Salmos 25 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Salmos 25

David implora dirección, perdón y protección

Salmo de David.

1 A ti, Jehová, elevo mi alma.   N1

2 Dios mío, en ti confío; no dejes que sea avergonzado ni que mis enemigos se alegren de mi derrota.   N2

3 Ninguno de los que esperan en ti será avergonzado; serán avergonzados los que traicionan sin motivo.   N3

Aprender el camino de Jehová

4 Hazme conocer tus caminos, Jehová; enséñame tus sendas.   N4

5 Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti espero todo el día.   N5

6 Recuerda, Jehová, tu compasión y tu amor leal, porque son desde la antigüedad.   N6

7 No recuerdes los pecados de mi juventud ni mis rebeliones; recuérdame según tu amor leal, por tu bondad, Jehová.   N7

La bondad de Dios y el camino de su pueblo

8 Bueno y recto es Jehová; por eso instruye a los pecadores en el camino.   N8

9 Guía a los humildes en la justicia y enseña a los humildes su camino.   N9

10 Todas las sendas de Jehová son amor leal y verdad para los que guardan su pacto y sus testimonios.   N10

Perdón y comunión con Jehová

11 Por amor de tu nombre, Jehová, perdona mi culpa, porque es grande.   N11

12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que debe escoger.   N12

13 Su alma habitará en el bienestar y su descendencia heredará la tierra.   N13

14 Jehová comparte su intimidad con los que le temen y les da a conocer su pacto.   N14

15 Mis ojos están siempre vueltos hacia Jehová, porque él sacará mis pies de la red.   N15

La súplica de un corazón afligido

16 Vuélvete a mí y ten piedad de mí, porque estoy solo y afligido.   N16

17 Han aumentado las angustias de mi corazón; sácame de mis aflicciones.   N17

18 Mira mi aflicción y mi sufrimiento, y perdona todos mis pecados.   N18

19 Mira cuántos son mis enemigos y con qué odio violento me odian.   N19

20 Guarda mi alma y líbrame; no dejes que sea avergonzado, porque en ti me refugio.   N20

21 Que la integridad y la rectitud me protejan, porque espero en ti.   N21

22 Rescata, Dios, a Israel de todas sus angustias.   N22

menu_book Notas de estudio de Salmos 25

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Salmos 25:1 north

La vida entera se vuelve hacia Jehová

Elevar el alma a Dios expresa una entrega confiada. El salmista pone delante de Jehová su necesidad de dirección, de perdón y de protección.

Explicación del versículo

«A ti» señala desde el comienzo hacia quién se orienta la oración. El salmista no habla de Dios a distancia, sino que se dirige a él con su vida y sus necesidades. La relación con Jehová sostiene todo lo que pedirá después.

Elevar el alma no describe un viaje de una parte invisible de la persona. Es la imagen de volver hacia Dios el deseo, la confianza y la propia vida. El orante necesita ser escuchado y reconoce dónde busca ayuda.

El canto reúne peticiones que podrían parecer distintas: aprender el camino correcto, recibir perdón y ser librado de enemigos. Todas pertenecen a la misma dependencia. El salmista no quiere solamente que cambien las circunstancias; necesita que Dios ordene también su interior y sus pasos.

La inscripción lo presenta como salmo de David, pero no identifica un episodio preciso. Las referencias a juventud, soledad y enemigos no bastan para reconstruir una fecha o una crisis determinada. El poema puede dar voz a la oración de otros que comparten esas necesidades.

Este salmo contiene confesiones de pecado y no debe ponerse entero en labios de Jesús como si él hubiera cometido esas faltas. Lo recibimos por medio de Jesucristo, el Salvador sin pecado que nos permite acercarnos al Padre y pedir perdón con confianza.

La oración comienza con una orientación sencilla y profunda: toda la vida delante de Dios. No exige encontrar palabras perfectas antes de acercarse. Invita a abandonar la autosuficiencia y a llevar al Señor tanto la culpa verdadera como el peligro que no podemos resolver.

Texto original y entrega

נַפְשִׁי אֶשָּׂא, nafshí essá, es «elevo mi alma». La expresión presenta a la persona que dirige a Dios su vida y su confianza. El verbo de elevar funciona como imagen de oración, no como descripción física de un ascenso.

Exégesis del salmo

El poema tiene una organización predominantemente alfabética en hebreo, con irregularidades y un ruego final por Israel. Esa forma reúne y ordena distintas expresiones de dependencia sin convertirlas en una narración continua. La confianza del comienzo reaparece en la espera de los versos 20–21 y se abre a todo el pueblo en el cierre.

Salmos 25:2 north

La confianza pide que el enemigo no tenga la última palabra

El orante confiesa su fe y ruega por liberación. La posibilidad de quedar avergonzado y de ver triunfar a sus enemigos hace urgente su dependencia de Dios.

Explicación del versículo

«Dios mío» y «en ti confío» expresan una relación personal antes de formular las peticiones. El salmista no espera solamente que una fuerza superior intervenga: se encomienda al Dios a quien reconoce como suyo.

Ser avergonzado significa aquí quedar expuesto como alguien cuya confianza ha fracasado. La preocupación es más honda que evitar una situación incómoda. Está en juego la esperanza puesta en Jehová frente a quienes desean la derrota del orante.

La alegría de los enemigos no es una celebración inocente, sino el regocijo por el daño ajeno. El salmista pide que esa hostilidad no determine el resultado de su vida. El texto no lo autoriza a devolver el mismo deleite cuando otros sufren.

La confianza y la súplica aparecen juntas. Tener fe no obliga a hablar como si el peligro hubiera desaparecido. La oración reconoce la amenaza y, precisamente por eso, vuelve a confesar dónde está su refugio.

El resto del salmo mostrará que el hombre amenazado también necesita perdón. Su petición no se apoya en que él sea impecable ni en que todo deseo suyo coincida con la voluntad divina. Se apoya en la misericordia del Dios que salva.

Romanos 5:1–5 sitúa la esperanza cristiana en la paz con Dios por medio de Jesucristo y afirma que esa esperanza no defrauda aun entre aflicciones. El Salvador nos sostiene cuando la fidelidad no trae reconocimiento inmediato y la espera sigue siendo difícil.

Texto original y vergüenza

בְּךָ בָטַחְתִּי, bejá batajti, expresa «en ti confío» o «en ti he confiado». אַל־אֵבוֹשָׁה, al evoshá, ruega no quedar avergonzado. La petición vincula el desenlace esperado con la confianza depositada en Dios.

Exégesis del pasaje

La oración pasa de elevar la vida a Dios a nombrar lo que amenaza esa vida. La fe no borra la oposición, pero impide que el enemigo sea el centro último de la mirada. El verso siguiente ampliará esta esperanza a todos los que esperan en Jehová.

Salmos 25:3 north

La espera fiel se distingue de la traición

La petición individual se amplía a cuantos esperan en Dios. El salmista contrapone esa confianza a la deslealtad de quienes traicionan sin motivo.

Explicación del versículo

«Ninguno de los que esperan en ti» incluye a una comunidad de personas que comparten la misma dependencia. La oración del verso anterior deja de estar limitada a la honra de un individuo y reconoce una esperanza común.

Esperar en Jehová no significa permanecer moralmente inactivo. Los versos siguientes pedirán enseñanza y dirección. La espera fiel recibe el tiempo de Dios mientras busca andar en sus caminos.

La afirmación de que no serán avergonzados expresa confianza en la fidelidad divina. No promete que los creyentes jamás serán ridiculizados ni que cada conflicto terminará enseguida a su favor. La burla presente no tiene autoridad para declarar fracasada la esperanza en Dios.

Frente a esa espera están los que traicionan sin motivo. El contraste denuncia la deslealtad y la falsedad, no la fragilidad emocional de quien ora con preguntas. El propio salmista pedirá ayuda desde la angustia sin que por eso abandone su confianza.

El ruego por la vergüenza de los traidores pide que la deslealtad no triunfe ni sea validada. No concede permiso para fabricar humillaciones contra quienes nos contradicen. El juicio se pone delante del Dios justo.

La esperanza que no defrauda encuentra su fundamento definitivo en Jesucristo: Romanos 5:1–5. Por la fe recibimos paz con Dios y el Espíritu Santo afirma en nosotros su amor. Esa seguridad nos anima a perseverar con verdad, sin adoptar los métodos del engaño.

Texto original y contraste

קֹוֶיךָ, qovéja, designa a quienes esperan en Dios. הַבּוֹגְדִים רֵיקָם, habbogdim reqam, describe a quienes actúan con traición sin motivo o de manera vana. El contraste es entre espera confiada y deslealtad, no entre éxito inmediato y fracaso visible.

Exégesis del pasaje

El verso integra a otros creyentes en la súplica y prepara la petición de un camino verdadero. El salmista pide que la confianza sea vindicada y que la traición quede desenmascarada. Su propia necesidad de perdón impedirá convertir esa distinción en una declaración de superioridad sin culpa.

Salmos 25:4 north

Aprender el camino de Dios antes de escoger el propio

El salmista pide conocer y aprender las sendas de Jehová. La ayuda que busca incluye una orientación que transforme su manera de vivir.

Explicación del versículo

La petición no se limita a saber qué ocurrirá. «Tus caminos» pone el interés en la manera de actuar que corresponde a Dios y a su voluntad. El orante necesita ser enseñado para recorrer una vida conforme a él.

Conocer y aprender expresan una disposición receptiva. El salmista no presenta sus planes como instrucciones que Jehová debe ejecutar. Se ofrece como discípulo que necesita dirección y corrección.

Caminos y sendas son imágenes paralelas. Hablan de un recorrido sostenido y no solamente de una decisión excepcional. La fidelidad a Dios se aprende en la verdad, la justicia y la obediencia de cada día.

El contexto de enemigos y peligro hace significativa esta petición. La presión puede tentar al engaño o a la reacción precipitada. Pedir el camino de Dios es reconocer que ser librado no justificaría actuar de cualquier manera.

Jesús invita a los cansados a venir a él y aprender de su mansedumbre y humildad: Mateo 11:28–30. Nuestro Señor no solo señala una ruta desde lejos; nos recibe por gracia y nos enseña a seguirlo. Su enseñanza dirige al Padre y forma el carácter del discípulo.

Buscar dirección requiere escuchar la Palabra, orar y aceptar consejo y corrección. No obliga a imaginar una señal secreta para cada decisión ni permite llamar voluntad divina a cualquier preferencia personal. El camino del Señor es coherente con la verdad que él ha revelado.

Texto original y aprendizaje

הוֹדִיעֵנִי, hodieni, pide «hazme conocer»; לַמְּדֵנִי, lammedeni, «enséñame». Los dos mandatos son peticiones dirigidas a Dios. Su paralelismo insiste en que la dirección debe ser recibida de él.

Exégesis del pasaje

La esperanza de los versos 1–3 adquiere contenido práctico. El salmista quiere ser protegido, pero también guiado. Su confianza no busca conservar intacto todo lo que ya piensa o desea; reconoce la necesidad de aprender las sendas de Jehová.

Salmos 25:5 north

La verdad del Salvador guía una espera perseverante

La petición de enseñanza se apoya en quién es Dios: el Dios de la salvación del orante. La espera prolongada no cancela su necesidad de aprender y caminar en la verdad.

Explicación del versículo

«Guíame en tu verdad» une la dirección con el carácter fiel de Dios. El salmista no pide una ruta útil a cualquier precio, sino un camino que corresponda a la verdad del Señor.

El verbo de enseñar reaparece desde el verso anterior. Aprender de Dios no es un paso que se completa antes de empezar la vida de fe. El orante sigue necesitando instrucción mientras espera ayuda.

«Porque tú eres el Dios de mi salvación» da el fundamento de la petición. El que enseña no es un observador indiferente: es aquel de quien el salmista espera ser librado. Dirección y salvación pertenecen a la misma confianza.

«Todo el día» expresa perseverancia. La espera tiene duración y atraviesa las horas ordinarias. No supone que la persona deba suspender toda responsabilidad, sino que mantiene su esperanza orientada a Dios sin recurrir al engaño para forzar un desenlace.

Jesucristo se presenta como el camino, la verdad y la vida que nos lleva al Padre en Juan 14:1–6. La petición del salmo recibe así una respuesta personal: nuestro Salvador nos rescata y nos enseña a vivir en la verdad.

Jesús prometió a sus discípulos el Espíritu de la verdad, quien lo glorificaría: Juan 16:12–15. Dependemos del Espíritu Santo para comprender y obedecer la Palabra. Esa guía no concede autoridad divina automática a toda impresión ni nos libera de examinar si lo que deseamos es fiel a Cristo.

Texto original y fidelidad

בַאֲמִתֶּךָ, vaamitteja, expresa «en tu verdad», con la idea de la fidelidad y firmeza de Dios. אוֹתְךָ קִוִּיתִי, otejá qivviti, confiesa que la espera está puesta en él. La enseñanza se recibe dentro de esa relación confiada.

Exégesis del pasaje

El verso reúne los grandes motivos del comienzo: confiar, esperar, aprender y ser salvado. La verdad divina no es un dato aislado, sino el ámbito en que el orante pide caminar. El reconocimiento de Dios como Salvador prepara la apelación a su compasión en los versos siguientes.

Salmos 25:6 north

La oración apela a la compasión que Dios siempre ha mostrado

El salmista pide que Jehová recuerde su compasión y su amor leal. Su esperanza se apoya en el carácter de Dios y en la fidelidad que precede a esta crisis.

Explicación del versículo

Pedir «recuerda» no supone que Jehová haya perdido información. En la oración bíblica, recordar puede expresar que Dios actúe de acuerdo con la relación y las promesas que ha dado. El salmista ruega que su compasión se manifieste en el presente.

La compasión pone de relieve la ternura del Señor ante la fragilidad. El amor leal añade la firmeza de su bondad y su compromiso. La petición no intenta despertar una misericordia desconocida, sino apelar a lo que Dios ya ha mostrado de sí mismo.

«Desde la antigüedad» lleva la mirada más allá de la necesidad inmediata. La crisis actual no es el punto de partida de la fidelidad divina. El orante puede acudir a Jehová porque su bondad tiene una historia que no depende del estado de ánimo de quien ora.

Éxodo 34:5–9 une el nombre de Jehová con su compasión, su gracia, su misericordia y su verdad. Moisés responde pidiendo perdón y la presencia de Dios en medio del pueblo. La súplica de este salmo participa de esa confianza en el carácter revelado del Señor.

En Jesucristo, la misericordia divina se manifiesta de forma decisiva. Efesios 1:7–8 presenta la redención y el perdón por su sangre según la riqueza de la gracia de Dios. No necesitamos hacer que el Padre se vuelva bondadoso: acudimos al amor que él ha mostrado al darnos a su Hijo.

Texto original y misericordia

רַחֲמֶיךָ, rajameja, habla de las compasiones de Dios; חֲסָדֶיךָ, jasadeja, de sus actos de amor leal. El plural presenta la riqueza de esa misericordia. מֵעוֹלָם, meolam, mira hacia la antigüedad y continuidad de su fidelidad.

Exégesis del pasaje

El verso prepara el contraste con el siguiente: recuerda tu misericordia y no recuerdes mis pecados. La petición no depende de una selección conveniente de recuerdos humanos, sino de la gracia de Dios que el pecador necesita para ser perdonado y guiado.

Salmos 25:7 north

La culpa del pasado se lleva a la misericordia de Dios

El salmista reconoce pecados de su juventud y rebeliones. No pide que se minimicen, sino que Dios lo trate según su amor leal y su bondad.

Explicación del versículo

«No recuerdes» se opone al «recuerda» del verso anterior. El orante no solicita amnesia divina: pide que sus pecados no sean mantenidos contra él como base de condenación y que la misericordia determine el trato que recibe.

Mencionar la juventud reconoce que la historia personal contiene faltas reales. El paso del tiempo no las vuelve automáticamente inocentes. Tampoco la expresión permite identificar un episodio concreto de la vida de David que el salmo no nombra.

Las «rebeliones» añaden la seriedad de una voluntad que se ha apartado de Dios. El salmista no presenta toda su culpa como simple inmadurez. Al ponerla en palabras, abandona la excusa y solicita perdón.

«Recuérdame según tu amor leal» concentra la esperanza. El pecado es verdadero, pero el orante no pretende que sea su identidad definitiva delante de Dios. Ruega que Jehová lo reciba de acuerdo con su bondad y no por una supuesta bondad suficiente del propio pecador.

1 Juan 1:7–9 une la limpieza por la sangre de Jesús con la confesión sincera. En Cristo recibimos un perdón que trata seriamente el pecado y libera de esconderlo. La gracia no exige negar el pasado ni mantener una condenación perpetua después de acudir al Salvador.

Esta oración puede acompañar el arrepentimiento por daños antiguos. Confesar delante de Dios también dispone a reconocer la verdad y reparar, en lo posible, el daño al prójimo. Esas respuestas brotan del perdón recibido y no lo compran.

Texto original y memoria

חַטֹּאות נְעוּרַי, jattot neuray, son «los pecados de mi juventud». וּפְשָׁעַי, ufeshaay, añade «y mis rebeliones». La repetición del verbo recordar coloca frente a frente la culpa del orante y la bondad con la que pide ser tratado.

Exégesis del pasaje

El salmo no separa la búsqueda de dirección de la necesidad de perdón. Quien pide conocer los caminos de Dios reconoce haberlos abandonado. El motivo final «por tu bondad» deja claro que el fundamento de la súplica está en Jehová.

Salmos 25:8 north

La rectitud de Dios abre un camino de enseñanza al pecador

Jehová es bueno y recto, y por eso instruye a los pecadores. Su bondad no encubre el extravío: ofrece la dirección que permite abandonarlo.

Explicación del versículo

El verso deja por un momento la petición directa y confiesa quién es Jehová. Bueno y recto no son cualidades opuestas. Su misericordia no depende de renunciar a la verdad ni su rectitud lo vuelve indiferente a la necesidad del pecador.

«Por eso» establece la relación decisiva. Dios enseña porque su carácter es bueno y justo. La instrucción no aparece como una concesión que hubiera sido arrancada a un Señor renuente, sino como expresión de su bondad.

Los destinatarios son pecadores. El salmista, que acaba de confesar su culpa, no tiene que fingir que pertenece a una categoría impecable para pedir enseñanza. Reconocer el extravío permite recibir la corrección del Señor.

Enseñar el camino implica una dirección distinta de la que produjo la culpa. La gracia no consiste en declarar irrelevante el pecado ni en garantizar que cualquier elección será buena. Dios guía hacia una vida conforme a su verdad.

Jesús se acercó a pecadores y declaró que había venido a llamarlos al arrepentimiento: Lucas 5:27–32. Su invitación «Sígueme» muestra una misericordia que recibe y transforma. Nuestro Salvador no exige que el pecador se cure antes de acudir a él.

Texto original y dirección

טוֹב־וְיָשָׁר, tov veyashar, reúne «bueno y recto». El verbo יוֹרֶה, yoré, expresa que él instruye o señala el camino. El contexto identifica una enseñanza destinada a orientar a quienes han pecado.

Exégesis del pasaje

La confesión de la culpa en el verso 7 no conduce al silencio desesperado. La bondad de Jehová da fundamento para seguir pidiendo dirección. Los versos 9–10 describirán cómo esa guía se recibe con humildad y se vive dentro de la fidelidad al pacto.

Aplicación editorial

Si tú debes enseñar o corregir, hazlo con verdad y paciencia, como alguien que también ha necesitado gracia. No desprecies a quien aprende ni ocultes lo que necesita cambiar para parecer más comprensivo. Jesucristo es la fuente del perdón y el Señor del nuevo camino; su misericordia debe formar tanto tu palabra como tu manera de acompañar.

Salmos 25:9 north

La humildad recibe una guía conforme a la justicia

Jehová guía e instruye a los humildes. La persona que reconoce su dependencia puede aprender un camino definido por la justicia del Señor.

Explicación del versículo

La repetición de «los humildes» concentra la atención en quienes reciben la guía. La humildad no significa que carezcan de dignidad, sino que no se presentan ante Dios como autosuficientes o incapaces de ser corregidos.

La palabra también puede describir a los afligidos. En el salmo, la vulnerabilidad y la dependencia están presentes junto con la disposición a aprender. Dios no desprecia al débil ni reserva su enseñanza para quienes poseen poder.

«En la justicia» define el carácter de la dirección divina. El camino que Dios enseña no consiste únicamente en lograr un resultado conveniente, sino en vivir de manera recta. La humildad no obliga a aceptar como voluntad de Dios el abuso o la mentira.

Guiar y enseñar retoman las peticiones de los versos 4–5. El salmista encuentra en el carácter de Jehová una razón para creer que su oración no es vana. Quien pide enseñanza necesita disponerse a recibirla.

Jesucristo se presenta como manso y humilde de corazón y llama a aprender de él en Mateo 11:28–30. Su humildad no es debilidad moral: el Salvador nos recibe, nos da descanso y nos conduce en una obediencia verdadera al Padre.

Santiago 4:6–10 anuncia gracia para los humildes y los llama a acercarse a Dios con arrepentimiento. La humildad cristiana no compra su favor, sino que reconoce nuestra necesidad de la gracia que él da y acepta su corrección.

Texto original y justicia

עֲנָוִים, anavim, puede designar a los humildes y afligidos. בַּמִּשְׁפָּט, bammishpat, comunica una guía conforme a la justicia o el juicio recto. El verso une una actitud receptiva con una dirección moral que procede de Dios.

Exégesis del pasaje

El verso no introduce un grupo sin pecado, sino a personas que pueden ser enseñadas. La bondad divina del verso 8 se encuentra con la humildad de quien la recibe. El camino pertenece a Jehová y debe aprenderse de él, en lugar de adaptarlo a la propia conveniencia.

Salmos 25:10 north

La fidelidad de Dios forma una respuesta de pacto

Las sendas de Jehová están marcadas por su amor leal y su verdad. El pueblo que recibe esa fidelidad es llamado a guardar su pacto y escuchar sus testimonios.

Explicación del versículo

«Todas las sendas» retoma la petición de aprender los caminos de Dios. El salmista confiesa ahora qué carácter tienen: amor leal y verdad. Puede confiar en la dirección del Señor porque no nace de la arbitrariedad ni del engaño.

La fidelidad divina no significa que cada tramo del camino resulte sencillo. El mismo salmo contiene culpa, aflicción y espera. La confesión afirma que Dios sigue siendo leal dentro de esa relación y no que el creyente controle todo lo que vivirá.

Guardar el pacto y los testimonios describe una respuesta real de obediencia. El texto no trata los mandatos como un adorno del culto. La relación con Dios reclama que su pueblo tome en serio la palabra que ha recibido.

Esta obediencia no equivale a una impecabilidad que haga innecesario el perdón. El salmista volverá a confesar que su culpa es grande en el verso 11. La vida del pacto incluye arrepentimiento y dependencia de la misericordia divina.

La promesa del nuevo pacto en Jeremías 31:31–34 une la ley escrita en el corazón con el conocimiento de Dios y el perdón. Hebreos 9:15 presenta a Jesucristo como mediador de ese nuevo pacto mediante su muerte redentora.

En Cristo, la gracia y la obediencia permanecen relacionadas sin confundirse. Su entrega nos salva; nuestra obediencia responde al amor recibido. Él llama a permanecer en su amor y a guardar sus mandamientos, especialmente el amor mutuo: Juan 15:9–12.

Texto original y pacto

חֶסֶד וֶאֱמֶת, jésed veemet, reúne amor leal y verdad o fidelidad. בְּרִיתוֹ, beritó, es «su pacto», y sus testimonios son la palabra que da a conocer su voluntad. La frase final describe a quienes reciben esa palabra con una obediencia que la guarda.

Exégesis del pasaje

La reflexión de los versos 8–10 responde a las peticiones anteriores: Jehová enseña porque es bueno, guía al humilde y actúa con fidelidad. El ruego de perdón que sigue impide convertir esta confesión en una pretensión de autosuficiencia moral.

Salmos 25:11 north

La culpa grande se confiesa ante la grandeza de la gracia

El salmista pide perdón por amor del nombre de Jehová. La magnitud de su culpa no se oculta: se convierte en una razón para acudir con urgencia a la misericordia divina.

Explicación del versículo

«Por amor de tu nombre» sitúa el fundamento de la petición en Dios. El orante apela a la fidelidad y bondad que Jehová ha revelado. No pretende proteger su propia reputación mediante una excusa religiosa.

El ruego interrumpe la reflexión sobre el pacto con una confesión personal. Quien reconoce que los caminos de Jehová son fieles también sabe que él ha faltado. La doctrina verdadera sobre Dios debe conducir a la sinceridad delante de él.

«Porque es grande» se refiere a la culpa. El salmista no disminuye su responsabilidad ni compara sus faltas con otras más graves para sentirse inocente. La necesidad es seria y solo el perdón de Dios puede responder a ella.

La grandeza del pecado no es presentada como un mérito. El orante no dice que deba ser premiado por haber pecado mucho. Su argumento es el de una necesidad profunda que se acoge a la bondad del Señor.

En Jesucristo tenemos redención por su sangre y perdón según la riqueza de la gracia de Dios: Efesios 1:7–8. Esa gracia trata el pecado con tal seriedad que nuestro Salvador entregó su vida. Por eso podemos confesar sin desesperar y sin volver insignificante lo que él vino a perdonar.

La confesión no necesita adornar la culpa ni exagerarla para parecer humilde. Consiste en decir la verdad y recibir el perdón que Dios ofrece en Cristo. La respuesta es arrepentimiento y una vida renovada, no el permiso de seguir dañando.

Texto original y perdón

לְמַעַן־שִׁמְךָ, lemaan shimjá, significa «por amor de tu nombre». לַעֲוֹנִי כִּי רַב־הוּא, laavoní ki rav hu, reconoce la culpa y su grandeza. El nombre de Jehová, y no un mérito del pecador, sostiene la súplica de perdón.

Exégesis del pasaje

La petición impide leer los versos anteriores como si los fieles al pacto fueran personas que ya no necesitan gracia. El salmista busca guardar los testimonios de Dios y, precisamente por tomar en serio esa relación, confiesa su culpa. La fidelidad del Señor es su única esperanza.

Salmos 25:12 north

El temor de Jehová dispone para escoger con sabiduría

La pregunta introduce el retrato de quien recibe enseñanza divina. Temer al Señor significa reconocer su autoridad y dejar que su verdad forme nuestras decisiones.

Explicación del versículo

El verso no pregunta quién posee una inteligencia excepcional ni quién tiene mayor fuerza. La disposición decisiva es temer a Jehová: tomar en serio su santidad, su autoridad y la relación con él.

Ese temor es compatible con la confianza que atraviesa el salmo. El orante espera misericordia, pide perdón y busca cercanía. La reverencia no lo expulsa de la presencia de Dios, sino que le permite acercarse sin tratar su voluntad con ligereza.

«Él le enseñará» retoma la promesa de dirección de los versos 8–9. Dios no desprecia a quien reconoce su dependencia. La enseñanza que se pide desde el comienzo tiene como destinatario a una persona dispuesta a escuchar.

El camino que debe escoger mantiene la responsabilidad humana. Ser guiado por Dios no elimina la necesidad de discernir y actuar. La fe aprende a decidir conforme a su Palabra, en lugar de exigir que cada paso sea sustituido por una señal extraordinaria.

2 Timoteo 3:14–17 presenta las Escrituras como capaces de hacer sabio para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús y útiles para enseñar y corregir. La guía cristiana encuentra allí una base firme, bajo la acción del Espíritu Santo.

Jesús nos llama a aprender de él. Su autoridad no compite con la bondad del Padre: nos da a conocer al Padre y forma nuestra obediencia. Temer al Señor significa recibir a Jesucristo como Salvador y Señor, sin reducir su enseñanza a una opción entre preferencias equivalentes.

Texto original y decisión

יְרֵא יְהוָה, yeré YHWH, describe al que teme a Jehová. La expresión בְּדֶרֶךְ יִבְחָר, bedérej yivjar, vincula la enseñanza con el camino que ha de escoger. La NTBT hace explícito ese sentido de orientación para la decisión.

Exégesis del pasaje

La reflexión vuelve desde la confesión del verso 11 al carácter de quien aprende. El pecador perdonado no queda sin dirección: es llamado a una reverencia que recibe enseñanza y produce decisiones concretas. La cercanía de Dios forma una vida responsable.

Salmos 25:13 north

El bienestar y la herencia se reciben dentro de la fidelidad de Dios

El salmo contempla la vida del que teme a Jehová y la continuidad de su descendencia. El lenguaje de bienestar y tierra pertenece al horizonte de las promesas de Dios a su pueblo.

Explicación del versículo

«Su alma habitará en el bienestar» describe a la persona que encuentra una morada bajo el bien que Dios da. La expresión no separa un alma satisfecha de una vida corporal que resultara irrelevante. La bendición mira a la persona entera.

La descendencia y la tierra amplían el horizonte más allá de un alivio inmediato. En la historia del pacto, la tierra era un don de Dios y una herencia para su pueblo. El verso expresa seguridad y continuidad bajo su fidelidad.

Esta confesión tiene la forma de una esperanza de sabiduría y de pacto. No establece una fórmula por la que todo fiel deba poseer abundancia material o quedar libre de aflicciones. El mismo orante confesará soledad, angustia y peligro en los versos siguientes.

La mención de la descendencia no garantiza una fe automática en los hijos ni hace innecesaria la enseñanza. La herencia se recibe como don y debe ser habitada delante de Dios, no como fundamento para la autosuficiencia familiar.

Salmos 37:9–11 relaciona la herencia de la tierra con quienes esperan en Jehová y son humildes. Jesús proclama dichosos a los mansos porque heredarán la tierra en Mateo 5:3–5. En su reino, la herencia se recibe de Dios y no se asegura mediante la imposición del fuerte.

Hebreos 9:15 presenta a Cristo como mediador del nuevo pacto para que los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Nuestra esperanza definitiva descansa en su muerte redentora, incluso cuando el camino presente incluye escasez y sufrimiento.

Texto original e imagen de morada

בְּטוֹב תָּלִין, betov talin, expresa morar o pasar la noche en el bien. יִירַשׁ אָרֶץ, yirash arets, habla de heredar la tierra. Las imágenes presentan el bien como un ámbito recibido de Dios, con continuidad para la descendencia.

Exégesis del pasaje

El verso desarrolla la esperanza del que teme a Jehová, pero pertenece a un salmo de petición y aflicción. Su lectura debe conservar ambos aspectos. La promesa da confianza en la fidelidad de Dios; no ofrece una regla para juzgar la fe de alguien por su nivel de prosperidad.

Salmos 25:14 north

Dios da a conocer su pacto a quienes lo temen

La reverencia no mantiene al creyente en una distancia sin comunión. Jehová comparte su intimidad y permite conocer la relación de pacto que ofrece a su pueblo.

Explicación del versículo

La intimidad de Jehová expresa cercanía y confianza. El salmo no presenta a Dios como una fuerza impersonal que solo puede ser observada desde fuera. Él permite que los que lo temen lo conozcan en una relación verdadera.

Temerlo y disfrutar de su intimidad aparecen juntos. La cercanía no borra su santidad; la reverencia tampoco impide recibir su amor. El creyente aprende a confiar sin tratar a Dios como alguien sometido a sus deseos.

La segunda línea concreta el contenido: da a conocer su pacto. La intimidad no consiste en acceder a un catálogo de datos ocultos o en poseer superioridad sobre los demás. Incluye comprender su fidelidad, sus promesas y la respuesta que él pide.

El nuevo pacto anunciado en Jeremías 31:31–34 une conocimiento de Dios, transformación del corazón y perdón. Es una relación fundada en su iniciativa misericordiosa, no en una capacidad humana de penetrar secretos divinos.

Jesús dijo a sus discípulos que los llamaba amigos porque les había dado a conocer lo que oyó de su Padre: Juan 15:13–16. La amistad que él ofrece nace de su entrega y va acompañada de obediencia. Nuestro Salvador nos acerca al Padre sin dejar de ser nuestro Señor.

La comunión cristiana se cultiva escuchando la Palabra, orando y obedeciendo por la gracia de Dios. Una supuesta intimidad no vuelve infalible a una persona ni le permite imponer como mandato divino cualquier impresión privada. El Espíritu Santo nos conduce en la verdad que glorifica a Cristo.

Texto original y confianza

סוֹד יְהוָה, sod YHWH, comunica el consejo íntimo o la confianza compartida de Jehová. El término puede evocar una conversación reservada, pero el paralelismo lo relaciona aquí con el conocimiento de su pacto. La cercanía tiene contenido revelado y una orientación de fidelidad.

Exégesis del pasaje

Los versos 12–14 progresan desde la enseñanza del camino hasta el bienestar y la comunión del pacto. La respuesta divina no se reduce a resolver decisiones aisladas: conduce a una relación con el Señor. Esa relación transforma la manera de esperar en medio del peligro.

Salmos 25:15 north

La mirada espera en Dios mientras los pies están amenazados

El salmista mantiene los ojos vueltos hacia Jehová porque espera que lo libere. La imagen de la red reconoce un peligro del que no puede salir por su propio poder.

Explicación del versículo

Los ojos orientados al Señor expresan una atención perseverante. El salmista no ha dejado de ver el peligro; decide dónde deposita la esperanza mientras lo enfrenta.

La red introduce una imagen de captura. Los pies representan su capacidad de caminar, ahora amenazada por una trampa. El verso no explica el mecanismo del peligro ni identifica a sus autores, pero comunica la necesidad de una liberación que él no puede producir solo.

El contraste entre ojos y pies es expresivo. El peligro está abajo, donde el camino puede quedar detenido, mientras la confianza se dirige a Jehová. La mirada de fe no convierte la red en algo inexistente: reconoce al único que puede sacarlo.

«Porque él sacará» atribuye la liberación a Dios. Esperar no significa que el salmista se considere capaz de garantizar el desenlace. La certeza descansa en la fidelidad del Señor a quien ha pedido guía y misericordia.

1 Pedro 5:6–10 invita a poner en Dios la ansiedad porque él cuida de nosotros, y también llama a mantenernos sobrios y alertas. La confianza cristiana une dependencia y vigilancia. No es una excusa para ignorar riesgos o rechazar ayuda prudente.

El Dios de toda gracia nos llama a su gloria en Cristo y sostiene a su pueblo que sufre. Nuestra mirada puede volver al Salvador una y otra vez, aun cuando todavía necesitamos pedir que nos saque de la aflicción.

Texto original e imagen de rescate

עֵינַי תָּמִיד אֶל־יְהוָה, enay tamid el YHWH, presenta los ojos dirigidos siempre hacia Jehová. מֵרֶשֶׁת, meréshet, significa «de la red». El verso reúne una orientación constante del corazón y la necesidad concreta de ser liberado.

Exégesis del pasaje

La reflexión sobre el temor de Jehová desemboca en una confesión personal de confianza. El salmista vuelve a hablar desde su situación amenazada. Los versos siguientes harán explícitas la soledad y las angustias que acompañan esa espera.

Salmos 25:16 north

La soledad se convierte en una petición de gracia

El salmista pide que Dios se vuelva hacia él con misericordia. La confianza confesada no le impide reconocer que se siente solo y afligido.

Explicación del versículo

«Vuélvete a mí» pide atención favorable. No significa que Jehová deba desplazarse físicamente para descubrir al orante. La imagen expresa el deseo de que su presencia misericordiosa responda a una situación de desamparo.

«Ten piedad de mí» reconoce que la ayuda se recibe por gracia. El salmista no presenta su dolor como un pago que obligue a Dios, sino como una necesidad que lleva ante su bondad.

Estar solo intensifica la aflicción. El verso no precisa si faltan amigos, familiares o defensores, y no conviene completar esa soledad con una historia que el poema no cuenta. Lo claro es que el orante no encuentra en su entorno el amparo que necesita.

La súplica puede coexistir con los ojos puestos siempre en Jehová, como afirma el verso 15. Confiar no exige negar el sufrimiento ni hablar como si la cercanía divina produjera de inmediato una sensación de consuelo. La fe también tiene forma de ruego.

Hebreos 4:14–16 presenta a Jesús, el Hijo de Dios, como nuestro sumo sacerdote que se compadece de las debilidades. Por medio de él podemos acercarnos al trono de la gracia y pedir misericordia en la necesidad. Nuestro Salvador conoce el sufrimiento humano sin haber participado de nuestro pecado.

La comunidad que pertenece a Cristo debe escuchar este clamor y acompañar al afligido. Orar por la presencia de Dios no nos dispensa de ofrecer presencia humana, cuidado y ayuda concreta a quienes atraviesan la soledad.

Texto original y desamparo

יָחִיד וְעָנִי, yajid veaní, describe al orante como solo y afligido. וְחָנֵּנִי, vejonnéni, pide que Dios le conceda gracia. La vulnerabilidad se lleva al Señor sin ocultarla ni convertirla en una pretensión de mérito.

Exégesis del pasaje

Desde aquí se acumulan peticiones personales de ayuda, perdón y protección. La enseñanza sobre el pacto no ha eliminado la crisis del orante, pero le ha dado razones para acudir al Señor. La intimidad con Dios se vive también al pedir que él mire nuestra fragilidad.

Salmos 25:17 north

El corazón desbordado pide ser sacado de la angustia

El salmista reconoce que sus angustias han aumentado. Lleva a Dios tanto la presión interior como la necesidad de salir de las aflicciones que lo rodean.

Explicación del versículo

La primera línea describe el crecimiento de la angustia. El corazón, centro de la vida interior, está bajo una presión que el orante no pretende resolver mediante una declaración superficial de fortaleza.

«Han aumentado» conserva la manera en que la NTBT expresa la construcción hebrea. La imagen es la de aflicciones que se han extendido hasta ocupar más espacio en su vida. El verso no explica cuánto tiempo llevan ni las reduce a una única causa.

«Sácame» pide una intervención que el salmista no puede darse a sí mismo. La oración no se conforma con nombrar el problema: ruega por liberación. A la vez, deja en Dios la manera y el tiempo de esa respuesta.

La petición nace dentro de un salmo que confiesa confianza y busca enseñanza. Por eso, la angustia no debe interpretarse automáticamente como ausencia de fe. El mismo creyente puede esperar en Jehová y necesitar ayuda para un corazón profundamente afligido.

Filipenses 4:4–9 invita a presentar las peticiones a Dios y anuncia su paz guardando el corazón y los pensamientos en Cristo Jesús. Esa exhortación ofrece una dirección de confianza y cuidado, no una razón para despreciar a quien sigue luchando con ansiedad.

Acudir al Padre por medio de Jesucristo permite orar con sinceridad, recibir acompañamiento y dar los pasos prudentes que la situación requiera. La gracia del Señor sostiene al afligido sin exigirle fingir que ya ha salido de toda dificultad.

Texto original e imagen de presión

צָרוֹת לְבָבִי, tsarot levaví, son las angustias del corazón. El verbo הִרְחִיבוּ, hirjivu, comunica en esta lectura que se han ensanchado o aumentado. Frente a ellas, הוֹצִיאֵנִי, hotsieni, ruega «sácame».

Exégesis del pasaje

La soledad del verso 16 se desarrolla como angustia interior y necesidad de liberación. El salmista no separa su relación con Dios de lo que vive en el corazón. Todo lo lleva a la misma oración, sin abandonar la esperanza en el Dios de su salvación.

Salmos 25:18 north

El sufrimiento y el pecado se presentan sin ocultamientos

El orante pide que Dios mire su aflicción y perdone sus pecados. La necesidad de alivio y la de perdón quedan juntas, sin reducir una a la otra.

Explicación del versículo

«Mira» pide a Dios que atienda la situación del salmista. No pretende informarle de algo desconocido, sino solicitar que su compasión actúe ante la aflicción y el sufrimiento.

El sufrimiento es nombrado con dos expresiones que intensifican la petición. El orante no lo espiritualiza hasta volver irrelevante su dolor. Desea que Jehová se ocupe de lo que está padeciendo.

La segunda línea reconoce pecados propios. Estar herido por otros no vuelve al salmista incapaz de culpa; necesitar perdón tampoco demuestra que todo el daño que sufre sea merecido. La oración puede decir ambas verdades sin confundirlas.

El verso no afirma que cada aflicción sea el castigo directo de una falta específica. En Juan 9:1–7, Jesús rechaza la atribución automática de una ceguera al pecado del hombre o de sus padres. La misericordia escucha al que sufre sin inventar una causa moral para cada dolor.

Salmos 32:1–5 muestra la libertad de reconocer el pecado delante de Dios y recibir su perdón. Esa confesión abandona el ocultamiento y se acoge a la gracia. El salmista pide un perdón completo, no una excusa parcial.

La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado, según 1 Juan 1:7–9. Podemos llevar al Padre tanto nuestras heridas como nuestra responsabilidad. El Salvador nos recibe con una gracia que perdona y renueva, y su compasión no nos obliga a negar la realidad del sufrimiento.

Texto original y perdón

וְשָׂא לְכָל־חַטֹּאותָי, vesá lejol jattotay, pide que Dios quite o perdone todos los pecados del orante. El verbo de levantar o llevar comunica aquí la remoción de la culpa. La petición se dirige a Dios, no a la capacidad del sufrimiento para expiar el pecado.

Exégesis del pasaje

El verso reúne dos líneas que no deben usarse para anularse mutuamente: «mira mi aflicción» y «perdona mis pecados». El salmista necesita al Dios compasivo y santo en ambos ámbitos. La gracia de Cristo responde a esa necesidad sin convertir al afligido en culpable de todo lo que le ocurre.

Salmos 25:19 north

Dios es llamado a mirar la violencia del odio

El salmista expone el número de sus enemigos y la gravedad de su hostilidad. Después de pedir perdón por su propia culpa, también puede pedir protección frente al mal que otros le hacen.

Explicación del versículo

La repetición de «mira» enlaza con el verso anterior. Allí pidió atención para su aflicción y perdón para sus pecados; ahora pide que Dios atienda la amenaza de sus enemigos. Su confesión no lo obliga a callar la violencia ajena.

El número de adversarios aumenta su vulnerabilidad. El verso no los identifica ni dice que toda la comunidad esté contra él. Lo que comunica es la desproporción entre una persona afligida y la hostilidad que la rodea.

«Odio violento» describe algo más que una diferencia de opinión. Se trata de una enemistad marcada por el deseo de hacer daño. Nombrarla delante de Dios permite reconocer la gravedad del mal sin concederle autoridad final sobre la vida del orante.

Pedir que Dios mire no es lo mismo que reclamar permiso para odiar de la misma manera. La súplica entrega el juicio al Señor y prepara el ruego de protección del verso siguiente.

Jesucristo sufrió la hostilidad sin responder con pecado. Su entrega salvadora no convierte el abuso en algo bueno ni exige a sus discípulos negar el peligro. Él nos enseña a encomendarnos al Padre y a rechazar la venganza como regla de vida.

Romanos 12:14–21 llama a bendecir a los perseguidores, procurar la paz en cuanto dependa de nosotros y dejar el juicio en manos de Dios. Vencer el mal con el bien requiere confiar en su justicia y puede incluir buscar protección y ayuda frente a una amenaza real.

Texto original y violencia

שִׂנְאַת חָמָס, sinat jamas, expresa un odio caracterizado por violencia o injusticia. El término no describe cualquier desacuerdo, sino una hostilidad dañina. La repetición de la raíz de odiar intensifica el peso de esa enemistad.

Exégesis del pasaje

La oración sostiene dos responsabilidades distintas: el salmista reconoce sus pecados y denuncia el odio de sus enemigos. Ninguna elimina la otra. El Dios que perdona al pecador también puede proteger al afligido frente a la violencia que otros ejercen.

Salmos 25:20 north

La vida se encomienda al refugio que Dios ofrece

El ruego de protección vuelve a la confianza del comienzo. El salmista pide ser guardado y librado porque ha buscado refugio en Jehová.

Explicación del versículo

«Guarda mi alma» pide que la vida del orante sea protegida. En el contexto de enemigos y aflicción, alma no se limita a un ámbito espiritual separado del cuerpo. La amenaza alcanza a la persona que se encomienda a Dios.

Guardar y librar expresan dimensiones relacionadas del cuidado divino. El salmista necesita ser sostenido y también sacado del peligro. No presenta ninguna de esas acciones como una capacidad que pueda controlar por sí mismo.

La petición de no quedar avergonzado retoma el verso 2. El salmo vuelve a su punto de partida después de hablar de enseñanza, pacto y perdón. La amenaza sigue existiendo, pero la confianza ha sido expresada con mayor profundidad.

«Porque en ti me refugio» identifica el fundamento de la esperanza. El salmista no invoca su prestigio, la debilidad de sus enemigos ni un derecho a evitar toda dificultad. Se acoge a la protección del Señor.

La confianza cristiana descansa en Jesucristo, quien nos ha dado acceso a la gracia y paz con Dios. Romanos 5:1–5 afirma que la esperanza no defrauda aun cuando atravesamos aflicciones. Su fidelidad es mayor que el veredicto que otros puedan pronunciar sobre nuestra vida.

Buscar refugio en el Señor permite pedir seguridad con libertad y aceptar ayuda sin vergüenza. No exige negar el peligro ni adoptar una actitud temeraria. La vida se recibe como un don que puede ponerse bajo su cuidado.

Texto original y refugio

שָׁמְרָה נַפְשִׁי, shomerá nafshí, ruega que Dios guarde la vida del orante. חָסִיתִי בָךְ, jasiti vaj, declara que se ha refugiado en él. La petición de protección nace de esa dependencia.

Exégesis del pasaje

El regreso a la vergüenza y al refugio del comienzo da unidad a la oración. Entre ambos momentos, el salmista ha reconocido que necesita tanto dirección como perdón. El cuidado que solicita no lo separa de su relación de obediencia y confianza con Jehová.

Salmos 25:21 north

La espera en Dios busca permanecer íntegra

El salmista pide que la integridad y la rectitud lo protejan. Quiere atravesar la aflicción sin abandonar el camino verdadero mientras espera en Jehová.

Explicación del versículo

La integridad habla de una vida sin doblez; la rectitud, de un camino que no se tuerce hacia la injusticia. En medio de enemigos que actúan con odio, el salmista ruega no ser gobernado por los mismos métodos.

Pedir que estas cualidades lo protejan les da una función activa dentro de la oración. Una conciencia que busca la verdad puede guardar de decisiones destructivas. El verso no convierte la virtud en un poder mágico separado de Dios.

La confesión de una culpa grande en el verso 11 impide entender integridad como una afirmación de perfección sin pecado. El orante desea vivir sinceramente delante de Jehová, lo que incluye reconocer sus faltas y recibir perdón.

«Porque espero en ti» devuelve el fundamento al Señor. La esperanza no está puesta en una autosuficiencia moral, sino en Dios, de quien ha pedido enseñanza. La integridad solicitada corresponde al camino que él guía.

Jesucristo nos salva por gracia y forma en nosotros una vida nueva. 1 Juan 1:5–9 une la comunión con Dios con caminar en la luz y confesar el pecado. La rectitud cristiana no oculta la necesidad de perdón ni usa la gracia para justificar el engaño.

Esperar en Dios también significa resistir la tentación de alcanzar un resultado mediante la mentira o la revancha. El salmista pide protección para su vida y para su fidelidad. Una liberación obtenida a costa de abandonar la verdad no respondería al camino que ha pedido aprender.

Texto original y carácter

תֹּם־וָיֹשֶׁר, tom vayósher, reúne integridad y rectitud. יִצְּרוּנִי, yitseruni, pide que lo guarden. El ruego vincula el carácter de la vida con la espera confiada en Dios.

Exégesis del pasaje

Este verso cierra el recorrido personal con una petición de coherencia. El salmista que ha pedido ser enseñado desea permanecer en el camino del Señor durante la espera. La oración termina así con confianza y dependencia, antes de extenderse a todo Israel.

Salmos 25:22 north

La necesidad personal se abre al rescate de todo Israel

El último ruego incluye al pueblo entero. El orante no deja su aflicción aislada de la comunidad, sino que pide a Dios liberación para Israel de todas sus angustias.

Explicación del versículo

El cambio de «mi» a «Israel» amplía la oración. Las necesidades del individuo se han presentado con detalle, pero el salmo no termina encerrado en ellas. El mismo Dios de su salvación es invocado por todo el pueblo.

«Rescata» reconoce que la comunidad también depende de la intervención divina. La identidad de Israel no lo vuelve autosuficiente ni lo libra de necesitar misericordia. El pueblo del pacto debe acudir a su Dios con confianza.

«De todas sus angustias» recoge en plural el vocabulario del sufrimiento que ha recorrido el canto. La petición no enumera cada crisis nacional ni permite identificar una fecha concreta. Su amplitud abre espacio para la oración de la comunidad en distintas necesidades.

El salmo une así guía, perdón y rescate. Lo que el individuo ha buscado para sí puede pedirlo también para su pueblo, sin convertir su experiencia en la medida de todas las experiencias ajenas.

Lucas 1:68–75 alaba al Dios de Israel por la redención que levanta en la casa de David y la relaciona con la misericordia y el recuerdo del pacto. En Jesucristo, esa esperanza recibe su respuesta salvadora. Él vino a dar su vida como rescate por muchos, según Marcos 10:42–45.

Texto original y cierre comunitario

פְּדֵה, pedé, es el ruego «rescata» o «redime». El término pone el énfasis en la liberación; este verso no especifica un precio ni el medio concreto del rescate. La súplica final aparece después del recorrido predominantemente alfabético y lleva la oración hacia todo Israel.

Exégesis del salmo

El canto comienza elevando una vida a Jehová y termina llevando ante él las angustias del pueblo. La confianza personal, la confesión de culpa y la enseñanza sobre el pacto desembocan en intercesión. Por medio de Cristo, también nosotros podemos acercarnos al Padre con nuestras necesidades y con las de quienes él nos llama a amar.

Aplicación editorial

Tú puedes llevar al Padre tus necesidades y también las de la congregación, de quienes sufren y de quienes necesitan conocer a Jesucristo. La gracia recibida del Salvador te permite interceder y te llama a servir. Escoge una necesidad ajena por la que puedas orar y una ayuda concreta que esté a tu alcance.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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