Una enseñanza dirigida a todos los pueblos
El salmo convoca a toda la humanidad a escuchar una reflexión sobre riqueza, muerte y esperanza.
Explicación del versículo
El comienzo tiene la forma de una llamada a escuchar. El cantor no limita su enseñanza a una asamblea local ni presenta la mortalidad como un problema exclusivo de Israel. Pueblos y habitantes del mundo son invitados a prestar atención.
La amplitud del llamado corresponde al asunto del poema. La riqueza, el prestigio y el poder pueden distribuirse de manera muy desigual, pero la pregunta por la vida frente a la muerte alcanza a todos. El versículo siguiente hará explícita esa inclusión mediante personas de distinta condición.
El salmo pertenece a la alabanza de los hijos de Coré, pero su voz adopta aquí un tono de enseñanza sapiencial. No solicita primero un grito de júbilo como Salmos 47; pide atención para discernir qué seguridad puede sostener realmente a una persona.
«Escuchen esto» prepara un argumento que se desarrollará mediante observación, comparación y una confesión de esperanza. La enseñanza no consiste solamente en declarar que la vida es breve. Examina el poder que se atribuye a la riqueza y descubre su límite ante el rescate que solo Dios puede dar.
Proverbios 1:1–7 relaciona la sabiduría con escuchar, comprender y adquirir dirección bajo el temor de Jehová. Esa relación ayuda a reconocer el propósito de la convocatoria: el oyente debe recibir una verdad capaz de orientar su manera de vivir.
En Colosenses 2:1–5, la riqueza del entendimiento encuentra su centro en Cristo, en quien están los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. La lectura cristiana del salmo conduce hacia ese Salvador: conocer el límite de los bienes abre la pregunta por la esperanza que Dios concede mediante él.
Texto original e inscripción
שִׁמְעוּ —shimu, «escuchen»— y הַאֲזִינוּ —haazinu, «presten oído»— son llamados plurales paralelos. La inscripción asocia el salmo con los hijos de Coré y ocupa el versículo 1 hebreo; este primer verso de la NTBT corresponde al 49:2 hebreo.
Aplicación editorial
Escucha esta enseñanza sin decidir de antemano que solo se dirige a quienes tienen más dinero que tú. Pregúntate dónde estás buscando seguridad y deja que la palabra de Cristo examine tu respuesta. La sabiduría comienza a dar fruto cuando permites que corrija tus propios apoyos.