugar para servir y alabar.

Texto original y fundamento santo

יְסוּדָתוֹ —yesudato, «su cimiento»— introduce el fundamento de la ciudad que será nombrada enseguida. בְּהַרְרֵי קֹדֶשׁ —beharrei qodesh, «en las montañas santas»— vincula el lugar con la consagración al Señor. La santidad del paisaje está comprendida dentro de esa relación.

Salmos 87:2 north

El amor del Señor da a Sion su lugar

La elección de la ciudad sirve a la relación de Dios con todo su pueblo.

Explicación del versículo

Jehová ama las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob. Las puertas representan a la ciudad y a la vida que se reúne en ella. Su importancia procede del amor y de la elección del Señor.

Jacob nombra al pueblo dentro de su historia compartida. La comparación distingue el lugar de Sion entre sus moradas, sin convertir en despreciables a las familias que habitan en otros lugares. La ciudad tiene una función particular en el culto y en la memoria de Israel.

Salmos 78:68 recuerda la elección de Judá y del monte Sion que Dios amaba. El salmo 87 contempla esa misma relación de favor. La ciudad no puede atribuir su dignidad únicamente a su fuerza, sus edificios o su prestigio.

Las puertas sugieren también entrada y pertenencia. En los versos siguientes, la mirada se abrirá hacia pueblos que llegan a ser reconocidos dentro de esa relación. El amor del Señor da fundamento a una visión más amplia que una superioridad cerrada sobre otros.

Efesios 2:11–22 anuncia que Cristo acercó mediante su sangre a quienes estaban lejos y los hizo miembros de la familia de Dios. La comunidad cristiana recibe esa pertenencia como gracia del Salvador. El amor que da un lugar debe producir gratitud y reconciliación, en vez de orgullo frente al prójimo.

Texto original y ciudad amada

אֹהֵב יְהוָה —ʾohev YHWH, «Jehová ama»— sitúa la iniciativa en el Señor. שַׁעֲרֵי צִיּוֹן —shaʿarei Tsiyyon, «puertas de Sion»— nombra a la ciudad mediante sus accesos y su vida comunitaria.

Aplicación editorial

Recibe con gratitud el lugar que tienes en el pueblo de Dios por medio de Cristo. Procura que esa pertenencia te ayude a acoger y servir, sin usarla para mirar a otros con superioridad. La gracia recibida puede abrir un espacio de reconciliación y cuidado.

Salmos 87:3 north

La gloria de la ciudad procede de su Dios

La alabanza prepara una visión en la que los pueblos son reconocidos ante el Señor.

Explicación del versículo

Se dicen cosas gloriosas de la ciudad de Dios. El salmista se dirige a Sion como si pudiera escuchar la alabanza. El título que le da explica su honor: pertenece al Señor y tiene un lugar dentro de su propósito.

Las cosas gloriosas no se reducen a logros militares o a la apariencia de sus muros. Los versos siguientes hablarán de pueblos que conocen a Dios y de un registro en el que se reconoce a sus habitantes. La gloria del canto está ligada con esa pertenencia.

La forma de dirigirse a la ciudad permite contemplar una comunidad viva. Sus montañas, puertas y cimientos adquieren sentido por la relación entre Dios y las personas. La alabanza no termina en la piedra del lugar.

Apocalipsis 21:22–27 describe una ciudad iluminada por la gloria de Dios y por el Cordero, donde las naciones caminan por su luz y llevan su honor. La visión cristiana dirige la esperanza hacia la presencia del Señor y de Jesucristo. La grandeza de la ciudad está recibida de quienes son su templo y su luz.

La pausa de «Selah» permite detenerse en esa declaración antes de escuchar los nombres de los pueblos. El canto prepara al oyente para reconocer una gloria que no se sostiene mediante la exclusión de toda procedencia extranjera, sino por la obra del Dios que establece y reconoce a los suyos.

Texto original y palabra de honor

נִכְבָּדוֹת —nikhbadot, «cosas gloriosas»— expresa el honor del que se habla. עִיר הָאֱלֹהִים —ʿir haʾElohim, «ciudad de Dios»— da el fundamento de esa alabanza. La personificación permite hablar a la ciudad acerca de su relación con el Señor.

Salmos 87:4 north

Pueblos antes lejanos llegan a conocer al Señor

Rahab, Babilonia y otras naciones son nombradas dentro de una visión de pertenencia.

Explicación del versículo

La voz anuncia que Rahab y Babilonia serán mencionadas entre quienes conocen a Dios, junto con Filistea, Tiro y Cus. La lista sorprende por su amplitud. Pueblos con historias y relaciones distintas con Israel aparecen dentro del horizonte del conocimiento del Señor.

Rahab es aquí un nombre poético de Egipto. Isaías 30:7 lo utiliza expresamente con ese sentido. No se trata de la mujer de Jericó nombrada en Josué 2:1. Aunque la forma española coincide, el hebreo distingue los dos nombres.

La presencia de Egipto y Babilonia es especialmente significativa dentro de la memoria de Israel. El conocimiento de Dios no queda limitado a quienes nunca estuvieron lejos o nunca formaron parte de potencias hostiles. El canto contempla una obra capaz de dar pertenencia.

La frase «este nació allí» se repetirá y desarrollará en los versos 5–6 al hablar de Sion y del registro de los pueblos. La imagen presenta una condición reconocida de habitante. No pretende cambiar la genealogía biológica de cada nación, sino expresar su lugar dentro de la visión del salmo.

Efesios 2:11–22 anuncia que, por la cruz, Cristo reconcilia con Dios a judíos y gentiles y los hace conciudadanos y miembros de su familia. La lectura cristiana contempla esa pertenencia como fruto de la gracia del Salvador. La respuesta es fe y gratitud, nunca una superioridad fundada en el origen.

El verso nombra pueblos entre quienes conocen al Señor. Su alcance no obliga a afirmar que cada individuo de toda nación recibe salvación al margen de la fe. El centro está en la amplitud del propósito de Dios y en su capacidad de acercar a quienes estaban lejos.

Texto original y dos nombres distintos

רַהַב —Rahav— es el nombre poético de Egipto en este contexto. La mujer de Jericó se llama רָחָב —Raḥav—, con otra consonante central. לְיֹדְעָי —leyodeʿai, «entre quienes me conocen»— expresa la relación que el canto contempla para los pueblos nombrados.

Aplicación editorial

Agradece que la gracia de Cristo pueda acercar a personas de historias muy distintas. Ora por quienes parecen lejanos y trata con dignidad a quienes llegan a tu comunidad. La pertenencia recibida del Padre debe producir una acogida que mantenga al Salvador y su palabra en el centro.

Salmos 87:5 north

El Altísimo afirma una ciudad de pertenencia

El canto contempla a Sion como lugar donde personas distintas son reconocidas como nacidas en ella.

Explicación del versículo

De Sion se dirá que este y aquel nacieron allí. La repetición extiende el reconocimiento de pertenencia que comenzó con la lista de pueblos. La ciudad es presentada como hogar compartido, capaz de recibir vidas de procedencias diversas.

La imagen del nacimiento comunica una condición plena de habitante. No describe un cambio de la historia biológica de quienes llegan. Expresa la dignidad de ser reconocidos dentro de la comunidad que Dios establece.

El Altísimo mismo la afirmará. Su acción sostiene la posibilidad de esa pertenencia. La grandeza de Sion no depende de que ella se haya dado por sí sola un poder de recibir a los pueblos; depende de la iniciativa del Señor.

El título Altísimo recuerda su autoridad sobre toda la tierra. El Dios que conoce a las naciones puede darles un lugar dentro de su propósito. La elección de Sion se convierte así en escenario de una esperanza que alcanza a otros pueblos.

Gálatas 4:26–28 llama madre a la Jerusalén de arriba y presenta a los creyentes como hijos de la promesa. Ese lenguaje muestra cómo la Escritura puede usar la ciudad y el nacimiento para expresar pertenencia recibida de Dios. La esperanza cristiana se funda en la gracia de Jesucristo y en la promesa que se recibe mediante la fe.

La respuesta apropiada a esa iniciativa es gratitud. El nacimiento figurado del canto debe ayudar a reconocer la obra del Señor, en lugar de alimentar una pretensión de superioridad sobre quienes llegan desde otra historia.

Texto original y reconocimiento repetido

אִישׁ וְאִישׁ —ʾish veʾish, «este y aquel»— amplía la declaración de pertenencia. יֻלַּד בָּהּ —yullad bah, «nació en ella»— presenta a la ciudad mediante una imagen materna. יְכוֹנְנֶהָ —yekhoneneha, «la establecerá»— atribuye su firmeza al Altísimo.

Salmos 87:6 north

El Señor reconoce a los pueblos en su registro

La pertenencia celebrada queda afirmada por quien tiene autoridad para contar e inscribir.

Explicación del versículo

Jehová cuenta al inscribir a los pueblos y declara que este nació allí. La imagen del registro hace firme el reconocimiento del verso anterior. La pertenencia no queda confiada únicamente a la opinión de los habitantes o al prestigio de cada procedencia.

Contar e inscribir son acciones que distinguen y reconocen. El canto contempla a los pueblos sin convertirlos en una masa anónima. La frase «este nació allí» concentra el reconocimiento en una persona representativa de esa incorporación.

La autoridad del registro pertenece al Señor. El poema comenzó con el cimiento de Sion y ahora muestra quién puede dar un lugar a quienes son nombrados. La gracia de esa pertenencia procede de su acción.

Lucas 10:17–20 recoge la enseñanza de Jesús de alegrarse porque los nombres están escritos en los cielos. La identidad recibida de Dios tiene un valor más profundo que el poder o el éxito de una tarea. El paralelo ayuda a reconocer el bien de ser conocido y acogido por el Señor.

Filipenses 3:20–21 anuncia la ciudadanía celestial de quienes esperan al Salvador, el Señor Jesucristo, y la transformación que él realizará. La esperanza cristiana encuentra su centro en el Salvador vivo. La inscripción del salmo y la ciudadanía del Nuevo Testamento deben ser leídas cada una en su contexto, reconociendo la iniciativa de Dios que da pertenencia.

Texto original y pertenencia afirmada

בִּכְתוֹב עַמִּים —bikhtov ʿammim, «al inscribir a los pueblos»— presenta la imagen del registro. זֶה יֻלַּד שָׁם —zeh yullad sham, «este nació allí»— repite la declaración que reconoce su lugar. «Selah» invita a una pausa dentro del canto.

Aplicación editorial

Agradece al Padre la pertenencia que recibes por medio de Cristo. Si te sientes definido solamente por tu procedencia o por tus logros, vuelve a la palabra que anuncia su gracia. Trata también a otros creyentes como personas acogidas por el Señor, con dignidad y cuidado.

Salmos 87:7 north

Las fuentes de vida se celebran con alegría

El canto culmina en la gratitud de una comunidad que reconoce el bien recibido.

Explicación del versículo

La voz de los cantores y de quienes danzan declara que todas sus fuentes están en la ciudad celebrada. La imagen vuelve a dirigirse a Sion, como había ocurrido en el verso 3. El cierre transforma la visión de pertenencia en una respuesta gozosa.

Las fuentes representan vida, sustento y bendición. La comunidad reconoce el lugar donde ha recibido el bien de estar ante Dios y de pertenecer a su pueblo. La alegría tiene su fundamento en la acción del Altísimo que establece y reconoce a los suyos.

La ciudad no aparece como una fuente independiente de Dios. Todo el poema ha atribuido al Señor su amor, su firmeza y el reconocimiento de los pueblos. Celebrar a Sion es reconocer la vida que él concede dentro de esa relación.

Salmos 46:4–5 presenta un río que alegra la ciudad de Dios y explica su seguridad mediante la presencia del Señor en medio de ella. Ese lenguaje ayuda a comprender las fuentes del canto como una imagen de vida recibida de Dios.

Apocalipsis 22:1–2 muestra un río de agua de vida que sale del trono de Dios y del Cordero y se relaciona con la sanidad de las naciones. La esperanza cristiana encuentra en Jesucristo al Salvador mediante quien recibe vida del Padre. El gozo de pertenecer culmina en reconocer y adorar al dador.

El cierre responde así a la amplitud de la lista de pueblos. Personas de historias distintas pueden compartir una alabanza centrada en el bien que Dios les ha concedido. El canto y la danza expresan una gratitud común.

Texto original y fuentes compartidas

מַעְיָנַי —maʿyanai, «mis fuentes»— utiliza el agua para expresar el origen del bien y de la vida. כָּל —kol, «todas»— intensifica la confesión de gratitud. La celebración del verso reúne esa dependencia en una voz de alegría.

Aplicación editorial

Reconoce al Padre como dador de la vida que recibes en Cristo y busca compartir esa gratitud con su pueblo. Al reunirte para alabar, presta atención a quienes llegan desde historias diferentes. Puedes ayudar a que su pertenencia se haga visible mediante una bienvenida sincera y un servicio concreto.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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